Summary: Bella y Edward son amigos desde chiquitos, pero las cosas cambian un poco cuando el tenga a su novia Tanya, ella sabe que Edward nunca la querrá, por lo que decide seguir con su vida, pero junto a él, tampoco lo quiere fuera de su vida, Edward se dará cuenta después de que Bella representaba más que una amistad para él, cuando ella le haga una propuesta indecorosa para poder seguir con su vida.

Por desgracia ni Edward, ni los Cullen son míos, solo son mis títeres en mi retorcida mente, son de la grandiosa Stephenie Meyer

Chicas espero que les guste.. para todas aquellas que dicen ¿que re"$#% es esto? bueno es una peticion que me hicieron cuando publique el epilogo, para ese entonces yo ni pensaba llegar a los 300 reviews, pero me hice una promesa, que si los superaba iba a subir esa peticion que me habian hecho, absolutamente nadie sabia de esa promesa que me habia hecho yo, mis betas lo supieron cuando alcance los 300 asi que quedamos claros que no me vendi ni nada, porque no me gusta condicionar los reviews, las personas que me los dejaron se los agradezco en el alma por que fueron sinceros, y a todas aquellas que solo leyeron espero que les haya gustado la historia, aunque si aclaro, que es el unico Outakke no habra uno mas, porque tengo historias pendientes...

La persona que me lo pido fue: Susy (sin cuenta aqui) asi que nunca te lo pude contestar pero para que veas que si lo lei

Gracias a Ludwika Cullen-Pknapcosa-LizitaBlackSwan-AlePattinson

Dedicado a dos personas super especiales: La primera es Nomigo que ayer fue su cumpleaños pero como todavia le hice arreglos no lo pude subir, para nosotras el Oceano es relativo

Y a una gran mujer Amys Cullen... espero de todo corazon que estes bien, sabes que te adoro, que te quiero y que aqui estamos amiga, y que desde lejitos te estoy apoyando, gracias por darme la maravillosa noticia que me diste, y deseo que todo salga bien...


Perdón si alguna vez guarde la compostura, no sabes lo que ha sido que hayas sido mia, comprendo que agotaste toda tu dulzura pero no me pidas niña la melancolía

Tu eres esa mujer por quien me siento ese hombre capaz de querer, sabiendo que me quisiste y todo aquello que me diste

Aquello que me diste – Alejandro Sanz


[ pero ese mismo día Edward la llevo a hacerse unos análisis, tuvieron que esperar días para que esos análisis estuvieran listos y aunque al final el resultado dio negativo, fueron días muy malos y tristes para nosotros…] - Epilogo- Bella

BPOV

Me sujeté fuertemente el pecho, tratando de rodearme con los brazos mientras caminaba así, sentía como si estuviera en una mala película americana, de esas donde a la protagonista le hacen las jugarretas y al final le quitan lo que tanto ama.

¿Por qué a mí? No lo entendía, ¿Qué le había hecho mal yo a esta vida para que se ensañara conmigo? ¿Era algún tipo de pago por amar a alguien que yo sabía que no me había amado? tal vez había forzado a Edward a decírmelo, pero ¿se puede forzar a amar a alguien? NO, el me amaba porque así habían sido las cosas, y todas estas locuras que estaba pensando era porque estaba dolida y horrorizada de mi mala suerte.

Decidí hacer lo único que me quedaba en este momento, decidí guardarme mis sentimientos y hacer como que nada pasaba, entré al salón de biología, y me fui a sentar a nuestra mesa, todo mundo estaba metido en sus cosas porque nadie me prestó atención. Me enfoqué en la clase como hacia tanto que no lo hacía, debo decir que poner atención a las células nunca fue mi fuerte pero en este momento era lo más entretenido.

Era eso o ponerme a llorar. En esta clase Edward y yo estábamos juntos, nos sentábamos en la misma mesa, nos pasábamos los exámenes, esta era nuestra clases, y ahora no estaba, el estaba allá afuera, en no sé donde hablando con Tanya sobre su futuro bebé. Una lágrima escapó y en forma vertical la sentí caer por mi mejilla;

Aquí no —me repetí mentalmente

Como ya había hecho la segunda opción, decidí apegarme a la primera, hice el trabajo perfectamente, y traté de memorizar la clase pero supe que en cuanto pusiera un pie fuera del aula todo lo aprendido se iría por donde había venido.

Salí de biología y se suponía que me tocaba Educación Física, pero simplemente ahorita no estaba de humor para hacer ejercicio, así que decidí irme, hoy me pondría rebelde, hoy no quería ser Bella la buena, hoy solo quería dejar de sentir; para mí malísima suerte afuera llovía a cantaros, y no me podía ir caminando, si había venido con Edward se supone que me regresara él a mi casa, pero no pensaba irlo a interrumpir en su plática con Tanya.

Así que hice memoria y fui al salón donde daban Historia, le pedí al profesor si me permitía a Emmett, en cuanto mi gran amigo oso salió, me vio extrañado.

¿Qué pasa Bella? ¿Necesitas algo? —

Bueno… yo…— bajé mi vista, el solo tratar de emitir palabras hacia que se volviera más insoportable mi nudo en la garganta

Bellita, me estas asustando— tomó mis hombros entre sus manos

Necesito ir a casa, Edward no me puede llevar ¿puedes hacerlo tú?- tan solo mencionar su nombre hizo que unas lagrimas se resbalaran manchando mi cara.

Tranquila pequeña- me abrazó y besó mi cabeza tratando de reconfortarme, pero no había nada que me ayudara en este momento.

Emmett entró por sus cosas, no supe que pretexto puso, pero salió con sus cuadernos bajo su brazo y pasando el otro por mis hombros me llevó hacia el estacionamiento. Hizo una parada en el salón de Jazz, donde pidiéndolo al profesor, le explicó que me llevaría a mi casa, y que si el podía llevar a Rosalie, por supuesto que él aceptó.

Estoy contigo Bella, no sé que pase, pero cuenta conmigo lo sabes, y te quiero— me dijo Jasper antes de volver a entrar a su salón.

Emmett me llevó hasta su Jeep donde me ayudó a subir al lado del copiloto, durante el camino no dijo nada, y yo lo agradecí, solo me dediqué a ver los arboles pasar por toda la carretera, me sentía muerta, me sentía vacía, me habían dado lo que yo mas quería, me habían dejado disfrutarlo y gozarlo durante unos días y luego me lo quitaban, era como si el destino me insultara y me escupiera restregándome lo que nunca tendría.

Llegamos a la casa y entre sintiéndome rara, el ultimo día que había estado aquí, había sido con Edward, cuando fue a recogerme antes de irnos a su casa a pasar el fin de semana, eran tanta mi tristeza que con solo ver los escalones donde había estado sentada me puse a llorar; Emmett me detuvo antes de que cayera al piso, me cargó y me llevó a mi cuarto, vi en las facciones de él que no sabía qué hacer, porque él no sabía que estaba pasando, a lo que le hice un espacio en mi cama para que se acostara a mi lado.

Me acunó en sus brazos, no era lo mismo que cuando mi Edward lo hacía, pero me servía en este momento, escondí mi cara en su gran pecho, y lloré más fuerte, ahora sí con sentimiento, ahora sí sin restricciones, lloré y grité, imaginé a Edward en los brazos de Tanya mientras estaba con ella como había estado conmigo, fue un dolor tan grande el que sentía al pensar que de la misma manera en que me había acariciado a mi lo había hecho con ella, y la única diferencia es que ella llevaba un bebé de él en su vientre y yo no, ella tendría un perfecto niño de ojos verdes y cabello despeinado, porque era tan masoquista que hasta me imaginé a su hijo.

cuéntame Bella que tienes, me estas asustando— susurró Emmett acariciando mi cabello.

Edward…— sollocé

¿le pasó algo a mi hermano? —preguntó nervioso

No—

Entonces…—

VaatenerunhijoconTanya—

¿Qué dijiste? — preguntó confundido

Va a tener…— suspiré tratando de agarrar aire para hablar— Tanya está embarazada—

¿QUE? ¿QUEE? —gritó enojado

Sí, hoy nos lo dijo, Edward esta con ella ahorita—

Bells— me abrazó más fuerte

Y yo me quiero morir—

No, claro que no, no voy a dejar que te mueras, digo mi hermano es un idiota, eso ya lo sabemos, pero de eso a que por su culpa te mueras, es algo muy diferente—

Me duele mucho Emmett— susurré— me duele tanto el corazón, que me lo quiero quitar, quiero que deje de doler—

Lo siento tanto Bella—

Yo quiero que venga, lo quiero aquí conmigo, porque él es mío— el llanto había calmado un poco y ahora estaba enojada, me espanté un poco por mi cambio de humor, pero en este momento no me importaba si era una bipolar— el es mío, Edward es mío, el me ama, el me lo dijo, el me lo demostró, ¿verdad que se va a quedar conmigo? —

Yo… no lo sé— mi pobre cuñado me veía con tristeza.

Lloré mas fuerte otra vez, cuando dijo eso, porque era la verdad más absoluta, mi futuro con él estaba colgado de un hilo.

Es que no lo entiendo, ¿soy una mala persona?, se que a veces soy fastidiosa y alguna que otra vez me he peleado con mis papas, pero no creo haber hecho algo en mi vida para que me pasara esto—

Bells, debemos de entender que a veces las cosas no salen como las planeamos

No—grité—me rehusó Emmett, tu no lo entiendes porque Rosalie te ama, y sabemos que no tendrá un hijo de otro hombre, pero imagínate si ella saliera embarazada de su ex novio, imagínatela, no tendría un hijo tuyo, no sería un Emmettsito, no sería un niño con tu hoyuelos ni con tu carisma de niño, no, tendría otras características, tendría otra familia, y sabrías que Rosalie estaría ligada al padre toda la vida

No me digas esas cosas, no es que no te entienda, simplemente que creo que estas muy alterada, sabemos que está muy mal todo lo que está pasando pero quiero que entiendas algo, no importa lo que pase, para nosotros tu siempre serás la mujer de Edward, porque él te ama, y porque les ha costado lagrimas a los dos

Em, ¿no me harás a un lado por el bebé? — pregunté con miedo, que tal si ya no me querían

Por supuesto que no, si fuera cierto lo del bebé entonces los dos tendrían su lugar en mi, tu como mi hermana, él como mi sobrino-

Gracias

No tienes nada que agradecer, sabes que aquí estoy para ti siempre, ¿verdad? — Con su mano limpió un poco mi cara, que estaba manchada de tantas lagrimas— ¿lo vas a dejar? — preguntó unos segundos después

No, no lo sé—

Piénsalo bien, mira mi hermano es estúpido, y tiene sus 5 minutos de idiotez humana, pero te ama, porque yo lo he visto, yo lo he visto llorar por ti, sé que no soy muy dado a meterme en sus cosas porque Eddie tiene un carácter algo especial, pero nunca en toda mi larga existencia de casi 19 años lo he visto tan mal como cuando tú estabas con Black, y la última semana se veía feliz, tranquilo, supongo que suponía que ibas a terminar al fin con él, y que iban a pasar el fin de semana juntos, o que se yo, pero te lo pido Bella, amo a mi hermano, no tengo derecho a pedírtelo pero no lo dejes, por favor- bajó su mirada y vi que esto le estaba afectando más de lo que pensé

Lo abracé fuerte y volví a llorar, me empezaba a doler un poco la cabeza de tanto llorar, pero aun así no me solté de Emmett, tenía mi cabeza recargada en su pecho y estábamos sentados uno frente a otro en un abrazo que parecía que no se podía romper… Hasta que escuchamos que tocaban la puerta, debían de ser los chicos.

Yo voy— Emmett se soltó de mi agarre

Em— lo detuve cuando iba a llegar a la puerta de mi cuarto— me voy a recostar un momento, por favor, explícaselos tu, yo ya no quiero ni puedo repetirlo—

Claro Bells, estaremos abajo—

Emmett… ¿verdad que vendrá? — mi voz tenía un toque de desesperación

Sí, yo se que el vendrá— me aseguró

Cuando llegue le puedes decir que lo estoy esperando, y si no es el… mejor no suban, solo necesito hablar con él, con nadie más en este momento—

Me dejé caer sobre la cama cuando Emmett cerró la puerta, me tapé toda con la cobija y me quedé quieta, esperando, porque sabía que el vendría, el no me podía dejar, no después de tanto.

El va a venir, el me ama, el me quiere, el va a venir, el me ama,…

EPOV

Este día se había convertido del mejor en el peor, hasta hace unas horas tenía a la razón de mi existencia en mis brazos, ahora lo único que tenía era un recibo para recoger los análisis y para desgracia mía, el laboratorio donde había ido con Tanya en Port Ángeles estaba saturado de trabajo

Eso pasa al ser el único laboratorio de confianza; nos darían los resultados hasta el jueves, en momentos como estos odiaba vivir en un pueblo, porque si estuviera en una gran ciudad me los tendrían en dos días a lo mucho.

Dejé a Tanya en su casa, sobra decir que no hablamos mucho ella se veía muy asustada, y yo lo sabía, ella podía ser frívola y loca, pero tenía metas, quería ir a la universidad, quería estudiar administración y ganar mucho dinero, pero con bebé en mano sabíamos bien lo que pasaría, su padre sabía lo que tenía en casa así que no se engañaba pero se lo había advertido, salía con una graciosada y la correría de la casa.

Después solo había un lugar al que iría; cuando fui a buscarla al gym y no la encontré, me fui a buscarla con mis hermanos pero me dijo Jasper que Emmett se la había llevado a su casa y que ellos iban para allá.

Cuando llegué entré a la casa y con solo ver la cara de todos, supe que lo sabían, Rosalie se paro del sillón y vino hacia mí ni tiempo me dio de reaccionar cuando ya había estampado su mano contra mi cara haciendo que de la fuerza esta se ladeara.

No dije nada, ¿que podía decir? ¿Con que me podía defender? Me quedé callado viéndola, pero lo que impresionó es que después me abrazó fuerte y ahora me consolaba, entonces entendí que estábamos metidos en un gran problema todos, aunque mis amigos no fueran los novios, les afectaba, y Rosalie me pegaba para defender a su amiga y darme entender que la regué pero me abrazaba diciéndome que también era mi amiga y me apoyaba.

No quise hablar con los demás, en cuanto Rosalie me soltó, le di un beso en la mejilla y subí, oí como mientras llegaba al cuarto de Bella, la puerta de la entrada se cerraba, ellos me estaban esperando para irse y nos daban privacidad.

La encontré en su cama, o bueno eso supuse porque solo se veía un bulto sobre la cama, tapado con sabanas, me acosté a su lado levantando las sabanas y metiéndome en su escondite; Estaba dormida, pero no era un sueño pacifico, porque tenía sus bracitos abrazándose por el torso y su ceño estaba fruncido, le di un beso sobre su nariz, y solo se relajó, no se despertó pero el ceño en su frente desapareció, me gustó saber que aunque fuera en sueños yo le brindaba calma.

Decidí no despertarla, y me quede ahí con ella, le acaricié el cabello, y alguna que otra vez me incorporaba para darle un ligero beso en la frente o en la mejilla, cuidé su sueño y decidí yo también descansar, pero despierto, me pasé mirándola, imaginando lo que sería si ella fuera la que estuviera embarazada.

Iría con Charlie y lo enfrentaría, la cuidaría y la protegería, y le diría que ahí estoy yo para ella, trabajaría para darle a mi hijo lo mejor, y la consentiría durante los nueve meses, se que seriamos muy felices, pensaríamos en el nombre de nuestro bebe, conociendo a Bella querría que se llamara Edward, pero yo la convencería poniéndole otro nombre, tal vez el de su padre o el del mío, y sé que me casaría con ella.

Y era la primera vez, que me arrepentía de mi pasado, esto no debía de estar pasando, no así, no con ella, yo la amo, pero solo la hago sufrir.

Me quedé viéndola toda la tarde e imaginé un futuro que no teníamos, las horas dejaron de tener relevancia, pero cuando ya su cuarto estaba oscuro ella se despertó. Se veía un poco desconcertada como todos cuando despertamos, se frotó sus ojos, y se trató de estirar, me reí un poco porque parecía una niña, y esto la alertó porque me empujó impulsivamente, pero me agarré de ella para no caerme de la cama.

Solo soy yo—

Edward—se acercó a mí para abrazarme— Lo siento, me espantó tu risa—despegó su cara de mi pecho y se me quedó viendo, con una sonrisita en su cara, pero no duró mucho, conforme nos perdíamos en la vista del otro, sus ojos se pusieron acuosos e hizo un puchero antes de ponerse a llorar.

Tranquila flaquita tranquila— la abracé y la consolé hasta que se calmó, me dolió mucho oírla llorar, porque su llanto era desgarrador y en poco tiempo estuve llorando yo también, nos estábamos aferrando el uno al otro para consolarnos.

Lloramos el tiempo suficiente para que me doliera un poco la cabeza, pero valía la pena, yo necesitaba desahogarme con ella.

¿Cómo estás? — me preguntó en un susurro cuando se calmó, eso era lo que amaba de ella, era noble en el más puro significado de la palabra, me preguntaba a mí como estaba, cuando ella se veía rota.

¿Cómo estas tu? —

Mal y bien, mal por todo lo que está pasando, y bien porque estás aquí conmigo—

Yo voy a estar contigo tanto como me dejes—

¿piensas que algún día te pediré que te vayas?—

Estoy esperando que lo hagas —

pues no lo hare—

Yo se que todo esto, bueno no es como debía de haber empezado nuestra relación— bajé la cabeza avergonzado de todo lo que estaba pasando, sentía que en algunos momentos ni la podía ver a la cara— pero, Te amo, y te prometo que este será el último problema que tengamos—

No, no me prometas eso—

¿Por qué? —

Porque una relación siempre va a haber problemas, lo único que quiero que me prometas es que, pase lo que pase y el problema que sea, lo vamos a sacar adelante—

Yo te doy mi palabra, de que no me casaré con Tanya, sea cual sea el resultado, me hare cargo pero no te dejare, pasamos por mucho para llegar hasta aquí, no vamos a dejarlo ir tan fácil—

Y yo te prometo— se movió un poco y aunque pareciera imposible quedó mas pegada a mi cuerpo— que querré a tu hijo como si fuera mío—

¿Qué? —

Tú me dijiste que tu querrías a mi hijo aunque fuera de Jacob si yo hubiera salido embarazada, no te das cuenta, es lo mismo, yo querré a tu hijo, porque será tuyo, se que será complicado al principio, y no seré su madre, pero puedo ser como una segunda mamá que también lo amará—

No puedo creerlo— apreté mis brazos a su alrededor y le di un beso en su cabello

Si no te gusta la idea, te juro que nunca me meteré en la relación con el niño, es más si no quieres que sepa de mi

Calla Bells, por supuesto que quisiera que estuviera contigo, pero creo que nos estamos adelantando, me darán los resultados el jueves y yo quiero pensar que todo saldrá bien y solo será un susto—

Yo solo quiero que esto acabe o empiece pero cualquiera de las dos cosas, no me gusta estar en la incertidumbre—

A mí tampoco, pero saber que estarás conmigo pase lo que pase, me da ánimos para todo, mientras estés junto a mí, puedo con todo, sé que me escucharé cursi y todo eso, pero es la verdad, eres mi motor, eres mi vida, sé que muchos dirán que estamos jóvenes para saberlo, pero es la verdad, yo no me imagino con nadie más, porque sé que encontré mi lugar contigo, se que eres mi otra mitad, lo sé—

Tú también eres mi otra mitad, y soy tuya, siempre—

No necesitamos decir mucho mas, porque todo estaba dicho, ella sabía que yo la amaba, yo sabía que ella me amaba, no necesitaba nada mas, podía enfrentarlo todo, y así lo haría.

Esa noche fui por ropa a mi casa, y regresé con una pequeña maleta, ella me había pedido quedarme en su casa, cuando regresé la encontré ya en su cama otra vez, solo que ya se había bañado, yo hice lo mismo, y después aunque no quisiera le preparé un emparedado y un vaso de leche, no había comido nada en todo el día, aunque alegaba que no tenía hambre la hice comérselo todo.

Esa noche dormimos abrazados, ella solo me daba besos de vez en cuando, y decíamos una que otra cosa, era más que nada disfrutar de nuestro momento, quería esto, quería amanecer todos los días con ella, y dormirnos así, y haría todo lo humanamente posible porque así fuera.

Al siguiente día me desperté como a las 10, no fuimos a la escuela, y era mejor, ella y yo necesitábamos tiempo, todo esto estaba pasando demasiado rápido. Pero no estaba conmigo en la cama, todavía con ropa de dormir baje y olí algo delicioso, la encontré en la cocina, escuché que de la sala venia un poco de música con la que medio bailaba frente a la estufa.

Bueno días— dije agarrándola por la cintura

Buenos días amor—

¿Se puede saber que preparas? —

Omelet—

Que rico— me incliné un poco y como estaba detrás de ella, giró su cara para darnos un beso

—Siéntate, ya está listo

El almuerzo estuvo delicioso, yo la senté sobre mis piernas y le di de comer; Definitivamente el amor sacaba lo cursi de mí, y me gustaba; parecía que no teníamos ninguna problema me sentía como el domingo en la mañana, cuando la fui a despertar a mi cama.

Te veo más tranquila— dije antes de dar el último bocado

Estoy mejor, por lo menos ya no lloraré—

Sabes que puedes llorar cuando quieras Isabella, el llanto purifica el alma y a veces nos ayuda a sobrellevar nuestras penas—

Lo sé, pero, no Edward, no lloraré frente a ti, tú necesitas apoyo y yo soy tu novia, estoy aquí para apoyarte, no para ser un problema mas para ti en este momento

Tu nunca serás un problema para mí—

Pero entiendes lo que digo—

Si y te amo, creo que deberíamos de inventar una nueva palabra, porque Te Amo como que no alcanza para todo lo que siento por ti—

Estoy de acuerdo— se quedó seria un minuto, como pensando algo, solo me veía

Pregúntame o dime lo que sea que está pasando por tu cabecita en este momento—

Bueno, pues, te acuerdas del viernes— dijo poniéndose roja

Nunca olvidare el viernes—

Cuando tú te metiste a bañar, yo vi unas fotos en tu cajón, perdón por ser chismosa, solo andaba perdiendo el tiempo, pero me llamó la atención de que todas esas fotos eran mías—

Si— supe que también estaría un poquito rojo de mi cara en este momento— yo te las tomé, es que, cuando estuviste con Jacob, tú te veías tan feliz, tan bella, tan tu, parecías libre y sonreías como nunca sonreías conmigo, así que te tomaba fotos con mi celular—

Pero yo nunca he sido más feliz que contigo, ni cuando estaba con Jacob fui más feliz que contigo, solo eran diferentes—

Pero yo te vi, tú eras una mujer plena, y hasta pensé que enamorada—

Estoy enamorada del amor y de ti— me dio un suave beso en los labios— pero era diferente, con Jacob era feliz porque no tenía que fingir u ocultar algo y contigo era feliz por todas aquellas cosas que hacías, aunque Jake me podía besar y abrazar en público, las caricias que tú me dabas sin querer antes de todo esto hacían que las mariposas en mi estomago se alborotaran, cuando a veces me tomabas de los hombros para cambiar de lugar, o me dabas un beso en la mejilla para saludarme, para mí eso era lo mejor que había en el mundo—

Creo que es lo mismo que me pasaba cuando ya andabas con Black, cuando a veces me dabas un abrazo o me ayudabas o cualquier cosa, yo me sentía bien, como si eso fuera lo correcto, y cuando te abrazaba fuertemente como "amigos" sabía que tu lugar era en mis brazos—

Exactamente, solo que yo no te tomé ninguna foto—

Pero eso se puede arreglar— señalé el celular que estaba sobre la mesa.

Ella lo tomó y estiró su mano para tomar una foto, yo me giré y le di un beso, que no acabó hasta mucho después de que ya había sonado el clic de la cámara.

Ese día nos quedamos en casa, nuestros amigos nos hablaron, y les dijimos que estábamos bien, pero que mejor no vinieran, que otro día, Alice refunfuño pero luego de que Bella le prometiera que hablaría de todo con ella después se calmó.

El miércoles me hubiera encantado que fuera mejor que el martes pero no fue así, cuando llegamos a la escuela, Bella se soltó de mi mano, "es para no complicarle la vida a Tanya ella ahorita tiene mucha presión" fue todo lo que dijo para irse al salón, aunque íbamos juntos, en la escuela fue como una barrera, no podía congeniar a la Bella que estaba ahí, a la que había dormido conmigo, entendía su punto, no quería hacer sentir mal a Tanya, pero yo quería tomar su mano, yo quería besarla y ella no, durante toda la mañana fue como si hubiera estado Jacob ahí, nos queríamos tocar, nos queríamos besar, pero sabíamos que no podíamos, o más bien, ella creía que no podíamos.

Esa tarde comimos solos en la casa, y mientras estábamos en el silencio vi que se le resbaló una mejilla mientras masticaba, quise acercarme pero no me dejó, levantó su mano, dijo que estaba bien y siguió comiendo.

Lo mismo pasó mientras hacia la tarea, me estaba matando verla así, y no dejarme acercarme, así que tomé mis llaves y salí, no fui a ningún lado exactamente, solo manejé por Forks como un loco, manejaba por las calles, entre ellas, pensando y pensando y alguna que otra vez también lloraba un poquito.

Quien dijo que los hombres no lloran es porque nunca se ha enamorado, y además es un idiota, los hombres lloran, y también nos duele y más si estamos lastimando a la mujer que amamos.

Regresé a la casa dos horas después y encontré a Bella en la sala oyendo algo de música clásica, en cuanto me vio sus ojos se pintaron de alivio pero también de tristeza.

Volví— dije cuando vi que ella no daba señales de hablar

Ya te vi— contesto secamente mientras subía sus piernas y se abrazaba a ellas

¿Qué pasa? — me senté a su lado

¿Cómo esta? —

¿Cómo esta quien? — pregunté extrañado

Tanya—

¿Crees que fui a ver a Tanya? —

Pues sí, te marqué a tu celular y nunca me contestaste, ¿Dónde mas estarías? —me quedé sin palabras, es cierto que había apagado mi celular, pero porque necesitaba estar solo, pero nunca pensé que imaginara que me había ido con Tanya

Y supusiste que estaría con ella— casi grité cuando me paré del sillón, caminé un poco por la sala para calmarme

No me grites, ¿Qué quieres que piense de ti si lo único que haces es fallarme una y otra vez? — se puso de pie para enfrentarme, pero pareció que hasta después cayó en la cuenta de lo que había dicho

¿Tú no crees en mí? — susurré

Edward yo lo siento— se abrazó a mi llorando— Yo… perdón por lo que dije, si creo en ti, solo que…—

Esto es demasiado ¿verdad? —

Yo no sé cómo manejarlo, esto es nuevo para mí, todo, y yo no me siento segura frente a ella, y mas con esto, y tú me dijiste que una vez que estuviste aquí y me viste con Jake, te sentías muy mal y te habías ido con ella porque sabias que no se negaría

Me duele mucho, como no tienes una idea que pienses eso de mi, pero es la verdad, yo te he hecho esto, yo he hecho que no confíes en mi, y te prometí que haría todo para que creyeras en mi, he cometido muchos errores, pero créeme que el saber que te puedo perder es suficiente castigo para mi, y ya lo he aprendido—

Lo siento—

No lo sientas, prefiero que me digas todo lo que piensas de mi, sea bueno o malo—suspire, me alejé un poco de ella solo para poder agarrar su carita entre mis manos— Solo anduve manejando, necesitaba distraerme, necesitaba pensar, yo también estoy mal—

Sí, yo me pongo de dramática, cuando tu eres el más afectado—

Te amo— terminé soltando una lagrima, porque yo también me sentía mal, yo también quería gritar y maldecir, y decir que esto no era justo.

Pero ella sabia como ayudarme o como hacerme olvidar por un instante, me empezó a besar, pero era un beso urgente y desesperado, la abracé muy fuerte tanto que no supe si gimió de placer o de dolor; Me arrastro hacia su cuarto y como pudo ella me iba quitando la playera y el cinto, yo le quite la blusa y después la agarré y la dejé caer sobre la cama con sus piernas colgando, desabroché su pantalón y se lo quité de un tirón hacia abajo junto con todo lo que traía puesto

Verla ahí, solo me hizo darme cuenta de que hacer el amor así no estaba bien, porque aunque si era amor, ahorita estaba la desesperación marcada en nuestros besos, la rabia y la necesidad, pero también sabía que ya no me podía detener.

Me deshice de cualquier cosa que nos estorbara, me acomodé a la orilla de la cama porque todavía estaba de pie, y la jale hacia mí, no le di tiempo, la necesitaba, gruñí un poco por la sensación tan placentera de sentirme en ella, solo la vi agarrarse fuertemente de la sabana, comencé una faena intensa de idas y venidas, necesitaba demostrarle que la amaba, que solo quería estar así con ella, que sintiera todo lo que me provocaba a mí, sabía que la amaba, pero quería que lo sintiera.

Fue un acto primitivo, no nos movimos no nos abrazamos, solo nos veíamos, vi sus ojos brillantes y perdidos en los míos, de repente soltábamos Te amos que inundaban el cuarto, mientras la hacía mas y mas mía.

Me rodeó con sus piernas cuando sentimos los primeros espasmos, así que aceleré mi ritmo y no tardamos mucho en que los dos gritáramos de placer, ella hundió su cabeza en la cama mientras vibraba todo su cuerpo, verla así, era maravilloso.

Un ligero sudor nos envolvía, solo me dejé caer sobre ella, tapé su cuerpo con el mío, sus piernas quedaron colgadas en la cama a un costado de mis caderas, hundí mi cara en su cuello, sentía como su respiración era acelerada, y su pecho subía y bajaba, me levante un poco apoyado por mis brazos para verla, con sus ojos cerrados y sus mejillas rojas, su cabello esparcido por la cama, enredado, parecía una medusa, pero nunca en mi vida la había visto más hermosa.

Pase lo que pase, yo voy a estar contigo— dijo muy bajito mientras abría los ojos

Era extraordinaria…

BPOV

El jueves llegó, y estaba nerviosa, Edward me había traído a casa después de la escuela, y se había ido a buscar a Tanya para ir a Port Ángeles, aunque mis celos estaban presentes, sabia porque estaba con ella, y ese era un largo camino que tenía que recorrer, aprender a confiar en él, ciegamente como él lo hacía conmigo.

A las cuatro de la tarde escuché su carro llegar, yo estaba en la sala, leyendo, aventé el libro sobre el sillón y fui a abrirle la puerta, lo vi caminar hacia mí, pero él no se había percatado de mi presencia, cuando lo hizo, se quedo quieto, sentí como si fuera en cámara lenta, me veía, sin emoción en el rostro ¡Oh Dios Mío, si va a ser papá! Fue lo primero que pensé, pero en seguida una enorme sonrisa apareció en su rostro.

Sentí como soltaba un respiro que no sabía que tenía atorado, me abrazó muy fuerte.

Negativo—

Oh Edward—

Me aferré a él, con una sonrisa en mi cara, por fin, esto había salido negativo, y ya estaba dicho todo, el se quedaba conmigo no a medias, ni nada, se quedaba solo para mí, tomé su mano y entramos a la casa, esta vez no había necesidad solo amor.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Salí del cuarto de Edward donde me había arreglado, era Sábado y otra vez, nuestros amigos nos habían hecho el grandísimo favor de dejarnos la casa para nosotros solos; Edward quería celebrar nuestra primera semana juntos, y es que no creo que exista en la historia una primera semana de novios más intensa y con mas emociones que la de nosotros, no podía creer todo lo que había pasado en estos días, pero estaba segura de que por él las volvería a pasar.

Llevaba un vestido corto verde-azulado mi cabello suelto y unas zapatillas negras, me había puesto el perfume que a Edward tanto le gustaba, uno de fresas. Caminé por la casa, hasta que lo encontré en el comedor, vestido todo de negro, se veían tan guapo, cuando me vio, una risita torcida apareció en su rostro, prendió la ultima vela antes de ir hacia mí.

Luces espectacular—

Tu también— se inclinó un poco hacía mí para darme un beso

Ven no quiero que la cena se te enfrié— me tomó de la mano y me guió hasta la silla de cabecera, la retiró para mi, para después él sentarse a mi lado

Esto es increíble— vi toda la decoración del comedor, rodeado de miles de rosas rojas, y velas, era como las películas cursis, pero yo era así, era cursi, me mataban estos detalles y él me complacía

Tu eres increíble—

Cenamos entre una charla entre la comida y chistes, prometimos aprender a hacer la riquísima paella que Jasper nos había preparado, porque aunque yo no lo sabía, Edward le había pedido a su amigo si hacia eso de cenar, sabía que a mí me encantaba pero no la hacía porque me quedaba salada, luego le daría las gracias a mi amigo.

Platicamos y platicamos, podíamos hablar de muchísimas cosas sin cansarnos y parecía que nunca se nos acababa el tema de conversación.

Bella— me llamó después de que yo me calmara de un ataque de risa por un mal chiste

Dime

Yo, quiero hablar contigo— se puso serio, y entonces yo también lo hice, no me gustaban las platicas serias.

¿pasa algo? —

No, bueno si, — bajó su mirada nervioso y sacó una caja que tenía en su bolsillo del pantalón— nunca pensé que haría esto tan joven, pero yo no tengo dudas—

Me quedé muy quieta mientras el abría la cajita sobre la mesa, mostrando dos anillos, uno era de compromiso se veía a leguas, muy brillante, con un montón de piedrecillas alrededor de una más grande en el centro, era de oro blanco. Mis ojos se pusieron llorosos por la anticipación. Se puso de pie para mover mi silla un poco y él se hincó frente a mí

Tal vez te parezca precipitado, y alocado, pero yo se que ya no hay mas, yo no tengo dudas, tu lugar está conmigo y el mío está contigo, lo puedo ver, te puedo ver vestida de blanco frente a mí, te veo embarazada, y también te veo envejeciendo a mi lado, por eso… Isabella Swan ¿me harías el maravilloso honor de aceptarme como tu prometido, y en unos años como tu esposo? — me quedé callada, su declaración era hermosa, porque no me pedía que yo me casara con él, él me pedía casarse conmigo, el se ofrecía a mí.

Si— yo no tenia ninguna duda, ni nada que pensar, sacó el anillo y lo puso sobre mi dedo corazón, se veía tan irreal ahí.

Yo quiero todo lo mejor para ti, por mi me casaría ya, pero también quiero que tu cumplas tus sueños, nos casaremos más adelante, en unos años, pero quiero que sepas que esta es una promesa de los dos— se puso de pie y sentó a mi lado

Me parece increíble—

Ahora— tomó el otro anillo de la caja, este no tenía un brillante en el centro, era liso, de oro blanco también, era idéntico al aro de mi anillo de compromiso— este anillo es mío— se lo puso en su dedo donde iba el de casado— porque quiero que tu también estés segura de esto, tanto como la sociedad y el mundo entero se van a enterar de que estas comprometida, quiero que también se enteren de que yo lo estoy, con este anillo te prometo que te cuidare y cumpliré mi palabra de amarte toda la vida, este anillo también simboliza mi entrega hacia ti y mi devoción, y que toda la gente se entere de que nos pertenecemos—

Entonces yo también debo de preguntar ¿me concederías el grandioso honor de aceptarme como tu esposa? —

Sí, siempre Sí—

EPOV

La besé muy delicadamente, no podía creerlo y no había sentido una emoción tan grande como la de ahora al saber que estábamos comprometidos, rompí el beso y me reí del puchero que hizo.

La llevé a la sala, para poner algo de música, no importaba tampoco tanto que canción fuera, solo la tomé entre mis brazos y empezamos a bailar lentamente.

Y esta noche me hice una promesa, no importaba cuanto tiempo pasara, yo me ganaría su confianza completa, le demostraría que vivo para ella, y es que todo esto había sido la primera prueba, porque, algunas parejas como nosotros no todo se nos muestra en color de rosa, pero aun así, creo que fue la mejor manera de pasar, porque nos demostraba que nos amábamos más que cualquier cosa.

Que seguíamos siendo Bella y Edward, aquellos niños que se conocieron en una fiesta infantil, aquella muchacha a veces distraída que me hacia cuidarla para que no se lastimara y aquel chico que trataba de divertirla con malos chistes.

Hay AMIGA MIA , deposité un beso sobre sus cabellos mientras ella enterraba su cara en mi cuello, en que tantas cosas nos habíamos metido, que tanto habíamos tenido que pasar, el tiempo por fin nos recompensaba, y ahora yo tenía un regalo enorme en mis brazos el saber que ahora si eres SOLO MIA


Espero que les haya gustado, lo hice como regalo de Navidad, para todas ustedes, pero no pude subirlo antes... A veces hay momentos tristes y malos en nuestras vidas, pero siempre pasan y nos dan la oportunidad de seguir y ser felices, de esto trata, ellos pasaron dias amargos, pero como dice el epilogo, fueron felices...

Gracias por el apoyo a esta historia, y ahora si, ya queda cerrada, ya no mas, me dedicare a otra cosa mariposa, y para las que me preguntan por Mas Hermosa que el Cielo, la historia ahi esta, solo que como dije, no se publicara hasta que acabe Dejate Amar, que le quedan como tres capitulos o cuatro a lo mucho, no he publicado, porque cambie el capitulo como 3 veces, en fin eso se los explico en el siguiente capitulo de Dejate Amar...

Espero que hayas tenido una excelente navidad y te deseo lo mejor para el siguiente año! ojala sigamos aqui de locas... :) Espero hayan recibido sus regalos, y si no tienen su Edward bajo su pinito, bueno tengamosle envidia a AnneKissLemmon que ella si recibio uno bajo su pinito :) eii ¬¬ ven a mi casa y enseñamelo!

Ahora siii! chicas seamos felices por que estamos vivas... y pórque podemos amar y ser amadas de todas las maneras!

Regalame una sonrisa :)