El despertar… ¿y el morir? De Ultimecia

Por Mary Shirou


Transcripción:

Blablabla: Narración

"Blabla": Diálogos

"Blabla" Pensamientos en medio

Blabla comentarios frikis y cosas así


Capítulo 1: ¿Novio fugitivo?


Él

Un hombre castaño despierta en la mañana…

Normal, ¿no? Si siempre se despierta a esta hora

Hasta que se da cuenta que no está solo en su cama.

Se refriega los ojos, pensando que ese bulto en su cama puede ser cualquier cosa, desde su Gunblade bien envuelta hasta uno de los peluches que llegaban de improviso… Regalo de sus fans, claro está

Como si le gustaran esas cosas

Extiende su brazo mientras giraba su rostro, cosa de no dejarse engañar por su vista. Palpa lentamente entre las sábanas y su tacto lo traiciona confirmándole que sí, alguien estaba a su lado… Y lo peor de todo es que tenía curvas delicadas y no del estilo que habían estado atormentando sus sueños antes de… ¿Ah?

"Veo que ya despertaste"- escuchó la voz de la mujer que estaba a su lado, mientras se acercaba coquetamente a él

"Ri… ¿Rinoa?"- preguntó él, confundido

"Oh, Squally…"- dijo ella mientras hacía que las pieles de ambos se sintieran:- "Te ves tan inocente como aquella noche en que fui tuya por primera vez… Hace ya tres años…"

"Tres… ¿Tres años?"- preguntó él, mientras comenzaba a sentir un gran dolor de cabeza

La chica lo miró dubitativa. Intentó cuadrar el porqué de la actitud de él aquel día… Si había funcionado todo durante todo este tiempo…

Miró hacia la mesita de noche que estaba detrás de Squall y vio un vaso que estaba lleno…

"Oh-oh"- pensó y trató de remediar todo al instante:- "Squall… Eh… ¿No querrías tomar algo de agua?

Él, quien seguía confundido y sentía cómo el dolor de cabeza iba en aumento solo se limitó a vestirse y, luego de tomar su arma, a salir casi huyendo de la habitación

"¿Pero qué me pasa?"- pensó, mientras golpeaba como podía a los monstruos de la Sala de Entrenamiento:- "¿Por qué me acosté con Rinoa, si mis sentimientos son otros?"- y se dio cuenta cómo su mente iba aclarándose mientras los recuerdos de aquellos tres años se arremolinaban


Ella

Mala suerte… ¿no?

Ella intentaba no rasgar de rabia las sábanas de aquella cama que los había acogido durante todo este tiempo…

¿Qué había hecho? ¿Cómo justo ahora tenía que pasar esto?

Durante todo este tiempo había funcionado… Hacer que él bebiera ese 'inocente' vaso de agua antes de acostarse y entonces ella se convertía en su Universo. Si él se diera cuenta de cuánto lo había disfrutado…

Pero toda acción tiene sus consecuencias, ¿no?

Ella bufó ante la idea que se le formó en la cabeza… Squall debía ser suyo… Si la había rescatado durante la Guerra de las Hechiceras… Si fue el primero en darle un beso, en bailar con ella, en que pudo mostrarse tal cual era…

No por nada decidió tomar medidas drásticas cuando al mes de finalizada su aventura se dio cuenta que su Squall miraba con ojos tímidos pero deseosos a aquella rubia teñida, probablemente operada y con cara de reina dominatrix de Quistis Trepe…

Y lo peor de todo, es que los sentimientos eran mutuos… Y por lo que supo de la estúpida e infantil Selphie… Esa siempre tuvo esos sentimientos…

No… Ella, Rinoa Heartfully, jamás permitiría que su Squall se quedara con Quistis, lo evitaría costara lo que costara…

Y, claro, escuchaste 'su' idea y la tomaste al instante, ¿no?

Sacudiendo su cabeza mientras se decía mentalmente que esa voz no existía, recordó el momento en que, con sus capacidades de hechicera, se conectó con su yo futuro…

Que era la misma Ultimecia.

Su yo futuro había explicado el cómo Squall había terminado quedándose con la rubia, con una feliz familia y el cómo había tenido que valerse de Seifer (casi vomitando las palabras), para que fuera su Caballero. Casi ardió en furia cuando se dio cuenta de lo que sería su realidad.

Si el rubiecito era conocido por ser débil, con razón terminó sola y se convirtió en esa bruja que era su yo futuro.

No… Evitaría eso aunque tuviera que forzar la voluntad de Squall…

Así, escuchando los 'sabios consejos' de la bruja, preparó un brebaje incoloro e insaboro, semejante al agua pura, quizás como si tuviera algo de azúcar, pero nada fuera de lo normal. Haría que él se lo bebiera cada noche y cuando estuviera listo, forzaría el vínculo de ellos para que fuera definitivamente su Caballero, sin importar pasar los sentimientos de Squall, ni mucho menos los de esa.

Y no te diste cuenta que te estabas volviendo tan loca, ni mucho menos que habías convertido a Squall en tu obsesión, ¿ne?

Trató de calmarse mientras su propia conciencia se iba burlando de ella. Mientras intentaba comunicarse con su yo futuro, cosa de pensar en algo rápido, antes que ella apareciera…

Miró el reloj.

Sólo quedaba una hora

Ups… Tic-toc… El tiempo se te acaba, brujilla…


La otra…

"Espero que disfrute su viaje en el Ragnarok, Señorita Quistis…"

Una rubia, de aspecto juvenil, pero con la mirada de haber pasado demasiadas penurias para esa edad, miraba a través del ventanal de la nave espacial que la había estado moviendo durante todos estos años, ayudándola a mantener relaciones con los otros Gardens, con Esthar, con Galbadia…

Y así mantienes tu mente lejos de él, ¿verdad?

Sacudió su mente al deslumbrar la silueta de aquel castaño que le hizo quebrar su vida en pedazos… No es que no lo hubiera hecho antes, pero justo cuando al fin había logrado entrar en su corazón, de la noche a la mañana aparece casi babeando por esa chiquilla, hechicera, o lo que sea que fuese la tal Rinoa.

Justo en el momento en que ella le iba a decir que sus sentimientos no habían cambiado…

Suspiró. Ya habían pasado tres años de aquello… No servía seguir llorando por la leche derramada…

Oh, vamos, como si realmente hubieras renunciado al cien por ciento a él… Si él sigue 'iluminando' tus sueños…

Nuevamente se sacudió ante el pensamiento… Era cierto, no podía olvidarse de él, de su mirada siempre 'perdida', su semblante serio y pensador, su cuerpo, su siempre llena de coraje… ¿cicatriz? Pero sabía que ya no tendría oportunidad ante ella, sabía que ya a estas alturas el vínculo entre ambos ya debía estar suficiente solidificada como para que ella pudiera intervenir…

Se secó una pequeña lágrima que escapó sigilosamente a su mejilla, tratando lo más posible de no arruinar el poco-nada de maquillaje que comenzó a usar para parecer más formal ante cada presentación.

Y es que no puede dudar que aparezca otro más que la 'salve'… Si más de un 'Squall' se supone que debería haber, o al menos algo que se acerque.

Se rió ante la idea… No, su Squall era único, tan único que era eso lo que hacía que ella no pudiera olvidarlo, por mucho que lo deseara…

Sintió cómo la nave comenzaba a posicionarse al lado del Garden flotante y su corazón se encogió ante la posibilidad de tener que encontrarse con él… En su posición de Comandante, lo más posible es que así ocurriría…

Aún así, salió con toda la dignidad que podía sacar en esos momentos…

"Bienvenida, embajadora Quistis"- saludó Xu, a nombre de los SeeD

"Muchas gracias, Xu"- saludó ella, devolviendo el saludo:- "¿Y ese milagro que no esté el Comandante?"- preguntó con sarcasmo

"Ahm… No se le ha visto desde la mañana… Al parecer está entrenando como loco en la Sala de Entrenamiento…"- y se acercó para susurrarle:- "Y al parecer, no está Rinoa con él…"

Los ojos de la rubia, apagados desde hace tiempo, se iluminaron gratamente con la noticia. Hizo un gesto formal a la tripulación del Ragnarok, ordenando esperarla por un rato e ingresó al Garden.

Intentó pasar desapercibida entre los más jóvenes, mientras sus pies parecían volar para llevarla a la Sala, deseando con todo su corazón no cruzarse con la bruja esa, y poder ver a Squall, estar con él a solas…

Y saber qué era lo que pasaba en realidad…

Justo cuando casi se topa con su desquicio, aprovechó un momento de distracción y entró rápidamente a la zona de entrenamientos y lo que encontró ahí casi la dejó muda.

Lo que podrías perder… ¿no?

Ahí estaba él, con algunas heridas leves. Su rostro marcado por el agotamiento y la confusión, su cuerpo moviéndose agitadamente, su gunblade con manchas de sangre y a punto de necesitar un herrero por el uso que le dio…

"¿Quistis?"- preguntó él, dándose cuenta de su presencia

"Ah… Hola, Squall… Lamento si interrumpí el entrenamiento…"- dijo, acelerada, mientras sus mejillas se sonrojaban:- "Si quieres después hablamos…"- y empezó a retroceder…

Pero, cuando se volteó, un par de brazos la sostuvieron firmemente y ella sintió su aliento hacerle cosquillas en su oreja izquierda, mientras escuchaba sorprendida sus palabras…

"Por favor… Quédate conmigo… Ayúdame a entender qué carajo me pasa…"

Y tuvo que voltearse rápidamente, para lograr sostenerlo antes que cayera pesadamente al suelo, desmayado…

¿Pero qué fue lo que dijo? ¿Acaso eso significa que…?

"¡Lo sabía!"- pensó ella con exaltación, forzándose para no gritarlo a viva voz.

Pero, justo cuando ya estaba comenzando a saltar de alegría, sintió un extraño sonido proveniente del suelo, como si se tratase de un zombi o algo que gruñera de manera similar.

"¡Ay, Squall!"- murmuró asustada, dándose cuenta de que había soltado al castaño…


Fin del capítulo 1

Bien, esto salió hace un tiempo para un concurso de Foros Dz... Pero ahora lo comparto con ustedes

No es para fans de RinoaxSquall... No es que me caiga tan mal Rinoa, pero qué le vamos a hacer

Este es el primer Shot, quedan dos, creo

Saludos y nos vemos el próximo chapter