The Escort

Disclaimer: Twilight no me pertenece. La historia es de RobMyDream.

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N/A: Advertencia la historia contiene representaciones sexuales y lenguaje explícitos, entrar con precaución.

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Capítulo dedicado a: Cathyiiaz! Mil besos para ti, donde quiera que estés! :D Y tal como tu dijiste… no te callas y eres una maldita acosadora.. pero Te Quiero igual! Y como ya tienes madre, hermanas, esposa, mascotas y todo eso :P seré tu padre femenino jaja así que deberás hacerme caso y leer lemmons! :P creo que algún día con Chriss te pervertiremos :P Ojala aparezcas luego! Se te extraña! :-(

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Blurring The Lines

EPOV

Una vez que estuvimos en el aire le pedí a la azafata un par de mantas para que pudiéramos "dormir". Fue un vuelo de última hora. A la mañana siguiente todo lo que quería era estar con Bella de regreso a Chicago y en mi casa. Me preguntaba si estaba siendo tan posesivo como sentía que estaba.

Mi estómago se agitó con pequeñas mariposas felices. Aunque yo quería que llegáramos a conocernos mejor, estábamos más interesadosen bajar, lo que estaba bien para mí la noche anterior. De todos modos teníamos un montón de tiempo en mi casa. Quería hacer feliz a esta mujer; tomaría el mejor cuidado de ella y de su futuro, si ella siempre me ponía así de contento.

Bella se sentó junto a mí, mirando hacia la ventana, mientras yo lentamente me tomaba una copa de vino. Estábamos volando en primera clase y para mi sorpresa éramos las únicas personas, salvo una señora mayor que estaba sentada en la fila en el lado opuesto tejiendo. Perfecto.

Bella estaba usando una linda falda plisada de color gris que le llegaba apenas a la mitad del muslo, una polera negra mía de cuello en V que ella encontró escondida en uno de mis cajones y un par de zapatos bajos negros. No sé por qué la noche anterior no fue suficiente, pero la he deseado toda la mañana. Ella protestó desde el momento en que se levantó, en todo el tiempo que pasamos en el coche camino al aeropuerto. Yo no podía, quiero decir NO PUEDO mantener las manos para mí mismo.

La miré y ella todavía está tratando de actuar enojada conmigo. Al menos espero que no este realmente enfadada. No es como que ella no se ha percatado de mi deseo sexual. Ella se sentó junto a la ventana, el sol iluminando su perfil mientras se ponía un par de gafas de lectura y sacó su libro favorito, Cumbres Borrascosas. Suspiré exageradamente y cambie de posición en mi asiento. Finalmente, la azafata nos trajo nuestras mantas. Le entregué una y ella me miró sonriendo. "Lo siento, Edward." Dijo dándome un rápido beso en mi barbilla mientras tomaba la manta y la ponía sobre sus hermosas piernas.

"Está bien." Dije mientras bebía el último poco de mi vino y depositaba la taza de plástico transparente en la bolsa de basura sujeta al asiento delante de mí. Colocando mi asiento en forma reclinada, me volví hacia ella y la miré fijamente mientras se tragaba las palabras en la página anterior. "Te ves muy bien en mi polera." Afirme perezosamente mientras tomaba una de sus manos en la mía.

Ella me miró brevemente, inexpresiva y luego se volvió a la página que estaba leyendo. De alguna manera su indiferencia estaba realmente encendiéndome. Ví como su pecho subía y bajaba constantemente. Estaba tan perdida en la historia que tenía que hacer algo para distraerla. Me acerqué y le susurré al oído. "Sigue leyendo." Ella me miró por encima del borde de las gafas con una expresión seria y luego se volvió rodando los ojos.

"Esa es mi intención." Susurró. Tiré el apoyabrazos de entre nosotros hacia arriba y me acerque a toda prisa a ella. Mi mano vagando bajo la manta hacia su muslo izquierdo. Respiraba más pesado ahora. Sonreí.

Lentamente corrí mis dedos hacia arriba por el interior de su muslo preguntándome si iba a encontrar piel o algodón. No decepcionado, pero sin duda más difícil, sentí algodón. Se volvió hacia mí y me estremecí cuando sus ojos marrones encontraron los míos.

"¿Puedo preguntar qué estás haciendo, Edward?"

"Oh, ¿No lo sabes?" Puse una expresión inocente. Ella me sonrió de vuelta. "Lee." Le dije con más firmeza. Ella se rió y enfocó de nuevo su mirada sobre el libro.

No había manera fácil de hacer esto, me puse de pie delante de ella entre sus piernas y coloqué ambas manos debajo de la manta. Inclinándome hacia adelante, le besé la frente y le dije que levantara la parte inferior, lo cual ella hizo. Su respiración dejaba sus labios de forma desigual, continuando el intento de leer su libro. Ahora podía ver pequeñas gotas de sudor formándose en su labio superior. "Dios, eres hermosa, Bella." Le dije y sus ojos se abrieron como si todavía estuviera sorprendida que pudiera llamarla por su nombre real.

Mis manos continuaron su viaje hasta que estuvieron bajo la falda, en la parte superior de su ropa interior de algodón. Mantuve mi mirada enfocada en su cara mientras los deslizaba hacia abajo pasando sus muslos, más allá de sus rodillas, por sus pantorrillas y sobre sus zapatos… Arrebatándolos y colocándolos en el bolsillo de mi traje, sentándome mientras la azafata caminaba para ver si necesitábamos algo. Bella, se negó a mirar hacia arriba. Mantuvo sus ojos fijos en su libro y yo estaba bastante seguro de que se había olvidado de la lectura.

"¿Estás sedienta o hambrienta, cariño?" Le pregunté menos roncamente. Las mejillas de Bella se volvieron de un color rojo y se lamía los labios rápidamente, pero sólo sacudió la cabeza. "No, creo que estamos bien aquí, señora." Le dije y se fue a preguntarle a la señora mayor si necesitaba algo.

"Realmente te necesito." Le susurré en el aire, la distancia entre nosotros. Una pequeña sonrisa jugó en sus labios. "¿Es ese un buen libro?" Le pregunté agarrando su mano izquierda con la mía. Jugué con sus dedos y los llevé bajo mi manta. Trazando círculos en su palma con mi mano contraria.

Antes de que ella pudiera pensar para responder me oyó desabrochando mis pantalones. La miré con una expresión de hielo y ella miró mi regazo, donde nuestras manos se mantenían fuera de la vista bajo la manta. "Ayúdame." Le pedí.

"¿Joven?, ¡¿Tiene usted una lima de uñas?" Mi corazón farfulló violentamente en mi pecho y Bella me miró con los ojos muy abiertos. Miré a la señora mayor que estaba junto a mi asiento, entrecerrando los ojos hacia mí. Yo podía oler el 'Vicks Vapor rub'(*1) que emanaba de su piel o ropa. Debo haberla mirado como si fuera un extraterrestre con tres cabezas.

"Ahhh no, lo siento. ¿Bella?" Ella se encogió de hombros negando y disculpándose por mí mientras yo ponía su mano en mi palpitante erección. La mujer notó el movimiento, y estoy seguro de que sospechaba, pero no podía ni siquiera empezar a imaginar lo que ella podría pensar. Obligué a mi erección permanecer intacta, mientras presionaba los dedos de Bella en la cremallera abierta donde mi piel estaba desnuda. Sí, yo había planeado esto, la ropa interior sólo se interpone en el camino.

"¡Oh, retoños, bueno, ustedes son una pareja muy linda." Miró hacia abajo a mi regazo y hacia Bella que la miró con los ojos muy abiertos. Pronto se dio por vencida y volvió a su asiento para sentarse. Me metí mas bajo la manta y el sitio de la mano de Bella dentro de mi cremallera parecía ayudar a mantener las cosas listas para la acción. Bella sonrió y me agarró fuertemente haciendo que agitara mis caderas y gimiera.

La mire indefenso mientras se apoderaba de mí aún más fuerte. "Tú empezaste esto." Dijo moviendo solo sus labios.

Traté de hacer un puchero y poner una mirada triste, pero ella solo se rió. Le ayudé a sacarme de mis pantalones. Ella cambio su agarre a uno que era más firme que un bloqueo de mandíbula y empezó a acariciarme suavemente, mi propia mano sobre la suya para ayudar a guiarla. Dejó su libro, y rodó así que estaba frente a mí. "¿Se siente bien eso?" Preguntó, y procedió a quitarse las gafas.

"¡Déjalo!" Le rogué queriendo tanto gruñir y embestir en su contra. Ella estaba demasiado lejos.

"Estás en un gran problema." Me susurró al oído y se puso de pie delante de mí. De pronto sentí como mis planes estaban fuera de control. Sin embargo, yo estaba tan feliz que finalmente estuviéramos jugando. Mientras se ponía de pie delante de mí con las dos manos juntas delante, parecía inocente. "Enseguida vuelvo; usted continúe masturbándose señor Ed, hasta que regrese. ¿Entendido?" Dije que sí, frenéticamente.

Mis ojos siguieron buscando su regreso, asumí que iba al baño. ¿Dónde más podría ir? Se dirigió lentamente por el pasillo y se detuvo cerca del asiento de la anciana. Parecía estar riendo con ella, mientras yo estaba respirando con dificultad necesitándola. Ella me miró después de un tiempo y se quitó las gafas antes de caminar a nuestro lado. Las gafas se le escaparon de las manos y dio un paso por encima de ellas dándome la espalda y doblándose por la cintura para recuperarlas, dándome una visión que casi me hizo tener un ataque al corazón. "¡Uhhhhhh Bella!" Me quejé. Podía oír su risa mientras se daba la vuelta.

"Lo siento, cariño." Susurró de vuelta. Se puso de pie delante de mí otra vez, sólo que esta vez levantó la pierna izquierda en los asientos entre nosotros. La miré y me aclaré la garganta varias veces. "¿Cómo se siente Ed?" Ella miró hacia mi regazo y puso las gafas en su rostro. "Apuesto a que se siente tan bien ahora." Mi pecho se agitó y asentí con la cabeza.

Luego levantó la falda. Su hermoso coño desnudo dispuesto delante de mí. Quería llorar. Pasó su dedo índice hacia arriba y abajo en su clítoris mientras contemplaba soñadoramente todo el avión, asegurándose de que nadie se acercaba, mientras yo esperaba. Yo estaba absolutamente en no condiciones de ser fastidiado por visitantes. El cielo se estaba empezando a oscurecer y la señora mayor había apagado la luz de lectura y estaba, aparentemente, a punto de quedarse dormida. Nuestra luz de lectura y un poco de la luz de la cortina que nos separaba del cuarto de preparación de la azafata era la única luz que se filtraba. Podía ver pequeñas manchas de estrellas por nuestra ventana. Ella parecía determinada a hacer esto tortuoso y largo.

Traté de echar mi cabeza hacia adelante para probarla, pero ella me detuvo con una mano. "Uh uh, chico travieso, no toques." Yo estaba sudando mucho. Quería venirme, pero quería que ella fuera la que me hiciera venirme. No por mí mismo. Nunca más por mí mismo.

"Por favor, cariño, me estoy muriendo aquí." Bella se bajó la falda de inmediato y se inclinó hacia delante poniendo su mano en mi frente, mientras yo seguía acariciándome tan lentamente como podía por debajo de la manta. Mis ojos se pegaron a los suyos.

"¿Estás enfermo cariño?" Me preguntó con preocupación dibujada en su rostro.

"¿Necesita una bolsa de enfermos?" Una azafata preguntó de pronto, cerca de la parte de atrás de mi asiento. ¡Mierda! Tenía ganas de gritar, mientras detenía mi mano. Bella siguió frotando mi frente y levantó la vista.

"No. ¿Tal vez un poco de agua?" Le pidió a la señora quien me miró preocupada. "A él realmente no le gusta volar." Le dijo ella, la señora asintió y fue a buscar mi agua.

"Voy a hacerte daño." Le dije que mientras esperábamos por el agua. Ella sonrió y deslizó su mano debajo de mi manta, envolviendo sus dedos alrededor de la cabeza de mi pene. "Oh, cariño... estás tan caliente."

"¿Puedo conseguirles una aspirina?" La empleada regresó con el agua y Bella volvió a su asiento y asintió. Tomé la copa con mi mano libre y la miré de reojo sin poder hacer nada sabiendo que la azafata pronto estaría de vuelta con mi aspirina.

"¿Cómo no se da cuenta de lo que estás haciendo?" Me preguntó con una gran sonrisa formándose en sus labios. Rodee mis ojos. La empleada regresó con la aspirina y me dijo que me sintiera mejor y Bella se echó hacia atrás mirando por la ventana.

"Es una noche hermosa." Dijo. Le pedí que cambiásemos los lugares para que yo pudiera ver también. Se puso de pie y me senté detrás de ella, antes de que pudiera moverse al asiento del pasillo la agarré de las caderas y la puse sobre mi. Situando nuestra manta sobre los dos. La apreté contra mi pecho y le susurré al oído.

"¡No saldrá de esta señorita!" Se estremeció en mi regazo. "¡Párate un poco." Le dije y posicioné mi pene en su entrada antes de deslizarla hacia abajo. Los dos gemimos en voz alta. Se inclinó hacia delante sujetando el asiento delante de ella y se balanceo hacia atrás y hacia delante en mi contra. Ví su trasero y la forma en que mi pene desaparecía en el interior de su cuerpo. Se sintió increíble y pronto me vine como si el mañana no existiera. No pude contenerme mientras le gruñía. Ella gemía suavemente y después de algún tiempo se recostó sobre mi pecho.

Tirando de la manta para cubrirnos la acurruqué en mis brazos y ambos miramos hacia el cielo nocturno, completamente satisfechos mientras el sol sumergía su última astilla en el horizonte. "Bella, nunca habrá un momento en que yo no te necesite; y espero que nunca te canses de mí"

"No." Respondió simplemente. "Tu me pagas todos modos, así que no te preocupes que no te defraudaré y… se te olvidó llamarme Isa." Pude ver que más que nunca teníamos que hablar. Ella estaba tratando completamente de distanciarse con lo que realmente estaba pasando entre nosotros. Suspiré contra su hombro y la besé en el cuello.

"¡Oh, Bella, no he olvidado nada." Dije en voz baja.

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Una vez que llegamos a casa, llame a la oficina para dejarles saber que empezaría el trabajo la semana que viene y haría lo posible desde casa. Mi padre me dejo varios mensajes mostrándome su preocupación, por lo que decidí llamarlo después de acomodar a Bella.

Después de haberla mudado de los apartamentos de "On The Down Lows", comimos y nos dirigimos a casa y coloque sus valijas en la habitación frente a la mía, y le di el recorrido por el lugar, el cual nunca llegamos a dar la ultima vez que estuvimos. A ella parecía realmente gustarle el lugar, pero al mismo tiempo nerviosa y tímida.

Le dije a Bella que se sintiera como en casa y se diera un baño así se relajaba un rato mientras yo iba a llamar a mi papá. Estaba contento de escuchar que había vuelto en compañía de mi novia Isa, cosa que por poco cometo el error de llamarla Bella, a mi casa.

"¿No crees que es un poco rápido, hijo?" me preguntó, nunca queriendo que de un paso en falso, como todo padre preocupado y atento.

"La amo papá" le dije sabiendo que nada estaba mas alejado de la verdad. "Ella me necesita y quiero estar para ella."

"Esta bien, solo te pido que tengas cuidado" Me advirtió. Me informó sobre lo que me había perdido en el trabajo, contándome que todo estaba bien y que por supuesto Lauren estaba preocupada de que nunca volviese y ella se quedara sin trabajo. Después de hablar por teléfono fui hacia la cocina serví dos vasos de vino. Eran casi las 10:30 y comencé a preguntarme si estaba todo bien y si había encontrado todo lo que necesitaba.

Llene un plato de fruta y queso y subí a buscarla.

Mientras subía las escaleras hacia el segundo piso escuche un gimoteo y sollozos. Mierda. Aumente mi ritmo tratando de localizarla con dos vasos de vino tambaleándose en una mano mientras que en la otra estaba el plato. "Isa, uh. Demonios, digo ¿Bella? ¿Estas bien?"

"Si" El sonido vino de lo que parecía ser el baño principal del piso. Ví que estaba en la bañadera empapada, y su cara completa de lágrimas. Deje las cosas en el piso y me arrodillé a su lado.

"¿Bebé, que anda mal?" le pregunte tomando su mojada mano en la mía. Bella miró hacia adelante esquivando mi mirada. "¿Hice algo mal?" le pregunté asustado por ella. No parecía que se hubiese lastimado ella misma.

Cuando finalmente me miro, sus ojos brillaban por las lágrimas. "No, no eres tu. Es solo que no puedo hacer eso. No puedo aprovecharme de ti de ésta manera, no está bien. Necesito conseguir un trabajo, tal vez volver a…" y ahí la paré.

"Oh, no, tu no vas a volver a trabajar ahí, y cariño, tú no estas aprovechándote de mi. Si alguien acá lo está haciendo, ese soy yo." Le dije dándome cuenta que tal vez eso era lo que estaba haciendo aunque mis intenciones eran nobles en el fondo.

"¿Bella, tu te das cuenta que esto es más que solo sexo para mi, y que quiero más que solo eso?" Bella sacudió su cabeza mientras sollozaba.

Tome su barbilla entre mis dedos y subí su mirada para que se encuentre con la mía. "Tú siempre fuiste la chica más linda de la escuela, ¿lo sabias?" sus ojos se abrieron y su cabeza esta a punto de ser sacudida de vuelta en un no, yo le sostuve la cara quieta.

"Lo eras y lo eres. Por Dios, Bella, Si no hubiese sido tan estúpido, te hubiese pedido una cita, y te hubiese hecho sentir lo especial que eres. ¿No entiendo como es que fui tan cobarde?" Siempre sentí que ella era especial de alguna manera, pero lo ignore mientras perdía mi tiempo con chicas como Jessica Stanley. "Creo que tiene que haber una razón para que hayamos terminado juntos, ¿no es así dulzura?" Ella simplemente se encogió de hombros.

"Por favor, háblame" Le suplique moviendo mi mano de su cara a su espalda. "Dime que quieres, Bella." Sabía que le daría lo que fuera.

"Siempre te quise a ti" Ella declaró y dejó la frase entre nosotros. Estaba rebosante de alegría.

"Puedes tenerme, Bella. Soy tuyo. Solo esta conmigo."

"No puedo, no puedo simplemente ser tu prostituta." Ella dijo y aparto la mirada.

"¡Bella Swan! ¡Mírame!" giró su cabeza en mi dirección con sus ojos abiertos. "Mira, creo que nunca sentí que tu fueras una prostituta para mi, y si escucho que vuelves a llamarte de esa manera!" Tuve que controlar mi enojo, mi respiración se había vuelto pesada y agitada. "Solo no hagas eso. Yo te respeto tanto, entiendo por que tuviste que hacer lo que tenias que, pero yo te estoy ofreciendo una salida. Solo déjame pagarte los estudios, se mi chica, Bella. Solo ámame; ¡te necesito tanto!"

"Ni siquiera me conoces, Edward. ¿Por qué quieres saltar dentro de una relación y pagar la escuela a una extraña?" Bella negó y aparto la mirada después de darme una desvalida.

"¿Por qué Edward?, ¿por qué fuiste a buscar sexo?" Me preguntó escaneándome detalladamente. "¿Eres hermoso, exitoso, fuerte, ¿por qué?, Edward, podrías tener a quien tú quieras"

"Eso no es verdad Bella. Eso nunca fue verdad." Me levante y me saque la ropa. Bella se aparto para hacerme lugar y poder unirme a ella. Era momento de que hablemos. Envolví mis brazos en torno a ella, y saque el tapón con mi pie, y abrí la llave de agua caliente para rellenar la tina. Bella permaneció callada y recostada sobre mi pecho.

"Bella, mi familia esperaba tanto de mi, y eso no es solo la presión que tenía como la que tengo todavía." Bella tomo una de mis manos entre las suyas y la sostuvo fuerte, apreciando mis largos dedos.

"Bella, nunca busque ningún tipo de prostitución hasta que llegue a tu apartamento. Tú eras mi primera vez, haciendo algo que me gustaba. Lo hice por…desesperación." Me escuchaba atentamente, y de vez en cuando giraba para darme un beso rápido.

"¿Desesperación?" pregunto confundida. "¿Por qué estabas desesperado? Tu siempre tuviste chicas en la secundaria, siempre que quisieras… ¿no es así?" Sonaba celosa y no sabia por qué.

"Seguro, se podría decir que había muchas voluntarias." Me encogí de hombros mientras veía como jugaba con mis manos. "Solo que no podía encontrar lo que necesitaba. Nunca encontré la conexión que tengo contigo, que me sorprendió al principio."

"¿Por?"

"¿Por qué? ¿Por qué, Bella, normalmente no puedo durante el sexo normal? Ella pareció dudar antes de responder.

"¿Hay algo mal contigo?" pregunto, y yo reí.

"No, no realmente. Solo prefiero algo más estimulante que lo que las personas normalmente tienen. No se bien por que, siempre fui así."

"Ah. ¿Entonces realmente te gusta el tema de la esclavitud?" Claro que si. Pero claro, eso cambio cuando la conocí, en cierto grado. Aquella acción de criticar que yo siempre tenía sobre ella en la escuela, que el sentimiento de ella es el que uno necesita. Esto definitivamente había sido verdad, cuanto tiempo he desperdiciado, pensé y me reí.

"Amo esas cosas, para ser honestos, ¿como te sientes al respecto?" Ella rió nuevamente y le hice cosquillas en su costado haciendo que se retorciera y largara una risita.

"Realmente no se mucho del tema, pero puedo entender por que es divertido a veces."

"Entonces, por que me elegiste para hacerlo conmigo en nuestro contrato?" Pregunté afectado que fui emparejado con alguien realmente inexperto.

"No lo se, algo me decía que tenia que intentarlo, entonces mentí y dije que lo podía hacer. ¿Es eso algo tan malo?" di un largo suspiro.

"Si, Bella, en cierto grado es algo malo. Podrías haber salido lastimada y no entender que es lo que sucedía. De todas maneras, el camino desde allí, ahora estas a salvo conmigo."

"¿Lo estoy?" Me preguntó girando su cuello para mirarme. Capture sus suaves labios.

"¿No confías en mi?" Respire profundamente y apoyé nuestras frentes.

"No, confío en ti más que en nadie, lo hago pero… ¿vas a querer seguir haciendo esas cosas que te gustan?"

"Me encantaría Bella, solo si tu quieres." Pareció pensarlo por un largo tempo antes de responder.

"Edward, creo que haría cualquier cosa que me pidieras, ¡lo que sea para hacerte feliz!" fruncí el seño.

"Bella, lo que me haría feliz, para ser honestos, eres tu y…ser mi novia."

Ella sonrió y asintió repetidamente. "¿Me dejarías pagarte los estudios también, así de esa manera no tienes de que preocuparte?" Sabia que me haría luchar en esta ultima parte.

"Edward, todo esto es muy confuso, quiero estar contigo, quiero ser tu novia, pero si me estas pagas para tener sexo es raro, y tu pagándome los estudios, se siente mal."

"Creo que lo dos estamos haciendo esto mas complicado de lo que realmente es. Primero y principal, me preocupo mucho por ti, yo quiero una relación. También quiero que vayas a la universidad, no somos completos extraños, Bella. Creo que lo que te estoy preguntado acá, aunque estamos retrocediendo un poco, es si me dejas que me ocupe de ti, por todo lo que me diste. Tu amor, sexo, amistad, cariño, aguantando mis elevadas hormonas. Todo. Solo necesito que sepas que eres todo lo que siempre quise y necesite, y comencemos a construir a partir de ahí. No diría que te estoy pagando por sexo. Esto seria los dos preocupándonos por el otro. Eso es todo."

Bella parecía preocupada. "Mira, digamos esto por ahora. Yo quiero que vivamos juntos, que seas mi novia. Todo lo que pido es que seas abierta y me dejes mostrarte lo que puedo hacer, y como puedo hacerte sentir. Podemos explorar juntos, no es necesario que sea perfecto o normal. Solo tiene que ser lo que queramos que sea. Si no te gusta el sexo, podemos quedarnos con lo normal, pero bella, te necesito y me es muy difícil expresar por qué. Solo intentémoslo ¿si?"

"Lo voy a intentar." Dijo y yo la abrace suavemente.

"Mira, yo no soy experto en nada de eso, pero que quede claro lo que me gusta, pero que contigo no lo necesito. Me encanta hacer el amor contigo, me enciendes naturalmente y eso significa muchísimo. Todavía lo deseo Bella. Si solo confiaras en que podemos hacer esto juntos. Se que juntos lo haremos muy bien. Aunque me siento egoísta pidiéndote todo esto, te prometo que te voy a cuidar, que me aseguraré que estés en la universidad, y por supuesto puedes negarte a dormir conmigo, no es una obligación. No es necesario que definamos esto. Mis sentimientos por ti son tan fuerte."

"Yo también quiero esto, Edward, no te preocupes, quiero hacerte feliz. Lo haremos, pero con una condición."

"Cualquiera amor." Le dije sosteniéndola entre mis brazos al tiempo que me daba cuenta ante el hecho de que era mía, aunque los perímetros no estén definidos.

"Quiero devolverte algún día el dinero, cuando termine los estudios."

"Oh, no Bella, la devolución eres tú. No tienes idea de lo que significa que hagas esto." Bella giro sobre mi regazo para enfrentarme, colocando sus delicados brazos alrededor de mi cuello y mirándome a los ojos.

"¿Edward, crees que algún día puedas amar a alguien como a mi?" le sonreí sacudiendo la cabeza.

"No lo ves, ya lo hago." Me sonrió y apoyo su cabeza sobre mi hombro, depositando pequeños besos allí. Tenía la sensación de que ella no creía que la amaba realmente. Solo tendría que mostrárselo todos los días.

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(*1) Es una especie de pomada que se unta en el pecho, sirve para la garganta y la tos.

Cap Sin Editar!

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Lo siento tanto. Pero tuve mil problemas que no vale la pena poner aquí y aburrirlas, total lo importante es el capítulo.

Denle las gracias a Marylouu, quien me ayudó con la mitad de este capítulo, sin ella habría tardado mucho más porque yo tenia un bloqueo terrible y a penas podía traducir una frase. Así que Marylouu… MIL GRACIAS! Eres un amor linda!

Quedan 9 capítulos para el final. Comienzo nuevamente las clases mañana, luego de nada de vacaciones, pero tengo muy pocas clases así que actualizaré al menos una vez por semana.

Mil Besos.