Por ti, amigo

El mundo pareció detenerse para Naruto luego de ese golpe que Hinata le había dado en la espalda. Sus ojos se volvieron opacos y sus rodillas cayeron pesadas en la arena de combate. La sangre seguía brotando de su cuerpo.

Hinata y Neji vs Madara

Hinata caminó al lado de Naruto y se puso frente a él, al lado de Neji. Ambos Hyuga se enfrentarían a Madara. La leyenda Uchiha salía de los escombros con algo de lentitud, esos golpes le habían dolido, y peor aún, por un momento sintió miedo luego de que esa aura se expandiera. Por un momento no quiso reconocerlo, pero cuando estuvo en frente de los dos Hyuga empezó a entenderlo. Ambos primos se miraron por un instante, Neji supo exactamente cuál era su papel en esa pelea e inició el ataque, Hinata unos segundos atrás de él. Madara captó este detalle y empezó a ignorar a Neji enfocándose en Hinata pero por alguna razón su Sharingan y su cuerpo no respondían como siempre.

Madara: esa Hyuga está haciendo algo… tengo que eliminarla rápido o esto se puede complicar…

Hinata (pensando): tenía razón… tanto tiempo peleando con sus ojos que ahora que los está perdiendo empieza a dudar…

Madara (pensando): si no puedo ser preciso con mis ataques destruiré todo los alrededores y de paso a estos sujetos..

Madara: Arte ninja... gran bola de fuego

El pecho de MAdara se hinchó de aire y una gran bola de fuego salió despedida de su boca. Nadie de los presente había visto algo de tal magnitud, ni siquiera Sasuke. El fuego empezó a avanzar hacia donde estaban los Hyuga y Naruto. Hinata vio esto y cuando iba a actuar Neji se le adelantó.

Neji: Hakkeshou: Daikaiten

Neji empezó a girar a una gran velocidad absorviendo el fuego producido por Madara, pero el calor intenso y las flamas no se detenían. Esto estaba empezando a cansar demasiado a Neji hasta que de pronto se detuvo. El Hyuga dejó de girar y vio entre los escombros a su prima y a Madara intercambiando ataques. Hinata aprovechó el ataque de fuego de Madara para atacarlo por un lado, obligándolo a terminar la técnica.

Hinata: Ocho Trigramas Sesenta y Cuatro Palmas!

Madara intentó reaccionar activando su Susanoo y la armadura se empezó a formar en su costado para defender el ataque. En un principio funcionó pero los últimos 8 golpes de alguna forma parecieron quebrar la armadura y huesos de esta gran técnica. El Uchiha sintió los golpes y su flujo de chakra empezó a desestabilizarse ocasionando que tenga que retroceder. Hinata continuó con el ataque por encima de los escombros. Madara ya no estaba asombrado o curioso, estaba molesto.

Una corriente de aire y polvo salió despedida a causa del poder de Madara, Hinata reaccionó rápidamente se alejó, regresando al lado de Neji. El Hyuga vió como su prima sudaba mucho y mezclado ligeramente con esto, algo de sangre.

Neji (pensando): es increíble cómo puede mantener esas técnicas y atacar.

Madara se lanzó al ataque nuevamente, estaba Neji fue quien se puso al frente y cuando estuvieron a una distancia cercana, nuevamente esa aura lavanda hizo dudar a Madara, quien se empezaba a desesperar cada vez más.

Neji: Ocho Trigramas Ciento Veintiocho Palmas!

Madara: tonto! Eso no funcionará conmigo!

Y fue verdad, los ataques de Neji no funcionaban como los de su prima. La diferencia de niveles se le hizo evidente en ese intante. Cuando Neji terminó la serie de golpes sus manos estaban ensangrentadas y Madara no tenía ningún daño.

Neji: maldición! Por qué!

Mientras gritaba se agarró la cara con sus manos y de pronto se calmó. Neji vio lo que estaba en sus manos y recordó a su amigo ahora desaparecido.

Neji: te lo debo a ti también! … Rock Lee. … Sabes Hinata…. Parece que luego de esto solo quedará uno de nosotros dos.

Hinata: tienes razón primo.

Neji se agachó un poco, doblando sus rodillas y con el cuerpo inclinado hacia adelante y con el Byakugan activado el mismo se golpeó el cuerpo.

Un torbellino celeste pareció salir de su cuerpo…

Neji: Gracias Rock Lee, gracias Naruto y gracias Hinata!

Naruto

El cuerpo del rubio seguía inmóvil en la arena de combate, ese poco tiempo que había pasado había sido una eternidad en la mente de Naruto. El golpe de Hinata había recorrido todo su interior y había hecho que el sello impuesto por Madara se debilitara, como cuando uno golpe fuerte hace temblar un muro. No había sido suficiente y ambos lo sabían, pero era un inicio. Naruto empezó a deshacer el sello usando lo que le quedaba de chakra. En lugar de utilizar su chakra para atacar a su enemigo intentaría destruir el sello.

La energía elemental del modo sabio era imposible de recolectar ahora, el cuerpo de Naruto estaba tan dañado y sentía tanto dolo que concentrarse lo suficiente como para ejecutar la técnica era un sueño. Solo el intentar mantenerse conciente era una hazaña. Luego de lo que parecían horas en el interior de Naruto, un pequeño agujero apareció en el sello, y detrás, el zorro de las 9 colas aguardaba. Su risa macabra se empezaba a hacer escuchar. El chakra maligno empezaba a emanar y empezaba a inundar a Naruto con su odio y sed de sangre.

Esta vez no había un 4to hokage que lo detuviera.