Disclaimer: Los nombres de los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo me divierto con ellos.

El Regreso


Era un día bastante lluvioso en Seattle, me hubiese impresionado realmente si estuviera soleado. Me encantaba respirar el olor de la lluvia y sentir el frio viento rozando mis mejillas, típico de la clara llegada del otoño.

Hacía 7 largos años que había dejado a mi familia y mis amigos, en busca de mi futuro. Al salir del instituto, me fui a Inglaterra a estudiar medicina en Oxford, eso gracias a mi honorable camino en la educación. Fui admitido gracias a mi potencial y mis dotes académicos y no iba a dejar que una oportunidad de ese calibre se me escapara de las manos.

Así que me fui persiguiendo mí sueño, y dejando todo atrás, restándole importancia, pues todo lo que quería en ese momento era "Triunfar" y tenía todos los medios para lograrlo.

Mi madre Esme estaba muy deprimida por la separación que acarreaba irme a estudiar al extranjero. Pero como siempre su bondad era infinita y me apoyaba al 100%, mi padre por su parte estaba lleno de orgullo de que yo quisiera seguir sus pasos como médico, y también recibía su absoluta aprobación. Sin embargo no todo es color de rosa y no todos estaban tan contentos con mi marcha.

----Flashback----

-¿Te marchas? ¡DIME QUE ESTÁS DE BROMA EDWARD! –Chilló mi pequeña hermana Alice escandalizando a todos los que estaban en el restaurante.

-¡Shh! Calla Alie… no estoy bromeando hermanita, me han aceptado en Oxford, ¿Puedes creerlo? –Mi voz sonó algo petulante.

-No, NO, ¡NOO! – Sollozó Alice desesperada.

-Calma, calma, ven aquí- Me acerque a ella y la abracé fuerte, porque la noticia le había afectado enserio.

-No, Eddie, por favor, no juegues conmigo, ¡¿Cómo me dejas?!- Se lamentó, y mi corazón tembló, por hacer sufrir a mi adorada hermana, quien era menor que yo por dos años.

En ese instante entraron en la cafetería el resto de mis amigos, Jasper y su hermana Rosalie, Emmett y Bella.

Jasper se percató de inmediato de que Alice estaba mal y se apresuro en preguntar.

-¿Qué le sucede Edward? –Preguntó con algo más que preocupación, yo sabia que el sentía algo por ella, algo me lo decía.

Todos saludaron y mostraron su preocupación hacia Alice, quien parecía inconsolable.

-¡Edward diles!, Cuéntales por qué estoy así…

Todos se interesaron inmediatamente.

-Es que chicos, los he citado aquí, para darles una noticia. Obviamente a Alice no le ha sentado nada bien…

-¿Qué tienes, alguna enfermedad terminal o algo? –bromeó el idiota de Emmett.

-¡Calla Emmett! ¿Cómo dices esas cosas? –Se quejó Bella, que siempre salía en mi defensa.

-¿Qué es lo que pasa Edward? –Añadió Rosalie, lanzándole a Emmett una mirada envenenada, una mirada cargada de significado.

-Pues, ¡Me han aceptado en Oxford! ¿Pueden creerlo? –Mi voz sonó llena de petulancia de nuevo, un sentimiento que definitivamente se filtraba inconscientemente porque no era algo que quisiera demostrar.

La mirada de todos me dejo muy claro que habían entendido el significado de mis palabras a la perfección, me iría por 7 años a estudiar en un país que queda al otro lado del mundo…

Alice soltó un sollozo y se abrazó mas fuerte a mi cuerpo, Jasper de inmediato le acarició consoladoramente la espalda. Sus expresiones fueron de tristeza, pero de apoyo. Me llamo la atención que la única que no dijo nada fue Bella. Me perdí en sus ojos turbios por las lágrimas que no quería derramar y en su boca aún abierta por la sorpresa…

----Fin del Flashback----

Y aquí estaba yo de nuevo. En Seattle, la ciudad que me había visto crecer, de la cual había partido con tantos sueños, ahora, en su mayoría cumplidos. Me moría de ganas de abrazar a mi madre, sentir el abrazo orgulloso de mi padre y escuchar la estridente voz de Alice. Sin obviar que esperaba reencontrarme con mis amigos, ahora hombres y mujeres. Había mantenido el contacto con ellos, por supuesto, pero era muy difícil estar al día. Pues teníamos un montón de horas de diferencia entre nosotros y no es que nos sobrara el tiempo puesto a que todos estábamos siempre súper ocupados.

Me había enterado que poco después de mi marcha, Jasper y Alice habían iniciado una relación, ¡Ya lo sabia yo! y también sabia que él la merecía absolutamente. Nadie mejor para mi pequeño demonio que Jasper Hale. Por otro lado, con todo el furor que se armo con la relación de Jasper y Alice, Emmett y Rose, habían declarado que tenían un par de meses saliendo, pero querían mantenerlo en secreto hasta que fuera todo muy seguro. Me alegraba mucho que mis amigos y mi hermana estuvieran tan felices.

Sin embargo, mi vida amorosa era muy pobre. Durante mis años en la universidad, estaba muy claro que no quería entablar una relación seria con nadie. Pues me quería centrar 100% en mi carrera y así fue. Pero siempre hubo chicas, eso si.

El movimiento de las puertas automáticas me hizo cortar el hilo de mis pensamientos, al darme cuenta que estaba entrando en la sala de espera del aeropuerto y sentí un estremecimiento, y un extraño fuego al ver a mis padres y a todos mis amigos, con una gran pancarta que decía:

¡BIENVENIDO A CASA EDWARD! ¡TE EXTRAÑAMOS!

Empujé el carrito donde venia mi equipaje lo mas rápido que pude y vi a mi pequeña hermana correr hacia mi. Se aplastó contra mi pecho en un gran abrazo. Uno de esos típicos de ella, que te hacían sentir como si perdieras todo tu espacio personal. Y luego todos alrededor de mí, dándome calurosos abrazos y besos, con sincera alegría. Me di cuenta que estaban todos menos Bella.

Camino a los coches les agradecí.

-Muchas gracias, ha sido genial verlos ahí a todos, bueno a casi todos… ¿Dónde esta Bella?- pregunté preocupado.

-¡Ah Bella! Casi lo olvido Eddie… me ha dicho que te dijera que lo siente mucho, pero no puede salir mas temprano de la cafetería, dijo que le hubiese encantado ver tu cara de sorpresa- Me explicó Alice, y yo repliqué confundido.

-¿Cafetería?

-Si, Bella ha inaugurado hace poco una cafetería, en la calle principal. Le ha estado yendo muy bien- Esta vez fue Jasper el que me explicó, pero igual no entendía.

-Pero… ¿Qué ha pasado con la universidad? –Pregunté.

-Aaash… No fastidies hermanito, después le pides a ella que te ponga al tanto, ¡apresurémonos! ¡No quiero que se haga tarde! –Exclamó Alice pegando saltitos.

-¿Tarde para qué? –Exclamé.

-Para tu fiesta de bienvenida por supuesto- Se carcajeó Emmett quien venia detrás escuchando todo.

-Oh oh- me quejé, estaba reventado por el viaje y tenia que asistir a una fiesta que no tenía en mente. Obra de Alice, por supuesto.

-Hermanito, no seas aburrido… bueno, esta vez mi madre me ha convencido para que sea algo muy intimo, por eso será en Swan's Coffee, y seremos solo nosotros- Alice se rió entre dientes y me dieron ganas de abrazarla, ella no había cambiado nada en absoluto.

-¿Swan's Coffee?, imagino que debe ser la cafetería de Bella- Razoné.

-Exacto, adorarás ese lugar, es precioso- Soltó Rose, y me despeinó cariñosamente.

-No has cambiado nada en lo absoluto Edward, sigues estando igual de clásico- Me dijo.

-¿A qué te refieres? –Le pregunté con verdadera curiosidad.

-Pues, pensamos que quizás vendrías con una chica inglesa perfecta, con la cual te casarías en unos años. O temíamos que dicha chica, te hipnotizara y te hiciera querer quedarte permanentemente allí… eso nos ponía a todos con los pelos de punta.

-Ahahaha- Me carcajeé. Y no comente nada al respecto. No quería hablar sobre mi vida amorosa nula.

Nos pusimos en marcha, Emmett, Rosalie y Jasper se fueron a sus respectivas casas a 'Ponerse decentes' como había dictaminado Alice. Y nosotros, la familia Cullen, nos habíamos dirigido a la nuestra.

Nuestra casa estaba perfecta como siempre. Mi madre había hecho unas cuantas modificaciones notorias, pero permanecía con la esencia que siempre había tenido. Era mi hogar, pero no lo seria por mucho, ojalá que a mi madre no le ofendiera el hecho de que quisiera mudarme.

Apenas llegamos Alice tomo mis maletas y organizo todo lo que había dentro, mas bien, seleccionó, lo que ella consideraba, 'apropiado para un doctor' y lo que no, para hacerlo desaparecer. Me volvía un poco loco el hecho de que quisiera deshacerse de la mitad de mi ropa, pero no quería herir sus sentimientos tan pronto, así que la deje que hiciera lo que quisiera.

Fui a dar una vuelta por la casa y vi que mi piano seguía donde se suponía que debía estar. Pero no me acerque a el, pues tenia mucho tiempo sin siquiera pensar en la música, y no me sentía cómodo en esos instantes como para tocar.

Al subir de nuevo Alice me sorprendió.

Había escogido mi ropa para vestir esa noche, totalmente nueva, no se de dónde había salido pero allí estaba, en mi cama, estirada y esperando por mi. Había extrañado estas cosas de mi hermana, pues en Inglaterra siempre parecía una caricatura mal dibujada sin su ayuda.

-Allí está lo que debes ponerte esta noche, el color rojo canela es perfecto para ti, realza la belleza de tus ojos… hahaha… ¡Apresúrate!, saldremos en una hora.

Y salió pitando de mi cuarto y la escuché gritar.

-¡Mamáaaa! ¿Me dejaras peinarte?...

Me reí para mis adentros, y procedí a seguir las órdenes de mi peligrosa hermana. Me di una ducha tranquila y relajante. Cuando estuve listo baje a la sala y me senté a esperar a que Alice lo estuviera. Mamá y papá estaban en la cocina. Entonces Alice bajo como un borrón por las escaleras. Y me puso una caja roja en las manos.

-Tú regalo- puntualizó.

-Eh… Alii… no te hubieras molestado. Que mejor regalo que estar con ustedes de nuevo- Le dije transparente como el cristal.

Alice puso los ojos en blanco se acercó a mi y me dijo.

-Tonto… no es un regalo para ti… es para Bella por supuesto… hoy es 13 de Septiembre, Edward, que mala memoria… la fiesta de hoy es, digamos, sorpresa para ella, aunque será en su establecimiento. Sabes que aborrece todas estas cosas de los cumpleaños, así que lo hemos 'disfrazado' con tu fiesta de bienvenida, pero es una sola fiesta con doble motivo, ¿Me expliqué?

Me sentí muy mal al descubrir que era el cumpleaños de Bella y ella estuvo trabajando todo el día. Y por otro lado me sentí peor porque yo lo había olvidado completamente.

-¿Qué pasa Ed? –Preguntó Alice impaciente por mi silencio.

-¿Bella trabaja en su cumpleaños?

-Uff, si, es una cosa horrible, lo hace cada año, busca excusas, miles de excusas para no celebrar nada. Es la persona más extraña del planeta, pero qué puedo hacer… es mi mejor amiga y la adoro…-Dijo Alice mirando al techo- Bueno, ya basta de sentimentalismos y pongámonos en marcha.

Nos fuimos en el Mercedes nuevo de mi padre. Alice aun seguía soñando con su Porsche Turbo amarillo, pero mis padres dijeron que se lo regalarían en cuanto terminara la universidad. Mi padre había insistido en comprarme cualquier coche que quisiera al llegar de nuevo a casa, pero me negué rotundamente. Si iba a tener un coche lo compraría por mis propios medios.

Llegamos a la calle principal, donde quedaban muchos establecimientos de comida y vi un edificio de tres pisos que obviamente había sido remodelado, y me hacia recordar algunos edificios Neoyorkinos, tenia buen aspecto, desde fuera, encima de la puerta había un cartel que ponía:

Swan's Coffee

Pude reconocer parqueados al frente del edificio el Jeep de Emmett, y una motocicleta, Alice me explicó que era de Jasper, su más reciente adquisición.

Alice abrió la puerta, y mis padres entraron primero, luego entré yo, y mi sorpresa fue toparme con MUCHA gente dentro del local. No esperaba para nada encontrarme con mis viejos compañeros de instituto, globos de fiesta y un montón de cosas que me chiflaron. Después de muchos abrazos, y estrechadas de manos, eche una mirada al lugar, y me pareció, exactamente como lo había descrito Rosalie, 'precioso' sentí orgullo, por mi vieja amiga Bella. Y me di cuenta que no la había visto a ella, y empecé a buscarla con la mirada.

No la veía por ningún lado y me la imaginé, huyendo de la fiesta, me reí para mis adentros, hasta que sentí que alguien cubría mis ojos con sus manos. Lo primero que note fue la diferencia de altura, yo debía de ser al menos 30 cm más alto que ella, porque esas manos tan suaves debían ser de mujer. Una dulce voz preguntó.

-Quiero que adivines quién soy…

-Bella- Dije su nombre con añoranza y me di la vuelta y la abracé, sin darme tiempo para mirarla siquiera.

La estreche contra mí, en un caluroso abrazo, y le susurre al oído:

-Feliz cumpleaños Bells.

La puse en el suelo de nuevo y una sonrisa tonta apareció en su cara, otra vez estaba muerta de vergüenza por ser su cumpleaños.

-Shh, Venga Edward, no estropees la noche.

Me dedicó una sonrisa sincera, y me pareció ver que sus ojos estaban algo turbios. Luego se abalanzo contra mí de nuevo. Abrazándome fuerte.

-Te extrañé… demasiado.

Sentí un temblor, ella estaba suspirando.

-Yo también, Bells, a ti, y a todos.

Se separó de mí y me tomó la mano guiándome hacia la mesa donde estaban sentados los demás.

Antes de que ella pudiera decir nada, la felicité por el hermoso lugar. Se sonrojo nuevamente y nos sentamos en la mesa. Pasamos toda la noche hablando sobre mí, y lo que había hecho estos siete años, sin dejarme ni siquiera preguntarles algo a ellos. Bella estaba absorta escuchando todo con detalle. Todo fue muy cómodo hasta que Rosalie retomo el tema de esta tarde.

-A ver Eddie, no vengas a decirme, que no dejaste a un par de británicas locas por ti- Dijo sugerentemente. Noté que Bella se removía en su asiento, y que Alice ponía los ojos en blanco. Luego miro el reloj y se levanto con la excusa de ir al tocador.

-Pues, no Rose, no dejé a ninguna británica loca por mi…

-Rose, cariño por supuesto que no dejo solo a un par de británicas, ¡Sino a una quincena!, sabes como es Edward, demasiado modesto –Se carcajeó Emmett.

-No es cosa de modestia, es simplemente la verdad.

-Es increíble que no hayas encontrado a la mujer de tu vida en Inglaterra, Edward. –Dijo Bella, era la primera vez que hablaba en toda la noche.

-Si, es increíble, pero, pienso que quizás la mujer de mi vida no se encontraba en Inglaterra, de haber sido así, hubiese existido alguna señal que me diera a entenderlo, pero no hubo nada- Su sonrisa en respuesta fue sincera. Y Rosalie pareció pronto aburrida.

Escuchamos un estruendo, y era Alice, que estaba teniendo problemas con el micrófono, del pequeño escenario que había en la cafetería.

"Bueno chicos como todos ustedes deben saber, con una sola excepción, esta fiesta ha sido planeada para darle la bienvenida a mi adorado hermano Edward, que después de 7 años de ausencia ha vuelto a casa. Y el otro motivo de celebración…

Note como Bella dejaba de respirar al darse cuenta de la situación, y ponía los ojos como platos, luego se llevo las manos a la cara, como avergonzada, luego estuvo intensamente colorada, se veía tonta, tratando de esconderse...

Y es el cumpleaños de nuestra querida Bella… Venga Bella vamos, no seas aguafiestas, ven tienes que soplar las velas…

Jasper apareció de detrás del mostrador con un enorme pastel de cumpleaños, y la cara de Bella era de absoluto terror.

Rosalie la levanto y prácticamente la arrastró hacia el centro del café donde Emmett se había apresurado en poner la mesa, y yo fui detrás de ellas escoltándolas, en un segundo todos estaban apiñados en el centro y estábamos entonando las notas del 'Happy Birthday' y Bella tenia una mascara, que no decía nada, no había expresión en su rostro, soplo las velas y recibió los abrazos de todos, pero seguía con la mascara, aproveché el momento en que todos la abrazaban y felicitaban para salir a por su regalo, que me lo había dejado en el coche para no arruinar la sorpresa. Pero escuché un alboroto dentro y me devolví.

Bella estaba tendida en el suelo, totalmente inconsciente y la gente se aglomeraba sobre ella, me precipité hasta allí empujando a todos.

-¡Aléjense de ella! abran paso, ¡Permiso!

-Dejen que Edward la vea, es médico- Se apresuró a gritar Emmett.

Bella estaba pálida y fría, noté sus pulsaciones lentas, la tome en mis brazos y me apresuré a sacarla de allí.

-Debo sacarla de aquí- Dije a todos con alarma.


¡Hola! Pues chicas, esta es mi primera creación que me animo a subir, espero que la historia las enganche, de igual modo me gustaría saber sus opiniones a través de los Reviews, espero de todo corazón, ¡Que nos continuemos leyendo! ¡Hasta otra!

¡Gracias por leer!

McrLoVrfan