Crónicas de Muertos Vivientes

Capítulos:

"La vida después del brote"

"Continúa la peregrinación"

"Segundo Brote: Nuevo virus"

"Llegada y Traición"

"Noche de los muertos/Amanecer de los vivos"

Personajes principales:

Juan Carlos: 20 años, Puebla, sobreviviente del "Brote"

Dayana: 19 años, Puebla, sobreviviente del "Brote"

Josué: 18 años, Atlixco, sobreviviente del "Brote"

Dalia: 19 años, Puebla, sobreviviente del "Brote"

Lilia: 18 años, Huaquechula, huérfana desde la infancia

Miriam: 21 años, Matamoros

Manuel: 19 años, Matamoros, hermano menor de Miriam

Israel: 23 años, Matamoros, Soldado

"Cerbero": Un perro callejero encontrado en Matamoros

*Algunos otros personajes irán apareciendo en la historia

*Esta historia es una continuación de "Mi apocalipsis", pero no hace falta haberla leído

"La vida después del Brote"

25/Febrero/2010

Juan Carlos y Josué viajaban al lugar donde habían pasado su infancia, acompañados por Dayana y Dalia, había pasado medio año desde que empezó la pesadilla, ese lugar se llamaba La Venta, era un lugar apartado de la sociedad, sería seguro vivir ahí ya que no había muchas personas, además los zombis debían de estar muy débiles después de tanto tiempo en esa zona.

Pasaron a traer provisiones en un crucero entre dos poblaciones, había una tienda abandonada a la que entraron sin problemas, tomaron lo básico: Comida enlatada y agua embotellada, llenaron sus mochilas y se prepararon, les faltaban 3 horas aproximadamente para llegar.

Al pasar por un poblado cercano, escucharon un grito de mujer.

Josué: -Vamos, quiero divertirme un poco-

Dayana: -De verdad has cambiado Josué, esto no solía divertirte-

Carlos: -De acuerdo Josué, ve a investigar-

Dalia: -Ten cuidado-

Josué se perdió de vista al doblar la esquina, al poco rato regresó corriendo y gritando:

Josué: -¡Huyan!-

Dayana: -¿Qué sucede?-

Josué: -¡Más zombis!-

Todos prepararon sus armas, de la esquina empezaron a surgir alrededor de 20 zombis, empezaron a disparar, derribándolos uno por uno, ya tenían bastante experiencia en el asunto. Finalmente cayó el último.

Josué: -Pan comido-

Dalia: -¿Quién gritó?-

Josué: -Una chava, vi que se metió a una iglesia, esta vez no pienso ir solo-

Carlos: -De acuerdo, vamos-

Caminaron, dieron vuelta a la esquina y ahí estaba: Una iglesia antigua, bastante descuidada y con muchos agujeros de bala en su fachada, sin duda, como resultado de una batalla.

Se acercaron hasta la entrada, abrieron y lo que vieron los sorprendió: Había bastantes cadáveres de personas en la iglesia, pero no se habían convertido en zombis, se habían reunido a morir ahí, tal vez esperando un rescate que nunca llegó.

Josué: -Que estúpidos-

Dalia le dio un empujón.

Dalia: -Ten más respeto-

Carlos: -¿Dónde estará esa chava?-

Vieron que una puerta se cerró, Dayana fue hacia el lugar y dijo:

Dayana: -Está bien, no somos zombis-

Chava: -Váyanse, déjenme sola-

Josué tiró la puerta de una patada antes de que los demás se dieran cuenta. Ahí estaba ella, llorando y asustada.

Josué: -Llorar no te va a servir de nada-

Chava: -¿Quiénes son ustedes?-

Dalia: -Yo soy Dalia-

Carlos: -Carlos-

Dayana: -Dayana-

Josué: -Y yo soy Josué-

Chava: -Me llamo Lilia-

Carlos: -Ven con nosotros si quieres sobrevivir-

Lilia: -Ni siquiera los conozco-

Josué: -Somos tu única esperanza-

Lilia: -De acuerdo, pero no confío en ustedes-

Todos salieron y retomaron su camino.

Lilia: -¿Adónde nos dirigimos?-

Dalia: -Un lugar llamado La Venta, ellos dicen que allá es seguro-

Lilia: -¿La Venta eh?-

Siguieron caminando, una hora después llegaron a un bachillerato, decidieron quedarse ahí porque la noche se aproximaba, entraron y se dirigieron a la dirección, cerraron y montaron una barricada.

Después de cenar, decidieron quién haría guardia primero, lo sortearon y le tocó a Carlos. Apagaron sus lámparas, todos se pusieron a dormir. Durante la noche Carlos vio siluetas en la calle, lo cual era algo usual después de tanto tiempo.

Mientras tanto, lejos de ahí, en las ruinas de Atlixco algo se movía entre los escombros, no se trataba de un simple zombi, era algo poderoso, más poderoso que los exterminadores que habían enfrentado meses atrás, era un Cazador. Estaba siguiendo el rastro de los sobrevivientes del "Incidente", había sido programado sólo para realizar dos funciones: Matar y sobrevivir.

26/Febrero/2010

Josué se despertó y preparó sus cosas, despertó a los demás, parecía tener prisa por llegar. Todos se prepararon y abandonaron el lugar. Caminaron una hora, estaban por llegar a La Venta, pero los sorprendió una jauría de perros zombis, se veían débiles y flacos, no habían matado a nadie en semanas.

Dayana: -Esto se vuelve cada vez más fácil-

Lilia: -¡Mátenlos!-

Josué: -Con gusto-

Les dispararon hasta derribarlos, sólo quedó uno y Josué se le acercó para darle el tiro de gracia.

Josué: -Trágate esto- le disparó en la cabeza -Sigamos-

Por fin llegaron, el poblado se veía sin vida

Josué: -Vamos a mi casa-

Carlos: -Después a la mía-

Corrimos hacia la casa de Josué, pero al llegar ésta estaba vacía, era lo más lógico, la infección se expandía más y más y parecía que nunca iba a ser contenida. Nos preguntamos si alguna vez encontraríamos a nuestras familias.

Carlos: -Ni hablar, no será necesario ir a mi casa, todo el pueblo está muerto-

Dayana: -¿Seguimos con el plan de instalarnos aquí?-

Lilia: -Pues este lugar está olvidado por dios, yo diría que es buena idea-

Josué: -Nos quedaremos un tiempo, lo que nos duren las provisiones que trajimos y las que hay en mi casa-

Dalia: -Está bien, a esperar a ver qué sucede-

4/Marzo/2010

Pasaron varios días, nada extraño había ocurrido, esa mañana Carlos se despertó temprano y se puso a pensar qué harían ahora, ¿acaso pasar el resto de su vida como nómadas?, claro que no, pero para que el virus se erradicara tenía que pasar mucho tiempo, eso suponiendo que fuera el único virus suelto y que ya no hubiera extrañas criaturas como las que batallaron meses atrás.

Aún conservaba una gran cicatriz en la pierna que el Exterminador le rasgó, fueron días difíciles, días dolorosos, además el virus corría por sus venas, era una suerte que sólo entrara en acción después de la muerte.

Miró a Dayana, que lo estaba abrazando, habían pasado por muchas cosas juntos, de repente ella se despertó.

Carlos: -Buenos días Day-

Dayana: -Buenos días Carlos- lo besó -¿Sigues pensando qué haremos ahora?-

Carlos: -Si, esto sigue siendo una pesadilla, aunque los primeros días de la infección fueron terribles, con todos esos zombis corriendo como lunáticos-

Dayana: -Si, es un alivio que ahora todos están débiles, o muertos-

Carlos: -Pero sólo los de ésta zona, en los lugares en los cuales el virus se está expandiendo, los zombis son rápidos-

Dayana: -Eso me hace pensar, si el virus no mata, ¿cómo es que aparecieron los primeros zombis?-

Carlos: -Los responsables de todo esto debieron de experimentar con varias personas hasta hacerlas zombis, tal vez después los liberaron en puntos estratégicos de Puebla-

Dayana: -Tal vez...-

El resto del día transcurrió normalmente.

Mientras tanto en Atlixco, en la zona militar, el cazador examinaba el lugar, encontró un esqueleto gigantesco que todavía tenía carne putrefacta y seca, tenía el cráneo atravesado por un bate...

Terminó de revisar el lugar y emprendió nuevamente su marcha, guiado por el olor de cuatro humanos.

10/Marzo/2010

La comida empezaba a escasear, era hora de elegir hacia dónde dirigirse.

Lilia: -¿Qué les parece la zona militar 25?, está a 34 kilómetros de aquí-

Dalia: -La última zona militar en la que estuvimos resultó ser un salón de reuniones para 9 exterminadores-

Lilia: -¿Te refieres a esos extraños humanoides?-

Josué: -Sí, los que acabaron con Fernando...-

Lilia: -Pero ésta zona es INMENSA, muchos soldados se encuentran ahí, escuché que era adónde iban a llevar a todas las personas evacuadas de las ciudades aledañas-

Dalia: -Pero Atlixco y Puebla están por lo menos a 45 kilómetros de ahí-

Lilia: -Bueno, si hay un lugar donde puedan encontrar a sus familias, tiene que ser ese-

Todos lo pensaron por unos momentos.

Josué: -De acuerdo, cuenten conmigo, aunque pienso que es una estupidez-

Dalia: -¿Por qué te has vuelto tan negativo?-

Josué: -No importa, será mejor prepararnos-

Carlos: -Está bien, será una larga travesía, ¿qué piensas Day?-

Dayana: -Adonde vayas, sabes que yo te sigo-

Dalia: -Genial, ¿partimos mañana?-

Todos contestaron que si, prepararon sus cosas durante el resto del día.

Mientras tanto, el cazador, ahora acompañado por otro, seguía en Atlixco, había permanecido más tiempo buscando sobrevivientes, encontró algunos ese mismo día.

Persona 1: -Fue terrible, pero logramos sobrevivir, todos los zombis están muertos ahora-

Persona 2: -Sí, hay que saquear algunas tiendas ¿qué te parece?-

Persona 1: -Sí, jajaja eso será divertido-

Ambos escucharon pisadas acercándose.

Persona 1: -¿Será otro sobreviviente?-

Persona 2: -Tal vez... oye, ¿qué demonios es ESO?-

Persona 1: -¡Correeee! ¡AAAARRGGGGH!- había sido atravesado por unas garras.

Persona 2: -¡Oh por dios!- y no tardó en ser atravesado también -¡AAAA, NOOOO, aaa... aaa...!-

El cazador los dejó caer y los observó un momento, no eran quienes estaba buscando, así que continuó su camino.

11/Marzo/2010

Dayana: -Todo listo, vámonos-

Dalia: -Andando-

Salieron de la casa de Josué, quien le hecho un último vistazo, tal vez nunca la vería otra vez.

Al salir del pueblo, encontraron algunos autos, la mayoría destrozados y otros en buen estado, pero sin gasolina.

Caminaron varias horas, deteniéndose ocasionalmente para descansar y reponer energías.

Lilia: -¿Será mejor atravesar los pueblos o rodearlos?-

Josué: -Todos los zombis deben estar muertos, además hay que buscar provisiones en buen estado-

Dalia: -Cierto-

Carlos: -Miren, se ve un pueblo pasando las colinas-

Llegaron en minutos, era otro pueblo abandonado sin señales de vida, entraron a diversos lugares buscando sobrevivientes.

Josué: -Olvídenlo, todos están muertos-

Dayana: -Ni hablar, andando, oigan por allá hay un zombi-

Carlos: -Se ve débil, sólo vámonos-

Se fueron del pueblo, caminando y caminando hasta que anocheció, pasaron la noche a la intemperie con una fogata para conservar el calor. Transcurrieron varios días sin que nada importante ocurriera. Hasta que cierto día...

16/Marzo/2010

Todos estaban en lo alto de una colina, observando una ciudad.

Lilia: -¿Qué ciudad es ésta?-

Carlos: -No tengo idea, pero se ve humo, ¿saben qué significa eso?-

Josué: -Zombis frescos-

Lilia: -Será mejor rodearla-

Dayana: -Me temo que no, ahora sí nos quedamos sin comida, sólo tenemos agua... y no veo otra ciudad o pueblo cerca de aquí-

Dalia: -Maldita suerte la nuestra, ¿cuántas balas les quedan?, yo tengo 10 cartuchos de escopeta y 4 cargadores de pistola-

Dayana: -Tengo 5 cartuchos de escopeta y 2 cargadores de pistola-

Josué: -Me quedan tres cargadores para pistola, un rifle de asalto sin balas y 2 granadas de fragmentación-

Carlos: -Sólo tengo un cargador para pistola-

Lilia: -¿Y con qué se supone que debo protegerme?-

Josué: -Te regalo mi rifle de asalto, jeje- y se lo arrojó

Lilia: -Gracias por nada-

Josué: -Si no lo quieres devuélvemelo- Lilia se lo arrojó, golpeándolo en la cara -¡¿Oye qué te pasa bruja?!-

Dalia: -Calma Josué, Lilia ten- le arrojó su escopeta y sus cartuchos -Aprovéchalos-

Lilia: -No te preocupes, he disparado antes-

Dayana: -Bien, andando, con mucho cuidado...-

Descendieron de la colina y se acercaron a la ciudad, encontraron un letrero que decía:

"Bienvenidos a Matamoros ¡El mejor clima del mundo!"

Josué: -Matamoros ¡Vaya nombre rucho!-

Un zombi saltó de una esquina, lucía como los que habían enfrentado meses atrás, rugió al verlos y corrió a toda velocidad hacia ellos.

Josué: -¡Por fin algo de diversión!- le apuntó a la cabeza y disparó atravesándosela, pero no lo derribó.

Josué: -¿Qué?-

Dayana tomó su escopeta y le disparó, destrozándole la cabeza, por fin cayó al suelo.

Todos se acercaron a verlo.

Dalia: -Hay algo extraño acerca de éste, miren sus manos-

Dayana: -Sus uñas están muy largas, parecen garras, además su piel está enrojecida...-

Josué: -"Crimson Head"-

Lilia: -¿Qué?-

Carlos: -En el juego Resident Evil, los zombis de éste aspecto eran llamados "Crimson Heads", mucho más peligrosos que los zombis normales-

Dalia: -Será mejor tomar todo lo que podamos y salir de aquí enseguida-

Dayana: -Rápido, démonos prisa-

Todos prepararon sus armas y se adentraron en la ciudad, inmediatamente algunos zombis los atacaron, cayeron uno por uno, aunque presentaron resistencia.

Dayana: -¡Miren! ¡Por allá hay una tienda!-

Todos se dirigieron hacia el lugar, pero al llegar, la puerta estaba encadenada.

Josué: -¡Maldición, maldición!-

Carlos: -Calma, no es la única tienda en la ciudad, avancemos un poco más-

Caminaron un poco y de repente saltó un perro callejero de color negro desde el interior de un auto, se acercó a ellos y se detuvo, Dalia le apuntó pero Lilia la detuvo.

Dalia: -¡¿Qué te pasa?! ¡Va a atacarnos!-

Lilia: -¿No ves sus ojos?, no está infectado, ¡Ven perrito!-

El perro se dirigió a ella y comenzó a lamerle la cara.

Lilia: -¡Qué bonito!, ¿Podemos conservarlo?-

Carlos: -No veo por qué no-

Lilia: -¡Genial! ¿Cómo te llamaras amiguito?-

Josué: -Qué tal "Pedazo de porquería"-

Dalia: -Eso es estúpido-

Dayana: -¿Qué tal cerbero? jajaja-

Lilia: -¡Me gusta, me gusta mucho!-

Dayana: -Lo decía en broma...-

Lilia: -¿En serio?, pues me parece genial-

Josué: -¿Podemos seguir ya?-

Lilia: -De acuerdo señor "pedazo de porquería"-

Josué: -Aaahh... sólo vámonos-

Siguieron caminando hasta que encontraron un mercado abierto, entraron, en algunos de los pasillos había sangre.

Dalia: -Tomemos lo necesario, ¡Rápido!-

Comenzaron a guardar comida enlatada y agua, como de costumbre. Dalia se acercó a un aparador y desde el otro lado se irguió una mujer joven, apuntándole a la cabeza con una escopeta.

Dayana: -Uououuu, calma- Dayana levantó las manos -No soy una zombi, amiga-

La joven dejó de apuntarle.

Chava: -Lo siento...- bajó su arma -Esos zombis están por todos lados, es una locura, ¿Quién eres tú?-

Dayana: -Me llamo Dayana ¿y tú?-

Chava: -Miriam, es un gusto, ¡ya puedes salir Manuel!-

Se abrió una puerta y salió un joven.

Miriam: -Este es mi hermano menor Manuel, Manuel, ella es Dayana-

Manuel: -Mucho gusto... Dayana- se quedó sin habla, debido a que le gustó Dayana al instante.

Dayana: -Mucho gusto también, será mejor que conozcan al resto de la banda- dijo sonriendo -¡Oigan todos, encontré sobrevivientes!-

Todos llegaron corriendo.

Josué: -¡Genial, más bocas que alimentar!-

Dalia: -¡Cierra el pico de una vez!-

Dayana: -Chicos, ella es Miriam y él su hermano Manuel-

Todos los saludaron.

Dayana: -Manuel, Miriam, ellos son Dalia, Josué, Lilia y Juan Carlos-

Manuel y Miriam devolvieron el saludo.

Miriam: -¿Y ese perro?-

Dayana: -¡Ah claro! Su nombre es "Cerbero"-

Manuel: -Genial-

Miriam: -¿Hacia dónde se dirigen?-

Josué: -Zona militar no. 25-

Miriam: -¿El refugio?-

Lilia: -Efectivamente, así es-

Manuel: -Qué bien, nosotros pensábamos ir para allá también-

Josué: -No perdamos más tiempo, andando-

Miriam: -Está por oscurecer, mejor vamos a mi casa, está a una cuadra-

Carlos: -Claro-

Caminaron hacia la casa de Miriam y Manuel, ellos les explicaron que sus padres fueron evacuados mientras ellos regresaban de un viaje escolar, habían llegado a Matamoros apenas hace 2 días y la infección ya se había extendido, sus padres, al igual que los de Carlos, les habían dejado una nota diciéndoles que los llevaron a la zona militar 25.

Dayana: -Ya veo, Carlos, es muy posible que tus padres estén allá también-

Carlos: -Si, es muy buena noticia- abrazó a Dayana y la besó -No podría estar más feliz-

Manuel los vio con recelo.

Miriam: -Llegamos, entren todos-

Todos cenaron alegremente, intercambiaron anécdotas y finalmente descansaron.

Lejos de ahí, en la casa de Josué, una pared había sido derribada por los dos cazadores, buscaron por todos lados, pero sólo encontraron restos de comida, salieron del lugar y olfatearon qué dirección tomaron los sobrevivientes, sólo que ahora el olor de una persona más los acompañaba, localizaron el rastro y retomaron su marcha, cada día se acercaban más y más...

17/Marzo/2010

Eran aproximadamente las 5:30 de la mañana cuando el ruido de una ventana rompiéndose los despertó a todos.

Miriam: -¿Qué fue eso?-

Dalia: -Tal vez...-

Otra ventana fue rota.

Dayana: -Los zombis nos encontraron, tiene que ser eso-

Manuel: -¡Rápido, a la puerta trasera! ¡Tomen sus cosas y vámonos!-

Todos lo siguieron, al salir había que saltar una reja de 2 metros para llegar a la calle. Escucharon cómo se rompían más ventanas.

Dalia: -¡Rápido, salten!-

Lilia arrojó a Cerbero al otro lado, quien cayó sin lastimarse.

Comenzaron a saltar, todos habían pasado excepto Miriam y Manuel, él la ayudo a saltar, pero un zombi salió desde dentro de la casa y le mordió un brazo.

Manuel: -¡AAAAA!-

Manuel pateó al zombi y se apresuró a saltar. En la calle más zombis notaron la presencia del grupo y los atacaron, todos, excepto Manuel, comenzaron a disparar, llamando la atención de muchos más zombis. Pronto se acumularon decenas.

Lilia: -¡Huyamos!-

Miriam: -Síganme-

Todos corrieron con Miriam, se dirigían hacia una de las salidas de Matamoros, los zombis iban detrás de ellos, corrían como poseídos aunque no superaban a Cerbero, algunos alcanzaron al grupo, pero eran derribados. Uno logró arañar a Carlos y otro a Miriam.

Miriam: -¡AA, demonios! ¡Ya casi llegamos!-

Llegaron al inicio de la colina por la que el grupo había descendido el día anterior, comenzaron a subirla, ocultándose entre las plantas, los zombis seguían llegando, Josué desenfundó su machete y los recibía, decapitándolos uno por uno. Finalmente los zombis que se quedaron atrás los perdieron de vista.

Josué: -Eso estuvo cerca, ¿podemos irnos ahora?-

Dalia: -Con gusto-

Miriam: -Andando, falta mucho por recorrer, debimos tomar un auto... pero somos demasiados ahora, y no quiero arriesgarme a regresar-

Dayana: -Concuerdo contigo, vámonos antes de que nos huelan esos bastardos-

Huyeron del lugar al instante, estaban a 26 kilómetros de la zona militar 25 y, sin saberlo, a 11 kilómetros de los cazadores...