Aquí está el epílogo, el final de esta historia que tanto bonitos momentos de ha dado. Espero que disfrutéis tanto como yo.


EPÍLOGO

El sol relucía más de lo normal aquel día. Parecía que incluso él quería darles la enhorabuena. Una enorme carpa blanca se extendía por todo el jardín de La Madriguera igual que lo había hecho seis años atrás en la última boda que se había celebrado en aquella casa. Miles de flores decoraban todo el lugar. Sólo se escuchaba música y las risas y murmullos de los invitados.

Molly Weasley, con los ojos un poco colorados por haber llorado durante toda la ceremonia, bailaba con el padrino, su hijo más pequeño. Harry miró a su pelirrojo amigo y sonrió al verle poner mala cara por tener que bailar delante de todos con su madre. Habían crecido, pero Ron nunca cambiaba. Hermione, vestida con un precioso vestido a conjunto con Luna, bailaba con George entre risas. Mientras a su lado, Charly hacía girar a su sobrina Victoire sobre sí misma bajo la atenta mirada de Teddy, a quien parecía no gustarle nada que le hubiesen robado a su compañera de juegos.

Sintió una mano rodearle la cintura y supo quién era al instante. La miró y su sonrisa se ensanchó como lo había hecho cada momento en que la había mirado aquel día. Ginny, con su pulcro vestido blanco, se puso de puntillas y le dio un beso en la mejilla.

- Hola señora Potter.- La saludo cariñoso.

- Me gusta como suena…

- A mí también.

Su momento favorito aquel día había sido cuando les habían llamado por primera vez "Señor y Señora Potter". Los días en que la lucha con Voldemort estaba tan cerca que le hicieron separarse de ella quedaban muy lejos. Y los momentos donde se imaginaba la boda de su ahora mujer con otro hombre sin rostro hacía tiempo que había desaparecido. Esa era su boda, la de los dos. Por fin estaban juntos.

- Estás preciosa, ¿te lo he dicho ya?

- Hoy sólo un par de veces.- Sonrió ella.

La música dejó de sonar y los invitados comenzaron ha mirar a Ron, quien en medio de todos, con una copa en la mano, intentaba llamarles la atención para hacer un brindis. Rodeó a Ginny con su brazo y miraron a Ron con sus copas en la mano.

- ¿Me prestáis atención un momento?- Pidió el padrino.- No soy muy bueno dando discursos… Pero se supone que tengo que hacerlo y mi madre acaba de obligarme así que…- Todos los presentes rieron mientras Molly Weasley asesinaba a su hijo con la mirada.- A lo que iba… Hoy se casan dos personas muy importantes para mí. Harry, no sólo eres mi amigo.- Dijo mirándole.- Eres mi hermano, y haría cualquier cosa por ti igual que tú lo harías por mí. O eso espero…- Todos volvieron a reírse.

Harry sintió un ligero malestar y la cabeza le dio vueltas, nublándosele por un segundo la mente. La imagen de Hermione y Ron en un pasillo de Hogwarts apareció en su mente. Una imagen donde ella le recordaba a su amigo que pasara lo que pasara Harry nunca pondría en peligro su amistad, porque harían cualquier cosa el uno por el otro.

Sacudió la cabeza, desconcertado, olvidando esa imagen. Volvió a mirar a Ron, quien parecía haber dado ya una gran parte de su discurso mientras todos los presentes sonreían.

- Te quiero hermanita.- Decía Ron.- Así que Potter… por mucho que seas como de la familia, si le haces algo, vamos por ti.

Todos los hermanos Weasley gritaron estando de acuerdo con lo que acababa de decir Ron y todo el mundo volvió a reír. Incluido él, recordando los primeros días enfrentándose a la furia de aquellos pelirrojos cuando se enteraron de lo suyo con Ginny. Ron alzó la copa y les sonrió.

- Por los Potter.

- ¡Por los Potter!- Dijeron todos al unísono levantando sus copas antes de darles un trago.

La música volvió a sonar y los invitados comenzaron a bailar de nuevo. Teddy, ya contento de recuperar a su amiga, jugaba con ella con un par de servilletas de tela que habían cogido de una de las mesas. La señora Weasley volvía a sollozar emocionada mientras su marido la abrazada y Bill y Fleur la animaban. Ron, de la mano de Hermione, se acercó hasta ellos

- Eres un tonto, Ron.- Le dijo Ginny. Pero se acercó a su hermano y le abrazó besándole en la mejilla.- Gracias.

Ron se acercó a él y lo abrazó dándole unas palmaditas en la espalda.

- Lo he dicho en serio.- Le advirtió bromeando.- Iremos a por ti.

Hermione rodó los ojos y abrazó también a sus amigos.

- No le hagas ni caso.- Le dijo su amiga.- Sabes que nunca te haría nada.

- Bueno…- Ron sonrió no pudiendo ocultar que su novia tenía razón.- Pero me sentaría verdaderamente mal.

Ginny rodó los ojos. Su hermano nunca cambiaba, y por eso le quería aún más.

- Bueno, si nos disculpáis, quiero bailar con mi marido.

Marido… le gustaba cómo sonaba esa palabra dicha por Ginny. Esta le agarró de la mano y lo arrastró hasta la pista de baile. Harry la abrazó y comenzaron a moverse lentamente mientras escuchaban la música.

- Esto sigue dándoseme tan mal como el primer día.

Ginny rió alegre, estando de acuerdo con él.

- Aún así siempre serás mi pareja de baile favorita.

Harry sonrió mientras la abrazaba más fuerte.

- Estaba nervioso.- Ginny le miró sin entender.- De que algo saliera mal, de que… Ya sabes como acaban estas cosas cuando yo estoy por medio.

- Eso terminó hace mucho tiempo. Todo está bien.

- Lo sé. Es sólo que las viejas costumbres no se pierden y sigo preocupándome por todo.

- No pienses en nada. El día ha sido perfecto. La ceremonia, los invitados, la música… Y yo no te he plantado en el altar.

- Menos mal, no sé qué le hubiese dicho a todos si no llegas a aparecer.- Bromearon los dos.

Ginny le miró a los ojos y respiró hondo, reteniendo cada segundo de ese momento en su cabeza, cada detalle, cada nota de música.

- Te quiero, Harry.

Otra vez esa niebla en su cabeza, ese pequeño mareo que durante un par de escasos segundos hizo que por su cabeza pasara otra imagen diferente. Una en el que él y Ginny bailaban abrazados en la torre de astronomía de Hogwarts, igual que lo hacían en ese mismo momento. Sacudió la cabeza de nuevo y frunció el ceño. "Déjà vu" lo llamaban los muggles… Pero no podía ser, él nunca había vivido aquello.

Suspiró y abrazó más fuerte a su esposa.

- Yo también te quiero…

Ginny sonrió y continuaron bailando mientras algunos invitados se unían.

- ¿Eres feliz?- Le preguntó en medio del silencio que se había formado entre los dos.

Harry asintió cerrando los ojos. Lo era, de verdad que lo era. Simplemente feliz.

- ¿Y tú?

- Mucho…

- Entonces todo está bien.

Ginny se acomodó más entre los brazos de su esposo y cerró los ojos también.

La imagen de aquella torre de astronomía poco a poco se le fue de la cabeza. Lentamente. Hasta que ya ni recordaba qué había pasado por su mente.

Porque algunas imágenes, algunos recuerdos, no los retenía la memoria.

Porque se quedan en otro lugar, en algún espacio entre el sueño y la vigilia.

Y quizás sólo así se puede recordarlos: Durmiendo, soñando, imaginando…

Recordando…

Porque todo es posible si se cree.

FIN


Parece que os he podido convencer con mi final del capítulo anterior, o eso dicen los reviews. A los que no les ha gustado, los que esperaban otra cosa o están decepcionados... lo siento! Esta era mi idea desde el principio... pero encantada quiero vuestra opinión en un review, porque la variedad de opiniones es lo que hace que mejoremos.

Sin más, espero que este pequeño epílogo os haya gustado y que recordéis esta historia con cariño tanto como lo haré yo. Muchísimas gracias a todos y espero veros en vuestras historias o en las mías. Intentaré que en las mías sea pronto, pero no prometo nada jeje.

Mil gracias otra vez y hasta la próxima!

Y seguir soñando! ;P

Iruna

P.D: ¿Un review de despedida? ^^