Ahora una cortita de solo Arnold y Helga como mi primera historia. Gracias espero les guste.

"SOLO LOS DOS"

¡ Una, Dos, Tres...- ¡Bien Helga es suficiente!- Grita Arnold desesperado.

- ¿Que?- Dice ella encogiéndose de hombros.

- ¡Deja de lanzarme bolitas de papel me desconcentras!- Dice el regresando a su trabajo.

Puck!! -_- * - ¡ Okay, lograste hacerme enfadar!- Abalanzándose sobre ella.

- ¡Basta, basta era broma, ay, ay, ja ja ja ja, para, ya no te, ja interrumpo, ja ja, de nuevo.

- ¡Mas te vale o volverás a sufrir la furia asesina de mis cosquillas mortales!

- ¡Mh! ¿Porque es tan importante este estupido trabajo, cabeza de balón?

- ¡OH por nada querida, solo que de el depende, si paso de curso o no!- Dice el concentrado.

- ¡Ah, me alegra haber terminado todos mis exámenes a tiempo!- Dice ella recostándose en la

cama de Arnold cuan larga es.- Sigo sin entender porque no lograste pasar el examen de

ciencias... ¡Yo no hice nada, ¿Verdad?- El voltea y el verla ahí recostada, lo hace sonrojarse.

- ¡N... No, Helga como crees... es solo que estoy un poco intranquilo...

- ¿Por?- Dice ella, incorporándose un poco, lo que hace caer, un mechón de su cabello sobre

su rostro, además de la tierna expresión que tiene al hacer la pregunta, logra que Arnold

abandone su trabajo y se siente junto a ella.

- ¡Pues, no lo se... Veras, me he sentido extraño últimamente.- Viendo al piso. Helga termina

por levantarse y abrazarlo por detrás.

- ¡Entonces, si fue por mi!- Dice poniendo su barbilla en el hombro de el.- ¿Quieres terminar?

- ¿¿¿QUE??? ¡No mi amor como crees! ¿Cuanto tiempo llevamos juntos?- Volteando a verla.

- Casi 6 años- Responde ella sencillamente.

- ¿ Y crees que quiero terminar contigo después de 6 lindos años? No Helga tú eres el amor

de mi vida es por ti por quien despierto por las mañanas, además yo siempre te voy a deber

ese año en que se supone comenzamos y no pudimos estar juntos, ¿Crees que voy a olvidar

tan sencillamente, todas las cosas que hemos vivido hasta ahora? El amor que me das cada

dia logra que el mió crezca cada vez más y más. No la respuesta es, No, jamás terminare

contigo, y la verdad lo que me ha mantenido inquieto es...- Se detiene, le ha estado dando

tantas vueltas, tantas veces, no sabe si atreverse o no.

- ¿Que? ¡Me matas del suspenso zopenco!- Dice ella hablándole como habitualmente lo hace,

arrancándole una gran carcajada a Arnold.

- ¡JA, Ja, ja! Jamás voy a cansarme de oírte, eres tan impulsiva.

- ¡Vamos Arnoldo me estoy haciendo vieja en lo que lo meditas!- Le responde sentándose de

rodillas en la cama, haciendo puchero. El se levanta aclara su garganta, la mira, le hace una

señal de que espere, de su buró saca una bolsita, y regresa con Helga, vuelve a suspirar, se

arrodilla en el suelo, toma la mano de Helga y le da la bolsita.- ¿Y esto?- Dice ella extrañada.

- ¡Mira lo que hay dentro!- haciendo una cara traviesa. Ella saca el contenido de la bolsa, una

pequeña joya cae en su mano.

- ¿Es lo que creo que es?- Dice ella con una enorme sonrisa en su bonito rostro.

- ¿Quieres?... Se que es un poco rápido y somos muy jóvenes pero la verdad, yo quiero pasar

el resto de mi vida a tu lado ¿Y tú?

- No se déjame pensar ... ¡¡¡SI!!! Claro que si, si quiero ser tu esposa.- Lo abraza y lo llena de

besos, el esta feliz.- ¡Bueno y ahora... termina ya tu trabajo, que si repruebas el año, no nos

dejaran casar, antes de ir a la universidad!- Le dice ella empujándolo al escritorio.

- ¡Bien ya empiezas de mandona!- Le dice el, pero antes de llegar a su destino, la toma de la

cintura y la besa largamente en la boca. Ella lo separa lentamente y lo sienta en el escritorio.

- ¡A TRABAJAR ARNOLDO!- Dándole un beso en la mejilla.- Y yo mejor voy a traerte algo de

comer.- Casi a punto de salir, se regresa, y lo vuelve a abrazar.- ¡Gracias, amor!

Arnold la mira es tan linda y a hecho tanto por el, que sabe que se merece todo. La ama tanto

que a veces cree que su cuerpo entero la necesita, pero quiere hacerlo bien, es por eso que

quiere casarse con ella, para que jamás nadie le manche la cara, o le de un insulto, porque ella

es la mujer de su vida... y mejor continúa con ese maldito trabajo de ciencias o te reprobaran.

Fin