Diclaimer: Crepúsculo no me pertenece.
Summary
: Drabble; Es lo dos o ninguno, Alec, nunca separados. Juntos desde bebés, juntos para siempre. Somos uno solo, ¿a que sí? Como la mitad de algo. Eres mi complemento, hermano. Y yo soy el tuyo. Jane/Alec. Incesto. Para Flippy.
Nota
: Para Flippy Skitty Black aka Caramelo (para mi, beetch) porquesí. Es mi prome y la amo y no necesito un maldito motivo para regalarle algo, ¿verdad? Verdad. Me agrada cuando nos entendemos. ¡Te amo, prome!
Advertencias
: Incesto, obvio. Y de gemelos *0* Y esto esta como que ubicado cuando ellos dos eran pequeños y humanos.


Escondidillas

«Qué la obscuridad se devore nuestros besos
Y el silencio calle nuestros deslices secretos».

—¡Por aquí, Alec! —rió poquito, y tomo tu mano, entrelazando nuestros delgados dedos. Me sonríes, sin decir nada, y me obedeces. Sabes que amo jugar a las escondidillas, ¿verdad? Es mi juego favorito. Por eso ahora corremos por toda la casa intentando conseguir un buen escondite.
Tú solo me sigues, sonriendo, diciendo todo con tus ojos.

«¿Este lugar?» «No, muy fácil.» «¿Qué tal este?» «No cabemos los dos.» «Cierto.»
Es lo dos o ninguno, Alec, nunca separados. Juntos desde bebés, juntos para siempre. Somos uno solo, ¿a que sí? Como la mitad de algo. Eres mi complemento, hermano. Y yo soy el tuyo.

Escuchamos los pasos de alguien acercarse. Esta tan cerca. Veo a mi derecha, desesperada, y encuentro una puerta. Me meto rápido, y te jalo conmigo. Cierro la puerta con cuidado. Y suelto un suspiro.
Es un armario, y es tan pequeño. Apenas y cabemos los dos. Te pones frente a mí, y nuestros pechos se tocan. Me quejó, y pones tu dedito idéntico al mío sobre mis labios. Tu otra mano entrelaza de nuevo nuestros dedos que se habían soltado. Te observo. Estas tan serio. Pero tus ojos ríen, verdes, exactamente igual a los míos. El dedo que me acallaba, hizo su camino por mi mandíbula, mis costillas, hasta llegar a mi cintura. Me sorprendes al acercarme aún más a ti, pegando completamente nuestros pequeños cuerpos.

Jadeo, el movimiento fue tan rápido. Nuestras frentes se tocan, nuestras narices se rozan, y me doy cuenta que de pronto es como si fuéramos uno solo de nuevo, como si estuviéramos en el vientre de mamá otra vez.
Y ya no estamos jugando a las escondidillas, no, ahora es algo diferente. Un hormigueo recorre desde mi estomago hasta mi vientre.
Sonríes. Y es una de esas sonrisas; hermosa, traviesa, torcida, perfecta.

Tus labios tocan los míos, de pronto. Jadeo de nuevo, porque es tan extraño. Mis ojos abiertos, igual que mi boca. Tus dedos que dan un apretoncito a los míos. Y me doy cuenta de que los tuyos están cerrados. Te imito, y sonríes. Tus labios se mueven en mi contra. Lento, suavecito, casi con miedo.

Te quiero tanto, Jane.
Y yo a ti, Alec.

Nuestros alientos se mezclan. El tuyo sabe a las galletas que nos habíamos comido antes, ¿recuerdas? Las de chocolate.

La perilla gira. Y nos separamos en un segundo.

—¡Niños! Los ando buscando desde hace rato, ¿Qué están haciendo los dos metidos ahí? ¡Salgan, ya!

Paso primero yo, sonrojada, y camino fuera del armario. Y sin verte, sé que me sigues.
No me equivoco. Tus dedos se entrelazan con los míos, y le dan un apretoncito.
Por que es así, siempre. Me sigues, te sigo. Para siempre, por toda la eternidad.


Corto, y nosé, amo a Alec.
¿Review?
+AnaluC,