Tornado en Aguas Claras

Capitulo 3:

Oportunidad

Hola Nenas ¿Cómo están? Espero que excelentemente como lo estoy yo xD… bueno primero que todo aprovecho para desearles a todas un excelente comienzo de semana, segundo les aviso que el día VIENRES 29 DE OCTUBRE OVER (MI BLOG) CERRARA SUS PUERTAS POR MANTENCIONES… es costumbre que cada 3 meses cerremos para hacerle algunos cambios al blog, esta vez no serán solo de diseño reformularemos todo el blog pero en esencia seguiremos siendo las mismas, The Cullen Twins nunca cambian -^^-

Bueno nenas espero les guste este cap, los siguientes ya se comienza a poner mejor la cosa, las mo demasiado y recuerden lo que dije para que no se estén asustando el sábado si no encuentran abierto el blog xD, la vez pasada me paso que muchas pensaron que cerraríamos para siempre y no era asi xD así que recuerden que el fin de semana cerraremos por mantención

Con Amor

Tiwii Cullen


POV Jasper:

Había tocado el cielo con mis manos y vuelto a nacer.

La mujer que tenía en frente mío era toda una preciosidad, era un ángel, sus ojos, su cabello, su figura, todo, ¿cómo diablos podía existir alguien así?, ella era una Swan, no sabía cuál era su nombre pero eso me importaba un carajo, con tenerla así de cerca las rivalidades y todo lo que se había formado en unos cuantos minutos desaparecía por arte de magia, mis ojos estaban clavados en ella, pero su vista se iba de sus hermanas hacia mis hermanos, pero cuando sus hermosos orbes de color miel hicieron contacto con los míos mi vida se estanco en un solo segundo, nos fundimos en una mirada que traspaso mi cuerpo, sentí una corriente de energía atravesarme completamente, su cara era inexpresiva pero sus ojos demostraban todo lo que sus facciones me escondían.

El público aplaudió con muchas ganas a los dos criaderos, nos giramos para quedar en frente de la audiencia y recibir las felicitaciones, la exposición había terminado, los grandes hacendados irrumpieron en el escenario para felicitar a los dos ganadores, algunos se fueron donde ellas y otros donde nosotros muchos se quedaron en su lugar, en sus caras se notaba que no podían decidir por cual primero, muchos de ellos tenían bastantes negocios con nosotros, tal vez creyeron que lo consideraríamos una "traición"

—Vámonos de aquí— susurro Edward

Emmett y Edward comenzaron a salir del escenario entre las felicitaciones de los demás hacendados, no me pude resistir a verla una vez más, me gire y ahí estaba con esos hermosos ojos observándome fijamente, mi corazón comenzó a latir desbocado y sentí mis mejillas arder, demonios ¿cómo me podía estar pasando esto? yo soy Jasper Cullen, a mi las mujeres no me hacen sonrojar, pero al parecer ella no era como todas las demás, daría lo que fuera por saber su nombre.

—Jasper— me grito Edward ya abajo del escenario, me gire a ver mi hermano y devolví rápidamente la mirada a donde estaba ella, en su boca se dibujo una enorme sonrisa y se giro para acompañar a sus hermanas, mi semblante embobado me acompaño a la salida, aun seguía perplejo ante esa mujer, era la persona más hermosa que podría haber visto, toda una diosa.

— ¿Que demonios te pasa?— pregunto mi hermano menor exasperado

—nada ¿porque?—

—Qué demonios tienes que quedártele viendo, sabemos que eres admirador de la belleza femenina pero no es para tanto— concluyó rezongando

—hay ya Edward bájale ¿quieres? yo no tengo la culpa de lo que paso

—Nosotros tampoco— dijo Emmett mas adelante— ya déjense de estar peleando por estupideces y vámonos tenemos mucho que analizar.

Nos fuimos a donde estaban nuestros caballos, les dimos las felicitaciones como corresponde a todos los peones y en especial a las crías, esta noche tendrían cena de reyes, cargamos todo y nos fuimos, daba gracias a dios por que los tres llevábamos autos ya que en este momento no tenia deseos de hablar con nadie, solo de recordar la imagen de la mujer que me dejo prendado. Emmett encabezaba la fila con una camioneta un poco vieja y destartalada pero que amaba, Edward en cambio tenía un Jeep todo terreno de color rojo, siempre le dijimos que le combinaba con el color del cabello, bueno y yo tengo un porsche del año de color plateado, un lujo según Emmett pero uno que tenia bien merecido porque trabajaba como negro en todos los negocios de la familia, a mi forma de pensar el auto es un gusto que todo hombre trabajador se puede dar. Mientras atravesábamos los caminos no podía sacarme de la cabeza la imagen de esa chica, era tan hermosa, como jamás había visto a alguien. Cuando nos estacionamos en la casa, Panchita estaba en la puerta esperándonos como siempre lo hacía, con esa enorme sonrisa alegre dibujada en sus labios.

—Haber donde traen ese trofeo— dijo con sus manos en la cintura, Emmett entro sin decir ningún comentario al igual que Edward, yo solo me limite a rodar los ojos.

—Y a estos ¿qué les paso?— dijo extrañada

—les pasa que no saben perder… y sobre todo si es contra una mujer, son muy machos estos Cullen— solté una risa y panchita me miro confundida— no te preocupes después vas a entender, prepáranos unos cafés y llévalos a la sala— le di un beso en su frente y me metí a la casa para escuchar a los machos berrear, aparecí en el salón y Edward estaba acostado en uno de los sillones con su mano en la frente, Emmett estaba apoyado en la chimenea con sus brazos cruzados sobre el pecho

—hay por favor muchachos no se van a enojar… ¡oigan! Ganamos, debemos estar felices, por 10 años somos campeones

—No Jazz, somos capeones compartidos— dijo Edward aun con su mano en la frente

—chicos ¿qué pasa con las Swan? Reconozco que aparecieron de la nada y qua todos nos sorprendió pero vamos no podemos guardar rencor por algo así.

— No es rencor Jazz— intervino Emmett

—Jasper ellas llegaron de la nada, con nada, a su rancho que no tienen nada hace solo un mes ¿Cómo demonios hicieron para tener 7 caballos listos en solo treinta días?, a nosotros nos costó meses entrenarlos ¡MESES!—terminó berreo con rabia.

—bueno tal vez…

—Tal vez nada Jasper ¡Nada!— se paro rápidamente del sofá y me asesino con la mirada— Definitivamente o tienen un excelente entrenador o sus caballos son súper dotados porque de otra forma no me lo explico.

—haber y que tanto es lo que les molesta ¿Que sean mujeres?

—no Jasper no tiene nada que ver eso, lo que me enerva es que se atrevan a amenazarnos, a nosotros ¡a los Cullen! Por todos los cielos, ellas definitivamente no saben quiénes somos nosotros pero si quieren averiguarlo estaremos listos para cuando quieran— término Edward muy disgustado

—Ya chicos basta— comenzó Emmett— Jasper tiene razón no tenemos porque tenerles rencor o lo que sea, ellas ganaron de manera justa, debemos esforzarnos para la próxima muestra y listo, el que nace ganador muere siendo ganador chicos, no porque hayamos "compartido" un titulo perderemos todo nuestro legado ya relajémonos, mejor vámonos a dar una vuelta—

—Si vamos— acepto Edward aún enrabiado, conociéndolo el enojo le duraría días.

—vayan yo los alcanzo luego.

Salieron del salón para ir a cabalgar, eso les haría bien, siempre nos relajaba, me deje caer en el sofá pensando en esa chica, Daría lo que fuera por saber su nombre.

—Y ¿donde se fueron todos?— mire hacia la puerta y estaba Sara en el umbral con la bandeja con los cafés, ¡SARA! ella era mi solución

— ¡Sara!.. ¡Qué gusto me da verte!— corrí hacia ella y le quite la bandeja dejándola en una mesita, le tome la mano y la senté en el sofá junto a mi

—hay que pasa Jasper— preguntó confundida.

—tú eres mi única solución, tu estas aquí desde que yo tengo uso de razona sí que debes saber lo que te voy a preguntar

— ¿tiene que ver con lo que paso hoy?, panchita me dijo que habían llegado echando humos

—si todos menos yo pero ese no es el punto, quiero saber Sara, ¿cómo se llaman las hijas de Charly Swan?

— ¿las hijas de los Swan? pero a qué viene esa pregunta.

—hay por favor por lo que más quieras respóndeme y si te sabes el orden mucho mejor, lo único que recuerdo es que ellas son menores que nosotros

—Si ellas son menores de hecho la mayor que se llama, haber…— comenzó a pensar— ¡Rosalie! si la mayor es Rosalie, es una chica rubia ojos azules, cuando niña parecía una muñeca—Descartada pensé de inmediato—. Siempre me acuerdo de la mayor y de la pequeña, la otra como se llama…

—bueno pero haber como es la pequeña

—Ella es de piel extremadamente blanca igual a su madre, de cabellos y ojos color Chocolate, se llama Isabella— descartada, demonios justo nos se acordaba de ella.

—Y la del medio, ¿cómo es que se llamaba?— comenzó a pensar, dios vamos Sara yo se que tu puedes— hay ya me acorde, su nombre es Alice — ¡Bingo!—la de cabello negro y ojos miel es Alice, así se llaman todas Rosalie Swan la mayor, la del medio es Alice Swan y la más pequeña es Isabella Swan

—hay no se qué haría sin ti mi Sara — le tome la cabeza y le di un efusivo beso en sus mejillas, su noticia me ponía aun más contento de lo que ya estaba.

Alice

Alice

Alice Swan

Ese era su nombre

El nombre de un ángel, daría lo que fuera para poder hablarle.

POV Emmett:

Estaba en las caballerizas apoyado en los barandales pensando en todo lo que había pasado, Vamos Emmett no tienes porque disgustarte, eres lo suficientemente maduro como para afrontar una derrota, pensaba mi conciencia, pero lo que más me molesto fue que la hermosa mujer que conocí y Rosalie Swan fueran las mismas personas, casi me morí al verla era la más hermosa del mundo, no podía parar de mirarla, era una aparición, una ninfa, me había dejado encandilado pero luego cuando nos "amenazó" no pude evitar enojarme, nosotros habíamos ganado el título del mejor criadero con mucho esfuerzo no habíamos robado nada, su percepción era muy errada, además Edward tenía razón, ¿cómo demonios habían tenido siete caballos listos en un mes?, si Charly Swan no podía ni siquiera ir al baño solo, era algo difícil de creer, pero sin duda lo averiguaría, no me quedaría con la duda.

— ¿En qué piensas?— me dijo la voz de mi hermano a mis espaldas, traía a nuestros caballos

—En nada hermano— le dije con una sonrisa

— ¿vamos a dar una vuelta a los prados?

—a los limites de los morales, quiero ver cómo van los entrenamientos

—está bien vamos

Nos encaminamos hacia el lado este de nuestra hacienda los prados a los que nos dirigíamos eran hermosos cubiertos de un pasto verde como los árboles en pleno verano, era increíble a la luz del sol todo se veía resplandeciente, cuando divisamos a los hombres que trabajaban bajamos la intensidad de la cabalgata y nos fuimos en trote hacia donde estaban los vaqueros.

— ¡Hola Muchachos!— salude cordial

— ¡Emmett, Edward! ¿Cómo están chicos?, Felicidades por el premio— comento uno de los hombres

—gracias— respondió mi hermano de mala gana

—Arístides ¿cómo vas con la preciosura?— era el nombre de una yegua muy encabronada, nos había dado muchos problemas

—mal, no sé como domesticarla es terrible de verdad no se qué hacer, primera vez en años que un caballo me supera.

—no te preocupes ya veremos que podremos hacer.

Los días pasaron lentos al igual que todo lo demás, los chicos se volvieron a centrar en sus negocios, Edward con las inversiones y Jasper con su vinícola, pero yo no podía dejar de pensar en ese par de ojos azules que me hechizaron era una sensación demasiado intensa que no sabía cómo sacar de mi corazón. Era día Martes, hoy debían de llegar unos pedidos del pueblo pero pasaron las horas y nada sucedía, cuando intente comunicarme con el negocio nadie atendió, así que tome mi camioneta y me encamine hacia la ciudad, al llegar vi una Land rover de color negra y con los vidrio polarizados se me atravesó en el camino casi haciéndome perder el control.

—Maldita sea ¡Fíjese!— grité al bajarme de la camioneta furioso, me fije que en el casi choque habíamos rozado, dejando un enorme rayón en la ya desgastada pintura de mi camioneta

—Lo siento mucho— dijo una voz femenina me gire y la persona que vi parada en la puerta de su auto me dejo completamente fuera de combate…

Ro… Rosalie Swan— susurré, ella me miro aun con los ojos más abiertos.

—Emmett Cullen— dijo con voz firme— siento mucho lo que paso, lo lamento de verdad, pagare los daños de tu camioneta

— No te preocupes— me compuse de inmediato no podía permitir que ella me viera así— ¿estás bien?

—Si claro…— se comenzó a poner nerviosa— bueno me tengo que ir, que estés bien, adiós— se despidió y se retiro rápidamente, el corazón lo tenía como loco, mi pulso y mi respiración eran alarmantemente rápidos. ¿Cómo demonios esta mujer me ponía así?

Llegue al pueblo aun atontado por mi reacción, el vendedor se deshizo en explicaciones y pidió perdón por la falta de atención. Me subí a la camioneta aun conmocionado por la visión de mujer que había tenido en frente, al manejar mi cabeza no podía parar de pensar en el fulgor de sus ojos el teléfono fue lo único que pudo sacármela por algunos segundos de mis pensamientos, mire el visón y el nombre de Edward parpadeaba.

—Emmett tengo una noticia que darte—dijo mi hermano al contestarle

—dime ¿qué pasa?

—no puedo decírtelo por teléfono tienes que venir aquí

— ¿Dónde estás?

—en casa, llamare a Jasper y nos reuniremos los tres

—está bien, no me falta mucho por llegar.

Colgué el teléfono y apure la marcha, seguí manejando pero mis pensamientos nuevamente se vieron nublados por ella, cuando llegue a la casa Panchita estaba en la puerta para recibirme

— ¡Emmett!— saludo con evidente alegría

—panchita dile a los muchachos que bajen todo de mi camioneta, ¿donde están mis hermanos?

—en el despacho, te están esperando

—ve que nadie nos moleste, no nos pases llamadas.

—está bien, como tú quieras

Me fui rápidamente al despacho, al entrar pude ver las serenas expresiones de mis hermanos.

— ¿Qué es lo que pasa?— pregunte al verlos tan calmados

—te tengo la noticia del siglo hermano, adivina quién se va de la región— preguntó Edward

—no lo sé

—Las morales— completó Jasper

— ¿Qué? —no pude evitar el asombro que se formo en mi cara

—hoy me llego un comunicado de la asociación de ganaderos que decía que Morales estaba fuera de la cría porque vendía su hacienda para partir hacia Europa, el precio que pide es muy razonable— dijo Edward con una enorme sonrisa en su cara

—bueno y ¿qué propones chiquillo?— le dije con voz cansada, caminé hacia uno de los sillones y me deje caer sobre él, cerré mis ojos y espere lo que me mi hermano tenía que decir

— ¿qué te parece si le compramos a los morales?, así tendríamos la hacienda más grande de toda la región.

—hay pero que cosas dices Edward, sabes que no invertiremos mas en tierras por lo menos hasta el próximo año— sentenció Jasper

—bueno pero son muy buenas tierras deberíamos por lo menos hablar con morales haber que nos propone.

—no Edward lo siento, sabes que no compraremos nada este año, además estamos concentrados en la cría no en arreglar las tierras, sabes que cuando compramos algún pedazo es mucho el trabajo que se debe hacer para dejarlo optimas condiciones, además no sería un pedazo seria una hacienda.

—pero Emmett…—intento replicar

—pero Emmett nada, lo siento chiquillo no compraremos nada— di por terminada la conversación, me pare del sillón exhalando audiblemente, cuando estaba por salir del lugar Edward volvió a hablar.

—si compramos seriamos vecinos de las Swan, sus terrenos limitan con los morales.

Me gire lentamente con los ojos entrecerrados, pude ver que la reacción de Jasper fue la misma que la mía, a todos nos gustaría ser vecinos de las afuerinas por diferentes razones.

—Y ¿como de que tan vecinos seriamos?— pregunto Jazz

—bueno digamos que su casa y sus establos donde ellas adiestran están justo en los límites de los morales, ósea que si somos dueños de esas tierras tendríamos acceso ilimitado a sus actividades diarias.

Mire a mi hermano y el muy desgraciado sabia como convencerme o por lo menos como implantarme la duda, tenía una maldita sonrisa de satisfacción en su cara, eso significaba que mi expresión era completamente clara. La imagen de la rubia nublo mis pensamientos y por un momento imagine lo que sería poder ir a cabalgar solo para verla un poco más

—Cómprala— dije antes de salir de la biblioteca, esperaba no arrepentirme de aquella decisión.

Ahí estaba yo como un bobo pensando nuevamente en esa rubia, no podía evitarlo, mi cabeza parecía obsesionada con sus ojos y con toda ella pero estaba más que claro que no era el único interesado en alguna, Jasper me debía unas cuantas explicaciones.

POV Bella:

—Bella ven a comer— me llamo mi hermana mientras yo estaba revisando mi correspondencia, de pronto una carta certificada y con membrete de la asociación de ganaderos llamo mi atención, cuando leí el contenido casi quede boquiabierta

— ¡Rose!— grité y avance a sacadas por la casa, llegue al comedor donde todos se disponían a sentarse, le extendí la carta a Rose quien me miro intrigada a medida que iba leyendo sus expresiones iban cambiando radicalmente.

—pero ¿qué demonios es esto?—

—eso mismo… lo que dice

—Que dice niñas, hablen— mando mi padre

—papa lo que pasa es que de la asociación nos mandan a avisar que nuestro vecino ósea la familia morales de van de la zona y venderán la hacienda.

—OH sí, ya me lo temía, el viejo morales hace mucho que quiere marcharse, todos sus hijos están establecidos en Europa, hace tiempo me dijo que quería pasar su vejes allá.

—bueno y eso ¿qué tiene de malo? me refiero a la venta— pregunto Alice como siempre tan alivianada

— ¡Todo tiene, todo tiene!— dije subiendo un poco la voz. — no sabemos quién se vendrá a vivir aquí, tendremos vecinos nuevos

—bueno pero ¿qué tiene de malo?— dijo Alice

—que no sabemos cómo son Alice

—Hay Bella vez cosas donde no las hay— refunfuño

—Chicas ya basta— corto Rose— lo que tenemos que hacer es calmarnos, lamentablemente no tenemos dinero como para hacer una buena oferta y comprar los terrenos así que tendremos que conformarnos con esperar a ver quién nos llega de vecinos

—espero cualquier cosa menos que sean como los odiosos de los Cullen— dije con todo el desprecio del mundo, esos sujetos eran unos sucios y además no sabían perder

—Eso sería casi un premio— dijo Alice en un susurro que alcance a escuchar, entrecerré mis ojos a mi hermana y ella cambio la dirección de su mirada.

—Bueno chicas entonces almorcemos y luego vemos todo lo demás— termino mi padre.

Desde luego a penas llegaran los nuevos dueños iría a poner orden a nuestros límites, no quiero que nadie se aproveche de nuestras tierras.

Dos semanas más tarde

— ¡Bella!— sentía la voz de Jake gritarme, estaba revisando a una de las yeguas que estaba por parir y parecía que el potrillo venia en mala posición— ¡BELLA!— grito aún mas fuerte

— ¿Qué pasa Jake?— le pregunte saliendo de donde estaba

—en los en limites de los morales hay unos vaqueros tumbando el cerco de tornado negro—dijo intentado recobrar el aire

— ¿Qué?— grite furiosa

—si dicen que son vaqueros de los nuevos dueños, la hacienda de los morales ya fue vendida.

—con un demonio ¿cómo pueden ser tan… tan? Hay que rabia, ensíllame mi caballo iré a ver qué pasa.

—claro que si

Tome mi fusta, mi sobrero y me dirigí a donde estaban los caballos, lance un golpe lleno de lustración con la fusta, quien demonios se creía el nuevo dueño no dejaría que nos pasara a llevar, a Bella Swan nadie la podía apabullar.

Me monte en mi caballo pidiéndole a Jake y a dos vaqueros más que me acompañaran, cabalgue rápidamente por los predios adentrándome en las llanuras, llegue hacia donde estaban los limites con los morales y en efectivo habían muchos vaqueros tumbando los cercos y poniendo unos nuevos. Nos paramos a una distancia prudente a observar la situación

— ¿vas a quejarte Bella?

—claro que si Jake, muy capaz que no estén midiendo bien y nos estén quitando espacio además no entiendo porque no nos pidieron permiso y los cercos pertenecen a las dos haciendas, pero ahora veremos que están tramando.

Me acerque con el caballo y me pare enfrente de ellos

—Y a ustedes ¿quién les dio permiso para tumbar los cercos, quien les dio la orden?— pregunte muy altanera

—los nuevos dueños de la hacienda señorita— dijo el hombre saludando donde con su sombrero

—mire yo soy de la familia Swan, ósea sus vecinos y no hemos dado autorización para nada así que me paran ya la faena, se los exijo

—hay señorita cuanto lo sentimos, pero nosotros solo recibimos ordenes de los patrones.

— y ¿quién demonios son sus patrones?

—bueno mire ahí, ese que esta de chaqueta café es uno de ellos, si quiere hable con él.

—OH que bien muchas gracias— dije de manera sarcástica, mire hacia donde me indicaba y en efectivo un hombre estaba parado de espaldas, mire el ancho de esta y sentí un escalofrió era más alto y maceteado que yo pero no me dejaría amedrentar.

—Bella ¿quieres que te acompañe?

—no gracias, yo me encargo de este—dije con desprecio

Me baje del caballo para caminar a toda prisa hacia las cercas, me pase hacia los terrenos y ahí estaba, era un tipo alto de cabello revuelto de color cobrizo y además traía una chaqueta café, ¿quién demonios serian?

— ¡Oiga señor necesito hablar con usted!— le grite mientras me acercaba— ¿así que ustedes es el nuevo dueño de las tierras de los morales?

El hombre se giro dejándome ver la cara del nuevo dueño, mi cuerpo se partió en miles de pedazos al ver de quien se trataba, de pronto todos los recuerdos de la exposición saltaron a mi mente, el mismo muchacho que me había ayudado, el hombre que se supone era mi enemigo y el que tenía en frente de mi en estos momentos eran la misma persona, palidecí al saber que Edward Cullen era el nuevo dueño de estas tierras.

—Así es soy el nuevo dueño pero dígame en que puedo servirla Señora Isabella Swan, ¿necesita alguna ayuda tal vez?

Me quede estática mirando no podía creer que teníamos de vecinos a los Cullen, ósea que "Aguas Claras" y Tornado Negro" ahora solo estaban separadas por unas cuantas vayas, ¿Cuántos problemas nos traería esto?

Demonios, en estos momentos maldecía mi suerte.