Capitulo 5: La guerra, una cuestión oficial

-Planeaba decírselo a la Prof. McGonagall y a Madame Pomfrey; por si pasase algo de esta magnitud. Además, si mis cálculos son correcto voy a parir aproximadamente… a mediados de marzo, cuando todavía este en el colegio; así que alguien tendrá que auxiliarme en el parto y ni Uds. ni el Dr. McFlier, podrán porque estaré muy lejos de aquí…- declaró Ginny.- Sobre lo de que mi actitud es muy irresponsable, debo diferir en la opinión… Mi actitud únicamente demuestra protección no solo al bebé sino también a todos aquellos a los que pretendía ocultárselo; ya que es un arma muy poderosa para cualquier mortífago, saber que una traidora a la sangre está embarazada… Sobre todo con lo antigua que es esta familia de magos, y que ayudó y ayuda tanto a Harry Potter. Podrían hacerle cualquier cosa a mi hijo con tal de sacarnos información. Y a cualquiera que sepa que existe este bebé para saber cómo llegar a hacerle algo.

''Papá… De más está decir que me estoy muriendo del miedo por lo que le pueden llegar a hacer a mi hijo- sollozó derramando una lágrima por su mejilla.- No quiero que nada le pase. Sé que puede llegar a sonar hasta cursi, pero desde hace casi once semanas lo único que me importa, o mejor dicho lo que más me importa es que él o ella esté sano y salvo, conmigo y si es posible con su padre también- se le formó una media sonrisa pensando en el elegido y otra lágrima se le resbaló de uno de sus ojos todavía húmedo.

Sus padres no sabían que decir o hacer; sí, era cierto que estaban en una situación precaria desde que, la noche anterior, el gobierno había caído en manos de Voldemort. Pero aun así, estaban enojados porque su única hija les había ocultado algo tan importante y maravilloso como es el embarazo… Ese sería su primer nieto y les parecía que tenían derecho a saber sobre su existencia.

A pesar de todo, sus padres comprendieron todo lo que había dicho su hija, e incluso a pesar del miedo que sentían por tener a su hija de casi 16 años embarazada y todos estando en mitad de una guerra, se sentían complacidos con la idea de ser abuelos. Luego de la reprimenda que le dieron la abrazaron y felicitaron por su valentía al querer enfrentar todo esto prácticamente sola.

Dos días más tarde, varios estudios que mostraron mejoría, y muchos mimos por parte de la familia dieron como resultado, que Ginny pudiera volver a casa prometiendo estar en reposo uno o dos días más y no tener ninguna fuerte conmoción por lo menos mientras durase el embarazo.

Ella acepto con mucho gusto, ya que no soportaba más estar postrada en la cama de hospital y que todos los médicos y enfermeras fueran cada cinco minutos a saber cómo estaba; ya empezaba a sentirse como una enferma de verdad. Eran como las 5 de la tarde cuando asomó la cabeza su doctor para darle el acta que decía que podía volver a casa. Luego de despedirse, salieron rumbo a la heladería favorita de Ginny, por su pedido. Compraron el helado para llevar y en cuanto llegaron a la casa, la mandaron a acostarse, y sus hermanos, su cuñada y sus padres fueron a comerlo junto con ella.

Estuvieron toda la tarde entre risas y bromas; hasta dolerle todo el cuerpo por reír y jugar… Parecía que no estuvieran pasando un mal momento, y mucho menos en una guerra. Ginny se sentía totalmente renovada de pies a cabeza; y sobre todo, lo que mejor le hacía era que no estaba ocultándole su verdadero estado a sus padres y hermanos, que quedaron tan sorprendidos con esa noticia que no estaban seguros de si querían matarla por haberse atrevido a dejar de ser la inocente hermanita menor de los Weasley, si querían matar al horrible hombre que había osado tocarla o simplemente estaban felices por ser futuros tíos del hijo de su irresponsable hermana.

En la casa por los siguientes dos días, fue atendida como si fuera la reina de Inglaterra; incluso Ginny pensó que no la dejarían siquiera descansar, preguntándole si tenía algún malestar o si necesitaba alguna cosa. Simplemente tenia a toda la casa a sus pies; hasta que la mañana del tercer día desde que había vuelto del hospital, ahogada por los cuidados de todos, prácticamente gritando, al no dejarla desayunar en la cocina, dijo que estaba perfectamente y que si necesitaba algo perfectamente podía usar su preciosa boca para darlo a conocer o usar sus manos para conseguirlo. Todos insistieron en que debía quedarse uno o dos días más en la cama por las dudas; a lo que ella contestó:

-¡Estoy Embarazada, no Enferma! A ver si se les graba en la cabeza. -reprochó a su madre – Dudo mucho que vos embarazada de cualquiera de nosotros hayas dejado nunca que te manden a la cama ¿o me equivoco?

-Es cierto… Pero yo nunca tuve un pico de stress. En ninguno de mis 6 embarazos; así que me haces caso y te volvés a la cama que en unos momentos te llevo el desayuno- la pelirroja la miro desconcertada.

-Me voy a volver loca si me quedo un minuto más en la cama sin hacer nada. O peor aun, me va a agarrar otro pico de stress, así que por favor déjame sentarme que me muero de hambre- dicho y hecho, la menor de la casa hizo caso omiso al comentario de la madre. Se sentó y comenzó a comer unos waffles antes de que nadie pueda decir nada, y la Sra. Weasley no pudo hacer nada mas, así que le sirvió el té, intentando disimular la mirada de reproche hacia su única hija.- Una pregunta, ¿no ha llegado The Quibbler? Debería haber llegado ayer, pero no lo encuentro por ningún lugar.

-Hablando de eso… Ginny nos parece que es mejor que no leas ni diarios ni revistas que puedan decir nada de lo que pasa en el mundo. Como sabrás, de lo único que hablan en este momento es de la guerra y no quiero que leas ninguna noticia que pueda hacer que te dé otro pico de stress o que te pueda hacer mal.- comentó Arthur.

-Ok…- respondió la pelirroja de mala gana- Aunque dudo que The Quibbler pueda decir nada coherente, por eso me gusta, me distrae de los problemas.

-Aun así es mejor estar prevenidos.- dijo su padre- Lo único que tienes que saber es que El que no debe ser nombrado puso un hechizo sobre su nombre. Sabrá donde se encuentra todo aquel que lo nombre por su nombre a pesar de las protecciones que pueda tener esa persona, puede traspasar cualquier hechizo.

-¿Es en serio?- su madre afirmo- Por las barbas de Merlín, esto supera todo lo que me pude imaginar de loca que sería esta guerra. Incluso que pueda volar.

Después de eso, los días pasaron como si nada después de la boda hubiera pasado, como si Ginny no estuviese embarazada ni nada por el estilo. Ella, a pesar de los comentarios desaprobatorios de sus padres y hermanos, en especial de Molly, no había dejado ni por un momento la idea de vivir como si nada externo a lo normal pasase. Seguía limpiando y ayudando en la casa como si nada. No le interesaba ni un poco parecer una invalida y cada vez que mencionaban que no debía hacer algo simplemente ignoraba el comentario.

Casi dos semanas pasaron sin ser percatadas por Ginny, y cuando lo quiso pensar su pancita hacia acto de presencia, dejándola más feliz de lo que podría haber pensado estar al verla. Feliz de la vida por ver que al fin el amor que tenía por Harry y que él tenía por ella se mostraba de una forma visible a los ojos humanos corrió a mostrarles a sus padres como había crecido su vientre.

-¡Mamá! ¡Papá!-grito jubilosa, corriendo a la sala de estar.

-¿Qué pasa, hija? ¿Ha ocurrido algo malo?-quiso saber preocupado su padre.

-No, nada que ver. Quería mostrarles algo hermoso- se explico, y subió la remera para que puedan ver la pequeña pancita que apenas sobresalía en su vientre - ¿Qué les parece?

-¡Oh, mi niña!-sollozó la madre al ver la pancita de su hija.- Arthur, nuestro primer nietito…

-Sí, querida- la consoló Arthur- nuestro primer nietito crece día a día, en el vientre de nuestra pequeña hija, de nuestra princesita.

-¡Que no te escuche Bill!- su padre la miro sin entender- Según Bill, solo para él soy su princesita, de nadie más.- Rieron con el comentario y Arthur Weasley beso en la frente a Ginny.

Al día siguiente la carta de Hogwarts apareció temprano en la mañana, la madre había decidido que su hija no iría ese año al colegio, dando de escusa cualquier cosa que se le ocurriera en el momento. No permitiría que Ginny vaya al colegio estando embarazada. Pero cuando decidió abrir la carta, solo por curiosidad de quien sería el nuevo director y leyó la carta entera su cara se puso blanca como el papel.

Como estaban desayunando, todos los Weasley la miraron preocupados preguntando que era lo que pasaba. Ginny que estaba justo en frente de ella, al ver que su madre no respondería a las preguntas de sus hijos le saco la carta y empezó a leer:

Estimada Srita Weasley:

Se le hace saber que es bienvenida a cursar el sexto año de magia y hechicería en el colegio Hogwarts de magia y hechicería. En el pergamino siguiente se le adjuntan los libros y elementos que necesitara para su respectivo año y las notas de las OWLs del quinto año.

Por un nuevo decreto del ministerio de la magia se le comunica que este año será obligatoria su asistencia al colegio. Nos veremos el primero de septiembre en el colegio.

También tengo el agrado de comunicarle que se la ha nombrado capitana del equipo de Quidditch de Gryffindor, donde podrá elegir y dirigir al equipo durante el año lectivo.

Atentamente, Prof. Minerva McGonagall.

Jefa de la casa Gryffindor.

Vicedirectora del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.

Todos sus hermanos la miraban interrogantes.

-Dice que debo asistir obligatoriamente según un nuevo decreto ministerial- aclaró Ginny.

-¡¿Qué?- gritaron al unisonó Fred, George y Bill.

-Eso dice- confirmó Molly mirando preocupada a su hija

-Entonces pondré en práctica mi plan- afirmó la menor de la casa.

-No quiero que vallas, Ginny.- dijo su madre.

-¿Y quieres que vengan a casa para ver porque no asistí al colegio y vean que estoy embarazada? -preguntó Ginny - Gracias ma, pero paso.

-Es cierto… -dijo pensativa la Sra. Weasley - Está bien, si no hay otra forma de tenerte lo más segura posible, irías.- se resignó la madre.

-Tengo que comprar los libros. A ver qué materias puedo tomar…- alcanzó el pergamino que decía sus notas.

MATRICULAS DE HONOR EN BRUJERIA

APROBADOS: Extraordinario (E)

Supera las expectativas (S)

Aceptable (A)

DESAPROBADOS: Insatisfactorio (I)

Desastroso (D)

Troglodita (T)

RESULTADOS DE GINEVRA MOLLY WEASLEY

Astronomía: A

Cuidado de las Criaturas Mágicas: E

Encantamiento: E

Defensa contra las artes Oscuras: E

Herbología: S

Historia de la Magia: A

Pociones: S

Transformación: S

Estudios Muggles: E

-¡Wow!- dijo Fred que se había acercado para ver lo que decía el pergamino- ni pareces nuestra hermana. Oye George, Ginny solo tiene dos aceptables. Todo lo demás es S y E. Hasta en estudios muggles.

-¿Cuál es el problema?- se quejo Ginny enojada- siempre tuve este tipo de notas.

- Basta de pelea. –Se adelantó Molly, antes de que Fred o George digan nada- Ginny, iremos hoy a Diagon Alley a comprar lo que te haga falta.

Y así fue, dos horas más tarde Molly, Ginny, Fred, George, Bill y Fleur se separaban en la entrada de la tienda de bromas de Fred y George. Los gemelos entraron a la tienda y los demás se dirigieron a Flourish & Blotts para comprar los libros que necesitaba. El callejón se veía tan desordenado y aterrador que a Ginny le dio un escalofrió al pasar por Ollivander's y verlo todo sucio y roto. Siguieron caminando, y en el negocio de al lado vio que había unos periódicos de esos días; fijándose en que su hermano, su cuñada y su madre estaban conversando y no le prestaban mucha atención, decidió agarrarlos lo más rápido que pudo y los guardo en su mochila antes de que cualquiera se diera cuenta.

Luego de la librería fueron a comprar pergaminos y plumas para el año escolar. Para la suerte de Ginny, los uniformes del año anterior le quedaban perfectos y estaban en buen estado, así que no necesito pasar a la modista.

En cuanto llegaron a la casa, su madre le pidió que Fleur y ella la ayuden a preparar el almuerzo, ya que Lupin y Tonks los acompañarían; por lo que Ginny tuvo que dejara para más tarde la lectura de The Prophet.

La pelirroja estaba re contenta de que Tonks fuera a la casa, siempre se habían llevado super bien y le encantaba las formas que tomaba su cara cuando ella estaba aburrida, solo para divertirle, aunque la cara de pato era su favorita.

Tonks, estaba cada día más radiante y Lupin, al contrario de ella cada día parecía mas anciano, incluso comenzaba a ver cierto resplandor blanco en su pelo. Luego de almorzar en medio de risas y bromas, fueron a la sala y ella le contó lo que no creía que pudiera decirle jamás.

-Ginny, estoy embarazada…

-¿Estas… embarazada?-dijo sorprendida y contenta.

-Sí, ¿por qué crees que Remus tiene esas ojeras y esas hermosas canas?- le contestó la metamorfomaga.

-Buen punto. ¿Tiene miedo?-quiso saber Ginny

-Está convencido de que será hombre lobo o algo por el estilo; porque no hay antecedentes, y eso lo asusta- le explicó Tonks.

- Bueno, es normal que este asustado. Después de todo él tiene que vivirlo todos los meses- insinuó Ginny y Tonks le sonrió como si eso no le preocupara- ¿De cuánto estas?

-Creo que la semana que viene son dos meses.

-Jajaja. Yo cumplo 3 meses mañana o pasado.- contesto ella.

-Así que nuestros hijos se van a llevar un mes… Espero que sean buenos amigos de grande.

-Lo van a ser, estoy segura.

Unas horas más tarde Ginny se instaló en su habitación para acomodarla olvidando por completo los periódicos que se había encontrado en la calle. Comenzó a ordenar todas las cosas compradas para el colegio y las guardo en el baúl que solía llevar, luego guardo los uniformes y cosas que necesitaba para el colegio.

Antes de acostarse para dormir se acordó de los periódicos de The Prophet y fue a buscarlos. Había algunos de semanas pasadas y otros más nuevos. Decidió que por el bien del bebé solo leería los titulares.

Se busca para interrogar sobre la muerte de Albus Dumbledore.

Debajo del titular había una gran foto de la cara de Harry. Indignada busco otro periódico para ver que decía.

Pius Thicknesse sustituye a Scrimgeour como ministro de la magia.

Ginny no le dio importancia y cambio la pagina pero lo que leyó la dejo pasmada. Los secretos de las artes más oscuras, rezaba el titulo. Comenzó a leer el increíble artículo y cada vez se sentía más en un mundo paralelo del que había nacido. ¿Comisión de Registro de Hijos Muggle? ¿Qué se proponían con eso? Según el artículo todos los magos, hijos de muggles habían ¿robado? la magia.

Ahora entendía por qué sus padres trataban de alejarla de los periódicos y las noticias del mundo exterior… Era perturbador pensar en todo lo que el nuevo ministerio de la magia estaba haciendo… Comenzó a dolerle la cabeza y decidió que lo mejor sería que tirase esos pergaminos antes de que alguien la encuentre con ellos; así que no lo dudo; los rompió y los tiro.

Bill y su esposa, se hubieran ido a El Refugio, mucho antes de no ser porque faltaba poco para que Ginny volviera al colegio y su hermano se sentía más protector que nunca con su pequeña Princesita; cosa que fastidiaba tanto a Fleur que una noche se los escucho pelear. Por suerte para Ginny, como solo faltaban dos días para volver a Hogwarts, Bill pudo convencerla de que dos días no haría la diferencia en su relación, y el primero de septiembre a la tarde ya estaría instalados en su nueva casa sin nadie que los moleste.

Llego el primero de septiembre y a diferencia de todos los años en los que la casa se volvía un manicomio por el alboroto de todos los hijos y amigos de hijos que iban al colegio, este año fue de lo más tranquilo ya que Ginny, al igual que su madre, tenía la costumbre de organizar todo en los días anteriores de salir para Hogwarts. Así fue que ese día se levanto a las 8 de la mañana y a las nueve y media ya estaba lista, con el hechizo para esconder la panza, en el auto reconstruido de su padre con Bill, Fleur y sus padres para ir a King's Cross.

Eran casi las once menos cuarto cuando llegaron y se dirigieron al andén 9 3/4. Para la sorpresa de Ginny, Fred y George, que habían dicho que no podrían ir porque los domingos era los días que mas vendía la tienda, estaban en el andén esperándola para despedirse de ella.

En cuanto subió al tren, luego de despedir como tres veces a los miembros de su familia y consolar a su madre angustiada que no quería que se vaya, encontró a Luna y a Neville. Los tres se sentaron juntos y antes de que comenzaran a hablar de cualquier cosa, Ginny les dijo que tenía que contarles algo sumamente secreto e importante; obviamente antes los hizo prometer que no dirían nada a nadie.

Les conto todo lo que había pasado en la casa desde que llego, desde sus sospechas sobre el embarazo, pasando por lo que paso luego de la boda, hasta el día en que llego la carta de Hogwarts; A lo cual no le sorprendió nada que Neville y Luna tampoco les gustase todo el tema de que ahora sea obligatorio el colegio.

Luego de que les contase que estaba embarazada, los dos estaban estupefactos y hasta Luna se quedo muda. Ninguno de los dos sabía que decir o hacer a lo que su amiga les estaba contando. Luna fue la primera en hablar.

-¿Es de Harry?- preguntó, aunque ya sabia la respuesta.

-¿De quién sino?- contestó la pelirroja. – Lo importante es que no se entere nadie que no deba de esto; además de que no quiero que se entere nadie, por supuesto.

-Pero… ¿Que pasara cuando ya no puedas ocultar la panza? ¿O cuando llegue el momento de que nazca?- esta vez fue Neville quien hablo.

- Bueno, la panza, aunque todavía es muy chiquita ya se nota… tengo un hechizo protector para que no se vea; Y planeo decírselo a la Prof. McGonagall y a Madame Pomfrey por si ocurre cualquier problema, y obviamente para cuando llegue el momento en que dé a luz.- ilustró la menor de los Weasley.

Ni Luna ni Neville podían entender muy bien todo lo que su amiga les estaba contando. Luego de un rato, les comento que después del pico de stress que había sufrido a mitad del verano, no se podía permitir poner nerviosa o pasar por malos ratos, y que por eso no sabia que estaba pasando en el mundo fuera de las cuatro protectoras paredes de su casa. Y que ella prefería que siga así acaso que fuera inevitable y muy necesario.

-No te preocupes, nosotros te contaremos lo puramente necesario.- aseguro su amigo- Y hablando de cosas inevitables que te ttienes que enterar… ¿Sabias que el nuevo director de Hogwarts es Snape?