Disclaimer: Ningún personaje me pertenece si no, ya sabrían que Serena y Seiya se quedarían juntos y en los mangas no diría Naoko Takeuchi pero ni modos… en esta vida se gana o se pierde.

Resumen: Después de una dramática muerte en la era del Sengoku. Seiya y Serena reencarnaran en una época diferente sin recordar nada pero también se encontrarán quien causó sus muertes

Dedicado: Está historia está dedicada a Lili, conocida como Loyda Astrid por escucharme aquél día de Luna, siempre es la Luna la que me pone idiota o emo y la Luna tiene la culpa de todo punto xD.


"Avec mes souvenirs. J'ai allumé le fue [...] Je repars à zéro [...] Non, rien de rien. Non, je ne regrette, ni le bien qu'on m'a fait, ni le mal, tout ça m'est bien égal. Car ma vie. Car mes joies, aujourd'hui. Ça commence avec toi..."
— Non, je ne regrette, Édith Piaf.


Prólogo

Despertó. Aturdida y desorientada trató de ubicarse la vista estaba un poco nublosa pero su respiración era entre cortada, se llevó una mano en la cabeza tratando de recordar el cómo había llegado hasta ahí. Se levantó con sumo cuidado y sus piernas le temblaban, apretó inconscientemente más su arco y flechas. Se llevó una mano hacía su pecho y sintió algo viscoso ¿qué podría ser? El sentido de orientación falló y sus piernas se flaquearon sin más cayendo dando tumbos por el pasto.

Todo su cuerpo le dolía, su pelo enmarañado se adhería a su traje de sacerdotisa y otros cuantos pelitos a su cara, ¿por qué demonios no se acordaba de nada? Apoyó el arco a medida de bastón aún su vista era un poco amarillenta ¿la habrían drogado?, ¿sufrió un golpe que la imposibilitó recordar? Su corazón le dolía algo malo había pasado entonces recordó el Ginzuishou lo palpó con lentitud y lo sintió entonces resopló de alivio al entender que ella era la única que podría tenerlo a menos que…

Las imágenes se empezaron a agolparla, la vista por fin había sido recuperada y vio todo con claridad el bosque de la época del Sengoku, observó su mano llena de sangre y su ropa de una parte blanca manchada igual ¿sería su sangre?, volvió a abrirse con cuidado y no había manchas de sangre, pero aún así todo su cuerpo le dolía. Caminó sin rumbo fijo hasta llegar a un riachuelo donde cayó en seco y se lavó la cara repetidas veces y finalmente una acongoja la abrumó oh… ¡no!… idiota… era una idiota ¡Seiya! Tosió sangre pero ¿cómo demonios lo olvidó? ¿Cómo? ¿Dónde estaría? ¿Por qué estaba tan cansada?

Los cuervos se elevaron y finalmente vio un campo de energía maligna, aún apoyándose con el arco se adentró a sabiendas de lo que le esperaba, a sabiendas de que esa youkai estaría ahí, a sabiendas de que por alguna extraña razón estaba mal herida con sangre en sus ropas y que por otra suma mucha más grande no recordaba mucho. El Ginzuishou lo llevaba colgando y brillaba sin cesar, era una idiota si le pasará algo a Seiya… si le pasará algo, ella jamás se lo perdonaría ¿por qué demonios ella había aceptado hace algunos años?, llegó a un castillo demasiado feudal y callado, no había ni rastro de un alma maligna ni nada, sólo el poder inmenso de ella… de esa youkai enferma.

La risa de la youkai fue inmensa y lúgubre pero eso no le importó ¿cuántas veces luchaba con seres hasta quizás peores? Su respiración era frenéticamente, no recordaba nada, no recordaba nada sólo el vacío, un inmenso y llano vacío en su cerebro hasta que despertó. Vio con toda claridad el poder maligno oscuro y con un poco de fuerza sobrehumana deslizó el poder y la puerta, y ahí la vio, a esa enferma youkai, a ella quien su vida hubiese sido perfecta, Seiya y ella eran perfectos acabando monstruos, pese a que sólo eran simples humanos.

— Llegaste, sacerdotisa — dijo melosa.

— ¿Qué, qué quieres? — habló con pesadez tratando de ver en la negrura algo.

— Sólo que no pensé que vendrías, entiéndeme eres un estorbo, necesito del Ginzuishou para que Seiya se convierta en un youkai y…

— ¿Youkai? — Rió divertida — ¿Crees que él se convertiría en semejante abominación?

— Oh sí, sí — de repente se calló y se acercó a la sacerdotisa —. No te acuerdas es cierto — la sacerdotisa alzó una ceja de incredulidad — ¡Vaya! No te acuerdas de nada.

— De qué hablas ser enfermizo, ¡Seiya jamás sería un youkai! Porque él… porque yo…

— ¿Se aman? — Echó una risotada — Sacerdotisa idiota, sólo necesito el poder del Ginzuishou, así el cristal desaparecerá.

— No, ¿acaso no entiendes ser infernal? — resbaló un poco del arco, el agarré ya no era tan fuerte estaba sumamente débil pero Seiya, tenía que saber de Seiya — El Ginzuishou sólo…

— Lo puedes agarrar tú — habló ya con aburrimiento —. Lo sé, y es un fin malo pero ¿para quién, sacerdotisa?, ¿para quién dime? Él así lo quiere.

— ¿Qué dices? ¿Dónde está Seiya?

— Oh, cierto, cierto, Seiya por favor querido sal, que una amiga quiere verte.

La sacerdotisa estaba impávida viendo en una esquina y entonces lo vio, medio sonrió porque cada vez se sentía más débil, el lugar estaba inyectado de veneno, ¿cómo podría haberse aventurado en ese estado?, antes no lo hubiese hecho pero antes no conocía a Seiya. La cabeza le empezó a doler dejando caer en seco el arco, ella cayó de rodillas, ¿qué demonios le estaba ocurriendo? La respiración le quemaba, y entonces alzó la vista de nueva cuenta para verlo con esa armadura característica de él, con esa alabarda sagrada. Gritó de dolor, esa alabarda estaba inundada de energías malignas, apretó los ojos ¿qué hacía Seiya ahí? Y entonces los abrió sus ojos eran distintos, inyectados de sangre la alabarda tenía sangre inocente ¿qué había sido del Seiya tierno? Vio su capa ondularse y entonces recordó lo mismo hace días quizás, él en una aldea llena de fuego, matando por diversión… por diversión. Ella había tratado de impedirlo pero fue atacada por él, la sangre de los niños se había manchado en su traje de sacerdotisa, lo iba a atacar con una de sus flechas pero dudo, dudo y él dio hincapié de casi asesinarla si no fuese porque resbaló y cayó dando tumbos hasta golpearse con el árbol que estaba cerca y después el vacío en su mente.

— ¡Seiya! — Gritó desesperada al hombre y él sólo arqueó una ceja — Oh Seiya, perdóname por tratar de matarte, perdóname por favor — agarró sus armaduras llorando desconsoladamente.

— ¡No me toques con tus sucias manos sacerdotisa! — Rugió molesto y se separó de ella bruscamente — ¿Cómo te atrevías siquiera a matarme?, me abandonaste a merced.

— Oh no es cierto Seiya, cuando caímos al precipicio… — la voz se fue apagando, era cierto, el precipicio por eso estaba tan débil y lo observó aún seguía ella sollozando — Te estuve buscando, lo juró, no te encontré, pero te buscaba como loca eres todo para mí.

— ¡Ja! Estúpida mentirosa, ya te dije que no me tocarás con tus sucias manos.

— Oh Seiya, fue ella verdad — desvió la mirada a la youkai divertida —. Acabaré con ella aunque sea con mi propia vida, lo juró, ella desde que… — se acercó a su arco sacando fuerzas sobrehumanas y apuntándola.

— Serenity — dijo Seiya y ella le dio un vuelco en el corazón —. La matas a ella y yo mismo juró matarte con todo el dolor el cual mereces.

— Seiya — susurró dolida —. Ella te envenenó la mente — apretó más el arco y lloraba silenciosamente la tierra de su piel se revolvía con sus lágrimas ensuciando más su cara.

— No, ella sólo me mostró la verdad sólo eso, la matas y juró que yo te mató ¿acaso no entiendes? ¡La amo! Más de lo que pensé siquiera amarte, debo de convertirme en un youkai para estar cerca de ella.

Serenity lloraba descontroladamente, ¿por qué le decía cosas hirientes? No entendía, él siempre le profesaba un amor entre diversión entonces todo había sido ¿una traición?, ¿la habían engañado? No, no, eso no, trató de entender que ella había manipulado su mente por alguna extraña razón, sí, era eso. Seiya oh, Seiya entonces con una rabia infinita a la mujer youkai le aventó la flecha sagrada, todo terminaría de esa forma y entonces para su gran sorpresa Seiya rompió la flecha con su alabarda, ¿cómo había sucedido eso?, ¡nadie había podido detener, ni mucho menos romper su flecha! A menos que sea demasiado fuerte o el odio fuese tan, tan infinitamente inmenso.

— Idiota — musitó la youkai.

— Te dije que si tratabas de matarla lo haría contigo, lo prometí sacerdotisa — Seiya bramó encolerizado.

La youkai sonreía. Serenity se encontraba perdida, entonces sólo quizás él nunca la amó porque al fin y al cabo siempre lo decía en broma, sólo quizás fue engañada por esos dos para que mostrara sus debilidades y así el Ginzuishou fuera de ellos. Se cayó de rodillas mareada por tanto veneno, se sorprendió que una simple y llana humana como ella pudiese haber sobrevivido a tanto veneno y mala energía. Lloró amargamente, era su fin, y ella que había amado a Seiya, ella que había dado por él todo y él era un embustero, un maldito desgraciado. Ni siquiera lo sintió cuando la youkai fue demasiado más rápida que Seiya y unas de sus uñas que ahora eran garras le perforaron el pecho, soltó un alarido y cayó en la madera.

— Desgraciada — susurró Serenity llena de odio y Seiya se acercó a ella de cuclillas —. Seiya — sus ojos se anegaron de lágrimas — ¿Por qué? ¿Por qué me traicionaste? Yo siempre te quise.

Seiya la miró ceñuda — ¿Traicionarte, sacerdotisa? Fuiste tú la estúpida que me engañó, sabías que era buscado y sin embargo tú… — se le hizo un nudo — No importa ya, el pasado es sólo eso, pasado aburrido, me quedaré con esto — le arrancó el Ginzuishou —. Sacerdotisa idiota.

— Seiya — susurró más dolida sin quitar esa sonrisa en la cara y le acarició la cara para su desfortunio Seiya la miraba asqueado —. Perdón si te herí en algún momento con mi actitud yo… sabes que yo siempre te am… — un quejido salió de la boca de ella y la mano inerte de Serenity cayó en seco dando así una muerte dolorosa.

— Idiota, que muerte tan estúpida si bien sabías que era una trampa — murmuró Seiya —. Necesito su sangre para poderme convertir en un youkai por completo — el cristal plateado resplandecía sin cesar en su mano, dio una vuelta con su alabarda y finalmente la enterró en el cuerpo ya inerte de Serenity — Pronto mi… ¿qué demonios?

Los ojos de Seiya se abrieron de sorpresa, mientras la sangre era succionada por la alabarda, un dolor le pasó punzante, ¿qué demonios le estaba ocurriendo? Era como si estuviese viendo lo que Serenity había pasado, lo que sintió Serenity él también lo sintió entonces era verdad… ¡era verdad todo! Y él… y él… ¡la mató!, ¡la mató!, vio como Serenity se volvía más y más pálida por ser una sacerdotisa demasiado poderosa, el pelo rubio se convertía en finos colores plateados. Estaba llorando a su lado ¡la había matado!, ¡la había lastimado! Ya jamás iba a ver como sus mejillas se encendían cuando él le profesaba su amor a modo de broma y ella jamás se lo había dicho, sabía él sabía que se amaban y él… ¿cómo pudo haberle creído a la youkai? Era un humano estúpido eso era él, se llevó el cuerpo de Serenity hacía su pecho y sollozó amargamente, le había dicho que la mataría, le había dicho tantas cosas feas y horribles.

— Tú — miró con rencor a la youkai —. Nos engañaste a ambos, querías que el cristal…

— Yo no quería nada Seiya sólo te quería a ti supongo que el Ginzuishou te hizo ver algo, pero ya la mataste ahora ¿por qué no te quedas a mi lado?

— ¡La maté por tu causa! — Gritó encolerizado y agarró su alabarda — Te mataré, me envenenaste, maté al único ser que se me acercó, maté a la persona que amo en este mundo.

— ¿Crees ganarme mi querido Seiya? Olvídala y ven conmigo, solos tú y yo, como siempre habíamos dicho — sonrió.

Seiya agarró la alabarda y la apuntó hacía la youkai. Frustrado, enojado, arrepentido, odiaba ser humano, y todo por el Ginzuishou, todo por ese cristal maldito, ¿por qué tenía que ser tan débil? La youkai lo miró ceñuda y comprendió que ya no podría manipular su amor a su antojo porque realmente el hombre estaba desesperado y su vida peligraba ahí, mientras se encontraba dubitativo y noqueado sonrió a su presa y atravesó una de sus afiladas manos en el estómago del hombre, soltó un ligero sonido y cayó dejando a la maldita Ginzuishou. ¿Era su patético final? Sin duda y se lo merecía no podía vivir sin su querida sacerdotisa Serenity, pero antes de eso agarró de nueva cuenta el Ginzuishou y lo puso en la alabarda y se lo enterró a la maldita youkai — Púdrete en el infierno — musitó.

La youkai gritó de dolor — Eres mío, Seiya, sólo mío y siempre será así — y desapareció.

Seiya se agarró su estómago ya destrozado y se acercó a Serenity con mucho trabajo, le acarició la mejilla y besó sus labios, otro quejido salió de sus labios y vio como el rayo del cristal caía precipitadamente en la madera de la época del Sengoku, era un idiota y todo era por su causa, la mató, y la hirió y nunca le dijo que todas las veces que le decía que la amaba en forma de bromas era cierto… ¿por qué demonios nunca le dijo que la amaba en serio? Otro quejido salió de su boca y cayó inerte a lado de su amada sacerdotisa, con el último sentimiento de arrepentimiento de no haberle dicho cuanto realmente la amaba.


¡Hola! :D

Si otra historia más pero… lo siento u.u últimamente no puedo escribir nada más que no sea de esta pareja, creo que burdamente como se le llama me estanqué en este fandom n.n Bueno todo está ambientado en la era del Sengoku (de hecho sólo es el prólogo xD), no me culpen ¡¡Inuyasha!! Me ha traumada otra vez esteee ¿mencioné que soy fanática de este anime?

Sé que todo es trágico de momento pero no me culpen, siempre me hubiese gustado un final algo así, claro todo producto del mal. Esta historia no es una tipo "superproducción" como algunas de mis historias pero es humilde, será corta la historia y creo que también los capítulos siguientes así que disfruten. Sí, de una vez aclaró de nuevo, Serenity es Serena luego me llegan comentarios diciendo que si es su madre pero no, es la misma ;)

Ah quería subirla el 14 de Febrero pero bueno, estoy muy ocupada y hoy falté a la Escuela de Publicidad porque teóricamente iba a dormir pero me puse hacer tarea y ahorita ando de escapadita, además que salgo muy temprano de mi casa y regreso muy noche y este sábado saldré a Apotla con los amigos a dibujar no sé qué cosas (ajá) y el domingo me invitaron a salir aunque…está en veremos eso pero mientras son peras o son manzanas mejor subo la historia. ¡Espero que pasen este 14 de febrero muy lindo!

Dejen reviews :)

●๋•Ashαмєd●๋•