Disclaimer: Junjō Romantica no me pertenece, solo tomo prestado sus personajes para satisfacción mía y de mis lectores, obviamente, todo sin fines de lucro.

Donde te conocí

Capitulo 1

Futuro


"Curioso… me citó en el mismo lugar donde mi vida cambio para bien, aunque al principio yo no aceptaba ese cambio."

Un hombre de cabellos castaños y de ojos color carmesí caminaba lentamente por las calles a pleno día, profundamente sumido en sus pensamientos. Sus clases habían terminado y tenía pensado pasar el resto del día encerrado en su oficina hasta terminar sus pendientes. Sus planes cambiaron cuando recibió un mensaje de texto.

"No sé cómo pude olvidarlo…" se molestó consigo mismo "Demonios, ¿ya tan rápido paso un año?"

Después de unos minutos llego al lugar acordado. Detuvo su paso para poder apreciar el parque detenidamente. Hacía demasiado tiempo que no ponía un pie en ese lugar, de solo pensar que tenía que estar ahí, varios sentimientos se oprimían en su pecho. Entre ellos, la nostalgia. Retomó sus pasos y se dirigió hacia unas bancas que estaban cerca, al fin y al cabo, era el lugar acordado.

"Aunque las cosas han cambiado," pensó mientras tomaba asiento "Aun no sé por qué llego con una hora de anticipación."

Pero eso no le molestaba, aprovecharía el tiempo para recordar cómo había sido su vida en los últimos veinte años, especialmente superar lo que había pasado hace un año.

Veinte años atrás…

"Ya se retrasó," pensó mientras observaba su reloj de mano "Eso es raro en Nowaki."

Llevaba esperando más de media hora. Habían acordado verse frente al café que estaba al otro lado de la acera donde se encontraba la florería, donde solía trabajar su amante, quien aún no llegaba. El castaño decidió esperarlo dentro de la cafetería, con la esperanza de que su novio no se tardara más en llegar.

Ambos tenían la tarde libre y decidieron pasar juntos lo que restaba del día, ya que ni ellos mismos recordaban cuando fue la última vez que salieron juntos. Los dos tenían una vida de trabajo muy agitada, especialmente el pediatra, quien a veces le llegaban emergencias en el hospital en la madrugada. Hiroki no lo detenía ni le mencionaba nada, ya que Nowaki tenía que ir sin falta.

"Tal vez surgió una emergencia en el hospital," tomó un sorbo de su café "No, ya me habría avisado."

Decidió no preocuparse demasiado y esperar pacientemente a su amante. A los pocos minutos sintió algo que vibraba en el bolsillo de su chaqueta. Sacó su celular para darse cuenta que era una mensaje de su novio.

[Perdón por hacerte esperar, llegare en pocos minutos.

De: Nowaki

Hora: 5:01 PM]

No pudo evitar soltar un suspiro de alivio y volvió a sentir el vibrar del aparato.

[Lo olvidaba… Te quiero.

De: Nowaki

Hora: 5:02 PM]

"Idiota," murmura mientras observaba la pequeña pantalla del celular y leía el mensaje varias veces.

Esos pequeños detalles de parte de Nowaki lo hacían sentir feliz, a pesar de estar bastante tiempo juntos, aun no estaba del todo acostumbrado a los afectos del pelinegro. Siguió mirando el mensaje sin darse cuenta que su amante ya había ingresado al café.

"Hiro-san," le llamó cuando se acerco a la mesa, el castaño inmediatamente guardo su celular en el bolsillo "Lamento la tardanza."

"Ah sí, descuida" habló seriamente, levantándose de su lugar "Solo salgamos de aquí."

"Claro, Hiro-san."

Ambos salieron del establecimiento, empezaron a caminar lentamente y en silencio, hacia ningún lugar en específico.

"¿Algún lado donde quieras comer, Hiro-san?" preguntó el pelinegro.

"Mm… cualquier lugar está bien, Nowaki" contestó el profesor.

"En mi camino hacia acá vi un pequeño restaurante que acaba de abrir," comenta "¿Está bien si vamos ahí?"

"Ah, claro."

Caminaron hacia el pequeño restaurante que había mencionado el pelinegro, donde comieron a gusto y tranquilamente. Hablaron de cómo les había ido en el trabajo y cosas en general. Ambos disfrutaban de esos minutos que tuvieron juntos, ya que no sabrían cuando volverían a tener una oportunidad así. Al terminar de comer, emprendieron el camino de regreso a casa.

No habían pasado ni un minuto desde que Hiroki se había quitado los zapatos en la entrada, cuando fue acorralado en la pared por los fuertes y tan bien formados brazos de su amante, después sus labios fuero aprisionados por los del otro de una manera muy apasionada. Por su parte, el profesor no opuso resistencia, solo se dejo llevar por las caricias y corresponder el beso. Nowaki deslizó una de sus manos debajo de la camisa del castaño, haciéndolo estremecer. Su labor pudo haber continuado, sin embargo el sonido de un celular interrumpió la romántica atmosfera.

"Ahora que las cosas se ponían interesantes…" se liberó de los brazos del pelinegro para dirigirse a la sala de estar, mientras el otro atendía el llamado.

Cuando el pelinegro apareció en la sala de estar, su rostro había cambiado completamente. Hiroki aun no lo había notado, solo se estaba preparando mentalmente para ser atacado nuevamente por su novio. Al notar que eso no sucedía, volteo a ver al pelinegro, quien estaba sentado en un de los sillones con mirada perdida.

"¿Nowaki?" preguntó extrañado.

"Hiro-san," le llamó, pero no le miro a los ojos "¿Te agradan… los niños?"

El profesor se quedo atónito ante la pregunta. ¿A qué venía todo eso? ¿Qué era lo que pretendía?

"¿P-Por qué preguntas ese tipo de cosas?" preguntó nervioso.

"Hiro-san," le volvió a llamar, ahora si mirándolo fijamente "¿Te gustaría… adoptar uno?"

"¡Maldito, mocoso!" le gritó, aventándole una revista que tenía cerca "Ya dime bien, ¿qué intentas con esas preguntas?"

Nowaki soltó un suspiro y paso una de sus manos por su cabello, buscando en su mente la mejor manera de poder explicar las cosas, especialmente como empezar. Había sido muy directo con sus preguntas que solo consiguió confundir a su compañero, quien ya tenía una idea de lo que sucedía.

"¿Acaso él…?" se preguntó en sus adentros "No, él no sería capaz."

Pero de todos modos sus sentidos lo obligaron a preguntar, "¿Ahora qué hiciste, Nowaki?"

"¿Eh?" se sorprendió el pelinegro "No es lo que piensas, Hiro-san."

"Ya olvídalo," comenzó a caminar hacia su habitación "Me iré a dormir."

"¡Hiro-san, espera!" se levantó y siguió al castaño "Tenemos que hablar—"

"¡No quiero escuchar que tuviste una aventura con una mujer!" lo había dicho, no imagino que sus celos y enojo lo obligaran a hablar.

Aun así no dejo de caminar, pero eso fue hasta que unos fuertes brazos lo rodearon por la espalda, obligándole a detenerse.

"Hiro-san…" le habló quedamente, cerca de su oído "Jamás te haría algo así."

Se molestó consigo mismo. Otra vez se había dejado llevar por sus celos y sus falsas teorías. Sabía que el pelinegro sería incapaz de lastimarlo, ni mucho menos engañarle, pero aun así tenía la costumbre de no escuchar todo lo que tenía que decir su amante e imaginarse situaciones que terminaban hiriendo su orgullo.

Ambos regresaron al sofá, Nowaki aún sin soltar al castaño, y se quedaron así por unos minutos en silencio, simplemente disfrutando el cálido tacto.

"Hace algunos días," habló el ojiazul, rompiendo el silencio "Me pidieron que fuera al hospital del centro, ya que estaban cortos de personal y necesitaban ayuda. Iba en el subterráneo en mi camino hacia el hospital cuando conocí a Fumihiko-san."

Antes de que pudiera interrumpirle, Nowaki continuó con su relato.

"Le cedí mi asiento cuando noté su embarazo, tendría como uno siete meses, y empezamos a platicar. Una mujer admirable, a pesar de la muerte de su marido y ella esperando un bebe, supo cómo salir adelante. También amante de la literatura, Hiro-san se hubiera llevado muy bien con Fumihiko-san."

"¿A qué se refiere con hubiera?" pensó por un momento, pero siguió escuchando a su novio.

"Comentó que iba a su chequeo mensual al mismo hospital al que yo iba, así que fuimos juntos, hasta que empezó a tener contracciones a pocos metros del hospital. Tuve que cargarla hasta llegar y la internaron de inmediato, ya que estaba en trabajo de parto. Olvidé completamente que fui ahí a ayudar en el hospital y me quede esperando hasta saber algo de Fumihiko-san. A las pocas horas me avisaron que había tenido a una saludable niña."

El castaño sintió que Nowaki le abrazaba con más fuerza. "Nowaki…"

"Pero Fumihiko-san…"

Flash Back

"Adelante," dijo con voz débil al escuchar unos golpes a la puerta y esta se abrió dejando ver al visitante "Oh! Nowaki-kun, lamento todas las molestias."

"No se preocupe, Fumihiko-san" le sonrió y dirigió su mirada a la pequeña criatura "Es hermosa, se parece a usted."

"¿Lo crees?" preguntó sonriente y miró a la pequeña en sus brazos "Creo que tendrá los ojos de su padre."

"Fumihiko-san…" susurró.

"Nowaki-kun," le llamó "Si algo llegara a pasarme, promete que le encontraras la familia que ella merece."

"¡No diga eso, Fumihiko-san!"

"Promételo."

Miro el rostro cansado de la mujer, para después regresar su mirada al rostro del bebe, quien dormía plácidamente en brazos de su madre.

"Lo prometo," esas palabras tranquilizaron el corazón de la mujer, pero el continuó "Pero sé que usted saldrá adelante junto con su hija."

"Gracias, Nowaki-kun."

Fin Flash Back

"La llamada era del hospital," continuó y su cuerpo temblaba levemente "Fumihiko-san… tuvo un paro cardiaco y no pudieron revivirla…"

Hubo un silencio incómodo, hasta que Hiroki habló. "¿Qué hay de… la niña?"

"Firme en el hospital que yo era el único pariente de Fumihiko-san," contestó, pero no era la respuesta que buscaba el profesor "No tardaran en llamar sobre la adopción…"

El castaño se soltó de los brazos de su amante, interrumpiéndole antes de que pudiera terminar, "¿Estas consciente de esto, Nowaki?"

"Pero… Hiro-san…"

"¡Acaso no comprendes la seriedad del asunto!" se levanta de su lugar y se gira para ver al pelinegro "Nowaki… somos hombres, llevamos juntos más de seis años y tenemos… sexo, ¿crees que sería un ambiente adecuado para una niña?"

"Además…" continuó "Nuestros trabajos consumen la mayor parte de nuestro tiempo y… lo siento Nowaki, no funcionará."

Ambos se miraron por algunos segundos, el pelinegro no le reclamó al mayor ya que este decía la realidad del asunto, aunque le había dolido que lo hubiera tomado de esa manera. Se arrepintió de haber llegado a ese tema de conversación, solo había dejado la atmosfera un poco incómoda pero… sintió que valió la pena haber preguntado, aunque esperaba que las cosas salieran bien sabiendo que ya sabía el tipo de respuesta que escucharía.

El castaño se retiró a la habitación después de decir que estaba cansado y que se iría a la cama. El futuro doctor se quedó en la sala por un rato mas, diciéndole a su amante que lo alcanzaría después.

"Creo que lastime sus sentimientos," pensaba el profesor mientras se cambiaba a su ropa para dormir "Agh, ¿en qué estoy pensando? Si le dije la verdad y debería estar consciente que eso no funcionaría pero… creo que no debí decírselo de esa manera."

Des tendió un poco la cama para poder meterse entre las cobijas y tomar su lugar izquierdo de la cama que compartía con el pelinegro. Colocó su cabeza sobre la almohada y esperó hasta que el otro llegara. Se le había hecho costumbre no estar completamente dormido si Nowaki no estaba a su lado, aunque este luego tuviera turnos nocturnos en el hospital, las noches le eran intranquilas.

A los pocos minutos escucho los pasos de ojiazul, quien entraba a la habitación y se cambiaba a sus ropas de dormir en la oscuridad para después colocarse a un lado del castaño, abrazándole por detrás con uno de sus brazos, acercándolo aun mas a su cuerpo.

"Te amo, Hiro-san."

Sonrió levemente y cerró los ojos. Ahora si podría dormir tranquilo.

oOOo

"Kamijou…" escuchaba una voz lejana que le hablaba "Kamijou… ¡Kamijou!"

Se sobresaltó a sentir una mano sobre su hombro, volteó y encontró con su supervisor de cabellos negros, con un cigarro encendido en la boca.

"¿Estás bien, Kamijou?" le pregunta preocupado "Estas un poco distraído."

"¿Eh? Ah sí… si estoy bien, profesor," contesta distraídamente, regresando su mirada hacia la computadora.

Quitó su mano del hombro y la colocó debajo de su barbilla, "¿Está todo bien con él?

"No le incumbe," contestó rápidamente, al parecer la pregunta le había quitado lo distraído.

"¿Enserio?" preguntó mirando al castaño no muy convencido "Eso me dice que hay algo."

"Profesor, ¿por qué no mejor se pone a trabajar en vez de estarme interrogando?" preguntó molesto volteando a ver a su superior.

"Eso es aburrido," la actitud de Hiroki empeoro con ese comentario y aun mas cuando Miyagi le abrazo por detrás "¡Prefiero consolar a mi asistente de su mal de amores!"

"¡Profesor! ¡Quisiera hacerme el favor de comportarse!" intentaba zafarse de los brazos del pelinegro.

"Oh, vamos Kamijou," se mantenía en no soltar a su asistente "Solo intento consolarte."

"¡No necesito que me consuelen!" le gritó "¡Ahora suélteme!"

En ese instante la puerta de la oficina se abrió y ambos profesores voltearon para ver de quien se trataba, encontrándose con un estudiante de cabellos castaños claros, quien no parecía estar muy contento con lo que estaba sucediendo.

"¿Cuántas veces te tengo que decir, Shinobu?" preguntó Miyagi al menor "Toca antes de entrar."

"Eso hice," le contestó con cara de pocos amigos "Pero estaban tan ocupados que no me escucharon."

"Tengo clase," dijo el nombrado demonio Kamijou, soltándose de los brazos de su superior, tomando sus cosas y salir de la oficina.

"No era lo que parece," se disculpó el pelinegro cuando ambos estaban solos.

"¿Cómo las veces anteriores?" pregunto aún molesto Shinobu, cruzándose de brazos.

Suspiro, "Ya te he dicho que no tengo—"

"Ten, tu comida," le interrumpió, entregándole un paquete envuelto con un trapo blanco y salió del lugar.

"¿Qué hare con él?" preguntó al aire dejando su almuerzo sobre su escritorio.

oOOo

Pensó que la plática de la noche anterior la olvidaría de inmediato en la mañana, que no lo perturbaría por el resto de su vida. Pero que tan equivocado estaba. Todo el día estuvo pensando en la reacción de Nowaki cuando le habló de esa manera y no se concentraba en su trabajo ya que solo buscaba la forma de disculparse con él… pero no quería volver a sacar el tema.

Ahora iba saliendo de la librería de segunda mano, con la intención de perder tiempo antes de llegar a casa, necesitaba pensar un poco más. Tan sumido estaba en sus pensamientos que no prestaba atención a su alrededor.

"Hiroki."

Escuchó que mencionaron su nombre, levanto la mirada para encontrarse con un hombre de cabellos grisáceos con unos anteojos, mirándole con seriedad.

"Akihiko…"

"Qué bueno que te encuentro," dijo sacando un sobre grande de su saco y entregándoselo al profesor "Justo iba a tu casa para dejarte esto."

"¿No será otra de tus perversiones?" preguntó mirando desafiante a su amigo.

"Tal vez," eso era definitivamente un 'si.'

"Lo leeré en cuanto llegue a casa," guardó el sobre en su maletín.

"¿Estás bien, Hiroki?" otra vez la misma pregunta.

"¿Qué acaso se me nota vilmente en la cara?" pensó antes de contestarle al escritor "Si, estoy perfectamente bien."

"No lo pareces," dijo no muy convencido "¿Sucedió algo?"

El castaño se mantuvo en silencio por algunos segundos. En verdad buscaba consejo de lo que había hablado con Nowaki la noche anterior, pero su orgullo lo mantenía lejos de pedirle a alguien su opinión. Además, no quería que todos se enteraran de su vida personal.

"Akihiko," comenzó a hablar inconscientemente "Si tu pareja quisiera adoptar un niño, ¿estarías de acuerdo?"

Usami se sorprendió ante la pregunta y después su rostro se suavizó antes de responder. "Por supuesto, si eso lo hace feliz entonces yo también lo estaría."

"…Claro," desvió un poco la mirada "Tengo que irme"

Comenzó a caminar, pasando a un lado del escritor, pero no se alejó demasiado cuando este volvió a llamarlo.

"Hiroki," el mencionado detuvo su paso y volteó hacia quien lo llamaba "Espero ansioso en conocer a mi sobrino."

Se sonrojó un poco. "En realidad… es una niña."

"Felicidades," le sonrió, su amigo solo asintió leventemente y se alejó, mientras que el de cabellos grisáceos sacaba su celular y marcaba un número.

"¿Hola, Usagi-san?" contestó un joven al otro lado de la línea.

"Mizaki, quiero un hijo," lo dijo sin más y el mencionado se quedó callado.

"… ¡Q-Que cosas dices!" no podía verlo, pero sabía perfectamente que estaba completamente sonrojado.

"Esta noche haremos el pedido," sonrió perversamente.

"¡N-No digas tonterías!" reclamó "¡Sabes perfectamente que es imposible que yo tenga un hijo!"

"Aun así no te salvas esta noche."

oOOo

Durante el camino de regreso a casa pensó seriamente en lo que había dicho. ¿Eso significa que aceptaba? Aún estaba confundido, pero creía que esa sería la respuesta. ¿Será una forma de disculparse? No se le ocurría otra cosa, solo esperaba que su amante estuviera feliz. Al llegar a casa, lo primero que notó fue el olor a comida. Recordó que ese día comerían juntos antes de que Nowaki se dirigiera al hospital, tal vez se atrevería en hablarle sobre aquel asunto.

"Bienvenido, Hiro-san," el pelinegro se apareció en la entrada para recibir a su pareja.

Ambos se dirigieron a la mesa y comenzaron a comer, hablando de cómo les había ido en el día. Hiroki esperaba que su amante regresara al tema de la noche anterior, pero pasaba el tiempo y eso no parecía suceder. Temió en pensar que tendría que ser él quien hablara, no le agradaba mucho esa idea, pero no podía mantenerse callado. Aunque no sabía el momento adecuado para decirlo, ni como.

"Ya me voy, Hiro-san," le avisó a su amante, quien se encontraba en la sala.

"Que te vaya bien," escuchó al otro alejarse hasta la puerta de entrada "…Espera, Nowaki."

"¿Sucede algo, Hiro-san?" vio que el castaño se levantaba de su lugar e iba hacia él.

Desvió un poco su mirada antes de hablar, "Quiero hacerlo."

Hubo un pequeño silencio.

"Pero tendría que ser rápido, Hiro-san, ya que tengo que—"

"¡No hablaba de eso!" le interrumpió, sonrojándose "Me refería a… la niña."

El futuro doctor se sorprendió ante las palabras del mayor, pero lo dejo continuar.

"Quiero hacerlo… tal vez no sea tan mala idea y—" ahora esta vez fue interrumpido cuando el ojiazul le abrazó.

"Hiro-san… gracias," le abrazó más fuerte "Me haces tan feliz."

Y así fue como llego nuestro nuevo futuro.

Continuara…


3/13: Editado! me sentia tan mal en ver todas esas faltas (hasta me dolian los ojos), lamentablemente no existen los fics perfectos pero espero que se vea mejor.

Mi primer fic de Junjō Romantica, despues de leerme varios fics de este anime decidi escribir uno. El siguiente capitulo será narrado por el punto de vista de Hiroki y tengo pensado que saldrá muy largo, asi que tardare en actualizar.

Espero que les haya gustado y me gustaria que dejaran un review con sus opiniones.

Mata ne~