QUIERO TENERTE PARA MÍ.

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CAPÍTULO DIEZ: AY… MI VERDADERO AMOR.

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Cuando Junpei siente que no puede más, Aya finalmente da a conocer su respuesta…

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-Que duda tenés Junpei. Desde hace mucho que te amo y sigo amándote.

-Aya yo… -Suspira Manaka.

-Este anillo de oro… -Aclara la chica mientras sostiene el dedo que lo porta con su otra mano. -…lo llevo desde el día en que te confesé mi amor a vos en la escuela… y que me rechazaste porque ya estabas saliendo con Nijino.

-Disculpame… -Masculla el muchacho. –Es que al ver ese anillo creí que vos estabas casada…

-Además, eso que dije de los muchos novios que tuve no es verdad. Nunca tuve novio, nunca besé a otro hombre y ni siquiera… ni siquiera… es decir… yo… -Se interrumpe avergonzada y cabizbaja.

-¿Me estás queriendo decir que a tu edad todavía sos virgen?. –Plantea Manaka sorprendido.

-¡Aaaah, no lo digás así que me da cosa!. –Chilla la novelista mientras le da un empujoncito en el pecho a Manaka.

-¡Ah, un momento!. –Expresa él. -¿Cómo es eso de que nunca besaste "a otro hombre"?. –Cuestiona remarcando esas últimas palabras.

-Bueno, creí que vos lo sabías… una vez te besé… en la boca. Fue en tu casa, a escondidas mientras estabas desmayado o dormido, no recuerdo bien... fue antes de que termináramos la escuela y yo, yo… sólo te besé a vos, y a nadie más…

-Un beso a escondidas… creo que algo recuerdo… -Dice mientras ríe nervioso. –Y pensar que creía que estabas casada…

-¡Perdoname!. Es que… como siempre me gustaste… y me seguís gustando… Manaka, estoy enamorada de vos, y aún sigo amándote. –Insiste para que le quede bien claro.

-Bueno, yo… -Trata de decir el director, pero Aya lo interrumpe.

-¡Ah, cierto!. Hace poco terminaste con tus dos novias, es normal y lógico que te sientas mal o que aún trates de recuperar al menos a una de ellas…

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Ahora es Junpei el que interrumpe a Aya, pero no hablándole sino que la estrecha entre sus brazos en un fuerte y reconfortante abrazo. Ella no se resiste y se deja abrazar, rodeándolo con sus brazos. Al sentir el calor del hombre de sus sueños tan cerca de ella, no puede impedir que sus ojos se llenen de lágrimas de felicidad…

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-Llevame hasta mi casa, allí podremos hablar más tranquilos. –Dice Manaka luego de unos minutos de estar abrazados.

-Si, vamos. –Asiente sin dejar de abrazarlo.

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Misuzu, quien al ver salir a Manaka y Aya, bajó corriendo por las escaleras y observó toda la escena desde el hueco de las mismas, ahora los ve alejarse en el auto de la novelista mientras sonríe, cuando los pierde de vista, toma su celular y llama a su marido, a quien le propone que esa noche él deje el trabajo por un momento para poder salir a cenar juntos…

Si bien la idea inicial de Manaka era la de ir a conversar con Aya a su casa, un cambio de planes los lleva a un sencillo restaurante en donde platican mientras cenan durante un buen rato. Finalizada la cena, Aya deja a Junpei en casa de este, en donde se encuentra nuevamente al adivino. Sin embargo, el astrólogo, lejos de hacer algún comentario o de dejarle alguna advertencia, simplemente le dice que en cuanto confirme sus sentimientos, le dará los detalles del lugar en donde poder filmar la ansiada película. Fastidiado por la constante presencia del sujeto, entra a su departamento dándole con la puerta en la cara, lejos de ser resentido, el agorero le dice que una vez que aclare lo que verdaderamente siente será feliz y ya no tendrá que estar persiguiéndolo.

Extrañamente, al día siguiente Toujo no se presenta a la productora, por lo cual Manaka le pregunta el porque a Misuzu, obteniendo como respuesta que el guionista no tiene necesidad de estar allí sino que tiene que estar escribiendo los libretos de los personajes de la película. Mientras prosiguen con sus tareas, Junpei se encuentra pensando en lo que habló el día anterior con la novelista, por lo cual se encuentra algo distraído en sus funciones…

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-¡Junpei!. A ver si te despertás de una buena vez. –Le espeta Misuzu.

-Es que… estaba pensando en lo que hable ayer con Aya…

-¡Ah!, así que algo pasa entre ustedes dos.

-No pasa nada… -Esquiva Manaka. –Además ella no tiene nada que ver en que haya terminado con Satsuki.

-¿Satsuki, no era con Nijino con quien estabas… "conviviendo"?.

-Vos me entendés… -Masculla.

-La verdad, no te entiendo. Pero no me importa, calculo que a esta altura de tu vida ya te habrás dado los gustos que no pudiste darte antes, por lo que ya es hora de que tengas a alguien con quien poder planificar un futuro en común…

-No me fastidiés…

-Y hablando de futuro… ¿Ya tenés el lugar en donde vamos a filmar la peli?. Mirá que ya tenemos el tiempo encima y no podemos salirnos del presupuesto.

-En unos días te lo confirmo. –Asegura Manaka aún sin saber si el agorero realmente le dará las locaciones necesarias para la película.

-Más te vale que sea un sitio accesible. Los anunciantes no van a soltar más dinero del previsto, acordate que recién es nuestra primera película y todavía no somos confiables.

-¡Me voy!. –Exclama de repente el cineasta.

-¡Eh, pará!. No es para tanto… -Comenta sorprendida la productora.

-Tengo que ir a ver a Aya.

-Ah, era eso… -Suelta más tranquila. –Andá nomás…

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Junpei sale del edificio de la productora con pasos acelerados. Al llegar a la estación aborda el tren. Mientras se encuentra en el vehículo, recuerda los muchos momentos vividos en la secundaria junto a la novelista, pero uno muy especial llega a su mente: el del día en que ella le confesó sus sentimientos y que él tuvo que rechazar por encontrarse saliendo con Nijino. Ahí mismo, reconoce que ese fue el único momento de su vida en el cual vertió lágrimas por una chica…

Al mismo tiempo, la cuentista se encuentra frente a su notebook sin poder teclear ni una sola sílaba. Preocupada por esta situación, su secretaria le pregunta si tiene algún malestar, cosa que la muchacha niega. Imprevistamente, algo de lo hablado con Manaka le viene a su cabeza, lo que le trae como recuerdo aquella vez en la cual realmente fue sincera con una persona…

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-¡Tengo que salir!. –Lanza la escritora levantándose de su asiento.

-Pero señorita Aya… -Trata de detenerla su secretaria.

-¡Es importante!. –Responde su jefa. -No sé a que hora volveré, así que podés irte a tu casa, cerrá todo antes de irte.

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Sin cerrar la puerta, la escritora sale de la casa y sube a su auto. Acelera a fondo hasta llegar a la avenida principal del barrio en donde casi atropella a un hombre que se le cruza corriendo y sin ver por donde va…

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-¡Tarado!. –Grita la mujer al sujeto. –Fijate por donde caminás.

-¡Tenías que ser mujer para manejar!. –Le espeta el individuo. -¡El peatón siempre tiene prioridad!. ¡Aaah!...

-¡Junpei!. –Exclama Aya. –Disculpame… -Masculla. –Es que…

-Disculpame vos a mí… no quise decir eso de las mujeres… -Se excusa. –Además crucé la calle sin mirar y…

-Yo iba hacia la productora, es que… quería verte… -Susurra.

-Y yo a vos Aya…

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De inmediato, Manaka abre la puerta del auto y se lanza sobre la conductora dándole un rápido beso en la boca, cuando la muchacha reacciona, sonrojada lo mira sorprendido…

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-Junpei…

-Te amo Aya… y me arrepiento de no haberme dado cuenta antes de lo que siento por vos…

-Junpei yo… -Dice mientras le brotan las lágrimas. –Estoy tan feliz…

-No digas más nada Aya… ¡Ya sé!... hagamos lo siguiente, vamos a tu casa, agarrás algo de ropa, después pasamos por la mía a buscarme ropa y nos vamos a unas termas…

-Pero Junpei…

-¡Dale!. Animate al amor... creo que es algo que los dos nos debemos desde hace mucho.

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La escritora queda pensativa unos segundos, luego le sonríe al muchacho y asiente con la cabeza aceptando su propuesta. De inmediato, él sube al auto de la chica y salen rumbo a la casa de la escritora en donde ella mete algunos vestidos en un bolso y sale hacia la calle. Una vez en el coche, parten hacia lo de Manaka, en donde Junpei junta algunas prendas y sale junto a Aya hacia una de las termas que conocen de su época de estudiantes…

Misuzu recibe un mensaje de texto en su celu, siendo la cuentista quien lo remite lo lee de inmediato. Al leerlo, lejos de enojarse masculla para si una felicitación hacia la novelista dado que por fin logró estar junto a Manaka.

Al llegar a la posada, le indican al encargado que se hospedarán en una única habitación por dos noches. Si bien la primera noche se lo pasaron en los baños termales mixtos, no hicieron más que conversar acerca de sus recuerdos y de sus proyectos respecto de la película que se encuentran filmando y de otros que surgieron en el momento. Pero, ya en la última noche en la posada y gracias a la insistencia de la escritora, ambos consumaron su amor…

Al volver a su departamento, Junpei encuentra un misterioso sobre pegado en la puerta, sin ningún escrito en su exterior. Cuando lo abre encuentra un papel en el cual el adivino, que tanto lo atosigó últimamente, le indica los lugares ideales para la filmación de la película. Al consultar sobre esos destinos, nota que se encuentran bastante alejados de Japón, pero que son exactamente como él y Aya los soñaron. De inmediato se comunica con la escritora indicándole en que página de internet debe buscar las locaciones para el film. Al ver los paisajes elegidos, Toujo se maravilla ante ellos, y de inmediato se contacta con la productora, la cual al enterarse de la lejanía de los sitios se niega rotundamente.

Luego de las vacaciones, al retomar sus actividades en la productora, Aya y Junpei logran convencer a Misuzu para realizar los exteriores en el destino elegido, a condición de filmar las escenas y después montar a los actores en croma por medio de la computadora, y que aún así, iban a estar muy ajustados en el presupuesto de efectos especiales. Aya la convence diciendo que en caso necesario ella aportará dinero para la realización del film y que no se preocupe por nada. Ante la firmeza de la guionista, Misuzu no tiene otra opción más que aceptar la propuesta.

Días más tarde, Manaka revisa su mail, encontrando uno que le enviara Satsuki. En el mensaje, ella le dice que no le guarda ningún rencor y que ella logró recuperar su trabajo en el ryotei. Además le manifiesta que se puso de novia con un empresario del lugar y que se siente muy feliz con él, y que le desea a Junpei que él también sea feliz con quien realmente ama. Después de responder el escrito, Manaka sale a caminar por la ciudad, sin darse cuenta llega a la pastelería en donde trabaja Tsukasa, al verla desde afuera, sonríe ya que recuerda como se esforzaba ella en preparar exquisiteces. Cuando aparece su novio, ambos se abrazan, lejos de molestarse, el cineasta se siente aliviado ya que comprueba que Nijino se encuentra felizmente unida a alguien con quien comparte sus mismos sueños e ilusiones. Rato más tarde llega a la oficina de los hermanos Sotomura, en donde Hiroshi le confirma que ya tiene todo listo para que puedan realizar los exteriores en el país extranjero que eligieron. Junpei se alegra por la noticia, pero de inmediato recuerda que tiene algo pendiente, por lo que sale del lugar apresuradamente…

Pasada una semana, Aya, Junpei, Hiroshi y Rikiya, se encuentran a bordo de un avión, que los llevará a aquel lugar paradisiaco en el cual Aya ideara, sin saberlo, la historia de su novela y en el cual podrán darle vida haciendo la película soñada. Mientras las azafatas dan las indicaciones de seguridad, Junpei saca una cajita de su bolsillo y se la pasa a Aya…

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-¿Qué pasa Junpei?. –Inquiere la cuentista.

-Aya… creo que ya pasamos muchas cosas juntos, además del tiempo en el cual estuvimos separados, es por eso que… -Dice mientras abre la caja, dentro de la cual hay un hermoso anillo. -…quiero que cuando volvamos de este viaje nos casemos.

-Ah, Junpei yo…

-¡Dale, acepta Toujo!. –Exclama Hiroshi.

-Ustedes se aman desde la secundaria baja, eso lo sé bien. –Afirma Rikiya.

-Eso es verdad, siento que te amo desde siempre, a pesar… de los intervalos. –Masculla Manaka. -¿Qué me respondés Aya?.

-Bueno yo… ¡Acepto!. –Asegura antes de que las lágrimas de felicidad cubran su rostro.

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Ante las exclamaciones de sus amigos y de los demás pasajeros, ambos se abrazan y se dan un apasionado beso. Instantes después, el avión se acomoda en la pista y despega llevándolos hacia un lugar maravilloso y soñado en donde podrán realizar aquel sueño de la secundaria que los unió desde el primer día en que los ojos de Junpei Manaka se posaron en la bombacha de frutillas de Aya Toujo… y que luego él soñara realizar una película con ella.

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FIN.

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Gracias a todos por los reviews, en especial a Arima Soichiro JI quien siempre me dejó un review en cada capitulo, ojalá que te haya gustado el final del fic. No tengo mucho más que agregar, simplemente recordarles que todo sucede luego del final del manga. Les comento que estoy escribiendo muchos más fic, próximamente estrenaré otro fic de una serie en la cual ya escribí varios fics, así que espero lo lean también, pero recién lo subiré en cuanto avance un poco más en él así que espero que pueda inspirarme para escribir… ¡Saludos!. ¡Y hasta muy pronto!.

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Julian Manes.

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Quiero tenerte para mí. Octubre 2011. Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Mizuki Kawashita, Shueisha y sus respectivos productores de TV y editores.