NO ME PERTENECE LA HISTORIA NI LOS PERSONAJES, LE PERTENECE A MASASHI KISHIMOTO.

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INFINITO

Toco la puerta, como siempre lo hacia en las mañanas, recibia la misma respuesta, un apagado sollozo que venia de adentro, alguien moria en vida detrás de la puerta, mientras que afuera había alguien que vivía en la muerte.

-Karin, debes dejar de llorar…enserio no deberías, no eres la única afectada-El peliblanco hablaba en un tono tranquilo, sus ojos se mantenían clavados en la puerta, pero en su mente se trazaba la cara de Karin llorando en posición fetal apoyada en la pared, de esa manera la encontró cuando descubrió mi muerte.

-Suigetsu…Sasuke…-Su lamento del abismo solo lo oyo Suigetsu, era algo a lo que el se fue adaptando en sus visitas a Karin, en la mente de la chica peliroja se ilumino una silueta, el de la único que la cuidaba de lejos desde mi partida

-..murio…Hace 5 años..-Suigetsu abrió la puerta sin esperar mas un permiso que no llegaría, tal como había pensado, ahí estaba, con el pelo revuelto y con una frazada en mano, posición fetal y los ojos diluidos por la tristeza, esa era la nueva Karin, una llena de desesperación, no existía la sombra de lo que fue antes, la insoportable entrometida llena de energía, eso…se quedo conmigo..

La casa era pequeña, parecía mas un escondite para una persona, y lo era, no deseaba que nadie viera a mi "esposa", la cual nunca tuvo un lugar en mi corazón, lo que había en esa casa eran mis sentimientos por ella, la nada, solo unas sabanas y almohadas, no existía nada mas para Karin en mi, solo una cama de ilusciones..

-No deberías estar aquí, si alguien te ve…-Habia ignorado las palabras del hombre que estaba sentándose a su lado-Sasuke malinterpretaría..se enojaría…me dejaría otra vez-El la ignoro tal como ella lo hizo antes, la abrazo por el cuello y la acosto en el piso, quedando su cabeza al lado suyo-Suigetsu..por favor..-Los ruegos estaban de sobra, se ahogaron por el beso de suigetsu y los sollozos fueron callados por la lengua del peliblanco, otra vez, el intentaba aliviarla con su cuerpo, aunque eso le servia por un rato, cuando el se iba, Karin se volvia a encontrar conmigo, con el dolor latente de su fallido matrimonio

-Murio Karin…ya murió…-Le susurraba al oído mientras amarraba su mano con la suya-Quedate conmigo..despues de todo..no tienes a nadie mas..

No hubo respuesta

Suigetsu, ese idiota, de nuevo la hizo llorar, Karin lloraba y el hombre la abrazaba sin control, repitiendo una y otra vez "Lo siento", las palabras de suigetsu, herían a mi esposa, pero mas le dolia la ausencia de su infiel esposo.