Disclaimer: Naruto ni sus personajes me pertenecen. La historia es mía, pero es un regalo de Chaky…te quiero, anciana! (19)

Sinopsis: ¿Donde está NUESTRA Sakura-chan?- Muerta-respondió Sakura. Porque el equipo 7 con Sasuke la remplazaron por Ino para matar a Madara, dejándola sola//Cuando Sakura llego al Claro se sintió morir: estaban Naruto, Kakashi y Sasuke muriéndose, e Ino llorando.

Rated: K+

*

*

*

Cerezo abandonado, frío, seco y... solo.

Amiga Soledad.

Querido dolorido corazón, deja de sufrir por mí, mejorare.

Estaba huyendo de la aldea. Si. Huía como un cobarde de esa aldea. Huía de sus ninjas, de mis amigos. Huía de los recuerdos que no dejaban de atormentarme. Huía de ellos.

No podía olvidarlos. Por más que pasara el tiempo, sus recuerdos seguían atormentándome, sin dejarme vivir, sin dejarme respirar. En todos lados los veo. Bueno, no a ellos, pero si esos recuerdos que tuvimos en cada lugar de esa maldita aldea. Esa maldita aldea que parece refregarme que ellos ya no están conmigo.

Que ellos se fueron.

Me abandonaron.

Me dejaron sola.

Y no me importa morir, no me importa vivir. Solo quiero dejar de sufrir.

Estaba en problemas, lo sabía.

Había pedido que me reubicaran en la aldea de la arena (utilizando el pretexto de la falta de un ninja medico en Suna) y Tsunade-sama acepto, porque ella conocía mi sufrimiento, mi pesar y la cruel agonía que acompañaba mi alma.

Sabía que estaba en un constante estado de transe. El sufrimiento que llevaba conmigo era demasiado. Pero sabía también que Tsunade-sama también sufriría. Ella quería tenerme con ella, y yo no hacía más que hacerla sufrir. Desde mi estado catatónico, hasta tener que irme de la aldea por no soportar más los recuerdos.

Yo estaba en un cotidiano límite entre la vida y la muerte. No solo por el peligro de que yo misma me matara, sino que ahora encima, me busca Akatsuki.

Tsk.

Solo traigo problemas.

Por eso iré a Suna. El Kazekage había aceptado que siendo yo la que valla a Suna, también iban mis problemas y Akatsuki atrás mío. Pero necesitaban a alguien con experiencia y que supero incluso a la quinta en lo referido a medicina.

Y no les importaba el drama con Akatsuki.

Y sonrío, finjo, levanto la vista y camino. Mejoro… y vuelvo a caer.

Yo ya no soy más esa niña llorona de doce años que necesita que la defiendan y la protejan. Soy un ninja medico, uno de los mejores ANBU de Konoha, una ninja entrenada para matar. Una asesina.

Ya no hay vestigios de aquella chiquilla de ojos deslumbrantes de un verde jade, sonrisa enorme y alegre. De un pelo rosa brillante y cuidado, de una piel sonrosada y suave. De una voz cantarina y feliz. Y débil. Porque de chica, era débil.

Yo ya no era más débil

Ahora era considerada una de las más poderosas ninjas, que tiene amplio conocimiento de Jutsus, venenos y antídotos, y que tiene un poder increíblemente superior a muchos otros ninjas.

Esa era yo.

Asesina, fría, antipática, silenciosa, insensible, seria, callada.

Ahora mis seguían siendo verde jade, pero un verde jade opaco, oscuro, turbio. Una sonrisa era difícil de ver en mi rostro, actualmente serio. Mi pelo seguía siendo de ese irritante tono rosa, pero ahora sin brillo, sin cuidado. Mi piel era más pálida (por la poca comida que ingería, y lo poco que el sol veía mi piel). Mi voz ahora era fría, seca e indiferente. Pero eso si: no era más débil. Ahora era fuerte, poderosa.

Pero estaba muerta.

Yo estaba prácticamente muerta, y la antigua Sakura estaba completamente muerta.

Ahora, no existía más que el sufrimiento en mi vida.

Los sentimientos solo nos hacen sufrir. Nos hacen débiles. Porque cuando una persona que quiere, es lastimada, el sufrimiento te debilita, te deja en un estado insoportable de agonía.

Yo confié como una estúpida en ellos. ¿Y qué hicieron? Me dejaron. Me cambiaron por ella. Me lastimaron. Me abandonaron. Me destruyeron.

Al final, entregue mis ilusiones, mi amistad y mi amor a personas que jugaron con ellos y los destruyeron, destruyéndome a mí en el proceso.

Y ahora estoy sola, perdida con mi soledad, sin un final de cuentos.

Ahora todo lo que me queda es la soledad. Mi actual compañera. La que me escucha, la que me espera. La que se que no va a lastimarme. Porque cuando uno está solo, no hay nadie que pueda herirte.

La soledad, la única compañía que tenía en la espera. Porque yo esperaba sola. Yo esperaba ilusionada que vuelvan. Pero no lo hacían. El tiempo pasaba, y no volvían.

Y eso me destruía.

Lo único que quería era olvidar todo. Olvidar esos sueños de infancia, esos sueños de niña tonta y enamorada. Olvidar todo eso que volví a sentir cuando él volvió. Porque las ilusiones y sueños volvieron a mí.

Pero todos esos sueños terminaron en dolor y sufrimiento.

Y no quería ese final. No me gustaba. Todo lo que quería era olvidar. Olvidar todo mi sufrimiento, y cambiar el final de mis sueños.

Porque no tendría mi final feliz, mi final de cuentos de hadas.

No tendría ese "y vivieron felices por siempre" porque mis sueños estaban rotos y tirado en un tacho de basura. El mismo tacho en el que están mis sentimientos.

Amor, te quiero, Amor, te extraño. Amor abandonado. Amor de llanto.

El amor que tuve por ti solo me causo dolor. Un dolor que destruía cada día un poquito más de mi inocente y frágil corazón.

Ese amor en el que vivía una ilusión hermosa, pero apenas despertaba y me daba cuenta de mi realidad, me hacía sentir una agonía imposible de explicar.

Y todo lo que siempre desee, todo lo que siempre soñé era un beso tuyo nada más. Un beso que diga lo que con palabras tal vez no podías. Un beso que reviviría todo ese amor por el que seguía latente en mi corazón, esperando por resurgir.

Ahora aun quería ese beso.

Pero como beso de despedida. Como final de la agonía. Como comienzo de una nueva vida.

Y los amigos se van, me dejan sola. Me destruyen, me abandonan.

Y ellos no estaban. Se habían ido. ¡Dios! Me habían dejado. Habían elegido que Ino los acompañe, que Ino me reemplace.

Y me dejaron atrás. Como siempre solían hacerlo. Me dieron la espalda y me abandonaron. Kakashi, Naruto, Sasuke. Los tres. Los tres me habían cambiado por Ino.

Cuando Sasuke regreso a pedir que la aldea lo ayudase a matar a Madara, ingenuamente creí que el equipo siete volvería a revivir. Volvería a ser lo que en un pasado lejano fue. Con los integrantes iníciales, juntos, nuevamente.

Lástima que mis ilusiones se fueran por un drenaje al ver que el equipo siete volvía a la vida… sin mí.

Porque ahora seria Ino la que estaría con ellos. La que los ayudaría a acabar con Akatsuki. La que curaría sus heridas.

Ella seria la integrante femenina del equipo siete.

Y yo llore.

Llore con todo el dolor que sintió mi alma y mi corazón al enterarse de esa noticia. Llore con todas mis fuerzas y con las que no tenía. Llore por el antiguo equipo siete. Llore por la muerte de mis sueños. Llore por la muerte de mis sentimientos.

Llore por última vez.

Desde ese día, no pude soltar una sola lágrima más. No sé si se me acabaron, si se me secaron los ojos, o si es debido a la muerte de mis sentimientos… pero no he podido llorar más.

Y desde que se habían ido había pasado año y medio.

Y ahora estoy intentando llevar a cabo lo que Tsunade-sama me repitió por los dos meses en los que estuve internada por entrar a un estado catatónico. Dos meses en los que no podía moverme, no hablaba, estaba tan metida en mis pensamientos y en mis sufrimientos que no me di cuenta de que no me movía. Dos meses en los que no comía, solo estaba viva a base de suero. Escuchaba todo. Pero no podía hablar. No hacía más que soltar frases sueltas. Según Tsunade-sama lo que más repetía era "se han ido".

Y ella no dejaba de repetirme: "La vida sigue, Sakura. Supéralo"

Y era por eso que hoy estaba yendo a Suna. Para superar ese pasado doloroso y empezar nuevamente con mi no-vida.

Fingiendo una vida feliz, sonriendo por sonreír, hablando por mentir.

Ya no debía fingir, ya no debía hablar por deber. Ahora en Suna no tendría que hablar más que con Gaara, Kankuro y Temari. Ellos entendían mi estado, y no tenían problemas de mis silencios.

Ya no tendría que esbozar muecas que tenían que ser sonrisas para no preocupar a nadie.

Porque en Konoha yo conocía a todo el mundo, todo el mundo me conocía, y tenía que cumplir con todos ellos.

Ahora en Suna no conocía a nadie, nadie conocía mi antiguo carácter, asique nadie esperaría más de lo que yo le pudiese dar.

Las personas no son lo que uno piensa, lo que uno ve. Siempre hay algo mas.

Ya no saldría lastimada por confianza rota, porque no confiaría en nadie más.

Las personas son seres crueles y despiadados. Es preferible una vida en soledad pero sin sufrir nunca, sin salir lastimada nunca.

Ya no sentiría una presión en el pecho cada vez que pase frente al Ichiraku, ni cuando vea los tomos de Icha Icha Paradice en las vidrieras, ni cuando salga de la aldea y pase al lado de esa memorable y odiosa Banca.

Ya no me sentiría morir en ninguna de esas situaciones, ni en el otro millar de situaciones más que sufría día a día.

Y ahora estoy sola, perdida con mi soledad, sin mi final de cuento de hadas.

Y ahora estaba sola. Sola con mi alma. Estaba yo y la soledad. Y nadie más.

Ya no tendría la obligación de sumergirme en esos sueños horribles que tenia cada noche, porque ahora dormiría cuando yo quisiese, no cuando la Hokage o Shizune me obligasen.

Ahora era yo y mi soledad las que caminaríamos por los senderos de la vida, dejando todos esos sueños atrás, y olvidando el daño en mi corazón

Y ahora estoy sola, perdida con mi soledad, sin mi final de cuento de hadas.

Ya no sería la alegre Sakura que tiene que cumplir con todos. Ya no sería la mundialmente conocida pelirrosa que abandono todo su equipo e intercambio por otra.

En esa aldea habían pasado la mayoría, de mirarme con cariño, a mirarme con lastima.

Los comentarios que se susurraban entre sí, suponiendo que yo no escuchaba: "Pobre, todo su equipo se fue" "Pobre, está sola. Ella era la del equipo de Naruto y Uchiha"; "Pobre niña, su equipo se desarmo cuando tenía doce, pues el Uchiha se fue de Konoha y Naruto se fue a entrenar, y cuando finalmente ambos habían regresado, la intercambiaron por Ino, la hija de la dueña de la floristería"; "parece ser que está sola, porque su mejor amiga se fue ocupando su lugar a una misión de más de un año con el equipo de la Haruno"

Pobre. Siempre la miraban con lastima, con pena ajena. Porque la habían dejado atrás, porque estaba sola, porque no tenía a ninguno de sus amigos.

Pero yo no estaba sola… estaba con la soledad.

Y esa era la mejor compañía que se pudieran imaginar.

Basta de fingir, basta de ocultarme tras una mascara, tras un disfraz.

Ya no tenía como ocultarme. Ya toda la máscara construida desde que nací se había roto. Solo quedaba yo y la verdad.

¿Para qué ocultarme? O mejor dicho: ¿de quien ocultarme? Si ya no le importaba a nadie. No había nadie que quisiese descubrir mis secretos, mis verdades ocultas. Ahora estaba sola, ahora y por siempre. Ya no queda más nada. No tengo más familia, no tengo más amigos, no tengo más mi equipo.

Y aun sigo preguntándome… ¿Por qué vivo? ¿Por qué no termino con esta agonía diaria? ¿Por qué no hago que finalice este sufrimiento terrenal?

Ya no quiero sufrir más.

Ya no puedo sufrir más.

Para colmo, Akatsuki esta tras mis pasos, y si me llegan a atrapar y a tener en su poder, puede significar el fin del mundo para el resto de la gente. O por lo menos el fin del mundo tal cual lo conocemos.

Soy un peligro para la humanidad.

Soy un arma.

Y ya no había más disfraz que pudiese usar. Porque estaba harta, harta de esconderme, harta huir de Akatsuki, harta de usar un disfraz desde mi nacimiento.

Ya quería dejar de sufrir. Solo quería que todo acabase de una vez y para siempre.

*

*

*

La pelirrosa seguía saltando de rama en rama, metida en sus pensamientos. Una lágrima solitaria resbalo en su mejilla, pero ella no lo noto.

Esa única lagrima resbalada, era el fin y la despedida de ella a su aldea natal.

Era un adiós, que parecía ser definitivo.

Siguió avanzando, ya sin el rastro que dejo la lagrima, pues el viento se había encargado de dejar el rastro en el camino.

Le quedaba poco para llegar a Suna, un poco más de medio día, debido a que había parado poco y nada durante el trayecto. En eso, la Haruno sintió la presencia de cuatro chakras hacia el oeste. Tres estaban sumamente débiles, de los cuales dos estaban casi desaparecidos, y la cuarta persona parecía tener también poco chakra, pero no a los mismos niveles que el resto de sus acompañantes.

Sakura rápidamente oculto su chakra, por si era un enemigo (aunque parecía ser que en ese caso estaba en muy mal estado). Se mordió el labio inferior, no sabiendo bien si debía ir a ver a los seguramente heridos o no.

No se lo pensó mucho.

Si, debía ir.

Era ninja medico, y su deber era salvar a las personas. Aunque si llegaban a ser enemigos, obviamente no iba a ayudarlos, tampoco era estúpida. Pero tal vez eran ninjas de Suna (considerando que estaban cerca de esa aldea) o de Konoha, o de cualquier otra aldea. Y ella debía ayudar, estando en sus manos el poder salvar a gente.

Esa era la razón de porque era ninja-medico: salvar, ayudar.

Además, algo le decía que debía ir. Una opresión en el pecho, una pequeña desesperación que crecía con los segundos que pasaban. Una necesidad por ir a auxiliar a esos desconocidos.

Sin pensarlo más, cambio su dirección.

Total, en Suna no la esperaban hasta el día siguiente, asique podía retrasarse un poco.

Y mientras más se acercaba, la necesidad se acrecentaba, incitándola a apresurar sus saltos, a poner más empeño en llegar a su destino. Como si hubiese algo importante esperándola a veinte kilómetros.

Se concentro en ocultar completamente su chakra y en no hacer ruido al pisar las ramas de los arboles.

Y luego de cinco eternos minutos, pudo ver una leve luminosidad al final del camino, y eso la incito a que en veinte segundos recorra los cien metros que la separaban de esas personas, y cuando dio el salto definitivo que la metió en ese pequeño claro en el que estaban los cuatro chakras, una expresión se planto en su cara que era una mezcla de shock, miedo, pánico y dolor.

Porque en medio de ese claro, estaban las cuatro personas que más la habían lastimado en sus 18 años de vida.

En ese claro estaban Naruto, Kakashi, Ino y… Sasuke.

Y Sakura se golpeo mentalmente por no haber seguido de largo.

*

*

*

Hola amigos! ¿Cómo están?

Esta es una nueva historia.

Es un two o three shot… no estoy segura… jejeje

xDDDDDD

Se hizo muy largo, por lo que lo corte en la mitad. Todavía no lo acabo.

Me gusto muchooo!

Es un regalo para una amiga… ¡Chaky!

Feliz, feliz en tu día! (pasado)

Amiguita que Dios te bendiga!

Que reine la paz en tu dia! (pasado)

Y que cumplas muchos mas!

Versión divertida:

Feliz, Feliz en tu día (anciana!)

Amiguita, te pise un tranvía!

Que comas la torta podrida

Y que cumplas para atrás (mortal!)

xDDDD

Te quiero muuuuuucho Chaky! Se que cumpliste en enero… jejeje, pero hoy se cumple un mes desde que cumpliste años… y como para ese tiempo andaba estudiando, sin inspiración y al borde de un colapso nervioso… pues el regalo se atraso.

Este capítulo está basado en UNA de tus canciones preferidas!

Todo el fic en si es tu regalo!

Te quiero mucho!

ADELANTO:

–Te repito lo anterior, aleja tus manos de Sasuke, dime tu identidad verdadera, y vete de aquí– nuevamente le quiso exigir, pero no hubo forma. Ella sabía que no estaba en posición de exigir nada.

–Yamanaka, soy Sakura, la verdadera Sakura.

–Oh, Dios– la voz de Ino sonó ahogada, como si le costase hablar. Sus ojos estaban abiertos en síntoma de sorpresa, y tenía la boca ligeramente abierta– ¿Sakura?

–Bingo. – dijo con ironía. Finalmente se había dado cuenta. Dios. Era lenta esa chica. – ahora, deja de mirarme como estúpida, y ponte a curar a Hatake. Yo me encargare de Uchiha y Uzumaki.

Si. Sakura Haruno acababa de llamar a sus tres compañeros de equipo por el apellido. E Ino casi se cae de culo. Es decir… ¿esa era Sakura?

***

Él la mira confundido, y corre la mirada para fijarse en el punto que mira Ino, y casi se atraganta.

Deidara estaba entrando en el claro que estaban ellos, y una pelirrosa estaba parada, lo mas campante, frente al rubio.

–Mierda, Akatsuki. – Insultó el Uchiha. – ¿Qué jodidas estupideces hace Sakura frente a Deidara? –

–Luchar– esa simple, corta y directa palabra, dejo al pelinegro en ascuas.

Chan, chan, chan, chaaaaaan!!!

Jajjaa!

Dejen review!

Nos vemos en el próximo capítulo!

Besos!

Atentamente

Sakuritta Uchiha.

Denle al botoncito verde!

Re-subido:

Debido a que infringí las normas de la pagina, me habían borrado el capitulo. Aquí les dejo este, en el que ya arregle el problemita.

Besos