Disclaimer: Los personajes son de Meyer. Yo nada más me adjudico esto que leen aquí.

Summary: Aunque aún los recuerdos te invaden, ella es tu rayito de sol. Tu pequeña hija es quien hace feliz tu vida.

Para EliannaCullen por su cumpleaños.


Mi hija

Miras de nuevo el panel que anuncia las llegadas. Ya debería estar aquí, pero prefieres no angustiarte al respecto. Renée sabe que llevas todo el año esperando este día, y no crees que sea capaz de negarte ese derecho.

–¡Papi! –escuchas a lo lejos y reconoces esa vocecita que tanto esperabas.

Entonces, volteas y ves un pequeño cuerpo acercándose rápidamente hacia ti. Su largo cabello castaño se agita por la carrera, mientras tu sonríes ampliamente. Tu pequeña hija viene corriendo y, de repente, se tropieza con el aire, cayendo de rodillas. Llegas rápido hacia ella y la cargas; ves como sus ojitos marrones se empiezan a llegar de lágrimas y besas su mejilla para amortiguar el dolor. Ella parece olvidarlo, porque rápidamente te sonríe, mostrándote una dentadura incompleta.

–¡Pero mira qué grande estás! –le animas–. Estás más alta, mi amor.

–Eso es porque ya tengo siete –dice, segura de sí misma, y haciendo un ruido chistoso por pronunciar la "S" sin los dos dientes incisivos inferiores–. Papi, mira ¡se me han caído dos dientes!

La contemplas con todo el amor posible, mientras ella te cuenta cómo ha sido su vida en todo este año que no ha estado contigo. Te duele saber que te estás perdiendo de cosas importantes, pero sabes que ella no te lo reprocha. A pesar de que aún es muy pequeña, es muy inteligente. Ella es el centro de tu vida, la razón por la cual siempre estarás agradecido con Renée por dejarte convivir, aunque sea por poco tiempo, con un pedacito del amor que alguna vez compartieron.

Ves como tu ex esposa se acerca a ustedes, sonriendo por la muestra de cariño que se expresan tu pequeña Isabella y tú en el aeropuerto. Te entrega la maleta con sus pertenencias y solo atinas a asentir con la cabeza. Todavía te cuesta algo de trabajo poder establecer una conversación con ella sin que todos los recuerdos se te vengan encima.

Pero, en ese momento, haces a un lado ese escozor en tu corazón para dedicarle toda tu atención a tu hija… su hija. Ella, quien no tiene la culpa de que su relación no haya funcionado y tuvieron que tomar caminos separados, quedando en medio.

–Gracias –atinas a decir con una sonrisa, la cual ella te regresa antes de dar media vuelta y marcharse, para dejarte disfrutar de tu pequeña por una temporada.


¡Sale el regalo #2!

Vale... son casi las 2:30 de la mañana. Tenía una idea para esto, pero al final decidí cambiarla, así que espero que te guste tu regalo, linda.

Realmente, todo esto fue pensándole un poco en cómo serían esas visitas que Bella le hacía a Charlie cuando era niña. Busqué rápidamente todas las referencias que venían al respecto en los libros, y esto fue lo que salió: pequeño y, espero, dulce.

Recuerden... Charlie es amor (L)

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