Los momentos que siguieron fueron puro silencio.

"Vamos, tienes que hacer algo. No te puedes quedar aquí paralizado." Soul se regañó a sí mismo. El silencio en el apartamento le recordaba a aquellos momentos tan agonizantes en una batalla, el punto clímax en el que Maka y él dudaban de sí mismos contra un adversario poderoso. En momentos así, en momentos en los que se requería acción inmediata, había sido la reacción rápida de su meister lo que siempre los salvaba. Y él… solamente ella era capaz de llevarlo a la acción.

"Bueno, Soul. Es el momento de tu gran gesto romántico." Soul se levantó del sofá con gesto abatido. Maka le había explicado ese concepto muchos meses atrás. Era una técnica típica de comedias románticas de esas de las cuales se burlaban juntos, esas que veían siempre cada San Valentín de manera "irónica". En el último momento siempre el protagonista masculino salvaba el día o detenía un avión, paraba la boda, y se declaraba en el último segundo.

Cuántos minutos habrían pasado? Diez? Veinte? Ella ya debía de estar en su cita y nunca le había dicho dónde exactamente era. Todo lo que quedaba era esperar a que volviese. Y esta vez… esta vez no iba a dejar que el momento pasase.

Por primera vez pensó en una manera de decir todo lo que sentía, de practicar sin sentirse estúpido.

-Tengo que decirte algo, Maka.-Empezó en voz baja.-Yo…

Pero las palabras no terminaban de salir de su garganta. El amor que sentía por ella, ese cariño que había nacido de años de ser su compañero, de darlo todo por ella, era simplemente algo muy grande para poder describirlo en palabras. Por eso era que una parte de él pensaba que ese anónimo debía de ser un hombre muy falso. Qué podía decirle a Maka en verdad? Me gustas? Te quiero? Te amo? Parecían frases tan banales para describir la relación entre ellos que Soul Eater se sintió estúpido tan sólo considerándolas.

Debía de salir? Tal vez si caminaba por los restaurantes típicos de Death City (a esos en los que podías ver a parejitas compartiendo besos que normalmente le daban náuseas), encontraría a Maka y a su cita. A Maka con su vestido y su maquillaje que la hacía ver mayor de lo que era, y su sonrisa para alguien que no era él. Y entonces qué? Se lo diría ahí mismo?

Soul caminó hasta la puerta de entrada. Sabiendo que era ahora o nunca, tenía que actuar de impulso o sino corría el riesgo de perder no sólo a su meister, pero a su mejor amiga, la persona que definitivamente no quería compartir con nadie más nunca.

Se detuvo un segundo en la entrada. Y justo en ese momento, el pomo de la puerta se movió.

-Oh.-Maka se ruborizó por su cercanía. Era claro que al abrir la puerta no se había esperado encontrarse a su compañero de piso a menos de un palmo de distancia.

Soul la contempló atónito. Ella era justamente la última persona que había esperado ver. Y a la misma vez su corazón dio un salto.

-Ya re…regresaste?-Se sorprendió de encontrarse súbitamente nervioso. Ugh. Eso no podía significar nada bueno. Estaba perdiendo su coolness a pasos agigantados. "No metas la pata, no metas la pata" intentó convencerse a sí mismo, cómo si alguna vez eso le hubiese funcionado.

Maka asintió levemente.

Soul no sabía leerla. Muchas veces había podido intuir cómo se sentía su compañera. El hecho de ser arma y meister les ayudaba en ese aspecto. Sin embargo, ahora Maka parecía ser un mejunje de sentimientos contradictorios y confundidos, muy probablemente parecidos a los que él mismo sentía.

-Por qué volviste tan pronto?-Soul preguntó más coherentemente.-Qué pasó?

Maka lo miró en silencio, justo antes de posar su mirada sobre el suelo. Soul tuvo un mal presentimiento. Qué había pasado? Aquella Maka que se le presentaba era muy distinta a la de unos minutos antes. Toda su determinación había sido suplantada por una incertidumbre que lo asustó muchísimo de pronto.

-Maka… si es por lo de antes… Te ves bien, no tienes por qué preocuparte.

-No, no es eso.-Contestó con suavidad. Y su voz tenía un tono desconocido para él, que le inquietó pero no le resultó del todo desagradable.

-No se apareció?-Soul le preguntó indignado.-Ese bastardo…

Si ese estúpido anónimo no se había parecido debía de ser en definitiva un mayor imbécil de lo que Soul había imaginado.

-No, Soul.- Y entonces sonrió y para Soul aquello fue como una luz de esperanza.-Sólo… no se siente correcto.

Qué no se sentía correcto? No lo sabía, pero él no iba a ser quien lo cuestionase. Sintió una calidez inigualable inundaba cada centímetro de su ser mientras Maka lo envolvía con sus brazos. Sintió a su meister escondiendo su cara entre su pecho y casi automáticamente sus brazos la rodearon, sabiendo que no quería soltarla.

-Estás bien?-No podía evitar estar un poco alarmado y preocupado por su compañera.-Maka, qué pasa?

Su cercanía era intoxicadora. De pronto Soul podía sentir cada respiro y cada temblor de su cuerpo, podía sentir su corazón latiendo rápidamente contra el suyo, podía sentir su alma muy muy cerca. Más cerca de lo que nunca había estado. Podía acostumbrarse a esto, podría fácilmente dedicarse a aquello por un buen rato.

-Tengo que decirte algo.