Los personajes son de Stephenie Meyer. Solo la trama es totalmente mía.

Nota: sí, ya había subido esta historia, pero si he de ser honesta con ustedes, llegué a un punto en donde ya no tenía ni idea de cómo continuarla. Uno de mis propósitos es darle seguimiento, puesto a que es la única historia que no está terminada (a excepción de Sucesos Extraños, pero eso no es culpa mía, ya que la autora no ha actualizado). Gracias por todo el apoyo que le han dado, por los comentarios que han llegado a pesar de meses de ausencia. Esta vez no las dejaré colgadas (:


Prefacio


Ahí estaban, justo como los recordaba. Habían pasado tantos años que, por un instante, creí que mi memoria los iba a olvidar. Ciertamente, mis recuerdos no les hacían justicia, seguían tan hermosos como siempre. Ella se acercó con cautela hacia donde yo estaba, dando cada paso lentamente (incluso para un ser humano) hasta quedar a unos metros frente a mí. Él, por su parte, iba detrás de ella.

Mi cuerpo entero temblaba de miedo y excitación. Había soñado tantas veces con este momento, que ahora me parecía irreal que por fin estuviéramos juntos. Durante todo este tiempo había pensado en tantas cosas; existía la posibilidad de que no lo hubieran logrado, y que únicamente Jacob y yo habíamos sobrevivido. En ese momento, podía recordar las pesadillas que me invadían en las noches, imaginando una masacre detrás de nosotros mientras escapábamos.

Pero ahora, todo había acabado, por fin tenía a mis padres conmigo. Por fin todo había acabado y las pesadillas se irían, para dar paso a nuevos y mejores sueños, con mi familia y el hombre al que amo. Solté un gritito de alegría mientras acortaba la distancia entre nosotros, corriendo efusivamente hacia sus brazos.

Y con un abrazo lleno de amor, las lágrimas se hicieron presentes, bañando mis mejillas. Mis padres me cubrieron la frente, las mejillas y el cabello de besos fríos. Había extrañado todo esto.

Después de tanto tiempo, de tantas búsquedas por todo el continente, por fin estábamos los tres reunidos. Todas las veces en las que creí que no había nada más qué buscar y que todo estaba perdido, ahora eran parte de mi pasado.

—Mamá —sollocé.

—Mi Renesmee —dijo, besando la parte de arriba de mi cabeza.

Quería pasar todo el resto de mi vida en sus brazos, quería contarles con lujo de detalle todo lo que había pasado en mi vida en estos siete años separados. Ellos se habían perdido tantas cosas, que sentía que la eternidad se me hacía corta para poder contarles todo.

Me di la vuelta y vi a Jacob de pie, esperando su turno para acercarse a nosotros sin que se sintiera un extra en la escena. Sonreí y abrí mis brazos para recibirlo, mientras mis padres seguían detrás de mí, continuando con los besos y los mimos.

Todo pasó demasiado rápido. De repente, nos vimos rodeados por esas personas con largas capas negras y ojos rojos. Temblé, y un terrible sentimiento de déjà vu me recorrió completamente. Yo había vivido una situación muy parecida cuando era niña… y era la razón por la cual mis padres y yo nos habíamos separado.

No de nuevo, pensé.

—Bien, ya basta de juegos —dijo una voz grave—. Vienen con nosotros, y la niña también.

—¡No! —suplicó mi mamá, mientras mi papá se ponía delante de nosotras para protegernos.

—Por favor, Edward, deja de hacer el ridículo y apártate a un lado.

Entonces, la historia se repetía. Ahora no eran tantas personas como en ese entonces, pero aún así éramos minoría. Ésta vez no teníamos la ayuda de nadie y nuestra muerte era segura. Ésta vez, íbamos a perder.