Disclaimer: los personajes no me pertenecen a excepción de los muñecos xD

Eh aquí la continuación, disfrútenla!

Capitulo 5: Un nuevo descubrimiento.

¡No puedo creer que Raven me hubiera dejado aquí!. Pensaba Starfire quien flotaba de lado a lado quejándose una y otra vez.

– ¿Quien de aquí es Starfire? – Preguntaba el guardia de una de las celdas.

– ¡Oh, Soy yo! – Exclamo rápidamente la extraterrestre volando hacia la entrada de su celda.

– Queda en libertad señorita, un joven probo su inocencia – Aclaraba el guardia conforme abría el cerrojo con una de sus llaves.

– ¿Enserio?, ¡Qué alegría! – Sonrió triunfante conforme salía volando de ese horrible lugar.

Por otro lado Cyborg esperaba en la entrada de la jefatura de policías mientras en una de sus manos sostenía una hamburguesa gigante.

– Con que aquí estabas – Regañaba Cyborg – Pensé que te habías ido con Raven.

– ¿Q-que…? – Tartamudeo la extraterrestre por la traición de su amiga – ¡La muy traidora le mintió a la policía para poder salir!

– ¿Cómo? – Preguntaba Cyborg confundido, dándole una mordida a su hamburguesa.

– Un minuto…¿Ella confeso que me había dejado aquí?.

– En realidad…no – Admitio Cyborg – Llame a tu localizador y nadie contestaba, entonces yo pasaba por aquí porque al lado de la prisión ay un restaurante de hamburguesas, después te vi en la ventanilla de la celda, y así fue como paso – Finalizo sonriendo de oreja a oreja.

– Entonces no tenias la intensión de salvarme… – murmuraba la extraterrestre decepcionada – ¿¡Solo era una coincidencia con el restaurante de hamburguesas!.

– Bueno…la verdad es que, si – Admitía Cy Nerviosamente.

– ¡De todos modos gracias! – Exclamaba molesta la pelirroja para después salir de la prisión al lado de Cyborg.

Mientras en la Torre T, los dos muñecos vivientes permanecían por fuera de la habitación del alocado líder, esperando escuchar señales de dolor y suplicas. Pero no se escuchaba absolutamente nada.

– No escucho nada… – Susurraba Yuki – Oye bobo, ¿crees que murió?

– …

– Tienes razón, mejor entrare a ver…

Yuki aun inseguro abrió la puerta con discreción, encontrando así una escena sentimental provocando que este se helara por completo. Los dos titanes estaban perdidos en un beso, labios con labios, mientras que bobo por su lado se encontraba totalmente quieto puesto que aun no podía ver.

– Ama, ¿¡porque lo estas besando! – Preguntaba un exaltado Yuki.

Enseguida al notar que una figura pequeña los observaba Raven aparto los brazos de él pelinegro inmediatamente, volteando a ver al pequeño muñeco quien permanecía sin habla por lo sorprendido que estaba.

– ¡Yuki! – Exclamo la chica.

– … – Dijo bobo.

– Yuki yo, no quería decírtelo pero… – Susurro Raven examinando el suelo con mirada decidida – Por lo de hace rato, note que te gustaba Robin, y si quieres que sea tu novio tengo que… aprobarlo primero.

– ¡Oprah!, no te creía esas mañas – Murmuraba el loco de el pelinegro sonando bastante idiota.

– Lo ise por Yuki – Admitía con nerviosismo.

– Ama, ¡pero yo no soy gay! – Exclamaba Yuki quien se encontraba paralizado – ¡Ya te dije que ese loco quería abusar de mi!

– Solo estábamos jugando – Intervino Robin – Yo te amo a ti Oprah.

– ¿Pueden dejarnos a solas por un momento…? – Preguntaba fríamente Raven.

– ¿Para q lo beses otra ves?, Uy que asco – Susurraba el muñeco con mueca de disgusto – Si mejor nos vamos, ven bobo no queremos ver cosas de adultos…

Enseguida Ambos muñecos salieron de la habitación saltando inocentemente, dejando a los dos titanes completamente solos.

– ¡No, Oprah detente! – Se quejaba Robin – Primero me besas y luego me golpeas, ¡creí que me amabas!.

– Ya te dije q solo lo hice por yuki. – Respondía la chica fríamente

– ¡Bueno al menos si no tengo a Oprah tengo a Lindsay!

– Idiota… – Lo callaba Raven con otro golpe.

Por otro lado, Yuki ayudaba a Bobo a encontrar su cabeza en el cuarto de Chico Bestia.

– ¡Mira lo que encontré! – Gritaba emocionado él muñeco.

Bobo molesto no volvió a responder, sin embargo ese silencio era diferente a los demás, como si le estuviera gritando "¡Idiota, no puedo ver!".

– ¡Discúlpame Bobo!, se me olvida que no tienes ojos… – Sonrió inocentemente Yuki.

– …

– ¡Pero mira!, Encontré tu cabeza – musito señalando la cabeza de un osito que llevaba un antifaz como él de Robin.

Yuki sin pensarlo salió de la habitación para buscar algo con que cocer la cabeza de Bobo, regresando después con una aguja y un hilo.

– ¡! – exclamaba Bobo al ver el tamaño de la aguja.

– Esto no dolerá… – susurraba inocentemente el muñeco Yuki comenzando a coser su cabeza.

Tras varios intentos, y tras varios gritos por parte de Bobo, el muñeco de Raven había terminado con su objetivo.

– ¡Lo logre!, cosí tu cabeza yo solito – expreso orgulloso por su trabajo.

– ¡Tengo la cabeza al revés! – Gritaba enojado.

– ¡Oh vamos!, vele el lado bueno…por lo menos tienes cabeza – Tranquilizo Yuki.

– ¡Me veo rara!, ¡Soy un fenómeno!.

– Bah, estas exagerando...un momento – Expreso este parando en seco mirando a Bobo de pies a cabeza – Eres… ¿¡eres una chica!.

– ¡Claro que lo soy! – exclamo molesta "Boba".

– No puedo creerlo…dormí contigo cuando estábamos jugando, ¡me siento sucio…! – Se decía para sí mismo.

Mientras que por su lado los Titanes descansaban en el Living, mirando una de sus películas favoritas.

– ¿Star? – Preguntaba Chico Bestia al ver a su amiga como fiera.

– ¿¡Donde esta Raven! – Exclamaba molesta Starfire volando de lado a lado.

– Debe de estar en su habitación – Indico Cyborg como todo un soplón.

– Gracias… – Agradeció molesta la extraterrestre para después perderse por los pasillos.

– Aquí vamos de nuevo – suspiro Raven al observar como su mejor amiga se aproximaba hacia ella.

– ¡Eres una traidora! – Exclamaba Starfire con intensiones de pelear.

– Todo esto es culpa tuya – Indicaba tranquilamente Raven poniéndose a la defensiva.

– ¡Chicas, chicas! – Intervenía Robin apareciendo por los pasillos – No se peleen por mí, hay suficiente sexy Robin para las dos – Indicaba el líder pareciendo todo un alcohólico.

– ¿Eh? – Expresaron las dos al unisonó.

– Tranquilas nenas – Las calmaba Robin pasando su brazo en la cintura de cada una, provocando que la extraterrestre se sonrojara en reacción.

– Bien, no te are nada por hoy – Le aseguro Star demasiado nerviosa, apartando el brazo de Robin mientras daba media vuelta dirigiéndose al Living renegando.

– Hey Oprah suéltame – susurro apartándose de Raven – Si Lindsay nos ve perderé a una y solamente me quedaras tu – señalo el aludido provocando que Raven le soltara una bofetada al instante.

Mas tarde el mitad robot se aseguro en amarrar a Robin en su cama para que este no causara más problemas.

Ya era de noche y Cyborg moría por irse a la cama, dio un último vistazo asegurándose de que su líder no se forzara mas, cosa imposible para un enfermo que deliraba con animalitos por la fiebre, resignado apago las luces para después salir de su habitación dejando solo a su pobre y enfermo amigo. Robin sin objetar nada al sentir que no podía liberarse se quedo profundamente dormido.

Al día siguiente el líder despertó sintiéndose mucho mejor, la fiebre ya había parado y la enfermedad había cesado favorablemente.

Abrió los ojos con pesadez y soltó un ligero bostezo, mirando hacia los lados asegurándose de que se encontrara en su habitación.

– Valla…que sueño tan mas loco he tenido, Chico bestia Piccolo y Cyborg Barney, ¡que gracioso! – susurraba para sí mismo, aliviado de que todo había sido un sueño.

– Tengo una buena y una mala noticia – musitaba una dulce vocecita – La buena es que encontré la cabeza de Bobo, ¡pero la mala es que es una hembra! – Exclamaba Yuki quien reaparecía en la cabecera de su cama.

Los Titanes se encontraban desayunando tranquilamente en el comedor, hasta que los gritos de Robin se hicieron presentes por toda la habitación. Los héroes se alertaron al escuchar como su líder vociferaba en su habitación, por lo que todos dejando su desayuno fueron inmediatamente a donde este se encontraba.

– ¡Ayúdenme! – Gritaba el pelinegro como poseído mirando a Yuki, que lo miraba confundido.

Starfire fue la primera en entrar, siguiéndole después los demás titanes alterados por sus gritos.

– ¿Robin que sucede? – Pregunto la extraterrestre.

– ¡Los muñecos están vivos, desátenme ahora mismo! – Exigía el pelinegro tratando de zafarse.

Los titanes se extrañaron al ver que él muñeco de Raven y de Robin permanecían inertes en el suelo sin moverse.

– Viejo, debes estar muy enfermo – Indicaba Cyborg sin creerle.

– El dice la verdad, ¡Están vivos! – corrigió Chico Bestia, quien ya los había visto con vida antes.

– ¡Amarren a Chico Bestia también! – Exclamaba Starfire.

– No, ¡Es enserio! – Se defendió el verde – ¡Raven diles que es verdad!

– Amárrenlo… – susurro Raven con malicia.

– ¡Confiesa Raven ! – Bramo molesto Chico Bestia.

– Esperen…no sabemos si Raven dice la verdad – Objeto Starfire aun ofendida.

– ¿Que quieres decir con eso Star? – pregunto Cyborg confundido.

– ¡Que es una mentirosa! – Exclamo molesta la pelirroja.

– Cyborg yo no miento… – Se defendía la de la capa.

– ¡Mientes! – Volvió a acusar Star.

– Hey amigos, no ay porque hacer tanto alboroto –Intervino nuevamente aquella vocecita – solo bromeábamos.

– ¡Exacto, solo bromeaban! – Asintió Chico Bestia, dándose cuenta de que el que había Hablado había sido el mismo Yuki.

"WTF"

– ¡Están vivos! – gritaron todos al unisonó.

Continuara…

Perdón por la tardanza xD hahaha bueno espero y les allá gustado :D comenten ñe!

Adiós n_n