Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Basado en la canción de Shakira & el fanfic: "Negocio placentero" de Kokoro Black.

Summary: Si Bella ha aprendido algo de sus caballos es a ser gitana, no hacer acuerdos y sí los va a hacer es para tomar riesgos.

Nota: Se ubica después de "Un Buen Negocio"


Si no han leído el fic de Kokoro, pues muévanse a buscarlo & luego regresan...


Gypsy

Nunca había hecho tratos ni acuerdos, no me vendía, pero Edward Cullen era capaz de hacerme olvidar mis principios morales y éticos con la facilidad de sonreírme de esa forma torcida que hacía que todo mi cuerpo palpitara.

Acaricié a Loba y suspiré a la vez que ella relinchó.

—Ay Loba, ¿en qué lío me metí? Debí aprender de ti, a ser una gitana que no hace acuerdos. De esta no me puedo salir —Loba relinchó de nuevo —. ¿Qué?

No necesitaba que Loba me respondiera —eso sería haberme vuelto loca —. No necesitaba respuestas para lo que yo sabía claramente. Resultaba obvio que estaba a gusto con el trato, de otra forma no lo hubiese aceptado. Quería, más bien necesitaba a Edward Cullen, aunque tuviese que rebajarme para conseguirlo y sabía que lograría conquistarlo, aunque me costara una vida entera. Había riesgos, por supuesto, el riesgo de que yo acabara más enamorada y él sólo se concentrará en darme el hijo que yo pedía para conseguir su trozo de tierra. Eso lo tenía claro, después de todo, una sólo juega con tijeras si no teme hacerse daño. Edward Cullen era la tijera y jugaría con ella aunque los daños se volvieran irreparables.

Me vi las manos sucias y me las limpié contra el pantalón. Suspiré y miré el sol ocultarse lentamente.

— ¿Lo estás reconsiderando? —me sorprendió Edward, supuse que mi mirada perdida revelaba que pensaba en nuestro acuerdo.

—Parece más bien que tú lo estás haciendo —lo reté.

—Sé el trato que hice y temo que tú te olvides del significado de eso.

—Soy una gitana, sé qué clase de tratos hago, sólo juego si no tengo miedo a perder —dije alzando una ceja.

—No hay ganador, Bella. Es un acuerdo mutuo.

—No sabes lo que te puedes encontrar… en los negocios, como en la guerra y el amor, todo se vale... ¿sigues queriendo tratar conmigo?

—Siempre me pareció absurdo de cualquier manera —alegó —. Pero no rompo mis tratos, soy un hombre de palabra.

Extendí la mano, él la tomó y la apretó mientras el cosquilleo corría desde allí hacia todo mi cuerpo. Ya no me importaba el contacto con amigos, los abrazos de mis primos, no, nada de eso valía cuando un simple roce de Edward me provocaba tantas sensaciones, era como volar en lugar de caminar.

—Ten por seguro que usaré todo lo que tenga a mi favor, tus propias armas… no puedes siempre ganar, Edward Cullen.


¿Reviews? n.n

Robin Wolfe