Disclaimer: Nah, los rumanos no son míos. El drabble sí lo es.

Claim: Stefan/Vladimir.

Summary: "No lo soporta, no soporta tanto silencio, y decide romperlo."

Dedicatoria: Alex, ¡esto es para ti! ¡Feliz Navidad! :D


Romper el silencio.

Es extraña la manera en la que descubren, cada cierto tiempo, una cosa distinta del otro. Por mucho tiempo que se miren el rostro, que compartan tiempo (aburrido, lento, tortuoso quizás) y que hablen de cosas triviales, nunca se conocen del todo.

Es complicado vivir entre tantas ruinas, en un castillo que ya no es lo que fue, con tu eterno y único compañero.

Vladimir no tiene ganas de hablar, así que cuando Stefan intenta sacarle conversación acerca de cualquier tontería que se le pase por la cabeza, él gruñe.

Stefan se aleja, refunfuñando cosas sobre el mal humor de Vladimir y su extrema susceptibilidad de mujer, ríe un poco, infantilmente, sólo para aumentar el enfado de su compañero.

A Vladimir no le gusta eso, esa falsa niñez que intenta aparentar Stefan, esa actitud de niño pequeño, las risitas de bebé o los saltos por el castillo. Le enferma.

Stefan regresa a su lado, como siempre, pero se queda callado. El silencio se extiende por el castillo, nada se mueve y todo está tan quieto que es, quizás, hasta un poco deprimente, (muy deprimente). No lo soporta, no soporta tanto silencio, y decide romperlo. Un movimiento descuidado, labios expertos chocando contra unos rudos, un gruñido y cabellos despeinados.

Es un beso, por decir algo, más bien una pelea por quién es más fuerte, más rudo, más apasionado.

Stefan sabe que, cuando se separen, Vladimir le reprochará el haberlo besado.
No es que le importe, ama romper el silencio, y más si es de esta manera que ya se ha vuelto costumbre.