Gracias por la espera, por todo, comentarios y demás, aquí les dejo el epilogo y completo final de esta historia… espero que nos veamos pronto en otras historias… besos.

—El señor Uchiha Sasuke tiene un aviso que dar–dijo Shizune hacia toda la gente que se encontraba ahí.

Con cámaras, micrófonos y un sinfín de preguntas, cientos de reporteros se encontraban en un auditorio, en plena conferencia de prensa con el ahora líder del imperio Uchiha.

–Se han dicho muchos rumores y comentarios en periódicos y revistas, pero ahora el joven aclarara todo–agregó Shizune cediéndole la palabra a su nuevo jefe.

–He decidido casarme el mes que entra–declaró Sasuke haciendo que todos comenzaran a hablar–ella es una persona común y corriente–aclaró el chico–ella es la mujer con la que voy a casarme–hizo una seña con la mano y al fondo, en una gran pantalla apareció una foto de la chica, pero no cualquier foto, una donde se encontraba en pijama y con tallarines en la boca.

Todos se quedaron sorprendidos al ver la fotografía, y comenzaron a murmurar y a hablar para que Sasuke pudiera resolver sus dudas.

Aquella conferencia de prensa era transmitida en vivo en un canal de televisión, Sakura caminaba por la calle y en un retrovisor vio varias televisiones donde salía Sasuke, ella ya sabía sobre esa conferencia, así que no le dio mucha importancia, pero al ver su fotografía se quedo boquiabierta.

– ¡No puede ser! –susurró al ver una foto en donde estaba completamente desalineada.

–Ella se graduará de la universidad de Konoha en primavera y después nos casaremos–explicó Sasuke.

Sakura estaba avergonzada, lo peor es que muchas personas veían aquella vitrina, miro a su alrededor y en muchos lugares tenían la televisión prendida y en ese canal, viendo su fotografía, con una que otra burla, inevitablemente un tono rojo la invadió, estaba completamente avergonzada y sobre todo enfadada con el chico.

– ¿Qué demonios te pasa? –Preguntó Sakura completamente enojada, mientras caminaba tras Sasuke y sus ejecutivos– ¿Por qué has tenido que mostrar esa foto? –preguntó más que molesta avergonzada.

–Porque en esa foto te ves natural–contestó Sasuke mientras entregaba unas carpetas a unos ejecutivos.

–Pero habría otras en las que saliera mejor ¿no? –Dijo Sakura siguiendo aun a Sasuke, mientras ambos entraban a su oficina–todos se van a reír de mi–se lamento la chica.

Los ejecutivos que acompañaban a Sasuke se quedaron afuera y cerraron la puerta, mientras que él se acercaba a su escritorio y revisaba unos papeles. Sakura seguía angustiada y de pronto, en una mesita que había en la oficina, vio una revista donde en la portada estaba su foto, con la leyenda de "La joven más afortunada."

– ¿Qué es esto? –Dijo Sakura más irritada y angustiada– ¡El mundo entero se va a reír de mí! –dijo en un berrinche mientras Sasuke ordenaba unos papeles.

–Estoy seguro que es mejor así–comentó el chico muy tranquilo–Sai me dijo que si enseñaba una buena foto de ti todo el mundo se enamoraría de ti–explicó el joven mientras revisaba ahora unas cosas en su ordenador.

– ¿Eso dijo Hanazawa Sai sobre esto? –preguntó la chica muy sorprendida.

–No solo él–contestó Sasuke escribiendo unas cuantas cosas en su computadora–Naruto me dijo que eligiera una que tenga un impacto especial, que sea verdadera y natural para que sea recordada por todos–explicó Sasuke mientras que Sakura se ponía peor.

–No necesito ser recordada por todos de esa forma–dijo Sakura mientras caminaba de un lado a otro.

– ¡Es muy importante que todos recuerden tu cara! –Comentó Sasuke más tranquilo aun–desde ahora serás vista como mi esposa en todo el mundo.

–En ese caso, deberías haberme mostrado como una hermosa y agradable esposa–reclamó Sakura golpeando el escritorio.

– ¿Y yo como iba a saber que eso te molestaría? –Por fin Sasuke miro a su prometido dejando de lado el trabajo– ¿Qué no se supone que lo que importa es lo de adentro? –dijo Sasuke con ironía.

–Al menos deberías ser más sensible–dijo Sakura sentándose en una silla frente al escritorio.

– ¿Quieres que sea un hombre sensible como una mujer? –preguntó Sasuke algo molesto.

–Bueno, creo que si lo fueras un poco más, no sería tan malo–contestó Sakura con una sonrisa al ver que por fin Sasuke se altero.

–Pues búscate a alguien mas sensible–dijo Sasuke algo indignado y girando su silla para darle la espalda la chica.

Sakura se puso de pie y rodeo el escritorio, a veces le daba la impresión de tratar con un niño, se sentó en las piernas de Sasuke y lo abrazo.

–Quiero decir, que dejes de decidir todo por tu cuenta sin decirme nada, como lo de la fotografía–explicó Sakura ya más calmada.

–Hmp–dijo Sasuke aun con una mueca de disgusto, pero abrazando a la chica.

–Te amo–soltó la chica con una sonrisa y lo beso lentamente, por otro lado, Sasuke disfrutaba el beso, le gustaba enfadarse para que la chica lo reconciliara de esa forma.

–Por cierto, recuerda que ahora en la noche tenemos la cena con tus padres y mi padre–dijo Sasuke ya más normal.

–Si lo sé, tengo que ver si mi familia está lista para eso, aunque conociéndolos están más que listos–comentó Sakura con una sonrisa pero también una preocupación.

– ¡Que linda casa! –dijo el padre de Sakura admirando la mansión Uchiha.

– ¡Es muy grande! –agregó la madre de Sakura.

– ¡Bienvenidos! –Dijo Shizune haciendo una reverencia a la familia Haruno–por aquí, por favor–indico la joven hacia el gran comedor en donde ya los esperaba Sasuke y su padre.

–Muchas gracias por la invitación–dijo el padre de Sakura.

–Tomen asiento, por favor–pidió Shizune a los Haruno, indicando los asientos.

Los cuatro quedaron juntos y de frente estaba sentados Sasuke y Fugaku, pronto la servidumbre comenzó a servir la elegante y fina cena, pronto comenzaron a comer teniendo conversaciones superficiales, nada especial; de vez en cuando Sasuke y Sakura se echaban una mirada, mientras sus padres conversaban. Konohamaru disfrutaba de todos los manjares y también del carrito de postres.

–Bien, me gustaría hablar del motivo de esta cena–dijo Fugaku cuando vio que todos habían terminado su comida.

Todos tragaron gordo, la seriedad del hombre imponía en toda la habitación.

–Quiero hacer oficial el compromiso de nuestros hijos–dijo Fugaku muy tranquilo sorprendiendo a todos–ahora ya no solo eres la novia de mi hijo–dijo mirando a Sakura–, ya eres la prometida y futura esposa, así que oficialmente te doy la bienvenida a la familia Uchiha, hija.

Todos se quedaron boquiabiertos, ya era sabido que Fugaku había aceptado la relación entre ellos, pero escuchar esas palabras realmente los animo, Sasuke solo sonrió ampliamente, después de todo, su padre no era un viejo amargado como él lo catalogaba.

–Muchas gracias, Uchiha-san–dijo el señor Haruno.

–Para celebrarlo, he planeado un viaje al mar–agregó Fugaku.

– ¿Viaje? –dijeron todos sorprendidos.

–Escuche mencionar a Sasuke que pronto te graduarías de la facultad de medicina, es buen momento para empezar a conocernos mejor como familia–explicó Fugaku.

– ¡Es cierto! –Corroboró el padre de Sakura–es muy buena idea.

–Pues si no tienen inconveniente podemos partir mañana mismo–sugirió el señor Uchiha.

– ¿Tu qué dices? –preguntó el Uchiha menor.

–Por mi está bien–contestó Sakura aun un poco sorprendida.

–Entonces partiremos mañana por la tarde–dijo Fugaku con una sonrisa de lado.

–Que generoso tu padre al ofrecer ese viaje–dijo Sakura a las afueras de su casa.

Sasuke se había ofrecido en llevarlos, así que la familia se metió a su casa para dejar a la pareja un momento a solas.

–No sé, hay algo que no me convence–comentó Sasuke un tanto pensativo.

–No seas tan desconfiado, mejor disfrútalo–dijo Sakura abrazándolo por el cuello.

–No es que sea desconfiado–dijo Sasuke sin abrazarla–es solo que…

–Entonces deja de pensar en eso–ordenó mordazmente la chica.

Sasuke suspiro, al parecer Sakura tenía razón, tenía que relajarse y no desconfiar tanto de su padre, menos ahora que ha aceptado todo tan bien, aunque eso era lo que más le preocupaba; miro al cielo y pudo ver qué pasaba una estrella fugaz, cosa que tampoco Sakura paso en alto.

La chica miro al chico y arqueo una ceja– ¿pediste un deseo? –preguntó con incredulidad al ver que Sasuke estaba muy atento en el cielo.

–No–contestó él.

– ¿Sasuke? –Llamó la chica– ¿Cuál es tu sueño? –preguntó mirándolo fijamente.

–Hmp, mi sueño–repitió el chico en un susurro.

–Tu sueño…–repitió Sakura para que Sasuke continuara.

– ¡Sakura! –Llamó el señor Haruno desde la puerta–ya es hora de que entres.

–Ya voy, papá–gritó Sakura con fastidio–nos vemos mañana–se despidió dándole un beso en la mejillas chico y entrando al edificio.

–Nos vemos–dijo Sasuke acariciándose la mejilla y rozando sus labios con los dedos.

El nuevo día llego, la familia Haruno a medio día ya se encontraba en la mansión Uchiha preparado con una maleta, en realidad estaban más emocionados que la misma Sakura, a ella solo le importaba pasar el fin de semana con Sasuke.

–Qué bueno que están todos aquí–dijo el señor Uchiha al verlos llegar–iremos en nuestro avión privado así que nos iremos en un momento más.

Sasuke se acerco a Sakura y la saludó algo serio, no le dijo nada, cosa que Sakura lo noto, pero trato de no ponerle atención, de seguro era por la plática de ayer, y lo comprendía, no era fácil asimilar lo que hacía su padre, ni para él ni para ella, pero al parecer sus padres pudieron adaptarse inmediatamente.

Y así todos partieron al aeropuerto para tomar el avión personal de los Uchiha, en realidad no sabían el destino, pero era lo que menos interesaba; Sasuke se había portado más serio de lo normal, cosa que comenzó a preocupar a la chica.

–Ustedes dos irán en este avión–dijo el señor Uchiha señalando cual.

– ¿Por qué solo nosotros dos? –preguntó Sasuke algo extrañado.

–Me avisaron que el más grande aun no está listo y no cabremos en ese, además una sorpresa los espera en su destino–comentó el señor con una sonrisa de lado.

Sasuke y Sakura sin más subieron al avión sin siquiera despedirse, era obvio que se verían después, Sakura se quedo sorprendida delo elegante que era el avión por dentro, parecía una casa, una aeromoza les señalo su asiento, el cual era un gran sillón elegante, bastante cómodo.

Sakura estaba maravillada con tanta elegancia, aunque miro a Sasuke quien seguía muy serio.

– ¿Te sucede algo? –preguntó Sakura mientras se sentaba.

–Hmp, nada–contestó algo cortante.

–Sasuke…–insistió la chica.

– ¡Que no tengo nada! –gritó el chico algo fastidiado.

– ¡Pero no tienes porque gritarme! –dijo la chica muy ofendida mirando a la ventana para no tener que verlo.

Pasaron varios minutos en silencio, solo se escuchaban las ordenes de los pilotos y las aeromozas que pasaban de un lado a otro, Sasuke miraba de reojo a Sakura, suspiro, sabía bien que se había pasado con su tono.

–No fue mi intención gritarte–dijo Sasuke llamando la atención de la chica.

Ella lo miro aun algo resentida, pero era imposible, vio sus ojos negros y de inmediato el enfado se le olvido, y más por el hecho de que él se acercaba para darle un casto beso en la comisura de los labios.

–Ayer se te olvido despedirte de mi bien–dijo Sasuke tratando de explicar su distracción.

Sakura sonrió, no pensó que Sasuke se enfadara por esas cosas, pero en el fondo el alivio, se acerco ahora ella y le dio un pequeño y tierno beso en los labios.

–Les traje un poco de champagne–dijo la aeromoza y extendió la charola para que tomaran la copa, ella se retiro y los jóvenes tomaron inmediatamente la copa como si de agua se tratase.

– ¿Sabes cuál es mi sueño? –preguntó Sasuke recordando la conversación.

– ¿Cuál? –preguntó Sakura muy tranquila, en un pequeño susurro.

Sasuke no pudo terminar porque lentamente se recargo en aquel sillón, cerró sus ojos y se quedo completamente dormido. Sakura, por otro lado, se sorprendió al verlo así, pero no duro mucho ya que ella también termino en los brazos de Morfeo.

Abrió sus ojos lentamente, se sentía realmente desorientada y un poco aturdida, miro hacia el frente y pudo ver el sol en todo su esplendor, no le tomo mucha importancia, luego con sus manos sintió suave arena que traspasaba por sus dedos, cerró los ojos con una gran sonrisa, realmente era muy confortante estar así; de pronto reacciono y se sentó para notar que estaba en una playa, se sorprendió de estar ahí, ¿Qué no se supone que iba en avión hacia un viaje familia? Miro a su alrededor y pudo ver tirado, como a un metro y medio, a Sasuke.

– ¿Dónde estamos? –susurró la chica mirando a su alrededor, se acerco torpemente a Sasuke, ya que aun sentía un gran malestar– ¡Sasuke! –llamó al chico mientras lo jalaba.

El chico no reaccionaba.

– ¡Uchiha! –llamó mas preocupada la chica moviéndolo más fuerte.

– ¿Qué pasa? –preguntó abriendo un poco los ojos.

–Mira–dijo la chica ayudando a Sasuke a levantarse.

El chico miro a su alrededor igual de sorprendido que Sakura, vio el inmenso mar, la arena, dedujo que estaban en una playa, luego miro hacia atrás y vio una gran selva, cosa que le sorprendió.

– ¿Dónde estamos? –preguntó muy angustiada la chica.

–Creo que estamos…. perdidos–dijo muy tranquilo, pero sus ojos denotaban una molestia.

–No puede ser–dijo Sakura tirándose en la arena.

–Sabía que no debíamos confiar en mi padre–comentó Sasuke observando más detalladamente el lugar.

– ¿Vas a culpar a tu padre por esto? –preguntó Sakura fastidiada.

–Entonces, ¿Por qué estamos aquí? –preguntó Sasuke molesto.

–No tienes porque hablarme así–reprochó Sakura– ¿crees que vengan a rescatarnos?

–Por el momento, no–contestó Sasuke–ya esta anocheciendo.

–Mira, Sasuke–dijo Sakura señalando unas maletas.

–Al menos tuvieron la delicadeza de dejarnos con esto–comentó Sasuke más para él que para ella.

Los chicos se fueron a una gran roca que había ahí, por fortuna había una mediana cueva que podía protegerlos del frio, juntaron algunas ramas y Sasuke prendió el fuego, revisaron su maleta y por fortuna había unos cuantos medicamentos y frituras que podían comer por el momento; cenaron y se acomodaron para dormir, ya mañana se preocuparían de lo que estaba pasando, ahora tenían que descansar.

Y así fue, despertaron al día siguiente con la esperanza de encontrar algo, o de entender porque estaban ahí, pero nada; no podían quedarse con los brazos cruzados y comenzaron a trabajar, Sasuke nadaba en el mar para pescar, mientras que Sakura buscaba algo de frutas, o alguna señal de vida.

Y así pasaron los días, días largos y pesados, donde tenían que conseguir el pan de cada día, donde la sobrevivencia era lo que les importaba, lentamente se fueron llenando de desesperación, frustración y angustia de estar ahí, tanto que se habían vuelto muy distantes entre ellos.

Ya ni siquiera sabían cuantos días llevaban ahí, Sakura ponía letreros con las ramas gruesas que encontraba, poniendo la palabra "ayuda" por si alguien pasaba, pero nada, no llegaba nadie, no pasaba nada.

Para su mala suerte, en su enésimo día, cayó una tormenta, no era muy fuerte, pero no tenían un lugar tan acogedor para esconderse de la lluvia.

Sakura temblaba frente a la fogata dentro de la cueva, completamente mojada, con la mirada perdida.

– ¿Estás bien? –preguntó Sasuke acercándose a ella, igual de mojado.

–Estoy bien–contestó por inercia.

–No deberías esforzarte tanto–comentó Sasuke.

–Si no me esfuerzo no sobreviviremos–contestó Sakura.

Sasuke tomo una manta que había en la maleta y se la puso a Sakura, se sentó junto a ella para también recibir el calor de la fogata.

–No comprendo que hacemos aquí–dijo Sakura algo ida–tal vez sea una señal.

– ¿Señal? –preguntó Sasuke.

–Tal vez fue un error pensar en casarme contigo–comentó Sakura algo triste.

– ¿Por qué dices eso? –preguntó Sasuke tratando de guardar compostura.

Pero no recibió respuesta, Sakura estaba demasiado perdida en el fuego.

– ¿De verdad piensas eso? –preguntó nuevamente el chico.

Y nuevamente sin respuesta, Sasuke se irrito algo, pero en parte la comprendía, así que simplemente se levanto y se fue de la cueva, pensó que tal vez necesitaba tiempo a solas, mientras que ella se quedo mirándolo, viendo como se marchaba y no pudo evitar soltar una lagrima.

Pasaron más días, ya ni siquiera se dirigían la palabra, Sakura estaba tan confundida, quería regresar a casa, quería ver a su familia, pero sobre todo, quería saber qué hacer con Sasuke, pero cada día su relación iba peor, tal vez era una señal para decirles que ellos no deberían de estar juntos.

Una mañana tranquila y calurosa se levanto y salió de la cueva dejando a Sasuke solo, llego a un río para limpiarse la cara y el cuello, al hacerlo sintió su collar y se lo quito para poder verlo, acariciaba aquel dije, lo veía con tanta nostalgia, pero un estruendo la saco de sus pensamientos, sintió como unas ramas se movían y unas aves salían volando rápidamente, se acerco por donde escucho el sonido y a lo lejos pudo ver…

– ¡Un oso! –susurró y vio como el oso se acercaba rápidamente donde estaba ella, salió corriendo completamente asustada, pero por culpa de una piedra tropezó, inmediatamente se levanto y siguió corriendo sin darse cuenta que su collar se había quedado atrás.

Dejo de correr al sentir que la seguían, miro a su alrededor procurando ser precavida, pero estaba harta, harta de correr, de asustarse, de sufrir, giro en dirección a donde se acercaba el oso, tomo una gran roma y de pronto…

– ¡Déjame en paz! –gritó y golpeo al oso, el cual se fue completamente asustado.

Sakura sonrió amargamente, había olvidado lo bien que se siente golpear, inevitablemente recordó aquel golpe que le dio a Sasuke, aquel que da lo mejor fue quien desato todo entre ellos y terminaron así, volvió a sonreír, pero esta vez tiernamente, pensó en Sasuke, ahora comprendía bien, no era una señal, era una prueba, prueba de amor, que tenían que superar juntos.

Suspiro y acerco su mano a su cuello, tenía que sostener aquel collar, había sido tan tonta en siquiera pensar en cortar con Sasuke, pero reacciono al no sentir el dije, lo busco en todos lados de su ropa, pero no encontró nada, regreso corriendo donde estaba originalmente por si se le había caído, pero no encontraba nada, levantaba rocas, gateaba para buscar mejor, sin importarle mojarse o ensuciarse, pero aun sin importarle si se lastimaba.

Sin darse cuenta, la noche cayo y ahora era más difícil buscar, pero no importaba tenía que encontrarlo, no podía dejarlo así como así, no sabiendo que era un regalo de él. Nuevamente lo recordó, recordó su sonrisa, su mirada y se sintió peor por como lo trato, inevitablemente soltó el llanto, lleno de frustración y dolor.

Abatida, sucia, cansada y adolorida lloraba desconsolada, ya no tenía fuerzas de caminar, solo rogaba encontrar ese collar; a lo lejos pudo escuchar una voz, una voz que la llamaba.

–Haruno–gritaron mientras la chica trataba de saber de dónde venía, estaba tan cansada que creyó oír voces.

Cerró sus ojos y se recostó en el suelo, para descansar, tal vez para siempre.

–Haruno–llamó Sasuke a la chica acercándose a ella.

Sakura abrió un poco los ojos y se dio cuenta que no era un delirio, Sasuke había ido a buscarla, en parte se sintió muy bien y tranquila, pero por otro lado se sentía muy mal.

– ¡Lo siento! –dijo en un pequeño susurro.

–Ven, vamos–dijo Sasuke cargándola en sus brazos para llevarla a la cueva.

–Yo… yo lo perdí–dijo Sakura tratando de no dormirse.

Sasuke no contesto, pensó que tal vez estaba delirando por el cansancio.

–Perdí el collar–dijo Sakura aguantando el llanto.

Sasuke se detuvo un momento, trato de ser paciente y no explotar, así que siguió caminando.

–Era algo especial–susurró Sakura muy triste–, era algo importante, algo que nos representaba.

–No te preocupes–dijo Sasuke más tranquilo–lo importante es que tu estés bien.

Ya no se dijeron mas, la chica simplemente cayó muerta en los brazos de Morfeo.

Otro día mas que pasaban ahí, Sakura despertó en la cueva ya más descansada, miro que Sasuke estaba preparando pescado.

–Come, te hará sentir mejor–dijo Sasuke al ver que Sakura se acercaba con cara de hambre a la fogata.

–Gracias–dijo algo tímida.

–Por cierto–dijo Sasuke sacando algo de la bolsa de su pantalón–toma–saco el collar de Sakura.

Se quedo completamente sorprendida y feliz, tomo el collar y lo estrecho en su pecho, sentía tanto alivio de haberlo encontrado; mientras tanto Sasuke solo se sentó un poco alejado de ella y comenzó a comer.

– ¿Sasuke? –llamó la chica.

–Dime–dijo Sasuke muy tranquilo.

– ¡Lo siento! –dijo ella muy apenada.

Sasuke soltó la comida y se acerco hasta estar junto a ella.

–Te dije que siempre estaría a tu lado ¿no? –dijo Sasuke mirándola fijamente.

Ella lo vio fijamente y sonrió como hace mucho no lo hacía, ahora lo confirmaba, esto era una prueba del destino, podría llamarse así, para ver que tan lejos llegaban, al parecer lo que tenía que hacer es unirse a él y olvidar lo pasado, ella se recargo en el pecho del chico y él la abrazo seguido de un beso en su cabeza, las cosas cambiarían de ahora en adelante.

Y así fue, a pesar de que seguían pasando los días, era más tranquilo estar ahí, siempre estaban juntos, disfrutando cada momento, aunque fuera insignificante, si nunca iban a rescatarlos, al menos sabían que estaban el uno con el otro.

Sasuke nadaba tranquilamente en el mar mientras Sakura se encontraba sentada en la arena disfrutando de la vista, el chico salió por un poco de oxigeno y miro fijamente a Sakura.

– ¿Cuánto tiempo habrá pasado? –preguntó Sakura.

–No lo sé, tal vez un mes–contestó Sasuke.

–Probablemente en Konoha ya sea primavera–dijo Sakura algo deprimida, recordando que su boda seria por esas fechas.

–Al parecer no tarda en ser tu graduación–comentó Sasuke saliendo del agua.

–No me acordaba de eso–comentó la chica–ni siquiera hice el examen.

–Y yo que tenía pensado casarme el día de tu graduación–comentó Sasuke sentándose junto a ella haciendo que saliera un pequeño sonrojo por parte de la chica.

–Sabes, me he dado cuenta que las cosas malas son más pasables si estamos juntos–comentó la chica muy sonriente–y que las cosas divertidas y alegres son mucho mejores si las compartimos–miro fijamente a Sasuke.

–Es cierto–contestó Sasuke–después de todo, vivir en esta isla no fue tan malo.

–Por cierto, nunca me dijiste cuál es tu sueño–comentó Sakura.

–Ya se cumplió–dijo Sasuke mirando fijamente a la chica y acercándose para darle un tierno beso.

La noche llego, y los chicos esta vez decidieron pasar la noche en la playa, hacía mucho calor, además no perdían nada si revisaban por si alguien pasaba, prendieron una fogata y se acostaron mirando hacia las estrellas.

– ¿Cuál es tu sueño? –preguntó Sasuke.

– ¿Mi sueño? –repitió Sakura pensando en eso.

Ambos se miraron fijamente y Sakura sonrió como nunca, con un brillo único que dejo a Sasuke aun mas enamorado de la chica.

–Mi sueño es…–trató de decir.

Pero de pronto se escucho un gran ruido, ambos se pusieron alerta y se levantaron para ver de qué se trataba, escucharon más atentos y era… era un helicóptero, vieron como poco a poco se acercaba un helicóptero.

–No puede ser–dijo Sakura sorprendida– ¡Ayuda! –gritó desesperada.

El helicóptero se acerco más y se detuvo en la playa, aunque aún seguía en el aire.

– ¿Están bien? –preguntaron desde el helicóptero, y así Sasuke y Sakura pudieron notar que era Shizune la que está ahí, no podían creer por fin había terminado todo.

– ¡Bienvenidos! –dijo Shizune llevándolos a un departamento.

– ¿Qué hacemos aquí? ¿Cómo sabias que estábamos ahí? –preguntó Sasuke algo molesto.

–Lo supe, porque yo fui quien los dejé ahí–explicó Shizune.

– ¿¡Que! –dijeron ambos chicos.

–Fue idea de Uchiha-sama y también de sus padres–dijo Shizune muy apenada.

–Pero, ¿Por qué? –preguntó Sakura muy confundida.

–Era una prueba–dijo Shizune.

– ¿una prueba? –dijo Sasuke mas molesto.

–Sus padres estaban preocupados por ustedes, querían saber si realmente podían superar eso juntos–explicó la asistente.

–Pero ¿Por qué una prueba tan extremista? –exigió saber el chico.

–Así lo dispusieron sus padres, por favor no se molesten–dijo Shizune muy apenada–ustedes dos vienen de mundos diferentes y querían ver si serian capases de sobre llevar todo, no les gustaría que pasaran por un penoso divorcio.

Sakura y Sasuke se quedaron muy pensativos, analizando lo pasado.

–Hay jóvenes que se dejan arrastrar por los impulsos, pero ustedes han demostrado que no solo es un impulso y sus padres querían darse cuenta y que también ustedes se dieran cuenta si tenían la base para un buen matrimonio–siguió explicando Shizune–y al parecer ustedes si lo tienen.

– ¡Sakura!

La chica giro y vio a sus padres en la puerta, corrió hacia ellos para poder abrazarlos, los había extrañado tanto.

– ¿Estás bien, hija? –preguntó la señora Haruno muy preocupada.

– ¿No te hiciste daño? –preguntó el señor Haruno.

–Estoy bien–contestó Sakura.

Los señores Haruno miraron a Sasuke y se acercaron a él haciendo una reverencia.

– ¡Lo sentimos mucho, Uchiha-san! –dijeron muy apenados.

–Gracias a ustedes–dijo Sasuke sorprendiendo a todos–gracias a eso confirme que realmente si quiero vivir mi vida a lado de su hija–dijo y para sorpresa de todos hizo una reverencia.

Los padres de Sakura sonrieron y se despidieron de su hija para salir de ahí, seguidos por Shizune

–Así que era solo por eso–comentó Sasuke.

–La verdad creo que el amor verdadero solo existe si crees en el–comento Sakura.

– ¿y tú crees? –preguntó Sasuke.

Sakura sonrió, se iba a acercar a Sasuke para contestarle pero la interrumpieron.

– ¡Bienvenidos! –dijo Fugaku acercándose a la pareja.

Ambos se quedaron serios, pero le regalaron una sincera sonrisa al hombre, el cual por primera vez les regreso una agradable sonrisa, se acerco a Sasuke y tomo su hombro.

– ¡Felicidades! –Dijo Fugaku, luego miro a Sakura– ¡Felicidades a los dos! –dijo con una gran sonrisa dejando a los chicos muy felices.

Sin decir más se marcho dejándolos nuevamente solos, ellos no esperaban más, con ese gesto era más que suficiente, se miraron fijamente y se acercaron para darse un lindo beso, pero nuevamente fueron interrumpidos.

– ¡Sakura-chan! ¡Teme! –gritó Naruto entrando a la habitación seguido de Gaara.

–Hola–dijo Sakura.

– ¿Ustedes sabían todo esto? –preguntó Sasuke.

–Si, tu padre nos pidió que no hiciéramos nada–comentó Gaara.

–Hmp–dijo Sasuke.

–Es por eso que les tenemos un regalo a los dos–dijo Naruto–vamos–los guio a la puerta para llevárselos de ahí.

A pesar de estar sucios, con hambre y cansados, no le pudieron decir que no a Naruto, se veía tan animado, además hace tiempo que no lo veía, ya tendrían tiempo para descansar. Y aun así en el camino ambos se recargaron para poder dormir un poco y recobrar energías, ya se podía ver que era de noche, las calles se alumbraban y ya no se veía tanta gente.

– ¡Ya llegamos! –dijo Naruto para despertar a los chicos, los cuales lo hicieron con pesadez, abrieron la puerta de la limosina y vieron lo que menos se habrían imaginado.

– ¡Bienvenidos a su boda! –dijo Gaara mientras Sakura y Sasuke asimilaban todo.

– ¿Qué? –dijeron los chicos muy sorprendidos.

–Merecen ser felices y no tienen porque esperar más–comentó Naruto muy feliz.

Se veía poquita gente, solo las personas más allegadas, pero lo que más les sorprendió fue que estaban precisamente en el lugar donde fue su primera cita, cosa que a los dos internamente les emociono.

Después de un tiempo, en el cual Sasuke y Sakura se fueron a preparar para su boda, todos se acomodaron en sus puestos, alrededor de un tapete rojo que hacia la simulación de una iglesia, con miles de flores a su alrededor, Sasuke ya se encontraba al final, donde habían puesto un mini altar, esperando a Sakura, la cual llego acompañada de su padre.

Sasuke vestía un elegante traje negro, mientras que Sakura lucia un sencillo, pero hermoso vestido de novia, caminaba por el pasillo mientras todos sus amigos presenciaban la escena, unos llorando, otros con una gran sonrisa, por fin llego Sakura a su lado, ambos muy nerviosos y emocionados.

–Te la encargo mucho, cuídala–dijo el padre de Sakura al entregarla con Sasuke.

Ambos se miraron y giraron para ver al sacerdote que dirigiría la ceremonia, llevándose una gran sorpresa.

– ¡Muchas felicidades! –dijo Sai, quien estaba frente a ellos vestido con la túnica de sacerdote.

– ¡Sai! –dijeron los dos muy sorprendidos.

–No podía permitir que alguien más los uniera–comentó con su típica sonrisa.

Y así la ceremonia comenzó, todos felices de ver por fin que se unirían por siempre, viendo como ambos se juraban amor, fidelidad, como daban sus votos matrimoniales y como se daban los anillos, definitivamente esto si seria para siempre.

– ¡Los declaro marido y mujer! –Dijo Sai y todos aplaudieron con emoción–puedes besar a la novia–dijo Sai y Sasuke no se espero, miro a Sakura, levanto el velo y por fin se dieron su primer beso como esposos, el primero de lo que estaba seguro serian muchos.

Y depuse de todo eso paso un largo año, un año donde todos vivieron cosas nuevas y fueron muy felices.

–La teoría del té y el ramen–dijo Hinata viendo el nuevo ejemplar del libro de Naruto.

– ¿Y qué tal esta?-`rejuntó algo impaciente el rubio.

– ¡Esta muy bien! –contestó Hinata dándole un beso a su próximo esposo.

–Te amo–dijo Naruto para volver a besarla, mientras el libro caía para pasar a segundo término.

–Como nuevo líder de la organización, quiero anunciar que ya no haremos delitos, de ahora en adelante haremos bien a la sociedad–anunció Gaara en su toma de poder en la mafia, todos miraron sorprendidos al joven líder, pero lo apoyaron incondicionalmente.

–Las tormentas se han convertido en flores–decía Sai mientras dejaba una foto en una mesita–en la vida es normal decir adiós–dijo abriendo la puerta de su habitación con una gran sonrisa.

Un año más, un aniversario que cumplir y ahí estaban Sakura y Sasuke celebrando su primer aniversario de bodas, y que mejor que regresando a aquella isla, a aquella playa, mientras jugaban con la arena y las olas.

Sakura por su lado escribirá algo en la arena con su dedo, mientras que Sasuke se metía poco al mar.

–Todavía no me has dicho cuál es tu sueño–dijo Sasuke recordando eso.

Sakura sonrió y se puso de pie–No hay nada más importante que yo para ti en la vida ¿Verdad? –preguntó Sakura.

–Obvio–dijo Sasuke mirándola fijamente.

– ¿Pase lo que pase? –volvió a preguntar la chica.

–Hmp–contestó Sasuke con fastidio.

–Pero creo que para mí está bien ser la segunda–comentó Sakura haciendo que Sasuke se confundiera.

– ¿De qué hablas? –preguntó Sasuke.

–También para mí tú serias el segundo–agregó Sakura.

– ¿Qué? –dijo Sasuke mas confundido.

– ¡Cuando crezcas espero que seas como yo!-gritó Sakura y luego miro a Sasuke–aunque tu cabello está bien–agregó dejando peor a Sasuke–mi sueño–dijo la chica–, ya se cumplió–dijo tomando su vientre y acariciándolo.

En ese momento Sasuke sintió un cosquilleo y una gran emoción, Sakura esta… embarazada, corrió hacia ella y la beso con emoción y desesperación, bajo a su vientre y lo beso suavemente y lo acaricio, Sakura sonreía emocionada al ver la reacción de Sasuke, realmente valió la pena todo.

–Pero nuestra historia, comienza a partir de ahora–dijo Sai cerrando la puerta, dejando atrás todo, comenzando de nuevo y esperando que todos sean felices, dejando atrás su habitación y aquella foto, esa foto donde están los F4 y Sakura, esa foto que siempre guardara el recuerdo de su historia.

FIN