Capitulo 5

Hinata recobraba la consciencia poco a poco. Antes estaría de pie a los escasos minutos; pero ahora…la falta de costumbre se dijo.

Se encontraba apoyada en una superficie rugosa, un árbol, notaba el sol del atardecer bañando su rostro, una suave brisa acariciaba su cuerpo, refrescando la entreabierta capa.

- ¿Te encuentras mejor? -la dulce voz de Yuura hizo que abriera los ojos. Miró a la preocupada chica y se dio cuenta de que no llebava la máscara. Sonrió.

-Si, no te preocupes-se levantó, desconcertada observó que lo que creía un atardecer era en realidad un amanecer -¿Cuánto llevo…?

-Puesssss…-se llevó la mano a la sien- tres me llevo dos…-Yuura sonrió- unas 10 horas.

Hinata se estiró, momento en el cual su estómago decidió manifestar su hambre con un sonoro gruñido. El rojo volvió a la cara de Hinata.

-¡Su….sumimasen!

Yuura solo sonrió; inundando el bosque con su cristalina voz.

Tranquila-esta se agachó y empezó a rebuscar en su bolsa, haciendo salir por los aires kunais, pergaminos, bombas, libros, fotos y revistas por igual.

-Los tenía planeado.

Hinata se agachó y recogió unas fotos. En una de ellas se veia a la muchacha, con diferentes trajes en diferentes situaciones. En una salía con la capa y su martillo, en pleno ataque; en otra estaba con un precioso vestido verde del brazo de un alegre Miyoshi, con un risueño Yahoi de fondo. Hanata buscó con la mirada; pero no pudo encontrar ninguna de Naruto.

-¡Aquí! - Una exultante Yuura mostró su risueño rostro con un par de fiambreras de un verde apagado. Se sentó en el suelo, mientras reía.

Hinata se sentó al lado mientras Yuura abría las fiambreras que revelaban un contenido que hizo que a Hinata casi se le saltaran las lágrimas. Arroz con salmón ahumado, sushi, sashimi y pulpo, trozos de pollo con especias y rollitos de huevo…asombroso.

Entre las dos dieron buena cuenta de las fiambreras, un visto y no visto. Las estaban lavando cuando aparecieron los restantes miembros del grupo de Naruto….con él en cabeza. El rubio sonrió al verla.

-¡Hinata! Veo que te encuentras mejor

-Si-si, gracias a Yuura-musitó la Hyuga algo azorada.

-Eso es bueno-dijo Yaoi- porque debemos….oh mierda.

-¿Qué ocurre? -preguntó extrañada. Miró a Yuura; pero esta tenía otras cosas en qué pensar.

Se encontraba muy ocupada besando apasionadamente a Miyoshi; abrazándolo; quitándole la camiseta…Hinata decidió que lo mejor que podían hacer era irse. Se levantó.

Miyoshi despedía sensaciones, contradictorias, pena, amor, odio, deseo….era como si no dejase de gritarlo en la mente de Hinata. Oyó algo así como "me he olvidado los kunais" a un alegre Yahoi quien desapareció rapidamente.

Narato agarró a Hinata de la mano y dijo algo así como: "Por favor no te desmayes ahora" delicadamente la sacó de la escena, en el mismo momento en el que Yuura se quitaba los pantalones.

-No ocurre muy a menudo-decía Naruto-pero cuando pasa, lo mejor es irse cuanto antes, por que si no…

-Naruto-kun- leinterrumpió la Hyuga- ¿Por qué?

-¿Qué? -el rubio se volvió y miró a Hinata de cerca; demasiado cerca para la Hyuga- ¿Por qué que?

-¿Por qué te fuiste, Naruto? -Hinata le miró a los ojos. El momento de la timidez había pasado.

Naruto se entristeció, sabía que este momento llegaría, se sentó a la sombra de un gran árbol.

- Es complicado de explicar- la Hyuga se sentó a un prudente distancia y escuchó.

-Vamos chico-le instigó el kyubi-es hora de sincerarse

-Si…-miró a Hinata y empezó a hablar, sin omitir detalle, desde la misión de rescate fallidfa, su conversación con el kyubi, su unión y la despedida del hospital.

-Me dolió mucho irme de esa manera Hinata-confesó el rubio un poco ¿azorado? - pero más me dolió lo que te dije…

-Naruto-kun…

Se encontraban cerca….muy cerca sus corazones latían acompasados, sus respiraciones igualadas, el momento perfecto pensó él.

El gran momento-pensó ella.

Sus bocas se encontraron, torpemente, pero con mucha ternura y ambos se unieron en uno solo, en las profundidades del bosque, bajo la sombra del gran arbol, armonizados con los sonidosde la naturaleza y del amor.