Hola a todos, este es el primer fic que subo de este anime sin embargo les prometo que no será el último, espero que disfruten de esto tanto como lo he hecho yo al escribirlo, aquí les dejo el primer cap.

DISCLEIMER: Los personajes de Strawberry Panic no me pertenecen sólo los ocupo para crear una nueva historia sin fines de lucro.

CAPITULO 1

Caminaban tranquilamente disfrutando del fin de semana, observaban las hojas rojas, no llevaban ninguna prisa en su caminar, el sol hacía brillar aquella majestuosa cabellera plateada, sus manos entrelazadas dejaban claro el amor que sentían, paso a paso se acercaban a un lugar lleno de recuerdos dolorosos en algún momento pero ahora podían ser expresados, cada vez se volvían menos dolorosos y más borrosos, la casa de verano ya se veía a la distancia, decidieron detenerse unos instantes a observar el paisaje que se alzaba ante sus ojos. Un fresco viento otoñal acarició sus rostros sonrientes, sus respiraciones acompasadas, acopladas la una a la otra como si de almas gemelas se tratara, reanudaron su camino para llegar a la casa.

- Hemos llegado. ¿Me harías el favor? – Shizuma se hizo a un lado dejando que la pelirroja avanzara para abrir la puerta, la llave ahora siempre colgaba de su cuello, porque no sólo era la llave de una casa sino también la llave del corazón de Shizuma.

- Claro. – Con un pequeño chirrido la puerta cedió, entraron despacio. – Shizuma… ¿Aún te duele venir aquí?

La respuesta tardó en llegar pero Nagisa esperó pacientemente dándole tiempo a su novia para pensar.

- No, me trae muchos recuerdos pero ya no me duele, estoy contigo y eso me hace muy feliz.

- Pero…- No pudo completar su replica puesto que sus labios fueron sellados por los de su pareja.

- La primera vez que vinimos no pude evitar mostrarte mis sentimientos, era la primera vez que venía desde la muerte de Kaori, me dolió demasiado ver su cuarto y verte en medio de ella…al principio – Shizuma bajó la cabeza. – me recordabas mucho a ella, por eso te buscaba, necesitaba ver tus ojos, revivir un poco mis recuerdos, cuando te veía creía que ella estaba viva. – Guardó silencio unos segundos para seguir con su historia. – No me siento orgullosa de eso pero…poco a poco te fui conociendo, me mostraste tener un carácter diferente, ser alguien especial, dejaste que mi corazón se abriera de nuevo eliminando las comparaciones entre Kaori y tú.

- Yo…no debí preguntar eso. – Nagisa se mostraba apenada por haber removido recuerdos en la otra chica.

- No te preocupes, ven. – Shizuma la tomó de la mano caminando hasta llegar a la sala. - ¿Recuerdas la primera vez que nos vimos?

- Sí. – Un sonrojo bastante notable invadió su rostro al recordar como se había golpeado con su mochila al tropezar.

- Hay algo que aún no entiendo. – El rostro dudoso de la pelirroja le incitaba a continuar. - ¿Por qué te desmayabas cuando estaba cerca de ti? Bueno lo hiciste un par de veces después de quedarte inmóvil. ¿Me tenías tanto miedo?

- No era miedo, nunca te tuve miedo. Era tu culpa.

-¿Mi culpa? – Shizuma sonreía traviesa esperando la respuesta.

- Sí, tu culpa, Cuando me mirabas a los ojos me hipnotizabas, tus ojos tienen un poder especial, hacen que te pierdas en ese hermoso color esmeralda, tu belleza también influye en eso, te hace sentir nerviosa quieras o no y por último saber que eras Etoile influyó.

- Así que mi mirada te hipnotiza. – Shizuma se acercó lentamente a ella, con una sonrisa seductora, la tomó por la cintura, la observó directamente a los ojos intentando causar ese efecto nuevamente.

- No vas a conseguirlo, ya no funciona. – Sus rostros estaban sólo a centímetros de distancia.

- No importa, ya no lo necesito. – Acortaron la distancia. – Tengo todo lo que quiero para ser feliz. – Se unieron nuevamente en un beso lento y apasionado, disfrutando la calidez de la otra, la pasión intentaba salir de ambos cuerpos hasta conseguirlo.

El sol hacía su lenta aparición por el horizonte, alumbrando las hojas de los arboles hasta llegar a la cama donde yacía la hermosa pareja, Nagisa fue la primera en despertarse, Shizuma aún se encontraba dormida, su rostro reflejaba tranquilidad, paz y una gran felicidad, la pelirroja no pudo evitar la tentación de acariciar suavemente ese rostro, sus dedos delinearon los labios, acariciaron las mejillas y recorrieron la línea de la mandíbula, la peli plateada soltó un pequeño suspiró aún sin despertar.

- No tienes idea de cuanto te amo. – Susurró. – No quiero perderte, lucharé por ti siempre. Eres lo más importante que tengo, me siento bien entre tus brazos, me siento en casa, me siento amada como nunca antes. – Se acomodó nuevamente en el pecho de su ojiverde para caer nuevamente en un profundo sueño. Una caricia sutil la despertó.

-Lo siento, no quería despertarte. – La voz de Shizuma sonaba dulce, su mirada estaba cargada de ternura.

- Que bueno que lo hiciste, prefiero verte a dormir. – La mirada esmeralda y la marrón se unieron en una sola. – Shizuma… prométeme que pase lo que pase nunca dejarás de amarme, que nunca me olvidarás.

- Te lo prometo. Nunca dejaré de amarte y tampoco te olvidaré. Siempre estaré a tu lado, te protegeré de todo, aunque muera por ello.

- No digas eso, no puedo imaginar el perderte. Tú y yo estaremos juntas siempre, es una promesa. – Se mantuvieron en silencio.

- ¿Qué quieres hacer? – Shizuma se sentó en la cama para poder acariciar suavemente los cabellos de la otra joven la cual se recostó en sus piernas, le encantaba tenerla junto a ella, sentirla cerca.

-Por mí podríamos quedarnos así todo el día. – Nagisa mantenía los ojos cerrados disfrutando de las suaves caricias.

- Creo que no sería tan buena idea o jamás te dejaría salir de esta habitación. – Las palabras de Shizuma ocultaban un toque de picardía que la chica en sus piernas pudo notar, se sonrojó un poco causando la risa de la ex – Etoile.

- No te rías, aún no me acostumbro a tus insinuaciones.

-¿Aún no te acostumbras a esto? – Shizuma bajó un poco la cabeza para besarla mientras una de sus manos bajaba para acariciar el suave abdomen comenzando a deslizarse peligrosamente hacia abajo.

- ¡SHIZUMA! Ya entendí, no es buena idea. – Nagisa salió corriendo de la cama con dirección a la ducha mientras la ojiverde se reía.

Si les ha gustado por favor dejen un RR y si no también háganmelo saber, se que aun me falta para llegar a ser una gran escritora, por eso no escatimen en decírmelo.

Gracias por leer esta historia.

Nos veremos pronto.