¡Hola!

Lo siento TANTO, MUCHISIMO el que me haya tardado mucho más de la cuenta, más de lo que, como quien dice, les había prometido. Lo siento, lo siento, de veras. Pero me di cuenta, hace una semana más o menos, que al parecer, de forma inconsciente no quería terminar el capítulo, el ÚLTIMO capítulo de la historia. Esta historia ha formado parte de mí y de nuestras vidas por siete meses aproximadamente, y no quería terminarla, en serio. Ya que me di cuenta de que era algo inconsciente se convirtió en algo consciente… jejeje =D

Pero ya está TERMINADO, finalmente, y espero que les guste. Los capítulos corregidos y reescritos serán subidos también, son el capítulo DOS y TRES, así que que no se les pase leerlos. Espero les gusten, también.

Ahmm, no quiero decir mucho para dejarlas leer ya el final, pero… bueno, léanlo.

Estoy muy satisfecha de haber terminado una gran historia como Amanecer, de Stephenie Meyer, fue un trabajo grandioso y demasiado duro de completar, pero lo hice, y eso es lo importante. Agradecida con todas aquellas personas que siguieron la historia desde el principio hasta el último punto y final, que ha llegado después de tanto tiempo. A todas ellas, y a mi prima Clarisa, especialmente, por el apoyo demostrado durante este tiempo para lograr que llevara a cabo Amanecer el otro lado de la historia. A todas aquellas personas que me pidieron que lo llevara hasta el final sin quedarme a la mitad a pesar de la duda que tenía en realizar TODO el libro, por el apoyo brindando también fuera de la historia. Y a los que se tomaron el tiempo de leer los comentarios antes de leer cada capítulo y aquellas que están leyendo esto, y a quienes me impulsaron a través de los reviews a seguir adelante con este pequeño proyecto.

Escribí más de lo planeado, pero es el final, ya no tendrán que seguir leyendo estas palabras después…

Sin más que escribirles, no que decirles, porque hay mucho que quisiera expresar pero no tengo las palabras justo ahora. Disfruten del último capítulo, y espero sus últimos reviews con ansias.

¡TWILIGHT ES PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER!


CAPÍTULO 39. El Felices Para Siempre

Me hubiera podido quedar de la misma forma para siempre. Bella en mis brazos, sus labios contra los míos...

Pero después de unos segundos, el silencio en mi mente se evaporó para dar entrada a todos los pensamientos a nuestro alrededor. La atmósfera era de celebración, y alegría al ver que todo había salido bien. Quizá, no de la forma exacta que habíamos planeado, pero bien, al final.

Sin necesidad de voltear a ver a absolutamente nadie, podía ver las celebraciones de cada quien.

Los lobos seguían aullando de alegría de vez en cuando, mirando también la escena frente a ellos. Tantos vampiros reunidos, mostrando amor entre ellos. Podía decir, que quizá no de todos, pero ya pensaban diferente acerca de nuestra especie. No aquellos monstruos sin alma, ni capaces de amar, como una vez nos habían considerado. Pero ahora incluían en tal descripción, a más que solamente los Cullen. Era imposible no hacerlo.

Tanya, Kate y Garrett estaban unidos, en este momento, en un abrazo. Su felicidad incompleta por la muerte de su hermana, Irina. Carmen y Eleazar, también en un abrazo y llorando internamente por la misma razón que las hermanas.

Esto debió de ser de otra forma, Tanya pensaba, recordando tal terrible recuerdo para su familia.

No podía evitar el no sentirme mal por Tanya y los demás, que eran casi de nuestra familia, también. Pero en el fondo, sentía el impulso ilógico de decir "Se lo merecía por haber puesto a mi familia en tal peligro" pero me mantuve callado.

Benjamin y Tia estaban abrazados de igual forma, disfrutando de la idea de habernos salvado. Sus pensamientos se enfocaban, de vez en cuando, en Amun y Kebi.

Habrá que encontrarlos y decirles como terminó todo, pensaba Benjamin burlonamente, quizá los encontremos en el Sahara.

Rosalie y Emmett estaban aún ocupados, en brazos de uno y el otro. Sus pensamientos incoherentes.

Mientras aún sostenía a Bella en mis brazos, los dos, más bien los tres, porque Nessie también lo vio, vimos a Jacob saliendo del prado hacia el bosque para cambiar de forma.

"¿Jake?" Renesmee preguntó, un poco ansiosa al verlo alejarse.

Ahora vuelvo; dile, Edward, me pidió mientras salía de nuestras vistas.

"No te preocupes, Nessie, ya vuelve." le aseguré, tomándola un momento en mis brazos sin soltar a Bella, también.

Dicho y hecho, antes de que pasara un minuto, Jacob estaba de vuelta. Sus brazos estirados en dirección de Renesmee, para tomarla en ellos. Estaba tan feliz de verla sonreír sin dificultad, que no tenía que leer su mente para saber que también quería estar con él.

Tan pronto como la tomó en sus brazos, ciertos pensamientos que no me eran familiares, atraparon mi atención.

Mmm... Nahuel.

La imagen de Bella en mis brazos, y Renesmee en los de su madre, daban vueltas en su mente como un tornado. Al mismo tiempo recordaba a su padre, y lo poco que sabía de su madre. Como él no tenía la familia que nosotros, a su parecer, teníamos.

Huilen siguió su mirada, y miró lo mismo que Nahuel veía.

¿Soy un monstruo, en verdad? Escuché, un poco sorprendido, a Nahuel preguntándose eso. Podía ver, también, que no era la primera vez. Solo que esta vez, había un tono de incredulidad, de duda, como si ahora dudara que eso era lo que era. Yo no creía que lo fuera. Sus ojos se mantenían fijos, por momentos, en el rostro sonriente de Bella, en el de Renesmee, en el mío. Incluso en el de Jacob, y la forma en que miraba a Renesmee mientras la sostenía en sus brazos.

"¡Estamos a salvo, chicos!" Jacob exclamó, casi un grito de alegría. Besando ambas mejillas de Nessie.

"Lo sé," Bella dijo, su voz alegre de nuevo.

¡Estaremos juntos por siempre! Nessie estaba emocionada al pensar en esa idea.

Todos estábamos celebrando este triunfo.

Escuchaba a todos, y había más felicidad en este día de lo que me hubiera esperado. Solamente la familia de Tanya no estaba tan feliz como los demás de haber ganado este difícil encuentro. Y era demasiado obvio porque no lo estaban. La muerte de su madre todavía no era superada, mucho menos ahora la de su hermana Irina.

Era lo único que empañaba la felicidad que se sentía en la atmósfera.

"Mami, mami," Renesmee llamó la ya puesta atención en ella a Bella.

Bella le sonrió, y al mismo tiempo escuché a alguien más poner su atención más enfocadamente en nosotros. Aún más.

¿Su mamá? ¿Cómo... es? ¿Cómo es posible? No...

Nahuel estaba demasiado sorprendido de escuchar a Renesmee llamar a su mamá.

Y ahora, mejor que hace un momento, podía ver la razón. Entendía bien ahora porque había estado dudando de su estatus como monstruo hace unos momentos. Él, como yo mismo había temido mientras Bella estuvo embarazada, había dejado muerta a su madre al nacer. Huilen, su tía, no había podido hacer nada para salvarla de la tan terrible y dolorosa muerte que había sufrido al nacer Nahuel. Incluso Huilen al ver quien tenía atrapada la atención de Nahuel mientras Carlisle seguía con ellos, agradeciendo el que hubieran venido, arriesgando sus vidas, también, a ayudarnos, estaba asombrada al escuchar y vernos. Su mente llena de tantos recuerdos y deseos que ahora formaban parte de su pasado, de un tiempo en que había deseado fuertemente que su hermana se salvara...

Las imágenes eran demasiado explicitas para mi, más cuando pensaba que Bella pudo haber estado en esa situación.

"Me alegra, que a pesar del peligro, hayan decidido ayudar a mis hijos Alice y Jasper, a nosotros al venir aquí." escuchaba a Carlisle hablar con Huilen. Su voz tenía un tono fuerte y claramente agradecido con ambos sudamericanos.

Huilen sacudió la cabeza, un poco tímidamente, mientras sonreía de forma ligera a Carlisle en respuesta a sus palabras. "Alice nos explicó la situación, y era lo menos que podíamos hacer."

Luego recordó con que fiereza le había implorado su hermana antes de morir porque cuidara de Nahuel.

"No podíamos permitir que mataran a una inocente," sus palabras sonaban con sinceridad.

"Aún así, Huilen, les agradezco de nuevo." Carlisle volvió a repetir su agradecimiento.

Sabía que Bella y yo debíamos ser los primeros en esa fila para agradecer a los sudamericanos por su ayuda; después de todo, era a nuestra hija a quien habían salvado. A Alice y Jasper, también, les debíamos una disculpa, no solo nuestro agradecimiento. Yo más que nadie, por haber pensado y creído que Alice nos había abandonado en realidad, que nunca nos había querido o no lo suficiente para quedarse a nuestro lado cuando llegara la hora de enfrentarnos a los Volturi.

Por supuesto, tan pronto como pensé en ello, Alice volteó a verme de entre brazos de Esme. Una gran sonrisa se formó en su rostro.

Sí, me debes una gran disculpa... ¡Creer que los habíamos abandonado! Imposible, pero era parte del plan, Edward, tenías que creerlo así.

No dije nada, ya habría tiempo para hacerlo.

Bella tenía de nuevo, por petición de ella misma, a Renesmee entre sus brazos. Nuevamente, sin poder evitarlo, ahora menos que nunca, volví a rodear mis brazos alrededor de ambas. Era imposible mantener nuestros rostros no sonrientes.

La manada poco después de que los Volturi habían desaparecido por completo, se había despedido de nuestra familia para ir a dar la buena noticia a sus propias familias.

Jacob era el único que se había quedado atrás. Ya iría después, les había dicho. Claro, la ventaja era que Billy sabía porque no se podía alejar en estos momentos de nuestro lado, Renesmee estaba sana y salva; no había forma que la fuera a dejar ahora.

En ese momento, Jacob, que le había quitado a Renesmee la pequeña bolsa que cargaba en su espalda, había sacado los documentos que ya sabía había dentro.

¿Qué más podía haber sido? Cuando la meta de Bella era que Renesmee lograra escapar de este lugar con Jacob.

"¿Jacob Wolfe? ¿Vanessa Wolfe?" preguntó repentinamente al leer los nombres que había en los papeles que tenía en sus manos. Dos certificados de nacimiento, dos pasaportes y una licencia para conducir, por lo que leía en su mente.

"Pensé que te agradaría." Bella le respondió, sonriendo.

"Te sacaste un diez, Bells." fue todo lo que Jacob dijo en respuesta.

¿Wolfe, huh?

La familia se acercó a nosotros, entonces; y fue hasta ese momento que me concentré un poco más en las mentes que aún había en el prado.

Los Rumanos no estaban muy felices al irse, Emmett comentó mientras golpeaba en broma mi hombro.

"Oh, no se preocupen por los Rumanos," les aseguré, recordando lo poco que había leído en sus mentes antes de que se fueran. Habían sido los primeros. "aún cuando estaban extremadamente decepcionados por como terminaron las cosas, disfrutaron de la cobardía de los Volturi casi lo suficiente para compensar su frustración."

"Bueno, eso no importa ahora." Carlisle insertó. "Sabían desde el principio que nuestra meta no era una pelea contra los Volturi."

Afortunadamente todo salió bien, pensó en silencio para si mismo.

Renesmee casi brincó fuera de brazos de Bella, cuando su abuelo terminó de hablar, hacia Alice. Había extrañado a su tía Alice tanto como cualquiera de nosotros.

"Tía Alice, te extrañé." Renesmee exclamó mientras la abrazaba fuertemente.

"Oh, Nessie, yo también te extrañé." Alice respondió sonriendo. "Pero no te preocupes, que es la última vez que me iré." le dijo, besando una de sus mejillas.

Bella volteó a verme, entonces, sus ojos llenos de significación. Entonces se volvieron a Nahuel y Huilen, y entendí a que se refería.

"Ahora todos estaremos juntos, sin miedos, eh." Alice comentó, antes que Bella y yo pudiéramos decir algo a los sudamericanos, que nos veían con tristeza y a la vez con alegría. "Estarás por siempre con nosotros, con tus papas, Nessie."

Renesmee sonrió de la única forma que ella podía, deslumbrándonos a todos.

Como extrañé esa sonrisa, Alice pensaba mientras todos la veíamos con el mismo sentimiento.

Incluso Jasper, podía ver, había extrañado a nuestra familia. Aún cuando siempre había estado a lado de Alice, y era lo único que le importaba, había extrañado estar entre nosotros. Y como Alice, estaba feliz de estar de regreso en casa.

Ahora más que nunca, sabía que esta era su casa, también.

Apenas podía creer, que hasta ahora, entendiera que era parte de nuestra familia...

Carlisle y Esme estarían felices de poder escuchar lo que pensaba.

Bella y yo, ahora sí, volteamos a ver directamente a Nahuel y Huilen, mientras los demás miembros de la familia, incluidos los Denali, estaban alrededor de Renesmee y Jacob. Rosalie estaba abrazando y besando llena de felicidad a Renesmee.

Con mi brazo alrededor de la cintura de Bella, y ella rodeando la mía también, nos acercamos a Nahuel y Huilen, sus ojos se volvieron rápidamente a nosotros.

"Nahuel, Huilen..." murmuré. "no puedo expresar cuan agradecidos estamos," incluí a Bella, obviamente sabiendo que ella también lo sentía así. "de que nos hayan salvado esta tarde. En especial a nuestra hija, a Renesmee."

¿Nuestra hija? ¿Es él el padre de la niña mitad-humana, mitad-vampiro?

Bella asintió, entonces. "Así es. Si no fuera por ustedes, quien sabe que habría pasado con ella." tomó un profundo respiro, como si no quisiera pensar en eso. "De verdad, muchas gracias."

Esta pequeña si tiene a sus padres. Ojala mi hermana hubiera podido vivir como esta joven vampiro.

Huilen fue quien habló primero. "No hay nada que agradecer. Como le dijimos ya a Carlisle, Alice nos explicó porque nos necesitaban tan urgentemente, y, ¿cómo negarnos?"

Ambos asentimos esta vez. "Aún así, gracias de nuevo."

Huilen sonrió.

"¿Ella es hija suya, entonces?"

"Así es. Es nuestra única hija." respondí.

"Es muy hermosa." Huilen comentó mientras le echaba una mirada a Renesmee.

"Gracias."

Nahuel no había comentado absolutamente nada, en voz alta. Sus pensamientos eran algo fuertes, mientras veía como hablábamos de Renesmee, de nuestro agradecimiento hacia ellos, como brillaban nuestros ojos al ver a nuestra hija...

Su mente pensaba lo mismo que Huilen hasta cierto punto, pero otra parte de ella, solo miraba lo que Renesmee, que era alguien como él, tenía, y él no.

Padres, vivos.

Todos nos reunimos nuevamente en el centro del prado después de un momento, y salimos de regreso hacia la casa.

Se veía diferente al llegar. Ya no se veía una sombra de tensión, ansiedad o tristeza alrededor de la casa al entrar al jardín trasero. Éramos recibidos en nuestro hogar nuevamente. Como si fuera cualquier día normal, y solo tuviéramos la visita de buenos amigos.

Benjamin y Tia ni siquiera entraron de nuevo a la casa, se despidieron de Carlisle y toda la familia calurosa y tristemente, en cierto grado, nos habían tomado mucho cariño y aprecio a la familia entera, y esperaban, por lo que veía en sus mentes, que nos viéramos pronto, algún día en el futuro cercano.

"Bueno, Carlisle, creo que es hora de que nosotros nos vayamos," Benjamin anunció antes de que alguien entrara en la casa. "aunque quisiéramos quedarnos un poco más."

"Muchas gracias por todo, Benjamin," Carlisle le agradeció mientras ponía una de sus manos sobre su hombro.

"Alcanzaremos a Amun y Kebi pronto, esperamos, querrán saber como terminó todo." sus labios formaron una sonrisa, abrazando a Kebi, se despidió de todos. "Nos veremos."

"Cuiden a la pequeña," fue todo lo que Kebi dijo al despedirse.

"Lo haremos," Bella y yo prometimos.

Mary y Randall fueron los siguientes en irse, pero después de haber estado unos cuantos minutos dentro de la casa. No tenían prisa, pero al mismo tiempo deseaban estar de regreso en sus vidas propias. Por algo eran nómadas...

Renesmee pasó la mayoría del tiempo sentada en mi regazo, Bella a nuestro lado en el sofá. Carlisle era el único de la familia, que de vez en cuanto tenía la compañía de Esme, platicando con los sudamericanos. Estaba muy interesado en aprender todo lo que fuera posible acerca de la vida que llevaban ellos en el Amazonas, también. Pero sobretodo, por ser mitad-humano, mitad-vampiro, justo como Renesmee.

Como yo, también había recordado el día en que Bella había bebido sangre humana mientras estaba embarazada, y como ella había creído que sería sangre animal la que le daríamos, como habíamos creído que lo mejor sería si era humana...

"¿Así que... tu hermana Pire tomaba sangre de animal mientras estuvo embarazada?" Carlisle preguntó a Huilen, por supuesto.

No era su tema favorito, de Huilen, pero nunca mostró disgusto con Carlisle al responderle.

"Así es. Yo cazaba por ella, cuando perdió toda fuerza para hacerlo ella misma." Huilen le había contestado, tranquilamente. "No iba, o no habría podido, matar a humanos."

"Claro," Carlisle respondió, interesado en lo que decía Huilen.

Renesmee en mis brazos, reía una y otra vez con los pocos amigos que ya quedaban antes de que se fueran. Y aunque sabía que Carlisle tenía entretenidos a los sudamericanos, podía escuchar y ver a mi familia, a Bella, Nessie y a mi en mente de Nahuel. Pero sobretodo de Bella, después de un rato.

"Todo resultó mejor de lo que pensamos, ¿cierto?" Zafrina comentaba emocionada.

"Sí," Kachiri dijo. "todo porque no se rindió Alice."

Oh, por favor, Alice pensaba mientras escuchaba los comentarios de las Amazonas.

Esme estaba sentada en la orilla, con Jasper y Alice a su lado. Los tres desbordaban de alegría en sus mentes, igual que los demás.

"Papi y mami ayudaron," Renesmee comentó, una sonrisa aún más grande en su rostro.

"Todos ayudaron." corregí dulcemente a Nessie, mientras acariciaba su mejilla.

Nahuel, por supuesto, notó el gesto.

¿Cómo sobrevivió? Se preguntaba al mirar a Bella.

Pero sus pensamientos, al principio, no se podían mantener mucho tiempo en solo uno de los miembros de mi familia.

Mirando como sostenía a Renesmee en mi regazo, como acariciaba sus mejillas cada vez que sus ojos cruzaban mi mirada, como le sonreía en respuesta a sus deslumbrantes sonrisas, como la abrazaba a ella y a su madre...

Así es como debió de haber sido mi padre... estar con mi madre, cuidarla, quererla. No abandonarla mientras estaba embarazada, sin importarle que pasara con ella, Nahuel pensaba, de forma casi furiosa en su padre, regresar cuando había ya la había asesinado... ¿Por qué?

Mi frente se arrugó ligeramente al escucharlo.

Casi podía escuchar a Bella diciéndome, Ese es el problema. Eres demasiado bueno. Más allá de demasiado bueno.

No era perfecto, ni siquiera había sido capaz, ni ahora ni entonces, de creer que eso pudiera ser verdad.

Pero, al menos, sabía que era mejor padre que algunos otros. No había abandonado a mi Bella, mucho menos a Renesmee al nacer, aún cuando la hubiera querido odiar antes de nacer, nunca había llegado a sentir ese sentimiento en verdad. Eso me había quedado probado al darme cuenta cuan rápido brotaba en mi el amor por mi hija al escucharla por primera vez, al verla nacer...

"Pero tuvimos suerte," Zafrina nos recordó. "Si Bella no hubiera tenido ese don, porque sin su escudo, nada de esto hubiera pasado. Hubiéramos tenido muy poco tiempo antes de que los Volturi nos destruyeran. Alice no hubiera alcanzado a llegar."

Algunos de nosotros nos estremecimos de tan solo considerar la posibilidad.

"Pero estamos bien." Renesmee murmuró, su voz alegre. Recordaba, aunque en realidad no había sido por eso que todos estábamos bien, cuando le había pedido a Aro que no lastimara a su familia.

"Por supuesto que no tengo deseo de lastimar a tus amados, preciosa Renesmee."

¡Ha! Como en ese momento, sentía ganas de hacer algo al respecto, incluso cuando solo lo estaba escuchando en mí ahora.

El mentirle a mi hija...

Me contuve el coraje y la ira en este momento. Eso ya era parte del pasado y ahí tenía que ser dejado, encerrado en la parte más lejana de mi mente. Este día, ahora, correspondía a los días felices de nuestra existencia, la de todos.

Incluso la de los lobos.

Escuché a Jacob, y de nuevo, solo estaba feliz, como los demás, por haber salido vivo de este encuentro tan desagradable. Porque Renesmee, hubiera salida viva de esto.

No pensaba en nada más que no fuera la felicidad y el futuro saludable de Renesmee.

Tenía que admitirlo, incluso para mi mismo solamente, estaba impresionado.

Porque por más que supiera, que hubiera visto en la mente de los lobos, como funcionaba esto de la imprimación, por más que estuviera seguro que lo entendía, era diferente el ver que era real lo que se decía. Que mientras el objeto de imprimación, apenas fuera una niña, como Renesmee, como Claire, los lobos, solo la amaban como a una hermana, su único objetivo en mente, verlas crecer felices... solo felices, sin verlas en realidad crecer.

Toda la familia estaba reunida, cuando Mary y Randall anunciaron finalmente su partida.

"Vamos a extrañar a todos," Mary aseguró mientras estaban en la puerta despidiéndose. "pero es hora de irnos. Esperamos verlos de nuevo."

"Claro que sí," Carlisle murmuró.

Mary y Randall, como habían llegado se fueron. Sus caminos pronto serían separados.

Renesmee les dijo adiós con su mano hasta que ya no los veía a través de la enorme pared de vidrio al frente. Jacob a su lado.

Carlisle regresó junto a los sudamericanos y su interesante plática.

Esme, Alice y Jasper, Rosalie y Emmett permanecieron a lado nuestro casi todo el tiempo. Tanya y Kate, eran quizá, las más alejadas de nosotros, pero no del todo. Carmen y Eleazar trataron de quedarse cerca de ellas lo más posible; al igual que Garrett, a lado de Kate.

Peter y Charlotte detuvieron la charla entre nuestro círculo, para, igual que Mary y Randall, anunciar su partida.

Jasper se levantó a lado de ellos, para despedirlos.

Su conversación fue corta. Las despedidas entre el alguna-vez hermano de Jasper y su pareja, nunca eran demasiado largas. Pero en esta ocasión lo fue un poco más de lo usual. Después de todo, no lo había visto más que por unos cuantos minutos desde que habían llegado a Forks hace un mes. Jasper estaba agradeciéndoles, sumamente, el haber venido, y el haber aceptado quedarse y ayudar a nuestra familia.

Todos podíamos escuchar, incluso Renesmee, que estaba casi ignorándolos. Sí, todos estábamos agradecidos, y solo bastaba con Jasper para hacerlo saber.

Y Alice, por ratos, se disculpaba, ligeramente, por habernos abandonado.

Pero ahora entendía porque lo había hecho de esa forma. Tenía que ser así, porque yo no podía saber absolutamente nada del plan que Alice había dejado hecho para que Bella lo siguiera. Tenía que admitir, que lo habían hecho mejor de lo que hubiera esperado.

En verdad no había tenido ni idea de que tramaba Bella.

Si, había sido un muy buen plan.

Renesmee estaba ahora con Bella, y mi mente de nuevo, se enfocó en los pensamientos que giraban sin parar en la cabeza de Nahuel.

Si ella vive quizá es porque no somos monstruos en realidad. Nahuel trataba de hallarle una razón por la que Bella, más bien, por la que Renesmee si tuviera a su madre con ella, su nacimiento, pensaba, no podía haber sido muy diferente al de él. Pero lo había sido. Quizá no soy malo por naturaleza. Tía Huilen siempre me lo ha dicho... pero Joham... No, estoy seguro que mi tía tiene más razón que mí... padre, Nahuel no estaba feliz de pensar en Joham como su padre, aunque eso era.

En tan solo unos momentos, toda su vida, su existencia estaba cambiando para bien.

Podía ver, ahora, que no se odiaba más a si mismo, al vernos a nosotros tres.

Esta es la vida que mi madre debió tener, pensaba mientras recordaba las palabras de Huilen al contar su parte de la historia a Aro. Como su madre había buscado a Joham, su ángel oscuro, sin encontrarlo, y muerto al dar a luz a Nahuel.

Entendía porque se sentía así, pero me daba gusto ver, que por fin empezaba a ser un poco feliz al ver nuestra vida.

Aún cuando no era su vida.

Alice estaba alegremente platicando, por los últimos minutos, según veía, con las Amazonas. Estaban poniéndose, con cada segundo que pasaba, más ansiosas por volver a su casa de inmediato. Nunca habían estado tanto tiempo alejadas de su hogar. Sonreí ligeramente al escuchar sus pensamientos, porque aunque estaban ansiosas por volver, no querían irse, tampoco. Extrañarían, honestamente, a Renesmee al irse.

Y sabía, también, que Renesmee las extrañaría.

¿Deberíamos irnos ahora? Zafrina se preguntaba mientras escuchaba a Alice.

Senna, como era lo usual, también pensaba en si era el momento indicado en irse, o si deberían quedarse un poco de más tiempo.

Probablemente, por lo que podía ver en su mente, Kachiri era la que menos pensaba en irse, después de todo, ella apenas había llegado a Forks. Todo este tiempo habían estado demasiado cerca de su hogar, en el mismo Amazonas, buscando por los testigos claves.

Estaba inmensamente agradecido porque si existieran más como Renesmee.

Aún cuando esas vidas, porque esas eran más vidas que las nuestras, sus corazones latían cada momento del día y la noche, estuvieron en peligro con los Volturi enterados de su existencia, y con uno de ellos, molesto por la creación de tales vidas. Joham tenía que cuidarse de los Volturi; de Caius, en especial. No iba a descansar hasta deshacerse de él.

Me pregunté, ausentemente, si Joham sabía de la existencia de los Volturi.

¿Estaba consciente que algún día llegarían a donde él, y podría terminar exterminado por sus experimentos en humanos?

¿Por querer crear, como Nahuel dijo, una nueva súper-raza?

Solo deseaba, en realidad, que Aro cumpliera su palabra de no lastimar a las hermanas de Nahuel. ¿Qué culpa tenían ellas de lo que hacía su padre?

No eran venenosas.

Y Nahuel lo era.

¿Sería en realidad por género, por eso Renesmee no era venenosa, tampoco?

No importaba, en verdad. Pero eso la había salvado de que Caius usara otro argumento para insistir en la destrucción de mi hija.

Afortunadamente.

Pensando en esto, me quedé silencioso por unos cortos segundos, que nadie notó. Todos estaban demasiado alegres como para distraerse por un silencio tan sin significado como este.

Al cabo de un rato, sin embargo, Zafrina anunció que era hora de irse.

"No quisiéramos," dijo mientras se levantaba. Senna y Kachiri la siguieron rápidamente. "pero la verdad, extrañamos nuestro hogar."

Senna, que había sido rara la ocasión en que escucháramos una sílaba pronunciada por ella, habló, "Aún así, esperamos verlos de nuevo."

"Por supuesto que sí," Esme fue quien respondió.

Peter y Charlotte tenían ya buen rato de haberse despedido de Jasper, e ido.

Bella se levantó, conmigo a su lado, y Renesmee en sus brazos para despedir a las Amazonas. Quizá, habían sido el aquelarre al que más aprecio le habíamos tomado. Renesmee estaba triste, hasta cierto punto, de verlas partir.

Al estar cerca de Zafrina lo suficiente para colocar su mano en su mejilla, le mostró una de las muchas imágenes con que Zafrina la había entretenido semanas atrás.

Era la selva del Amazonas. Renesmee quería conocerlo, y Zafrina entendió que quería.

"Debes traer a la niña a verme," Zafrina le había pedido, sabiendo que eso era lo que Renesmee, también, deseaba.

La niña amará la selva...

"Prométemelo, joven."

Oh, sería maravilloso tenerla en nuestro hogar, Kachiri pensaba, ya que no la he podido conocer yo.

Senna acordaba con ambas, en que sería agradable el volver a ver Renesmee.

Renesmee volteó a ver a Bella, entonces, para rogar a Bella porque diera una respuesta positiva. Y de ser, que era imposible, que Bella se negara, ya tenía en mente su ruego a mí.

¡Por favor, mami! La escuchaba pensar.

"Por supuesto, Zafrina." Bella había aceptado. No sorpresa ahí.

¡Sí! Renesmee casi celebraba la respuesta de su madre. ¡Como si en realidad hubiera dudado que eso fuera lo que recibiría!

¿Cómo negarnos a cualquier cosa que nos pidiera? No podíamos, y lo sabía.

Al mismo tiempo, Jacob pensaba también en conocer ese lugar. Porque era obvio, que él estaba incluido en tal viaje. Como lo estaría por el resto de ¿que? ¿La eternidad? Muy seguramente sería así. Ahora no me molestaba el pensarlo.

"Seremos grandes amigas, mi Nessie," Zafrina le había asegurado mientras se despedían de nosotros, para partir a su tierra con sus hermanas.

Una cosa hacía mejor el irse, que se iban juntas, al fin.

Todos hasta ahora, incluyendo a las Amazonas, se habían ido, rogando que cuidáramos de Nessie.

Y a todos, les prometimos que lo haríamos. Aunque no había necesidad de que lo pidieran. Eso, también, lo sabían.

Sabía, sin necesidad de leer las mentes, que el aquelarre Irlandés sería el siguiente en irse. Porque aunque Tanya y su familia no soportaban del todo el ambiente alegre y de celebración que estaba sobre nosotros, tanto que casi era tangible, estarían aquí hasta el final. Eran familia nuestra, seguían pensándolo, y querían irse después de que todos hubieran dicho sus adioses.

A ninguno de nosotros nos molestaba. Pero estaba preocupado al escuchar cuanto dolor podía ver en sus mentes, no quería saber cuanto dolor había en sus corazones.

¡E imaginar que pudimos ser nosotros los que sufrieran si hubiera sido Renesmee!

Despejé ese pensamiento instantáneamente. No había pasado, y no tenía caso el preocuparme por eso.

Así que cuando llegó el momento de despedir a los siguientes amigos, no estaba del todo sorprendido con quienes eran. Siobhan, Liam y Maggie no estaban, como los demás, muy ansiosos de dejarnos, pero si de volver a su hogar.

Eso también lo entendía muy bien, al igual que todos.

Carlisle era quien más lamentaba que la partida de Siobhan fuera tan pronta. Esta estancia había sido tan larga, que casi parecía permanente, en lugar de temporal.

El cambio, sabía, tomaría un corto-esperaba-tiempo en acostumbrarnos. Pero estaba seguro, que mientras ese cambio incluyera paz y alegría, no sería muy difícil volver a disfrutar de solo la presencia de nuestra familia. Los demás, amigos, algún día volveríamos a verlos, y todos, en especial, Carlisle, esperaban que fuera pronto. Pero por razones pacificas, y no de emergencia o peligro como lo habían sido estas. Quizá la próxima vez, ya no reconocerían a Renesmee. Tenía, probablemente, tres años más para disfrutar de su infancia...

"Supongo que tenemos que irnos ahora," Siobhan decidió de forma no muy dispuesta.

"¿Ahora?" Carlisle preguntó, deseoso porque estos amigos se tomaran más tiempo para irse.

Oh, quisiéramos quedarnos más, pero...

"Sí, mi amigo, Carlisle, ahora." Siobhan acordó con él. "No hay de otra."

Maggie y Liam también se pusieron de pie. Una pequeña sonrisa en el rostro de Maggie mientras escuchaba la verdad en las palabras de Siobhan.

Si, no quería irse, pero era necesario. Según ella.

"Espero podamos vernos muy pronto nuevamente." Carlisle murmuró.

Los tres Irlandeses asintieron a la idea.

Carlisle, mientras caminábamos hacia la puerta, seguía pensando que esto había sido obra, o había tenido la ayuda de Siobhan y su don. Al parecer, nunca sabríamos si era o no su don, en realidad.

"Bien hecho, Siobhan," Carlisle comentó, despidiéndose.

Esto salió bien por ti, mi querida Siobhan. Luego enmendó el pensamiento. Y por Alice, claro.

El mérito, podía decir, era casi del todo, a Alice y los sudamericanos. No quería pensar en que hubiera pasado, sino hubiera llegado justo a tiempo. Justo antes de que Aro diera su voto, sin una buena excusa para negarse a atacar.

"Ah," Siobhan exclamó. Estoy segura que no fue por tal razón, pero Carlisle insiste. "el poder de los buenos deseos." roló los ojos mientras lo decía.

Estaba seguro que sería casi imposible de convencerla que sí era un don.

Aunque lo diga sarcásticamente, Carlisle pensaba, sé que funciona.

"Por supuesto," Siobhan siguió, y aunque no me gustaba para nada lo que estaba a punto de decir, también sabía que tenía la razón. "esto no ha acabado. Los Volturi no perdonarán lo que pasó aquí."

Tenlo por seguro, Liam y Maggie pensaban.

Carlisle por el contrario, espero en verdad que eso no pase. No quisiera ver a mi familia en peligro otra vez.

Yo sabré cuando pase, nada de que preocuparnos, Alice aseguraba en su mente.

"Han sido seriamente desconcertados; su confianza está destrozada." dije, recordando como había visto la mente de Aro, especialmente, mientras esperaban que Alec o Jane nos incapacitarán para hacer su trabajo, y cuando eso nunca pasó. Incluso Caius y Marcus habían estado tensos al ver que nada funcionada en contra nuestra. "Pero, sí, estoy seguro que se recuperarán del golpe algún día. Y entonces..." sentí mis ojos tensarse ante la imagen en mi mente, como si ya estuviera ocurriendo. "tratarán de atraparnos por separado."

Eso sería terrible, Esme ni siquiera quería considerar tal opción.

Tanya y Kate, esperaremos ese día con ansias.

Y habrá pelea, ¿qué podemos perder?

Carmen y Eleazar también estaban escuchando, y Eleazar parecía estar completamente de acuerdo con lo que Siobhan y yo decíamos.

"Alice nos advertirá cuando intenten atacar." Siobhan murmuró, su voz llena de confianza en que así sería. Porque en verdad, así sería. "Y nos reuniremos otra vez."

Si es necesario, así será.

"Quizá," Siobhan siguió. "la hora vendrá en que nuestro mundo esté preparado para ser libre de los Volturi por completo."

"Esa hora quizá llegue," Carlisle respondió a las palabras. "Si así fuera, permaneceremos juntos."

"Si, mi amigo, lo haremos." fue la respuesta que Siobhan dio a Carlisle.

Tenga la razón o no, ¿qué perdemos con intentarlo?

"¿Y cómo podemos fallar, cuando yo lo deseo de la otra forma?" Siobhan aceptó que podía haber una mínima posibilidad de lograrlo gracias a los buenos deseos. Una sonrisa se esparció en su rostro, y su risa resonaba en la habitación.

Carlisle sonrió. "Exactamente."

Al responder a Siobhan, Carlisle recordó a alguien más que podría seguir escondido hasta el próximo siglo sino se enteraba de como había terminado todo esto.

Y recordando lo que les había dicho, que se había ido porque le importaba demasiado Carlisle como para unirse a los Volturi, algo que veía inevitable, pensó con más ganas en él.

Dando un corto abrazo a Siobhan, después se dirigió a Liam, sacudiendo su mano.

¡Como vamos a extrañarlos! Siobhan pensaba.

Maggie solo sonreía mientras escuchaba el pequeño intercambio de palabras antes de irse.

Los demás, Rose y Emmett, Alice y Jasper, Esme y Renesmee, pensaban en lo mucho que extrañarían a los Irlandeses.

A todos los amigos, claro.

Volver a la normalidad, sería raro, pero recibido con alegría.

Era lo que más queríamos, lo podía ver en sus mentes mientras esperábamos a que Siobhan, Liam y Maggie partieran a su propio hogar.

"Traten de encontrar a Alistair," Carlisle le pidió a Liam. "y díganle que pasó. Odiaría pensar en él escondiéndose debajo de una piedra por la siguiente década."

Siobhan respondió con una carcajada nuevamente.

Si, puedo imaginarlo tan fácilmente, pensaba divertida con la imagen en su cabeza. Porque la verdad, sí era muy fácil el imaginar tal imagen con Alistair escondido bajo una piedra. Por alguna razón lo había dicho Carlisle de esa forma.

"Los extrañaremos," fue lo último que Maggie dijo, abrazando a Renesmee y Bella.

Después de eso, los tres se habían ido.

Una mezcla de emociones y sentimientos escuchaba mientras se alejaban, hasta que sus pensamientos estuvieron demasiado lejos para seguir escuchando.

No llegaron muy lejos, mi mente estaba concentrada solamente en mi Bella, y mi Renesmee.

Sonreí por no aparente razón para mi mismo. Las tenía conmigo, y esa era razón suficiente para sonreír al mundo.

Por eso habíamos estado luchando en los últimos meses, y por fin podía decir; sin miedo de que no fuera así, de que algo maligno se avecinara hacia nosotros para arrebatarnos la felicidad y nuestra compañía, ¡que las tenía conmigo por SIEMPRE! ¿Qué era mejor que eso? Nada, absolutamente nada. Mi familia estaba intacta, y más fuerte y unida que antes. Así sería para el resto de la eternidad, ahora con la seguridad de que en verdad sería así. Sin miedos, ni incertidumbres, nada, solo alegría. ¿Podía ser verdadera toda esta felicidad? Sentía como si me tuvieran que pellizcar, si hubiera sentido tal dolor, para asegurarme que no era un sueño o una fantasía.

Pero sabía que no lo era. Nada más real y substancial que mis ángeles.

No sabía con que comparar la felicidad que me inundaba ahora. Porque nunca había sentido este alegría por dos personas, por la salud y seguridad de dos personas en mi mundo. Mi hija, y mi esposa. Eso era lo único que me importaba ahora, y me hacía feliz el saberlas a mi lado, bajo mi protección. Saber que después de estas semanas de preocupación y ansiedad, por fin podían sonreír y simplemente disfrutar de la compañía de una y la otra.

Solo tendría que asegurarme que así siguiera siendo. Sabía que Bella sería feliz mientras estuviera conmigo, y yo con ella; incluso en la muerte. Pero Renesmee, no podía concebir la idea de que dejara este mundo si nosotros lo hacíamos, incluso. Ella tendría con quien estar. Sabía que Jacob nunca la abandonaría, nunca.

Estaba preocupándome, aunque muy ligeramente, porque el gozo de saberla a salvo ahora, y en el futuro, hacían difícil que me preocupara de más, innecesariamente. Así que me calmé, y dejé de pensar en eso por ahora.

Renesmee estaba en el regazo de Bella ahora, pero su rostro volteaba a verme seguidamente. En su mente veía, como si tuviera miedo que desapareciera cualquiera de nosotros.

"Nunca te voy a dejar, Nessie," le dije una de las tantas veces que vi ese pensamiento en su mente. "Ni yo, ni tu madre."

Renesmee solo había respondido con una enorme sonrisa, que hizo sonreír al resto de la familia.

Escuché de nuevo a Nahuel.

Eso es lo que mi padre debió haber dicho, era claro, aunque ya lo había sabido, que no le agradaba en lo absoluto el padre que le había tocado. Me alegraba al menos, que a mi Renesmee si le agradara el padre que yo era para ella.

Después de unos cortos cinco minutos, Tanya y Kate decidieron que era tiempo de irse, también. No querían, disfrutaban de la compañía de nuestra familia, pero la celebración y alegría que había en todos era imposible de retener, y eso era demasiado para ellas, incluso para Carmen y Eleazar, aunque lo soportaban un poco más. Era diferente la relación entre ellos con Irina.

Era desafortunado que todo hubiese terminado así con Irina; aunque fuese su culpa todo esto, y se hubiera ganado, si se podía decir así, su castigo, había sido injusto. Porque si ella hubiera sabido que Renesmee no era una niña inmortal, nunca nos hubiera acusado de tal mentira. Había muerto por nada. Todos, incluso los desconocidos, lo sabían. Suspiré, no había nada que hacer para poder salvarla, no era como si hubiera habido algo en el momento.

Tanya sabía que algo así pasaría, pero eso no impedía que le doliera el haber perdido a su hermana. Al igual que a Kate.

"Es que... me temo que la castiguen por su error."

Escuchaba las palabras de aquella conversación, y de otras veces en que Tanya se había preocupado por lo mismo, mientras empezaban a querer despedirse.

Debimos saberlo, pero aunque nos hubieran preparado para tal cosa, hubiéramos sufrido de igual forma, Kate se lamentaba.

Carmen y Eleazar también sentían la pérdida de Irina.

"Aquí acaba todo, ¿cierto?" Tanya preguntó cuando estábamos en el porche.

Carlisle fue quien respondió, nadie mejor que él para dar palabras de consuelo. Tenía cierta manera de hacer sentir mejor a los demás.

"Tanya, Kate, esto no acaba aquí. La muerte de Irina es tan desafortunada, pero hay que seguir adelante. Saben que cuentan con nosotros, siempre." dijo mientras abrazaba a cada una de las hermanas.

Esme se apresuró a afirmar lo que Carlisle había dicho. "Así es, Tanya. Pueden contar con nosotros." sonrió. "Lo saben."

Era difícil sonreír, pero lo hicieron lo mejor que pudieron. "Gracias, Esme." Tanya murmuró.

Pero eso no es suficiente, Kate pensaba. Ojala lo fuera, pero no lo es.

Garrett estaba a lado de Kate, donde estaría para el resto de la eternidad. Me daba gusto, que por lo menos Kate tuviera a alguien más de quien apoyarse cuando lo necesitara. El amor de una familia era fuerte, pero este tipo de amor era muy diferente.

Era triste, que ellas sufrieran tanto mientras nosotros nos alegrábamos.

La muerte de Irina había sido injustificada, todo para causar una reacción de odio hacia Caius o los Volturi juntos, y eso causara un ataque de nuestra parte. Ese había sido el objetivo de Caius al hacerlo, no el castigar su error, sino la excusa perfecta para atacar: el que nosotros lo hiciéramos. El ataque hubiera resultado en un enfrentamiento, justo lo que quería en el momento Caius, para tener una nueva excusa para habernos destruido. Ya no había más niña inmortal.

No entendía por completo, ese peligroso y maligno deseo en Caius de acabar con todos los demás. Lo había visto en él cuando Irina se reducía a cenizas frente a él.

"Siento mucho que las cosas hayan resultado de esa forma," murmuré a Tanya y Kate.

Sabíamos que sería de esa forma, aunque no quisiéramos pensarlo. Tanya me recordó la conversación que habíamos tenido.

"Lo sabemos, Edward." murmuró Kate en respuesta.

Carmen y Eleazar se mantuvieron en silencio.

Esto es tan triste, Esme pensaba mientras veía a las hermanas.

"Sí, pero tenemos que irnos," Tanya continuó.

Esto es demasiado.

"Sentimos que no podamos quedarnos más tiempo," Eleazar intervino después de Tanya. "Pero ustedes entienden porque es hora de irnos."

Carlisle y yo asentimos.

"Nos volveremos a ver." Carlisle prometió.

"Eso espero," Kate dijo, Carmen asintió a su lado.

"Sí," Carmen murmuró. "Espero que lleven pronto a Nessie a Alaska. Le encantará, estoy segura."

"Tan pronto como podamos." Bella fue quien respondió a la petición de Carmen.

Los cuatro se despidieron, Carmen abrazó y besó la frente de Renesmee antes de despedirse de ella, murmurando en inglés. Para sorpresa de todos, incluso mía, mi hija respondió en inglés a Carmen. Tanya y Kate también compartieron un abrazo con todos, Eleazar sacudió manos con nosotros, al igual que Garrett, que esperaba como los Denali, vernos pronto.

Los únicos que quedaron al final, fueron Nahuel y Huilen, que habían decidido quedarse después de que las Amazonas se habían ido.

Parecía que Nahuel no podía irse, ni apartar la mirada de nuestra pequeña familia.

Me preguntaba si Bella lo notaba. Sería difícil no sentir la mirada de Nahuel clavada en su rostro mientras les platicaba la historia.

"Continúa," Emmett pidió emocionado, al regresar a la sala después de despedir a los Denali. Solo Carlisle y los sudamericanos no estaban tan ansiosos como el resto de la familia, por escuchar que tenía que decir, el escuchar que había estado pasando del otro lado. La conversación tenía a Carlisle maravillado, mientras le contaban como era su estilo de vida, especialmente el de Nahuel, quien era como Renesmee. Huilen era como nosotros.

La noche caía mientras seguía contando la historia, y Renesmee se había quedado dormida tan pronto como el clan Denali se había ido. Me alegraba el ver como sus sueños estaban llenos de colores y alegría, ninguna mancha de oscuridad o tristeza invadía su descanso en brazos de su madre.

"Así que fue una combinación de cosas allí al final, pero lo que realmente lo redujo fue... Bella." al final concluí, recordando todo en mi cabeza mientras lo contaba.

Aún así, mi mente también estaba atenta a la conversación que Carlisle mantenía con Huilen. Nahuel se mantuvo en silencio todo el tiempo, sus ojos sin despegarse de Bella ni un segundo, que me hacía preguntarme sino incomodaba a Bella. No era una fanática de la atención, mucho menos cuando esa atención estaba sobre ella.

Lo sabemos, Bella fue quien salvó a todos. Sino fuera por su escudo, aún estoy sorprendida, Edward, Alice me decía, ¡un escudo!

Pero no había sido exclusivamente Bella quien nos salvó. "Alice le dio a Aro la excusa que necesitaba para salirse de la pelea. Si no hubiera estado tan aterrado de Bella, probablemente hubiera seguido adelante con su plan original."

Alice rápidamente introdujo algo en mi mente, llegué justo a tiempo...

Le sonreí ligeramente y asentí.

¿Aterrado? ¿De Bella? ¡Ha! Escuché a Jacob, para él siempre sería la Bella humana.

Emmett en cambio, Ooooh, hermanito, tienes una espanta-Volturi, bromeó conmigo. Obviamente lo ignoré. Era tan normal en él bromear por todo. Incluso las cosas serias y peligrosas. Eso lo había aprendido en los últimos sesenta años a su lado.

Rosalie y Esme consideraban la opción de que Aro hubiera estado aterrado de Bella, y sabían que era algo lógico.

"¿Aterrado?" escuché a Bella preguntarme. Y sabía que debía estar sorprendido al escuchar su tono. Pero, ¿cómo era posible que no entendiera su potencial? Por alguna razón Aro se negaba a seguir el procedimiento de Caius. El de causar una pelea. No estaba preparado para perder su poder y su reputación por adquirir dos o tres poderes nuevos en sus líneas de batalla. "¿De mi?"

Te dije, Alice me dijo, pero lo dejó hasta allí.

Ella tiene razón, Emmett pensó, ¿quién le tendría miedo a mi hermanita?

Sonreí al rostro de mi Bella, luego mirando en sus ojos, había cierta confusión en las profundidades de su mirada. Porque aunque el chocolate derretido se había ido, la profundidad de su mirada se había mantenido intacta. Podía leer aún en sus ojos cada emoción que cruzara su mente.

No podía creer que aún dudara de lo que podía hacer. Más ahora que era un vampiro. Pero después de haberles temido ella tanto a ellos, entendía que dudara que ahora fuera al revés.

Mi dulce Bella.

Pero, ¿cómo tenerle miedo o respeto, cuando nada podía contra su mente?

"No te ves a ti mi misma claramente, sabes." recordé aquel día en la cafetería, claro que esa ceguera no era la misma de la que pensaba ahora.

"Te lo dije — no te ves a ti misma claramente. No eres como nadie que haya conocido jamás. Me fascinas."

Y nuevamente, tendría otra línea en su memoria parecida a las tantas que ya había. Aún sonriendo, y un poco exasperado al ver que no aún no creía lo que tantas veces ya le había dicho y tratado de hacerlo creer mis palabras, le dije, "¿Cuándo te verás a ti misma claramente?"

Ahm, Alice pensó. ¡Como si la pregunta hubiera sido para ella! No creo que eso pase.

Sí, yo también lo dudaba. Pero tenía la eternidad para hacerla verse como era en realidad. Sí, tenía la eternidad, y estaba aún más feliz que antes.

La emoción de ese pensamiento, me hizo hablar más fuerte de lo normal. Pero nadie notó el cambio en realidad, parecía ser que simplemente subía el volumen de mi voz para hacer claro que me dirigía ahora a los demás.

"Los Volturi no han peleado una pelea justa en acerca de dos mil quinientos años." les seguí contando, recordando todo esto visto desde la mente de los Volturi. "Y nunca, nunca han peleado una donde estuvieran en desventaja. Especialmente desde que ganaron a Jane y Alec, solo han estado envueltos en matanzas sin oposición."

Afortunadamente no fue de esa forma, Esme pensaba, medio asustada por la simple opción de haberse destruido su familia.

Carlisle incluso ahora estaba escuchando con un poco más de atención a lo que decía.

Seguí contándoles. "¡Deberían haber visto como lucíamos ante ellos! Usualmente, Alec aísla todos los sentidos y sensaciones de sus victimas mientras llevan a cabo la charada de un consejo. De esa forma, nadie puede correr cuando el veredicto es dado. Pero allí estábamos, preparados, esperando, superándolos en número, con dones propios mientras sus dones eran vueltos inútiles por Bella. Aro sabía que con Zafrina de nuestro lado, ellos serían los ciegos cuando la batalla comenzara. Estoy seguro de que nuestros números hubieran sido muy severamente diezmados, pero ellos estaban seguros de que sus números lo estarían, también. Había incluso una buena posibilidad de que ellos perderían. Nunca han lidiado con esa posibilidad antes. No lidiaron con ella muy bien hoy."

Claro que no, Emmett pensó mientras su mente recordaba el momento en que los Volturi habían detenido su avance en cuanto los lobos habían salido a la luz.

Estaba en lo cierto, porque esa había sido otra razón de su temor. Los lobos.

Los hombres lobo como todos pensaban que eran. Caius había estado más aterrado de los dieciséis lobos detrás de nosotros, que del escudo de Bella, como Aro. Más al verlos tan organizados y calmados a lado de otro grupo de vampiros. Unidos, no peleando.

¿Cómo había sido eso posible? Era la única pregunta que había girado en la mente de Caius al verlos.

"Difícil el sentirse confiado cuando estás rodeado de lobos del tamaño de caballos." Emmett puso sus pensamientos en palabras. Describiendo lo que había pasado como si hubiera sido él quien hubiera leído sus mentes al ver a los lobos. Había pasado exactamente de esa forma.

Emmett rió al decirlo, mientras que le daba un puñetazo en broma en el brazo a Jacob.

No son los primeros en temerles, dijo recordando la pelea en el prado hace unos meses con los neófitos.

Estuve sorprendido por un segundo al no escuchar ningún comentario seguido del de Emmett de desprecio o algo parecido, que viniera de Rosalie, claro. Al parecer todo sentimiento de desprecio u odio en ella había desaparecido, no del todo, aún eran enemigos naturales, pero parecía soportarlo más fácilmente después de todo lo que había pasado el día de hoy.

Otra cosa más para hacer mejor este día. Reinaría la paz por completo en nuestra familia de aquí en adelante.

Jacob le sonrió a Emmett, Sabía que así pasaría, ¿cierto? Me preguntó.

Los vampiros, no solo los que no eran de nuestra familia, ahora sabían que los lobos no le tenían miedo a los Volturi, y que eran capaces y estaban dispuestos a pelear por una buena razón. Todos habían recordado las palabras de Jacob mientras habían visto a la manada detrás de ellos.

"Fueron los lobos quienes los detuvieron en primer lugar." Bella murmuró, tratando de quitar la atención de ella, claramente.

No me sorprendía.

Pero de nuevo, tenía razón, como Emmett.

Porque si habían sido los lobos quienes los habían hecho detenerse. Ya fuera de la sorpresa al principio, del miedo después, pero así había sido. Les debía de nuevo mi gratitud. Ellos también le habían dado ventaja a nuestro grupo sobre los Volturi.

"Claro que sí." Jacob dijo, de acuerdo con Bella.

"Absolutamente," acordé con ellos, también. Era imposible no estarlo.

Somos afortunados de haberlos tenido como aliados, Carlisle agradecía.

Esme también lo hacía.

Alice y Jasper, igualmente. Aunque Alice hubiera renegado cientos de veces por tenerlos involucrados en esto, y eso impedía que pudiera ver muchas cosas de forma clara del futuro. Estar segura de cual sería el resultado de tal enfrentamiento. Pero estaba feliz de que hubieran sido parte de nuestros aliados, por la ceguera de sus visiones habían valido la pena.

"Ese fue otro espectáculo que nunca habían visto. Los verdaderos Hijos de la Luna," dije mientras me preparaba para explicar las dudas que seguirían a mis palabras. "raramente se mueven en manadas, y nunca tienen realmente control sobre si mismos. Dieciséis enormes lobos regimentados fueron una sorpresa para la cual no estaban preparados. A Caius de hecho le aterran los hombres lobo. Casi perdió una pelea con uno hace unos cuantos cientos de años y nunca lo superó."

Ninguno de los miembros de mi familia se sorprendió al escuchar lo que decía, pero podía sentir un tensamiento en Bella mientras explicaba. Carlisle y yo ya habíamos hablado de esto, desde el momento en que Bella me había dicho, que nuestra presencia aquí en Forks había desatado la fiebre, como ellos le llamaban, entre los Quileutes.

"Los hombres lobo volvieron porque los vampiros volvieron." escuché la voz de mi Bella de nuevo.

"Jacob me dijo que el que tu familia estuviera aquí puso las cosas en marcha."

Ya habíamos considerado que sus formas eran algo más que lo normal en los hombres lobo. Los habíamos visto a plena luz del día... pero las palabras de Bella simplemente lo habían convertido en hecho.

No eran hombres lobo.

Jacob estaba tan confundido como la vez en el prado, cuando Aro y yo habíamos repetido que Jacob y su manada con eran hombres lobo, no como los que él creía que eran.

"¿Así que hay hombres lobo de verdad?" fue Bella quien preguntó, de cualquier forma. "¿Con la luna llena y balas de plata y todo eso?"

Emmett bromeó con eso en su mente, lo ignoré.

¿Qué creerá de nosotros? Jasper pensó, mientras escuchaba a Bella decir de verdad, considerando que nosotros tampoco encajábamos con lo que se sabía o leía de vampiros. Hubiera escuchado las preguntas que me había hecho aquella noche en que me había confesado que sabía nuestro secreto, que sabía que era lo que éramos.

"No te rías — ¿pero cómo es que puedes salir durante el día?"

Había reído a pesar de su petición. "Mito."

"¿Quemado por el sol?"

"Mito."

"¿Dormir en ataúdes?"

"Mito. No puedo dormir."

Carlisle, por otro lado, tomó muy seriamente la ignorancia en la que parecía encontrarse el mismo Jacob respecto a su especie.

Ahora entiendo su escepticismo respecto a la magia de su especie y su pueblo, Carlisle pensaba mientras recordaba la vez en que había comentado tal cosa a Jacob, y su molestia al escucharlo. Pero era así, era casi magia.

Jacob, entre broma y una poca, muy poca molestia, resopló. "De verdad. ¿Eso me hace imaginario?" le preguntó a Bella.

"Sabes a que me refiero." fue la respuesta.

"Luna llena, sí." les respondí, extendiendo mi descripción de ambos hombres lobo. "Balas de plata, no—eso fue solo otro de esos mitos para hacer a los humanos sentir que tenían una oportunidad de ganar. No quedan muchos de ellos. Caius los ha tenido cazados hasta la casi extinción."

Esta será información interesante de compartir, Jacob consideraba, sabiendo que los lobos estarían esperando por una explicación a lo que había dicho en el prado.

O algo así.

Duda y expectación se mostró en los ojos de Bella, la pequeña V entre sus ojos. "¿Y nunca mencionaste esto porque...?"

Sí, ¿por qué? Jacob preguntó, también.

"Nunca surgió."

Bella no dijo nada, solo roló los ojos ante mi comentario. Era verdad, de cualquier forma.

¿Nunca surgió? ¿Huh?

Alice rió a mi lado al escucharme, los demás simplemente sonrieron.

Sentí, con mi brazo sobre los hombros de Alice, como se inclinaba hacia Bella al reír, y le guiñaba un ojo.

Se siente tan bien estar de nuevo en casa, pensaba alegremente. Pero sabía, de alguna forma, lo que seguía. Porque no tenía nada que ver con Renesmee, y era en un futuro demasiado cercano, Alice lo sabía, y agradecía el poder verlo adelantado y que no la tomara por sorpresa.

Me lo merezco, pensó, lo sé, lo sé.

Algo de molestia empezó a reflejarse en la mirada de Bella al mirar a Alice, e imaginaba porqué. Jasper, también, sintió el cambio en sus emociones.

Supongo que Bella no está muy feliz por lo que Alice la hizo pasar, ¿eh, Edward? Jasper bromeó.

Y tenía razón de estar molesta. Apenas ahora, era cuando podía imaginar mejor por todo lo que Bella debió de haber pasado, sola. Porque no podía desahogarse con absolutamente nadie de lo que sabía, lo que creía saber seguro, todo lo que tuvo que hacer, y mantenerlo en secreto de mi. Lo entendía. Porque hubiera sido igual de difícil para mi el estar en su posición.

Si pudiera, yo también estaría molesto con Alice. Pero ya había visto todo el dolor que le había costado tomar la decisión de irse y no dejarnos ninguna esperanza de salvación, para que Aro creyera en verdad que nos había abandonado al ver mis pensamientos.

Gracias por entender, Alice pensó.

Alice suspiró, sabiendo que era mejor que Bella lo dijera ya. "Solo sácalo de tu pecho, Bella."

"¿Cómo pudiste hacerme eso, Alice?" el tono de su voz no era alto, pero casi, por muy poco, histérico.

La atención se centró en este pequeño momento en Alice y Bella.

Rosalie estaba de parte de ambas, entendiendo lo difícil, primeramente, que debió haber sido para Bella el creer que estábamos condenados a muerte de una forma segura, que por eso Alice nos había abandonado, el haber creído que no había otra opción para nuestra familia; pero, también, entendía por lo que había pasado Alice.

Esme solo quería que esto quedara arreglado ya.

Estaba demasiado feliz de tener a su familia de nuevo junta, como para preocuparse por detalles, que ahora, eran insignificantes.

"Era necesario." Alice explicó.

"¡Necesario!" ahora la voz de Bella era de un volumen más alto. "¡Me tenías totalmente convencida de que todos íbamos a morir! He sido un cascajo por semanas."

¿No entiende aún porque lo hice? ¿Por qué tuve que hacerlo? ¡Como si yo hubiera estado muy feliz! Alice empezaba a molestarse por la actitud de Bella, pero trató de mantenerse tranquila a la hora de volver a decir algo.

"Pudo no haber salido de esa forma," Alice le recordó. Porque seguramente Bella entendía, según ella, que lo había hecho por esa posibilidad desconocida para ella. "En tal caso debías estar preparada para salvar a Nessie."

Sentí a Bella apretar sus brazos alrededor de Nessie cuando Alice dijo eso, incluso Jacob y los demás, incluido yo mismo, nos estremecimos al pensar que esa había sido una posibilidad. Que pudo haberse cumplido. Pero no fue así, me recordé yo mismo, para poder calmarme. Nessie estaba tranquila y pacíficamente dormida en brazos de Bella, a mi lado, no tenía nada de que preocuparme. Ya no.

¿Su plan se formó desde antes de salir de la casa? Rosalie se preguntaba, ¿o lo habrá pensando mientras se iban?

El plan se había formado tan rápidamente en la mente de Alice, como si ya hubiera estado destinado a ser así, por eso la primera visión que no me había dejado ver en su mente, había sido en la selva del Amazonas. Desde que habían nombrado a Zafrina y su aquelarre, Alice había recordado, ahora veía, la mujer de la que les había hablado al regresar de Isla Esme, de su conocimiento en ese demonio llamado Libishomen, y la cosa que estaba dentro de Bella...

Había sido rápida, tanto que ahora estaba realmente impresionado.

"Pero sabías que habían otras formas, también." Bella murmuró, su tono acusador. Y todos entendieron la razón del porque. "Sabías que había esperanza. ¿Se te ocurrió alguna vez que pudiste haberme dicho todo? Sé que Edward tenía que pensar que estábamos en un callejón sin salida por el bien de Aro, pero pudiste haberme dicho."

Me sentí un poco culpable, aunque sabía que no tenía porque. Pero sino hubiera sido por mi don, y porque Aro sabría todo lo que yo había escuchado en los pasados meses, Alice no hubiera tenido que mentirnos, Bella no hubiera tenido que pasar por todo esto...

No, sabía que aún sin mi don, Alice lo hubiera tenido que hacer de la misma forma. Así que desterré el pensamiento y el sentimiento de culpa. No había razón para ello.

¿Decirle? Alice meditaba mientras veía a Bella. Sé que es una pésima mentirosa, y eso no la hace una buena actriz por consecuencia...

Eso ya lo sabía, desde el principio había sabido que tan mala actriz podía ser. Cuando lo pensaba...

"Hora del desayuno." había dicho, para probar que recordaba las necesidades de Bella como humana, aquella primera mañana que habíamos pasado juntos en su habitación.

Veía claramente en mi mente, como su mano se había ido a su garganta, y el shock que había sentido al ver tal reacción.

"¡Es broma!" Bella había dicho entre risas. "¡Y dijiste que no podía actuar!"

Con la frente arrugada a su broma, había murmurado. "Eso no fue divertido."

Así que entendía porque Alice había decidido no ser del todo honesta con Bella, pero pudo darle unos cuantos detalles. Ahora veía en su mente que era exactamente lo que le había dicho y lo que no. Ni siquiera le había dicho que iba a hacer con J. Jenks.

¿Cómo se suponía que Bella supiera que era un falsificador de documentos?

Lo había hecho más difícil de lo necesario.

"No lo creo." Alice finalmente respondió. "Simplemente no eres tan buena actriz."

"¿Esto se trató de mis habilidades de actuación?" Bella preguntó, su voz un poco exasperada.

Un poco más comprensiva pudiera ser, Rosalie pensó.

Esme comprendía a ambas, como siempre, y lamentaba que las dos hubieran pasado un mal rato.

Y sabía que era lo que venía. Alice no había tenido un gran momento de diversión lejos de la familia, así que su discurso dejó pasmados a todos. Porque nadie había escuchado todavía que había hecho de forma más exacta mientras estuvo lejos de casa.

Bueno, ahora lo sabrían con algo de detalles.

Jasper suspiró tan ligeramente que nadie lo notó, porque sintió la molestia creciendo en Alice.

"Oh, bájale una octava, Bella," Alice empezó, exigiendo de cierta forma. "¿Tienes alguna idea de lo complicado que fue preparar esto? Ni siquiera podía estar segura de que alguien como Nahuel existía— ¡todo lo que sabía era que estaría buscando por algo que no podía ver! Trata de imaginar el buscar un punto ciego—no es la cosa más fácil que he tenido que hacer. Además teníamos que enviar de regreso a los testigos clave, como sino estuviéramos en un suficiente apuro. Y luego tener que mantener mis ojos abiertos todo el tiempo" -inconscientemente, sabía, Alice abrió un poco más sus ojos, como para mostrar como había estado- "en caso de que decidieras lanzarme más instrucciones."

Una nueva imagen apareció en su mente.

Era en la habitación vacía de Alice, Bella tenía en sus manos un papel blanco, y entonces escribía con deliberada lentitud, RÍO DE JANEIRO, luego el recuerdo desaparecía.

"En algún punto vas a tener que decirme que es exactamente lo que hay en Río. Antes de cualquiera de eso,"

Sonreí para mi mismo,

¿Cómo no entendía Alice porque había elegido Bella Río de Janeiro?

Incluso yo mismo ya lo entendía. Las últimas noticias que habíamos tenido de Alice y Jasper habían venido de las Amazonas, Alice había pedido a Kachiri su ayuda, así que todos habíamos deducido que estaban en Brasil. Si Renesmee sobrevivía, el mejor lugar para que Jacob se la llevara, era a un lugar completamente alejado. Nunca habíamos podido investigar acerca del crecimiento acelerado de Renesmee, eso era lo que íbamos a hacer antes de la visión de Alice, así que era obvio que Bella hubiera querido mandarlos a ese lugar. Jacob investigaría, y al hacerlo de esa forma, para que Alice viera que planeaba que pasara con Nessie y Jacob, quería que los encontrara, que los protegiera, también. Bella había sido muy cuidadosa también.

"tenía que ver cada uno de los trucos con que los Volturi," Alice siguió, quejándose, no había otra descripción para lo que hacía. "podrían salir y darles las pocas pistas que pudiera para que estuvieran listos para su estrategia, y solo tenía unas pocas horas para encontrar todas las posibilidades. La mayoría de todo, tenía que asegurarme que todos ustedes creyeran que los estaban abandonando, porque Aro tenía que estar seguro que ustedes no me tenían escondida o nunca se hubiera comprometido a un imposible la forma en que lo hizo. Y si piensas que no me sentía como una schporquería—"

Todos se quedaron sorprendidos al igual que pasmados con la descripción de Alice, incluso nuestros últimos dos invitados.

Pero Bella la interrumpió antes de que pudiera continuar. "¡Bien, bien! ¡Lo siento! Sé que fue difícil para ti, también. Es solo que... bueno, te extrañé como loca, Alice. No me hagas eso otra vez."

Alice rió, la típica sonrisa de Alice, solamente ella podía sonreír así, y el solo escucharla de nuevo entre nosotros, nos hizo sonreír a los demás. Todos estábamos aún más felices de lo que hubiéramos estado si solamente las cosas hubieran resultado bien, porque Alice y Jasper estaban de regreso, la familia unida nuevamente. ¿Qué más podíamos pedir?

¡Como la extrañé, también! Rosalie pensaba.

Esme, Nos hacía falta. Pero mis hijos están de vuelta.

"Te extrañé, también, Bella." Alice murmuró. "Así que perdóname, y trata de estar satisfecha con ser la superheroína del día."

La reacción de Bella a las palabras de Alice y a nuestra risa no me sorprendió.

Sabía que de haber podido, su rostro estaría encendido. La vergüenza pasó por sus ojos tan claramente que todos reconocieron su aversión a la atención.

¿Alguna vez lo superará? Alice bromeó.

Bella, entonces, escondió su rostro en el cabello de Renesmee.

El único que se mantuvo igual, fue Jacob. No hubo reacción en él, como en los demás, al ver a Bella. Simplemente, también, reconoció que no le agradaba la atención que giraba en ella en estos momentos. Después de todo, para él, seguía siendo la Bella humana de hace unos meses.

Pero era más que verla diferente. Porque era diferente.

No solo por su poder, por habernos salvado, por haber hecho que los Volturi corrieran de aquí asustados con la posibilidad de lo que su escudo podía hacer, era más que eso.

Ahora veía, como Bella parecía haber sido hecha para esta vida. Como si este hubiera sido el objetivo por el que había venido a este mundo, por el que quizá yo también había venido a esta existencia. Porque Alice había visto que Bella sería una de nosotros antes de que yo incluso supiera que la amaba, esto había estado escrito antes de que incluso naciéramos, probablemente. Habíamos sido hechos el uno para el otro.

Esa verdad me hizo más feliz que antes.

Mi mente estaba dividida en dos mientras hablaba y contestaba las preguntas que tenían todavía los miembros de mi familia respecto a lo que había pasado. Jasper y Emmett eran quienes más querían escuchar lo que había pasado por las mentes de los Volturi antes de irse.

Lamentaban, hasta cierto punto, el que no hubiera llegado a una pelea. Pero estaban más felices que así hubiera sido.

"¿Así que Caius fue el miedoso?" Emmett preguntó, en tono burlón. "Pero si era quien más mostraba deseos de una pelea."

En su mente recordó el momento en que trató de tentarnos, con la muerte de Irina.

"La quería, pero no tenía idea de que Bella tenía un escudo que hacía que ni Jane ni Alec pudieran atacarnos. Ni Chelsea separarnos." le dije.

"Tuvimos suerte, aún así." Jasper murmuró. "Estoy seguro de que Caius hubiera preferido morir antes que dejarnos ir así como si nada. Como Aro quería e hizo."

"Tienes razón." acordé con Jasper. "Pero tenía tanto miedo, que ni siquiera pensó en todas las estrategias que tenían planeadas después de que su discurso e insistencia en proteger nuestro secreto falló del lado de sus testigos. Nadie creyó en verdad que Renesmee fuera peligrosa como alegaban."

Mientras pasaban los minutos, me sentía más y más ansioso por regresar a nuestra casa de campo con Renesmee. Esta ya no era más mi casa, era de mi familia.

Las preguntas hacia mi se acabaron después de un rato, y estaba agradecido.

Bella volteó a verme después de unos segundos, su mirada me decía todo. Quería ir a casa tanto como yo lo quería.

"Deberíamos llevar a Nessie..."

"Esa es probablemente una buena idea." murmuré inmediatamente, sabiendo a lo que se refería. Quería también que nuestra pequeña hija estuviera de nuevo en su cuna, segura y tranquila dentro de las cuatro paredes de su cuarto. Y luego recordé porque quizá sería bueno que estuviera de nuevo en su propia recamara. "Estoy seguro que no durmió profundamente anoche, con todos esos ronquidos."

Luego sonreí abiertamente a Jacob, para hacer claro a que me refería. Aunque lo era sin tener que verlo. Porque rápidamente supo de que hablaba.

Si bueno, ella, también ronca, dijo en broma.

Pero roló los ojos, y estando tan cansado como cualquier humano normal lo estaría después de todo el estrés físico y emocional de las últimas semanas, y el largo día que tuvimos hoy, dijo. "Ha pasado un rato desde que dormí en una cama. Apuesto a que mi papá disfrutará de tenerme bajo su techo otra vez."

Bella tocó la mejilla de Jacob, que estaba sentado frente a ella y Nessie. "Gracias, Jacob."

"Cuando sea, Bella." Jacob respondió, y luego le aseguró. "Pero ya sabes eso."

Después de eso, se levantó para despedirse, se inclinó hacia Renesmee para darle un beso en la frente, y luego en la frente de Bella. Y para despedirse de mí, me dedicó un puñetazo bromista en el hombro.

"Nos vemos mañana, chicos." Jacob dijo. De nuevo, Rosalie no rezongó al escucharlo. "Supongo que las cosas van a hacer algo aburridas ahora, ¿no?"

"Eso espero fervientemente." murmuré en respuesta.

El único de los vampiros dentro de la casa, que deseaba ahora, que no nos fuéramos al habernos escuchado decidir ir a nuestra casa, era el mitad-humano también, de Nahuel. Podía ver, que si hubiera podido, nos seguiría al salir de la casa. Quería ver como era nuestra vida, como era nuestra familia, que tan diferente éramos de lo que la suya había sido.

Era un poco frustrante no poder pedirle a Carlisle que no siguiera preguntando en ocasiones, como había pasado el nacimiento de Nahuel, ver las imágenes de su madre, Pire, muriendo mientras daba a luz... era como recordar que así pudo haber terminado nuestra Bella.

Agradecía como nunca antes, que no hubiera sido de esa forma.

Bella esperó hasta que Jacob se hubiera ido para levantarnos y finalmente irnos nosotros a nuestra casa. Era una sensación extraña la que me recorría, ya no estábamos bajo ninguna fecha tope detrás de nosotros, que nos apurara a vivir con más rapidez y sin disfrutar de nosotros, de nuestra familia, así que se sentía casi un alivio el levantarse y saber que el destino era nuestro hogar. Al final, como siempre había deseado, sería el lugar donde criaríamos a Renesmee, tranquilamente y sin prisa por lo menos unos cuantos años más. Estaba extasiado.

Mientras nos levantábamos, sentí a Bella acomodar a Renesmee, seguramente para no moverla de alguna forma que la molestara, o la incomodara. Estaba profundamente dormida.

Jasper ahora estaba a lado de Esme y Alice, quien se había movido a lado de ellos inmediatamente.

Aún en medio de mi madre y mi hermana, formando parte de la familia más que de costumbre, estaba feliz de sentirse entre ellas dos. Tal como lo había visto antes en su mente, ahí seguía el sentimiento de emoción de estar de regreso. Igual que Alice.

Sentí a Bella detenerse al girar hacia la puerta, y luego se dirigió a Jasper. "¿Oh, Jasper?"

"¿Sí, Bella?" respondió Jasper.

¿Qué será? Se preguntaba, porque de Bella irradiaba una gran curiosidad. La misma que yo sentía por saber que era lo que quería Bella de Jasper.

Alice no dijo nada, pero al parecer tenía una ligera idea de la pregunta que seguía.

"Tengo curiosidad—¿por qué J. Jenks le tiene miedo a muerte al solo sonido de tu nombre?"

¡Oh! Jasper pensó, es eso.

Alice solamente sonrió, tratando de imaginar la reacción de J ante Bella al conocerla.

Hmm...

"Es solo que ha sido mi experiencia" Jasper murmuró entre risas ahogadas. "que algunos tipos de relaciones de trabajo están mejor motivadas por el miedo que por la ganancia monetaria."

Jasper, como Alice, podía imaginarse la reacción de J, también ante ella. Y conociendo a Bella, lo amable que debió haber sido con él. Estaba casi seguro de que nuestro falsificador de documentos habría invitado a Bella a ser ella quien lo buscara en caso de necesitarlo nuevamente.

Bueno, no sería necesario.

Bella solamente arrugó su frente en respuesta.

Esme y Alice se levantaron, Carlisle se disculpó un momento de los sudamericanos, y Rose y Emmett también nos alcanzaron en la puerta para despedirnos por esta noche. Era difícil despedirse, después de tanta tensión, pero era más fácil incluso que antes, porque sabíamos, teníamos la seguridad que mañana si llegaría, para todos. La lucha había terminado.

"Nos vemos mañana, muchachos." Carlisle nos despidió.

Esme nos abrazó y besó a los tres, mientras regresaba a lado de Carlisle con los sudamericanos.

¿Tienen que irse? Nahuel pensaba mientras veía como nos despedían. Sus ojos no dejaban de ver el rostro de Bella.

"Duerme dulcemente," Rosalie murmuró mientras besaba la frente de Renesmee.

Emmett simplemente dijo buenas noches de forma sarcástica.

Pero la atmósfera era tan placentera, tan tranquila después de este tiempo, que ni siquiera Bella pudo molestarse por el tono que Emmett usaba.

Solamente tomé la mano de Bella después de que cruzamos el río, nuestra velocidad nunca superó la normal en un humano. Sabía que Bella no quería más apuros en nuestra vida, más preocupaciones por el tiempo.

No las tendríamos. Teníamos la eternidad.

Pero mientras caminábamos, y aún escuchaba los pensamientos dentro de la casa, escuché a Nahuel, pensando ahora en Nessie ligeramente...

Y eso me recordó, "Tengo que decir," murmuré a Bella. "estoy completamente impresionado con Jacob ahora mismo."

Pero Bella malentendió mi comentario. "Los lobos causan bastante impacto, ¿cierto?"

"Eso no es a lo que me refiero." la corregí. "Ni una vez hoy pensó en el hecho de que, de acuerdo a Nahuel, Nessie estará enteramente madura en solo seis años y medio."

Era en verdad impresionante. Tenía que aceptarlo.

Bella no dijo nada, pensando en lo que le había dicho, por un minuto. Mi mente y mi curiosidad flameaban en mi cabeza, queriendo escuchar aunque sea un murmuro de sus escondidos pensamientos de mi. Pero de nuevo, sabía que eso no pasaría jamás.

Estaban prohibidos para mí por la eternidad, al parecer.

"Él no la ve de esa forma." Bella dijo. "No está apurado en que ella crezca. Solo quiere que sea feliz."

Ya sabía eso. Pero no le quitaba mérito a la forma en que trabajaba esto de la imprimación. Ellos en verdad eran afortunados, en poder encontrar, de cierta forma, a sus almas gemelas, aún cuando todavía no pudieran tratarlas como tal.

¡Que no diera yo por conocer a Bella en sus años de infancia! Aunque fuera en sus pensamientos.

"Lo sé." acordé con ella. "Como dije, impresionante. Va en contra de mi carácter el decir tal cosa, pero podría irle peor."

Bella arrugó la frente al terminar, y luego dijo. "No voy a pensar en eso por aproximadamente otros seis años y medio más."

Reí a sus palabras, tenía razón.

¿Por qué pensar en el futuro, mientras podíamos disfrutar del presente? Ya era perfecto.

Me detuve y suspiré. No me gustaba siquiera pensar en Jacob como pareja de Renesmee al llegar ella a esos años en tan poco tiempo, mucho menos que había otro de su especie dispuesto a conocerla cuando fuera lo suficientemente madura para pensar en él.

"Por supuesto," aún así comenté. "parece que él tendrá algo de competencia por la que preocuparse cuando llegue la hora."

Sabía que mi comentario no le agradaría a Bella, y cuando la arruga en su frente se hizo más prominente, no me sorprendió. Ningún padre quería pensar en eso cuando su hija aún tiene apenas cuatro meses de nacida...

"Me di cuenta." Bella dijo. "Estoy agradecida con Nahuel por lo de hoy, pero todas las miradas eran un poco extrañas. No me importa si ella es la única mitad-vampiro de la que no es pariente."

Ah, mi Bella, de nuevo malentendiendo las miradas. Algo de razón había en lo otro. No del todo.

"Oh, no la estaba mirando a ella—te estaba mirando a ti."

"¿Por qué haría eso?" Bella preguntó, su tono confundido. No entendía.

Y nadie más que no pudiera leer su mente.

"Porque estás viva." mi voz salió apenas en un murmuro. Era triste su historia, y no podía sacar de mi cabeza, que pudo haber sido el mismo final de nuestra historia.

"Me perdiste."

Por supuesto que sí.

"Toda su vida—y es cincuenta años más grande que yo—" estaba a punto de seguir, cuando Bella me interrumpió.

"Decrépito."

Pero no entendí el porqué, así que ignoré su comentario, y seguí explicando lo que parecía no poder entender. "Siempre ha pensando de si mismo como una creación del mal, un asesino por naturaleza. Todas sus hermanas mataron a sus madres también, pero no pensaban nada de eso. Joham las crió para pensar en los humanos como animales, mientras que ellos eran dioses. Pero Nahuel fue enseñado por Huilen, y Huilen amaba a su hermana más que a nadie más. Formó toda su perspectiva. Y, en algunas formas, realmente se odiaba a si mismo."

La expresión de Bella cambió de inmediato al escuchar lo último. Sus ojos se volvieron más suaves y gentiles, las puntas de sus labios se torcieron en una pequeña mueca de tristeza.

"Eso es tan triste."

"Y luego nos vio a nosotros tres—y se dio cuenta por primera vez que solo porque es mitad-inmortal, no significa que sea intrínsecamente malvado. Me mira a mi y ve... lo que su padre debió haber sido."

De nuevo, esperaba su respuesta. "Eres justamente ideal en todas las maneras."

La esperaba, pero aún así no podía evitar resoplar a la forma en que aún me veía. "Te mira a ti," dije, serio ahora. "y ve la vida que su madre debió haber tenido."

"Pobre Nahuel," Bella murmuró, seguido de un suspiro.

Pero, ahora, no había razón para que nadie se sintiera mal por él.

"No estés triste por él. Es feliz ahora. Hoy, finalmente ha empezado a perdonarse."

Bella no respondió nada, solo la miré de reojo sonreír al escucharme. Y yo sonreí al verla sonreír, simplemente me era imposible no reaccionar ante tal sonrisa. Llena de alegría, y libre de miedos o tensión. Sabía, por su mirada, que no solo era el pensar en lo que le había dicho, lo que la llenaba de alegría en este momento. Y entendía porque.

Seguimos caminando a nuestro hogar, siempre de la mano. No había nada, ahora, que nos pudiera separar. La eternidad se hacía más grande frente a nosotros, y Renesmee estaría allí.

Al llegar, entramos tranquilamente, directo a la habitación de Renesmee.

Después de dejarla completa y pacíficamente dormida, sonriendo mientras la acomodábamos entre las sedosas sábanas, color rosa, como nos hacía feliz. Bella tomó el collar que Aro había mandando como regalo de bodas hace meses, y lo aventó suavemente en una de las esquinas de su habitación. Después salimos de su habitación, nuestras manos unidas nuevamente. No había más que quisiera, que estar con ella, y otra vez, teníamos la eternidad asegurada...

¿Había algo más que pudiera desear? No, no lo había. Estaba seguro de eso.

Mientras nos dirigíamos, sin prisa, a nuestra habitación, nuestras manos se columpiaban entre nosotros. Una corriente de emoción me recorrió.

"Una noche para celebrar." le ofrecí a Bella gentilmente, mientras llevaba mi mano debajo de su mentón, para luego atraer sus labios a los míos.

Luego hizo algo que nunca esperé hiciera. "Espera." dijo, alejándose ligeramente.

¿Qué? ¿Qué había hecho?

¿No quería...?

"Quiero intentar algo primero," Bella murmuró, como explicación al ver mi expresión y la confusión emanando de mi rostro. Una pequeña sonrisa estaba en su rostro mientras me decía eso.

Después puso ambas manos a cada lado de mi rostro, sus ojos cerrándose.

¿Qué intentaba?

Unos segundos de silencio pasaron, que parecían una eternidad, mientras Bella mantenía sus ojos cerrados, sus manos a cada lado de mi rostro. No entendía que era lo que quería intentar, como me había dicho antes.

Me mantuve quieto, mis ojos sobre sus cerrados párpados.

Una sola voz inundaba mi mente en este momento, la de Renesmee y sus sueños, y entonces, otra voz llenó mi mente, de repente, de la nada...

Aún así no era remotamente tan fácil como escudar a otras personas junto conmigo.

¡Espera! ¿Qué? Era... era... ¿Bella?

Un momento de escepticismo me congeló al escuchar su voz en mi mente, mis ojos aún estaban sobre su rostro, y no se habían abierto, al igual que sus labios.

¿Podía ser su mente la que escuchaba?

"¡Bella!" murmuré, casi asustado por lo que pasaba, mi voz llena de shock e impresión.

Pero no obtuve respuesta, al contrario, volví a escuchar su voz en mi mente.

Supe que estaba funcionando entonces...

¿Cómo era posible que...? Pero no pude concentrarme en mis preguntas en ese momento, porque ahora imagines llenaban mi mente. No era solo su voz.

Simplemente no podía creer que estuviera viendo mi rostro desde la mente de Bella.

Fue allí, la escuché, sentada en el comedor, tratando de hacer conversación con siete curiosos extraños, que los vi por primera vez... El último era larguirucho, menos voluminoso, con cabello desaliñado, color bronce... Era difícil decidir quien era el más hermoso — quizá la perfecta chica rubia, o el chico de cabello bronce...

"¿Cuál es el chico con el cabello café rojizo?"

"Ese es Edward. Es hermosísimo, por supuesto, pero no pierdas tu tiempo. No sale. Aparentemente ninguna de las chicas aquí es lo suficiente bonita para él." Me pregunté cuando la había rechazado...

Estaba teniendo un tiempo difícil tratando de entender lo que pasaba, aún cuando podía ver las imágenes que yo mismo había vivido hace dos años. La primera vez que ella me había visto, la primera vez que yo la había visto con mis propios ojos.

Había sido su elegido desde el primer momento.

Y luego otro recuerdo llenaba mi mente. No podía forzar mis ojos a cerrarse y solo ver lo que ella me estaba mostrando. Tenía que ser ella. Mis ojos seguían mirando sus ojos cerrados frente a mí.

Su belleza aturdió mi mente — era demasiada, un exceso al que no me podía acostumbrar...

"Estaba pensando, mientras estaba corriendo..." me escuché a mi mismo nuevamente. Como mi voz sonaba para ella, por primera vez.

"En no golpear los árboles, espero."

"Tonta Bella," escuché mi risa. "Correr es mi segunda naturaleza, no es algo en lo que tenga que pensar."

"Presumido."

Mi sonrisa a través de sus ojos...

"No. Estaba pensando que hay algo que quería intentar." luego tuve su rostro en mis manos, en mi mente los dos recuerdos llenaban mi memoria. Traté de alejar mi propio recuerdo, y enfocarme en lo que Bella me mostraba. Sentía que en cualquier momento el milagro acabaría.

No podía respirar... pero en su mente veía porque la razón.

Y entonces nuestros labios estaban unidos. La fuerza de mi emoción llenó mi mente por un segundo, y luego vi lo que había pasado por su mente.

Sangre hervía bajo mi piel, quemaba en mis labios...

"Oops." Bella había murmurado como tantas otras veces.

"Eso es quedarse corto."

Ahora que leía su reacción directamente de su mente, era mucho mejor la sensación que aquella primera vez, cuando solo había podido saber que le agradaba el tener mis labios sobre los suyos al sentir sus manos entre mi cabello, atrayéndome hacia ella con entusiasmo, sus labios abriéndose paso...

"¿Aún estás débil por la carrera? ¿O fue mi pericia al besar?" Cuan alegre, cuan humano parecía mientras reía ahora, su angelical rostro apacible. Era un diferente Edward del que había conocido. Y me sentía más loca por él...

"No puedo estar segura, aún estoy aturdida. Creo que es algo de ambos, sin embargo."

No sabía bien porque este recuerdo fue el siguiente en llenar mi mente, pero no lo rechazaba.

¿Cuántas veces había soñado con poder tener aunque sea el más mínimo vistazo dentro de su mente? Estaba teniendo más de lo que alguna vez hubiera imaginado.

Mientras me arrastraba, soñé... Donde flotaba, bajo el agua oscura, escuché el sonido más feliz que mi mente podía evocar tan hermoso, tan inspirador... Y luego supe que estaba muerta... Porque, a través del agua intensa, escuché el sonido de un ángel llamando mi nombre, llamándome al único cielo que quería...

¿Eso era lo que había estado pensando? ¿Me había creído un ángel?

"¡Oh no, Bella, no!" la voz del ángel lloraba en horror.

El ángel no debería llorar, estaba mal...

"Bella, vas a estar bien. ¿Puedes escucharme, Bella? Te amo."

"Gracias, Edward."

"Te amo."

"Lo sé."

Mi sonrisa sonaba en su mente, de nuevo. Escuché mi sonido favorito en el mundo: la tranquila sonrisa de Edward, débil con alivio...

Mientras el recuerdo cambiaba, seguía pensando en la forma que me veía.

Siempre había pensando que Bella no tenía un ángel que la cuidara, que era una injusticia que alguien tan puro y bueno como ella pudiera estar sin cuidados de un ángel, que lo único que tenía era un vampiro guardián mientras velaba de sus sueños, y ella siempre me había visto como su ángel.

El recuerdo que llenaba mi memoria ahora, era más reciente, uno de satisfactoria felicidad.

Tan pronto como mis pies estuvieron delante de las peligrosas escaleras, lo estaba buscando... Hasta que al fin lo encontré, parado ante un arco rebosante de más flores, más delicadeza... Todo lo que realmente veía era el rostro de Edward; llenó mi visión y abrumó mi mente... De repente, era solo la presión de la mano de Charlie en la mía que me mantenía de correr a toda velocidad precipitadamente por el pasillo... Y entonces, por fin, por fin, estaba allí... Toqué el frío milagro de su piel, y estaba en casa...

Estaba mi mente tan abrumada, como ella había pensado, por lo que veía, que apenas podía creer que en verdad estuviera escuchando sus pensamientos.

No eran nada de lo que había creído alguna vez encontrar en ella.

¿Cuántas veces había deseado el poder escuchar aunque sea un murmuro de su mente? Apenas hace unos segundos había estado pensando lo mismo, y ahora estaba escuchando su voz, viendo las mismas imágenes, los mismos recuerdos que llenaban mi memoria, vistos por sus ojos, escuchados por sus oídos humanos, todo lo que veía era humano, toda su esencia...

Estaba deslumbrado por sus recuerdos.

Por alguna razón sentía la necesidad de asegurarme que todo era real... escuché por primera vez lo que tanto había deseado esa noche, en nuestra luna de miel, cuando la había escuchado avanzar hacia la cama en nuestra habitación.

Y entonces estuve detrás de ella, todo en su memoria, como había sentido mi dedo frío recorriendo y limpiando la gota de sudor en la parte de atrás de su cuello...

"Está un poco caluroso aquí. Pensé... que sería mejor."

"Minucioso."

"Estoy seguro que querrás un minuto o dos para ser humana... Fue un largo viaje."

¿Había habido alguna vez una luna de miel como esta antes? Sabía la respuesta a eso. No. No había.

"No tardes mucho, Sra. Cullen."

Luego la sensación que había sentido al tener mis labios recorriendo su cuello hasta su hombro. "Te esperaré en el agua."

¿Mi piel estalló en flamas? Nop, nada se estaba quemando. Por lo menos, no visiblemente.

"No tengas miedo. Nos pertenecemos." la voz de mi ángel me decía.

"Por siempre."

Casi me derrumbo en ese momento al recordar a su lado esa noche... pero la curiosidad que me había atormentado por tanto tiempo, me tenía paralizado, congelado frente a ella, mientras las imágenes llenaban mi mente por completo. No había otro sonido, otra voz, que pudiera desconcentrarme.

Hubiera estado feliz con tan solo recostarme aquí para siempre, el nunca disturbar este momento...

Pasaron por mi mente más y más imágenes de cada día que pasamos en Isla Esme, estaba sorprendido de ver que aún cuando no había dicho ni una palabra a veces del sexo, siempre había estado presente en su mente. Cada vez que había elegido una pieza para dormir, había sido con el justo propósito de hacerme caer rendido ante ella, hasta que lo logró... Podía ver como había amado el estar en Isla Esme durante nuestra luna de miel, casi cada minuto que pasamos allí había recorrido mi mente...

Sonreí muy ligeramente cuando la noche en que su seducción por fin dio resultado pasó por mi mente, en ningún momento había escuchado, ni siquiera al fondo de su mente, el sonido de la madera siendo arrancada de su lugar... Realmente había estado absorta...

"Unas cuantas semanas." acordé. Y luego, porque nunca parecía haber suficiente tiempo, agregué, "Así que estaba pensando-¿sabes lo que decía sobre la práctica antes?"

Mi sonrisa sonó en mi mente. "¿Puedes esperar un momento? Oigo un barco. Los de la limpieza deben estar aquí."

Quería que esperara un momento. ¿Así que eso significaba que no me daría más problema con la práctica? Una sonrisa se expandió en su rostro, pero lo veía en mi mente.

Era como completar un pequeño rompecabezas...

Y ahora, después de un largo tiempo, tenía todas las piezas finalmente en mi cabeza.

Apenas unos cortos segundos habían pasado, y las imágenes seguían llenando mi visión. El shock me tenía en un estado de inmovilidad frente a Bella.

Y luego estaba viendo mi rostro nuevamente, era otro rostro diferente al que había visto en la mente de mi familia, de alguna forma, me había visto incluso peor en la mente de Bella durante esas semanas de su embarazo. Nunca la había engañado, ¿y cómo hacerlo?

"¿Cómo que? ¿Edward, qué está pasando?" la voz confundida de Bella llenaba mi mente.

Los ojos de Bella se movieron de mi rostro a mis manos, que se habían levantado en dirección a ella, un segundo de miedo la recorrió, pensando en nuestro bebé, y luego, al ver mi expresión nuevamente, se borró tal emoción. Otra nueva recorriéndola poco a poco mientras me acercaba a su vientre. No había podido concentrarme, entonces, en lo que Bella podía haber estado sintiendo, y ahora lo veía con claridad, lo sabía de ella misma.

Una felicidad que jamás antes había sentido, porque era diferente a todo lo que le había causado felicidad antes, la había llenado.

Estaba en shock al ver cuanto amor y alegría había en ese recuerdo...

De repente, sin aviso, el recuerdo cambió, y no solo eso. Los colores, los sonidos ya no eran los mismos, eran recuerdos del momento en que había abierto sus ojos a esta vida, mi rostro en ella.

La mayor parte de mis sentidos y mi mente estaban aún enfocados en el rostro de Edward... Nunca lo había visto antes de este segundo... ¿Cuántas veces había mirado fijamente a Edward y maravillado de su belleza? ¿Cuántas horasdías, semanas—de mi vida había pasado soñando con lo que estimaba era perfección?... Podría haber estado ciega también... Por primera vez, con las tenues sombras y limitada debilidad de humanidad quitada de mis ojos, vi su rostro...

Luego, seguido de esa imagen, estaba allí, acercándome a ella, lentamente, y luego mi mano estaba tocando su suave rostro.

Esperen, Bella había estado pensando, al tiempo que leía como había sentido mi toque. ¿No se suponía que perdería esto? ¿No era perder este sentimiento parte del trato?

"Te amo." sus palabras sonaban en mi mente, mi rostro y mirada en mi mente...

Y entonces volví a ver mi sonrisa, Su sonrisa de respuesta me deslumbró más de lo que alguna vez había hecho cuando era humana; podía realmente verla ahora...

"Como yo te amo."

Lo siguiente, de nuevo, casi me hizo descongelarme frente a ella para volver a probar sus labios como en este recuerdo.

Era como si nunca me hubiera besadocomo si este fuera nuestro primer beso. Y, en verdad, nunca me había besado de esta forma antes... Casi me hizo sentir culpable. Seguramente estaba en camino de incumplir el contrato. No podía tener permitido el tener esto, también... ¡Cuan diferente este beso era!

Esta segunda luna de miel no fue como la primera... Debí haber adivinado, después de un día como este, que sería mejor... Ahora podía realmente apreciarlopodía ver apropiadamente cada hermosa línea de su perfecto rostro, de su largo, perfecto cuerpo con mis nuevos ojos fuertes, cada ángulo y cada plano de su cuerpo. Podía probar su puro, vivido olor en mi lengua y sentir la increíble sedosidad de su piel de mármol bajo las yemas de mis sensibles dedos... Mi piel era tan sensible bajo sus manos, también... Él era todo nuevo... Sin cautela, sin restricción. Sin miedo—especialmente sin eso... Nos podíamos amar juntos—ambos participantes activos ahora. Finalmente iguales... Pero no podía creer cuanto me había estado perdiendo...

Yo, tampoco, quería decir, pero nuevas imágenes de esa noche llenaron mi mente, y fue demasiado para mi. No pude detenerme, ni mi curiosidad pudo impedir que el deseo que sentí repentinamente me forzara a olvidarme de su mente por un momento, lo único que quería era tener sus labios contra los míos nuevamente, tenerla a ella como en ese momento la tenía en mi mente...

Sus labios tocaron los míos, y entonces un jadeo rompió el poco silencio que había entre ambos. Los recuerdos borrándose de mi mente, dejando a su paso solamente los míos.

"¡Oops, lo perdí!" Bella murmuró entre nuestros labios.

"Te escuché." le aseguré, mientras mi mente seguía mareada ante la improbabilidad de que en verdad hubiera escuchado su mente. Pero lo había hecho; aunque, no entendía. "¿Cómo? ¿Cómo hiciste eso?"

"Idea de Zafrina." Bella me explicó. "Practicamos con el unas cuantas veces."

Zafrina, ¿huh? Lo había ocultado muy bien. Ambas.

Pero estaba agradecido que hubiera pensado en eso. Ahora teníamos otra razón para ir a visitar a las Amazonas.

Pero aún no podía creer que hubiera visto dentro de la mente de mi Bella.

Los recuerdos, las imágenes, los sonidos llenaban mi mente otra vez mientras recordaba lo que me había mostrado unos segundos antes. Pestañeé dos veces, tratando de mantener mi mirada en lo tangible que era Bella frente a mí, y luego sacudí la cabeza, como si estuviera mareado...

"Ahora lo sabes." murmuró Bella después, su tono calmado. Encogió sus hombros y dijo. "Nadie ha amado a nadie tanto como yo te amo."

"Casi tienes la razón." le dije, medio serio y medio bromista. Una sonrisa en mi rostro al decirle lo siguiente. "Sé de una sola excepción."

"Mentiroso."

De nuevo, uní mis labios a los suyos. Solo quería sentirlos sobre los míos en este momento, deseando el guardar otro momento único entre nosotros en mi memoria. Otro momento que pudiera compartir conmigo si quería por el resto de la eternidad...

Y eso me recordó, y me hizo detenerme bruscamente.

Nunca parecía que fuera a ser suficiente, aunque me mostrara cada pensamiento que había pasado por su mente desde que la conocía.

"¿Puedes hacerlo otra vez?"

Bella respondió con una mueca, y luego dijo. "Es muy difícil."

Podía imaginarme porque. Tan pronto como la había besado hace unos segundos, los recuerdos habían parado de entrar a mi mente, así que imaginaba que tenía que estar concentrada para hacerlo. Podía mantener este deseo controlado por unos segundos, aunque fuera, con tal de tener otro vistazo dentro de su mente nuevamente.

Así que no dije nada, solo esperé, ansioso por ver que más tenía que mostrarme.

Que más tenía, que yo quisiera ver.

"No puedo mantenerlo si estoy aunque sea lo más ligeramente distraída." murmuró, advirtiéndome lo que ya había notado.

Aunque sea unos segundos... me dije a mi mismo.

"Seré bueno."

Bella torció los labios, considerando. Sus ojos se entrecerraron mientras veía mi expresión, y una sonrisa apareció en su rostro.

Sus manos se levantaron a mi rostro otra vez, y una ola de expectación casi me ahogó.

En este momento no estaba seguro de que quería más, pero definitivamente era un empate al momento.

Lo hacía más difícil el saberlo cuando las imágenes volvieron a mi mente, inundando mi cabeza con las imágenes donde Bella había sido interrumpida por mi beso. Nuestra primer noche juntos... cada segundo de aquella primera vez, cada pequeño detalle, cada pequeña sensación que la habían recorrido, cada beso, cada mirada, cada toque, cada emoción...

Simplemente era difícil mantenerme viendo sus recuerdos, mientras tenía los propios en mi mente al mismo tiempo, haciéndolo mejor.

Y ahí tenía mi respuesta. Lo que quería más. Por ahora.

Mis labios se unieron a los suyos, casi desesperado por saborearlos ya mismo. La risa de Bella sonó mientras la besaba.

Cambié mis labios a la parte baja de su mentón, "Maldición."

Era un empate, sí, pero no podía reprimir mi deseo por ella. Sus pensamientos habían estado escondidos de mi siempre antes de este momento, su cuerpo no.

"Tenemos pleno tiempo para trabajar en eso." Bella murmuró, sus ojos brillando, también.

"Por siempre y por siempre y por siempre."

"Eso suena exactamente bien para mi." acordó Bella.

Y para mí...

Porque este era apenas el principio de nuestro para siempre.

Los ángeles vivían por la eternidad, y mi Bella era un ángel para mi, yo lo era para ella.

Y aunque nuestras alas habían sido rotas al recibir la inmortalidad, no las necesitaba para volar a ningún otro paraíso que no fuera el que me esperaba a lado de mi Bella.

Del único ángel que me podía dar el paraíso.


03/08/11 - Vamos chicas! Sé que siguen leyendo esta historia nuevas lectoras. Dejen sus REVIEWS que yo aún los leo y me emociono, y los contesto feliz de la vida. Me tomó meses esta historia, y a ustedes solo les toma menos de un minuto dejar un comentario!

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03/11/11 - ESTA NOTA ESPECIAL ES PARA Alejandra Reynoza, quien me pidió que agregara a mis contactos o mandara mi dirección. Lo malo es que no sé a donde mandarte tales datos, y tú tampoco me dejas tus datos. Mi Facebook es: Yessica GastÉlum, y mi correo es yeszigv hotmail . com

Gracias Alejandra por tu review, lo aprecio mucho! Y que gusto que te guste tanto la historia :)

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17/06/12 - ESTA NOTA ESPECIAL ES PARA Huezito, gracias por dejarme tu review, y siento no haber contestado antes o de otra forma, pero sino estas registrada en FF no puedo, y no dejaste tu correo ni nada. Gracias por tus palabras, y me alegra que hasta ese capítulo te gustara la historia, no sé hasta ahora que ya llegaste al final. Pero gracias :)

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19/07/12 - ESTA NOTA ESPECIAL ES PARA eileen, gracias por dejarme tu review, pero como no podía responderte, aquí te va, espero que no te pases la nota esta, y no te pude encontrar en Facebook, así que si podrías dejarme el link completo asegurandote de que si aparezca, o tú puedes buscarme en Facebook bajo el nombre: Yess Gastélum. Solo dejame saber quien eres para aceptarte :)

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27/11/12 - ESTA NOTA ESPECIAL ES PARA Valen, gracias por dejarme tu review, te pido disculpas por no responder pero solamente puedo hacerlo con las personas registradas en FF. La respuesta a tu duda, aquí esta: yo sí escribí esta historia desde las profundidades de mi imaginación, es como yo imaginaba el lado de Edward y cosas que me hubieran gustado ver en el libro original de Stephenie Meyer, como las convivencias hija-padre de Renesmee y Edward. También lo puedes encontrar en Inglés, pero es la misma historia, yo la traducí; el original es este en Español.

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27/11/12 - ESTA NOTA ESPECIAL ES PARA Guest, gracias por dejarme tu review, igual no pude contestarte por no estar registrada en FF, pero aquí te respondo. No tengo idea de si esta disponible en esa aplicación, lo siento. Y me gustaría que me pasaras el link del que me hablas con esa persona Luna o Lunita, si la historia es igualita a esta, la esta plagiando y eso no se vale. Te lo agradecería mucho.

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Espero, de verdad, que les haya gustado este último capítulo, porque para unas fieles lectoras desafortunadamente, ya no habrá más. Por mi parte…

Gracias de nuevo a todas, las voy a extrañar y las quiero, de verdad les tomé aprecio y cariño a muchas de ustedes. Ojala pudiera haber más contacto con ustedes en el futuro. Espero que sí, porque ahora me convertiré en lectora de muchas de ustedes.

Con mucho cariño me despido de esta historia…

Yeszigv.

Dedicado a mi prima Clarisa.