Summary: Edward Masen ha sido el mejor amigo de Bella Swan desde que eran unos pequeños niños, han compartido todo, juegos, penas, alegrías. Lo que ella no sabe es que el profesa un profundo amor hacia ella, que se ve eclipsado por su amistad y el temor de perderla. ¿Cómo lo tomara ella, ante la declaración poco usual de él, precisamente el día de su cumpleaños?

DISCLAIMER: Los personajes de Twiligth, no me pertenecen, son propiedad de Stephanie Meyer.

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Agosto 13

Forks, el pueblo más aburrido de la historia, llueve, llueve y llueve, tendrías suerte si algún día vez salir el sol, cuando vives en un pueblo como este te acostumbras a ver nublado todo el día, andar con chaqueta o sombrilla si no tienes un auto o esperar mojarte un poco si no llegas rápido a tu destino.

Mi nombre es Edward Masen, tengo 17 años y soy estudiante de la secundaria Forks, puede decirse que soy uno de los chicos populares, siempre estoy rodeado de mucha gente, en especial chicas, pero para mí eran muy pocos los que yo consideraba mis amigos, entre ellos a los hermanos, Alice y Emmett Cullen, primos míos, Jasper y Rosalie Hale y mi mejor amiga/ amor imposible Isabella Swan, Bella para sus amigos, nos conocíamos desde los cinco años, nuestros padres han sido amigos desde la juventud y aun se seguían frecuentando.

De todas formas, no todo es color de rosa, he estado enamorado de mi mejor amiga desde los siete, pero parece que ella solo tiene ojos para el famoso Jacob Black, el no me caía mal, pero desde que él y Bella se hicieron novios el año pasado, no lo podía ver ni en pintura, ella siempre trato de unirnos, de que nos lleváramos bien, pero éramos como los polos opuestos de un imán, ¿acaso no entendía que me era imposible verla con otro?, además el perro ese sospechaba de mis sentimientos hacia ella, en realidad todo el mundo sabía, menos, claro está, Bella, ella viva absorta en su mundo, siempre me moría de ganas de saber que fraguaba en su mente, es tan inteligente, curiosa, hermosa, agradable, pero yo para ella solo era su mejor amigo Eddie, si, solo ella podía llamarme así, odiaba ese apodo, pero me encantaba como sonaba cuando ella lo decía.

- así que saldrás con el perro – afirme molesto - Bella, ese tipo te esta monopolizando.

- eso no es cierto Eddie – alego ella mientras hacia un precioso puchero, vaya que se me antojaba besarla en este momento, no Masen, calma, te aniquilara si lo haces, - es solo que se lo había prometido hace tiempo.

- Bella, no hay nada que no le puedas negar al chucho ese – afirme con desdén, mientras entrabamos a clase de Biología, desafortunadamente lo único que no compartíamos ella y yo, era para mala suerte de ella, Gimnasia, aunque con el perro coincidíamos en tres, Literatura, Filosofía y Biología, toma Black, Bella es mi compañera de puesto, para lo que te sirve Masen.

- soy tu compañera de puesto Masen – exclamo, adivinándome el pensamiento

- ¿Y...?, Swan, solo lo hiciste porque en ese entonces el perro estaba peleando contigo, ¿por qué fue?– hice una pausa dramática – ¡ah, sí! él pensaba que tu lo estabas engañando conmigo – qué más quisiera yo, pero no, ni siquiera me ve como una posibilidad.

- no entiendo porque pensó eso, si tu y yo solo somos amigos, eso nunca va a cambiar, eres lindo sí, pero no me gustas de esa manera – me sonrió, si su comentario no me hubiera dolido tanto, le hubiera de vuelto una sonrisa torcida, no la mueca que parece que hice.

- si tienes razón – musite, acaso no se daba cuenta del daño que me hacía.

- ¿estas bien? – pregunto preocupada, miente, Masen, miente.

- no – estúpido – digo sí – que bien idiota, donde quedo tu inteligencia Masen, ¡oh, sí!, la dejaste escondida en el cajón de tu armario, nota mental: sacarla lo más pronto posible.

- a ver ¿Qué pasa? – y ahí estaba ella, tratando de psicoanalizarme.

- nada importante, una tontería – desvía el tema - ¿ya pensaste que vas a hacer en tu cumpleaños? – bien hecho Masen, vas mejorando.

- no quiero regalos – advirtió en seguida – sería bueno que también se lo dijeras a tus primos, sobre todo a Alice.

- Bella, sabes que es imposible que ese duende no te regale algo – comente riendo, Alice era, como decirlo, demasiado impulsiva, sí, eso la describía muy bien, no sé como Jasper se la aguantaba, creo que era porque estaba loco de amor por ella, uno hace cualquier cosa por el amor de su vida, díganmelo a mí, al menos el es correspondido.

Ella bufo cansada y me dio un codazo por seguir riéndome, de la cara que puso.

- Bells – grito el perro abrazando a MI Bella, desgraciado, disfruta mientras puedas, Masen, vamos mente fría, sonríe, sonríe, no idiota, que sonrías, no que gruñas. – Masen – hablo el muy imbécil con burla.

- Black – le conteste.

- si no te molesta, ¿nos dejarías a solas?, me gustaría hablar con Bells, en privado, ya sabes mientras llega el profesor – si el sabía muy bien que me estaba muriendo de los celos, pero no pude negarme al ver que MI Bella, también quería ese tiempo, así que me marche, con una gran punzada en donde se supone que estaba mi corazón, les mencione que últimamente había recibido muchas de esas, y aun no me había curado, bueno para mi mala suerte así era.

- hola Edward – saludo la pequeña duende que acaba de llegar.

- hola Alice.

- ¿y Bella? – pregunto riendo.

Me encogí de hombros, para restarle importancia, y señale hacia mi puesto, no voltee a mirar porque de seguro ese perro se la estaba comiendo, piensa en otras cosas, piensa en otras cosas.

- Creo que Jacob, no le ha dado muy buenas noticias – respondió ella preocupada, señalando hacia mi chica, con una expresión un tanto extraña

- ¿de qué hablas?- pregunte confundido, al instante mire hacia mi puesto y me encontré con Bella recogiendo sus cosas, mientras se dirigía hacia la salida, ¿Qué le habrá dicho el chucho ese para dejarlo así? – ¿Es- estas bien? – no es momento para tartamudear, mente fría, mente fría.

- yo- yo, Jake, me... lo lamento, quiero irme y sin más salió corriendo, desgraciado perro, seguro le había terminado, el muy cobarde, me pagaría cada una de las lagrimas que Bella derramaría por él, yo Edward Masen, me encargaría personalmente de eso.

- ¡Bella! – Grito Alice – quédate acá Edward, pregúntale al perro ese sobre lo que paso.

- pero Alice, yo...

-si, si ya lo sé, solo dale tiempo – el pequeño duende salió detrás de mi ángel, de mi Bella, yo por el momento, le preguntaría al chucho, el motivo de las lagrimas de ella.

- ¡TÚ! – grite llamando la atención de todo el salón, Masen, piensa primero antes de actuar, canaliza tu rabia, ¡oh, al diablo con toda esa porquería! - ¿QUE RAYOS LE HICISTE A BELLA?

- ¿Por qué no le preguntas tu mismo? – Preguntó el muy estúpido con sorna – anda, consuélala, este es el momento que has estado esperando, ¿o me lo vas a negar? – si no lo voy a negar, una parte de mi, se alegra de que hayan terminado, pero la otra, solo piensa en el dolor que ella está sintiendo. ¿Y el tuyo que, no somos de piedra Masen?

- cállate – escupí furioso, tanto como para Black, como para mi subconsciente.

- ¿por qué no vienes y me callas tu mismo Masen? – ganas no me faltan, te quitare esa estúpida sonrisa gozque desgraciado.

- Señor Masen – interrumpió el profesor (cuyo nombre nunca me aprendí y realmente no me interesaba) – nos haría el honor de sentarse para poder iniciar clases - ¿en qué momento entro que no me di cuenta?

- lo lamento – no realmente, pero eso no se lo iba a decir, me senté, mirando impaciente el reloj, quería verla, quería saber como estaba, brindarle mi apoyo, un hombro para llorar por Jacob por mucho que eso rompiera mi corazón, ella valía eso y mucho mas.

El resto de la clase paso sin más, no puse mucho cuidado y gracias a eso (nótese el sarcasmo), me gane un ensayo de 100 palabras sobre el sistema reproductor femenino, vaya suerte la mía, agradecí internamente cuando el timbre sonó, lastimosamente el chucho ese salió corriendo como un cobarde y no tuve oportunidad de preguntarle.

Me dirigí rápidamente a la parte trasera del instituto, si quería encontrarlas, seguro ahí estarían y, así fue, Bella estaba abrazada a Alice, mientras esta le acariciaba la espalda y la consolaba, parecía que mi dulce ángel estaba sollozando, corrí hacia ella, buscando la oportunidad de consolarla también, de mostrarle que me tenía a mí, aunque me doliera, quería que supiera que yo su mejor amigo, nunca la abandonaría, a menos que ella me lo pidiera.

-Bella, cariño – la llame mientras la abrazaba con todas mis fuerzas – no llores mas por favor, no me gusta verte así – suplique, pronto ella correspondió a mi abrazo con más fuerza y siguió sollozando contra mi pecho – yo – yo lo lamento, pero Bella, el perro ese no te merece, no deberías derramar ni una sola lagrima por él.

- ya lo sé – chillo – pero, Edward, no lo puedo evitar, yo lo amo – esas palabras atravesaron mas mi corazón, ¿es posible que se rompa más?, creo que si, cerré fuertemente mis ojos tratando de desviar el dolor que pululaba a mi alrededor mientras respiraba fuertemente.

- no tenias porque repetirlo, es evidente – trate de reír para infundirle algo de humor, pero creo que no logre nada, solo se soltó a llorar mas – lo siento en serio, soy tu mejor amigo Bella, no me gusta verte así – repetí.

- yo lamento aun mas que me tengas que ver así, debería ser fuerte Edward, pero no puedo, ¿como fue capaz de hacerme algo como eso?

- es un perro, cariño – reí un poco – es un idiota, solo tiene cerebro para los deportes.

- ¿crees que algún día encuentre a alguien para mí? – pregunto más tranquila, Alice me miro fijamente, ella sabía perfectamente mis sentimientos hacia su amiga, aun así nunca se había inmiscuido porque Bella tenia a Jacob, incluso estuvo varias veces conmigo cuando yo decaía en mis momentos de debilidad, cursi, Masen, cursi, fue una gran ayuda.

- tal vez.

Al ver que no continuaba seguí.

- Sabes, creo que en este mundo existe un chico para ti, incluso puede que esté más cerca de lo que te imaginas Bella – dije eso con esperanza, tal vez así ella se fijaría por fin en mi, cruza los dedos y siéntate para esperar. Alice rio sin poder evitarlo, por Dios era más que evidente.

- espero encontrarlo pronto – mi chica suspiro y me miro sonriendo – también quiero que tu encuentres a alguien Edward.

- ya lo hice – admití tristemente – solo, que ella no me ve de la misma manera Swan – me sentí molesto por un instante conmigo mismo, ¿Cómo era posible que siguiera enamorado de una persona que ni me correspondía?, ¿algún día podría olvidarla?

- pues entonces esa chica es una tonta – bufo Bella con el ceño fruncido, tan adorable como siempre – eres un chico encantador Eddie, mereces que alguien te quiera, puede que la chica sea ciega.

- puede que sí – interrumpió Alice sonriendo, al menos Bella ya estaba más tranquila.

- no hablemos mas de eso – el tema solo removía fibras en mi interior – vamos a la cafetería, es hora del almuerzo, anda Swan, demuéstrale al chucho que el ya no te importa.

- como si fuera tan fácil – exclamo lentamente.

- nosotros estaremos contigo Bella – dijo la duende – somos tus amigos, además mi primo tiene razón, Jacob no merece tus lagrimas.

No le pregunte el motivo de su ruptura, se lo preguntaría después a Alice personalmente. Cuando llegamos a nuestro destino, vimos a los demás chicos, nos dirigimos hacia la mesa y Bella se sentó al lado de Emmett, nos miraron confundidos cuando vieron que ni Alice ni yo nos sentamos, menos Jasper que aun así recibió un beso de su pequeña novia después de haberle susurrado algo y dejarlo sonriendo como idiota.

- Que tal chicos – dije yo.

- hola Eddie – saludo Emmett, seguida por una estruendosa risa suya, ríete Emmett, aprovéchate de tu condición de primo – dime ¿por fin lo hiciste? O ¿sigues de violín? – fruncí el ceño, el idiota no desaprovechaba el momento para hacer sus comentarios, todos sabían a qué se refería, así que rieron, menos mi ángel que me miro confundida en busca de una respuesta, solo pude sonreírle.

- hola Emmie, dime, ¿hoy tu gran cerebro tampoco funciona bien? – contraataque yo riendo, funciono, el dejo de reír, y los otros siguieron riendo – deberías dejar de comer tanto, la comida te esa matando tus ultimas neuronas Emmie.

- ¿por qué no se sientan? – pregunto Jasper más tranquilo, al ver que mi querido primo (nótese el sarcasmo) iba a responder.

- iré por mi almuerzo y el de Bella – respondí encogiéndome de hombros.

- que atento eres – Emmett como no, para mi suerte Rosalie le pego en la nuca, ja, toma esa, por tu propia chica – auchh, bebe...

- cállate – silencio Rosalie – eres demasiado imprudente.

- si le sigue pegando, Rose, acabaras con sus últimas neuronas – no me pude frenar tenía que hacerlo.

- Edward – me recrimino Bella, tratando de no reír – deja al pobre Emmett tranquilo.

- oh, oh, mi hermanita te regaño, esto es para recordarlo – se burlo Emmett.

- vamos Rose – intervino Jasper sonriendo – dale algo para que se calle.

- ella sabe que tiene que darme – Emmett movió sus cejas sugerentemente, realmente no quería ni imaginármelo, ¿será porque tu vida sexual es totalmente nula Masen?

- mejor deja así – Jasper hizo una mueca – no me gusta enterarme de la vida de mi hermana desde ese aspecto.

- fuiste tú el que pregunto Jazz – Bella rio y los demás la acompañaron.

- tienes razón – concordó el.

- bueno vuelvo al rato – si no iba pronto, no íbamos a comer.

- voy contigo.

Nos alejamos del resto, mientras hacíamos la fila decidí preguntarle a Alice.

- Jacob la engañaba – exclamo ella adivinándome el pensamiento – parece que a él le gusta otra chica, le dijo a Bella que ya no podían continuar, porque el ya no la quería de la misma forma, también le dijo que desde hace un tiempo había estado saliendo con la otra para saber si era pasajero o no, por eso no le había dicho nada antes.

- estúpido – masculle molesto – daría todo una vida por una oportunidad con Bella y el perro es la deja así como así – Dios le da pan al que no tiene dientes, pues yo los tengo y con gusto aceptaría ese pan.

- eso lo sé perfectamente Edward, creo que es momento de que te arriesgues.

- no lo sé, ya viste que ella solo me ve como su mejor amigo, no soportaría un desplante, prefiero tener su amistad a no tener nada.

- puede que tengas razón, puede que no, a lo mejor Bella solo está confundida, piénsalo.

***********

Después de eso, realmente pensé si valía la pena o no, sobre todo cuando ella aun seguía mal por su ruptura con él, en esos días era cuando me convencía de que ella realmente nunca me vería como algo más, ¿Qué ganaba yo pensando en ella todo el día? Fácil, nada, solo dolor y tristeza, recuerdo que hasta Emmett me dijo que lo intentara que no perdía nada, "Edward, deja tanta idiotez tuya y decláratele de una buena vez", Jasper exclamo "piensa bien las cosas, haz lo que crees mejor para los dos" y Rosalie pues "deja de hacerte el estúpido, la vas a perder otra vez", lo iba a hacer, créanme, pero mis esperanzas se desvanecieron cuando Bella me dijo que aun lo seguía queriendo, abandone mis planes y me sumergí en mi propia miseria, trate de sonreírle igual que siempre, pero ella noto el cambio y me pregunto qué es lo que andaba mal, no le mentí solo le dije la verdad.

- Es por una chica Bella – le había contestado sin mirarla, además no es solo una chica, es LA chica.

- la misma – afirmo – ¿porque no te fijas en alguien más? – ojalar pudiera.

- no es fácil Bells, simplemente espero que algún día la olvide – ella dejo la conversación ahí, dijo que éramos dos personas con el corazón roto, lo que nunca se imagino, es que era precisamente ella era la que me lo había roto.

Desde ese día ella pasaba mucho más tiempo de lo imaginado conmigo, hacíamos las tareas juntos, incluso veíamos películas los dos o a veces con los demás chicos, me quedaba a cenar en su casa o ella lo hacía en la mía, una vez organizamos una piyamada con todos, Emmett se emborracho y Jasper y yo tuvimos que llevarlo a dormir, no se podía ni sostener, y ni que decir de Bella y Alice ambas habían tomado como para morir, al menos mi ángel no era tan escandalosa como el duende, que grito a todo pulmón que yo estaba enamorado de Bella, afortunadamente mi ángel no escucho, Jasper tuvo que cargar a Alice y contarle un cuanto para que se durmiera, mientras que Bella se quedo dormida inmediatamente toco la almohada, Rosalie por otra parte se había ido a hacerle compañía a Emmett, ella no estaba ni borracha ni sobria.

Esa noche Bella susurro en sueños el nombre del perro, pero lo hizo en un tono de odio, lo que me sorprendió fue que mi nombre también estuvo en sus ellos más de lo que imagine, me quede con ella y me sentí feliz por primera vez desde hace mucho, cuando ella dijo que me quería, aun así no me haría ilusiones, no le comente nada.

***********

Septiembre 13

Hoy se cumplía exactamente un mes, desde que Bella había roto con Black, el muy cínico se atrevía a pasearse por los pasillos del instituto con su nueva novia, lo raro es que Bella actuaba como si no le importara en lo mas mínimo, cada vez que lo veía lo ignoraba y en su mirada ya no había tristeza, me alegre al saber que ya lo había superado, pero por alguna extraña razón ella actuaba bastante diferente conmigo, podía asegurar que Alice sabía algo, cuando nos miraba juntos siempre sonreía de una forma misteriosa, Jasper le pregunto una vez pero ella dijo que no era nada importante, lo dejamos así.

De todas formas hoy mi ángel cumplía sus 17 años, quería asegurarme de ser el primero en felicitarla, así que le mande un mensaje a las cinco de la mañana, sé que me mataría por haberla despertado, pero no pude evitarlo.

Hola Bella, sé que es muy temprano aun,

Pero quería asegurarme de ser el primero en desearte un feliz cumpleaños,

Como tu mejor amigo, estoy encargado de recogerte,

Creo que eso no cuenta, porque de todas formas todos los días hago lo mismo,

Ah cierto, Alice, te tiene organizado algo, no le dañes el detalle a la duende, Bells,

Que tengas un lindo día,

Hasta las siete.

Tu amigo: Edward M.

Después de eso, no pude seguir durmiendo, así que me bañe y me vestí, una camisa blanca con los tres primeros botones desabrochados, junto con unos vaqueros y unas zapatillas negras, no me peine porque era caso perdido, cuando termine baje a desayunar junto con mis padres.

- Buenos días hijo – saludo mi madre Elizabeth y mi padre Edward, a penas entre a la cocina.

- hola mamá, papá – respondí.

- hijo – llamo mi padre bajando el periódico que leía – ¿podrías decirle a Charlie a penas vayas a su casa, que si le gustaría acompañarnos a Carlisle y a mí a pescar, este fin de semana? – no creo que se niegue, ese es el pasatiempo favorito del padre de Bella.

- claro papá.

Apenas terminamos, me desearon suerte y se despidieron para ir a trabajar con un con un beso en la mejilla, yo termine de alistarme, tome las llaves de mi precioso Volvo y salí rumbo a la casa de mi ángel.

Cuando llegue, parquee al pie del carro de Charlie, Salí, respire hondo y golpee tres veces, no demoraron mucho en abrir, me recibió en la puerta la madre de Bella, Reneé con una sonrisa.

- Hola Edward, es un gusto verte – exclamo – vamos pasa, Bella no demora en bajar.

- buenos días – salude a ella y a Charlie que desayunaba en la cocina, me senté junto a él a esperar.

- oh, hola – respondió el, afortunadamente yo le caía bien, no quería ser un enemigo del jefe de policía de Forks – dime Edward, ¿como has estado?

- bien Charlie – me querían tanto que me permitían llamarles así, eso me hacia recordar la vez que Charlie conoció a Jacob, sino hubiera sido por Bella, el chico se habría ganado un buen tiro, eso es lo bueno de que me conozca desde que soy un bebe, gánate al suegro Masen, eso servirá en un futuro.

- ¿saldrán hoy a algún lado Bella y tú?

- claro, hay que celebrar su cumpleaños, pero no te preocupes la traeré temprano.

- eso está bien hijo, no me gustaría que le pasara nada malo.

- si, por cierto, mi papá te manda a preguntar ¿si quisieras ir a pescar con él y con mi tío Carlisle?

-claro Edward, me encantaría – respondió sonriendo - ¿Cuándo sería?

- este fin de semana.

- excelente – acoto - ¡Bells, baja rápido, tu amigo Edward te está esperando!

- ya voy – grito desde arriba, se oyeron unos cuantos tropezones, típico de ella y después apareció más hermosa que todos los días – listo, Hola Edward – saludo sonriendo.

-eh – Reneé y Charlie trataban de no reír, después de todo me había quedado boquiabierto, hasta ellos sabían que Bella me gustaba – Ho- carraspee – hola Bella, te vez muy linda el día de hoy, ¡Feliz Cumpleaños 17! – se sonrojo, me imagino que por el cumplido, aunque en ella era muy común que hiciera eso, últimamente le ocurría demasiado cuando yo estaba cerca.

Pero no mentía, se veía deslumbrante, su cabello castaño caía en ondulaciones sobre sus hombros, traía una blusa que marcaba perfecto su precioso cuerpo, con algo de escote, color azul, mi preferido, vestía unos pantalones entubados en conjunto con unas converse también azules, iba levemente maquillada, aunque ella no lo necesitaba, además el sonrojo que tenia le hacía ver más tierna y hermosa.

- bueno chicos, creo que es hora de que se vayan – intervino Reneé riendo, sacándonos de nuestra burbuja.

- eh claro – dijo ella – chao papá, mamá – se despido de ambos y salió corriendo rumbo a la puerta.

- hasta luego – dije, Salí y me encontré con ella, al lado de la puerta del copiloto sonriendo.

- así que hoy como todos los días no podre utilizar mi Chevy – exclamo ella, fingiendo tristeza.

Me reí entre dientes y agregue.

- Estas en lo cierto, además tu carro es un dinosaurio, deberías dejarlo descansar sus ultimo días – no era mentira, un día de estos ese auto se iba a desarmar solo, exageras Masen, exageras.

- claro – soltó con sarcasmo, mientras le abría la puerta – que caballero.

- siempre lo he sido – dije con orgullo y mi sonrisa torcida, al parecer ella no se la esperaba, se me quedo mirando más de lo necesario - ¿estas bien? – pregunte subiéndome en el puesto de conductor y encendía el carro, camino al instituto.

-eh – sacudió su cabeza – si, por cierto, Masen, esta mañana me despertaste.

- lo siento – me disculpe, aun con una sonrisa - ¿fui el primero?

- si – afirmo ella riendo también – segundos después llego el de Alice, Jasper y Rosalie, Emmett lo mando unos minutos antes de que tú llegaras.

- bueno, ya quiero ver la cara de la duende cuando le diga que le gane – me burle, si que quería ver su expresión.

- eres malo – me regaño – pero, yo también quiero verla.

Al llegar al instituto, me baje rápidamente para abrirle la puerta a Bella, ella bajo aun riendo, y yo aproveche para darle el beso en la mejilla que no pude en la mañana, se sonrojo rápidamente y me miro de una manera diferente, si, esa era la forma en la que últimamente lo hacía, aun no sabía identificar muy bien como era.

- Me lo debías – exclame, rápidamente observe que mi ángel robaba más de una mirada, de guardaespaldas, Masen, cuida lo que es tuyo, o bueno, lo que tú quieres – cariño, creo que hoy tendré que cuidarte más que otros días.

- ¿por, por que lo dices Eddie? – pregunto inocentemente.

- bueno, Bella, estas robando muchas miradas, ya me estoy poniendo celoso – agregue riendo, se sonrojo aun mas, ¿estará enferma? - ¿tienes fiebre? – pregunte tocándole la frente su avente, enrojeció mas, bravo Masen, en vez de ayudar, lo empeoras.

- no, estoy bien Eddie – respondió desviando su vista – saludemos a los chicos, ya llegaron.

- ¡hermanita! – grito Emmett, abrazando a Bella, o asfixiando sonaría mejor – ¡feliz cumpleaños!

Emmett era un tipo grande, no por nada era el capitán de futbol del instituto, el mismo se había encargado de hacer que Black la pasara mal ese mes, se había molestado mucho, cuando se entero de lo que le hizo a Bella, para el ella era su hermanita, sin contar a Alice claro está, gracias a él, Jasper y yo, el perro no se había vuelto a acercar a mi ángel, Rosalie estuvo una vez por golpearlo, lastimosamente Jasper la detuvo, porque Emmett solo quería hacer lo mismo, aun me rio al recordar cuando Emmett dejo a Black desnudo frente a todo el colegio, resulta que cuando se estaban duchando después del entrenamiento, Emmett decidió robarle toda la ropa con ayuda de Jasper, el perro no tuvo más opción que salir así, como Dios lo trajo al mundo, fue una vergüenza masculina, cuando todos vimos que la tenía "pequeña", Bella rio mucho ese día.

-Em... me a... ahogo.

- vamos, no la acapares – dijo Alice - ¡feliz cumpleaños Bella! – grito, como si no fuera suficiente con el oso.

Bella rio, cuando también fue abrazada por ella, claro había una gran diferencia – gracias Alice, gracias Emmett.

- faltamos los más importantes, los Hale – exclamo Jasper - ¡¡ FELIZ CUMPLEAÑOS BELLS!! – gritaron Rose y el juntos.

- gracias de nuevo chicos.

- no te entregamos los regalos aun – dijo Alice danzando en un pie, mientras saltaba – tenemos preparado algo para ti, y no acepto un no por respuesta Isabella – amenazo.

- nos tiene amenazados – susurro Emmett en el oído de mi ángel, fue lo suficientemente alto como para que Alice lo escuchara – auchh, enana – bufo molesto, cuando el pequeño duende le pego en la nuca.

- nada de enana, Emmett Cullen.

Reímos un poco, con las ocurrencias de los hermanos Cullen, después todos no dirigimos a nuestros salones, acompañe a Bella a su clase de Gimnasia y le desee suerte dándole un beso en la mejilla, se sonrojo de nuevo y me agradeció, cuando me fui me dirigí a mi clase de Lengua extranjera.

El día paso rápido, las clases no estuvieron muy interesantes que digamos, Bella trato de adivinar la sorpresa, pero me negué y no tuvo más opción que enfurruñarse, mientras hacia un lindo puchero, yo por mi parte solo me reí, se veía muy cómica en ese plan.

Rápidamente sonó el timbre de salida, de libertad, una bienvenida a un esperado fin de semana.

- ¡por fin! – exclamo Jasper a mi lado.

- bueno Bella, tú te vendrás conmigo y Rose – intervino Alice – tenemos que arreglarte para la ocasión.

- ¿y los chicos? – pregunto asustada.

- ellos, irán a casa de Edward – respondió encogiéndose de hombros – anda despídete.

- Edward – se quejo – no me quiero ir con ellas, ya sé que van a jugar a Barbie Bella.

- lo siento, cariño, no puedo hacer nada – era verdad, la enana me asesinaría al primer intento – anda, diviértete por mí.

- está bien – bufo resignada.

- esa es mi chica – le di un beso en la mejilla y me despedí, subí al volvo, y vi como Emmett me seguía en su jeep, junto con Jasper.

Cuando llegamos, nos dedicamos a organizar las cosas para la fiesta sorpresa, pusimos el sonido y los arreglos lo mejor que pudimos, hicimos algunos pasa bocas y trajimos el trago y las gaseosas cuando terminamos, había quedado bonito, al menos Alice no nos mataría por eso, ahora solo faltaba que llegara la hora de la fiesta, sabía que a Bella no le gustaba mucho eso, pero era su cumpleaños, era justo que disfrutara un poco, además las chicas tenían la excusa perfecta para molestarla, después nos arreglamos y nos reunimos en el salón.

- bueno, quedo perfecto, somos unos genios – dijo Emmett, comiéndose algunos canapés.

- concuerdo contigo – exclamo Jasper – ahora, a esperar.

A eso de las siete, comenzaron a llegar los invitados, Emmett se encargo de la música, Jasper de la comida y yo de recibir la gente que fuera llegando; Mike Newton, Jessica Stanley, Ángela Weber, Ben, Tyler, hasta Lauren, fueron los primeros en llegar.

Estaba realmente ansioso, hoy sería el día en que le confesaría mis sentimientos a Bella, solo esperaba que al menos ella me correspondiera, lo tenía todo planeado, cuando fuéramos a cantarle el feliz cumpleaños yo aprovecharía y me le declararía en frente de todos, arriesgado sí, pero Alice dijo que no me preocupara, que sería más romántico.

Al final, por fin llego mi ángel, le había pedido a Alice, que no la fuera a obligar a usar vestido ni mucho menos tacones, que era suficiente con la fiesta, no quería que Bella se enojara mas, parece que no me escucho.

Bella venia enfundada, en un hermoso vestido azul, con escote, tenía tirantes delgados, al terminar el busto caía en puntas, traía decoraciones en flores, para mi sorpresa parece que Alice la dejo utilizar unas baletas azules, su maquillaje era simple, algo de sombras azules también, brillo labial y el típico sonrojo la hacían verse deslumbrante, radiante, y no fui el único que me di cuenta.

- Woeeee hermanita – dijo Emmett, notablemente impresionado – te vez muy bien.

- parece que la cumpleañera robara muchas miradas esta noche – acoto Jasper.

- te vez deslumbrante, cariño – le dije yo sonriendo – más hermosa que siempre.

- gracias chicos – ahí va de nuevo el sonrojo.

Al poco tiempo se acercaron los demás también a felicitarla, la llenaron de abrazos, demasiado fuertes por parte de los hombres, no pude evitar ponerme celoso, después bailamos, tengo el honor de decir que fui el único que bailo con ella, Bella no se quejo, al principio no quería, después cogió confianza, así hasta que llego el momento de la verdad, le cantamos el feliz cumpleaños y yo más nervioso que nunca me acerque a Emmett, me dio el micrófono y me deseo suerte, si que la necesitaba.

- Atención – llame fuertemente, tenía las manos sudadas y el corazón me latía mas rápido que lo normal, todos voltearon a verme, pero yo solo me concentre en los hermosos ojos chocolates de mi ángel – necesito decir algo – respire fuertemente.

- vamos, viejo – me animo Jasper a mi lado – se que puedes.

- Bella – dije claramente, ella me miro confundía – yo, quería decirte algo muy importante – no le diría que me enamore de ella desde los siete, eso sería en privado – tu me gustas mucho – proseguí, vi como sus ojos se abrieron con sorpresa, valor, Masen, valor - eres una chica, muy dulce, inteligente, hermosa – continúe – te quería preguntar – tome aire de nuevo - ¿te gustaría ser mi novia Bella? – Pare – se que tu ultimo noviazgo no fue el mejor, pero te juro que conmigo nos será igual, yo me encargare de protegerte, Bella, yo en verdad te quiero, que dices, ¿aceptas? – mi ángel parece que quedo en estado de shock, ¿eso es bueno? – Cariño – llame nuevamente impaciente cuando no me respondió.

- Edward – dijo por fin, devolviéndome el alma – yo... lo – no por favor no digas eso – lo siento, no puedo – y sin más salió corriendo, más de uno se quedo callado, otros comenzaron a cuchichear, Jasper y Emmett no sabían ni que decirme, y Rose y Alice habían salido corriendo detrás de ella.

Yo solamente, sentí como mi corazón se partía en miles de pedacitos y quedaba un hueco terriblemente doloroso en su lugar, quería morirme, no eres el único, le di el micrófono a Emmett sin siquiera mirarlo y sin más hui como un estúpido cobarde, que había perdido por idiota la amistad de la chica que le gustaba, creo que después de todo las cosas no salen como una quisiera, de lo único que fui consciente, fue que subí hasta mi cuarto, cerré la puerta con llave, no quería que nadie me molestara y me desplome en mi cama.

Todas mis esperanzas de que ella me viera como algo mas se habían ido, no me importo en qué momento termino la fiesta, ni cuantas veces Emmett me llamo para que saliera, agradecí a Jasper mentalmente por llevárselo, de lo único que era capaz, era de identificar el dolor, la decepción y la tristeza que ahora embargaban mi destrozado corazón, llore como nunca lo había hecho, me sentí un total imbécil, que esperaba, que me gritara ¡si, Edward, yo también te quiero igual!, por años me guarde todo lo que sentía, trate de olvidarlo inclusive, pero nunca pude, yo solo quería una persona y por muy feo que sonara ella no me correspondía, de lo último de lo que fui consciente fue que alguien entro, no sé cómo, y no me importo, después de eso caí profundamente dormido, tal vez en sueños no se sientan las punzadas que sentí estando despierto.

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Bien, espero que haya sido de su agrado, el próximo capítulo es el último, y lo escribiré desde el punto de vista de Bella.

Sean buenos, que es lo primero que escribo de Twilight, espero sus opiniones, para saber que les parece.

NOS VEMOS^^