Epilogo.

Seis años después

Me baje del volvo más cansado que nunca. Las horas de turno en Emergencias me dejaban realmente agotado, con ganas de llegar a casa lo más pronto posible.

Había terminado hace dos años mi carrera en medicina y la especialización en pediatría. Era lo que siempre había querido hacer, y ahora que era posible, no lo dude. Fue complicado pero me sacrifique para terminar rápido y poder ejercer la carrera. Aunque ahora trabajaba en un hospital, no deje el instituto en el que antes trabajaba. Iba una vez a la semana a visitar a los niños y una vez al mes les hacia un chequeo médico gratuito. Estaba orgulloso de todo lo que había logrado en tan poco tiempo, y eso sin duda se lo debía a mi familia.

Ellie me ayudaba en los trabajos simples cuando estaba en la universidad, haciendo todo un poquito más fácil. Los mellizos me ayudaban organizando un poco la casa y tratando de estar calmados mientras yo estudiaba. Y Bella me dio todo su apoyo, comprensión y cariño. Ella estuvo ahí cada momento, animándome a seguir y recordándome por quien estaba haciendo esto.

Gire el pomo de la puerta principal, encontrándome con una hermosa imagen. Bella y Renesmee, nuestra hija menor quien hasta ahora tenía siete meses, recostadas en el gran sofá. Nessie acariciaba el rostro de Bella y mi esposa sonreía. Llegue junto a ellas e inmediatamente, Nessie reclamo mi atención, estirando sus bracitos hacia mí para que la cargara. Cuando la tuve en brazos, Bella se levantó, dándome un casto beso en la mejilla y acomodándose detrás de mí. Me quito la chaqueta y comenzó a mover sus manos por mi espalada y hombros, masajeándolos para que descansara un poco. Al poco tiempo salió Sophie de su habitación con la cara y las manos llenas de pintura. Nos sonrió y me beso en la mejilla.

–¿Qué hacías, hermosa? –pregunte. Ella sonrió con entusiasmo.

–Un hermoso cartel para el cuarto de Nessie– Sonreí y ella se fue, gritando el nombre de Tom.

– ¿Cómo te fue en el hospital, amor? – pregunto mi esposa mientras seguía dándome mi masaje.

–Fue agotador, pero mañana tendré todo el día libre. Quiero estar con mis hijos y contigo en navidad. –Sonrió y de repente Nessie comenzó a llorar.

La comencé a mecer pero el llanto no cesaba. Bella la quito de mis brazos con mucho cuidado y comenzó a amamantarla. La mecía de un lado a otro mientras tarareaba una canción. Todo parecía perfecto.

Adoraba ver a Bella como madre. Tan cariñosa y paciente, educando a nuestros hijos sin ser severa. Me sentí orgulloso de ella, por todo lo que hacía. En una semana, publicaría el libro en el que había dedicado tanto tiempo y empeño. Luego de que se estrenara, nos esperaba una semana dura. Ella en conferencias de prensa y yo en el hospital, dejando a los niños al cuidado de su madre. Pero en este momento no quería pensar en eso, solo quería tener todo perfecto para que al día siguiente estuviera todo perfecto.


En navidad había conocido a Bella, por eso esta fecha era tan especial para nosotros. Se acercaba la hora de que fuéramos a la casa de mis padres para la cena de navidad. Todos nos estábamos arreglando y así, en unas horas irnos. Había sorprendido a mi familia con un viaje sorpresa a París a la mañana siguiente, así que todos estábamos preparando nuestras cosas.

Estaba en la sala de la casa escuchando música, y entonces escuche los correteos de mis hijos, de un lado a otro. Bella bajo con Nessie en brazos, hermosa como siempre. Nessie sonreía mientras disfrutaba viendo discutir a Tom y Sophie.

Cuando todos estuvimos listos, entramos al carro y nos dirigimos hacia la casa de mis padres. La velada fue bastante amena, la familia estaba por completo. Los niños disfrutaron de sus regalos a las doce, y luego se fueron a dormir.

Cuando estaba seguro de que nadie observada, tome a mi esposa de la mano y la conduje hacia la cabaña ubicada detrás de la casa. Bella me miraba sin comprender, pero con una sonrisa imborrable de su hermoso rostro. Abrí la puerta de la cabaña, dejándole ver a Bella lo que había hecho.

Varios ramos de Fresias estaban decorando el lugar, y las velas le daban un toque de luz a la estancia, haciendo más acogedor el ambiente. Pero lo que a Bella le llamo la atención, fue el gran mural que estaba en el fondo. Se acercó a él y lo miro, pasmada.

En él, había varias fotografías pegadas en collage. La primera, era el día de navidad en que la conocí, estábamos Ellie y yo en el sillón. Después iban algunas de nosotros en diferentes lugares. El nacimiento de nuestros hijos y todas las fotos que tomamos durante su crecimiento. La boda y los días siguientes después de esta. Las últimas eran del nacimiento de Nessie, de la familia completa. Era nuestra historia en imágenes, todo lo bueno y lo malo que vivimos. Todo lo que habíamos pasado para estar juntos, y felices.

Pase mis manos por el vientre de Bella, dejando uno que otro beso en su cuello. Ella aun seguía mirando el mural, acariciando aquellas imágenes. Finalmente, se volteo, quedando a un poco distancia de mi boca.

–Eres lo mejor que me ha pasado– me susurró. Yo rocé mi nariz con la suya y le sonreí.

-Hace trece años te conocí. Hace trece años me hiciste feliz. Entraste en mi vida para no salir, y eso me alegra–Bella se mordía el labio mientras evitaba que las lágrimas descendieran por sus mejillas. Finalmente, susurró un 'Te amo' y unió su boca con la mía, y nos fundimos en un beso largo y apasionado.

Quise detener el tiempo y quedarme aquí, con la mujer de mi vida, para siempre

FIN :')


MIL GRACIAS POR LEER

Por los Reviews, las Alertas y los Favoritos.

Gracias por el apoyo en mi primera historia, me anima a seguir.

Espero que les haya gustado

Besos, Morita