El lemmon prometido... Disfrútenlo!

Rosalie's POV

El beso fue haciéndose intenso mientras mis piernas ejercían presión sobre Emmett. Su boca se deslizó por mi mentón, bajando suavemente hasta llegar a mi cuello.

Sentí como si jugaba con mi autocontrol. Es cierto, sus besos me volvían loca, haciendo que miles de mariposas se posaran en mi estómago, pero ahora era distinto. Era un calor sobrenatural, y él lo sintió también.

Su boca siguió descendiendo hasta llegar a mi busto, bajando por la línea hasta mi ombligo. Emmett besó incesante mi estómago haciendo que mi espalda se arqueara, mientras mis manos iban directo a su cabello.

Me senté en la cama y él me miró con un fuego increíble en sus ojos. Era mutuo. Sentíamos una pasión desbordada mezclada por el amor que nos embriagaba. Sin duda él era el hombre de mi vida... el único.

Moví mis brazos hacia atrás y desabroché mi sostén, deslizándolo por mis brazos. Emmett una vez más puso esa cara de hipnotizado, así que tuve que intervenir. Tomé su rostro entre mis manos y me acerqué a centímetros de su boca.

-Por mucho tiempo sentí que mi cuerpo estaba manchado, que ... no merecía a alguien que me amara o deseara - susurré en su boca y él pasó un pulgar por mi mejilla - Pero...

-Pero yo te amo, sin importarme nada... Yo borraré esas manchas.

Los centímetros que separaban nuestras bocas desaparecieron en un beso que iniciaba un proceso de sanación. Mi sanación. Nuestra sanación.

Me recosté sobre la almohada blanca, acompañada por su beso cálido. Otra vez ese calor...

Su lengua jugaba con la mía explorando y grabando en su memoria cada centímetro. Sentía unas ganas locas de hacerlo ya, de rogarle que me hiciera suya en ese mismo momento, pero era muy apresurado... Era nuestra primera vez y debía ser especial.

Bajé mis manos hasta llegar a su pantalón y me deshice fácilmente de su botón. Bajé su cierre y Emmett levantó su cadera para poder sacarse el pantalón con facilidad. Me reí al ver sus pies luchando por sacarlos completamente, en una pelea en que parecía no iba a ganar él.

-¿Nervioso aún? - me reí por lo bajo.

Emmett se sentó en la cama y rajó los pantalones que estaban enredados en sus piernas.

-Tranquilo, tenemos toda la eternidad. - reí nuevamente pero él me miró como si hubiese comprendido algo.

Su extraña expresión pasó a ser una sonrisa como aquellas que tanto amaba. Los hoyuelos de su rostro hacían que pareciera un niño juguetón...

-Exacto, tenemos toda la eternidad - confirmó - Bueno, tendré que acostumbrarme a esto.

-¿A qué te vas a acostumbrar, si se puede saber? - me crucé de brazos y fingí molestia.

-A sentir este calor que quema incluso más que mil soles... - se acercó a mi rostro y rozó con sus labios cada parte de mi cara. - Tendré que acostumbrarme a sentir como mi cuerpo vuela cada vez que tu boca me concede el cielo...

Terminó la frase y me besó con intensidad, tanto que me tomó por sorpresa. Llevé mis brazos al rededor de su cuello y él colocó sus manos en mi espalda, recostándose sobre mí.

Mi cuerpo lo necesitaba... Quería hacerlo mío como nadie lo había hecho en su vida. Quería sentirlo dentro de mí, para poder empezar una nueva etapa, en donde solo él era el dueño de mi cuerpo.

-Te amo Emmett - susurré en su boca.

-Te amo Rosalie. Te amo demasiado - sus ojos escarlata me miraron intensamente, casi de una forma en que te podías perder en ellos.

Me reí nerviosa al sentir "cuando me amaba". Eso lo provocaba yo, haciéndome sentir más hermosa y deseada que nunca.

Emmett tomó mis pechos en sus grandes manos, mientras su boca iba para allá. Los besó como si se fuese a acabar el mundo, haciéndome arquear la espalda. Levantó su cabeza y miró la ropa interior que me quedaba, o más bien, sobraba.

Me miró preguntando con la mirada si podía...Amaba como se preocupaba de cada detalle.

Asentí...

Sus manos tomaron mi calzón y levanté mi pelvis para que pudiera sacarlo. Lo fue deslizando por mis muslos hasta que los sacó completamente de mis piernas. Se devolvió besando mi pie, mi rodilla, mis muslos, mi vientre, mi pecho...

Bajó una de sus manos y comenzó a sacarse la ropa interior. No sabía exactamente que iba a sentir... ¿Me dolería? Después de todo yo no era virgen, y lamentablemente los recuerdos no eran los mejores. Pero no me invadían. No me atormentaban. Era como una mancha oscura en mi vida que estaba acostumbrada a mirarla, pero no me afectaba.

Abrí mis piernas y él se posó lentamente sobre mí. Pude sentirlo vacilar antes de de entrar.

-Confío en ti - Lo abracé uniendo nuestras caderas al fin.

Tres cosas pasaron en ese momento... Emmett escondió su cabeza en mi cuello, gruñendo y soltando su tibio aliento haciendo mi piel estremecerse.

Nuestros cuerpos se apegaron hasta formar una sola persona... Como si mi columna hubiera ejercido una presión propia para que se juntara con el cuerpo de Emmett...

Y lo tercero, y más maravilloso... No había dolor, pero sentía como si fuese la primera vez... Como si jamás hubiera sido tocada. Y así lo creí. Emmett había sido el primero.

Su gruñido se transformó en una respiración un tanto agitada, hasta que sentí su labio tiritar sobre mi cuello.

-¿Estás bien? - susurró en mi oído.

-Lo estaría si me vieras...

Emmett sonrió aliviado y levantó su cabeza. Sus ojos estaban más escarlata y con un brillo especial. Me sonrió regalándome esos hoyuelos que tanto amaba.

Entonces comenzó...

Apoyé mis manos en sus músculos muy bien marcados mientras sus manos estaban repartidas en mi espalda.

Se movió una vez... dos... tres veces. Hasta que solté un gruñido involuntario. A él pareció excitarlo más pues no dejó de mirarme con ese deseo candente.

Mis manos se deslizaron hasta su espalda y clavé mis uñas en él al sentir como las estocadas se hacían más fuertes.

La cama comenzó a moverse de una forma sobrenatural. La pared crujía producto de los golpes nada suaves. Esme nos mataría pero valía la pena.

La fuerza que Emmett ejercía en sus movimientos pélvicos fácilmente me hubiera quebrado la cadera si yo fuera una humana. Pero no lo era, y mi cuerpo lo disfrutaba, casi tanto como disfrutaba el cazar después de varios días de sed. Podría estar con él así, todos los días, cada hora, cada minuto.

Apreté más mis piernas contra sus glúteos desnudos, pidiéndole más. Necesitaba que fuera más rápido...

Emmett se percató y aceleró sus movimientos. La pared ya tenía el cabecero marcado y podía sentir la tela del colchón rasgarse bajo nosotros.

Nos miramos con fuego, con pasión, con amor. Estábamos llegando al final y poco me importaba el ruido del catre rompiéndose. Era una adicción hacerle el amor.

Emmett pasó una de sus manos por la parte baja de mi espalda y aceleró mis movimientos, enseñándome... Después de todo, agradecía toda su experiencia.

Podíamos sentirlo, mi cuerpo lo pronosticaba. Y así fue...

Con un suspiro muy sonoro ambos sentimos el placer más exquisito, tanto que dolía, pero un dolor adictivo. Emmett dejó caer su cabeza nuevamente en mi cuello. Nuestra respiración estaba agitada. Creíamos ser humanos nuevamente.

-Ro...- intentó pronunciar- Rose.

-Lo se Emmett - respiré aliviada mirando el techo.

Él salió de mí y se recostó a mi lado, mirando el techo también. Pude admirar su cuerpo desnudo, agitado luego de hacer el amor. Era la cosa más hermosa y escultural. Y lo mejor de todo... era mío.

Una sonrisa se fue posando en su hermoso rostro.

-!Wow! - soltó una carcajada.

-Lo se...

Pensaba que la sensación de la sangre pasando sobre la picazón ardiente de mi garganta era lo más increíble que mi naturaleza me brindaba, pero juntos habíamos descubierto algo que lo superaba con creces.

-¿Estás bien? - se puso de lado apoyando su cabeza con una de sus manos, mientras que la otra la pasó por sobre mi estómago.

Lo miré con ternura y pasé mi dedo índice por sus labios carnosos.

-Gracias... -le dije al fin.

Me puse de lado también mirando de frente al hombre que me había hecho olvidar todo los malos recuerdos. Que con sus caricias borró marcas de un daño profundo.

Emmett había sido para mí, el primero y el único. Me había entregado a él en todas las formas posibles. Ya nada me pertenecía... Mi corazón, mi alma, mis labios, mi cuerpo, mi ser... todo era de Emmett Cullen.

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Y a los que dejan sus review, los de siempre..! Muchisimas gracias por seguir cada proyecto loco que saco :) Si no es por ustedes yo no publicaría :) GRACIAS!