Ya sabía a quién buscar; el problema es que no tenía idea de donde comenzar a buscarlo, sentía una gran ira y también una gran impotencia. Estaba tan cerca y aun así me faltaba una gran distancia para llegar a él.

Pero ya había llegado hasta aquí no me podía detener, no podía simplemente rendirme y dejar todo ese trabajo de lado; se que Scythe será el enemigo más poderoso al que me podre enfrentar.

Pero ahora me daba cuenta que no nada más le tenía odio a él, sino también a Eren; todo este tiempo solo me ha hecho pensar en muchas cosas y una de ellas es: si realmente quería tanto a Eren como lo presumía.

Ahora que me daba cuenta de esto me pregunto si lo que hago todavía está bien, al principio lo hacía porque me la habían quitado, sentía un vacio y quería que alguien pagara por todo ese dolor, pero en estos momentos ya no sé si mi odio es hacia quien mato a Eren o hacia la misma Eren.

Ella me había ayudado de tantas formas que fue por eso por lo que me interese en ella, todos en la escuela me tenían miedo por ser el mejor ahí, estaba solo, pero ella fue la única que me hablo y me ayudo a salir de donde estaba. Me ayudo de tal forma que la gente se dio cuenta que no era sino que otra persona más, otro estudiante de la escuela. Pero me enfoque tanto en ella que no me di cuenta cuando fue que empecé a quedarme solo otra vez; y no me daba cuenta del daño que me hacía.

...

Seguí tratando de encontrar el paradero de Scythe, pero nunca es fácil seguirle la pista a un asesino como él; regrese a todas las compañías en las que había trabajado pero solo para amenazar a los directivos, en cuanto alguno tuviera información sobre él tendrían que avisarme de inmediato.

En 6 mese había logrado controlar a casi todos los líderes de la mafia y del submundo; Scythe no se me podría escapar ahora.

Cada vez me sentía más cerca de él y esto provocaba que me siguiera preguntando si debía cumplir mi venganza o simplemente dejarlo como que otro estudiante de la escuela había muerto y ya.

Deje todo lo que había conocido atrás por esto, yo había crecido en esa escuela nunca la sentí como mi hogar pero era lo más cercano a uno. Cuando Eren llego se empezaba a sentir como si realmente perteneciera ahí, me sentía a gusto. Esa idea surgió en mi cabeza cuando empecé a conocerla; ya que yo ya no sentía nada y ella había logrado que tuviera algo en que pensar al menos. Pero cuando la mataron todo eso se vino abajo sentía que mi historia ahí no valía la pena.

Y cuando reflexiono acerca de mi tiempo con ella en la escuela me doy cuenta que todo era una simple ilusión que yo me había creado, que realmente no la amaba como todos, incluido yo, creía. Que todo lo que ella me hacía sentir no era así, yo lo sentía porque así quería que fuera, que supiera que ella me hacía daño, que yo realmente no le importaba, que para ella simplemente era alguien a quien podía utilizar para su beneficio.

Y después de todo eso fue cuando mi odio se torno hacia ella, como es que a pesar de todo en lo que la ayude, ella aun tenía el valor para darme la espalda cuando yo "ocupaba" su ayuda. Como es que no había sido capaz de sentir nada por mí. Y yo aquí buscando vengar su muerte.

No paso mucho tiempo después de haber hablado con la mafia, cuando un alto mando me hablo diciéndome que sabia donde estaba escondido Scythe. Me dio la dirección del edifico en el cual supuestamente estaba escondió junto con sus subordinados. Y de acuerdo al informe que me dieron tenía más de 100 subordinados resguardándolo a él y al edificio.

No podía perder tiempo, regrese a donde estaba mi escondite, y tome todas mis armas y las municiones posibles. La sangre me estaba hirviendo ya en las venas, estaba a punto de encontrarme con el más peligroso asesino del mundo. Encendí mi moto y me fui en dirección a donde me habían informado.

Cuando llegue al lugar me mantuve demasiado lejos para que no me vieran, y decidí di debía de entrar sigilosamente o de la manera más abrupta, que se enteraran que iba por todo. Creo que la manera agresiva será la mejor así me ayudara a entrar en calor; cargue mi escopeta a tope, acelere mi moto y me dirigí en dirección de la entrada. Unos metros antes de llegar a la reja vi como un grupo de hombre se comenzaba a forma y apuntaban sus armas hacia mí.

Puse la escopeta a un lado, saque una granada le quiete el seguro y empecé a contar para lanzarla en el momento justo para que explotara en cuanto llegara; la lance y como pensé hiso explotar la entrada y aniquilo a varios de los hombres que se habían formado, haciendo que el resto se dispersara, acelere a fondo y sentí como el aire frio golpeaba contra mi cara provocando que me ardieran los ojos.

Volví a sacar la escopeta y me prepare para empezar mi irrupción en el edificio, con el desorden que provoco la granada solo dos sujetos intentaron detenerme, pero los elimine rápidamente con la escopeta; dispare a la puerta del edificio y entre haciendo mucho ruido.

Descendí de la moto y pronto aparecieron dos sujetos, al primero lo mate golpeándole la cabeza con la culata de la escopeta y al otro lo desarme lo agarre del cuello y le pregunte

-¿Dónde está Scythe?

Solo soltó una risita pero no dijo nada; lo golpe en el estomago con la culata y este escupió sangre. En ese momento aparecieron otros tres sujeto a quienes los neutralice con un disparo de la escopeta.

-Solo lo diré una vez más – le dije volviéndolo a ver, cargando de nuevo la escopeta y poniéndole el cañón en el cuello - ¿Dónde está?

-No podrás contra él – dijo escupiéndome sangre en la cara, por lo que lo volví a golpear ahora en la cara.

- No te pregunte eso-

- En el último piso – me dijo de forma retadora.

-Gracias- y dispare la escopeta en su estomago, matándolo.

Puse mas cartuchos en la escopeta, los últimos que me quedaban y avance por el pasillo frente a mí, de vez en cuando aparecían hombres de las diferentes puertas a ambos lados del pasillo pero me desasía de ellos disparándoles o con un golpe. Llegue a una especie de estancia donde estaban las escaleras, y ahí ya había gente esperándome, descargue los cartuchos que quedaban haciendo que 7 hombres cayeran al suelo.

Corrí hacia la escalera para empezar a subir, pero había varios sujetos bloqueándola y en cuanto me vieron comenzaron a disparar; me escondí detrás de un muro saque mi metralleta Uzi y les dispare a los tres, pero uno alcanzo a librarse y antes de que pusiera disparar otra vez llegaron más de sus compañeros disparando hacia donde estaba yo.

No lo pensé salí de donde estaba escondido corriendo de nuevo hacia las escaleras, disparando a quien pudiera, y escondiéndome de vez en cuando en donde pudiera. Por fin logre llegar a las escaleras, oía los cómo me seguían, así que saque otra granada la active y la deje tirada en un escalón, y corrí más rápido hacia arriba, a los pocos segundos se escucho la explocion y varios gritos y después de eso nada.

Se me habían acabado las municiones de la metralleta por lo que la tire y saque mi parabellum 9mm, me sentía mas cómodo con esta arma que con ningún otra, en los pisos superiores casi no había gente, por lo que no batalle para llegar hasta arriba.

En el último piso solo había una puerta, revise mis municiones y avance hacia la puerta con la pistola en alto.

Cuando entre a la habitación estaba completamente oscura, tarde unos segundos en acostumbrarme a la oscuridad y aguce el oído, cuando escuche una voz; rápidamente apunte mi arma hacia donde la había escuchado, y al hacerlo note a un persona parada en las sombras, lo único que se podía distinguir eran sus ojos, unos ojos que no demostraban miedo ni ninguna emoción, y recordé como mis ojos se veían igual cuando estaba en la escuela,

-Por fin me encontraste- dijo con una voz que provoco que un escalofrió me recorriera todo el cuerpo.

No me pude mover solo estaba apuntando mi arma hacia él, pero por lo demás mi cuerpo no respondía, solo se escuchaba mi respiración.

Estaba parado frente a la persona más peligrosa del mundo, aquel que me había quitado tantas cosas, sabía que el enfrentamiento empezaría en cualquier momento sin embargo no me podía mover.

Esta es la lucha donde se decidirá si puedo o no cumplir mi venganza.