Lo que a todas nos encantaria que pasara entre Bianca y Balthazar en un dia que ambos deciden saltarse la clase de Tecnologia Moderna.

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenecen todo es propiedad de Claudia Gray.

Dedicado a todos ustedes que sin lectores esta historia no seria nada. Millones de gracias por leer.


Se que te amo

N/A:

Sujete el diamante en la oscuridad intentando memorizar su figura con las yemas de los dedos, toque la sangre seca y pensé en Balthazar, en como las cosas cambiarían ahora que ambos habíamos bebido la sangre del otro, sentí la necesidad de verlo, de tocar su cabello rizado y de besar sus labios dulces.

Quería salir a buscarlo, quería correr por los pasillos helados de Medianoche hasta encontrarlo y abalanzarme a sus brazos pero no podía levantarme y correr hasta encontrarlo. Algo dentro de mí me decía que esta sería la última vez que podía controlarme, controlar los impulsos que la vorágine de la sangre desataría implacablemente. Suspiré y me dormí sujetando el diamante y pretendiendo que Balthazar estaba a mi lado, que vigilaba mi sueño y me abrazaba.

Dormir única y exclusivamente sobre un lado de la cama era bastante más cansado de lo que cualquiera creería y pretender que había alguien más a mi lado me había adormecido todo el costado derecho, de igual manera si Balthazar hubiera estado en mi cama uno de los dos habría caído al piso, mi cama era, de por sí, bastante pequeña para uno mucho más para dos. No es de sorprender que cuando mi "Balthazar imaginario" se levanto me adueñe de la cama y dormí hasta las diez de la mañana. Cuando desperté encontré una nota de Patrice tirada a un costado de la cama.

"Bianca:

Picnic. Hoy. Cerca de la fogata.

Espero que asistas.

Patrice"

Sonreí al ver la firma de Patrice, casi abarcaba la mitad de la hoja y estaba llena de trazos delicados y complicados, justo como ella. Me guarde la nota en el bolsillo trasero del pantalón y me acerque a la ventana como si pudiera ver a través de la espesa masa de arboles. Me pregunte si Balthazar estaría ahí.

Metí el vestido blanco de la noche anterior en un bolso con un gancho, pensé en meterlo a mi closet pero estaba demasiado lleno, no cabria ni la mitad de la ropa que tenia tirada en el piso. Recordé que mi madre lo había tenido guardado en mi antiguo armario en la habitación extra de su pequeño departamento donde había estado las semanas antes de que el curso iniciara. Salí de la habitación y al girar al final del pasillo me encontré con Balthazar.

—Buenos días— Me saludo. Estaba recargado en la pared como si tuviera tiempo esperando a que pasara sonreí al pensar que esperaba por mi.

—Hola.

—Los demás están teniendo un picnic ¿quieres ir?

—Claro, solo tengo que llevar esto al departamento de mis padres— Explique y le mostré el gancho con el vestido, como siempre Balthazar en su caballerosa forma de ser se ofreció a cargar el vestido aunque no tuviera un peso que yo no pudiera cargar.

—Por favor pasa —Pedí cuando abrí la puerta— Hey ¿mamá, papá?

Mire alrededor del departamento y no los vi, me acerque al calendario donde mi madre anotaba desde fechas de exámenes hasta lo que tenía que hacer y vi que estarían fuera del campus acompañando a los estudiantes que querían salir de Medianoche. Había estado tanto tiempo dormida que se me había olvidado por completo la salida.

—Están de chaperones— Le informe a Balthazar que esperaba a mi lado de pie.

—Tal vez, debería esperar afuera— Sugirió.

—No, así está bien —Respondí sorprendida ante su educación tan tradicional. En momentos como este me acordaba que él era un vampiro con muchos más años que yo, un vampiro que había sido criado de una manera completamente diferente hacía mucho tiempo— Solo dejare esto en mi armario.

Entre a mi habitación y abrí el viejo armario, esperaba que estuviera vacio pero mi madre lo había llenado con abrigos y decoraciones navideñas. Suspire y empuje todo a un lado lo cual no resulto como yo esperaba puesto que el armario comenzó a ladearse amenazando con caer.

—¿Un poco de ayuda?

Si bien no había terminado de decirlo Balthazar ya estaba a mi lado deteniendo el mueble. Entre los dos empujamos la ropa a los costados para hacer espacio justo en medio, donde no se aplastaran las flores, para meter mi vestido. Cuando iba a cerrar las puertas una postal del beso de Klimt cayó al suelo y el la levanto.

—¿Klimt?— Pregunto.

—Si —Respondí y sin saber muy bien por que comencé a explicar porque me gustaba— hay algo de la manera en que el la sostiene, como si fuera lo más preciado de su vida, que me hace enamorarme de la imagen, es hermosa ¿no te parece?

Balthazar no respondió a mi pregunta inmediatamente sino que medito la respuesta. Después de unos largos segundos dio un paso y luego otro y sin darme cuenta como me encontré entre sus brazos fuertes. Me sentí pequeña, insignificante y a la vez sentí que era lo más importante para él, ahora sabía que era lo que la mujer del beso sentía, lo que pasaba por su mente. Pase mi brazo sobre su cuello, aferrándome a Balthazar como si mi vida dependiera de ello, como si fuera mi salvavidas.

El contacto de la piel de Balthazar con la mía ardía como si fuera un hierro al rojo vivo, la atracción que había entre nosotros desde que habíamos bebido del otro había incrementado de manera increíble, la distancia entre nosotros era inmensa y cualquier manera de acortarla la haría, lo que fuera, sin importar que.

Mis dedos inexpertos y torpes comenzaron a desabotonar la camisa de Balthazar para mi decepción debajo de la camisa tenía una playera blanca de cuello redondo. Se separo por un instante lo suficientemente largo únicamente para quitarse la camisa y sacarse la playera por la cabeza, sus dedos comenzaron a levantar la playera ligera que me había puesto y al llegar a la mitad de mi abdomen se detuvo. Entre besos y suspiros logro preguntar.

—¿Estás segura?— Pregunto y sin saber cómo o por que le di mi respuesta.

—No— Escuche lo que había respondido y me sorprendió haberlo hecho. Hasta ahora nunca me había puesto a pensar cuando ocurriría o con quien, como seria y que sentiría por el o si él estaría realmente enamorado de mi. Toda la vida, al vivir entre humanos, en una escuela normal me había imaginado un adolecente normal y no con un caballero de otra época, nunca con alguien como Balthazar.

Pude ver dentro de su alma a través de sus ojos marrones profundos y sinceros, bondadosos y nobles como con una palabra mía se detendría sin objeciones, como con una negación de cualquier tipo dejaría todo o llegaría hasta donde yo quisiera, llegar a ninguna parte o hasta al final.

Mis labios se estrellaron contra los suyos y el sin rechazarme se separo de mi.

—No necesitamos…— Comenzó a decir, pero yo no quería que lo dijera, no quería que dejáramos esto así y aunque quisiera algo dentro de mi había despertado con su sangre y estaba sediento, no podía parar. Decidí continuar confiaba completamente en él, le confiaría mi vida de ser necesario podía hacerlo, lo haría.

Impedí que terminara la oración con un beso febril y supe que de este punto en adelante las palabras sobrarían.

Me quite la playera y dirigí a Balthazar a la cama que hacía meses que no utilizaba, al estar cerca se sentó en el borde de la cama y desabotono mis jeans, los empuje con los pies hacia abajo y los saque de un jalón. Por un instante desee tener algo más interesante o menos vergonzoso que bóxers de estrellas, como algo de encaje o de un color liso, algo más atractivo más sexy.

Puse las rodillas a ambos lados del cuerpo de Balthazar y comencé a besarlo, mis labios se deslizaron de su boca a su cuello a su torso mientras que sus manos acariciaban cada centímetro de piel desnuda que podían encontrar. Sentí como sus dedos soltaban los broches de mi espalda, los tirantes cayeron por mis brazos y deje que se resbalaran hasta salir por las puntas de mis dedos. Los labios junto con su lengua acariciaron todo mi torso desnudo.

Balthazar se giro sobre mí, escuche como el colchón crujía y luego se hundía bajo la mano con la que sostuvo todo su peso. Se ergio un momento para soltar sus jeans ajustados una vez que lo hizo levante la cadera un poco para que pudiera sacar mis bóxers estrellados sin detenerme a pensar lo que estaba a punto de pasar lo rodee con las piernas.

El sensual baile de caderas comenzó junto con un dolor punzante, ni el dolor, ni el sudor podrían separarnos. Sus manos me sujetaron por la cintura con fuerza y me aprisionaron contra él. Me abrace a su espalda y con los labios entre abiertos comencé a besar su cuello dando mordiscos con más fuerza conforme el placer iba tomando control.

Parecía que estábamos en un lugar atemporal donde los segundos, los minutos se habían convertido en días completos, donde no había noche ni día, sin estaciones, sin más compañía que la del otro, un lugar donde los suspiros y los gemidos eran insuficientes para ocultar el silencio del infinito. Al alcanzar el éxtasis de haber sido consumidos por la pasión nuestros labios y nuestras lenguas se unieron por última vez junto con una explosión que nos devolvió a la torre fría y silenciosa de Medianoche.

Nuestros cuerpos, sudados y cansados se amoldaron el uno junto al otro por unos minutos hasta sosegar la respiración agitada. Besé una gota de sudor que resbalaba por su clavícula y susurre a su oído.

—Balthazar creo que te amo—Ambos reimos y luego añadi — Se que te amo.

—Hola Balthazar— Saludo Courtney con sus dientes perfectamente blancos.

—Hola Courtney— La salude y entrelace mis dedos con los de Balthazar.

—Creí que las fiestas no eran lo tuyo— Dijo y pude escuchar el veneno escurriendo de sus palabras.

—Es mi culpa, yo la obligue a venir. Bianca quería pasar todo el día en la torre —Explico y pude ver su mirada de complicidad y burla— escuchando música pero no me pareció que fuera apropiado.

La boca de Courtney se quedo abierta cuando Balthazar rodeo mi cintura con su brazo. Algo me decía que esta fiesta no iba a ser tan terrible como las anteriores a las que había asistido.

Fin.


N/F:

Hola a todos! Lo prometido ahora no es deuda, aqui estoy actualizando despues de no tanto tiempo. En fin este es el tercer lemmon en toda mi historia de fanfiction xD y bueno que les pareció? Espero sus comentarios y creo que aquí termina la historia. Ojala nos veamos, leamos, pronto en alguna otra historia.

Cuidense mucho.

Su amiga:

†Sweet Bloody Dreams†