Disclaimer: Ni Dragon Ball ni sus personajes me pertenecen.

Vangelis

Capítulo 1

El día era como de costumbre en Orange Star High School, clases aburridas, el clima caluroso, en uno de los tantos salones de clases, un joven de cabello negro no dejaba de escribir en su cuaderno, todas las anotaciones que el maestro puso en la pizarra, junto a sus demás compañeros de clase.

Ireza intentaba convencer a Videl de que la acompañara, después de clases al centro comercial de Satán City, para comprar un nuevo guardarropa y como siempre. Videl sólo gruñía ante la idea.

– Vamos Videl, será divertido...además tú también deberías cambiar de ropa, siempre usas el mismo estilo–le dice la rubia.

– ¡Ya te dije que no! –respondió molesta.

– No es mala idea que vayas Videl, así comprarías ropa más sexy–sugirió Shapner.

Cuando Videl estaba a punto de responder, alguien lo hizo por ella.

– Yo creo que Videl, siempre se ve muy bien como está vestida–alegó Gohan muy sonrojado y nervioso.

– Gracias Gohan–le sonríe.

La conversación se vio interrumpida, por el sonido del comunicador en la muñeca de Videl.

– Lo escucho jefe.

– Videl te necesitamos con urgencia, han secuestrado un autobús lleno de pasajeros y no podemos detenerlos.

– Entendido, voy enseguida–dijo levantándose a toda prisa y saliendo del salón, sus compañeros y maestro no dijeron nada, esto ya era rutina para ellos menos para cierto joven de cabello negro.

– Ireza que fue todo eso... ¿qué pasa con Videl?–preguntó Gohan.

La rubia sonrió orgullosa–Lo que ocurre es que Videl es la heroína de la ciudad, ella le da su merecido a los criminales, están fuerte como su padre peleando.

– En serio, pero no es peligroso para ella.

– No seas tonto, Videl se sabe cuidar sola, ella es muy fuerte incluso más fuerte que yo–respondió Shapner.

– Ah, ya veo.


La nave de Videl surcaba el cielo a toda velocidad, luego de unos cuantos minutos a lo lejos se divisaba el autobús, siendo perseguido por numerosas patrullas de la policía. Ágilmente maniobró su nave sobre el vehículo, para luego saltar sobre el techo de este.

Rompiendo una de las ventanas al entrar, fue recibida por una lluvia de balas la cual pudo esquivar sin problemas.

– ¡Muérete maldita perra!–grita el líder de la banda.

– Vamos, matemos a esta zorra–dijo uno de sus hombres.

Ignorando los insultos hacia ella, logró despojarlos de sus armas y con una serie consecutiva de patadas, los dejó fuera de combate. Sin que se diera cuenta mientras golpeaba al par de criminales, también había noqueado al conductor y ahora el autobús se dirigía hacia un precipicio sin control alguno.

Al percatarse gracias a los gritos de los rehenes, corrió hacia el volante pero este estaba debajo del corpulento chofer inconsciente, aunque intentó quitarlo para poder cambiar de dirección, él era demasiado pesado para Videl.

De un momento a otro se sintió como si la gravedad desapareciera, todos gritaban aterrorizados, el autobús caía hacia el fondo del barranco. Videl sólo tuvo tiempo de cubrir su rostro con sus manos, antes de sentir el impacto.


Fuera del salón de clase se escuchaban gritos y gente correr, la puerta de abrió de golpe y uno de los estudiantes que estaba en el corredor, gritó al salón sobre el grave accidente ocurrido momentos atrás. Sin que el maestro pudiera evitarlo, todos sus estudiantes salieron en estampida hacia el televisor más cercano, que estaba en el comedor de la escuela. Todos guardaron silencio, para escuchar al reportero en la pantalla.

Nos encontramos a las afueras de la ciudad, como pueden ver en este momento el departamento de bomberos intenta sofocar el feroz incendio, que consume el autobús que fue secuestrado, desconocemos las razones pero este cayó al precipicio con todos sus pasajeros adentro–dice–informes sin confirmar indican que tanto los rehenes...como los secuestradores han muerto en el accidente, la única sobreviviente ha resultado ser la señorita Videl pero su estado de salud es muy grave, y ha sido trasladada de emergencia al hospital de Satán City.

Muchos de los compañeros de clase de Videl, se encuentran en estado de shock y muchos lloraban desconsolados, Gohan intenta percibir el ki de Videl que se desvanece poco a poco.

A causa del estado emocional del estudiantado, el director decide suspender las lecciones por el día de hoy hasta nuevo aviso.


Siete horas más tarde en la sala de espera del hospital, Mr. Satán llora desconsolado al conocer las más recientes noticias sobre su hija, al mismo tiempo en otra habitación el cirujano a cargo de la operación de Videl, brinda unas declaraciones a la prensa.

– ¿La señorita Videl murió o ha sobrevivido?–interrogó un periodista.

– Ella sigue con vida.

– ¿Cuáles son las heridas de la señorita Videl?–preguntó un reportero en el lugar.

– Sufrió múltiples lesiones, los huesos de sus piernas tuvieron que ser reconstruidas, la mitad de sus costillas se rompieron, el pulmón derecho fue perforado también y sufrió un coágulo de sangre en el hemisferio izquierdo de su cerebro, que ya fue retirado con éxito a todo esto sus heridas sanarán pero le tomará muchos meses de recuperación. Pero debido a la intervención quirúrgica, para retirar el coágulo de sangre y unido a esto las lesiones por el accidente, la señorita Videl ha quedado en estado de coma.

– ¿Cuánto tiempo tomará, para que recupere la conciencia?

– Es imposible estimarlo, podría despertar en una hora, en una semana, en un año o tal vez nunca–sentenció el médico.

– ¿Mr. Satán ya está enterado de la noticia?–interroga un periodista.

– Sí, hace unos minutos se le ha informado.

A la mañana siguiente en todos los periódicos y noticieros, se comentaba sobre la tragedia ocurrida a la hija del campeón del mundo, en la Orange Star High School se realizó una ceremonia en homenaje a Videl, su casillero se convirtió en un altar improvisado adornado con fotografías de ella.


Ocho meses pasaron y al final del año escolar…en la graduación no todo era felicidad, a pesar que en el salón de Gohan todos aprobaron faltaba alguien, Videl estaba recuperada en gran medida de sus otras lesiones pero aún permanece en coma, sin ninguna mejoría en esta área.

Uno a uno fueron llamados por su nombre, cada estudiante orgulloso recogió su diploma, ya estaban listos para comenzar una nueva meta, la universidad.

En el público una mujer de cabello negro, no dejaba de tomar fotos de su primogénito.

– Mi Gohan ya tiene un título, estoy tan orgullosa de ti, si tan sólo tu padre estuviera con vida–dice mientras abrazaba a su hijo.

– Gracias mamá, a mí también me gustaría que papá estuviera aquí.

– Hermano… ¿por qué estás vestido tan gracioso?...y con ese sombrero tan raro.

– Goten, así se viste cuando te gradúas y este no es un sombrero raro, se llama birrete–respondió señalando precisamente, este objeto en su cabeza.

– Y dime Gohan–pronunció Bulma– ¿qué carrera quieres estudiar?

– Medicina, me gustaría ser médico.

– Mi Gohan hecho un médico, sólo escucha como suena… Dr. Son Gohan, me gusta–Milk aseveró.

– Hermano… ¿por qué te ves triste, no deberías estar feliz?

– Yo no estoy triste–le contesta.

– Es por lo que le pasó a esa muchacha verdad, hijo.

– Así es mamá, aunque sólo nos conocimos por poco tiempo éramos amigos–dice–ahora nosotros nos graduamos y ella se queda atrás, postrada en una cama quién sabe hasta cuándo.

Algo que Gohan no quiso decir, es que también durante su corto tiempo como compañeros de clase, él se había enamorado de ella, él sabía que ese amor no tenía futuro, ella era una celebridad y millonaria y él no, además ella nunca se fijaría en él y ya era demasiado tarde para proclamarle su amor, si es que tenía el valor para hacerlo.


Del otro lado de la cuidad, el campeón del mundo no se despegaba de la cama de su hermosa hija, el Dr. Kosuco quien ha atendido a Videl durante los meses de observación, se acerca a la silla del pobre padre afligido.

– Señor debería irse a descansar.

– Yo tuve la culpa, esta niña siempre jugando al superhéroe, yo pude habérselo prohibido pero siempre la consentí mucho.

– Fue un accidente, usted no tiene la culpa.

– Sea honesto conmigo doctor–dice– ¿ella despertará algún día?

– Siendo franco, sólo puedo ver tres posibilidades: una, puede ser que despierte pero en muchos años, la segunda sería que su estado empeore y que quede en estado vegetal y la tercera…que nunca despierte de nuevo.

– No soporto verla así entubada, comiendo por una sonda que le entra por la garganta, está muy pálida y delgada, no se compara con la Videl fuerte de antes.

– Entiendo señor pero le repito...es mejor que se vaya a su casa a descansar, si llegase a pasar algo yo le informaré.

– Sabe doctor, hoy se hubiera graduado de la preparatoria, la hubiera podido ver con su diploma en la mano–dice caminando hacia la salida–muchas gracias doctor, hasta mañana.

– Adiós Mr. Satán, que pase buena noche.

El galeno gira dando una última mirada hacia la joven, y en especial al encefalograma que vigila la actividad cerebral de Videl en caso de que despierte, pero este sólo muestra una muy baja actividad, apagando las luces de la habitación el neurocirujano cierra la puerta detrás de él.

Y los días se convirtieron en semanas, las semanas en meses y los meses en años, pero ella aún no regresaba del mundo de los sueños que la tiene cautiva.

Fin Capítulo Uno

Hola a todos, espero que les guste esta idea que vino a mi mente.

Gracias por leer, hasta la próxima.