Disclaimer: ninguno de los personajes me pertenece, son propiedad de Stephanie Meyer.

Esta es mi primera historia, espero que le guste, me gutaría que me hagan saber su opinión ya que soy nueva en esto.

Prometo subir los demas capitulos todos los dias o día por medio.

Gracias por leer la historia, espero que la disfruten.

*Lucia991*


GIROS INESPERADOS

I

EL FIN DE UNA ERA.

Estaba tomando sol cuando mi celular sonó, sin necesidad de ver el visor supe que era Alice, mi mejor amiga, ya que últimamente me llamaba al menos 40 veces al día.

-¡Bella! ¡¡¡Lo conseguí!!! ¡¡¡Es el armario mas grande de todos !!!- debí suponer que ella ya ni me saludaría... lo único que hacia era contarme todas las cosas que conseguía para nuestro nuevo departamento

-Alice, debo recordarte que prácticamente es un mono ambiente!!.. como se supone que entraremos todos si los muebles que compras son mas grandes que nosotros!!??- ella no parecía entender que seriamos tres adolescentes en un depto. de 1 habitación y un lavadero grande, el cual usaría como habitación Edward, su hermano mellizo, quien sorprendentemente ni se quejaba.

-¡Shh!, por favor Bella, no me lo hagas difícil.- pude imaginar la cara de mi mejor amiga... seguro puso lo ojos en blanco y se mordió el labio inferior, le irritaba tanto que la contradigan- lo llevaran mañana a las 5 de la tarde y con eso será todo, pense que después podríamos preparar nuestra primer comida juntos para festejar, ¿qué te parece a las 8?

-¡¡Por supuesto Aly. A las 8 me parece genial, yo llevo las bebidas, tú y Edward lleven la comida!!

La verdad, por mucho que me quejara sobre las cosas que hacia Alice, no podía estar más feliz. A partir de mañana viviría oficialmente sola, bueno sin contar a mi mejor amiga y a su hermano.

Había decidido pasar mis vacaciones en Phoenix con mi madre antes de irme a la universidad en California, pensé que sería bueno para mi piel irse acostumbrando al sol, ya que hacia años vivía en Forks, y no es un lugar muy soleado que digamos. Hoy era mi último día en casa de Renée y aunque debería estar con ella, me encontraba en la playa con Mike, ¿mi... novio? Bueno no sabría decirlo, nunca lo oficializamos pero cada vez que venía acá pasábamos todo el tiempo juntos.

-¡Eh Bells!, ¿en qué estas pensando?- no quise decirle lo feliz que estaba por vivir sola ,así que mentí.

-En lo mucho que te voy a extrañar – bueno técnicamente lo iba extrañar, siempre lo hacia pero solo los primeros días, hasta que me acostumbraba a mi nueva rutina -mejor deberíamos ir yendo para mi casa, tengo que armar el bolso- supe que la idea no le gustaba para nada por su cara, siempre era lo mismo, las despedidas no eran lo suyo.

-Por supuesto, tal vez debamos hacer algo especial esta noche... a modo de despedida – no entendí en seguida a qué se refería pero con lo que dijo después no me quedó duda alguna- mis padres están de viaje y tengo la casa para mi solo – debe de haber notado mi cara porque enseguida agregó – por supuesto me refería a ver unas pelis y quedarnos despiertos hasta tarde- su cara reflejo la tristeza de mi rechazo

-Seguro Mikey -le di un beso y comencé a correr- ¡¡debemos apurarnos o Renée no nos dará de comer!!- su humor cambió enseguida y se puso a jugar y correr por la playa junto a mi.

Me encantaba realmente estar con el así, sin ninguna preocupación, me sentía totalmente libre, sin ninguna atadura... eso era lo que más me gustaba de Mike, el nunca me exigió ningún tipo de compromiso, aunque yo sabía que a él le hubiese encantado.

Llegamos a casa a eso de las 8, nos pusimos a jugar a la play mientras mi mamá cocinaba. A las 10 llegó Phil (el nuevo esposo de ella, quien realmente era excelente, aunque un tanto fastidioso) del trabajo y nos sentamos a cenar. Fue muy agradable... Rene realmente se había lucido cocinando una carne al horno con verduras que estaba riquísima. Luego del postre, fui a lo de Mike a ver unas pelis pero no aguanté y me quedé dormida apenas comenzó.

Me despertó la luz del sol que entraba por la ventana, rápidamente mire la hora, eran las 6 y me sorprendí a mi misma, ya que por lo general se necesitaba un ejercito con tambores para despertarme... aún faltaban un par de horas para tener que ir al aeropuerto, así que decidí ir a correr para quitarme las ansias, ¡si, estaba ansiosa por comenzar mi nueva vida!. Corrí alrededor de 6 kilómetros, imaginando cómo sería la universidad y qué grandes cosas me esperarían en los próximos años.

Llegué a casa de Mike simplemente para recoger un par de cosas y decirle adiós, no quería que me acompañara al aeropuerto, eso simplemente lo haría peor. Le di un gran beso y le prometí volver alguna que otra vez. ¡Era tan fácil salir con él! Definitivamente lo iba a extrañar.