Disclaimer: Los personajes de Crepúsculo son exclusividad de Stephenie Meyer.

Summary: Mis sábados son demasiado aburridos y tranquilos... es por eso que no entiendo cómo es que termine en un taxi, con aquel extraño y abusador hablando de música.

N/A: Orgullosa de terminar antes de las cinco de la mañana. Pequeño regalo para todas aquellas que sufrimos de insomnio y amamos la cafeina. Enjoy!!


Taxi Para dos

-¡¡No te vas quedaras!! Ni que se te cruce la idea por esa linda cabecita- una chillona voz de soprano gritó desde la acera. Automáticamente solté el libro que tenía en mis manos, y un gritó escapo de mis labios.

Me lentamente levante del sillón, y lleve una mano a mi pecho. Mis pulsaciones se habían acelerado a mil y todo por…

-¡Ya Bella! Sal de ahí, que de esta no te salvas- Secundo otra voz, y una pequeña piedra impacto contra mi ventana. No era de las grandes, pero si hubieran ejercido un poco más de fuerza al aventarla, el vidrio de mi ventana se hubiera roto en mil pedazos.

Bufe y levante mi libro ¡A caso no se iban a rendir!

-Mueve tú trasero y sal ¡Yaaa…!- Volvió a gritar la primera voz y otra piedra impacto contra mi ventana- Cobarde se que estas ahí-

Bien… tenía que dar la cara o sino acabarían rompiendo la ventana o algo peor.

Apoye mis manos sobre el marco y mire hacia fuera. Sobre mi calle estaba estacionado el flamante descapotable rojo de Rosaline, mientras ella y Alice buscaban nuevos proyectiles para arrojar hacia mi casa.

Intente contenerme y respirar pero… repito "intente"-¿Pero qué mierda hacen?- Grite exasperada desde el segundo piso.

- ¡Por fin!- Dijo una aliviada Alice, cuando otra piedra dio a pocos centímetros de mi mano.

-¡Rosaline!- Grite- Ya he salido ¿No me vez?-

-Si pero esa era por hacernos esperar y gritar como locas en la calle- Dijo la rubia.

Gruñí y me lleve una mano a mi cabeza- Solo a ustedes se les ocurre hacer algo parecido.-

-¡Bella! Por qué mejor no nos abres antes de que los vecinos llamen a la policía- Dijo Alice.

-¡No! Ya les he dicho que no me moveré de aquí. Solo pierden su tiempo.- Hable y me crucé de brazos, tratándole poner mi mejor cara de "No-me-convencerás-pequeño-duende".

-Si no sales por esa puerta en cinco segundo- Gruño Rosaline- Juro que romperé todas tus ventanas-comenzó a juntar piedrecillas de mi patio- Tú eliges Bella, Tú trasero o tus ventanas.-
Jadee ¿Qué? ella no podría hacer eso. Se supone que la gente normal no destruye las casas de otros, y mucho menos cuando se trata de la casa de tú amiga.

-Uno…. Dos… ¡Vamos Bella! No querrás un lindo agujero en la ventana.-

- ¡Genial! ¡Gracias por unírtele duendecillo!- Cuatro… cinco… seis… ¡Y mucho menos cuando el frío se filtre por el-

-¡Esta bien! ¡Está Bien! Ustedes ganan- Dije resignada- Bajo en seguida- masculle entre dientes.

Derrotada cerré la ventana, mientras escuchaba gritos de victoria desde abajo.

¡Las odio! Quise gritar. Pero eso no era cierto, aunque a veces lograban sacarme de quicio con sus locuras siempre seria mis amigas, así lo habían sido desde el jardín de niños. Alice, Rosaline y yo "una para todas y todas para uno". Unidas por el destino y separadas… separadas ¿Por los hombres?

Sí, sonara raro, pero así era. Cada vez que nos separábamos era porque un maldito y cochino hombre se cruza en nuestro camino.

¡No! ¡No es lo que estas pensando!

No, nos pelemos porque nos gustara el mismo sujeto, para nuestra suerte siempre hemos tenido gustos diferentes que mantienen nuestra amistad intacta.

El problema era que cuando ellas se encontraban felices con sus parejas, yo estaba en casa feliz con un libro en mis manos. Cuando ellas se peleaban con sus novios. Yo tenía que soltar mi amado libro y ser arrastrada a quien sabe dónde, para que ellas "Calmaran su dolor" como dice Alice.

En cambio yo… lo veía como una tonta excusa más, para que ellas se llenaran de helado y vaciaran todas las tiendas. Pero esta vez era diferente eran más a de las nueve de la noche ¿Qué tienda abriría a esta hora?

Entre bocinazos y gritos logre vestirme lo más rápido que mi suerte y mi equilibrio me lo permitían. Unos jeans pitillos una remera morada y Converse en mis pies, fue lo primero que encontré en mi armario. No me moleste en peinarme ya que el incesante ruido de la bocina estaba comenzando a darme jaqueca.

-¡Por Dios Bella! ¿No había algo más horrible que eso?- Preguntó Alice cuando me vio cerrando la puerta de casa.

-Cállate, si no te gusta lo que ves no tengo ningún problema en regresar y ocultarme en mi cuarto- Brame furiosa mientras caminaba asía ellas. Hoy no está de humor para sus reclamos por mi falta de buen gusto.

- Ya no importa Alli, el lugar de seguro estará oscuro y muy pocos se fijaran en lo que lleva puesto- Dijo Rosaline mientras se ponía de tras del volante de su convertible.

-Si pero que tal si encienden todas las luces de una vez o si alguna cámara nos enfoca- Se quejaba.

-¡Ya déjalo Alice! No tenemos tiempo, solo nos quedan diez minutos para llegar y seguro que…-

Aclare mi garganta en un intento de captar su atención- Bien, serian tan amables de decir a dónde diablos vamos, a la heladería, películas, pizzas- empecé a enumerar con los dedos todas las actividades que hacíamos cada vez que alguna rompía con su novio.

-¡No, nada de eso!- Dijo Rose.

-Iremos a un concierto- termino Alice

-¿Concierto?- Repetí como una retrasada mental-¿De quién y por qué?- Me queje mientras subía al auto.

***

¡Maldición! ¿Ellas pretendían matarme? La calle estaba atestada de personas que se dirigían al dichoso concierto.

Cientos de niñas, en pequeños grupos caminaban cantando (bueno mejor dicho gritando) una pegadiza canción, en sus manos llevaban banderas, fotos o alguna estúpida cosa que tuviera el nombre "The Volturis" impreso. ¿Quiénes eran esos?

¡Al diablo con mi noche!

-Bien, hasta aquí llega el viaje chicas- Dijo Rosaline cuando giró a una calle cercana, para poder estacionar.

-¿Qué? Pero si aún faltan como tres cuadras para llegar al estadio- Chilló el duende y hizo un mohín.

-Si, pero por si no lo has notado Alice ¡Hay un monto de gente que no me deja seguir avanzando!- prácticamente grito la última frase. Bien por lo menos yo no era la única disgustada esta noche.

-Está bien- Dijo bajito y salimos del coche.

A medida que nos acercábamos al estadio más y más personas se nos unían a la caminata. Era como una marea de personas que se aproximaba a la puerta de de estadio. Lástima que era una marea ruidos e histérica que gritaba a coro "The Volturis los amo" y cientos de cursilerías por el estilo.

¿Acaso no se cansaba de gritar tanto?

Parecía una manada de cacatúas excitadas e histéricas, todos forcejeando para pasar por la diminuta entrada.

¡Juro por Dios que me vengara de Alice y de Rose!

Estaba en esa infinita fila india, de tras de Alice y Rosaline cuando me pare en seco.

Todos los músculos de mi cuerpo se tensionaron y un escalofrío recorrió mi columna vertebral, cuando una mano de firmes dedos largos se estrello contra mí trasero haciendo me estremecer. ¡Hasta aquí llegaba todo!

Gire sobre mis talones con toda la furia contenida para enfrentar al abusador.

No lo pensé, fue puro instinto de auto-defensa y la indignación mezclada, que cuando me quise dar cuenta mi mano ya había aterrizado sobre la mejilla de un muchacho con todas mis fuerzas.

-¡Pero qué mierda te pasa!- Gritó llevándose una mano a su roja mejilla. Jadee, acaso pensaba hacerse el tonto.- ¡Acaso estas locas!- Volvió a quejarse.

-Aquí el único loco, abusador, acosador, depravado eres tú ¡Desgraciado!- Le respondí en el mismo tono de indignación.

Bien Bella, tal vez deberías habértelo pensado antes de golpearlo. El era alto, de brazos y piernas fuertes y era… ¡Un hombre! Me dobla en fuerzas. Pero el maldito, de seguro no se animaría a hacerme nada en medio de tantas personas. O eso espero…

- ¿Abusador? ¿De qué hablas loca?- Habló, y una chica de a tras lo empujo para que siguiera avanzando en la fila.

-Lo que escuchaste. No finjas que no me tocaste mi… mi…- El arqueo una perfecta ceja al ver que no podía seguir hablando.

-¿Tú qué?- Dijo con una sonrisita ladina.

-¡Mi trasero!- Grite crispada y él se llevo una mano a su espeso cabello cobrizo.

-Oye, definitivamente esta loca, yo ni siquiera te he tocado. Yo estaba aquí con… con- Dijo mirando asía los lados como buscando a alguien pero solo nos rodeaban, un montón de chiquillas histéricas.

-¡Maldición!- Dijo entre dientes y yo aproveche para despedirme.

-¡Imbécil!- Dije mientras mi mano volvía a impactar contra su mejilla, sorprendiéndolo con la guardia baje. Y con ese acto me despedí para alcanzar a mis amigas.

Pague mi boleto e ingrese al gigantesco estadio.

¡Genial! ¿Cómo se suponía que las encontraría aquí? El lugar estába casi lleno, había gente gritando saltando o batiendo palmas por donde mirase y ese interminable ¡Volturis! que se hacía eco en todo el estadio.

Estaba a punto de gritar por mis amigas, cuando una mano se poso en mi hombro ¡Dios, que no se el abusador! Roge en mi mente.

-¿A dónde diablos estabas?- Habló una voz mientras me giraba.

-¿Ustedes a donde estaban?- Respondí con un dedo acusador apuntándoles-Ya que estoy aquí contra mi voluntad, podrían tener la consideración de esperarme o ayudarme cuando alguien intenta tocarme- Dije entre dientes.

-¿Qué?- soltaron las dos a la vez.

-¿Quién fue el imbécil? Juro que no le quedaran dientes- Dijo Rose mientras se enrollaba las mangas de su remera.

-¡Un pobre diablo que no vale la pena! Pero no te preocupes le di su merecido- Dije con una sonrisita de autosuficiencia.

-Alto, fuerte Y rápido- Dijo Rose

-Alto, fuerte y rápido como me enseñaste-

-Esa es mi chica- Dijo orgullosa

-Bella… te encuentras bien, no te hizo nada… eh, malo- Dijo Alice titubeante-Nada Alli, estoy bien, te lo aseguro-

-De acuerdo, entonces podemos irnos-

-¿Adonde si ya estamos en el estadio?-

-Pues a delante, tengo un par de canciones que debo cantar a todo pulmón frente al escenario.- Dijo Alice, como si se tratara de una misión imposible.

-¿Y por qué tienes que hacer eso?-

-Por Jasper-

-Emmett- Hablaron a la vez.

- ¿Se puede saber que hicieron ese par esta vez?- Sus novios no eran malos chicos, solo… solo que a veces se metían en problemas, en demasiados.

-Encontramos a los imbéciles con…- Alice iba a continuar su relato, pero los primeros acordes de una guitarra eléctrica la hicieron chillar y corre hasta la muchedumbre.

-Vamos Bella o la perderemos de vista- Dijo Rosaline mientras me jalaba de la mano- A demás yo también quiero cantar esa canción -dijo mientras nos hacíamos camino entre la gente.
Y Con eso tiraba por el caño mi sábado tranquilo.


N/A:Ahhh!!! Esto iba a ser un Oneshot, pero se me hacia demasiado largito, por eso decidi que van a ser solo dos capitulos.

¿Que me dicen? ¿Les gusto? Yo me moria por escribirlo, hace mucho tiempo que lo tenia en la cabeza y hoy por fin lo pude publicar.

Espero que les guste y dejen su reviews.

El boton verde...¡¡Por fa!!