Summary: La situación económica de Bella y la enfermedad de su madre, la obligan a aceptar la propuesta del millonario Edward Cullen, él esta obsesionado con ella, pues ha sido la única mujer que lo ha rechazado en toda su vida, ¿Cuál será su proposición?

Disclaimer: Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer.

Nota: Hola chicas, de nuevo vuelvo con otra historia, creo que este también es un tema trillado, pero lastimosamente es lo que se coló en mi cabeza y no pude evitar hacer la historia con este tema, ojala les guste. Todo el fic esta desde el punto de vista de Bella, así que las fans del Pov-Edward tendrán que disculparme esta vez, pero quise reservar los pensamientos de Edward en esta ocasión, para que sea el mismo quien los cuente al final.

Quiero dedicar esta historia a Deysi Maria, feliz cumpleaños, algo atrasado, pero aquí esta lo que me pediste, gracias por tu comentario y si, en mi país también se es mayor de edad a los dieciocho, así que felicidades por tu mayoría de edad, como me pediste aquí te dedico, no solo un capitulo si no la historia completa.

Muchas gracias a todas las que siempre me dejan sus comentarios en todas mis historias y que están al pendiente de alguna de mis nuevas publicaciones, les agradezco inmensamente por su apoyo, de verdad me animan a seguir escribiendo.

No siendo mas, les dejo la historia y nuevamente espero que sea de su agrado.


NOVIA COMPRADA

By. Yurika Cullen

Capitulo Uno

Estaba realmente cansada, el día de hoy había sido agotador, por lo menos me quedaban cinco minutos mas y por fin terminaría mi turno, aunque eso no significaba que terminara mi día, aun me quedaba mi otro trabajo, el mas estresante y fastidioso de todos, pero ¿Qué puedo hacer? necesito ambos trabajos. Desafortunadamente soy una chica normal y de pocos recursos, estudio en la universidad en la mañana y tengo dos trabajos, uno en la tarde y otro en la noche, aunque para una chica normal con un solo trabajo le bastaría para sustentarse y para pagar la universidad, a mi definitivamente ambos trabajos me quedan cortos.

Aunque en casa solo somos mi madre y yo, ella no puede trabajar, Renee lastimosamente desde hace un par de años esta padeciendo de cáncer, cuando se lo descubrieron estaba un poco avanzado y aunque inmediatamente se sometió a tratamiento de quimioterapia, todas las sesiones la dejan muy débil y siempre tiene que estar descansando, por lo tanto perdió su trabajo y nadie la quiso contratar después de ello, además yo tampoco se lo hubiera permitido, después de la muerte de mi padre, Renee ha tenido que trabajar para mantenernos a ambas y en esta ocasión es tiempo de que sea yo quien me haga responsable y de que ella descanse.

Y así ha sucedido, el instituto lo termine con mucho esfuerzo y de igual manera estoy terminando la universidad, pero el tratamiento de quimioterapia y los medicamentos de mi madre son muy caros y me ha costado muchísimo poder pagar todo, por lo que un solo trabajo no me alcanza, trabajo en este café en las tardes y en un bar por las noches, en ambos hago de mesera, aunque en el café los fines de semana ayudo en la cocina.

— Bella, atiende la mesa seis por favor— me dijo Alice, mi compañera de trabajo, una chica bastante amable y enérgica. Mire hacia dicha mesa y suspire frustrada

— ¿Otra vez yo? ¿Por qué no lo atiendes tu?— dije con fastidio

— Bella, sabes perfectamente que siempre exige que tú lo atiendas, no tienes opción—

— Es tan insistente— dije frustrada

— Lo se amiga, pero, anda y atiéndelo, mientras mas rápido lo hagas, mas rápido terminas— volví a suspirar cansada, Alice me dio una sonrisa para animarme y resignada me dirigí a la mesa seis

— Buenas tardes, ¿Va a tomar lo mismo de siempre?— dije amablemente pero cortante

— Buenas tardes Bella ¿Cómo estas?— me dijo mientras sonreía

— Bien, ¿Lo de siempre?— volví a preguntar irritada, él dio una risita que me provoco borrársela de un puño, ¡era tan arrogante!

— Siempre tan amable Bella. ¿Cómo esta tu madre?— pregunto tranquilamente

— Señor Cullen, le recuerdo que estoy trabajando, no se me permite sentarme y charlar, mi madre esta igual que siempre, ahora si es tan amable, dígame que va a tomar, no puedo andar perdiendo el tiempo con usted o de lo contrario hare que lo atienda alguien mas— él suspiro

— Hoy no voy a tomar nada— me dijo de nuevo tranquilo

— ¿Entonces que hace aquí?—

— Tu turno ya término— me informo

— ¿Perdón?— dije confundida

— Tu turno acaba de terminar el día de hoy, no voy a tomar nada porque quiero hablar contigo y como ya estás libre puedes sentarte y charlar conmigo— yo mire el reloj de pared en medio del café y efectivamente eran las seis de la tarde, fruncí el seño disgustada, este hombre me sacaba de mis casillas

— Por mas que mi turno termine, por si no lo recuerda señor Cullen, tengo otro trabajo y no quiero llegar tarde—

— Tu otro trabajo no empieza hasta las siete— me volvió a decir mientras sonreía con arrogancia, yo cada vez me sentía más desesperada e irritada

— Si, efectivamente, pero también esta algo lejos de aquí y si me quedo a charlar igual llegare tarde—

— Yo te llevo— volví a suspirar frustrada

— Señor Cullen…—

— Edward, ¿Cuántas veces te he dicho que me digas solo Edward?— dijo suspirando cansado

— Señor Cullen— volví a decir— y ¿Cuántas veces le he dicho que no me moleste más?— dije molesta

— Yo no te molesto Bella, te estoy ofreciendo algo diferente— yo reí con ironía

— ¿Algo diferente? Lo siento mucho, pero yo no estoy en venta— le dije apretando los dientes

— ¿Por qué no me das diez minutos? Si no te gusta lo que te propongo entonces no te molestare más—

— Lo siento mucho señor Cullen, pero no necesita explicarme más, anteriormente he escuchado suficiente, y puedo asegurarle, que no me interesa. Si me disculpa tengo que marcharme— antes de que terminara de girarme para irme, me tomo de un brazo y me detuvo. Me maldije internamente al sentir que me estremecía con su toque

— Espera— me dijo serio, yo me gire rápidamente para mirarlo y para soltarme de su agarre, él me tendió una tarjeta— Toma, si cambias de opinión o necesitas algún tipo de ayuda, solo llámame— estuve a punto de dejarlo con la mano extendida, pero este tipo era tan terco que no me dejaría en paz, así que tome la tarjeta y la guarde en mi bolsillo, asentí levemente en manera de despedida y me perdí a la parte de atrás del café

— ¿Qué quería?— me pregunto Alice cuando nos encontramos atrás

— Lo mismo de siempre— dije recogiendo rápidamente mis cosas y restándole importancia

— Es realmente insistente—

— Si, pero no entiendo porque demonios me molesta justamente a mi, hay millones de mujeres en el mundo que estarían interesadas en él, ¿Por qué yo?— Alice se encogió de hombros— No importa, ahora por su culpa voy a llegar tarde y Aro me va a querer matar, si no me doy prisa perderé el autobús, hablamos mañana Alice— dije mientras salía casi corriendo

— Suerte Bella— me dijo Alice

Efectivamente llegue quince minutos tarde, pues perdí el autobús, Aro se puso furioso y me hizo salir media hora mas tarde de lo habitual. Definitivamente este día había sido una total mierda, en la universidad perdí un examen, pues no tuve mucho tiempo de estudiar, en el café me encuentro con el arrogante de Cullen y en este maldito bar me tengo que soportar borrachos y gente indecente aparte del imbécil de mi jefe. Si no fuera porque no tengo mas opción habría dejado el bar hace mucho, pero el dinero realmente es vital para mi.

Llegue a casa casi a las doce de la noche, mi madre estaba durmiendo así que sin hacer mucho ruido me duche y me senté en la sala a repasar un poco, mañana me realizarían de nuevo el examen que había perdido hoy y no podía perder la oportunidad, me había costado muchísimo convencer al profesor para que me lo repitiera. Cuando el reloj marco las dos de la mañana, considere suficiente y me fui a dormir, en cuanto toque la almohada me quede profunda.

A la mañana siguiente me desperté a las seis cuando el despertador sonó, hice el desayuno para mi madre y para mí pues no tardaría en despertar, ella estaba acostumbrada a levantarse temprano y ni con lo débil que la dejaba la quimioterapia podía evitar esa costumbre.

— Buenos días hija— saludo mi madre cuando entro en la cocina

— Hola mamá, ¿Cómo estas?—

— Mucho mejor— me mintió pues se notaba algo cansada, siempre lo hacia para que no me preocupara, pero su rostro me delataba la verdad, al igual que yo, a mi madre no se le daba bien mentir— ¿Cómo te fue anoche? Tardaste mas de lo debido, te espere hasta las once y media pero el sueño me venció—

— Renee— le dije su nombre, siempre lo hacia cuando quería regañarla por algo— deja de esperarme despierta, tienes que descansar, yo se cuidarme sola, solo se me hizo un poco tarde, es todo— ella suspiro aliviada

— Si solo pudiera ayudarte a trabajando, yo…—

— Ya por favor, ya hablamos de eso— le corte— no te preocupes tanto, debes concentrarte solo en tu recuperación— ella suspiro de nuevo, pero esta vez no era de alivio

— Ayer vinieron por el dinero del alquiler, la señora Heidi nos ha dado un ultimátum—

— ¡¿Qué?! ¿Por qué?—

— Dice que no puede darte más plazos para pagar, que nos da un periodo de quince días para desalojar si no le tienes el dinero para mañana—

— ¿Mañana? Pero si le pedí que me diera un tiempo hasta la próxima semana, ella había aceptado—

— Según me comentaron las vecinas, al parecer Heidi alquilara este apartamento a un familiar suyo y se lo pagaran más caro— dijo mi madre preocupada

— Tranquila mamá, ya encontrare la solución, no te preocupes, hablare con ella más tarde—

— Hija, esta carga es mucho para ti sola, me preocupas, te ves realmente cansada— mira quien hablaba de cansancio

— Ya te dije que no te preocupes mamá. Ya me voy, se me hace tarde— dije viendo el reloj y notando que se me hacia tarde, también rezando para que no me dijera mas nada, ella no podía con las preocupaciones, tenia que estar tranquila. Renee suspiro

— Esta bien, suerte— me dijo, se acerco a mi y me dio un beso y un abrazo, yo le respondí y salí lo mas rápido que pude, no quería ponerme a llorar como una niña cuando mi madre necesitaba estar tranquila y así solo la preocuparía

Salí del apartamento y salude a unas cuantas vecinas, baje hasta el primer piso del edificio y vi a Heidi saliendo hacia la calle, este era el momento para hablar con ella, así que corrí hasta su encuentro, no sin antes tropezarme en el proceso.

— ¡Heidi!— la llame antes de que se subiera a su auto, ella giro y cuando me vio rodo los ojos

— Ah, Bella— fue su simple saludo— imagino que me buscas por lo que le dije ayer a tu madre— yo asentí

— Me habías dado plazo hasta la próxima semana, ¿Por qué de repente ese ultimátum?—

— Lo siento mucho Bella, pero estas muy atrasada con los pagos, ya te he ayudado en lo que podía, pero no puedo seguir dándote más plazos, necesito el dinero para mañana y si no, ya sabes, tienes quince días para el desalojo—

— Pero…—

— No mas peros Bella, esa es mi ultima palabra— y sin decir mas se subió a su auto y se fue

Llegue cinco minutos tarde a la universidad gracias a mi pequeña charla con Heidi, solo esperaba que el profesor me dejara entrar y hacer el examen, había estudiado bastante y necesitaba ganar ese examen pues era una nota importante para mi asignatura e iba bastante mal. Aunque a mi me encantaba la literatura, sabia que esa carrera no me serviría de mucho para encontrar trabajo, así que había optado por Administración Empresarial y la verdad algunas materias me eran bástate difíciles.

Toque la puerta de mi salón y cuando el profesor apareció puse mi mejor y por ende la peor imitación de Alice cuando a pucheros se refiere. El profesor me miro y al reconocerme salió cerrando la puerta.

— Buenos días, siento mucho llegar tarde pero…—

— Señorita Swan— me dijo él mirándome con algo de ¿lastima?— Lo siento mucho, pero no la puedo dejar entrar a mi clase—

— Profesor Banner, por favor, le prometo que no vuelvo a llegar tarde, usted sabe lo importante que es este examen para mi— le suplique

— Lo se señorita Swan y le aseguro que no es por su llegada tarde, yo no tendría problema en dejarla entrar, pero el director nos ha dado la orden de no dejarla entrar a ninguna clase, pues esta usted atrasada con los pagos del semestre— ¿Qué? Dios mío ¿Aquí también? Había estado tan preocupada en reunir el dinero de la quimioterapia que me había olvidado de pagar el semestre también— Así que lo siento mucho señorita Swan, pero no se preocupe por mi clase, ni por el examen, cuando realice el pago y pueda entrar de nuevo, le prometo que la dejare repetir el examen y le daré un taller para que suba sus notas— me dijo el profesor como una especie de consuelo. Yo simplemente asentí y me fui

Salí de la universidad y vague por las calles un rato ¿Qué rayos iba a hacer? no tenia dinero para pagar el alquiler del departamento, ni el semestre de la universidad, la próxima semana tenia que pagar la quimioterapia de mi madre y solo tenia la mitad del dinero. Tendría que dejar la universidad y conseguirme otro trabajo en las mañanas o uno de tiempo completo y compensar el dinero que me estaba faltando, no había querido dejar la universidad antes, pero ahora tendría que hacerlo. Camine hasta el café y aunque no fuera mi turno, entre, tal vez si hablaba con alguien me sentiría mejor o encontraría una solución, tal vez podría pedir que me dieran un horario de tiempo completo.

— ¿Bella?— pregunto Rosalie, la esposa del dueño— ¿Qué haces aquí tan temprano?— ni siquiera habían abierto el café, apenas eran las ocho de la mañana, los empleados venían a las ocho treinta y el café se abría a las nueve, solo estaba Rose en el lugar

— Hola Rose, ¿Cómo estas?— dije sentándome en la barra frente a ella y suspirando

— Bien, pero veo que tu no tanto, te traeré un café—

— No tengo dinero para pagarlo— ella me miro frunciendo el seño

— ¿Quién dice que te lo voy a cobrar? Va por cortesía de la casa— Rose me sirvió el café y lo acepte, realmente lo necesitaba— Ahora si dime ¿Qué te pasa?— le conté todo y le pregunte si podía hacer un turno de tiempo completo— No lo creo Bella, sabes que Emmett trajo a su primo Jasper para que hiciera un turno en las mañanas y aunque no necesitaba otro mesero, Jasper viene de sur y no tenia dinero ni trabajo, Emmett le prometió ayudarlo y le dio el trabajo, pero sabes que estamos mas que completos— yo asentí, lo sabia, pero aun así nada perdía con preguntar— Aunque, nada perdemos con preguntarle, tal vez no te consiga algo aquí, pero puede conseguirte algo en otro lado, pero Bella ¿Estas segura que quieres salirte de la universidad? Solo te faltan unas semanas de este semestre y un semestre mas—

— Tengo que hacerlo, puedo terminar luego, ahora lo mas importante es conseguir un trabajo que me de el dinero suficiente para pagar todo lo necesario, especialmente la quimioterapia—

— Pero Bella…—

— Tranquila Rose, ya veré que puedo hacer—

— No te preocupes Bella— Dijo luego de unos segundos en silencio— todo se solucionara, no pierdas la esperanza— yo asentí— Toma, ¿Por qué no buscas en el periódico? tal vez encuentres algo—

Acepte el periódico y empecé a hojearlo, pero luego de revisarlo casi por completo no había nada, todos los trabajos necesitaban experiencia en dicha área y yo no tenia mas experiencia que de camarera, seguí mirando ya sin esperanzas el periódico y una pagina en especial me llamo la atención, era un reporte sobre las empresas Cullen, sobre lo bien que les estaba yendo en el año y la buena administración que estaba haciendo el único hijo del famoso empresario Carlisle Cullen, Edward Cullen, un joven de veinticinco años que a su corta edad ya había conseguido muchísimos logros en la empresa.

Rápidamente lleve mi mano al bolsillo de mi pantalón, el mismo que había tenido puesto ayer y en donde había guardado la tárjate de Edward Cullen. ¿Qué hacer? ¿Estaba tan desesperada como para aceptar su proposición? ¿Podía más mi dignidad que mi necesidad? Definitivamente mi dignidad no le iba a pagar la quimioterapia a Renee y no iba a pagar el alquiler del apartamento y mucho menos mi universidad, ¿Estaba tan desesperada como para aceptar su propuesta? Definitivamente lo estaba. Deje el periódico sobre la barra y me levante.

— ¿Encontraste algo?— me pregunto Rose

— Algo así, pero no estoy segura, luego te cuento. ¿Rose?— ella me miro— ¿puedo faltar a mi turno el día de hoy?—

— Claro que si Bella, le pediré a Jasper que te suplante el día de hoy—

— Gracias, hablamos luego— y salí. Tal vez a partir de hoy no volviera al café

Saque la tarjeta personal de Cullen y mire la dirección, no estaba muy lejos de ahí, tome un autobús y en el transcurso analice lo que iba a hacer.

—*—