Disclaimer: Los personajes de Crepúsculo son exclusividad de Stephenie Meyer.

Summary: Mis sábados son demasiado aburridos y tranquilos... es por eso que no entiendo cómo es que termine en un taxi, con aquel extraño y abusador hablando de música.

N/A: Pequeño regalo para todas aquellas que sufrimos de insomnio y amamos la cafeina. Enjoy!!


Taxi para Dos

Que la tierra se abriera y me tragara. Rezaba al ritmo de la melodía.

Para mi desgracia, Alice quería cantar su dichosa cancioncita, nada menos que al frente del escenario gritando obscenidades al bajista de pelo negro.

La banda no era mala, pero el sudor que corría por mí cuello, los empujones, gritos en mi oreja y los interminables lloriqueos de Alice y Rose por sus novios, no hacían mi velada precisamente encantadora.

- Eh… chicas- Intente hablar por encima de la música y los gritos.

- Estúpido, ni en sueños te va a querer como yo- Dijo Alice entre gimoteos.

- ¡Ya vas a ver! va a volver suplicando pero…-

-¡ Ey! ¡Chicas!- Trate de captar su atención con las manos.

- ¡Que estúpida fui al créele! Si iba a terminar con…con esa perra- Siguió Alice con sus lamentos.

- ¡Sí! pero cómo se atrevieron a cambiarnos por esas plásticas Alice, si nosotras…-

- ¡Chicas!- Grité con todas mis fuerzas mientras el sudor y calor estaban comenzando a aficciarme- Lamento interrumpirlas, pero necesito aire o si no me voy a desmayar.-Y puse mi cara de suplica.

- ¿Qué pasa Bella? ¿Te duele algo?- Preguntó Rose.

- No… no, es solo-suspire-Es que no estoy acostumbrada a estar en estos sitios. ¿Podemos ir un poco más atrás, por favor?

Ellas no contestaron, solo se miraron como dudando sin articular palabra- ¡Perfecto!- Dije resignada- Sigan aquí gritando como chiquillas, mientras yo voy a buscar algo para tomar- Ambas asintieron y volvieron su atención al escenario y a sus gritos.

Entre empujones y un par de manotazos logre hacerme un camino entre la fans-locas-histéricas. ¡Dios, cómo es que pueden gritar tanto!

Me aparte un poco de la multitud y me senté en el piso.

Bien, tal vez podría esperarlas aquí mientras ellas disfrutaran del espectáculo.

Estaba muy a gusto en mi sitio, la banda ya había tocado más de cinco canciones y las niñas se desgargantaban por elogiar el solo de guitarra que sonaba. Compartía el lugar de los reservados con un par de parejitas acarameladas y unas cuantas niñas más sumisas que al parecer no se atrevían a actuar como desquiciadas.

En fin, este ere el mejor sitio que podía conseguir.

Marque el compas con mi píe y encontré un chicle en mi bolsillo. ¿Tal vez debería hacer que me pagaran la cena, por toda esta tortura? Un par de alitas de pollo, una pizza, helado o tal vez…

¡Oh, Dios! Mi cuerpo se puso rígido y el aire escapo de mis pulmones en un segundo mientras una corriente fría recorrió mí columna vertebral.

- ¿Qué mierda?- Grite mientras me incorporaba con dificultad. Algún idiota, había tenido el descaro de arrojarme su refresco en la cabeza. ¡Juro que lo iba a matar a alguien esta noche!

Me di vuelta para proceder con el acto de asesinato, cuando una profunda voz habló- ¡Lo siento! ¿Está bien?-

- ¡Tú!- Rugí entre dientes. ¡Era el abusador de la entrada!- Acaso no te basto con manosearme, ahora, qué más quieres ¿Aguarme con coca-cola?- Dije indignada y levante un par de octavas mi voz.

- ¿Yo? Pero si no hice nada.-

- ¡Ah! Pues mi cabello no parece decir lo mismo- Dije mientras trataba de sacar mi húmedo y pegajoso cabello de mi rostro.

-¡ Tú tienes la culpa! ¿Cómo se te ocurre sentarte ahí?- Gritó con fuerza y estábamos comenzando a captar un par de espectadores con nuestra escenita.

- Yo no tengo la culpa de que tú seas tan estúpido, como para no fijarte por donde andas-

- Pues yo no tengo la culpa de que seas tan tonta para organizar una sentada en medio de un recital. ¡Es tas loca!- No lo soporte más y separe un poco mis piernas mientras elevaba mi mano para estrellar contra su mejilla. Pero… el fue más rápido y me tomo por la muñeca.

- ¡Oh no querida, esta vez no!- Dijo y sonrió con arrogancia.

De mis labios salió algo parecido a un gruñido y aproveche para golpearlo con la otra mano, que queda libre.

Su cara se descompuso de puro dolor y ahora era yo la que sonreía.

Jale con fuerza para que me soltara mi mano y una vez más me aleje del sujeto que pretendía arruinarme la existencia.

Necesitaba encontrar a Alice y Rose, no soportaba un minuto más en este lugar. Había ciento de personas en el estadio ¿Por qué tenía que volver a encontrarlo?

¡A demás había arruinado mi ropa!

Aparte un par de personas, que arrugaron la nariz a percatarse de mi aspecto. ¡Dios, dónde están mis amigas!

Corrí un par de personas más con brusquedad hasta que logre divisarlas.

Alice se encontraba sumergida entre los brazos de Jasper. Mientras que Rose besaba fogosamente a Emmett.

¿De dónde diablos habían salido esos dos?

- Perdóname cariño, juro que fue todo un mal entendido. Yo nunca te engañaría- Le decía Jasper a su dé-nuevo-novia mientras dejaba pequeños besos en la frente de Alice.

- Osita… te amo, y nunca te dejaría, nunca ¿Entiendes?-Le lloraba Emmett a Rose.

¡Lo que me faltaba, una escena digna de telenovela!

Llene mis manos a la cintura y grite indignada- ¡Ya podemos irnos!- Estaba empapada en gaseosa y malhumorada. Solo quería llegar a casa.

Cuatro cabezas se giraron para observarme con expresión de horror.

- ¿Bella, qué te pasó?- Dijo Rose.

- Tu cabello- Chillo Alice.

Bien, por fin estaban empezando a tomarme en cuenta.

- Nada, solo fue un imbécil que no tuvo mejor idea que arrojarme su refresco-Hable y cerré mis puños, aun me quedaban ganas de golpearlo.

- Pobrecita- Gimoteó Ali.

- Bien dime ahora mismo, dónde está y me encargara de darle una lección- Dijo Emmett, mientras golpeaba uno de sus puños con la palma.

- No te preocupes Bella, quien quiera que sea, va saber que no estás sola- Le siguió Jasper.- ¿Cómo era?-¡Ay! Era tan lindo saber que contaba con ellos que casi me pongo a llorar ahí en medio de tanta gente.

Ni siquiera me habían saludado solo querían ir a golpear a mi abusador. Tuve que contenerme y sorberme la nariz, ya llamaba mucho la atención al estar mojada.

- Gracias chicos, pero lo único que quiero es regresar a casa- dije con voz cansada.

- Bella…- Dijo Rose titubeante- ¿Ven podemos hablar un segundo?

Las tres nos alejamos de los chicos y de la multitud para hablar, mientras que en mi cabeza ya festejaba por salir de ese lugar.

-¿Qué pasa?- Dije arqueando mis cejas. Las conocía demasiado bien para saber que me ocultaban algo- ¡Escúpelo!- exigí.

- Antes promete que no te enojaras, ni gritaras como haces siempre- Dijo Alice con un intento de sonrisa.

- Alice- Gruñí, esto no me estaba gustando.

- Está bien, está bien. Pero lo digo solo para protegerme si te transformas como Hulk-

- ¿De qué se trata?- Gruñí y me cruce de brazos.

- Bueno…es que, es que yo le prometí a Jasper que regresaría con él en lugar de ir a tu casa- Dijo Alice con voz lastimera.

- Bueno, no veo ningún problema en eso, al parecer se han reconciliado y ya no piensas en cortarlo en pedacitos y quemarlo- Dije en tono irónico.

- ¡Sí! Acaba de explicarme como fueron las cosas y al parecer nunca quiso engañarme- dijo con cara de enamorada- ¡Es que son tan lindos! Nunca podría cambiarme por esa bruja, rastrera y…

- Alice- La corte- Bueno haz lo que quieras yo regresare con Rose.-

- Bella…-Escuche ese tonito y le dedique mi mejor cara de no-me-jodas- Es que ese es el problema… es que… yo también pienso regresar con Emmett. Ya sabes, necesitamos festejar nuestra reconciliación como se debe.- Trato de sonreír, pero lo único que logró fue una mueca.

- ¡Y yo!- Dije exasperada- ¿Cómo voy a regresar?-

- Ese era el problema- Susurro Alice.

- ¡Ya se! Te vuelves en taxi, no te preocupes yo lo pago. A demás tú ya querías ir.-

- Eso es muy feo Rose, prácticamente me estas corriendo-

- Deja de hacer tanto drama Bella, si tú no aguantas un minuto más en este sitio- Bueno, eso era cierto. ¡Pero me estaban echando! Tome el dinero que me ofrecían y me gire con una mueca sin despedirme de los chicos.

¡Si…ahí estaban mis amigas!

***

Cuando atravesé la puerta un escalofrío me recorrió el cuerpo, bueno después de todo, esta empapada.

Cruce mis brazos y camine un par de calles buscado algún taxi para alejarme. A tras quedaban mis amigos y los gritos de las fans.

Golpee una piedra con el pie y me senté en la acera.- ¡Me rindo!- Me dije mentalmente. ¿Dónde estaban los benditos taxis?

En la calle solo me encontraba yo y los autos estacionados.

¿Señor, es que me lo ibas a poner difícil? ¿Acaso era este alguna especie de castigo?- Lloriqueaba en mi cabeza mientras ponía mi cabeza entrar las piernas tratando de hacerme un bollito. La temperatura estaba bajando y se colaba en mis huesos. ¡Ah, cierto! Y un estúpido me había confundido con el tacho de basura!

De pronto, el inconfundible ruido de un motor interrumpió a la muchedumbre del estadio. Me incorpore como una flecha y trate de divisar el vehículo.

¡Sí! Era amarillos y la el cartelito de –"Taxi"- Brillaba con intensidad. ¡Estaba salvada!

Estaba a punto de levantar mi brazo y pronunciar las palabras mágicas, cuando alguien en la acera del frente vocifero-¡Taxi!- A todo pulmón.

Jadié y casi me pongo a llorar como Magdalena, cuando divise mejor al ladrón de taxis.

Alto, fornido, el pelo cobrizo alborotado y esos grandes luceros como uvas en verano ¡No! Era el.

¿Acaso me estaba siguiendo? ¿Era uno de esos psicópatas obsesionados?

Envolví mi torso con los brazos, la respiración me fallaba y que los dientes me castañeaban. El se detuvo y me fijamente desde el otro lado, con una de sus manos en la puerta de taxi. Arqueo una de sus perfectas cejas y tuve que contenerme para no gritar.

- ¿Te pasa algo?- Preguntó desde el otro lado.

- No… no nada- Logre articular con dificultad.

- Bueno no lo parece. Estas blanca, como si hubieras visto un fantasma- Se burlo y yo apreté con más fuerza mi cuerpo.- ¿Seguro que estás bien?-Frunció el ceño.

Quería decir que sí, que se largara y ponerme a correr. Pero mi cuerpo se negaba reaccionar. Vi como se inclinaba a la ventanilla, le dijo algo al chofer y comenzó a cruzar la calle. ¡Dios, que no me haga nada, por favor, por favor, por fa…!

- ¡Ey!- Se detuvo a unos cuantos pasos de mí- ¿Qué te pasa? ¿Quieres que llame a alguien o que consiga algo?- Las palabras no me salían, así que solo negué con la cabeza.

Chasqueo la lengua e hizo una mueca de disgusto- Oye, se que nuestros antiguos encuentros no fueron muy bien que digamos. Pero créeme nada de eso fue intencional- Habló y se llevo una mano a su cabello- No te preocupes, no te voy a hacer daño.- Se quedo esperando mi respuesta y me miro fijantemente.

- ¡Mierda!- Gruño y yo di un saltito- ¡No soy ningún psicópata créeme no te voy a hacer nada!- No sé cómo pero asentí con mi cabeza.

- Bien ahora dime ¿Qué haces aquí sola?- No sé si era el miedo, pero creo que me estaba reprochando.-

- Yo… yo- mi voz salía áspera y cansada- Espero un taxi.- Dije en un susurro.

El miro la calle vacía y su mirada se poso en el taxi con lo esperaba.

- ¿Asia dónde vas?-

- Ah… hasta la avenida Maple- No puedo creer que le esté dando mi dirección.

- ¡Perfecto! Queda de pasada hasta Ash. Vienes conmigo.- Me tomo del brazo y comenzó a jalarme.

- ¡No, no puedes!- Me queje pero el ya estaba abriendo la puerta del coche para que entráramos.

- Es lo menos que puedo hacer después del chapuzón que te di- Sonrió- Anda entra, antes de que atraigas a la policía- Le hice caso y me acomode en el asiento trasero, los malejos posible de él.

El muchacho le dio mi dirección al conductor y el auto se puso en marcha.

Bueno al menos no me haría nada…nada mientras este el taxista. A demás era esto o morirme de frio en la calle.

Pegue mi rostro al vidrio y trate de darme calor con los brazos.

- Edward Cullen- Dijo esa voz rompiendo el silencio del vehículo.

- Mmm…- Murmure mientras parpadeaba. El taxi estaba más oscuro que las calle,s así que entrecerré los ojos para verlo mejor.

- Ese es mi nombre- volvió a hablar- Edward.- Dijo con voz solemne.

Dude unos instantes en darle mi verdadero nombre, aun seguía siendo el chico raro que me seguía- Bella Swan- Conteste, después de todo, nunca se me había dado bien eso de mentir.

- Déjame pedirte perdón, de nuevo, por todo lo que ha pasado esta noche-

- Estas perdonado- Dije sincera- Tú no tienes la culpa de todo- Dije más para mí que para él.

Un amplio suspiro salió de sus labios y se relajo en el asiento.- No sabes lo bien que me hace escuchar eso, esta ha sido la peor noche de mi vida.

- Ah sí, pues no creo que estuviera tan mal como la mía.-

- ¡No lo creo!- Dijo alargando las letras y el silencio volvía a reinar...

Tenía tantas preguntas para hacerle ¿Era un psicópata? Era la más importante.

¿Por qué nunca lo había visto si viva tan cerca de casa? ¿A caso era fans de esos Volturis? El taxista sintonizo la radio, Madona, salsa, Blus, y…- ¡No lo cambie!- Gritamos ambos.

- ¿Te gusta Debussy?- Preguntó enarcando una ceja.

- ¡Sí! ¿Y a ti?- Pregunte dudosa, era muy raro que alguien de nuestra edad se interesara por la buena música.

- Bueno me fascina la música clásica.- Dijo algo incomodo.

- ¿Y qué hacías en ese estadio?-

- Bueno… es que mi primo prácticamente me obligo a que lo acompañara. Se había peleado con su novia, o algo así y necesitaba que lo perdonara.

- ¡Ah!- Fue lo único que pude decir-¿Y dónde está el?

- Con su novia celebrando- Ambos resoplamos a la vez y me sorprendí- Y... no tienes coche- Era una pregunta fuera de lugar después de todo, el que no tuviera auto no tenía nada de malo, el tal vez prefería invertí su dinero en otras cosas como…

- ¡Sí! Y no sabes cómo lo extraño.-

- Mmmm… No entiendo, lo único que tienes que hacer es abrir el garaje y ya está.-

- Bueno, tal vez sería más fácil si mi garaje no estuviera en Chicago.

- ¡Chicago!- Grite rompiendo el mágico ambiente de la música.

El soltó una sonrisita antes de hablar-Me acabo de mudar a Forks y mi auto llega la próxima semana se excuso.-

- Hemos llegado- Anuncio el taxista con voz aburrida.

Venia tan absorta en la conversación con Edward que ni siquiera me había dado cuenta que estábamos estacionados frente a mi casa.

Era una lástima…después de todo uno parecía mal chico y le gustaba la música clásica.

El se bajo del auto y se dirigió a abrirme la puerta. Me extendió su mano para ayudarme y cuando nuestra piel hizo contacto sentí un leve cosquilleo que me hizo abrir los ojos como plato.

- Bueno- Trague saliva y seguí- Me gustaría decir que fue un placer conocerte, pero no estoy muy segura de eso.-

- Tal vez la próxima vez pueda lograr que cambies de opinión- Dijo con una sonrisita y se llevo las manos a los bolsillos.

- Ya lo veremos- Y me gire asía mi casa.

- ¿Bella?- me volvió a llamar y sentí como un escalofrío me recorría la espalda ¿Por qué tenía que tener esa voz?

- ¡Sí! – hable y me gire para verlo.

¡Error! La luz de la luna le daba cierto toque mágico a sus cabellos cobrizo y esos ojos verdes parecían brillar con más fuerzas. Tuve que agarrarme a la verja de la entrada para no arrojarme a sus brazos, como aquellas fans por los Volturis.- ¿Qué sucede?

- Emm… ¿Vas a la prepa no?-Yo asentí con mi cabeza- ¿Entonces puedo recogerte mañana?-

- ¿Hum? Pero, si me dijiste que no tenias auto.

- Y no lo tengo- se acerco lentamente hasta que nuestros pechos se rozaron- Vendré en taxi- Dijo con voz suave y se inclino para rozar sus labios con los míos.

No fue un beso fogoso como los de Rose, ni hipnotizarte como los que describía Alice. Fue simplemente suave y tierno, que lleno de mariposas mí estomago y todo mi cuerpo parecía estar apoderado de alguna extraña corriente.

Nos separamos lentamente y abrí mis ojos. No pude evitarlo, sonreí. El ya no era el desquiciado que me perseguía, era el hermoso chico que me había besado.

El taxista hizo sonar la bocina, rompiendo nuestro momento y haciéndome saltar por el susto- No te olvides, a las ocho pasare por ti- Dijo mientras se subía al taxi y sonreía.

Entre a mi casa y recargue mi espalda contra la puerta. Una tonta sonrisa se dibujo en mi rostro y lleve una mano a mis labios, levante la mirada asía el reloj y suspire.

Después de todo, no había sido tan mala noche come esperaba y es más… estaba contando las horas para volver a compartir un taxi.

**FIN**


N/A: sI.. aqui termina, ya les habia dicho que iba a ser un onexshot que se convirtio en twoxshot.

Espero que les alla gustado. Por mi parte estoy feliz de terminar otra nueva locura.

Quiero agradecer a Krystal*Beatriz_cullen*Mary_de_Cullen*LahoradelLonchecito-- Por sus reviews gracias niñas las quiero.

Besos Meli._