Capitulo 4: Cambios inesperados

Día 6:

Miro el reloj de su derecha y ya eran las 5 de la mañana; sus ojos luchaban por permanecer despiertos. El día de ayer se había exigido demasiado y aún tenía una larga lista de actividades físicas por realizar. Solo le restaban 4 días para que comenzaran las competencias y no quería desperdiciar ningún minuto.

El despertador comenzó a sonar, alejándolo de sus pensamientos; le anunciaba el comienzo de su interminable lista de actividades. "¡Genial" – Pensó en voz alta con un tono no muy motivador al recordar muy bien lo que tenía que hacer, más aún cuando al apagar el reloj, su mano chocó con la bandana verde que le fuera entregada el día anterior por la persona que estaba consumiendo parte de su tiempo de entrenamiento. Solo observó la tela por unos segundos, para que los recuerdos flotaran en su mente. "Mientras más rápido termine será mejor…" – Se reprendió así mismo y se levantó apresuradamente de su cama para dirigirse a la ducha.

Quince minutos después estaba listo y preparado para salir, solo esperaba que este día sábado fuera productivo por la falta de clases y el entrenamiento que tendrían en horas de la tarde. Fue entonces que su celular lo alertó de un mensaje.

'¿Ya estas entrenando? Te enviaré una de mis receta secreta en…' - No pudo terminar de leer porque inmediatamente borró el mensaje sin pensarlo.

"Acaso no tiene mejores cosas que hacer…" – Suspiró Kaoru al guardar el artefacto en su bolsillo y salir de su apartamento. Hasta ahora no entendía como Inui había conseguido el número, le bastaba con que le enviara lo que necesitaba por correo electrónico!

…...

"¡Estoy lista! ¿Esperaste mucho?" – Salió una Emi muy feliz por la puerta de su casa, caminando por el pequeño jardín frontal, donde vio a Kaoru apoyado en la pequeña puerta enrejada.

Él no respondió nada y solo envió esa mirada a los que muchos de sus compañeros se estaban acostumbrando. Marca registrada por lo que lo llamaban la serpiente.

"Si haces esa mirada muy seguido te vas a arrugar antes de tiempo…" – Rió Emi al ver a su compañero fruncir el seño aún más. Sólo se había demorado 3 minutos de la hora acordada, pero al parecer a su impaciente amigo no le gustaba que jugaran con sus segundos contados de entrenamiento. "Lo siento, lo siento…" – Se disculpó Emi al tapar delicadamente su boca con la manga de su polera para evitar su risa. Al contrario de lo que Kaoru pensaba, a Emi le parecía divertida la forma en cómo él miraba a las personas, tratando de alejarlos de él.

"Vas a correr o no…" – Sentenció Kaoru al caminar en dirección a su destino. Quería evitar por primera vez en el día el sonrojo que se le estaba formando en sus mejillas. ¿Desde cuándo fue que la muchacha había tomado confianza con él?, y peor aún, ¿Desde cuándo se sentía tan nervioso cuando la veía reírse? Cuando se supone debería estar enojado.

"Ok, ok… estoy segura que estas muy impaciente, así que te voy a proponer una carrera que te será de mucha ayuda… ¡Me ganaste ayer, así que esta vez será diferente!" – Le dijo sonriente al hacer unos movimientos de estiramientos dispuesta a comenzar. "¿Listo?" – Retó calmadamente a un lado de él

"Cuando… cuando quieras…" – Logró decir al aclararse la garganta y respirando profundo para que ahuyentar los nervios que estaba sintiendo en ese momento. Así que aceptando el desafío los dos empezaron con su carrera matutina.

Las calles estaban casi desiertas a esa hora, así que los riesgos que chocaran con alguien en el camino eran muy bajos. Ya era casi otoño y los deportistas, que eran en su mayoría de la universidad, estaban cambiando sus hábitos de entrenar al aire libre por ingresar en gimnasios y demás actividades que se podría hacer en el distrito.

A varios kilómetros de distancia Kaoru tenía un momento difícil al intentar sobrepasar a Emi que corría a un ritmo constante, y aún no tenía señales de cansancio, sino más bien de gusto por lo que hacía. Él personalmente sentía lo mismo cuando jugaba tenis. Aunque correr era solo parte de su rutina diaria, al verse correr más rápido con el paso de estos días, le estaba ayudando a ver las ventajas de lo que hacía.

"'Muy bien Sr. Kaidoh, creo que esta es mía!" – Gritó Emi al levantar su mano y agitarla hacia su compañero para 'avisarle' que la carrera había terminado. "Hey, y en tiempo record" – Continuó con actitud sonriente, mientras le señalaba su reloj de pulsera

"Nadie te han dicho que hablas mucho fshhh" – Dijo en voz baja al verla de reojo, todavía estaba algo agitado por la actividad realizada. ¡No tenía que ser tan explícita por los hechos que eran obvios!

Emi solo emitió una ligera risita ante el comentario, la persona que tenía en frente todavía era un misterio para ella, pero podía intuir que se actitud fría era porque se sentía avergonzado.

"Jaja. Me lo han dicho varias veces, el no haber vivido toda mi vida en Japón ha hecho que tenga otras costumbres" – Respondió ante el comentario algo divertida. "Pero, el comunicarse efectivamente es parte del desarrollo también. ¿O no lo crees así?" – Preguntó un tanto calmada y con tono de tener la razón.

"No es algo de lo que quisiera hablar ahora…" – Dijo el muchacho mientras secaba las gotas de sudor con la toalla que tenía en el cuello. Era como si escuchara hablar a su entrenador nuevamente, que también le había tocado el mismo tema sobre su actitud.

¿Tan importante podría ser el hablar como los demás, cuando después no hacían nada de lo que presumían?

"¡Mientras lo pienses es un buen comienzo!" – Sonrió Emi ante el comentario no tan amigable, pero al fin y al cabo sonaba no tan convincente- "¡Toma!, creo que olvidaste uno así…" – Le dijo a Kaoru a la hora de lanzarle una botella de agua idéntica a la que ella tenía, objeto que él cogió en el aire.

"Gra…gracias….fhhh" – Se sonrojó de sobremanera. ¡Como odiaba pronunciar esa palabra! Aunque su atención se dirigió a la extraña melodía que sonaba en el lugar.

"Oh, es mi celular" – Se disculpó Emi al sacar el aparato para poder contestar. Su sonrisa se hizo más grande cuando identifico de quien se trataba. ""¡Tante! ¡bonjour! ¿comment allez-vous?"

Kaoru solo observó como la muchacha contestaba animosamente la llamada telefónica. Estaba hablando todo en francés; idioma del cual él no tenía conocimiento alguno. Así que solo se limitaba a mirar con curiosidad como sonaba ese extraño lenguaje, además que la muchacha no dejaba de moverse de un lugar a otro olvidándose completamente que alguien la estaba observando.

Emi por su parte se perdió en la conversación y hablaba muy alegre con su tía que la había llamado muy temprano por la diferencia de horario entre países. De un momento a otro volteó a ver a su compañero que la observaba de una forma insistente, no sabría descifrar si era enojo, asombro, curiosidad, ya que siempre tenía la misma mirada. Cuestión que la hizo sonrojarse, ya que si antes pensaba que era rara, ¡ahora iba a pensar que estaba loca! "tante… je dois y aller maintenant" – Empezó a decirle a su tía que se tenía que ir. Notó que Kaoru volteó la mirada y tomó por última vez un sorbo de su botella de agua, para empezar a caminar sin ella. Al parecer iba ser más difícil acercarse a él de lo que parecía, tenía que haber alguna forma de sacar esa parte tan avergonzada de él, más aún cuando notó que también se sonrojó al momento de desviar su mirada de ella, cuestión que la hizo sonreír.

"¡Lo siento! No sentí el paso del tiempo" – Se disculpó Emi al alcanzar a Kaoru, aunque solo la llamada telefónica había durado unos cuantos minutos. "Si tienes que seguir tu entrenamiento, yo…"

"Todavía no amanece" – Le cortó Kaoru al empezar a trotar de nueva cuenta. Aunque dentro de su cabeza maldecía el momento que la empezó a observar y ella se había dado cuenta. ¡Tenía que seguir con su entrenamiento y olvidarse de lo sucedido! "Tengo muchos kilómetros por correr" – Le dijo en voz neutra, viendo que la chica también trotaba no muy lejos de él. Aunque trataba de no sentirse nervioso, todavía se preguntaba el porqué de su aceptación a seguirla acompañando; respuesta que todavía no lograba descifrar.

"Bien. Ya que no queda mucho para la competencia" – Anotó ella al seguir el mismo ritmo que su compañero. Cada uno tenía planes por separado ese día, pero el objetivo de ganar estaba muy presente en con el paso de los días.

…...

Los tennis court del campus eran lo excesivamente grandes como para separar lo equipos de hombres y de mujeres, cada uno enfocado en sus actividades. Y ese día en especial, la mayoría de ellos habían llegado por petición de sus entrenadores para su preparación física. Algunos mostraban más ímpetu que otros en sus tareas, y es que en comparación con las escuelas secundarias o superiores, las universidades no hacían torneos entre equipos tipos doubles y singles para saber quién era la mejor. Sino que les daban prioridad a los jugadores más destacados en cada disciplina para saber las posiciones y repartir entre ellos los premios que la organización crea conveniente.

"Bueno muchachos, como sabrán sólo nos quedan 4 días para que comiencen los torneos definitivos de este año entre las 8 universidades que han sido elegidas, por lo cual se asignarán a los representantes oficiales que estarán justamente participando en nuestra sede por llevarse la mayor cantidad de medallas posibles. Así que nuestro equipo de tenis no tiene porque ser diferente" – Informó el entrenador Mori a los universitarios que ahí se encontraban. "Para mí ha sido una tarea difícil decidir entre los diferentes alumnos, más aún cuando varios de ustedes tienen años en la institución, pero desde que comenzamos con las prácticas ha sido suficiente para llegar a una conclusión, así que la lista que mencionaré es la ideal para este año"

Ante estas últimas palabras, todos se pusieron nerviosos esperando la sentencia que el entrenador iba a dar y los murmullos no se dejaron esperar entre la mayoría de ellos, mucho más entre los recién ingresantes que veían pocas oportunidades de participar.

"Bueno, ahora comenzaremos con el menú de entrenamiento de hoy. Ya que no podemos utilizar las pistas de atletismo para correr, tendrán que calentar en Todo el campus…" – Dijo el entrenador al observar unos papeles que tenía en la manos

"¡Entrenador Mori! ¡Pensamos que mencionaría la lista de los representantes!" – Se exaltó uno de sus integrantes, después de haber sufrido una caída general por lo despreocupado del entrenador por lo antes dicho.

"Pensé que había dicho que 'Les Mencionaré', no dije 'Cuando' lo haría" – Se rió el entrenador al guardar sus papeles y dirigirse nuevamente a sus alumnos. "Así que tienen exactamente 30 minutos para realizar 20 vueltas, antes que regrese de mi reunión general. Y no intenten hacer trampas que hay cámaras en la universidad" – Dijo al coger su bolsa de tenis y marcharse.

Muchos de los comentarios entre 'Tiene que ser una broma', o 'A todo el campus, es un abuso', se dejaban escuchar entre muchos de ellos. Pero obviamente Kaidoh Kaoru no se iba a dejar vencer por unas vueltitas, él tenía que ser uno de esos representantes a toda costa.

…...

"¡Ahora si ya no doy más!" – Se quejó una chica de coleta rubia acostándose en parte de las escalinatas, sudando a mares y haciéndose aire con un abanico.

"¡Ayumi! No bromees, todavía nos falta los últimos tiempos. Yo también quiero irme a casa pronto" – Le recriminó una compañera de cabello verde y ojos del mismo color. La cual, se dirigió al responsable del área para poder pedir turno en la pista de atletismo.

"Midori tiene razón, y levántate de ese lugar que todos te están observando"

"Emi, llama a una ambulancia y que me lleve" – Seguía hablando Ayumi al sentarse en el mismo lugar y observar como la pista estaba inundado de personas compitiendo, tanto hombres como mujeres. Y peor aún que habían espectadores no deseados en algunas de las escalinatas del lugar. "¡Libidinosos del mal, que no tienen mejores cosas que hacer!"

"¡Ayumi! Te pueden escuchar" – Se apresuró Emi al callar a su amiga que algunas veces era muy temperamental. Ella tampoco se sentía tan cómoda como la mayoría de las chicas, ya que su vestimenta deportiva dejaba mucho a la vista. ¡Tal vez si sus shorts fueran del tamaño como las del equipo de basket estarían más cómodas! "Ya será nuestro turno y podremos irnos a mi casa, que tengo una gran sorpresa para mostrarte" – Le dio ánimo a su rubia amiga.

"Ay Dios, si es lo que estoy pensando, puedo correr cien kilómetros más. Te juro que nos van a elegir como representantes, así tenga que amenazar al entrenador" – Dijo Ayumi al levantarse y tomar agua, para poder comenzar con sus última vueltas del día. Ya era casi de noche y al ser sábado, el campus cerraba sus instalaciones más temprano. "Ah por cierto, Kouji me tiene que entregar mis apuntes de clase, así que tenemos que pasar por tu lugar preferido después de esto" – Terminó de decir la rubia al lanzarle una mirada inquisidora a su amiga.

"¿Lugar preferido?"

"Ay Emi, me refiero al tenis court, ¡donde más!... creo que pasas más tiempo con el chico serpiente que…"

"Ayumi, no le digas de esa manera" – Se enfadó Emi al escuchar la forma despectiva con la que se referían a Kaidoh. "Digo… no demuestra ser la persona más amable del mundo con los demás, pero tiene algo bueno… es decir, es un poco tímido pero…" – Trataba de explicar Emi con un sonrojo que no le quedaba en el rostro. "¿No será que estás esperando a ver si Kouji se anima a invitarte mañana?" – Le cambió el tema de conversación para quitarse el nerviosismo de encima.

"¡Que! No digas tonterías, y no intentes cambiarme el tema" – Se mofó Ayumi al cruzarse de brazos, aunque el rojo de sus mejillas no se podía ocultar.

"¡Emi! ¡Ayumi! ¿¡Seguirán discutiendo o vienen!?" – Se escuchó decir a sus demás amigas que ya iban a comenzar su carrera.

"¡Esta vez si te voy a pasar con creces!" – Sentenció Ayumi al dirigirse hacia las demás chicas para tomar sus posiciones. A lo que Emi solo sonrió, el día estaba por terminar y quería hacer todo lo posible para que ella pudiera ser elegida como representante.

…...

Ahora si no podía haber duda alguna que él tenía que ser elegido de todas maneras. Las vueltas realizadas por todo el campus habían sido agotadoras, pero él fue uno de los pocos que pudo acabar a tiempo, los entrenamientos en parejas no habían sido muy saludables para sus contrincantes obviamente y los ejercicio de rutina ya eran parte de su día a día; así que no había razón alguna por la que le negaran esa oportunidad.

"Bien muchachos, eso es todo por hoy, espero que el entrenamiento les haya sido útil y el día lunes continuaremos con nuestra rutina. Espero encontrarme con ustedes mañana en el evento y al que vea tomando alcohol… trate de no hacer el ridículo después. Adiós" – Bromeó el entrenador, lo cual trajo consigo entre risas y miradas de preocupación.

Ni bien dicho eso la gran mayoría tomaron sus mochilas de tenis para dirigirse a las duchas del campus, que con tanta gente ya de por sí debían estar llenas. En el camino podría escucharse entre comentarios y murmullos sobre la reunión a realizarse al día siguiente, que si bien era día domingo, eso daba señales que no estaba permitido quedarse hasta tan tarde, y al ser deportistas el alcohol estaba prohibido para ellos. Así que no había riesgo alguno que el lunes se convirtiera en un martirio para muchos.

"Que mala suerte, pensé conseguir a alguien para mañana"

"Debiste ser realista desde un principio"

"Cállate Kouji, no te voy a perdonar si invitas a Ayumi"

"Jaja ¿Desde cuándo la llamas por su nombre? No creo que a ella le guste escuchar eso. Digo en el caso que llegara a sus oídos" – Respondió el muchacho de forma divertida.

"No se preocupen muchachos, ya encontraran a una chica para ustedes, ahora vayan a casa a descansar" – Se presentó entre ellos el entrenador que aún seguía viendo como todos se iban. Así que los chicos se fueron siguiendo al grupo.

"Bien Kaidoh, has progresado mucho estos días, sobretodo en la velocidad y en la fuerza de tus recepciones" – Se acercó el entrenador hacía Kaoru, que aún se encontraba arreglando su mochila. "Espero que hayas pensando en la última conversación que tuvimos también"

"Gra…Gracias entrenador" – Dijo un poco incómodo ante el alago y por las últimas palabras. Personalmente no le había dedicado tanto tiempo a pensarlo, porque entre sus estudios y su deporte preferido, el tiempo era algo escaso para él.

"Espero verte mañana entonces, siempre hay buenos momentos en donde uno menos se lo espera, más cuando se tiene buenos amigos" – Le dijo al darle unas palmaditas en el hombro, para después seguir con su camino hacia la salida.

Kaoru por su parte se quedo callado, siguió su camino hacia las duchas para terminar con su rutina y dirigirse a apartamento para hacer sus labores pendientes. Un sábado por la noche para él no tenía mucha diferencia con respecto a otros días y mucho menos el evento del día siguiente, no le veía el sentido de pasar horas en un lugar sin hacer nada productivo.

"¡Kaidoh! Qué bueno que todavía no te has ido"

Kaoru observó al muchacho que se había acercado a él, si mal no recordaba era uno de la pocos que había tratado de hablarle en el equipo de tenis.

"Que deseas" – Le dijo en tono neutro, aunque con la mirada que siempre ponía nervioso a los demás.

"Pensé en buscarte para preguntarte si estas muy ocupado el día de mañana" – Comenzó a decir el chico un tanto intimidado por la mirada de su compañero. Pero de tsodas maneras tomó la fuerza necesaria para preguntar. "Pensé que quisieras practicar tenis por la mañana. Hay un lugar que hemos alquilado con algunos miembros para poder usar el tiempo disponible…"

"No seré necesario en sus prácticas" – Dijo de manera cortante, por dentro sabía que no era muy simpatizante en su grupo de 'amigos', así que sería inútil ir a un lugar donde no sería bienvenido. "Puedo entrenar solo"

"Serán los miembros de los últimos años del club, y si alguno podría ser un representante, es una oferta interesante" – Terminó de decir el muchacho al secarse la frente con su polera. Había podido hablar con su compañero de forma civilizada y salir vivo para contarlo.

Kaoru lo observó por un momento, si lo planteaban de esa manera sonaba lógico. Además no había tenido la oportunidad de jugar contra su interlocutor, y sus técnicas usadas en sus entrenamientos no eran del todo malas.

"Bien, ahí estaré" – Aceptó de manera cortante, si la propuesta era como lo planteaban podría ser ventajosa, sino podría retirarse en cualquier momento.

"Perfecto entonces, déjame apuntarte la dirección" – Dijo el muchacho nervioso buscando entre su mochila papel y lapicero para apuntarle los detalles. Y fue cuando encontró un objeto que llamó su atención, y después un grito femenino recriminando por él.

"¡Kouji! Como te atreves a olvidarte mis apuntes. ¡Te estuve buscando por todos los tenis courts existentes!" – Llegó la chica rubia al divisar a su amigo conversando con alguien más.

"¡Lo siento Ayumi! Espérame unos segundos" – Se disculpó Kouji al empezar a buscar con nerviosismo entre su mochila. "Está todo completo no te preocupes" – Le empezó a hablar a la chica para bajar las tensiones, sabía que era algo temperamental.

"Que tal Kaidoh, hoy tuvieron un largo entrenamiento. Todas las pistas de atletismos estuvieron repletas, así que vi a varios clubs corriendo por todo el campus. Si que ha debido ser un suplicio para muchos" – Rió Emi al tratar de entablar una conversación con su compañero, mientras que sus amigos todavía estaban conversando.

"No tiene porqué. Ya estoy acostumbrado"

"Si ya lo creo. Estoy segura que tu velocidad ha debido mejorar con los días, seguirás tus actividades mañana supongo"

"Como siempre todo el día"

"¿Todo el día?" – Le preguntó en voz baja a su compañero, sabía que él no tenía muchas ganas de ir al evento, pero iba ser así toda la vida, evadiendo a todo el mundo solo para no interrelacionarse. "Digo, no piensas que sería conveniente un ligero descanso de tu rutina diaria… como por ejemplo ¿ir al evento de mañana?" – Preguntó un tanto nerviosa y sonrojada, no era que lo estuviera invitando, pero quería lograr que se relacionara más.

"No será necesario ir, si quedan pocos días para el torneo. Yo si quiero ser uno de los representantes" – Le dijo en forma sería y determinante, su seño estaba completamente fruncido tratando de intimidar a Emi. Esta conversación ya la habían tenido días atrás, aunque no llegaron a ninguna conclusión.

"Muchos también queremos lo mismo, pero eso no quiere decir que dejemos de divertirnos o hacer otras actividades de vez en cuando" – Trató de razonar con Kaoru. "Además, el hablar con los demás…"

"¡¿Tan importante podría ser el hablar como los demás, cuando después no hacen nada de lo que presumen?!" – Descargó Kaoru al molestarse por el rumbo de la conversación. Era un pensamiento que tuvo en horas de la mañana, pero ahora lo había puesto en exposición.

El silencio embargó a todos los presentes, incluso a Kouji y Ayumi que hace unos momentos conversaban animadamente, sus miradas se dirigieron hacía la pareja que al parecer estaba discutiendo. Podían ver como Kaoru tenía los puños cerrados en ambas partes de su cuerpo y su mirada fruncida dejaba entrever su enojo. Ayumi iba a intervenir para empezar a vociferar, pero su amiga se adelantó a hablar.

"¿Eso es lo que piensas de todos?" – Preguntó cautelosamente Emi al sentirse aludida ante el comentario, lo último que sentía en ese momento era intimidación. "Entonces crees que no hablar, ignorar a otros, cerrarte en tu propio mundo, van a mejorar tu forma de jugar y hacerte mejor que los demás" – Siguió hablando Emi al cruzarse de brazos; sabía que se estaba metiendo en temas que no le concernían, pero solo quería compartir un par de ideas con él.

"La forma que hago o no mis actividades, no es algo que deba discutir ahora"

"Tal vez no, pero no creo que en un par de horas de actividades de integración baje tu rendimiento después de tanto entrenamiento…"

"Ya he tenido suficientes horas de otras actividades como para desentenderme de mi objetivo" – Dijo Kaoru al defenderse de lo que decía su compañera, pero fue entonces repasó lo que había dicho. Abrió la boca, pero la volvió a cerrar al no salir palabra alguna.

Emi iba a proseguir con sus ideas, pero el último comentario la desubicó por completo de lo que iba decir. Simplemente le estaba echando en cara que ella había estado robando su valioso tiempo. "Ahora entiendo…" – Continuó Emi un poco nerviosa y ordenando uno de sus mechones detrás de su oreja. "Muy bien señor tenista, entonces te relevo de tus otras 'otras actividades' que no tengan nada que ver con tu entrenamiento personal. Gracias por todo y perdón por haber sido una molestia todos estos días, ya no es necesario que veas mi presencia en tu camino por lograr lo que te propones. Buenas Noches" – Terminó de decir Emi en un solo respiro, para después voltearse y jalar a Ayumi consigo fuera del campus. Su rubia amiga solo la siguió sin decir palabra alguna hasta que se perdieron en la oscuridad.

"Kai…Kaidoh, te dejo aquí los detalles" – Se atrevió a decir Kouji al dejarle la dirección escrita en un papel en el asiento que estaba cerca de ellos. Quería evitarse cualquier problema, así que desapareció también del campus a la velocidad de la luz.

Kaoru por su parte se quedó en su lugar por unos momentos digiriendo las palabras que fueran dichas por la peliazul. Estos días él mismo había intentado manifestarle su interés por ya no seguirla acompañando, pero los sucesos vividos impedían que algo dentro de él se lo comunicara. Ahora ¿ya no debería estar feliz por no tener que cargar con tal 'responsabilidad'?, entonces porque se sentía tan miserable. '¡Maldita sea, porque intentan malograr mis planes y pensar que lo saben todo!'. Se dijo a sí mismo al quitarse su bandana y pasar su mano por sus cabellos. Nunca en su vida había sufrido un dolor de cabeza, pero al parecer miles de personas estaban intentando que tuviera una en ese mismo instante.

Miró de reojo el papel que le dejara Kouji minutos atrás, así que sin nada más que pensar, lo cogió y se fue caminando directo a su apartamento. Todavía necesitaba hacer sus pendientes y demarcar bien lo que iba a hacer el día siguiente.

…...

"Emi, creo que se pasaron esta vez. No es alguien de mi agrado, pero pensé que se estaban llevando mejor" – Preguntó Ayumi al caminar del lado de su amiga ya más tranquila.

"Yo también, cuando le ofrecí que vaya al entrenamiento de mañana, me miró como siempre, pero ya no sentí ese aura oscura de siempre jaja" – Se rió Kouji que también se había unido al grupo en la caminata.

"Supuestamente eso estaba pasando, pero me equivoqué" – Dijo Emi al cogerse la cabeza. "Tampoco me iba a quedar callada, sé que su actitud no es la más amigable, pero nada le cuesta intentar"

"Tienes razón Asano, fue muy desagradable de su parte" – Dijo una tercera persona que salió entre las sombras para dirigirse al grupo.

"¡Entrenador Mori! ¿Ya no salió hace horas?" – Preguntó Kouji sorprendido de ver a su entrenador de tenis frente a ellos.

"¡Dios, casi muero del susto!" – Recriminó Ayumi al controlar su respiración, al igual que Emi.

"Gusto en verlos muchachos, pero necesitaba hablar con la señorita Asano urgentemente" – Les dijo en un tono presuroso. A lo que lo chicos se miraron confundidos. "Sé que no estoy relacionado con atletismo, pero quisiera hablar sobre un tema que estuvieron discutiendo en el campus. Me disculpo por haber escuchado su conversación, pero es importante para la decisión que debo tomar"

"Mi amiga y yo somos muy unidas, espero que no le moleste que pueda estar presente" – Intervino Ayumi al tomar el brazo de Emi que aún no había dicho nada.

"No tengo ningún inconveniente. El señor Yamada aquí presente, es el único que no debería escuchar estar conversación" – Dijo el entrenador a mirar a su alumno aún sorprendido por la conversación.

"Ok. Entrenador, ya entendí" – Se despidió Kouji al caminar en sentido contrario, por un momento se le vino a la mente que tal decisión tenía que ver con los representantes.

"Espero poder ayudarlo en lo que pueda señor Mori" – Le dijo Emi al caminar junto con él, en compañía de Ayumi. Todo denotaba que tendrían una larga conversación en un sábado por la noche. Sólo esperaba llegar a casa para poder mostrarle la sorpresa que le tenía a su amiga.

Día 7:

Miró su reloj por sexta vez y todavía eran las 5 de la madrugada, hora no muy sana para una persona normal en un domingo de descanso después de una larga semana. Pero para alguien que tenía una competencia en unos días, podría ser un día provechoso para entrenar y cumplir con su rutina diaria.

Sus ojos otra vez se centraron en el reloj: eran las 5 con tres minutos. Maldiciendo por dentro se levantó rápidamente y se dirigió a la ducha para despejar su mente de los miles de pensamientos que se colaban por su mente, principalmente los acontecidos del día anterior. Aunque quería deshacerse de ellos, las palabras de su entrenador pidiéndole tener una vida social activa y las disculpas de su compañera por haber sido una molestia en su entrenamiento, no lo dejaban descansar en paz. "¡Que podrían saber ellos de lo que es mejor para mí, si no me conocen!" – Dijo en un tono de frustración al golpear son su puño una de las paredes del baño.

Su mente entonces vagó por los años donde su tenis era lo importante, pero la relación con su equipo lo llevó a términos donde la amistad con ellos se volvió algo fundamental en su desarrollo de sus habilidades, tanto así que lo convirtió en capitán de su equipo. Y fue ahí donde supo apreciar lo que significaba tener verdaderamente amigos en los cuales confiar, desde su paso por la nacionales hasta los entrenamientos extremos contra los representativos de estados unidos en su tiempo. Cada escena enmarcada por el esfuerzo diario, las risas que compartían entre ellos, las peleas que eran de esperarse de unos muchachos de escuela y sobretodo un sinfín de experiencias que lo hacían sonreír de vez en cuando.

Entonces si había ocurrido todo eso, y eran situaciones que una persona normal pasaría a lo largo de su vida. Cual había sido ese frenético cambio que lo devolvió a esa época donde muy difícilmente se comunicaba con las personas y solo quería cumplir sus objetivos personales. Porque después de ese año como capitán de equipo, él tuvo que tomar un rumbo diferente hacía su nueva escuela secundaria. Pero le llegaron noticias alentadoras que Ryoma Echizen volvió de su viaje de Estados Unidos para cumplir su compromiso con Tezuka y llevar a Seigaku nuevamente a las nacionales.

La respuesta tenía que estar en los años siguientes a su especial Seigaku, un tiempo de secundaría llena de presiones para conseguir una buena vacante en alguna universidad prestigiosa del medio y no quedarse haciendo una carrera tecnológica solo para sobrevivir, la competencia innata que existía entre los estudiantes por sus calificaciones y los trabajos a medio tiempo que eran parte del día a día. O tal vez su extrema devoción por el tenis que era valorado por algunos y despreciado por otros, porque obviamente a los mejores se les daba oportunidades de conseguir una beca. ¡Tantos años de esfuerzo, para dejarlos ir así no más por un par de personas que le aconsejaban dejar de hacerlo y retomar 'otras actividades'. No le encontraba sentido.

Fue entonces que el agua fría de la ducha le avisó que se estaba demorando más de lo debido y dejó sus pensamientos para después. Eran exactamente la 5.30 y se cambió con su adecuada ropa deportiva, tenía tiempo de sobra para hacer las actividades que había planeado para ese día. "Hoy no tengo porque hacer favores a nadie" – Se dijo al tomar su bandana azul y ponérsela en su cabello como acostumbraba. 'Tomaré mi camino hacia la playa como siempre y haré mi rutina diaria' – Pensó rápidamente al ponerse las pesas que llevaba siempre en los tobillos.

Al tomar su botella de agua y su toalla de la mesa de su pequeña cocina, se dio cuenta del papel que le fuera dejado por Kouji el día anterior donde estaban los detalles del lugar a reunirse. Lo miró por unos segundos y la hora acordada era a las 10 de la mañana. "Si Yamada se atreve a engañarme lo voy matar" – Se dijo al coger el papel y guardarlo en su mochila de raquetas, volvería por él cuando terminara de ejercitarse.

…...

"¡Tenía o no tenía razón! Y si corremos más kilómetros te apuesto que llegamos hacía Disney Resort que está en la otra ciudad"

"Jaja Ay Ayumi, me gusta la vista, pero igual prefiero la ruta de la playa"

"¡Acaso no la estás viendo! Además, has cometido un sacrilegio al…" – Comenzó a decir la rubia al cruzarse de brazos y mirar hacia otro lado.

"Al hacerte venir conmigo un domingo, jajaja sabes que es una broma" – Le siguió la oración Emi al abrazarla de forma amigable, sabía bien que podía contar con su amiga desde que la conoció. Al separarse de ella pudo observar el lugar en el que estaban. Si bien le gustaba el correr por el perímetro de la playa, esta parte de la ciudad tampoco le era indiferente. Era un camino extenso de parques en medio de los edificios, donde había una ruta para ciclistas y corredores, la cual se transformaba en zonas de jardines y en diferentes partes tenían zonas altas como mirador para disfrutar de la vista del mar. Y todo sería perfecto, sino fuera por la cantidad de gente que lo concurría, sobre todo por los ciclistas que seguían la ruta para llegar a la otra ciudad donde se encontraba el tan famoso Resort.

"Todo lo que tengo que hacer para que te sientas mejor" – Suspiró Ayumi al sentir el contacto de su amiga, ya estaba acostumbrada a las expresiones de cariño que hacía en estos años que la conocía, pero igual para los japoneses todavía les seguía siendo extraño. "¿Ese no es el grupo de Miss Kitty?, como quisiera saber quiénes son las representantes para refregárselos en la cara"

"Después de tanto tiempo, recién se van a poner en forma" – Se rió Emi discretamente al ver a una parte de sus compañeras de equipo siguiendo la misma ruta. Una de ellas a la que hacía referencia su amiga, llevaba un tatuaje de 'Hello Kitty' en la espalda casi llegando al hombro, que si bien en etapa escolar hubiera sido la sensación, ahora estaban en universidad y la mayoría de veces eran el objeto de burla de varios estudiantes. "No te preocupes, va a salir bien, nos van a elegir y de todas maneras pienso ganar. ¡Todo será perfecto!"

"¡Hey, si ganas donde quedo yo!"

"Nos vamos hacer un campo en el podio para entrar las dos en el mismo lugar, el oro se puede derretir y nos hacemos un par de anillos bonitos para cada una" – Se rieron a carcajadas las dos al solo pensar en que como se iban a repartir el tan preciado premio. "Nuestro porcentaje de beca será mucho mejor, aún tenemos 4 años largos de universidad para seguir ganando, tiene que ser suficiente tiempo. A menos que quieras hacer un año más para seguir compitiendo jaja" – Se rió libremente Emi al apoyarse en una de las barandas que cercaban toda la zona y le daban una vista completa de toda la playa.

"No digas tonterías. Recién estamos comenzando y no pienso quedarme aquí más de lo debido. Además, si la forma de calificar de los entrenadores es como nos lo pintaron ayer, el esfuerzo tiene que servir de algo" – Dijo sin pensar Ayumi, al recordar la larga conversación que tuvieron el día anterior.

"No creo que todos califiquen igual. Aunque hubiera preferido no haber escuchado" – Expresó Emi con un poco de frustración

"Ay no, creo que no debí mencionar eso" – Se culpó la rubia al notar el cambio de expresión de su amiga al referirse del tema

"No me hagas caso, también me dejó un poco desconcertada" – Le respondió al deshacerse de la cinta de su cabello, para volverse a hacer otra; el viento que sentía era fuerte en estos días. "¡Ni una palabra de esto a Kouji! No quiero pensar lo que pasaría si se llegan a enterar" – Expresó la peliazul un poco alarmada.

"En comparación con tu protegido antisocial, él si va ir al evento y sabrá el resultado de su esfuerzo" – Dijo Ayumi al recordar la decisión que se había tomado para el equipo de tenis. "Aunque pensándolo mejor, la serpiente no debería ir, así se dará cuenta lo mucho que le falta por progresar…"

"Ayumi, no le digas así, y no sería justo… se ha esforzado demasiado para este momento como para no ser elegido por no ir" – Trató de defender Emi a su compañero. Aunque habían tenido una riña el día anterior, los previos a este había tenido el privilegio de ver su ímpetu, determinación y ganas de ser el mejor en lo que hacía. Acaso una persona así no tenía el derecho de ser elegido como representante.

"Emi. ¡Dios mío, me hablas como si sintieras algo por él!" – Le reclamó Ayumi al escuchar otra vez defender al susodicho. "Son demasiado diferentes como para que…"

"¡Cla..claro que no! Solo no me parece justo, eso es todo" – Se sorprendió Emi con un carmesí en sus mejillas al escuchar tales palabras. Ella solo intentaba ver la parte positiva de Kaidoh, cuando la mayoría de ellos trataba de alejarse de él y simplemente olvidarse que existía. "Además, le di la razón al Sr. Mori sobre su decisión"

"Claro, porque harás lo posible porque él vaya. Aunque después de lo que pasó ayer, lo vas encontrar en algún parque entrenando hasta las 11 de la noche, perdiéndose la oportunidad que otros pueden aprovechar. Y fin de la historia" – Terminó de decir la rubia al no gustarle la reacción de su amiga, simplemente no sabía en qué momento había perdido el sentido de la vista como para no darse cuenta que ese muchacho no quería nada con la humanidad. Simplemente no lo entendía.

"No haré nada. Si en verdad no procesó lo que dije, no irá y le pediré disculpas por haberme entrometido en su vida personal. Y no me verás hablando con él otra vez. ¿Contenta?" – Le dijo muy seriamente al cruzarse de brazos

"Ok. No hay que ser fatídicas tampoco" – Calmó Ayumi al sacar su celular que hace un momento le anunciaba un nuevo mensaje.

"Después de la sentencia que me has dado, me dices eso. Ay Ayumi" – Se rió Emi entre dientes al ver su compañera seguir leyendo su celular.

…...

No sabía cómo había llegado ahí, pero ya era muy tarde para retractarse. Vio como las personas entraban al lugar, no sólo pertenecientes al grupo de tenis, sino también al de otras actividades. El responsable de la entrada lo dirigió hasta esas zonas, ya que su apellido estaba registrado en la lista reservada de los tennis court. 'Sólo vine aquí a practicar y nada más', se dijo a sí mismo al caminar lentamente hacía la puerta enrejada que lo conduciría a ver a sus compañeros.

Al terminar su rutina de ejercicios muy temprano, llegó a su apartamento para cambiarse y ver si podría avanzar alguna de sus asignaturas pendientes, pero recordó la anotación que Yamada le brindara el día de ayer con sus planes de practica entre el equipo. Suspiró muy profundamente, al tomar las fuerzas necesarias para decidir si ir a ese lugar y jugar otra vez con los muchachos que veía a diario. Sin embargo no quería arriesgarse a llevarse alguna sorpresa el día siguiente cuando todos se reunieran para seguir con su menú de entrenamiento. No era la primera vez que el participaba de alguna reunión, entonces ¡Por qué se le estaba haciendo tan difícil de asistir a alguna más! Se notaba que su cabeza estaba muy enredada estos días.

"¡Kaidoh!" – Avisó Kouji al identificar a su no tan amigable compañero entrar por la reja. "Les dije que vendría" – Se dirigió a las 10 personas que se encontraban con él sentadas en las escalinatas mientras se alistaban para comenzar, casi 8 de ellos ya eran de último año; y aunque no congeniaban muy bien con él, pensaron que sería buena idea el probar que tanto merecía la pena acabar su último año de universidad no en una simple competición, sino en un juego que llenara sus expectativas; al fin y al cabo, el tenis era un deporte que disfrutaban.

"Espero que hoy te pongas serio Yamada" – Le dijo un muchacho de cabellos rojos y ojos del mismo color, su flequillo plateado le daba un aire serio, pero su sonrisa decía lo contrario. "No querrás que tu 'sempai' te despierte con una pelota 'accidental' en el rostro" – Se rió al cambiar la cinta de la empuñadura de su raqueta.

"Te aseguro que nadie responderá mi servicio hoy Tanaka-sempai, espero lo mismo de ti" – Le dijo en una actitud seria y con el honorífico adecuado. Recibiendo varios comentarios de sus demás compañeros. "Es bueno que hayas llegado Kaidoh, sólo faltan unas personas más para comenzar" – Le dijo cordialmente, ya que en comparación con los presentes son lo que más habían intercambiado palabras en todo este tiempo que estaban en el club.

"Buenos días sempais" – Saludó Kaoru al ver al grupo que se encontraba sentado en las escalinatas, varios de ellos saludaron amigablemente tratando de romper el hielo y otros solo daban su aprobación con su cabeza al estar arreglando sus raquetas.

"Participas en singles ¿verdad?, puedes sacar un nombre de esta bolsa para poder armar los equipos" – Se dirigió un muchacho alto de cabezo corto azul algo desordenado que traía consigo un bolsa negra. "Explicaremos las reglas cuando estemos todos juntos. No es la primera vez que hacemos esto, así que esperamos tu colaboración" – Terminó de decir al extenderle la dicha bolsa, aunque Kaoru se demoro un par de segundos para procesar la información, de todas maneras sacó el número.

"Es el número 11" – Le respondió Kaoru al entregarle el papel

"Que buenas noticias, porque yo soy el número 12" – Le dijo al momento de apuntar su nombre en la lista que tenía en sus manos y voltearse para seguir su camino hacía unas personas más que habían llegado. "¡Van a sacar un número o están esperando invitación!" – Les gritó de forma bromista hacía sus amigos a la hora de acercarse.

"Cómo es que antes no lo había visto" – Se preguntó Kaoru para sí mismo aunque un tanto en voz alta, a la hora de observarlo. Tenía que suponer que le tocaría jugar contra él.

"Es Kagami-sempai, al parecer va en las mañanas a practicar, porque él tiene clases en la tarde" – Le comentó Kouji al escuchar la murmuración que Kaoru, por lo que decidió compartir información, es la primera vez que lo veía dispuesto a integrarse. "Yo tampoco sé cuales con las reglas, pero parecía interesante cuando me lo dijeron"

"¿Se reunirán así siempre?" – Le preguntó con algo de curiosidad aunque siempre mostrando su mirada neutra. Tan solo bastaba con mirar las caras de lo demás para saber que eran los jugadores que siempre hacían la mayoría de puntos en las prácticas. Al parecer el venir a jugar no había sido tan mala idea después de todo.

"Siempre cada vez que podemos, muchos de nosotros trabajamos así que no nos da mucho tiempo para asistir a las prácticas del grupo" – Se unió el muchacho del mechón plateado a la conversación. "Soy Tanaka Yuuji. Yamada me dijo que estabas interesado en unirte a los representantes este año, me pareció una buena idea invitarte a nuestro entrenamiento previo" – Se terminó de presentar al estirarle la mano para saludarlo, aunque no muy japonés pero igual Kaoru aceptó.

"Kaidoh Kaoru. ¿Son todos de último año?" – Le preguntó al ver su rostro serio del pelirojo, en lo poco que recordaba de su equipo de tenis a las horas que asistía, era que no jugaban tan seriamente.

"¿Qué tan viejo me veo?" – Le preguntó mientras se señalaba así mismo con el dedo, la cara le cambio totalmente a una de sorpresa y se empezó a reír. "Ustedes todavía deben tener 18 ¿Verdad? Creo que es por eso jajaja. El entrenador Mori todavía tiene para verme dos años más en su equipo" – Les empezó a explicar de manera despreocupada hasta que su celular en su bolsillo empezó a sonar. "Maldito aparato, ni domingo deja de molestar; primero el trabajo, después las clases, seguido del club y ahora la novia. Después dicen que solo las mujeres pueden hacer varias cosas a la vez" – Refunfuñó el joven para responder en un tono melodioso a su novia que lo llamaba temprano.

"No te dejes llevar por su cara seria, suele confundir a los demás" – Explicó Kouji al ver a Kaoru, que al igual que él, tenía una cara de rareza al mirar al muchacho cambiar de personalidad tan rápidamente.

"Cómo es que sabes tanto de ellos" – Preguntó con su mirada que lo caracterizaba. Pensó en el pelirojo por un momento, si era una persona tan 'ocupada', entonces no tendría porque unirse a algún deporte a nivel profesional si es que no le iba a brindar el tiempo adecuado.

"¡Ah! Yo también entre recién este semestre, pero me reuno con ellos cada vez que puedo, después de clases o los sábados que están más libres. De solo pensar que en algunos años estaré tan corto de tiempo, me hace querer compartir sus experiencias" – Se rió Kouji. Después su mirada se dirigió hacía Kagami que le hacía una seña de acercarse porque ya iban a comenzar. "¡Vamos! Me dijeron que me prepare para perder, espero que no lo digan literalmente jaja. Creo que somos los único ingresantes por aquí, que no conocen como juegan" – Terminó de decir para caminar hacia el grupo

Kaoru solo se quedo callado ante el comentario. Tenía que ser una broma si pensaban que él iba a perder, no le importaba si tenían 23 o 30 años, igual iba a jugar a todo lo que daba.

"Somos exactamente 18 personas, 10 para doubles y 8 para singles, creo que será un poco complicado" – Comenzó a decir el chico peliazul al rascarse con un lápiz su desordenado cabello, pero de todas maneras desplegó su hoja para enseñarle las formaciones. "Como algunos saben, los juegos entre el primer grupo para saber el ganador para la segunda ronda será de manera normal, solo les pido ponerse serios desde un primer momento porque no somos muchos jugadores. Así que olvídense de hacerse los heridos" – Se rió al muchacho – "Los que perdieron en la primera ronda, si pensaron que podrían haberle ganado a algún otro, tendrán derecho de elegir entre los ganadores de la segunda ronda. Para la tercera ronda también será el mismo procedimiento, los que perdieron en segunda ronda podrán elegir con quien enfrentarse entre los ganadores de la tercera ronda. En este caso como no somos muchos, ahí se acabará la elección de los perdedores. Así que la cuarta ronda será la semifinal que se dará entre los que ganaron, aunque no necesariamente deberán jugar con el número que sigue, también podrán elegir con quién hacerlo. Y todo termina con la gran final, que esperemos que sea antes de la 1 de la tarde, ya que solo tenemos 2 tennis court para repartirnos entre doubles y singles. Usaremos el tiempo que tenemos, siendo las 7 y media exactamente" – Terminó de decir al colocar el papel con la distribución de los jugadores cerca del marcador para los que no conocían las reglas lo vieran.

"Entonces el papel que sacamos al comienzo para que sirvió" – Preguntó Kaoru al ver la hoja con una cara de duda, es la primera vez en su vida que había visto algo tan absurdo como lo que acababa de escuchar.

"Cierto, si al final los perdedores también pueden elegir en la segunda y tercera ronda" – Agregó Kouji al ver su número 15 junto a uno de sus compañeros de… ¡ultimo año!, ahora si se estaba preocupando, esperaba que fuera tan ocupado como el pelirojo que se acercaba a ellos.

"Eso es para hacer más fácil la distribución, cuando antes éramos 20 personas solo de singles si era una carnicería total para llegar al final, porque se peleaban para jugar contra… Ok, creo que lo entenderán cuando avancen" – Le dijo Tanaka al acercarse a ellos y ver con quien le tocaba, al igual que varios de ellos que comentaban 'Otra vez la misma pareja', 'Espero que sepas perder', 'No te atrevas a caerte a propósito sino te golpeo', 'Te veo la cara en las clases, ahora aquí también'.

"¡Bueno comenzaremos con un single y un double!" – Gritó uno de los chicos al subirse a la silla del árbitro, junto con otro a su espalda en la otra silla que vería el otro tenis court.

"Espero que tengamos un buen partido Kaidoh" – Le dijo un sonriente peliazul a Kaoru que estaba con raqueta en mano para dirigirse a su lugar

"Lo mismo digo sempai" – Le respondió para caminar hacía un lado de la red. Había corrido lo suficiente esa mañana y se sentía más que listo para comenzar, aunque le pareciera un poco absurda la manera de jugar.

"No se la pongas fácil Kagami" – Le susurró Tanaka al acercarse despacio hacia él, que aún estaba en la escalinata a punto de salir a la red. "Sé para qué estás aquí, y no creo que a él le guste mucho si se entera"

"Quien dijo que lo haría, te veré en una de las rondas. Al menos le hubieras dicho por quien se peleaban por jugar antes…" – Le dijo al mirarlo seriamente. "Le piensas enseñar algo que no vas hacer hoy" – Terminó de decir al coger su raqueta y disponerse a ir hacía su lugar.

"Jaja son probabilidades que no quiero dejar al azar, eso es todo. ¡Maldito aparato! Aprovecharé para correr un poco" – Le dijo al separarse de él y salir trotando con celular en mano.

Por su parte Kaoru veía que los doubles ya iban a comenzar y era como ver a unos colegiales nuevamente. Será que en verdad estas personas son las que obtenían más puntos a la hora de las prácticas, porque al verlas no lo parecían. Al menos no tenía información de su contraparte que hace unos momentos se encontraba hablando con el pelirrojo que para variar estaba hablando por celular y ahora se estaba poniendo en su posición.

"Muy bien, comencemos con esto" – Le dijo Kagami seriamente al tener la pelota en mano para así hacer el primer saque del partido.

Todo ocurría normalmente como Kaoru lo esperaba, aunque los saques del peliazul se hacían cada vez más fuertes y rápidos, no fue problema para él devolverlos sin mayor problema. Lo que si le estaba preocupando era la manera que empezaba a verlo, no se perdía ningún detalle de sus movimientos, al parecer tenía que usar su boomerang snake para descentrarlo a ver si servía de algo. Estaba comenzando a pensar que su sempai utilizaba ese tan molesto tenis de datos que para él ya era conocido.

"Es una buena técnica Kaidoh, creo que me perdí de algo bueno al no ir a los entrenamientos de la tarde" – Dijo al peliazul al escuchar el 1-0, a la vez que la técnica de su compañero entraba haciendo el punto.

"Todavía hay mucho por ver sempai" – Le dijo al acomodarse el nudo de su bandana y tomar una pelota de su bolsillo para hacer su saque y comenzar a hacer su puntaje

"Lo mismo digo" – Devolvió son problemas el saque, y continuar con su juego.

Todo estaba normal, Kagami corría por todo el lugar buscando algún punto ciego, pero casi era difícil encontrarlo y eso le estaba empezando a gustar. El entrenador Mori tuvo toda la razón al darle la información adecuada del muchacho de la bandana, había un material perfecto para convertirse en un buen profesional, más cuando en uno de los sets le mostró una técnica llamada Hadokyu, que al parecer había sido aprendida de alguien más. Eso era un punto a favor de él y esperaba que con el pasar del tiempo en el club vea los beneficios que podrían traerle si continuaba su entrenamiento de esa manera, solo que le faltaba algo más y era mover esa boca que estaba de adorno en su impávido rostro. Tal vez ahora podría mejorar algunas cosas.

"Game 5-2. Change Court" – Escucharon todos el marcador en el que se encontraban y que tenían que cambiar de lugar.

"Que pasa sempai, si no termina de analizar sus datos esto acabará" – Le dijo Kaoru a la hora de cruzarse con el peliazul.

"¿Datos?" – Se sorprendió un poco al escuchar esa palabra, esperaba que no supiera la razón por la que él estaba ahí. No, lo más lógico era que supusiera que él jugaba de esa forma. "Perder es una gran opción para el juego, pero intentaré no hacerlo, todavía no veo el 6 en el marcador" – Le terminó de decir al coger una pelota de su bolsillo para comenzar su saque, por un segundo volteó a ver a su amigo pelirojo que le hacía una seña que lo hizo retorcer una sonrisa, su mano se movía de un extremo al otro de su cuello como haciendo referencia a un cuchillo o algo parecido. Quería que se pusiera serio o terminaría lamentándolo. "Bueno ahí vamos" – Dijo al hacer un salto y darle con toda su fuerza a la pelota. Un Twist Serve, así de fácil. '0-15'

Kaoru sabía donde más había visto ese saque y sus cejas de fruncieron hasta decir basta. Tenía que suponerlo, si estaba en una universidad no esperaba que jugaran como colegiales, pero lo que más le molestaba era que en las prácticas no había visto nada de lo que su compañero le estaba mostrando, tal vez porque él asistía al de la tardes, pero de todas maneras era demasiada la diferencia. Hasta en el court de doubles era otra historia, cada técnica, cada saque, cada movimiento, era totalmente diferente a lo que había visto antes. ¡Donde demonios había estado él cuando todo esto ocurría!

"Game 5-3"

"Seguimos o quieres continuar el descanso" – Le preguntó Kagami al esperar por el saque de Kaidoh. Sabía que lo había desubicado, solo esperaba que esto no tuviera consecuencias nefastas en el jugador, ya que todos esperaban un buen resultado de todo este entrenamiento.

"Continuaré ganando" – Sentenció al continuar con su saque, si tenía que esforzarse el doble y demostrar de lo que era capaz en un juego de práctica, no lo dudaría ni un segundo

Lo que hacía era correr por toda la pista para llegar a las pelotas que estaban terminando casi al comenzar la línea, su compañero lo estaba manteniendo al margen de cualquier movimiento que tuviera que ver con su boomerang snake y eso lo molestaba. Aunque su velocidad había mejorado y era el rey de la resistencia, había algo que todavía no le terminaba de cuadrar.

"15-30" – Ahí iba su pelota a la red, no había logrado pasar.

"¿Algún problema?" – Le preguntó Kagami al observar el rostro de Kaoru, simplemente no dejaba de fruncir el seño hasta más no poder. Lo estaba provocando de la manera más simple y él caía fácilmente. Bueno cualquiera se sentiría de la misma manera si viera que sus respuestas no pasaban.

"Recién estoy calentando" – Le dijo en un tono molesto, pero igual seguiría intentando hasta lograr pasar esa pelota. Y realizó su saque con normalidad.

Pasaban los minutos y seguía corriendo sin para destruir esa pelota con todas las fuerzas que tenía. Pero ahí iba otra vez su snake quedada en su pista en lugar que pasara del otro lado, esa técnica se le hacía conocida y tenía que contrarrestarla de la mejor manera posible.

"Game. 5-4. Chicos tomen un descanso" – Dijo el chico que estaba en la silla del juez, para bajarse de un salto e irse a tomar un poco de agua. "Estoy a punto de entumecerme ahí sentado" – Decía al estirarse y dirigirse hacia el pelirojo "Viste todo eso, Kagami la hace más larga…"

"¿En verdad eso piensas? Dale crédito al ingresante. Creo que de aquí veo mejor que tú, amigo"

"Jaja, aún recuerdo cuando todos peleábamos para jugar con…" – No terminó de decir cuando el pelirojo lo silenció lanzándole una gorra para que se la pusiera.

"Será mejor que te apures, ellos están muy deseosos por empezar" – Le apuntó a los dos jugadores que ya estaban en la pista.

"¿Me parece o está sonando tu celular?, otro día tíralo por el inodoro" – Le bromeó el chico para ir corriendo y subirse a la silla de nueva cuenta. Aunque escuchó detrás de él que le contestaron '¡Eso es cuando uno tiene vida!'

"Qué esperas Kagami-sempai" – Le gritó Kaoru al peliazul, espera esperaba ansioso el saque era obvio cual haría y estaba preparado para todo.

"Pensar con quién iré al evento esta noche" – Le respondió al saltar otra vez y realizar su saque perfecto. '0-15'

Kaidoh por su parte se hartó de escuchar esa palabra, es una que iba a sacar de su diccionario muy pronto. Solo lo estaba provocando, eso era todo. Tenía que estar consciente de lo que estaba pasando en ese momento, para saber cómo contrarrestar el saque. Solo tuvo que esperar un poco y su momento por fin llegó, respondió ese saque maléfico antes que tocara el suelo.

"Buena jugada, pero aún falta un poco más de velocidad, deberías seguir tu práctica de atletismo para no hacer largo este partido" – Dijo al escuchar el '15-15'. Siguió de nueva cuenta con su saque. "Ellos son los maestros de la velocidad, tal vez ayudaría mucho"

En mala hora Kagami pronunció esas palabras, ya que se dejó escuchar el '15-30'. Otra vez Kaidoh se había que dado en una pieza y el saque pasó limpio. ¡Ahora todo el mundo estaba enterado de lo que él hacía y dejaba de hacer!

"No necesito consejos de nadie, vas a sacar" – Se molestó al apuntar su raqueta en contra del jugador, para seguir con su posición inicial y olvidarse de lo sucedido. Aunque después de unos minutos se dejó escuchar 'Game. 5-5' trayendo consigo una presión que no pensó sentir después de tiempo.

"Bien. Creo que es tu turno de mostrarme de lo que eres capaz, no creo que hayas olvidado para que es todo esto ¿verdad?"

"Kaidoh Kaoru, nunca se rinde" – Le dijo al voltearse y sacar la pelota de su bolsillo.

"Eso suena mejor" – Le terminó de decir para ponerse en su posición, vio a su amigo Tanaka otra vez y le hizo una seña con la mano apuntando hacia él, casi imperceptible. Su misión ahí había terminado y no quería pasarse de la raya al crear un ambiente tenso después del partido.

En los minutos siguientes, Kaoru había logrado moverse cada vez más rápido entre las respuestas de su compañero, pudo notar el movimiento de muñeca casi imperceptible que hacía para que sus 'snakes' terminaran en la red, así que la única solución era mandarles más potencia a sus tiros. El Hadokyu que alguna vez había aprendido de su amigo de escuela, lo había mejorado por su entrenamiento diario de sus músculos. Así que gracias a sus técnicas y sus movimientos rápidos estaba ganando una ventaja sobre Kagami, que no dejaba de enviar sus tiros al final de la pista para mantenerlo al margen. Los saques del Twist Serve, eran lo único que le molestaba, había logrado devolverlo 2 veces y estaba en verdad disfrutando la competencia. Quien iba a pensar que tuviera que esforzarse más de lo debido un día como hoy, donde normalmente estaría corriendo o jugando contra una máquina lanza pelotas.

"Game and Match Kaidoh. 7-5"

"Ese fue un gran juego. Un placer Kaidoh" – Le dijo el peliazul al acercarse a la red y darle la mano, que el muchacho aceptó de buena gana. "Todavía tengo el derecho de los perdedores así que seguiré molestando a tus compañeros" – Se rió al acercarse hacía las escalinatas donde lo empezaron a molestar con los dedos en forma de 'L' y uno que otro le aventó un par de pelotas de tenis en la cabeza entre risas. "No tienen mejores cosas que hacer, creo que Ren de doubles está a punto de desmayarse" – Dijo empezando a bromear entre ellos.

'Maldita sea, estuvo tan cerca' – Se dijo así mismo Kaoru al ir hacía las escalinatas y tomar su toalla. Obviamente se sentía feliz por ganar una vez más, pero ese sin sabor del juego no lo convencía mucho.

"Kaidoh, ese fue una gran partido. Espero que los siguientes sean tan duros como Kagami-sempai. Yo también me sorprendo cada vez más cuando los veo jugar" – Le comentó Kouji al acercarse a él.

"¿Los has visto antes?" – Le logró preguntar al sacarse la bandana y secarse el sudor. No es algo que le importara mucho, pero como se dijo antes, estas personas estaban ocultando algo en las prácticas.

"Solo un par de veces, pero nunca pensé que tuvieran tan buenas técnicas. Mmm el que más me sorprende es Tanaka-sempai, lo he visto jugar y su record es bueno, solo que no demuestra muchas técnicas"

"¿El pelirojo que no tiene tiempo?" – Preguntó extrañado. Tenía que ser una broma si a la persona que vieron hace poco fuera uno de los mejores, no lo creería hasta no verlo con sus propios ojos.

"¡Kaidoh! Aquí hay bebidas energizantes si deseas. Todavía hay mucho por avanzar" – Le dijo uno de las personas mayores del grupo con cabello negro, todos se encontraban entre el medio y el extremo de las escalinatas. "Yamada, te juro que si no vienes en este momento, te voy a torcer el brazo cuando te toque jugar conmigo, ósea muy pronto"

"Ryuji, que tonterías estas tomando ahora, pero que no sea alcohol" – Le bromeó su amigo que estaba al costado de él con uno colores raros entre el naranja y el rojo en su pelo corto.

"Eso viene más tarde, ahora no. Bueno seguiremos con los partidos" – Dijo al momento de tomar asiento en la silla del juez para empezar a llamar a los que seguían.

Kaidoh solo suspiró antes los comentarios, al acercarse hacía ellos, el partido lo había dejado cansado y necesitaba una de las bebidas que le estaban ofreciendo; tenía que mirar todos esos juegos sin perderles detalles si quería saber cómo en verdad jugaban tales profesionales, ya que su conducta dejaba mucho que desear.

"Espero que te estés divirtiendo Kaidoh, que todavía falta el derecho de los perdedores. Alguna veces no es tan malo perder después de todo" – Le dijo el pelirojo al estar sentado cerca de él.

"Perder no es una opción para mí"

"Es una buena filosofía, pero algo dura de manejar, más cuando hay tantas cosas por hacer todavía" – Terminó de decir para sacar su celular y responder algunos mensajes que tenía pendientes. "Como este aparato que no deja de sonar" – Le dijo al mostrarle su celular. "Fácil me puedo deshacer de él, pero entonces quien hará mis tareas y otras actividades sino soy yo. Tal vez gane en una sola cosa, pero me arriesgo a perder otras que también son importantes. No puedo permitir que mi balance se pierda así como así, solamente por concentrarme en una sola actividad"

"Lo que vas a perder es a tu novia sino le contestas, tarado" – Le dijo Kagami al ver el celular del susodicho. "Eso te pasa por tratar de ayudarla en su tema a estas horas de la mañana"

"¡Hey! Es parte de una responsabilidad que deseo tomar, y si puedo. Ya vengo" – Se disculpó al pararse de su lugar y dirigirse hacia el final de las escalinatas. Aunque escuchó un 'Tarado' detrás de él.

Kaidoh solo se quedó tomando su bebida sin decir palabra, si conociera a esa persona pensaría que le estaba lanzando una indirecta y la mandaría al demonio por meterse en cosas que no le importaban. Aunque si pensaba bien en sus palabras tenían sentido, él todavía era un ingresante de este nuevo mundo y tenía que preocuparse por sus estudios también, su familia que estaba en Tokyo, sus antiguo compañeros que no había tenido mucho contacto en estos años, fácil podría ser lo que le faltara, no veía alguna otra cosa. O al menos eso pensaba.

"¿Tú no tienes novia de la cual preocuparte?" – Abrió la boca el peliazul que estaba cerca viendo el partido que se estaba dando

"¡Claro que no!" – Casi escupe su bebida Kaoru al escuchar semejante pregunta, su sonrojo se hizo notar al instante.

"Eres gracioso Kaidoh… y no tienes porque alejarte de los demás, sino te perderás lo que se viene para los próximos 2 años que estaremos todavía en la universidad al igual que el tarado de Yuuji" – Le dijo al mirarlo seriamente para después pararse e ir detrás del pelirojo. "Deja ese maldito celular" – Le gritó al intentar quitarle el aparato de sus manos. Este le contestaba una y otra vez que lo acusaría de bullying.

Kaidoh solo levantó una ceja y se dispuso a observar el partido que se estaba dando. Todo era como parte de otra realidad distinta a la que estaba acostumbrado a ver en las practicas que hacía a diario. La primera ronda de doubles ya habían terminado, y la de singles todavía estaban en el tercer juego que era de Yamada, que al parecer estaba dando una buena impresión a su superior que se encontraba jugando con él. Su saque había sido demasiado rápido que no lo habían devuelto en ninguna ronda, su marcador ya iba 2-4 a favor de Kouji y pronto seria un 2-5. Personalmente, siempre pensó que tenía algunas buenas técnicas, pero nunca lo suficiente para demostrar que podía tanto como ahora. Simplemente en ese momento se estaba enterando muchas cosas de las que no se le habían pasado por la cabeza. Después de 20 minutos más de juego, el marcador terminó 3-6 a favor de Yamada.

"Veo que eres un buen ingresante, la próxima vez si te rompo el brazo jajaja"

"No diga eso Sempai, que me va a asustar de verdad" – Le dijo el muchacho al estrechar su mano con un ligero nerviosismo. Pero recibió varios comentarios de aliento desde las escalinatas para que no se preocupara. Así que se fue a sentar para usar una toalla y agua, que lo necesitaba.

"Yamada esa fue una buena jugada. Hazme un favor, si timbran por favor diles que los llamo cuando me desocupe" – Le pidió el pelirojo al darle su tan valioso celular, tenía más confianza en él que en todos sus demás amigos que ya lo conocían bien. A lo que Kouji prometió cuidarlo con su vida. "Bueno ahora sí al fin es mi turno" – Se dijo al tomar su raqueta sin preocupación y pasar a un lado de la pista. Donde vio a uno de sus amigos al frente de él.

"No me hagas quedar tan mal Yuuji, porque sino tomaré la palabra del loco aquel para yo ser quien te rompa el brazo jajaj"

"Miles de veces hemos practicado juntos, no me vengas con eso, ya noté que mejoraste en todo este tiempo. No me des todo el crédito a mi" – Le dijo al sonreírle a su amigo. "Para que no digas que te doy ventaja, sacaré yo"

"Yamada no quieres compartir ese celular con nosotros, mira que un sempai te lo está pidiendo" – Le preguntó uno de los miembros al chico que se encontraba tomando su bebida de lo más normal viendo el intercambio de pelotas

"No creo que eso sea saludable" – Le respondió con una gran gota en la frente. "¿Él también sabe hacer el Twist Serve? Creo que hay varias cosas que yo tampoco sé" – Comentó con curiosidad al fijarse en diferentes movimientos que hacían los participantes.

"A nivel profesional es más ventajoso hacerlo, siempre hay buenas cosas por aprender. El partido podría terminar más rápido si ese zorro de Tanaka se pusiera serio, dejara de hacerse el buenito y…" – No terminó de hablar porque Kagami le lanzó una mirada amenazadora para que se callara. "Creo que iré al baño, ya vengo"

Kaidoh veía los movimientos del pelirojo, no veía nada del otro mundo, pero al parecer estaba haciendo algo bien para que el partido ya vaya 1-0. Y lo que acaba de escuchar del otro superior tenía que ser un tema a tratar de todas maneras, podría ser que estuvieran tratando de esconder sus verdaderas habilidades en los juegos, pero no le encontraba el sentido, para que hacer algo semejante si tenían una beca por la cual jugar tenis y sobre todo las competencias que habían daban más ventajas de estudios posteriores y demás. Tampoco se sentía engañado porque él mismo no se había atrevido a juntarse con ellos en el tiempo que llevaba en la universidad, era la primera vez que asistía a una de sus reuniones.

"Game. 3-0 Change Court" – Se escuchó decir al juez de la silla.

"Tanaka del mal. Ahora si avisaremos a la ambulancia" – Le dijo su amigo al mostrarle su puño, a lo que él otro solo rió de sus ocurrencias.

"¿Alguna llamada?" – Dijo al voltear para ver a Kouji que estaba con los ojos prendidos en su juego, pero le respondió que 'no' después de conectarse a lo que había dicho su superior. Fijó su mirada también hacía Kaidoh, que también lo veía interesado, lo cual lo hizo sonreír. Si todo salía bien jugaría contra él y no tendría necesidad de ocultar sus habilidades.

Todo pasó como si nada, la pelota volaba de un lugar a otro a gran velocidad entre los jugadores. Hubo varias técnicas dejadas por el pelirojo que quería terminar el partido rápido, la pelota simplemente rebotaba un milímetro y adiós respuesta por parte del contrincante. Solo un cambio de juego a dos manos en uno de los set hizo que el marcador terminara.

"Game and Match Tanaka. 6-1"

"Fue un buen partido sempai" – Le dijo Kouji al devolverle su celular.

"Más bien debo correr por mi vida, siento una mirada pesada detrás de mi" – Dijo a coger y guardar su celular. Su amigo con el que había jugado no dejaba de regañarle por su falta de tino, pero sabía que le pasaría. Estaban ahí para entrenar de todas maneras.

"En doubles estamos en la semifinal, porque hay menos personas. Y en los singles empezaremos con el derecho de los perdedores, así que pongan su nombre con el que quieran jugar" – Les dijo Kagami al escribir su propio nombre primero y pasar la hoja hacia los demás. Que fueron llenando el papel.

Kaidoh vio su nombre y le tocó el jugador del segundo juego que también fue reñido. Aunque sintió ganas por un momento de que fuera con el que jugó Tanaka para ver si era verdad que ese marcador fue cierto y no solo un truco. Y fue entonces que le pegó la realidad, ese era el objetivo de esa manera de jugar entre ellos, medir el potencial de ese otro jugador con el que se enfrentó. O por lo menos esa tenía que ser una respuesta lógica a ese sin sentido.

"Kagami-sempai me eligió como próximo contrincante" – Dijo Kouji al ver su nombre y el del peliazul en el mismo rango. Vio su juego con Kaidoh y si para él había sido difícil, para él tenía que ser imposible. No era que no tuviera confianza, pero si algo de respeto por las técnicas de su superior.

"Yamada, lo peor que puedes hacer es tener miedo. Con sus dos saques, mas bien no habrá juego fshhh" – Le dijo Kaoru al ir hacia su raqueta, estaba más que listo para comenzar.

Esa segunda ronda fue de lo más tranquila, Kaoru sintió que tenía más confianza con el jugador que le había tocado, aunque pensó que tal vez hubiera sido preferible tener a alguien más difícil. El marcador estaba en un '2-0' por parte de él.

"Que tanto piensas Kaidoh, mi cabello es natural por si acaso" – Le dijo en tono de burla el muchacho al esperar el saque de su compañero. Su especialidad no era el juego duro, pero si tenía un par de trucos para su 'Snake' cuando llegara la hora.

Kaidoh no dijo nada, solo le bastó con sacar para que el juego continuara normalmente, hasta que llegó la hora de su boomerang snake que siempre usaba y que nunca fallaba, hasta ese momento que vio al chico de cabello pintado casi deslizarse hasta su pelota y devolverla con todas sus fuerzas. Iba a correr para contestar pero desapareció de su vista, pero de todas maneras le dio el golpe que esperaba, una ilusión como esa no lo iba a detener.

"Oh creo que no funcionó" – Dijo el muchacho al frotar su frente y escuchar el '3-0'

"No estoy para caer en ilusiones" – Le contestó para después voltearse y ponerse en posición.

"Todavía tengo varios trucos para ti, 'serpientita'" – Le dijo al notar como este fruncía el seño a más no poder e hizo su saque. "Ere fácil de irritar, calma esa mala actitud, que estamos aquí para ayudarnos no para pelear" – Le dijo seriamente al seguir con el juego.

Kaoru ahora si estaba molesto, iba a hacer callar a ese peli teñido por haberse tomado esas confianzas con él. Sabía que siempre lo llamaban así a sus espaldas, por lo menos en la universidad, que le traía memorias de cuantas veces había discutido por ese tema. Solo algunos se atrevían a defenderlo, cuestión que no le importaba mucho.

"Game and Match Kaidoh 6-3" – Dijo el juez del partido casi 30 minutos después de haber comenzado.

"Puedo ir poniendo mi nombre en la otra lista por favor, y tráiganme alcohol a ver si se me pasa esta insolación" – Dijo el muchacho al tirarse en la grada más cercana. "Díganle a mamá que no llegaré hoy a dormir, que me recojan de la comisaria y que…"

"Tsume, deja de delirar, tenemos que cumplir con los partidos sino no habrá tiempo más tarde, quienes continúan…"

El juego siguiente se realizó sin ningún problema, el ganador resultó ser el que había perdido contra Tanaka en el juego anterior, lo que daba pistas que al final no era un jugador tan malo después de todo. El marcador resultó en un '7-5'.

"Creo que el siguiente será el más corto de la historia del tenis" – Dijo el pelirojo al ver a su amigo dirigirse hacia Yamada que se encontraba algo nervioso por lo que pasaría después. "Los dos hacen un buen saque y Yamada me prometió que nadie le devolvería alguno, ahora si habrá problemas"

"Yo comenzaré con el saque, para que podamos jugar un par de sets, pero no te hagas ilusiones de lo demás" – Le dijo su sempai al dirigirse hacia su raqueta y ponerse en su lugar.

Kaoru veía el desenvolvimiento de ambos jugadores, Kagami que seguía usando su técnica de lanzarla casi a la línea de fondo para mantener al margen a Kouji, pero no funcionó por mucho tiempo porque él lo mantenía en su juego en la red para no perder el poder del partido. Sus lanzamientos eran fuertes y rápidos con el pasar del tiempo, lo que demostraba su resistencia, y hacía a Kagami moverse más rápido, se parecía mucho a la estrategia que había utilizado él. Ahora, como podría Kouji mantener una buena resistencia si lo veía en las practicas normales del equipo y podía suponer que corría en las mañanas, pero no estaba muy seguro de eso. Después de eso más lo veía con su grupo de amigos paseando de un lugar a otro, y 'perdiendo el tiempo' como el definiría un comportamiento así.

"Game 4-2. Descanso chicos"

"Se acabó las contemplaciones Yamada" – Le dijo al beber de su agua y mirar al muchacho que estaba cansado de tanto correr, al igual que él. Había progresado desde la última vez que jugaron entre ellos, sobretodo su saque que era casi imposible devolverlo, solo un par de kilómetros por hora adicionales y sería imparable. Su velocidad también era buena, le aconsejaría correr un poco más para flexibilizar sus músculos, porque para su contextura no era necesario que tuviera más masa corporal. Y al parecer tenía una vida social activa, así que no tenía los mismos déficits que si presentaba Kaidoh en ese aspecto. Un perfecto análisis de los dos ingresantes, lo cual eran buenas noticias para el entrenador, que no tendría por qué preocuparse de enviarlos como representantes en la competencia. Solo le faltaba Tanaka, pero al parecer él tenía todo calculado sobre eso, su balance exacto de las cosas que siempre hacía seguían siendo normales, sin ningún generativo de stress o algo parecido, era perfecto para el puesto como siempre.

Ya eran casi las 10 de la mañana y las prácticas de Doubles terminaron completamente, dándoles tiempo a los partidos de singles para que ocuparan las dos pistas completas. Toda la tercera ronda había sido entre los perdedores de la segunda ronda, dando una semifinal entre Kaidoh, Kagami que se las había arreglado después de su derrota de 7-5 contra Kouji, a ganar en la siguiente rueda contra uno de sus compañeros, después estaba Yamada que hasta ahora nadie le había devuelto su servicio y Tanaka que para todos era algo lógico. Solo para los dos ingresantes era un misterio cómo el muchacho se le hacía tan fácil ganar, si ellos mismos habían jugado contra los perdedores que él había dejado y les había costado trabajo.

"Bien, como yo tengo más pérdidas en mi record tengo el derecho de elegir contra quien jugar en esta semifinal" – Dijo Kagami al jalar una línea entre su nombre y la de su amigo pelirrojo. "Así que Yuuji, apaga ese celular si no quieres que termine en el bote de la basura"

"Pensé que se podía elegir libremente y no por eso de las pérdidas" – Dijo Kaidoh al acercarse hasta él con una cara de pocos amigos. Había visto muy bien la línea en el papel, y notó que el tal Kagami había perdido 2 veces, al final ganó solo un partido para hacerse acreedor a la semifinal y simplemente elegir jugar contra Tanaka, ¿así de fácil?

"Pensé que había mencionado el derecho de los perdedores, aún estamos trabajando con las reglas principales de nuestro juego. Creo que muchos ya te explicaron que no siempre se tiene que ganar para poder avanzar o ¿si?"

"Me estás diciendo que todo fue tu estrategia para tu poder elegir" – Le dijo Kaoru al molestarse y tomarlo del polo con los puños. Lo único que tenía en la cabeza en ese momento era que el peliazul se había dejado ganar contra él y contra Yamada solo para llegar hasta ese momento.

"Kaidoh. Te puedo recomendar un buen psicólogo para mejorar tus ataques de ira" – Le comentó al abrir sus brazos y no generar ninguna fuerza por liberarse del agarre. Su amigo Tanaka también había impedido que alguno se acercara a ellos, Kagami ya sabía que esto pasaría en algún momento. "Pero te equivocas, seguro debes estar pensando que me he dejado ganar para jugar contra alguien de mi elección, pues no. He demostrado todo lo que se hasta el momento y tal vez te puedo dar la razón porque es la primera vez que estás aquí. Sin embargo, el perder o el ganar es solo una elección en este juego de probabilidades" – Le dijo en un tono serio al mirarlo a los ojos, a lo cual Kaoru solo lo dejó libre de su agarre. "Si ves el papel con la distribución, todavía tienes oportunidad de jugar contra este tarado, yo lo voy a despertar para ti, solo que eso tampoco significa que debas subestimar a Yamada" – Logró comentar en un tono más calmado al acercarse al pelirrojo pidiéndole su celular, el que entrego en un suspiro

"Todo lo que dijo el niño Kagami es verdad, el día de hoy nadie ha seguido la estrategia de perder para subir en la distribución. Como dijimos en un principio, eso se haría si fuéramos más personas, así que no vale la pena gastarse pensando en eso" – Le comentó Tanaka al moverse hacia las escalinatas y coger su raqueta al igual que Kaoru, su mirada dejaba denotar que aún continuaba algo disgustado por lo sucedido.

"A quien le dice niño, tarado. Mas te vale que vayas preparándote para lo que sigue" – Le dijo Kagami al ponerse a su puesto ya listo para comenzar. "Ya tienes a alguien más en la larga lista de los que quieren jugar contra ti. Sabes cuantos enemigos más vienen en los dos años que nos quedan" – Le comentó casi en un susurro al tener al pelirrojo frente a él. "Más te vale demostrarme de lo que eres capaz, porque esta información no solo es mía"

"Como sino lo supiera desde el principio, todo sea por la beca y porque me devuelvas mi celular" – Le dijo al separarse de él mientras reía para dirigirse a la base. "Sino terminamos esto pronto, tu tampoco tendrás tiempo de recoger a tu novia de la estación o me equivoco jajaja. No te hagas el muy serio conmigo" – Le dijo Tanaka al acomodarse su flequillo plateado y ponerse en posición, esperando el servicio de su compañero.

"Kaidoh, espero tener un buen partido hoy" – Le dijo Kouji al caminar junto a él hacia la otra pista. "Aunque espero concentrarme y no ver al costado cuando jueguen esos 2"

"Tú que lo conoces más. Aparte de reunirse aquí, ¿no tienen otro entrenamiento aparte?" – Preguntó Kaoru al voltear su mirada a otro lado, aunque no quería hacer la pregunta a su compañero, simplemente no quería creer que esas personas tuvieran una agenda ocupada para hacer otras actividades aparte del tenis y tener técnicas tan precisas como algún profesional.

"Mmm de lo que pude escuchar los 2 tienen un trabajo parcial en alguna institución de la ciudad, asisten a clases porque la beca deportiva también necesita de las dos cosas para seguir renovándola cada año. De su vida personal no sabría decir muy bien, pero como dijo Tanaka, al parecer tienen novias, por lo que les quedaría solo el fin de semana para practicar" – Le comentó en un tono normal a su compañero. "Pero piensan asistir esta noche al evento, espero conversar con ellos lo más posible. Yo hace no mucho también los conozco, así que sería una buena idea que nos traspasen su experiencia"

"No es necesario todo eso" – Le dijo al arreglar su bandana en su cabello. "No pienso asistir a tal dichoso evento, solo para conocerlos más"

"Kaidoh, no escuchaste lo que estuvieron tratando de decirte todo este tiempo" – Le preguntó sin pensarlo Kouji al ver su desinterés de seguir con sus relaciones sociales. "Pensé que después de esto por lo menos tendrías la curiosidad de saber que era por lo menos salir de la puerta de tu apartamento"

"Si te di otra impresión no es mi problema, mis objetivos no han cambiado en lo más mínimo"

"Ah entiendo. Entonces ni Asano te hizo cambiar de parecer, pensé que habías pensado en lo que ella te dijo y por eso habías aceptado venir el día de hoy" – Le señaló Kouji en un tono disgustado

"Mi interés fue de jugar tenis, eso ya lo deberías saber" – Le dijo en un tono de exasperación, si le hubiera platicado del partido que jugarían le hubiera prestado atención, pero no dejaría que un tema tan irrelevante lo alejara de su idea de ganar.

"Muy bien, solo espero que sepas perder porque no te lo dejaré fácil" – Le dijo Kouji en un tono de pocos amigos, al ponerse rápidamente en su posición, dejaría que Kaidoh sacara para darle una oportunidad de hacer un set aunque sea. Los sempais se habían dado el tiempo necesario para explicarle y demostrarle que hay vida después de entrenar, pero al parecer las palabras se las habían llevado el viento. No se molestaba con facilidad, pero si era necesario esforzarse el doble para demostrarle que estaba equivocado, lo iba a ser; sino estaba seguro que Tanaka le iba abrir los ojos.

Tal y como se lo esperaban todos, el partido de Kagami-Tanaka estaba del más complicado del que hubieran visto, simplemente el Twist Serve y los Ace eran parte de su juego de todos los días que no dejaban al otro responder el servicio. Las pelotas dejadas que simplemente rebotaban más de un milímetro hacían que el peliazul no pudiera responder ninguna, peor la jugada a dos manos que hacía el mismo pelirrojo, lo hacía desubicarse por completo. El 'Tarado', como él le decía se estaba poniendo serio y su velocidad de por sí ya estaba duplicada, haciendo imposible responder las pelotas que le venían, además que sus pelotas a la red no tenían efecto porque la velocidad del muchacho lo hacía correr y en un instante estaba ahí parado solo para empujar la pelota un poco para hacer su puntaje.

"Maldito Yuuji, ¡te dije que te pusieras serio no en modo destrucción!" – Le dijo el peliazul al perder la pelota, que anotaba el 5-1.

"Total. Primero te quejas cuando juego de mala gana, ahora te quejas que juego seriamente. Creo que te está dando la menopausia amigo jajaja"

"No digas tonterías y has tu servicio para acabar esto. El día que te gane, la pelota entrara por tu pecho y saldrá por el otro lado" – Le dijo en una sonrisa maliciosa

"Te voy a denunciar por bullying si sigues hablando así. No quisiste ir al dojo de mi primo los fines de semana, ahora afronta las consecuencias" – Dijo de manera divertida al hacer su súper servicio que no fue respondido por la otra parte. "A Yamada le sirvió de algo después de todo" – Dijo sin pensar en tono bajo, al ver hacía la otra pista donde estaba jugando el susodicho, desde que lo conoció él quería mejorar su tenis, así que le pareció buena idea darle esa propuesta que fue aprovechada por los dos.

En tanto, a Kaidoh no le iba muy bien con su juego, hasta el 1-0 en ventaja para él, todo estaba normal, pero de ahí no supo que pasó. Los servicios de Kouji eran demasiado rápidos como en todos sus juegos, que le fue imposible de devolverlos, de ahí simplemente se movía en toda la base de la pista en busca de sus puntos ciegos. Sus bumeran snake habían sido devueltos con precisión hacía el final de la raya de la pista donde caían exactamente. Lo que funcionaba más eran los Hadokyu que le costaban trabajo deberlos con el pasar del tiempo, así que iban a funcionar en lo que quedaba de partido, aunque tendría que tener cuidado con usarlos, sino no tendría brazos para poder jugar contra Tanaka en la ronda final.

"Puedo obtener tu misma resistencia en menos tiempo y no dejar de hacer mis actividades normales como cualquier persona en la universidad" – Le dijo Kouji con una cara más seria como si no fuera él, estaba molesto con una justa razón. Kaidoh que tenía un buen tenis y todavía podía mejorar como sus sempais que eran 3 años mayor que ellos, pero que rechazara unirse más al grupo solo para seguir jugando solo. Tal vez tendría menos tiempo después, pero las prioridades de uno podían cambiar, todos estaban dispuestos a ayudarlo, lo único que tenía que mostrar era interés y actitud.

"Esto todavía no termina, y mi entrenamiento si vale la pena cada segundo" – Le dijo al ser él quien comenzó el servicio. El marcador iba 1-4 y no iba a permitir que avanzara más.

"Cada segundo, cada día y así se irán los años… solo espero que encuentres a alguien en tu apartamento, aparte de tu pelota y tu raqueta después de eso"

…...

Emi seguía esperando que su amiga terminara de jugar con su celular con mucho interés. "Ahora que pasa, no me digas que es 'tu gran Kouji' pidiéndote que vayas con él más tarde por mensaje de texto"

"¡No es él! No es el único que conozco del equipo de tenis" – Le recriminó un tanto nerviosa. "Pero me están informando que al parecer 'tu protegido' está practicando con Kouji un primer partido, y no adivinarás quien va ganando por 1-4" – Le canturreó la rubia al mostrarle directamente la pantalla del móvil a Emi. "Créeme que es por orden de apellido"

"Espera, ese mensaje es de Tsume y él siempre es una fuente confiable. Pero si Kouji es muy tranquilo al jugar tenis, digo lo tenemos al frente de la pista de atletismo" – Decía al leer muy rápido el largo mensaje con los detalles del set que se estaba llevando a cabo en ese preciso momento.

"No lo sé, pero ha debido pasar algo que lo enfurezca para quererlo acabar rápido. Jajaja ya me imagino la cara de tu…"

"Ayumi, no querrás acabar esa frase otra vez" – Le advirtió al cerrar el celular y entregárselo a su amiga de nueva cuenta. Estaba ligeramente preocupada por lo acontecido, o bien Kouji estaba jugando mejor y ella no lo sabía, o Kaidoh estaba desconcentrado ese día.

"De todas maneras me parece lo justo, una pérdida en su extenso ego es lo que se merece" – Le dijo al seguir leyendo los mensajes que le llegaban. "Dice que se está recuperando, pero de todas maneras le está costando. Que si llegara a ganar, en la final lo espera el mejor del grupo de tenis, así que no tiene oportunidad" – Terminó de leer los mensajes

"¿Terminaste ya de burlarte?" – Le dijo a la rubia al cruzarse de brazos.

"Ok. No diré nada más. Y cambiando de tema, será mejor que prepares una nueva excusa el día de hoy… porque tu eterno admirador extranjero viene justo para acá" – Le dijo Ayumi al mover su mano en forma de saludo hacía el muchacho que las había identificado segundos atrás. Este era alto, de cabellos castaños y una mirada suave de ojos azules.

"Oh Dios mío, y justo teníamos que venir hoy por aquí" – Le dijo en una voz baja muy nerviosa, tenía que salir pronto de esa situación.

"Yo que tu no me quejaría, tienes de tanto escoger y… mejor no digo nada"

"¡Hola chicas! Emi pensé que tomabas la ruta de la playa" – Saludo el muchacho muy amigablemente, era uno de los pocos chicos que se refería a las personas con sus nombres, todavía tenía algunos problemas de adaptabilidad con el lenguaje y las costumbres.

"Hola Ryan, tuve un pequeño cambio de planes y quisimos probar algo nuevo esta vez" – Se rió Emi un tanto nerviosa al sujetar el brazo de su amiga. "Pero ya estábamos de vuelta y…"

"Pensé que tal vez no les importaría correr un poco más, todavía estoy acostumbrándome a las nueva zonas de la ciudad y estaba buscando esta avenida para encontrarme con los de mi equipo de Basket" – Les dijo en tono seguro y con un papel en la mano donde se leía una dirección exacta

Emi solo suspiró ante lo dicho por el muchacho, lo había conocido en uno de los tantos pasillos de la universidad porque los 2 estaban exonerándose de llevar el curso de inglés, ya que ella contaba con una certificación internacional que la ayudó a entrar a la universidad sin problemas y él porque era nativo de Estados Unidos. Encuentro fortuito, que fue el comienzo de muchos más donde Ryan trataba de acercarse a ella para conversar con ella más tranquilamente en su idioma natal sin problemas, y porque él tenía menos años en Japón, cuestión que era entendida a la perfección por Emi.

"No te preocupes Ryan, te ayudaremos a encontrar el lugar" – Le dijo Ayumi al meterse en la conversación y coger la anotación de la dirección. "No está muy lejos de aquí, llegaremos rápido!

"Si no están muy ocupadas, me harían un gran favor"

"Si, Ryan. Mejor avancemos, para poder llegar y no te pierdas tu entrenamiento. Te entiendo perfectamente" – Intervino Emi al hacerlos caminar hacia su destino final. Todavía tenía que correr un poco más, para poder ir a casa, almorzar y pasarse todo el día con Ayumi eligiendo las cosas que usarían esa noche.

Por su parte la rubia, trataba de alejarse un poco de ellos, para brindarles espacio. Sabía que su amiga no estaba muy feliz con que el extranjero la buscara de algún lado para conversar o invitarla a salir como amigos, ya que al no ser ambos de Japón eran libres de salir por donde se les ocurriera, sin pensar que a los ojos de los demás era algo raro. Mas bien, le parecía lo ideal, solo bastaba un buen interesado en ella para que se olvidara completamente de la cara de serpiente que ni siquiera la volteaba a ver. Para que perder fuerzas con alguien que no valía la pena.

…...

Le estaba costando demasiado pero ya su recuperación estaba dicha. Lo que sí no podía concebir era el hecho que Yamada pareciera inofensivo cuando lo veía conversando con su grupo, cuando ahora demostraba sus habilidades tanto para el servicio como para el juego a velocidad que estaba haciendo en esos momentos. Pero igual no se dejaría vencer por un par de palabras que le dijeran los demás, sabía que tenía que pensar bien lo que haría, había recibido demasiada información ese día. Sin embargo no planeaba dejarse al abandono y no entrenar para que una luz lo iluminara y ya mejorar su tenis.

"Game and Match Kaidoh 7-5"

"Demonios, igual esto no quiere decir nada. Sigo pensando de la misma manera como al principio. Buen Partido Kaidoh" – Le dijo Kouji al molestarse un poco, pero de todas maneras lo felicitó por haber ganado.

Kaidoh solo lo miró y no dijo nada, no quería seguir discutiendo el mismo tema otra vez. Solo vio su marcador y recordó que era igual al que consiguió con Kagami. 'Si Kagami-sempai es más experimentado, como puedo estar feliz con un resultado igual con Yamada' – Pensó de manera enojada. Si tal vez hubiera una diferencia mayor de todas maneras le hubiera respondido a Kouji sin pensarlo.

Fue entonces que se escuchó el marcador de la otra pista 'Game and Match Tanaka 6-2', y fue entonces que la realidad le estaba diciendo que el pelirrojo que no tenía tiempo ni de correr por las mañanas, le ganó a la persona que le había costado tanto trabajo vencer en la primera ronda, y todavía con la diferencia de 4 sets. Ese hecho lo presionaba más a entrenar, pero a la vez su mente le empezaba a jugar malas pasadas por los miles de pensamientos que le habían dicho ese día.

"No te haré bullying, pero si te prometo que la próxima vez será al revés el marcador" – Le dijo al chocar la mano con su amigo para después acercarse hacia las escalinatas donde todos hablaban y reían entre ellos.

"Estaré esperando ese día, y también estoy esperando mi celular"

"Olvídalo, al parecer ya estas despierto, y supongo que listo para el próximo partido, así que te lo entregaré después de eso" – Le dijo al tirarle una toalla y su botella de agua.

"¿Estás listo Kaidoh?, tengo una cita más tarde y no quiero llegar tarde" – Le dijo despreocupadamente al coger su raqueta de nueva cuenta para comenzar. "Alguien sabe la hora, que estoy incomunicado"

"La hora en que perderás" – Le dijo Kaidoh al acercarse a él de manera defensiva. "Espero que también se ponga serio conmigo, sempai" – Le comentó al estirarle la mano para que le estrechara. Sabía a quién se iba a enfrentar, pero tampoco quería dar una mala impresión que no respetaba a su superior.

"No tengo porque hacerlo Kaidoh. Creo que ya has visto suficiente de mi juego como para ocultarte algo. Pero si quiero que comprendas que al igual de este juego de probabilidades, el perder y ganar es relativo. Como te dije antes y déjame repetírtelo, puede que ganes en una actividad, pero puedes perder cosas más importantes sino le das la debida atención" – Le dijo al soltarle la mano que aún tenía apretada, para después dirigirse hacia a Kagami. "Si recibes alguna llamada de mi novia, de la empresa, de mi casa, o de quien sea. Diles que tengo un negocio de mayor importancia con Kaidoh" – Le dijo en un profesional, para después dirigirse hacia su lado de la pista, para dar comienzo al juego.

…...

"Emi te odio, estoy muy cansada. No creo que mi cuerpo aguante hasta las 11 de la noche" – Decía la rubia al tirarse en el sillón que tenía su amiga en su habitación. Ya que después de correr quien sabe cuántos kilómetros, ella se fue a su casa a bañarse y cambiarse para venir a la casa de la peliazul para arreglar todo para el evento.

"No exageres, solo fue hasta el medio día. Míralo desde el lado positivo, terminamos nuestro entrenamiento, ya comimos y recién son las 3 de la tarde para elegir que vestido nos pondremos más tarde. Aquí tengo la maleta que te mostré ayer" – Le dijo entusiasmada al abrir la dichosa maleta que estaba encima de su cama. "La estuve revisando ayer y hay cosas maravillosas, todas son de marca. Así que vas a poder presumir frente de Miss Kitty y su grupo si quieres" – Le dijo al ver los distintos vestidos y zapatos que estaban ordenadamente colocados en la gran maleta.

"Me encanta cuando hablas así, a ver" – Saltó desde el sillón para acercarse a la maleta y sacar uno a uno los vestidos que estaban ahí. "Tu tía es un ángel, te juro que cuando me dijiste te había llegado una maleta directa de Francia, casi me da infarto. Tienes que decirle que en cuanto tenga el dinero necesario se lo pagaré"

"Ella me dijo bien claro que podías elegir uno sin problemas, no te preocupes por el dinero que es lo de menos. Yo también elegiré uno. Y los demás me encargaré de venderlos, mi mamá tiene buenos contactos donde dejar los vestidos en buenas manos" – Le comentó alegremente a su amiga, que muy emocionada le dio un abrazo amigable, olvidándose por un momento que era japonesa. "La cuestión va ser como caminar con estos zapatos, te juro que tantos años ya ni recuerdo cómo se maneja" – Dijo al mostrarle lo elevados que eran.

"Eso es lo de menos, todavía tenemos horas para practicar. Felizmente no vives muy lejos del campus. Pero, vamos a lo importante, déjame elegir mi vestido. Tiene que ser algo que les arranque un ojo al grupo Kitty" – Decía Ayumi al ver cada vestido, colores entre negros, blancos, rosados, dorados, se podían vislumbrar entre las prendas.

"¿Que se supone que debamos usar?, si no mal recuerdo en esta época lo más recomendable sería uno largo y de color pastel"

"Si, pero eso mejor guárdalo para una graduación en 5 años más. Para esta clase de eventos de universidad es más correcto llevar algún vestido corto con algún encaje o estampado" – Dijo al rebuscar un vestido que le llamo la atención, era de color negro brillante que la parte de arriba era un strapple, la falda era algo corta y pegada. "¡Algo como esto te quedaría perfecto!"

"No tiene porque ser tan corto tampoco, es como si yo te eligiera el short que usamos en las competencias de atletismo" – Le dijo Emi al ver el vestido que si bien era bonito, era muy corto para su gusto. No era que nunca hubiera usado algo 'femenino' pero estos años dedicándose al atletismo había descuidado un poco ese aspecto.

"Ay Emi, no te me vengas a hacer la modesta conmigo. Si cuando veo las películas o documentarles de parís las personas caminan de lo más normal. Además, con el cuerpo que te has moldeado en estos años se verá muy bonito. Créeme que ni la Miss Kitty que quiere pasar de gran modelo, te llega a los talones"

"¡Ayumi! No necesitaba tantos detalles, gracias" – Le respondió de manera sarcástica al devolver el vestido negro a la maleta. "Yo me encargaré de elegir mi prenda y tú ocúpate de la tuya, sino nunca vamos a terminar"

"Dios, a veces pienso que no tienes espejo en casa, verás que cuando le pregunte al extranjero va opinar igual o mejor que yo" – Le dijo al reírse de la cara que ponía su amiga. Fue entonces que sonó su celular que se encontraba en su bolsillo, pero no le hizo caso

"¿No vas a contestar?" – Le preguntó en un tono suspicaz al suponer quien podría ser

"Olvídalo, estoy molesta con él. Así que ni se le ocurra dirigirme la palabra"

"Ohh, y como sabes a quien me estoy refiriendo, podría ser tu mamá o de repente Tsume que ya aceptó pintarse el pelo como le recomendaste" – Se rió Emi al recordar ese episodio tan lejano. Si bien era un superior, vivía cerca de la casa de la rubia, que cuando lo vio, se atrevió a hablarle y recomendarle un color de tinte menos llamativo.

"¡Mira es Kouji!" – Le dijo al mostrarle el celular y enseñarle el nombre que dejaba vislumbrar en el equipo aun cerrado. Emi en un parpadear le quitó el aparato de las manos para abrirlo y disponerse a contestar, alejándose de Ayumi. "Emi te juro que si le dices algo sobre mí, olvídate de que existo" – Amenazó al momento de cruzarse de brazos.

"Hola Kouji. En estos momentos Ayumi está un poco indispuesta, pero si tienes algún recado yo se lo puedo dar" – Le dijo amigablemente al escuchar la voz de su amigo del otro lado. "Si. Dime" – La peliazul escuchaba todas las palabras que Kouji pronunciaba, al parecer iba a decirle a Ayumi para que Emi no se enterara, pero ya que ella contestaba no le quedaba más remedio que empezar a contarle los últimos acontecimientos. "¿Que es en serio?" – Le preguntó una sorprendida Emi al sentare en el pequeño sofá que estaba cerca de ella. "Si no lo entendió que lástima, ya hicieron todo lo posible de todas maneras" – Siguió hablando en un tono más bajo y algo melancólico. "Si lo notaste de así, entonces espero que lo piense y sea alguna esperanza. Gracias por avisar igual… ok entiendo, yo le diré… Perfecto, esperaremos. Adiós" – Le empezó a contestar en un tono más animado por la última noticia.

"Si quería hablar contigo, te hubiera llamado a tu celular en lugar del mío" – Le dijo al acercarse a ella y quitarle el celular.

"Estás malentendiendo las cosas y exagerando. Kouji no te ha dicho nada de lo que haría para hoy, porque simplemente iba a ir a tu casa en sus cuatro ruedas para darte una sorpresa, pero como estás aquí en la mía, vendrá por nosotras más tarde"

"Espera como que 4 ruedas, si a la justas se traslada en bus"

"Según él, tú sabías del tema, pero no conocías los detalles sobre cuando se lo iban a entregar" – Le comentó la peliazul recordando las últimas palabras del muchacho, a lo que Ayumi solo se cubrió la boca con las manos. "Ya recordaste al parecer"

"Oh maldición, lo olvidé completamente. Su primo lo estaba ayudando a financiar la compra de un auto y se supone que se lo entregarían esta semana. Y por qué no pudo hablar claro antes de hacerme la idea que ni siquiera ir con nosotras, si nos íbamos a encontrar ahí de todas maneras con los demás"

"¡Bueno así son las sorpresas! Por lo menos ya arreglaste tus problemas de traslado" – Le dijo al acostarse en un pedazo de la cama junto a la maleta que aún estaban inspeccionando.

"Espera, antes de eso que te estuvo contando. No me digas que fue algo del susodicho. Ganó seguro todos sus partidos y se fue de con la frente en algo a seguir entrenando hasta que la ambulancia se lo llevara"

"Las conjeturas que hizo Tsume en su mensaje fue exactamente lo que pasó.
Y tus deseos se hicieron realidad. Perdió 3-6 contra Tanaka, creo que se llamaba, que es el mejor del equipo. Estuvo un rato escuchando los comentarios del grupo y se fue sin decir nada"

"No me digas que están preocupados que se suicide o algo parecido"

"¡Ayumi, no digas esas cosas! Que me vas hacer asustar" – Le dijo al tirarle una de sus almohadas que estaban a su alcance, para después contarle como es que habían intentado ayudarlo al hablarle de varias cosas del grupo y sobre todo las actividades que hacía los superiores aparte del tenis. "Dijo que me contaría todos los detalles cuando viniera por aquí, pero ya no sé qué pensar, por mí que haga lo que quiera, si no se quiere integrar a algún grupo de amigos está en todo su derecho. Pero si en verdad Kouji notó que estaba pensativo, puede ser que surja una esperanza de cambio. Digo, no toda su vida ha tenido que ser tan callado y pasar desapercibido como si nada a su alrededor pasara excepto el tenis. Espero en verdad que el perder lo ayude de alguna…"

"¡Emi! Te estoy hablando y ni siquiera me haces caso, te estás enredando en la vida de alguien más, cuando en verdad no debería importarte" – Le dijo Ayumi al lanzarle la misma almohada que había terminado en su cara minutos antes. "Quiero que me respondas con la mayor sinceridad posible la pregunta que te voy hacer" – Le dijo en un tono muy serio al verla sentarse en la cama y mirarla a los ojos. "Sientes algo por el cara de serpiente sí o no"

"¡Claro que no! solo que… solo que no me parece que un deportista de su nivel ande por ahí solo y sin ningún tipo de amigos que lo ayuden a mejorar o hasta brindarle algún consejo, así como hoy" – Le dijo con un carmesí en sus mejillas, ella solo quería ser amiga del muchacho.

"¿Estas completamente segura que solo es eso?" – Le pregunto de nueva cuenta a lo que Emi solo asintió. "Ok, entonces quiero que te olvides del tema y veamos cómo vamos a ir al evento. Que nos van a ver y no nos van a reconocer" – Se rió Ayumi al volver a sentarse junto a la maleta para empezar con su labor de búsqueda.

Emi suspiró ante el entusiasmo de su compañera, que en parte tenía razón por decirle que se estaba involucrando demasiado en la vida de alguien si no debería importarle. Además, quien era ella para juzgar como sus compañeros llevaban sus actividades. Lo que tenía que hacer era disculparse con el muchacho por haberlo criticado tan duramente de algo que solo le concernía a él.

…...

Al fin llegaba a su apartamento, había tenido una larga mañana de entrenamiento y correr casi por toda la ciudad. Esperó cansarse hasta perder el conocimiento y dejar de pensar, pero el silencio que siempre lo acompañaba desde que se mudó a esas cuatro paredes lo hizo reaccionar; dejó sus cosas en una silla cercana para dirigirse a bañar y relajarse.

Después de media hora su cuerpo lo dirigió a su computadora que se encontraba en la pequeña sala, su mente todavía no se alejaba completamente de los resultados de esa mañana y peor aún cuando sentía una gran curiosidad por saber con quién diablos se había enfrentado. Había intentado de borrar cualquier síntoma de enojo por lo acontecido, así que se rehusó al ir directamente a su apartamento, sino que terminó corriendo por las calles de la ciudad tratando de digerir el último partido donde perdió tan patéticamente.

Frustrado, trató en la medida de lo posible buscar cualquier información, no iba a estar feliz hasta que no le diera su merecido al pelirrojo, no después de haber demostrado sus habilidades siendo una persona que a la justas tenía tiempo para el tenis, tenía que haber algo escondido en todo eso. Nunca había sido tan fanático de hacer búsquedas o gastar tiempo en una computadora sin hacer algo productivo, pero la comparación que se hacía de él mismo que entrenaba todos los días hasta el cansancio y esa persona que no se despegaba de su teléfono móvil, no le gustaba para nada. No se llevaban mucha edad después de todo, él mismo se había enfrentado contra personas superiores de estudios en el pasado, y su esfuerzo siempre le daba frutos, no tenía por qué ser diferente esta vez.

Estuvo un par de horas sentado en la máquina, pero no lograba encontrar alguna información que le sirviera, así que decidió hacer algo que sabía se arrepentiría después. Con su celular en mano hizo una llamada.

"Kaidoh, acabas de romper mi estadística, porque había 0% de probabilidad que llamaras. No hasta que comenzara la competencia"

"Lo siento, Inui. Pero quería hacerte una consulta sobre alguien" – Le respondió con un poco de nerviosismo, su amigo de años seguía hablando con el análisis de siempre.

"La información que te envié la última vez está completada en un 100%, tiene que ser de alguien de tu interés para que te muestres apresurado"

"No es sobre la competencia aún. Es de una persona que se encuentra en la universidad, es del equipo de tenis también, su nombre es Tanaka Yuuji" – Le dijo en un tono serio al recordar la cara del pelirrojo. Era la segunda vez que le solicitaba datos sobre personas, ya que normalmente tenían contacto por su menú de entrenamiento. "Es como la información que me enviaste, pero quería ver le pudieras agregar… información personal" – Le dijo en una voz bajo y rápida, por el nerviosismo que sentía el pedirle tal cosa, ya que así no quería sonar como si fuera un perseguidor.

"¿Alguna razón especial por la que me pidas ese favor?" – Le preguntó con curiosidad Inui, si ya de por sí era bastante raro que su compañero lo llamara, era aún más extraño que preguntara por alguien en especial. Por el tiempo que lo conocía, estaba seguro que Kaidoh era una de las personas que golpeaba primero y preguntaba después, a lo contrario de él que se basaba en data anterior para tomar cualquier decisión. Tenía que haber algo atrás de todo esto.

"Si puedes conseguir los datos, te darás cuenta el porqué, ya que necesitaré un menú de entrenamiento más exigente"

"Hay un 80% de posibilidades que ya hayas jugado algún partido con esa persona" – Le dijo casi entre pensamientos, y al no recibir respuesta, sabía que había dado en el clavo. "No te preocupes, he logrado conseguir una base de datos para lo que solicitas, lo tendré en 1 hora máximo, porque no es algo que pueda hacer en más tiempo"

"Mientras no sea nada ilegal" – Le dijo algo asustado por la respuesta que le dio su compañero, lo último que quería era meterlo en problemas

"Yo me las arreglo. Te llamaré" – Le respondió antes de colgar su teléfono.

Kaidoh se sintió un poco vacilante por lo que había solicitado, pero no tenía otra alternativa. Tampoco estaba pidiendo que le diera una biografía extensa, ni muchos detalles, solo quería saber si lo que esa persona le había dicho era verdad para así multiplicar su entrenamiento si era necesario. Se había llevado demasiadas sorpresas ese día que no quería volver a repetir, iba a ser lo posible para ir acorde con los desafíos que se atravesaban en su camino y ser el protagonista de sus objetivos por cumplir.

Se dirigió a su habitación, que era la única parte del pequeño departamento que estaba separado de los demás ambientes por una puerta; se recostó en su cama por varios minutos mirando el techo esperando por alguna noticia de su compañero. Sentía ansiedad por saber lo que ocurría, pero esperaría lo necesario. Miró su reloj despertador de siempre, y eran las 7 de la noche, lo que le traía malos recuerdos de una conversación anterior.

"Tal vez gane en una sola cosa, pero me arriesgo a perder otras que también son importantes. No puedo permitir que mi balance se pierda así como así, solamente por concentrarme en una sola actividad"

"¡Maldita sea, por qué todavía sigo pensando en tonterías!" – Se reclamó a sí mismo al escuchar esas palabras que aún taladraban en su mente. El correr por casi toda la ciudad lo había ayudado a relajarse de tales pensamientos, pero al parecer todavía generaban disgustos dentro de él. Al parecer todos querían meterse en su vida como si fuera la suya, él sabía muy bien lo que estaba haciendo y eso era suficiente para él. Siempre había vivido de esa manera, más aún cuando esa mañana recordó los pensamientos que tuvo sobre su pasada por la escuela superior después de su salida a Seigaku, su esfuerzo lo había llevado hasta donde estaba ahora y no planeaba cambiarlo sólo cuando un par de personas le decían lo que tenía que hacer. No quería volverse egoísta, pero que más pruebas necesitaba para seguir con su objetivo.

"Muchos también queremos lo mismo, pero eso no quiere decir que dejemos de divertirnos o hacer otras actividades de vez en cuando"

Ahí iba otra vez otro pensamiento más para unirse con los demás del chico pelirrojo, pero esta vez de una persona diferente. Es la discusión que tuvo con la chica peliazul el día anterior. Hasta ella también, quien tenía un entrenamiento fuerte para volverse una corredora veloz, le 'aconsejaba' que se tomara su tiempo para otras actividades. No iba a negar que la muchacha no se tomara su entrenamiento en serio porque la pista de atletismo estaba al costado del tenis court y la había visto quedarse hasta bien cerrada la noche para terminar de medir sus tiempos.

Acaso era sólo él quien se repartía el tiempo entre estudios y su deporte preferido, nada más. Y fue cuando dudó por un momento sus prioridades, un sentimiento que no tenía hace tiempo; con más exactitud cuando cursaba el último año de su escuela superior y no pensaba en alguna universidad en el cual continuar. Recordó bien que fue una de las pocas veces que discutió con su padre por seguir su preciado tenis y a la vez continuar algo que le pudiera servir en el futuro, ya que él pensaba continuar con una profesión técnica más corta. Pero todo se resolvió con un par de vueltas a la realidad por su padre quien le hizo recordar su esfuerzo y sobretodo que él podía dar para más.

Fue entonces que sus ojos se posaron en la bandana verde que siempre utilizaba en sus entrenamientos, aún seguía doblada al costado del reloj. La tomó inconscientemente en su mano y sintió ese leve aroma a jazmines que estaba impregnado en él. Se había olvidado completamente de lavarla como lo planeó.

"Muy bien señor tenista, entonces te relevo de tus otras 'otras actividades' que no tengan nada que ver con tu entrenamiento personal. Gracias por todo y perdón por haber sido una molestia todos estos días, ya no es necesario que veas mi presencia en tu camino por lograr lo que te propones"

'Oh demonios'. Se dijo así mismo al recordar exactamente las palabras de Asano cuando él no se midió y simplemente la culpó por hacerlo perder el tiempo. Entonces si ella era la culpable, porque se sentía tan miserable. Sabía que en el fondo había sido una escusa para así cubrir el hecho de que no tenía una respuesta precisa para negarse el acompañarla a correr, solo se defendió con lo que le pareció más fácil.

Al pasar los días, solo fue cuestión de tiempo para que se acostumbrara a su presencia, más cuando estaban en los mismos salones de estudio. Si bien hablaba mucho algunas veces, ella tenía objetivos que cumplir en base a su deporte, sus estudios y la beca de la cual también él se beneficiaba.

Tal vez pudo haber perdido algo de tiempo, pero acaso no había mejorado después de que cada día ella lo retara a una competición de velocidad por toda la playa. O no había sentido algo de satisfacción el haberle enseñado algo de tenis cuando ella se lo pidió. Hasta hubo un día en el que había compartido su almuerzo, cuando había tenido un mal día. Era una de las chicas que no salía corriendo al ver su mirada que alejaba a todos.

Cada parte de sus memorias habían sido decisión de él, de continuar con la 'responsabilidad' que no existía. En cada ocasión se pudo negar y nada de esto estaría pasando ahora, pero sabía que algo dentro de él había cambiado o regresado después de varios años. Aunque nunca fue el más amigable de las personas, nunca había dudado en ayudar a alguien que lo necesitara y mucho menos si estaba en problemas, pero en esos años lo disimulaba muy bien con su actitud fría y a veces desconsiderada. Tenía que pasarle cosas extrañas para dejar ver que todavía le importaba los demás.

"¿Si voy y me disculpo?…" – Se dijo en voz alta al apretar el pedazo de tela verde que aún tenía en su mano. Sintió que su sangre subía a sus mejillas el solo pensar que él podría estar en ese dichoso evento y 'divertirse'. Miró el despertador que tenía al costado y marcaban las 7.20. "¡Nunca iré a ese lugar! no iré, no iré…" – Se repitió una y otra vez al pararse, dejar la tela al costado del reloj y dirigirse al baño a lavarse la cara, necesitara despejar su mente de tantos pensamientos al mismo tiempo que lo estaban agobiando.

...

"Viste como le deje el ojo a la Miss Kitty, aunque cambio a un tono rojo fuego cuando te vio y se dio cuenta que nunca podría conseguir algo así. Ahora si me estoy empezando a divertir en este evento"

"Ni que lo digas, me encanta lo que elegiste, aunque no me gusta mucho las miradas. Me moriré de vergüenza cuando me tropiece y caiga" – Se rió Emi al recordar cómo habían salido de su casa, habían practicado con los zapatos altos que usaban y se sentía más segura de sí misma, pero igual no quería que pasara nada malo ahora que están ahí. "Ahora que lo recuerdo, la miradita que te mandó Kouji al verte simplemente fue emocionante" – Le dijo al ver que la rubia se había alejado un poco del grupo de las demás chicas que aún estaban en el salón. "Y si te pide para que salgan, sería conmovedor"

"Ay Emi, no digas tonterías, creo que estas entre las nubes. Eso no pasará hasta que yo lo permita. Además solo somos amigos y así quedará hasta el día que me gradúe" – Le respondió al voltear a ver a todos lados como buscando a alguien

"Nunca digas nunca. Y deja de buscarlo que se hará más notorio. Creo que escuché decir que se iba con sus superiores que estaban por ahí"

Las dos amigas estaban en el auditorio que por el tamaño parecía un estadio. Había un escenario donde se encontraban los músicos con sus diferentes instrumentos y una muchacha vestida en un lindo vestido negro daba la nota musical, hacía que todo se volviera mágico. El ambiente no era muy oscuro ni muy iluminado, con diferentes luces entre moradas y azules para que se viera más juvenil. Había varios espacios definidos para mesas circulares, zonas de baile y sobretodo una zona de bocadillos y bebidas de varios tipos. Casi todo estaba repleto de personas, sobretodo parejas que hablaban y bailaban en cada una de las zonas destinadas para ello.

"Si lo oí. Midori está en una de las mesas, vamos para allá y unirnos a ellos" – Le dijo la rubia para empezar a caminar hacia las chicas y chicos de su preciado equipo de atletismo. Si bien todos de su aula de clases estaban presentes, no se distinguían entre todas las personas, más parecía que se habían formado pequeños grupos entre los clubs de deportes que habían, seguro esperaban noticias en cualquier momento.

"Emi, Ayumi. Que gusto verlas. Estábamos esperado que vinieran por aquí. Me pareció o vi a Miss Kitty refunfuñar con su grupito" – Se rió la chica de cabello verde, estaba con un vestido corto de color morado con tirantes. "O dios, Emi, te ves hermosa. Recibí tu mensaje ayer, pero no pude ir a buscarlas. Ayumi me encanta también tu elección. Espero que se den tiempo para mí y pueda acompañarlas a elegir uno"

"Midori, me gusta tu nuevo corte de cabello. Claro que sí, solo dime cuando pasaras por mi casa y te tendré uno para ti" – Le dijo Emi al sonrojarse un poco, estaba atrayendo miradas que no quería de su propio equipo.

"Será mejor que volteen a ver para allá, escuché que publicarán diversas fotos en la revista de la universidad" – Dijo una de las chicas del equipo al ver que algunas personas estaban pidiéndoles permiso para fotografiarlas, así que aceptaron rápidamente.

La más entusiasmada era Ayumi que llevaba un vestido rojo corto, era tipo strapple en la parte de arriba y se dejaba ver un lazo del mismo color arriba de su cintura. Como ella misma decía, la hacía parecer un regalo envuelto para llevar, cuestión que la emocionaba mucho. La tela era muy fina y podía sentir como se ajustaba a su cuerpo. Todo estaba detallado por unos aretes largos, un collar y los delicados tacones rojos que llevaba.

Emi por su parte se había dejado convencer por su rubia amiga al elegir el vestido que traía puesto, hace tiempo que no se daba el tiempo necesario para arreglarse tanto para alguna fiesta. Estaba con un vestido strapple color blanco corto, estaba ajustado con un pequeño cinturón negro de tela, el detalle que tenía era como encajes de color negro en casi la mitad del vestido que formaban como un tirante grueso en un hombro para terminar en una esquina del volado de la falda. Todo estaba precioso y se sentiría cómoda si no fuera porque casi toda la espalda estaba descubierta. Como ella misma se había quejado con su amiga, después de eso iba a terminar con una pulmonía que no la iba a dejar hasta la competencia. Llevaba su cabello suelto con algunas terminaciones onduladas. Por lo menos se había acostumbrado a usar los zapatos negros altos.

"Lo único que falta para terminar esas fotos es que salga 'Made in Paris' y moriré feliz"

"Ahora si te doy toda la razón. Todo esta tan bonito, no puedo identificar quienes son superiores y quienes no, todos se ven tan jóvenes" – Comentó Emi al ver hacía las demás personas que conversaban. Aunque estaba tranquila y se estaba divirtiendo, inconscientemente le echó un vistazo a su reloj que parecía una pulsera, eran las 8 de la noche y al parecer 'su protegido' como le decía su amiga no estaba, no lo iba a juzgar pero intuyó que ya no se presentaría esa noche.

"Emi, mas te vale que no estén pensando en ese alguien, sino me voy a molestar" – Le reclamó la rubia al ponerse en frente de ella para pasar su mano y llamar la atención.

"No estoy pensando en nadie… solo estaba esperando a ver si algún entrenador se encontraba por la zona, no he distinguido a ninguno y este lugar es enorme" – Mintió la joven algo nerviosa

"Eso espero, porque sino…"

"Emi que bueno verte hoy…" Se escuchó una voz desde un costado que se encontraban ellas

"Ryan, que sorpresa. Pensé que te ibas a tomar tu tiempo" – Le dijo Emi al voltear casi de inmediato al poseedor de la voz, un par de ojos azules la miraban con curiosidad. Si bien su nivel de japonés todavía estaba mejorando, no tenía ningún problema en decir frases cortas sin mucho problema.

"No quería perderme The Event" – Le dijo en un tono de broma en un inglés perfecto, haciendo que algunas miradas se dirigieran hacia él. Un joven alto y castaño, hacía que no pasara desapercibido.

"Qué bueno que te unas al grupo Miller" – Se dejo ver Ayumi pronunciando el apellido del muchacho, no quería parecer fuera de lugar al llamarlo por su nombre como estaba haciendo su amiga. Sabía que los dos se podían llevar bien llamándose por sus nombres si no estuvieran en Japón, pero lastimosamente ¡estaban ahí!

"Asano, lo siento. Te parece si me acompañas a tomar algo, digo no será alcohol" – Dijo el muchacho riéndose, se le veía muy relajado.

"No, no creo que sea apropiado, yo estaba…"

"Emi, no te preocupes por nosotras estaremos esperando aquí mismo. Seguro que tendrán mucho que conversar. Nos vemos" – Intervino Ayumi al alejase entre la pareja e irse donde estaba Midori entre emocionada y queriendo saber que pasaba.

"Entonces, would you like a drink?" – Le dijo al compartir su inglés con ella en un tono natural

"Claro, vamos" – Le respondió al caminar con él hacia la otra esquina del auditorio donde estaban las bebidas. Le hubiera gustado hablar más con él en el idioma del muchacho, sino fuera porque los demás les quedaban mirando murmurando entre ellos. Aunque había muchos extranjeros en la universidad, de todas maneras las personas nunca dejaban de hablar de ellos.

"Tienes que contarme todos los detalles, porque sospecho que se traen algo entre manos" – Le preguntó Midori al ver a Ayumi

"Es tan obvio que el extranjero está interesado, aunque Emi se lo quiera quitar de encima. Pero bueno ella es la única que puede elegir, solo espero que lo haga bien" – Dijo en un tono preocupado al verlos perderse entre las personas.

Todos del grupo se encontraban hablando animosamente, alguno que otros querían bailar para hacer más ameno el momento de estar ahí y disfrutar de una fiesta de verdad, ya que al día siguiente tenían que seguir con su entrenamiento de siempre.

"Ayumi. Lamento demorarme, pero nos encontramos con el entrenador de tenis, al parecer en un rato van a anunciar a los representantes, es una larga lista así que tendrán para rato" – Se presentó Kouji un tanto agitado al haber encontrado a algunos del equipo de atletismo en una de las mesas. "No tenía idea que lo decían ahora, tienen todavía tres días más, pensé que lo harían al último día" – Le comentó en un tono algo preocupado.

"Tonto Kouji. Ahora si me tendrás que traer una gran bebida por haberte demorado tanto. ¿Tus superiores se quedaron en otro lado?" – Le preguntó algo curiosa al verlo solo. Quería cambiar de tema porque si continuaban de seguro que se saldría que ella ya lo sabía porque fue su mimo entrenador que se lo dijo esa noche.

"Lo siento. Venían conmigo porque no encontraban mesa disponible, el lugar está repleto y éramos muchos del equipo para estar en un solo lugar. Tanaka y Kagami me dijeron que encontraron algo interesante, y ya no los vi mas" – Le explicó presuroso y entusiasmado por escuchar a los representantes.

"Ya son las 8.30 y todos están ansiosos por escuchar los resultados. Pensé que lo harían más temprano. Genial, justo cuando uno quiere escuchar buena música se pondrán hablar hasta cansarse"

"¿No estaba Emi contigo?"

"Ah, es que vino un extranjero y se la llevó a su país" – Le bromeó a rubia al acordarse de lo acontecido hace varios minutos atrás. "Lo del extranjero es cierto, pero fueron por algo de comer"

"¿Quieres que te traiga algo de beber?" – Le preguntó algo nervioso el muchacho mirando hacia otro lado

"No... no importa, ya pasaré después por ahí" – Le dijo un tanto sonrojada. "No te piensas ir muy tarde de la fiesta ¿verdad?"

"Las llevaré a su casa, yo te aviso" – Se rió un poco el muchacho al sentir como si estuvieran solos en un inmenso salón, cuando en verdad estaba repleto de estudiantes. Personalmente pensaba que su rubia amiga se veía bonita en conjunto con el vestido que había elegido, que se le olvidaba que podía ser muy temperamental cuando se lo proponía.

"Lamento molestar pequeños tortolitos, pero necesitábamos un poco de espacio entre toda esta gente, y esto lugares parecían vacios" – Se escuchó una voz detrás de la pareja.

"Kagami-sempai, ¿Donde se habían metido?"

"Encontramos un espécimen interesante, así que decidimos traerlo para que no escapara, porque si no se iba a perder la fiesta y sería una gran falta para el equipo de tenis" – Dijo el otro muchacho de cabellos rojizos con su característico flequillo plateado, vestía como todos de manera formal de saco y pantalones oscuros, con una camisa azul que dejaba tres botones al aire, le incomodaba usar corbata. Lo que más llamó la atención fue a la siguiente persona que tenía el cuello atorado en la llave que este le hacía para que no escapara. "Muchos le dicen serpiente, pero creo que esta vez fue mordido" – Dijo al reírse y ajustar su agarre con los brazos

"No es gracioso sempai. No voy a ir a ningún lado" – Se molestó el susodicho con un ligero nerviosismo.

"Bueno, sino tendré que buscarte por otro lado, aunque si ya te vio el entrenador Mori no creo que haya problema" – Le dijo el pelirrojo al soltarlo de su agarre, aunque recibió una mirada desaprobatoria de su amigo Kagami.

"¡Kaidoh! Pensé que no vendrías hoy" – Exclamó Kouji al ver a su compañero en vivo y directo frente a él, aunque algo nervioso por lo pasado anteriormente.

"Espero que sea una buena señal, creo que haremos el entrenamiento de hoy más seguido y con más personas, a ver si ocurre un milagrito como este más seguido" – Se rió Tanaka ante la expresión de seriedad que quería demostrar el 'espécimen' que había encontrado.

"Yo tampoco pensé venir, pero la próxima vez prepárese para perder sempai" – Le dijo mirándolo a los ojos en un tono serio. Al fin y al cabo se había comido todo su orgullo hace una hora cuando recibió la llamada de Inui mostrándole toda la información precisa del muchacho que tenía frente a sus ojos, todo lo que había dicho de sí mismo era verdad. Si bien tenía el tiempo mínimo de entrenamiento en su larga y agitada semana, todo se veía compensado por su tenis a puerta cerrada que él había tenido hace tiempo atrás y lo habían hecho merecedor de varias medallas en su vida deportiva. Tenía grandes habilidades que algunas de ellas parecían desconocidas ante la base de datos. No quería aceptar la realidad, pero al parecer tenía que relacionarse más con ellos, para saber que podría aprender en el tiempo que se quedarían en la universidad y no quería desaprovechar tal oportunidad por su obstinación. Si ellos tenían un estilo de vida tan agitado, y a la vez desarrollar sus habilidades de esa manera exorbitante, no había razón porque él no pudiera hacer lo mismo.

"Cuando quieras Kaidoh, estaré esperando" – Le dijo también en un tono serio al mirarlo de la misma forma en que lo hacía él. "Aunque, tanto se demora Mizuki-chan en los servicios. Te juro Kagami, que si se me pierde mi novia en el auditorio, te voy a mandar una no tan agradable sorpresa a tu apartamento como venganza" – Cambió de manera abrupta su manera de hablar para dirigiré a su peliazul amigo

"Déjate de lloriqueos, se fue junto con Ayame y ella conoce bien el camino" – Le respondió sin inmutarse ante el comentario del pelirrojo. Ya que se refería a su propia novia quien no era de la universidad, pero había asistido a varios eventos parecidos junto con él en el pasado.

Kaidoh se les quedo viendo con una gran gota en su cabeza, 'No sé como sobreviviré a esto', se dijo así mismo al ver el comportamiento de sus compañeros de equipo. Simplemente no encajaba en su cabeza como una persona como Tanaka al igual que Kagami podían ocultar tanto, bueno, o pensaba que ocultaban algo, porque el rey de esconder sus emociones y/o pensamientos era él.

"¿No eres Honda? Tsume me habló de ti. Casi le da infarto cuando le recomendaste un tinte de cabello menos escandaloso" – Le dijo Kagami al notar a la rubia que aún estaba viendo el desenvolvimiento del equipo de tenis.

"Gusto en verlos Kagami, Tanaka. Siento mucho por eso, lo dije sin pensar. Aunque, Tsume se volvió un buen amigo después de eso, me llevé una sorpresa al saber que estaba en la misma universidad"

"No se molestó, así que no te preocupes, pero nos pareció muy gracioso" – Se rió al pelirrojo al recordar el episodio. "¿Tu demás equipo de atletismo ya se fue tan rápido? Kouji ya se enteró lo que sigue, se supone que era una sorpresa para los 'nuevos'"

"Deben estar bailando o rondando por ahí, el lugar es enorme. Estoy esperando a mi amiga Emi, que se fue a buscar unas bebidas con… fue a buscar algo para tomar. De que sorpresa me hablan, no sabía nada" – Respondió Ayumi un poco nerviosa al cambiar el tema de conversación, se le había escapado la ubicación de su amiga. El cara de serpiente estaba ahí y no quería que se repitiera lo de ayer.

"Es la sorpresa de esta noche, así que lo dejaremos para después. Bueno chicos, pueden divertirse, todavía queda más tiempo hasta la media noche que se acaba la noche. Espero verlos por ahí" – Dijo Kagami al llevarse a su amigo Tanaka, había visto a su novia juntos la de él que estaban regresando de los servicios y todavía estaban a tiempo para disfrutar de lo que quedaba de la noche. Sabía bien que los resultados de esa noche iban a ser satisfactorios, ya que el entrenador había visto a Kaidoh justo cuando ellos lo encontraron tratando de perderse entre la gente. El análisis que le dio sobre el entrenamiento de la mañana era exacto, todavía con déficits que cubrir por lo jugadores, pero con un gran futuro por delante.

"¿De qué hablan Yamada?" – Le preguntó Kaoru al escuchar sobre la 'sorpresa'. Acaso no era suficiente con lo que ocultaban como para tener más secretos entre ellos.

"Lo que dijo Tanaka-sempai es verdad, es una sorpresa, pero me enteré cuando los estaba buscando. Espero que te quedes para que puedas escuchar de que se trata" – Le dijo Kouji en una forma amigable no quería arruinar la sorpresa si le decía a su compañero sobre los representantes, aunque no sabía quiénes serían.

"Olvídalo" – Le respondió Kaoru a la hora de voltearse e irse de la zona de las mesas, todavía tenía algo que hacer esa noche, esperaba no arruinarlo todo y que su maldito nerviosismo no lo traicionara. Nunca le habían gustado las fiestas, pero al parecer tenía que caminar por el lugar para poder llegar al otro extremo donde había escuchado que estaba la peliazul.

Por otro lado, Emi se encontraba conversando con su nuevo amigo extranjero que le contaba con sus experiencias vivías en su país y sobretodo el nuevo rumbo que estaba tomando su vida profesional, entre otros temas que sonaban interesantes, pero se sentía un poco fuera de lugar al notar que algunas personas a su alrededor los quedaban mirando y murmurando entre ellos. Muy dentro de ella, sabían lo que estaban diciendo, porque a menos que fueran una pareja todo estaría bien fundado, pero no era así. No sabía en qué momento se había percatado de todo eso, porque siempre hablaba de lo más normal con otros sin importarle mucho el qué dirán. O será porque estaba preocupada de algo

"Crees que podamos volver donde esta Ayumi, quiero ver que no esté haciendo ninguna locura" – Le dijo Emi al tomarle más atención a lo que contaba. Hace un buen tiempo estaban casi junto a la zona de baile y podía ver como los demás se divertían. Aunque ellos se encontraban conversando le daba ganas de hacer lo mismo, pero no tenía pareja así que tenía conformarse con mirar. Lo único que quería hacer era encontrar a su amiga y hacer lo que se les ocurriera.

"Emi, ¿no te molestan los demás o sí?" – Le dijo al verla un poco nerviosa.

"No, claro que no. Ya son varios años los que estoy en Japón y es que algunas veces no me acostumbro. Pero está todo bien"

"Ok. Estamos casi igual, siempre me gusto este país y quería sentir algo diferente" – Le dijo en un tono suave y calmado al verla más detalladamente. "Ahora que recuerdo, estaba practicando kanji y tu nombre se escribe like 'beauty' right?"

Emi solo se sorprendió ante el comentario, no sabía cuando fue que se había generado tal tema y peor aún cuando el extranjero acomodó uno de sus ondulaciones detrás de su oreja. ¡En qué momento se había acercado tanto! "Si, es cierto, pero lo eligió mi mamá, no yo. Oh mira, tu equipo de basket quiere hablar contigo, no les va a gustar que los dejes esperando. Nos podemos ver después u otro día para seguir nuestra conversación anterior" – Le dijo la peliazul inmediatamente al cambiar el tema. Dio seguía con ella cuando notó al equipo de Ryan tratando de llamar su atención.

"Tienes razón, podemos salir como amigos de todas maneras. Espero verte pronto" – Se despidió el joven a la hora de acercarse a su equipo y empezar a conversar con ellos.

'¡Gracias dios! Necesito encontrar a Ayumi ahora' – Se dijo a si misma al suspirar, calmarse y empezar a caminar entre varias personas para poder encontrar a su amiga que tenía que estar al otro extremo, esperaba no perderse en el lugar. Su atención se desvió cuando vio a algunos de su equipo de atletismo bailar entre las personas, todos parecían divertirse y eso le gustaba. Sus pensamientos hubieran seguido, cuando sintió que chocaba contra alguien. "Perdón, no vi por donde iba y… ¿Kaidoh?" – Emi simplemente se quedó en una sola pieza en el lugar, era la última persona con la que esperaba encontrarse, se supone que no vendría ese día.

"Asano, yo... ¡yo quería hablar contigo!" – Le dijo Kaoru casi gritando. Había estado practicando todo el camino en su mente como hablaría que nunca se le pasó por la cabeza que se tropezaría justamente con ella. Sus manos estaban hechas puños a cada lado de su cuerpo esperando algún movimiento de su parte.

"Yo también quería hablar contigo" – Le respondió de la misma manera la peliazul, ya que lo veía tenía que valer la palabra que le dio a su amiga Ayumi. No quería quedar en malos términos con Kaidoh.

"¡Lo siento!" – Se escuchó decir entre ellos, todo indicaba que lo habían dicho al mismo tiempo. Sus miradas se encontraron entonces por segunda vez y la sorpresa no se dejó esperar en los dos, preguntándose obviamente el porqué se había disculpado uno con el otro.

"Espera, yo soy la que tenía que disculparse. No medí mis palabras el día de ayer, no era mi intención en verdad molestarte los anteriores días, al fin y al cabo es tu entrenamiento, no tenía derecho a pedirte favores. Además, el único que toma las decisiones eres tu sobre lo que haces o no. Siento el haber…"

"Podrías dejar eso…" – Le dijo Kaidoh al intentar silenciar a la muchacha. Todo lo que decía tenía sentido, pero no ahora, cuando ya había tomado conciencia de lo que había hecho y dicho sobre el tema. "El que se está disculpando soy yo ahora… la decisión que tomé fue por mi mismo… No fuiste… no fuiste una molestia, así que deja de pensar eso" – Continuó con sus palabras una tras otra, tratando de darse fuerza por lo que seguía. No estaba acostumbrado a expresar lo que pensaba con tanta facilidad, pero intentaba que no sonara tan brusco o simplemente cortarlo ahí e irse sin que nada pasara. "Me… me divertí estos días y… espero que no sean los últimos" – Terminó de hablar en un tono nervioso y su vergüenza ya estaba al tope crítico en esos momentos.

Emi se quedó callada en todo el tiempo que veía a su compañero al borde del colapso nervioso por la disculpa que le estaba dando. Nunca lo había notado de esa manera al hablar, el promedio de palabras que escuchaba en esos momentos ya era un record mundial para él. Más aún cuando le dijo que se había divertido, entonces no la veía como una molestia. Sabía que no se había equivocado con él como pensó en un principio, su mala actitud solo era una pantalla para no demostrar lo que verdaderamente sentía, porque no tenía la práctica necesaria para expresarlo libremente.

"Entiendo, acepto tus disculpas y espero que hagas lo mismo con la mía. Me alegra que no me veas como una molestia" – Rió Emi al verse más liberada de lo que la agobiaba, por lo menos podía respirar tranquila de ahora en adelante. "La próxima vez no seré tan flexible con la carrera" – Le mencionó de manera divertida.

Kaidoh iba a mover la boca para decir algo, pero entonces lo que pasó después fue como una cámara lenta que planeaba sacarle los colores del rostro en ese instante. La joven había terminado de hablar cuando una pareja había chocado con ella, en ese instante se percató del ambiente en el que estaban; era justo muy cerca de la zona donde la música se escuchaba algo fuerte pero melodiosa y las parejas se encontraban dando vueltas. Justamente la pareja que empujó a la peliazul, la hicieron tambalearse un poco para terminar en un apoyo que se encontraba justo frente a ella: Su compañero cara de serpiente, que al final lo único que lo asemejaba al reptil en cuestión, era el cambio de piel por una de color carmesí.

"Oh ahora si lo siento, no me di cuenta donde estábamos" – Le dijo Emi al sólo alzar un poco la mirada para encontrarse con la de su compañero, había caído directamente a los brazos de este, buscando apoyo para evitar alguna caída estrepitosa. Estaba empezando a odiar los zapatos que traía

"Kaidoh, la señorita está esperando que la invites a bailar, por algo es la zona de baile" – Le dijo el entrenador Mori al voltear hacía él después que 'accidentalmente' había chocado con la peliazul. Había estado conversando con su esposa alegremente a un lado, cuando vio a su alumno hablar con la joven, un tanto nervioso. Era una buena oportunidad si es que en verdad notaba algún progreso, como había visto en el informe que Kagami le haya dado en horas de la tarde; de por sí ya se ganaba varios puntos extras al estar ahí compartiendo un buen momento con sus compañeros.

"No... no tienes que hacerlo si no quieres" – Le dijo Emi al tratar de separarse de Kaidoh. Estaba muy avergonzada por lo sucedido y peor aún cuando se dio cuenta del Sr. Mori

"Yo... yo no sé bailar" – Dijo en un tono bajo. Su mente no sabía que pensar en ese momento, no sentía el mismo nerviosismo que antes, pero su estómago parecía hecho un nudo. Solo veía a su entrenador que seguía muy feliz bailando con su pareja.

"¿Deseas intentar?" – Le preguntó Emi con duda en su voz. Si esta situación hubiera pasado tan sol días antes, de seguro que en lugar de decir 'no sé bailar', hubiera dicho alguna grosería y se hubiera alejado del lugar sin pensarlo. "Querías divertirte ¿no?, puedes comenzar con algo" – Se rio Emi delicadamente al guiar a su compañero ante la melodía tan suave y lo bello que se escuchaba la voz de la cantante en la música que le llegaba a sus oídos.

'Tiene que ser una gran broma que esté haciendo esto' – Se dijo al así mismo Kaoru al verse dar unos pasos en el suelo, supuestamente siguiendo la música, pero lo único que escuchaba en su mente era los latidos rápidos de su corazón, que lo único que hacía era empeorar la situación en la que estaba, porque la sangre se acumulaba en sus mejillas y no lo dejaban pensar con claridad. No había perdido el sentido, sin embargo sus ojos veían el pasar de las personas y las distintas caras que mostraban bienestar. Su cuerpo estaba acostumbrado a moverse sólo por su deporte o su entrenamiento, nunca por alguna melodía que escuchaba en el lugar. No iba a negar que estuviera disfrutando el momento.

"¿Te encuentras bien?" – Preguntó Emi al notar la mirada perdida del muchacho, a lo que sólo recibió un pequeño asentimiento por la parte que la miró solo unos segundos para voltear su mirada a un lado, por el nerviosismo que sentía. Ella estaba complacida por lo que acontecía en ese momento. La música le gustaba, el ambiente era tan mágico, además podría hacer un baile en toda la noche con el muchacho que aunque era un poco más alto que ella, la tenía sujeta a él con algo de nerviosismo, pero seguro al mismo tiempo. Por alguna circunstancia se sentía protegida al estar en ese momento con él, algo extraño, pero cierto. Al bailar esa pieza podía sentir que su cuerpo se relajaba y ya no estaba tan tenso como al principio. Y podía notar lo mismo en él, ya que su mano que estaba junta a la suya no apretaba mucho, igualmente parte de la mano que sujetaba su cintura ya no estaba tan fría y nerviosa como al principio. 'Tan fría' – Se quedó pensando un momento Emi al sentir la temperatura de de su pareja de baile. 'Como es que... olvidé completamente ese detalle. Que no se dé cuenta, sino moriré de vergüenza' – Se peleaba mentalmente la peliazul, al dejar entrever un sonrojo en su blanquecino rostro. La respuesta estaba en el diseño del vestido que dejaba al descubierto gran parte de su espalda y justamente en el límite de su cintura estaba la mano de su acompañante. Estaba tocando piel, pero al parecer no se había percatado de nada.

Para su fortuna la canción estaba terminando y las personas empezaron a aplaudir por lo que tenía que acontecer después de los diferentes bailes. Por su parte Emi fue la se separó un poco para darle espacio a su compañero. "Gracias por el baile, no eres tan malo después de todo" – Le sonrió la peliazul al verlo detenerse y soltarla completamente. "Iré a buscar a Ayumi, debe estar preocupada. Nos vemos al rato" – Le dijo un tanto nerviosa, al irse de espaldas a él en unos pasos y dar la vuelta para seguir con su camino a donde deberían estar los de su equipo de atletismo. Quería darle un espacio para que pensara todo lo que quería y no abrumarlo más.

Kaoru se sentía igual de relajado después que la peliazul mencionó que se iría buscar a su rubia amiga, aunque no había contestado a sus palabras, por dentro sentía satisfacción por haber realizado actividades imposibles en un solo día. Sin embargo, cuando la vio voltearse e irse, sintió a su cuerpo extrañar el calor de hace unos momentos. E iba a seguir pensando sobre ello, cuando escuchó una voz alta en el escenario y 2 palabras que se le quedó en la mente: 'elección de representantes'. ¿Acaso en ese lugar iba a escuchar la lista de los que participarían en la competencia? '¿Esa fue la sorpresa de la que estaban enterados?, pero en qué momento los eligieron, si todavía faltan 3 días más' – Trataba de pensar Kaoru al sentirse desubicado. 'Los ingresantes no estaban enterados… pero los de años posteriores sí. Demonios' – Se dijo a sí mismo para volver de nueva cuenta donde supuestamente se tendrían que encontrar sus superiores o el equipo de tenis en general, quería respuestas inmediatas.

Se dirigió hacia las zonas donde se encontraban las mesas y como predijo, los encontró sentados con varias personas más en el pequeño espacio. Mujeres y hombres de su equipo que estaban disfrutando aún de la música, esperando agradables noticias sobre lo anunciado anteriormente.

"¿Que significa ese tema de la elección de los representantes?" – Preguntó Kaoru con una cara seria a sus compañeros de equipo

"Kaidoh, que bueno encontrarte de nuevo. Por tu expresión, al parecer ya sabes de qué se trata la sorpresa, es parte de lo acostumbrado en la universidad" – Le respondió Kagami que estaba en una de las sillas conversando con su amigo

"Todavía restan 3 días para que comience" – Cuestionó de nueva cuenta aún no muy convencido de lo que acaba de escuchar. Porque si lo anunciaban en esos eventos, las personas involucradas que no asistían, se iban a enterar de terceros.

"Yo le explicaré a Kaidoh lo que sucede" – Intervino el pelirrojo al parar a Kagami de decir algo más. "Todavía quedan 3 días más para que les rompamos las piernas a los representantes y no puedan competir, para que así se elija de nuevo. Y si no vienen al evento, es mucho más fácil, porque no sabrán la razón" – Le respondió seriamente al pronunciar cada palabra con un tono de voz que congelaba la sangre a cualquiera. Pero la expresión de su rostro no duro mucho cuando él y varios de sus amigos se comenzaron a reír.

"¡Sempai, esa bromas son de mal gusto!" – Exclamó Kouji al retirar el sudor frío de su frente. Él también se la estaba empezando a creer.

"Seré un ingresante, pero no es para que se burle de mi" – Le dijo su semblante serio de siempre, aunque no iba a negar que tuvo el corazón en la boca por un segundo.

"Tienen que relajarse los dos, hubieran visto sus caras" – se rió de nueva cuenta Tanaka.

"La mayoría de veces acostumbran hacerlo, es más emocionante saber los resultados antes de tiempo para darles ánimo y logren preparase tanto mentalmente como físicamente para ese día. Son más de 15 disciplinas en los 3 días que duran las competencias. Dependería como lo tome cada uno, puede ser que los deportistas se presionen más o lo tomen deportivamente" – Explicó Kagami para calmar los ánimo de los recién ingresantes que estaban con ellos, aparte de Kaidoh y Yamada. "Sin embargo, puedo aconsejar que lo tomen más deportivamente y sin presionarse, al final estamos compitiendo en equipo. Dejemos que los entrenadores decidan esta vez, ya van a comenzar a hablar" – Terminó de decir el peliazul al indicar en dirección al escenario.

Las personas alrededor se quedaron en silencio para escuchar las palabras de la asociación universitaria y a los mismos entrenadores de cada disciplina mencionando cada uno de los integrantes elegidos como representantes. Se notaba que tenían para rato, ya que eran varios deportes y cada uno daba ánimos a su propio equipo de ganar las medallas que fueran posibles. Como la mayoría de los asistentes compartían la velada con sus compañeros de equipo, cada uno demostraba gratitud a los demás o hacían comentarios hacía el escenario donde vario reían.

Kaidoh escuchaba el pasar largo de nombres y sus sentía algo de ansiedad por saber que nombres iban a ser pronunciados en su equipo. Kagami mencionó que era un trabajo en equipo, así que tuvo que suponer que era por los 3 primeros que quedaban al final de cada disciplina; era más ventajoso para la universidad el obtener justamente el prestigio de tener mejores deportistas, al fin y al cabo ellos contaban con becas y varios beneficios por parte de la organización. Entonces pasó, el entrador Mori estaba justamente parado en el escenario pronunciando sus palabras de agradecimiento, sobretodo que contaba con varios candidatos para que los representen y algo que llamó su atención fue que era una de las 4 disciplinas con más medallas en los últimos años. Tomó un gran suspiro para mencionar que tendría este año que elegir a las tres personas que quedaban después de su elección del equipo Masculino. Comenzó con nombres para doublés, para después continuar con los singles: 'Tanaka Yuuji... Yamada Kouji y…Kaidoh Kaoru'. Dio sus respectivas felicitaciones, para después marcharse.

"Oh vaya, al parecer tenemos dos ingresantes en la lista, quien quiere ser el primero en quedarse sin piernas" – Se rió Tanaka al olvidarse de su nombre y molestar sobre todo a Kouji que estaba sorprendido por ver su nombre ahí.

"Tanaka-sempai, está seguro que escuché bien"

"Ahora si puedes ir a contarle a tu rubia novia. Espero que no vuelvas a dudar hombre sin fe. Toma esto porque sino te vas a desmayar" – Le bromeó el pelirrojo al darle un vaso con agua, que él recibió de buena gana, pero antes le dijo que él no tenía novia y no hiciera conjeturas antes de tiempo.

"Espero que estés satisfecho Kaidoh, tienes una oportunidad de ir detrás del tarado y hacerlo público" – Le dijo Kagami al acercarse al muchacho que aún estaba tratando de digerir lo que escuchaba.

"¿Por qué tu nombre no estaría en la lista?" – Le preguntó rápidamente Kaoru al dirigir su mirada hacia él. "Pensé que querían ganar las medallas necesarias para…"

"Y quien dice que no lo haremos, pensé mencionarte algo de que somos un equipo al final de todo. Si ponemos a los mismos cada año, que pasará de aquí a 2, 3, o 4 años más. Es cuestión de pensarlo detenidamente, estamos aquí para cooperar y competir al mismo tiempo" – Le dijo al darle un par de palmaditas en la espalda. "Es algo que se aprende con los años, no es necesario que lo entiendas todo en un solo día"

"Con respecto a lo de Tanaka-sempai, todavía tengo tiempo para darle su merecido" – Le respondió de mejor humor Kaoru al dirigir su mirada hacía el pelirrojo que para variar estaba hablando por su celular. "Que quiso decir el entrenador con que somos uno de los 4"

"Me pareces divertido también Kaidoh, pero a veces tienes que relajarte un poco" – Se rió Kagami al notar la expresión seria de su compañero. "El equipo de tenis tiene medallas acumuladas para estar en el puesto 3 de la universidad, el puesto 4 perteneces al de salto largo, el 2 al de natación y el 1, creo que ya los conoces, te llevarás una gran sorpresa porque es lo que van a mencionar ahora" – Terminó de decir para después dirigirse hacia su amigo pelirrojo para quitarle ese aparato que él odiaba tanto.

Kaidoh escuchó al hombre que se presentaba ante los demás como el entrenador del equipo de atletismo y que ese año iban a conseguir todas las medallas posibles. Él solo se quedó en silencio al escuchar los nombres que le seguían, ya que cada variación de las carreras de atletismo tenía miembros dependiendo de la disciplina. Más fue su sorpresa al escuchar solo 2 nombres, que según el entrenador eran suficientes para ese año en las carreras más importantes, así pronunció los nombres para el equipo de varones, que no eran conocidos para él. Pero el femenino en el cual escuchó 4 veces el mismo nombre.

"Para las 4 rondas de la señorita Asano, espero que pueda con el reto que le hemos encargado para este año. Y así para cada uno de ustedes que son lo más importante…" – Así prosiguió con su discurso el entrenador.

"Kaidoh, no es tu amiga la peliazul que estaba con Honda ¿?" – Le preguntó curioso Tsume que estaba un poco adormilado, esperando que terminaran la lista de nombres para poder disfrutar de más música. "No habían hecho eso desde hace mucho tiempo atrás. Honda se llevó la mejor parte porque solo tiene 2 carreras" – Sonrió al ver a un enojado Kouji a un lado que le reclamó que no dejaba de ser igual de importante, cuestión que fue aprovechada por los demás sempaís que lo empezaron a molestar otra vez con la rubia.

"Por favor, compórtense como los profesionales que son y vayan a mover sus cuerpos en la pista de baile. Ha horas más de diversión antes que sea lunes" – Dijo uno de los superiores de último año que se movió de la mesa para seguir su camino junto a una muchacha que lo acompañaba.

"Si deciden irse, espero verlos mañana por el campus. Tenemos horarios diferentes, pero de todas maneras todo se puede negociar" – Se despidió Kagami para perderse entre las demás personas, así como lo hicieron varios de sus compañeros que felicitaron a Tanaka, Yamada y Kaidoh por haber obtenido los individuales.

"Kaidoh, solo avísame si deseas irte, puedo llevarte hacía tu apartamento. Creo que no te comenté que pude obtener un auto" – Le dijo Kouji sonriente al acercarse hasta él, junto con Tsume que vivía cerca de la casa de Ayumi, así que también se había apuntado el irse con él.

"No es necesario, puedo caminar" – Le dijo algo sorprendido Kaoru al escuchar el ofrecimiento. Primero escuchaba que el muchacho había también sido seleccionado como representante y ahora tenía auto, si que eran muchas noticias por un día.

"No creo que sea buena idea en este clima, además me queda de camino" – Insistió Kouji

"Como quieras" – Le respondió algo indeciso, sino estuviera cansado por el entrenamiento y demás asuntos diversos que gastaban su energía, ya se hubiera ido del lugar sin dar explicaciones. Por esta vez, le tomaría la palabra.

"Iré por algo de tomar Yamada, te encuentro en media hora en la salida. Sino no vas a levantarte mañana" – Le bromeó Tsume al alejarse

Kaoru por su parte fue a buscar lo mismo para perderse un poco del ruido que se estaba formando en el ambiente, al parecer las personas planeaban quedarse hasta que las botaran del lugar. Por lo menos parte de su plan por convertirse en representante se había hecho realidad y todavía le faltaban muchas cosas por convertirse tangibles.

...

"Felicitaciones por estar en la lista de representantes" – Le dijo una feliz peliazul en la puerta del auditorio ya vestida con su abrigo negro. "Aunque pensé que no sobreviviría a la larga lista de nombres por cada disciplina, si que serán días muy ocupados"

"Gra. Gracias… escuché tu nombre varias veces en la lista" – Le comentó algo sonrojado y con su mirada hacia un lado. Se preguntaba en donde se había metido Yamada, dijo que iba ir a buscar a Tsume que se había perdido entre la multitud.

"Si. No me lo esperaba, intentaré sobrevivir a todas las carreras y sus diferentes variaciones. Porque si son 8 universidades, serán varias vueltas para que puedan elegir a los tres primeros. Felizmente son en diferentes días" – Explicó Emi de una manera más desinhibida ante el muchacho. "Espero ver alguno de tus partidos o por lo menos poder escucharlos desde la zona de atletismo, todos deben estar tan emocionados" – Se mostró sonriente tratando de generar más confianza

"Mañana… ¿mañana saldrás a correr como siempre?" – Logró preguntar Kaoru al mantener sus nervios controlados, sabía que tenía que tocar ese tema en cualquier momento, así que aprovechó la oportunidad que no estaba la rubia.

"Si saldré, pero creo que una hora más tarde. Quisiera encontrar a mi mamá despierta para darle la noticia. A estas horas ya los encontraré durmiendo" – Sonrió Emi a su compañero. Después de la mutua disculpa, ella también quería estar en términos de paz con Kaidoh. "¿Tu les comunicarás las noticias?"

"Creo que mañana también" – Le dijo algo sonrojado por haber omitido ese detalle. Para sus padres también era importante su desempeño y por un momento pensó en lo dicho por la peliazul. Después de todo, su madre es la que llamaba siempre pensando encontrarlo en su apartamento antes que saliera a correr, era una buena idea hacer lo mismo.

"Les agradará la noticia. Te puedo encontrar por la playa para retarte a una de las carreras que hay pendientes antes de ir a clases" – Se rió Emi al notar la cara de pesadumbre de él. "Ahora menos que nunca me puedo dejar ganar"

"Como quieras" – Le dijo Kaoru al ver como Yamada venía junto con Honda y Tsume desde el auditorio.

"Siento la demora, pero para pedir los abrigos era una fila gigantesca. Hubiera hecho lo mismo que Emi y sacarlo antes" – Comentó Ayumi al acercarse a su Amiga. "Y Tsume que casi se pierde, felizmente lo reconocimos por el cabello" – Bromeó la rubia al notar la cara de molestia del susodicho

"No te burles de mi originalidad, que para la próxima me pondré un color más llamativo" – Se cruzó de brazos el muchacho para empezar a caminar junto con los demás

"Ya calma, calma. Será mejor apurar el paso, porque el clima está empezando a cambiar y creo que antes de salir escuché que hoy llovería" – Dijo Kouji al tratar de acelerar el paso. Muy pocas veces los de meteorología en Japón de equivocaban.

"Emi llegará más rápido a casa, porque vive cerca. Algo injusto diría yo"

"Ayumi, te puedes quedar en mi casa si gustas para levantarnos como hoy y seguir con el entrenamiento no hay problema" – Bromeó Emi al mencionarle la palabra 'temprano' a su amiga, que tanto odiaba esa palabra sobre todo los días lunes

Así que entre risas y conversaciones, Kouji hizo el favor de llevar a sus compañeros en el auto nuevo. La primera en retirarse fue la peliazul que se despidió de manera cordial. Posteriormente, Kaidoh agradeció a Yamada por llevado hasta ahí, recibiendo una sonrisa y un 'queda de camino' para no preocuparlo; así que siguieron su camino.

Por su parte el muchacho se sentía satisfecho por haber llegado sano y salvo, no le gustaba desvelarse mucho para seguir con su entrenamiento diario. Por alguna razón había valido la pena ese tan agitado día, y aunque el salir no era parte de su rutina, en esta ocasión era lo que necesitaba para conocer más acerca de las personas que lo rodeaban, porque sospechaba que todavía existían hechos que desconocía y con el pasar del tiempo aprendería a usarlos con el objetivo de mejorar. Por lo menos, en ese juego de probabilidades tal vez podía perder algunas veces y así generar una línea alterna para llegar a ser el mejor.

-TBC-