"Duvet"

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Autora: Vejibra Momiji (Lady Padme Naberrie)
Pareja: Sasuke/Sakura
Palabras: 817
Sinopsis: "Ella está destinada a morir y no hay nada que puedas hacer para cambiarlo"
Rating: T.
Disclaimer:
Derechos Reservados a Masashi Kishimoto. La historia no tiene fin de lucro tan solo es por entretenimiento.


REGLA UNO
No interfieras con su destino. Está destinada a morir.


"Aunque somos nuestro propio tiempo, a veces somos el tiempo de otros y otros son nuestro tiempo,
a veces sin quererlo, a veces queriendo, a veces durmiendo, a veces despiertos."-

Doménico Cieri Estrada

Prologo.-

La canción en la radio resonaba animosamente mientras en la esquina derecha de la habitación la televisión se mantenía prendida en un canal de noticias que por el ruido de la radio difícilmente podía ser escuchado.

En el suelo alfombrado se encontraban una serie de revistas tanto viejas como nuevas, todas tiradas por alrededor de la habitación mientras la ropa femenina –faldas, chaquetas, medias y blusas con encajes- se amontonaba sobre la cama.

Por la ventana se podía observar el centro de la ciudad de Tokio, cruzando el amplio puente que llevaba hacia ahí. Era la habitación de una adolescente como cualquier otra, llena de recuerdos, música y sobre todo vida.

En medio del tumulto de cosas, un par de pies descalzos caminaron pasando por la ropa sucia en el suelo y se dirigieron hacia la ventana. La joven con manos delicadas y uñas pintadas de verde cerró la ventana así como las cortinas para cambiarse.

Regresando a su cama, tomó un par de medias de color rosa de uno de los cajones de la gaveta que se encontraba cerca. Pasando una mano por el cabello rosa pálido, la joven se levantó para ir a su armario frente a su cama, abriendo el primer cajón saco una pequeña blusa de color blanco con el estampado de una mariposa púrpura en el centro, finalmente era la blusa adecuada que combinaba con su falda plisada de color negro y sus botas.

Una vez que estuvo lista, la muchacha se observó en el espejo un instante, sonriendo se guiñó un ojo y dio media vuelta hasta su escritorio apagando la radio y también la televisión, mientras tarareaba la canción de moda del momento.

Con presura salió de su habitación, apagando la luz y cerrando la puerta tras de si.

—¡Voy a salir, Oni-chan! —gritó a lo largo del pasillo, le hablaba a alguien que se encontraba viendo televisión en la habitación contigua. Sin obtener respuesta alguna, la joven bajo las escaleras y finalmente salió de la casa.

El silencio finalmente reino en el hogar.

En su habitación, el único sonido que hizo eco fue el inconstante "tic-tac" del reloj con forma de gato colgado en la pared. En aquellas sombras, la tenue luz neón de la ciudad iluminó los pósters de mangas, artistas contemporáneos y otras cosas más que estaban pegados en todas las paredes mientras los osos de peluche sobre la cama parecían sonreír con ternura a la nada.

En un reflejo rápido en el espejo, como una ráfaga, se divisó en los ojos oscuros y ciegos de los juguetes. Las cortinas pálidas se movían lentamente al compás del viento que provenía de la ahora ventana abierta.

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La muchacha de ojos verdes sonreía animosamente, cada gota de su ser brillaba de emoción. La salida junto a sus amigos había sido la mejor cura a los problemas que afrontaba algunas veces. Además en compañía de su mejor amiga y su grupo de amigos, se sentía segura para ser ella misma.

Sin embargo, por unos segundos su sonrisa se borró, especialmente en el instante que una brisa helada sopló con fuerza provocando un escalofrío sobre su cuerpo. Con cuidado se cubrió con sus brazos, el cabello largo y rosa se movió estrepitosamente alrededor de su rostro.

Tenía la extraña sensación de que alguien la observaba.

Entonces la expresión aterrorizada de sus amigos al otro lado de la calle llamó su atención, gritaban algo que no podía comprender. No hasta que fue demasiado tarde. Aquellos fueron los segundos más lentos que pudo vivir. Todo parecía girar en cámara lenta a su alrededor mientras aterrorizada observó como un camión blanco que había perdido el control se acercaba estrepitosamente hacia ella.

Sus ojos verdes divisaron el terror en la mirada del conductor, era demasiado tarde para que se detuviera.

Ella...

Ella iba a morir.

Entonces el sonido rechinante de los frenos seguido de un golpe seco y estridente hizo eco en sus delicados oídos a la par que se arrodillaba por instinto al instante que golpe fuerte y un dolor agobiante la hacía caer contra el pavimento al otro lado de la esquina.

Por un instante pensó que había muerto, no obstante el intenso dolor que tenía en la pierna le hizo abrir los ojos. Estaba sangrando por la caída agresiva, pero estaba viva. Pese a ello, en aquellos segundos en los cuales el tiempo finalmente se detuvo, la imagen clara de una sombra alta que estaba parada junto a ella quedo grabada en su memoria. Jamás olvidaría los ojos rojizos y sangrantes que parecían reflejarla.

Extendiendo su mano intento alcanzar aquella misteriosa figura pero su atención se desvió, unos segundos, a los gritos desesperados de sus amigos en la distancia. Pronto entre un mar de confusión y dolor que comenzó a arremolinarse a su alrededor, lo último que vio fue que la sombra desaparecía antes de sucumbir a la oscuridad.


"Si hubiera un segundo dónde pudiera encontrarte, sería en otro mundo,
dónde no me conocieras, no supieras quiénes somos,
no me olvides, no me busques..."

"Es demasiado tarde."


Continúa...


Notas:

Empiezo con un fanfic muy extraño influencia por la grandiosa canción de Boa "Duvet". Puede ser un poco extraño al principio y aunque parezca ser un mundo alterno, no lo es, tiene un poco de ambos universos que se aclararán my pronto. Muchas gracias por leerme :D y los comentarios son bienvenidos :D.

¡Hasta Pronto!