Hola mis niñas! nuevo capitulo! a ver si os gusta ^^ gracias por estar ahí a todas


Kirk siempre había asociado el color azul con el frío y tal vez por eso aquel paraje que se extendía frente a él se le hacía tan desconcertante.
Azul, un azul que quemaba como el fuego eléctrico ante sus ojos, y a su alrededor el calor más intenso que podía emitir un rojo creaba, en aquel erial del color del cielo terrestre que dibujaba tonos verdosos aguamarina bajo sus pies, una sensación desconcertante.

-¿Está bien, capitán?- buscó a su acompañante con los ojos; este le miraba tratando de ver que era lo que pasaba por su mente.
-Es solo el cambio de presión- mintió. Estaba más que acostumbrado a ello y las drogas de Bones hacían maravillas. Tampoco supo exactamente porque dijo aquello pero...¿Que otra cosa podía decirle? ¿Que había en su cabeza?¿que era lo que funcionaba mal?
-¿Quiere que volvamos?
La preocupación en los ojos de su primer oficial; algo bajo, lejano, oculto y casi perdido tras la oscuridad de estos obligó al rubio a disparar su mejor sonrisa.
-Oh, vamos Spock...no es peor que cuando me dejó tirado en medio de Delta Vega- la ceja del vulcano se alzó ligeramente antes de suspirar adoptando su posición de "voy a ser repelente" que apenas unos meses atrás tanto sacaba al rubio de sus casillas y que ahora encontraba casi cómica.
-Le envié a pocos kilometros de una base ocupada por oficiales de la federación a los que se envió un comunicado sobre su situación...Por otra parte estoy seguro de que el protocolo de salvamento de la cápsula le informó a usted debidamente al tocar tierra de que debía permanecer en ella hasta ser rescatado.
-Oh, por favor! ¡me envió junto a una base en la que estaba Scotty! y él no separa los ojos de sus manuales.
-Si tiene usted alguna queja del comportamiento del oficial Scott yo le sugeriría tramitarla con brevedad-"Spock, cabronazo" resonó en el cerebro del joven capitán. Estaba bromeando con él...sí...claro que lo estaba...iba a recordárselo cuando se le ocurriese hablar del gran control de las emociones de su pueblo.

Le permitió ganar aquel asalto solo porque no había nadie presente y porque en el fondo le gustaba ver que ya era capaz de discernir en qué ocasiones el joven vulcano utilizaba toda su capacidad para la palabrería técnica simplemente para fastidiar, pero tras la sonrisa cómplice del capitán en respuesta al estirado gesto del mestizo el silencio se adueñó de todo dejando que el ligero sonido del escáner de señal pareciese ser lo único realmente vivo en aquel lugar azul.

-Deberíamos...
-¿Porque insistió en bajar aqui?- cortó Spock sin apartar los ojos del cuadro de calibración haciéndo que el estómago de Jim se cerrase- ¿Que interés tenía en bajar sólo a una simple misión de reconocimiento? soy consciente de que respetar las normas comúnmente aceptadas por quienes le rodean no es algo que le caracterice pero...¿sabe?...he observado que por irracional que sea siempre tiene algún motivo para hacerlo. Sin embargo ahora...

Un segundo de duda; una pregunta obvia por parte del primer oficial que Kirk no estaba preparado para responder...ni siquiera sabía si podía responder...

Quería lluvia...
Huir de la lluvia, estar en la lluvia...
Que hubiese lluvia.
El pelo empapado...olor a hierba, humo y barro.
La vieja casa de Iowa y la voz de su madre con el plic plic de las goteras.
...Unas canciones que él nunca se aprendió...

El silencio que sólo existe en medio de un gran chaparrón.

-Necesitaba salir de la Enterprise a estirar las piernas...-articuló a media voz- realmente hemos pasado mucho tiempo encerrados.- Fijó los ojos en la gran extensión rocosa que se abría ante ellos, estremeciéndose ante la inmensidad. No podía dudar. No con Spock- ¿conoce la expresión "estirar las piernas"?
-Mi madre era humana. Aunque pueda seguir sorprendiéndole estoy más familiarizado con las costumbres terrestres de lo que la gente llega a imaginar.

Cierto...un golpe mental. La madre de Spock.

Su planeta...toda la gente a la que el mestizo había podido llamar "los suyos".
Todo había desaparecido en medio de la calma más atronadora; como el silencio de un monzón, dejándo al hijo de dos mundos huérfano de uno, con el dolor enterradoen el fondo del alma para que todos creyesen que seguía estoicamente entero, pese a todo.
Pero aquello no era verdad. No lo era.

Como no era verdad que el capitán de la Enterprise necesitase estirar las piernas.
Había leído en la mente del viejo Spock...el hombre venido de un futuro que ya nunca existiría, que el dolor por la pérdida del mundo rojo arañaba la mente de su primer oficial de forma lenta y cruel; y se mezclaba con la culpa y la desesperación.
Kirk lo sabía y también sabía que Spock tampoco creía sus mentiras.
Su piel le pareció más verdosa en aquel entorno azul...o tal vez fuese la suya propia la que dibujaba el único elemento rosado del planeta.
-La fuente de la energía parece provenir de aquella dirección capitán- murmuró finalmente el mestizo.