Disclaimer: Naruto no es mío. Todos los derechos reservados a Kishimoto Masashi

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Cama roja


"Suave es su tacto en tu sien,
Puedes vivir de él.
Roja es letra de su ley,
Rápido anochecer.
Fuego que germina
Al rescatar la ira del mortal.
Viento que transporta la verdad,
No dejarás de odiar".

Odio - Stravaganzza

09. Violento

Le agarré las muñecas y la arrimé a la pared con fuerza. Ella se quejó, chilló; gritó que me apartara de ella, que no la dañara.

Mira que se lo había dicho veces esa noche: Que no intentase escapar, que vendrían consecuencias; pero ella no cesó en sus intentos y entonces se lo hice.

Me había prometido a mí mismo no ser violento ni grosero con ella mientras la violaba en aquel callejón, pero es que ya no podía reprimirme más. Entonces empecé a ser desconsiderado: La besé y le mordí el labio con fiereza, dejando que la sangre fluyese. Lloró cuando le puse mi navaja en la garganta, como una niña asustada de sus terrores nocturnos.

Me reí cuando me rogó que la dejase en paz; de hecho casi me partí de la risa.

Le rajé la ropa y se la quité de un manotazo, toqueteé sus pechos y los lamí mientras ella lloraba silenciosamente. Sostenía mi navaja en una de sus tetas.

¡Me encantaba mi hobby, de verdad! Estaba obsesionado con esa chica desde hacía dos años y finalmente era mía.

Rajé entonces la tela de sus pantalones y le bajé las braguitas para que se conservaran intactas. Me gustaba llevarme trofeos de mis víctimas; ella no seria mi excepción.

Me bajé los pantalones y saqué mi pene. La penetré bruscamente, levantándole una pierna, la abofeteé, la corté en varios sitios, y cuando finalmente me acabé en ella aún me quedaba algo que hacer: cojí mi afilada navaja y le corté.

El chillido de dolor fue música para mis oídos.

Justo entonces las sirenas me alertan de que los coches de policía ya están aquí; parece que al final me han pillado, "y con las manos en la masa" pensé viendo a mi dulce e inocente víctima desangrándose.

Ahora estoy encerrado aquí, en este manicomio. Ella viene a verme cada día y cada vez tengo más ganas de acabar con lo que empecé: la violé, le corté el clítoris, pero me faltó la yugular y dejar que se desangrase.

Lástima que un tiro en la cabeza me dejó en estado casi vegetativo.

En este momento la muy zorra esta aquí; hoy parece que la han dejado pasar a mi habitación.

Espera, ¿qué es eso que lleva en la mano?

-¿Te ríes ahora? -Me dice, mirándome con sus ojos grises. Me enseña lo que lleva entre sus dedos-. ¿Qué dices, eh?

¿Un cuchillo?

Oh, no, Dios, ¿qué hace?

¡No, eso no!

¡Mi polla no!


Nota: ¡Uno nuevo, para compensar! Espero que os guste esto, faltan siete capítulos más para acabar ;) Gracias por leer, enserio.

Agradecimientos a: DarkAmy-chan, NejiHien, Artemisav, Ridesh, Harukauzaki y Girl-Darkness.