Disclaimer: ¿Creen acaso que algo como esto podría ser escrito por la autora de ese libro? No, no. Por eso el drabble es mío y los personajes de esa Meyer. La canción es de el grupo sueco Abba (sí, vale, me gustan mucho U_U) :D.

Claim: Rose/Jake

Summary: Su asqueroso olor ahora impregna tu piel y extrañamente no te molesta. -Drabble, Jake/Rose. Para Sil, Analu Cullen y MC'Phoenix.-

Advertencias: Lime/lemon, lo normal x)

Nota: Para Sil, porque se sacó muy buenas calificaciones en sus exámenes y eso :3; espero que te guste, espo, que me costó horrores hacerlo, ily:D. Y para Analu porquesemediomichingadagana y la amomuchísimodemasiado(l) y porque no he podido hacer su Alice/Jake, pero ssh, eso no debe saberlo ella. Muchas gracias, Maga, por betearlo y aguantarme con mi drama por los títulos y sólo por eso (y más vale, porque te quiero y eres mi esposa, pero los demás no deben saberlo(?) :D) también es para ti :3.


«Ain't no big decision, you know what to do.
La question c'est voulez-vous»

(Voulez-Vous - Abba)

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Ni siquiera sabes cómo es que llegaron a esa situación (pero te suena a que hubo muchos insultos de tu parte) y te seguirá importando un carajo mientras él siga besándote y tocándote de esa forma; porque ¿ese chucho? sí que sabe hacerlo, lo admites. Mordisquea tu cuello y desearías poder hacer lo mismo, pero te contienes porque si llegas a matarlo en ese momento, te matas o algo.

Su torso desnudo roza con tus pechos y ¿eso que sale de tu boca? exacto. Un gemido. (Y es que, Dios, ni siquiera te habías percatado de que tu sujetador hacía tiempo que había desaparecido). Porque quema (no como el infierno que pasaste mientras eras convertida, ni como cuando Emmett te toca, no, sino que diferente, en muchas maneras).

Te levanta con un solo brazo y tú instantáneamente enredas las piernas a su cadera. La fricción que creas te hace abrir tus ojos ampliamente y jadear en busca de un aire que realmente no necesitas.

Y él sonríe (tonto, fanfarrón) por ello.

Entra en ti y gimes contra su boca.

Aumentas el ritmo, llevando tú el control absoluto de todo; más, más y más, hasta que tu cuerpo se tensa al igual que el suyo, te abstienes de gritar como lo deseas, pero él no.

Te vistes más rápido que de costumbre, su asqueroso olor ahora impregna tu piel y extrañamente no te molesta.

No lo miras, ni un adiós ni nada. Lo usaste, lo disfrutaste y no hay nada más.

(Aunque tú sabes que volverá a repetirse una y otra vez).