Primeras impresiones


Disclaimer: Lamentablemente Kai y el resto de los personajes no me pertenecen a mí, sino a Kanan Minami. ¡Qué pena!

Prohibida la copia total o parcial de este escrito sin mi autorización.

Summary: Las primeras impresiones no se equivocan. Lo que pensó Yuzuru al conocer a Kai era que se trataba de un chico pedante, inmaduro e irrespetuoso. Y lo era, sólo que ella estaba enamorada de él. Drabble.

Note: God, no puedo creerlo! Primer fanfic en español sobre Honey Honey Drops en ffnet ! (y cortito, cortito) Es la primera vez que me pasa algo similar :P

Dedication: A Nara y Shima, mis adoradas amigas obsesionadísimas como yo con Honey x Honey Drops… y Kai.

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Es mentira eso que dicen a veces, de que las primeras impresiones pueden ser erróneas. Simplemente se omiten ciertos aspectos, pero lo esencial es lo mismo.

O al menos era así en el caso de Yuzuru Hagino.

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"Me das asco"

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Lo primero que cruzó la mente de esta joven al conocer a Kai Renge era que se trataba del chico más maleducado, pedante, inmaduro e irrespetuoso con el que hubiese tenido la oportunidad de hablar. Es decir, el prototipo "9 flores".

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"Ten cuidado con el borde de la pileta, Yuzuru-chan"

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Nunca nadie la había humillado y tratado de la forma en que él lo hacía.

Creyó que no volvería a verlo más, aunque supiese que estudiaban en el mismo. Pertenecían a dos realidades muy distantes, dos mundo diferentes. No había ningún motivo por el cual tuvieran que reunirse nuevamente.

Y eso realmente la aliviaba, en su momento sí que lo hacía.

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"¿Así que tú eres la nueva Honey de Kai…?"

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Pero claro, el destino siempre nos juega en contra, ¿verdad?

Y ese joven maleducado, pedante, inmaduro e irrespetuoso (y pervertido) volvió a meterse en su vida, algo que ella no hubiera deseado pero que al final de todo agradeció infinitamente.

Porque es cierto, las primeras impresiones no engañan, únicamente omiten.

Y ella no estaba equivocada, Kai poseía todas esas cualidades que le había adjudicado, y Kami sabía que el chico podía sacarla de quicio cuando se lo proponía.

Pero lo que había omitido era que él también poseía la capacidad para enamorarla.

Y definitivamente lo hizo.