Summary: Bella y Edward son amigos desde chiquitos, pero las cosas cambian un poco cuando el tenga a su novia Tanya, ella sabe que Edward nunca la querrá, por lo que decide seguir con su vida, pero junto a él, tampoco lo quiere fuera de su vida, Edward se dará cuenta después de que Bella representaba más que una amistad para él, cuando ella le haga una propuesta indecorosa para poder seguir con su vida.

Por desgracia ni Edward, ni los Cullen son míos, solo son mis títeres en mi retorcida mente, son de la grandiosa Stephenie Meyer.


LEELA, SI ERES ROMANTICA EMPEDERNIDA, Y AMAS LOS EDWARD/BELLA, SE QUE TE GUSTARA.


-Bella, ¿Qué pasa, porque estas tan callada?- me encontraba en una de esos momentos raros en los que pensaba porque carajos era tan cobarde, y no decía la verdad al que según yo, es el amor de mi vida, bueno no puedo asegurar de toda la vida, pero de los 17 años que tengo sí, es el amor de mi corta vida.

Vuelvo a la realidad y veo que me encuentro en el carro de mi mejor amigo Edward Cullen, que simplemente es el ser más perfecto que hay sobre la faz de la tierra, ¿Cómo lo sé?, porque simplemente hemos estado juntos desde niños, nuestras madres son mejores amigas, e irremediablemente nos volvimos amigos, sabíamos cada cosa uno del otro.

-Lo siento, estaba un poco distraída ¿Qué decías?- respondí un poco sonrojada por mi grosería de no ponerle atención.

-Que si tú crees que a Tanya le guste el perfume que le regale-

-Yo creo que si- conteste secamente, mirando hacia la ventanilla otra vez. Oh si ahora recuerdo porque no le digo que lo amo,… porque tiene novia, y yo siempre seré su hermanita, genial.

Llegamos a mi casa unos minutos después, Edward acostumbraba ir por mí y traerme de la escuela, ya que los dos íbamos en el mismo curso de la escuela, siempre decía que le quedaba de paso mi casa.

Pero ahora recordaba lo que iba pensando antes, cuando me saco de mis pensamientos.

El se veía bien con Tanya, eran perfectos, hermosos los dos, yo nunca quedaría con él, así que tenía que dejar de ser un estorbo, se me hacía muy complicado el hecho de también algunas mañana ir con Tanya en el mismo carro.

-Edward, tengo que pedirte algo-

-Claro lo que quieras- desde que tenía uso de razón, Edward nunca me ha negado nada. Se giro un poco en su asiento para quedar frente a mí, mientras yo me recargaba en la ventana.

No llores Isabella, no pasa nada, todo estará bien, mi mente gritaba como loca.

-Ya no pases por mí, de ahora en adelante yo iré sola a la escuela-

-¿Por qué?- su voz se oía entre enojada y triste.

-Mira me siento mal haciendo mal tercio, cuando también pasas con Tanya, además en algún momento tenía que pasar, uno de los dos conseguiría pareja-

-Pero… pero… bueno, puedo dejar de pasar por Tanya, y solo llevarte a ti- quise gritarle que sí, pero eso sería ser egoísta.

-No, ella es tu novia, y debes de darle su lugar-

-Es que… Bella…-

-No te preocupes Edward, yo me las arreglare pronto, será mejor que me vaya, René me ha de estar esperando para comer- le di un beso en la mejilla y baje del carro, haciéndome de tripas corazón, para que no me doliera, pero yo lo amaba, y si su felicidad no era conmigo, tenía que dejarlo libre.

Cuando entre a la casa, tenía muchas ganas de llorar, por lo que le dije a mi madre que no tenía hambre, y me fui a mi cuarto, en cuanto puse el seguro de la puerta, me derrumbe, era un sabor tan amargo, el tenerlo cerca y saber que nunca seria para mí. Pero Tanya era su platónico desde hace algunos años, y simplemente no me podía arriesgar a perderlo, que tal si no me correspondía…

El fin de semana llego y me encontraba tirada en mi cama leyendo una revista, cuando mi teléfono sonó, era Edward, diciéndome que si no quería ir al cine, cuando le pregunte por Tanya solo dije que había salido de la ciudad con sus papas, así que acepte ir, no le hacía daño a nadie con esa salida, pero que equivocada estaba, me hacía daño a mí.

Me arregle lo mejor que pude, ¿Por qué?, tal vez porque estúpidamente todavía no perdía las esperanzas de que algún día Edward mirara hacia un lado, y viera todo el amor que yo le podía dar. Paso puntual por mí a las 7pm, el camino fue placentero como siempre que estábamos él y yo, bromeábamos y nos divertíamos, yo era simplemente feliz.

Todo marchaba a la perfección hasta que me quede sola en una de las bancas del cine, Edward había decidido ir por otro refresco antes de que empezara la película, me puse a divagar, sobre lo que sería venir aquí como su novia, hacer las típicas actividades de pareja, tomar su mano, besarlo, pero obviamente mi fantasía no duro tanto, porque cuando volvió a mi lado, no lo hizo solo, de su mano venia Tanya, mi corazón se encogió y sentí como si lo hubieran agarrado y apachurrado.

-Bella, mira, me encontré a Tanya que andaba con sus papas aquí en Port Ángeles, le pedí que se nos uniera ¿no te importa verdad?- con todo el esfuerzo sobrehumano que pude emplear, hice que de mi cara no saliera ninguna reacción y me puse en neutral.

-Claro que no- me puse de pie y entre a la sala, viendo una sonrisa burlona en la cara de la rubia, y yo se la quería quitar de un buen golpe, pero me contuve.

Decir que fue un infierno la función, es poco, no estaba muy llena la sala, nos sentamos casi en los asientos de atrás, y Edward quedo en medio de las dos, los primero quince minutos de la película fueron buenos, después, ya no supe de que se trato, porque empecé a oír suspiros, y aunque mi mente me decía que no volteara, el maldito corazón le gano a la razón, y vi la peor escena de mi vida, Edward casi comiéndose a besos a su novia.

Era suficiente para mí, lo puedo amar mucho, pero tengo que aprender a perder, no podía seguir así, Dios él ni siquiera recuerda que me había traído al cine, tome mis cosas y salí de la sala, ni siquiera se dio cuenta, cuando estuve fuera del cine, no supe bien que hacer, no tenia como regresarme a Forks, así que me dirigí al centro comercial que estaba a una cuadra del cine, entre, me puse a caminar por él, era muy grande, vi un montón de tiendas, pero no les hice caso, me senté en una banca un poco alejada, frente a una fuente, esta parte del centro comercial parecía una plaza, además de que tenía sus banquitas de forma antigua, el agua de la fuente estaba en todo su esplendor alumbrada por diversos colores, y el techo simulaba un cielo que cambiaba según la etapa del día que fuera en realidad, como afuera era de noche, el techo ofrecía una hermosa noche estrellada con unas cuantas nubes.

No supe cuanto tiempo estuve ahí, hasta que en algún momento ya ni lo pude contener mas y las lagrimas empezaron a resbalar por mis mejillas, Maldita sea, nunca pensé que el corazón doliera tanto, estaba tan entretenida que me sorprendió cuando un tipo me hablo, no lo había reconocido.

-¿Bella, estas bien?, ¿te puedo ayudar en algo?- me ofreció un pañuelo y no sé qué paso, pero me quebré y rompí a llorar mas.

-No Jake, nadie puede- me abrazo y me consoló, Jacob Black era un amigo de la escuela, no éramos los mejores amigos, pero si nos llevábamos muy bien, me aferre un poco a él, necesitaba tanto el abrazo.

Después de unos minutos me calme, estaba haciendo un espectáculo en el centro comercial.

-¿Mejor?-

-Un poco, Gracias- conteste con una sonrisa tímida.

-De nada, para eso están los amigos- me agrado demasiado que no quisiera saber el motivo de mi llanto.

-¿Qué hacías aquí?- comencé un poco de platica.

-vine a comprar una playera… pero ya me iba cuando te vi-

-Jacob, vas… bueno quiero saber si me podrías llevar a mi casa, te pagare la gasolina, pero no tengo como regresarme- dije avergonzada.

-Claro Bella, pero nada de pagarme, somos amigos ¿no?-

-Sí, pero…-

-Sin peros, bueno hagamos algo, el lunes en el almuerzo me compras una manzana, ya que es mi fruta favorita ¿hecho?- me reí de su proposición, pero sabía que no me quería cobrar, así que acepte.

Empezamos a caminar hacia el estacionamiento, platicando de cualquier cosa sin importancia, de algunas personas de la escuela, y del clima, cuando mi teléfono empezó a sonar, vi la pantalla: Edward, pero me la estaba pasando bien con Jake, así que decidí no contestarle, lo bueno es que lo traía en modo silencio, así no soportamos un escándalo por mi tono.

El camino hacia Forks, fue muy bueno, tenía tiempo que no me sentía tan relajada, por primera vez no estaba preocupada por Edward, me había dolido mucho que me hiciera a un lado, que decidí yo también hacer lo mismo, me reí de tantas cosas, Jake contaba historias de él y sus amigos en la Push, y de cómo practicaba salto de acantilado… se me fue el tiempo volando.

Cuando menos lo pensé ya llegaba a mi casa y le agradecí enormemente a Jake por haberme traído, intercambiamos números de celular e ignore que tenia 25 llamadas perdidas de Edward, me baje rápido y oí como el carro de Jacob se alejaba comencé a buscar las llaves en las bolsas de mi suéter, cuando las luces de un carro me alumbraron.

Me gire pensando que sería mi papa, ya que su patrulla no estaba en casa, pero me sorprendí al ver que era el coche de Edward, demonios, hace unos minutos volvió a llamar y lo había seguido ignorando, cuando se bajo su carro para venir hacia mí, pude ver que estaba molesto.

-¿se puede saber dónde te metiste Isabella?- me llamo Isabella, nunca, nunca, me había dicho así, siempre era Bella o Bells.

-Salí a dar un paseo- conteste a ligera.

-podrías haberme dicho que te irías, te busque como loco cuando se termino la función y vi que no estabas- aush eso si dolió, ósea se dio cuenta que no estaba, casi dos horas después.

-No quise interrumpirte estabas tan ocupado- ironice – además, no creo que estuvieras tan preocupado, dado que no te diste cuenta que me había ido.

-Claro que me di cuenta, te digo que te busque terminando la película-cínico.

-Edward, me Salí de la sala cuando la película llevaba 20 minutos- le conteste enojada.

-Yo…-

-Sabes que Edward, estoy muy cansada, me quiero acostar, así que si no te molesta, entrare a mi casa, y mañana nos vemos- trate de finalizar la plática.

-¿Quién era ese con el que venias?-

-Jacob Black, me lo encontré en el centro comercial- conteste de mala manera.

-como te vienes con alguien que no conoces, ¿me hubieras marcado y yo hubiera ido por ti para traerte?- se empezaba a enojar, pero aquí YO era la única que tenía derecho a enojarme.

-No quise, ¿contento?- me miro asombrado por mi manera de contestarle- ahora sí, Edward, nos vemos después, adiós- me di la vuelta y me metí a mi casa.

Me dolió dejarlo ahí hablando solo, pero si seguía así, esperanzada a él, iba a terminar muy mal, esa noche fue horrible, tuve hasta pesadillas, donde Edward era vampiro y me quería chupar la sangre. El domingo anduve de un humor de perros gracias a mi falta de sueño, decidí ponerme de huraña, lo único que quería era hundirme en mi miseria y disfrutarla, dice mi mejor amiga Alice, que el dolor es el sentimiento más humano del mundo, y que debes de sentirlo, y vivirlo, cuando aparece en tu vida, y después solo se ira, así que eso haría, viviría mi dolor.

Esa misma tarde me hablo Edward invitándome a su casa, cualquier otro domingo hubiera ido, pero este no, sus hermanos me insistieron, pero no di mi brazo a torcer, no tenía ni un gramo de entusiasmo para salir, me quede otro rato leyendo Orgullo y Prejuicio, cuando sonó mi celular otra vez, pensé que sería Edward o Alice, tratando de convencerme de ir, pero cuando vi la pantalla, conteste automáticamente.

-Hola Jake-

-Hola Bella ¿Cómo estás?-

-Bien y ¿tu?-

-También bien, oye quería saber si no querías salir, a dar un paseo o algo así- me estaba invitando a salir.

-Creo que no Jake, no tengo ánimos de arreglarme-

-¿Entonces te gustaría platicar?-

-Claro-

-Entonces abre la puerta de tu casa, estoy afuera- me pare como desquiciada corriendo hacia la ventana, y si, ahí estaba Jacob, riéndose de mi impresión.

Baje, tal y como andaba, en unos pants, playera y pantuflas, no tenía ganas de arreglarme y era cierto, Salí y me saludo con un beso en la mejilla.

-Bonita ropa- se burlo.

-Calla, ¿vienes a hablar con la ropa o conmigo?-

-me pillaste, mi intención secreta es hablar con tu armario- rodé mis ojos y solté una carcajada, que fácil era reírse con él.

Nos sentamos en el porche de la casa, y nos pusimos a hablar de varias cosas, nuestros gustos, música, alguno que otro libro, escuela, amigos, y cuando llegamos al tema de las parejas me lo salte olímpicamente, esta tarde me reí mucho, me sentía tranquila, además de que me agrado mucho, que no criticara para nada mi fachones, parecía agradarle que me hubiera mostrado al natural.

La plática se prolongo hasta que ya era de noche, se despidió rápido, y se fue, gracias al cielo mis padres se habían ido a casa de los Weber, así no explicaría a mi madre quien era Jake. Indiscutiblemente el lunes llego, a primera hora de la mañana, recibí un mensaje de Jake, diciéndome que pasaba por mí para ir a la escuela, la verdad me hubiera negado pero no me apetecía caminar, además mis papas me regalarían un auto, obvio no uno nuevo, un Sentra usado, pero me lo darían hasta esta semana, así que acepte.

La llegada a la escuela fue otro acontecimiento, estaban acostumbrados a verme bajar del precioso Volvo de Edward, y ahora bajaba del carro de Jacob, muchos nos vieron, pero yo los ignore, además no habíamos hecho nada malo, es mas ni era que se comportara galante, yo sola abrí mi puerta y cargue mis cosas, algo muy diferente a con Edward.

Y hablando del Rey de Roma, en ese momento sentí su mirada clavada en mí, lo busque, y vi como me veía con cara de enojo, y sus hermanos a su alrededor, como hablándole, solo los salude con una mano, y entre a la escuela, fui platicando de cosas sin importancia con Jacob, la verdad es que el tenia una plática tan fluida que podríamos hablar del clima, y ser interesante. Cuando menos lo pensé ya habíamos llegado al salón, cuando me gire para entrar a clases, sujeto mi mano.

-Bella me gustaría mucho hablar contigo ¿crees que podrías saltarte esta clase conmigo?-

-¿Qué? ¿Estás hablando en serio?-

-Claro- me dedico una sonrisa radiante.

-Jake, estás loco, si nos descubren nos meteremos en un buen problema-

-No te preocupes, vamos al patio trasero, ahí nadie nos vera ¿sí?-

-Está bien… creo- no sé porque razón acepte, tal vez, el tenia un problema, el sábado el me ayudo a mí, ahora me tocaba a mi ayudarlo a él.

-Pero, entonces deja le entrego algo a Rose antes de irnos-

Gire mi cabeza hacia ambos lados del pasillo, y visualice a mis amigos, venían todos, obvio, todos teníamos la primera hora juntos, hasta Jake, y por desgracia también Tanya, espere a que llegaran a la puerta.

-Rose, tu cuaderno- le entregue sus apuntes, que me había prestado para ponerme al corriente por un día que falte.

-Bella, me lo puedes dar adentro- rodo sus ojos.

-Bella, ven, te tengo que contar algunas cosas del fin de semana- Alice, que junto con Rose eran mis mejores amigas, me tomo por la mano tratando de meterme en el salón, pero me zafe de su agarre, ante la mirada atónita de todos.

-¿Pasa algo Bella?- me pregunto curioso Edward.

-No, nada, bueno los veo al rato-

-¿al rato?, no me digas que tu Isabella Swan, se va a saltar una clase- me miro divertido Emmet, el hermano mayor de los Cullen, novio de Rose, en fin, aquí todo mundo estaba ligado a alguien.

Se rieron todos con él, hasta que se dieron cuenta de que yo no me reía, me molestaba ser tan predecible, por eso Edward no me quería, de seguro, como yo era la simplona y aburrida Swan, cuando sus vistas se toparon con la mía se dieron cuenta de que yo no jugaba.

-¿A dónde vas?- me pregunto Jazz, mientras abrazaba a su pequeña novia Alice, que estaba a punto de darle un ataque de ansiedad por la curiosidad.

Pero en eso sonó el timbre, y fui salvada por la campana.

-Los veo de rato chicos, vámonos Jake-

Me despedí de ellos con un adiós de mano, y hasta que mencione a Jake se dieron cuenta de su presencia, sus ojos estuvieron a punto de salirse de orbita cuando nos fuimos caminando juntos, a medio pasillo, me voltee para decirles una última cosa.

-Los veo en el almuerzo- sabia que entenderían que no regresaría a las demás, y la verdad así era, yo no quería regresar a las demás clases, estaba empezando mi fase de desintoxicación de Edward, no es que lo quisiera fuera de mi vida, no de hecho no pensaba perderlo también como amigo, solo que poco a poco me tenía que ir haciendo a la idea de que él no era mío.

Como dijo Jake, llegamos al patio trasero, y nos fuimos a sentar a una banca, la más alejada de las vistas, el limpio un poco, porque tenían residuos de lluvia, me senté viendo la neblina un poco, el pasto cristalino con algunas gotas de agua, y una suave brisa fría me golpeaba mi cara.

Pasamos varios minutos en silencio, hasta que sentí algo en mis brazos, era la chamarra de Jake, el jugaba junto con los Cullen y Jasper en el equipo de Futbol Americano de la escuela, de hecho, el, Emmet y Jazz, eran los mejores después de Edward, por supuesto los cuatro eran muy populares, y sumamente asediados, y hasta últimas fechas Jake era el único soltero, ya que nadie se atrevía ni siquiera a poner sus ojos en Jasper o Emmet, porque sus dos novias eran de cuidado, son temibles cuando se enojan.

-Gracias, pensé que no haría tanto frio y solo traigo mi suéter- la verdad es que se sintió muy bien que me diera su chamarra, el aire se estaba poniendo muy frio, el quedo con una playera de manga larga y un suéter negro, solo rio como un pequeño niño cuando le acaban de decir que pronto vendrá Santa Claus.

-¿de qué querías hablar Jacob?- le dije cuando vi que no sabía cómo empezar.

-Mira Bella, lo que te quiero decir, es algo que tal vez te parezca loco, pero por favor, no vayas a salir huyendo- me dijo apenado, solo espere a que siguiera hablando, ahora estaba curiosa de saber.

-Se que estas enamorada de Edward- solté un jadeo, iba a protestar cuando él me hizo una seña levantando la mano para que no hablara - ¿te preguntaras como lo sé?, pues lo sé, tu mirada hacia él es de amor, y también me di cuenta cuando el empezó con Tanya, tu mirada se volvió triste, además te desvives por él, aunque él no es lo suficientemente listo para verlo.

-¿se lo dijiste?- susurre viendo al suelo.

-No- tomo mi barbilla con sus dedos, para que lo viera – no era mi intención incomodarte, solo que mira, no sé cómo empezar esto, yo estoy enamorado…-

-Pero yo no de ti- grite levantándome iba a salir corriendo cuando él me tomo por el brazo.

-Ni yo de ti- me contesto calmado – siéntate por favor- lo mire dudosa pero hice lo que me indico.

-estoy enamorado de mi mejor amiga Nessie, es la mujer más maravillosa que hay sobre la faz de la Tierra, es alegre, simpática, inteligente, hermosa, en fin, puedo comentarte tantas cosas de ella, que no terminaría, el punto es que ella, no me ama a mí, hace tiempo ella empezó a andar con un tipo- cerro sus puño frustrado- cuando yo le dije que la amaba, me dijo que ella no me podía corresponder, que no quería echar a perder la amistad, y bueno, pues yo ya no pude hacer nada.

-¿pero deberías ser feliz, por su felicidad? ¿No?-

-lo seria, si supiera que él la ama-

-¿no lo hace?- pregunte confundida.

-La golpea, claro lo hace en lugares, donde sus papas no puedan ver los golpes-

-¿Por qué lo permite?-

-es un amor enfermizo-

Me platico un poco más de la relación de Nessie y me conto como él se entero, fue golpeo al tipo, y esta niña le dejo de hablar, me sentí mal por él, esto era muy triste, podía ver como la amaba.

-Bueno Jake, entiendo casi todo, lo que no entiendo, es que tiene que ver eso, conmigo-

- Tiene que ver todo, se que te parecerá una locura, pero podríamos intentar una relación tu y yo- le lancé una mirada entre confusión, enojo y sorpresa- no me mires así, míralo de esta manera, somos adolescentes y por lo menos yo no quiero estar solo, quiero tener alguien con quien ir al cine, abrazarla besarla, regalarle rosas, sé que no te amare como amo a Nessie, ni tú me amaras como amas a Edward, pero nos podemos querer como dos amigos que además de todo son novios, tu también necesitas a alguien, tus amigas tienen sus parejas-

-Yo no sé…-

-Sabes que tengo razonen todo lo que te digo, tenemos mucho para dar, no tenemos que estar solos… mira me gustas, eres bonita, alegre, inteligente, pero sobre todo, tenemos algo muy importante en común-

-¿Qué?-

-Disfrutamos nuestra compañía, nos llevamos bien, ¿Por qué no intentarlo?-

-¿Aceptaras el saber que amo a Edward?-

-Tanto como tu aceptes que amo a Nessie- me dedico una sonrisa radiante.

-Esto será una locura, pero es cierto, me siento algo sola, y estoy cansada que mis amigos tengan que cambiar sus horarios por mí, Bella la soltera- bufe después de unos minutos.

-Ves, además en un mes abra un baile en la escuela… ¿quieres ir conmigo?- mi corazón latió rápidamente, nunca me habían invitado a un baile.

-Yo… Si- dije algo emocionada.

-Bueno, entonces iremos al baile, ahora lo más importante… Señorita Isabella Swan, ¿quieres ser mi novia?- hizo una cara graciosa y engroso la voz, para darle un toque serio a la situación, pero solo logro que me riera.

-Si, Jake, creo que es lo mejor para los dos darnos esta oportunidad-

-¿Hasta dónde estás dispuesta a aceptar de esta relación?- pregunto ahora si serio.

-yo… haremos esto correcto, somos novios, entonces lo seremos con lo que eso conlleva, pero sobre intimidad… yo todavía no estoy lista para ese paso- me sonroje.

-Tranquila Bella, apenas llevamos 5 minutos de novios y ¿ya te quieres acostar conmigo?- se burlo.

-Cállate Jake- le respondí dándole un golpe en el brazo y soltando una carcajada.

-Ves, te hice reír, otro punto más a nuestro favor-

Me tomo de la mano y me jalo un poco para abrazarme, sentí como sus fuertes brazos me envolvían por la espalda y recargue mi cara en su pecho, eran reacciones nuevas para mí, pero normales al ser Jacob mi primer novio.

-No nos tenemos que preocupar por eso ahorita, vámonos por partes, como dijo Jack el Destripador- Soltamos una carcajada de su comentario.

Nos quedamos abrazados por mucho tiempo, oímos sonar la campana un par de veces, pero nuestra platica era más interesante, nos contamos nuestros gustos más a fondo, hablamos mucho de mi amor hacia Edward, y él porque yo había decidido poner un poco de tierra de por medio, para seguir con mi vida, fue un poco triste pero me sentía bien al desahogarme, algunas veces se me escapo una lagrima, pero Jake las limpiaba rápidamente.

El también me conto sobre sus días felices con Nessie, hablaba de ella con adoración, y sus ojos se veían ilusionados, el verdaderamente la amaba.

-Sera mejor que nos vayamos, ya es la hora del almuerzo- me dijo en medio de la plática.

-Si además tengo que ver a los chicos, creo que sería buena idea que les comentara que ahora tengo novio- sentí muy raro al saber que ahora tenía algo mío.

-Oh si Swan, eres una chica prohibida ahora- se burlo, pero inconscientemente supe que era cierto, ahora yo era SU NOVIA.

Caminamos en silencio, pero sin tocarnos, le pedí que primero me dejara hablar con mis amigos.

La cafetería era un hervidero de gente, cuando me acompaño a comprar un sándwich y un refresco, también le compre su manzana, a lo que solo me dio una tierna sonrisa me abrazo y dio un beso en la cabeza.

Empezamos a caminar hacia mi mesa, que era de las más alejadas, algunas personas nos veían, el cargaba mis cosas ahora, aunque yo me había negado, decía que ahora era su novia, y que a él su madre lo había enseñado a tratar a las damas, este tipo era como sacarse la lotería, no sé cómo pudo ser la tal Nessie tan tonta para no amarlo.

Cuando estuvimos a punto de llegar a la mí mesa me susurro:

-Tú y yo seriamos el uno para el otro- lo mire confundida- si, seriamos nuestro complemento perfecto, si no amaramos a Edward y a Nessie, tan locamente como los amamos-

Y tenía toda la razón, creo que nunca me hubiera aventado a esta aventura, si no fuera con Jacob, pero todo era más que nada, porque no nos mentíamos, el me aceptaba a medias, tanto como yo lo aceptaba a él y creo que esos eran muchísimos punto a nuestro favor.

EPVO

Estaba ido, en trance, me había parado de la mesa donde estaban ms hermanos y cuñados, para ir a ver a Tanya donde se sentaba con las porristas y algunos amigos míos del Americano, hasta hace unos minutos todo estaba bien, abrazaba a mi novia, mientras oíamos algunos comentarios de un tipo llamado Kevin, sobre los próximos partidos, pero una plática en la mesa a mis espaldas atrajo mi atención.

-¿No lo puedo creer, esa no es la tipa esta, la Nerd de Swan?- oí como dijo una tipa, me molesto su comentario, Bells no era Nerd, solo era inteligente y culta, algo que la hacía especial, es el tipo de mujer, con el que puedes tener una conversación interesante.

-¿No me digas que anda con Jacob Black?- me tense al oír eso de la que supongo era la amiga de la primera chava que oí, después las reconocí, eran Jessica y Lauren.

-Que suerte tiene esa, pero ahora que lo pienso… ahora llego con él a la escuela- siguió chismeando Jessica.

-Dios mío pero Jacob… eso es demasiado para ella-

Pude ver que los de mi mesa ni siquiera se habían dado cuenta, ellos seguían en su mundo, hablando de pompones y balones, la busque con la mirada y sentí que la sangre se me hubiera ido a los pies.

Ahí estaba ella con él en la fila para pagar la comida de la cafetería… desde el sábado ella había andado muy rara, primero se desapareció así, se que no le pude mucha atención en el cine, pero bueno me distraje un poco con Tanya, después resulta que estuvo con él y el la llevo de regreso a Forks, además de que ese día se enojo conmigo, cosa que no me agradaba para nada, yo la quería, es mi mejor amiga, deje que se calmara, pero no acabo ahí, cuando el Domingo le hable para que viniera a mi casa, me dijo que no tenía ganas de salir, así que yo había ido a buscarla a su casa, ¿y con que me encontré?, desde mi carro, la vi sentada en el porche de su casa con Jacob, riéndose, no me baje a romperle la cara a Black, porque Emmet y Jasper que me habían acompañado me lo impidieron, no supe que sentí, fue desde la ira, el coraje, la frustración, posesión, tristeza, nostalgia, al ver que ahora se divertía con él, bueno me calme, ella tenía derecho a tener otros amigos….

Pensé que el lunes todo estaría mejor, hablaría con ella en la escuela, la esperaba en el estacionamiento para saludarla, y ver si llegaba caminando y así convencerla de que me dejara seguir pasando con ella, cuando la vi bajando de el carro de él, ahora estaba cabreado, pero lo que yo no sabía es que una persona se podía enojar mas, y lo descubrí cuando se fue con él y se salto todas las clases del primer bloque, y lo peor es que se había ido con el… ¿Cómo lo sé?, pues porque todos vamos a las mismas clases, tenemos el mismo horario, se me hacia extraño ahora tanta amabilidad, cuando nunca habían intercambiado mucha platica, eran más conocidos que amigos.

Trate de relajarme un poco, a lo mejor solo platicaban, pero mi corazón empezó a sufrir taquicardia, y el momento de paz se esfumo cuando vi que ella le dio un manzana y él le dio un beso en su cabeza, mis puños se cerraron de coraje, solo yo le besaba su hermosa cabecita de donde su cabello desprendía un fantástico olor a fresas y a fresias y ahora este tipo lo hacía, me iba a parar alejarla de él, ¿Por qué? Nada más porque no quería que la volviera a tocar nunca más, ella era mía… digo, mi amiga, pero no me dio tiempo de hacer nada, porque inmediatamente se dirigieron a la mesa de mi familia, mientras le susurraba algunas cosas al oído, haciendo que ella le sonriera tiernamente.

Estaba haciendo una plegaria para que él no se sentara con nosotros, pero, no supe que no era lo peor, el que se sentara con mi familia, lo peor fue cuando llegaron hasta ellos, parecía como que Bella se los presentaba, no sabía por qué, nosotros conocíamos a Jacob, era compañero de nosotros, las expresiones de mi familia eran incrédulas, no entendía por qué, la cara de Alice era todo un poema, lo que sea que les estuvieran diciendo debía de ser importante, ya que a mi pequeña hermana duende casi nada la tomaba por sorpresa. Espere un poco a que él se fuera, para ir con ellos, desde hace unos minutos me había dado una sensación de que algo malo pasaría, y lo único que quería era ir allá y tener a Bella entre mis brazos, con ella me sentía seguro.

Vi que tímidamente Bella le pidió a Jacob que se sentara con ellos, pero el negó con la cabeza… perfecto, vete y déjala en paz, pensé que mi pesadilla había acabado, pero oh No Edward Cullen, ahora sabrías lo que era amar a Dios en tierra ajena, Jacob se despidió con la mano de mis hermanos, y se giro hacia Bella, le acaricio su mejilla mientras le decía algo, y muy despacio casi con un poco de temor junto sus labios con lo de mi Bella, fue solo una fracción de segundo lo que se besaron, después se dieron una sonrisa de ¿complicidad?, ella estaba muy sonrojada, él le acomodo la silla para que ella tomara asiento, cuando lo hizo le dio un beso en la cabeza, y se giro para dirigirse a la mesa de sus amigos.

Salí de mi trance cuando escuche un grito de Tanya, mi mente pareció regresar a mi cuerpo, y me di cuenta por que gritaba, su uniforme estaba manchado de refresco, de refresco de la lata que tenia destruida entre mi mano, la había apachurrado por mi coraje.

La solté liberando mis nudillos tensos, pero aunque Tanya gritaba como loca, y sus secuaces trataban de calmarla, mi mente parecía una gotera… Bella… Bella… Bella…

Ahora ya no era mi Bella…


Ahora si, diran que onda con esta, tienen las otras historias y en esta semana no las ha actualizado, bueno, pues es que esta idea me tenia bloqueada, necesitaba sacarla y contarla, porque intentaba escribir los cap de Amor y de Abrazame y me quedo a medias, asi que ya liberada la idea, nos iremos con las demas,,

Y pues acabemos rapido con esta historia que solo es de 3 cap, para poder seguir con nuestras vidas normales.... en fin...

espero les guste, y si soy de mente retorcida tmb es M, que se le va a hacer.... pero ya saben, Romance Romance y mas Romances, en fin Cursilerias....

Bueno mucha platica... espero les agrade y si es asi. diganme que les parecio, que en el sig cap, nos vemos con un poco de la relacion de Jake/Bella y mas celos de Edward.. pobecito de mi leoncito.

Regalame una sonrisa... Regalame un Review, que son gratis y me hacen muy feliz

Les mando un Monton de Ondas Positivas..