¡Hola!

Le pedí a Megan traducir también los Outtakes que esta haciendo para esta historia, y ¡permiso concedido!

Es recomendable leer A Rought Start ya que estos Outtakes complementan la historia.

En cuanto se refiere a este primer Outtake, para que lo situéis en la historia, esto tiene lugar antes de la cena catastrófica en Port Angeles, en el capítulo 13 podréis ver que Bella menciona que quedan pocos días para Halloween y prepara calabazas y murciélagos de papel con los niños en clase.


Rough Start Outtake

Trucos-y–Tratos

"Anthony, no te voy a comprar eso," Edward resopló cuando vio las cursi tela y las mallas tono lavanda que Anthony estaba observando.

"Pero tiene una espada," Anthony tiró del arma de plástico que estaba atada al disfraz.

Vale, esa era una buena razón para querer la maldita y cursi vestimenta en un primer lugar, pero Edward siguió negando con la cabeza.

"¿Y que me dices de este?" Edward cogió un disfraz de Optimus Prime.

Anthony arrugó la nariz. "Me gusta Bumblebee."

"Bueno no quedan disfraces de Bumblebee," Edward le echo un vistazo al reloj mientras respondía. Su intención había sido dejar que Anthony eligiera su disfraz el día antes de Halloween, ya que las tiendas solían bajar los precios y los disfraces estaban más baratos. Sin embargo, el tiempo se le había escapado de las manos a Edward, tanto que ya estaba aquí, sábado, la mañana del día de Halloween, y él y Anthony acababan de llegar a la tienda buscando un disfraz. Por lo menos, Anthony era pequeño para su edad, porque las únicas tallas que quedaban eran la pequeña y la extra grande. Y Edward fue afortunado y había supuesto correctamente, los disfraces estaban a mitad de precio, y como se sentía culpable por haber hecho esperar a Anthony hasta el último momento estaba dispuesto a dejarle elegir lo que quisiera... a excepción del disfraza de hada con espada.

"Quiero se un vaquero. Fui un vaquero la última vez," dijo Anthony.

Edward se paró a observar a su hijo mientras este buscaba por el montón. No tenía corazón para decirle a su hijo que no quedaban disfraces de vaquero.

La mente de Edward recorrió todos las cosas que había en un contenedor de almacenamiento que estaba en otro estado esperando a ser descubiertos - las cosas que Anthony estaba acostumbrado a tener, pero de las que ahora tenía que prescindir hasta que Edward se organizara sus finanzas, y fuese hasta Oregón.

Un lugar, donde habría disfraces y juguetes y (conociendo a Jessica) ropa de diseñador y zapatos que pertenecieron al niño poco que tenía ante él removiendo de un lado a otro lado con impaciencia disfraz tras disfraz en busca del traje perfecto.

"¡Oooh! ¡Superman!" Anthony sacó un disfraz rojo y azul del fondo de la pila que había en el suelo.

"¿Te gusta ese?" preguntó Edward mientras buscaba la tarjeta del precio. El cincuenta por ciento de veinte dólares estaba definitivamente dentro de su presupuesto.

"¡Sí! Me gusta Superman. Como Taylor. Fue ayer de Superman en el desfile." Anthony comentó de su compañero de clase.

"¿Qué desfile?" Edward preguntó mientras cogía el disfraz de Anthony y se lo colgaba en el brazo mientras caminaban hacia la caja para pagar.

"Tuvimos un desfile de disfraces en el colegio. La Srta. Swan me dejó ir delante y sujetar la bandera del jardín de infancia porque no tenía disfraz," dijo Anthony.

"¿Se suponía que tenías que llevar un disfraz al colegio ayer? ¿Por qué no me lo dijiste?" Pero mientras la pregunta salió de sus labios, Edward sabía que no podía dejar la responsabilidad sobre un niño de cinco años de decirle cosas que él debería suponer por sí mismo. Después de todo, Edward tubo cinco años una vez, y recordó que su escuela primaria siempre había tenido un desfile de disfraces cuando se acercaba Halloween. Tendría que haber estado prestando más atención.

"Siento que no tuvieras disfraz, Anthony. Yo... se olvidó por completo," dijo Edward con remordimiento. Le entregó a Anthony el conjunto de Superman y le permitió ponerlo en la cinta transportadora.

"¿Quieres una bolsa de Halloween para poner tus caramelos, jovencito?" la mujer mayor de la caja registradora mostró una bolsa con forma de calabaza sonriente mientras se dirigía a Anthony. Mientras Anthony asentía rotundamente, Edward intentaba descubrir de qué iba disfrazada la mujer. Finalmente se quedó entre Pippi Calzaslargas y una Chica de St. Pauli, aunque decidió no preguntárselo.

Pero la pregunta que le hizo a Anthony corrió por la memoria de Edward y se dio cuenta de que le faltaba el principal alimento básico de la fiesta: dulces.

Rápidamente tomó unos cuantos paquetes del estante que había detrás de él y los puso al lado del disfraz, disgustó a la señora que estaba detrás de él, que tuvo que mover sus artículos unos centímetros para dar cabida a lo que Edward había añadido.

Anthony era una bola de entusiasmo al salir de la tienda con su traje en la mano. Tenía tanta prisa por llegar a casa y ponérselo que Edward tuvo que correr un poco para mantener su paso por el aparcamiento.

"¡Anthony, frena un poco!" Edward le llamó.

Pero Anthony ya no estaba corriendo hacia el coche. Él había visto a alguien que conocía y fue corriendo hacia ellos con los brazos abiertos.

"¡Srta. Swan!"

Edward se acercó justó cuando Bella se arrodilló y envolvió a Anthony en un abrazo.

"Anthony, ¿qué estás haciendo aquí?" Preguntó ella, reflejando su sonrisa.

"Tengo un disfraz," Anthony mostró las pruebas.

"¡Oh, genial!" Bella pareció aliviada. "Ves, te dije que tendrías tu disfraz hoy." Sus ojos volaron hacia Edward y luego regresaron a Anthony, la sonrisa nunca abandonó su cara.

"Sí, eh... me retrasé... No sabía que tenía que llevar un disfraz a la escuela ayer," Edward dijo nervioso. "¿Mandaste... esto... una nota o...?"

"La carta semanal del jardín de infancia. Ha estado ahí todo el mes," dijo Bella con tono amable.

Oh, las malditas cartas otra vez.

Bella debió notar la mirada de angustia en el rostro de Edward, porque añadió, "Pero es momento muy ajetreado del año. La gente se olvida," encogiéndose de hombros.

"¡Voy a ser Superman!," dijo Anthony, obteniendo la atención de Bella una vez más.

"¿Sabías que Superman es mi héroe favorito de todos los tiempos?" preguntó Bella.

Anthony asintió con la cabeza, a pesar de que Bella no había declarado ese hecho con anterioridad.

"¿Vas a ir al parque Tillicum para el Festival de las Jornadas del Patrimonio?" Preguntó Bella. Por supuesto, la pregunta era más para Edward que para Anthony, pero ella sólo quería asegurarse de que Edward estaba enterado del tema. "Han preparado un montón de cosas divertidas para los niños este año. Y dan las mejores dulces."

"Quiero ir," dijo Anthony a Bella, luego ambos miraron a Edward.

"Eh, sí, iremos. Este es tu día, campeón," dijo Edward. "¿Cuándo empieza?" Edward había estado en Forks toda su vida y aún no había ido nunca a un Festival de las Jornadas del Patrimonio, a pesar del número limitado de cosas que se podían hacer en la ciudad.

"Empieza en un par de horas. Yo iría temprano con el pequeño. Cuando los estudiantes de secundaria se presenta, se adueñan de todo y se meten en el camino de los niños pequeños," explicó Bella.

"¿Vas a estar allí, Srta. Swan?" Anthony miró hacia ella.

"Si," Bella asintió con la cabeza. "Tal vez nos veamos".

Edward estaba a punto de preguntarle a Bella de que se iba a disfrazar, para buscarla. Pero alguien más que la conocía se acercó en ese momento y mientras hablaba con ellos, Edward y Anthony se marcharon en silencio.

Tan pronto como llegó a casa de Edward, envió un mensaje de texto a Jasper preguntándole por el Festival de las Jornadas del Patrimonio. Su intención era que Jasper fuera con él, porque lo último que Edward quería hacer era aparecer en una ceremonia tipo "abraza-árboles" solo.

Edward sintió alivio al recibir la respuesta de Jasper:

Vamos todos los años. Reúnete conmigo en tren el Shay al mediodía.

"¿Tren Shay?" Edward murmuró en voz alta. ¿Qué diablos es un tren Shay?

Al parecer todos los residentes Forks estaban capacitados para responder a esa pregunta. En el momento en que Edward y Anthony aparecieron en el parque, vieron muchas exhibiciones de escuelas locales, el ochenta por ciento de los cuales hablaba sobre la locomotora de Shay, al parecer, la locomotora de vapor más utilizado en el mundo, o por lo menos eso dijo Allison Leonard, de colegio de primaria de Forks, 5º curso.

Jasper estaba justo donde dijo que estaría y cuando Alice vio a Anthony en su disfraz hizo una carrera loca por él y dejo caer todos sus caramelos en su bolsa.

"Pensé que se suponía que debías repartirlos en nombre de la farmacia," Jasper le recordó.

"Si, y eso hice. ¿No ayuda que Anthony esté tan lindo que tenía que darle todo lo que tenía?" Alice batió sus pestañas hacía Anthony.

Anthony no estaba seguro de lo que Alice estaba haciendo con los ojos, pero estaba muy agradecido de los que pesaba ya su bolsa por los caramelos.

"Venga, vamos a ir a la zona de los niños. Tienen un montón de juegos y premios y esas cosas," Alice invitó. Cogió a de Anthony de la mano y Jasper y Edward les siguieron.

"Hey... ¿no es esa Bella?" Alice pretendía no estar segura mientras conducía a Anthony hacia su maestra favorita.

Bella estaba de pie al lado de una taquilla, repartiendo pegatinas, en lugar de dulces. Cuando Alice hizo una mueca a su botín, Bella explicó, "Esta sección está organizada por la consulta dental del Dr. Hsu. No le van los dulces. "

"Lo que sea," Alice puso los ojos en blanco. "Bueno, ¿Y cuánto tiempo tienes que estar aquí?"

"En realidad no tengo por qué estar aquí. Sólo quería representar a la escuela. He visto a varios de mis estudiantes," dijo Bella. Ella miró a Anthony, "Taylor también está. Le encantará verte en tu disfraz de Superman. "

"Me gusta tu disfraz," comentó Alice acerca del disfraz de Dorothy del Mago de Oz de Bella.

"Gracias. Era todo lo que se me ocurrió donde no tenía que hacer algo complicado con mi pelo,"dijo Bella mientras tiraba de las trenzas.

"Creo que te queda muy bien ¿verdad, Edward?" preguntó Alice.

"Eh... sí," Edward respondió. Bella se sonrojó y él se dio cuenta de que ella pensó que estaba siendo deshonesto y que en realidad no creía que ella estaba bien. Pero si ella supiese lo que lo que estaba pensando... esas trenzas de colegiala y los zapatos rojos de tacón con calcetines vueltos... "Sí ... estas genial."

Ella detuvo sus ojos en los de él por un momento antes de desviar la mirada. Cuando Edward miró a Alice, vio que ella lo miraba con una sonrisa satisfecha en su rostro. Si Jasper no estado de pie junto a él, hubiese terminado con su diversión.

Los ojos de Anthony se abrieron como platos al ver la gran cantidad de juegos y premios delante de él.

¡Y la comida!

¡Manzanas caramelizadas, manzanas dulces, algodón de azúcar, Rocas de azúcar, canutillos y caramelos, caramelos y más caramelos!

"¿Qué quieres hacer en primer lugar, Anthony?" Preguntó Edward, su sentimiento de culpabilidad disminuyó considerablemente al ver la alegría en el rostro de Anthony.

"Quiero ... hmm," Anthony tocó con el dedo índice sus los labios como si estuviera pensando profundamente. "Quiero un pez de colores".

Edward miró al juego en el que había que lanzar una moneda de diez centavos lanzamiento para juego y que se jactaba de dar como premio un pez de colores metido en un recipiente de cristal demasiado pequeño para su tamaño.

"Anthony... tienes que lanzar una moneda de diez centavos dentro de una de esas botellas para ganar un pez de colores," dijo Edward.

La expresión de la cara de Anthony decayó solo un poco. "Oh... pero no puedo hacerlo".

Edward suspiró y le llamó la atención que el tipo que vigilaba la cabina a venir hacia él para poder mantener una conversación privada.

"Tu y yo sabemos que yo podría ir a la tienda de mascotas y conseguir uno de estos peces por un dólar," dijo Edward en voz baja. "Te doy diez dólares, si le deja tirar tres monedas y luego le da un pez".

"Quince", el hombre regateó.

"Diez," Edward insistió. "Tenga un poco de corazón, hombre".

El hombre, que parecía tener veinte años a lo sumo, puso en acción una lucha interna importante antes de ceder y aceptar el billete de diez dólares de Edward.

"Está bien, Anthony, te toca," Edward le dio a Anthony tres monedas. "Simplemente trata de golpear las botellas".

Anthony aceptó las monedas y le entregó su bolsa llena de caramelos a Edward antes de acercarse a la línea marcada con cinta adhesiva.

La primera moneda de diez centavos que arrojó aterrizó en el suelo delante de la mesa de botellas. La segunda moneda de diez centavos golpeó la mesa y rebotó. La tercera moneda de diez centavos logró entrar en contacto con una botella antes de rebotar como una bala para acabar en el suelo.

"Oooh, ¡qué cerca!" dijo el hombre de la caseta. "De hecho, básicamente la metiste dentro. Creo que entró y luego rebotó hacia fuera. Por eso, mi amigo, ¡conseguiste un premio!"

"¡Gané un pez!" Anthony se volvió a Edward con asombro. "¡Gané un pez!"

Jasper y Alice, que habían ido a por unos churros regresaron a tiempo para ver Anthony recibir su recompensa, y gritaron y aplaudieron celebrándolo con él.

Una vez que Anthony saboreó su primera victoria, se olvidó de los dulces y pidió ir de caseta en casera para ver que entretenimiento ofrecían. Después de una hora, Edward estaba agotado y tenía la esperanza de que Anthony estuviera listo para ir a casa.

"Pero no hemos ido a los juegos, aún," protestó Alice.

"¿Los juegos?" Edward frunció el ceño. "Sólo tiene cinco años."

"¡Vamos!" Alice tomó de la mano a Anthony y Edward no tubo más opción que seguirla.

Y tan pronto como llegaron a la zona abierta donde los juegos estaban teniendo lugar, Edward sabía que Alice era plenamente consciente de lo que estaba haciendo.

Bella estaba en el borde de un área de juego con cuerdas y ya no llevaba su disfraz. Aunque aún llevaba las trenzas del pelo, había cambiado el vestido de Dorothy y los zapatos de tacón por unos vaqueros y zapatillas de tenis.

Por Dios... Bella en vaqueros...

"Hey, Bella. ¿Qué estás haciendo aquí?" Alice preguntó inocentemente mientras se acercaba a ella.

"¿Qué quieres decir?" Preguntó Bella. "Te dije que iba a..."

"¿Qué pasa aquí? ¿Puede Anthony jugar?" Alice interrumpió. "Realmente ha disfrutado con los juegos".

Bella se inclinó para estar al nivel de Anthony. "¿Sabes que están haciendo aquí?" Ella continuó cuando movió la cabeza. "Aquí es donde tu padr... quiero decir tu papá tiene que jugar el juego y si gana, TU recibes el premio. ¿No es genial?"

Anthony miró a Edward.

"Y mira," Bella señaló un gran vaso de plástico dorado que representa un trofeo. "Ese es el premio."

"Wow", Anthony estaba asombrado.

Edward miró a Bella y puso los ojos en blanco. De todos los artículos baratos no funcionales para regalar... Pero, por supuesto, Anthony lo quería que tan pronto como lo vio.

"¿Puedes jugar? ¿Puedes ganar?" Anthony preguntó Edward.

Por supuesto que tenía que hacer esa pregunta frente a Bella.

"¡Un paso al frente! ¡Padres, ganad para sus pequeños fantasmas, vampiros y duendes la Copa de la Costa del Pacífico! ¡Mamás, papás, correr la carrera, ganar la carrera y puntuar para vuestro ser querido!" Un hombre vestido de forma sobrecargada, gritó.

"Sabe que está en Forks, ¿verdad?" Jasper preguntó Edward interrumpiendo al anunciador.

"En serio. Hay cincuenta personas por aquí, como mucho," Edward respondió.

"¿Vamos a jugar?" Anthony interrumpió la conversación.

"¿Cuánto cuesta?" preguntó a Edward al hombre con los pantalones a rayas rojas y blancas.

"No cuesta nada, pero es sólo para adultos. El premio es para los niños, pero en realidad no puede jugar. Propósitos de responsabilidad," agregó.

"¿Cual es el juego?" preguntó Edward.

"Carrera de tres piernas."

Alice se adelantó y rodeó a Jasper por la cintura en ese momento. "Oh, lo siento, Anthony. Jasper y yo no podemos hacer este juego. Jasper se torció el tobillo y yo ... tengo calambres en las espinillas así que... lo siento mucho. Me doy cuenta de que realmente quieres ese trofeo ".

"No es un trofeo," susurró Edward.

"¿Pero tu si puedes, verdad?" Anthony miró a Edward.

"No puedo. Necesitas un compañero para hacer una carrera de tres piernas," explicó Edward.

"Bella, ¿Tu puedes, no? No estas a cargo de esta carrera ¿verdad?" Alice preguntó dulcemente.

"Bueno... no..." Bella miró a Edward nerviosa.

"¡Genial! Anthony, la Srta. Swan lo va a hacer con tu papá. ¿No es genial?" Alice le preguntó Anthony.

"Si," Jasper le dio un codazo a Edward en las costillas, "¿no es genial? Vosotros dos lo vais a hacer, aquí, al aire libre."

"¿Que tienes, diez años?" Edward preguntó mientras se apartaba de Jasper y se acercó a Bella para averiguar que tenían que hacer.

"Tengo que avisarte," Bella dijo mientras aceptaba las tiras de cinta de uno de los jueces. "Soy bastante competitiva."

"Entonces es bueno que estemos en el mismo equipo... creo," dijo Edward.

Bella asintió y se agachó para atar su pierna derecha a la pierna izquierda de Edward.

"Vale, hay un par de trucos secretos para ganar esto," dijo.

"Hablas en serio," Edward la miró asombrado. "pensé que bromeabas."

"Nunca bromeo con los juegos," dijo Bella, pero sonrió para hacerle saber que se estaba divirtiendo.

"¿Bueno, y cuales son las normas?" Preguntó Edward.

"Bueno, el truco es no dejar las brazos que quedan dentro libres. Te hace perder el equilibrio. Así que tienes que poner tu brazo alrededor de mi cintura," Bella lo demostró poniendo su propio brazo alrededor de Edward.

¡Oh, retuérceme el brazo, por favor! Edward no perdió el tiempo en descansar su brazo alrededor de la cintura de Bella. Contempló deslizar un dedo en una de sus presillas, pero al final decidió que probablemente sería ir demasiado lejos.

"La pierna derecha es la pierna dominante, ya que somos la diestros, por lo que tu darás el primer paso y luego yo. ¿Entendido?" Preguntó Bella.

"Entendido," dijo Edward, mientras cojeaban hacia la línea de salida.

Parecía un juego muy fácil, y nada peligroso.

Pero con el brazo de Bella alrededor de su cintura, y ella estaba tan cerca de él que cada vez que la miraba, podía ver por el cuello en forma de V de la camisa que llevaba puesta. Eso no habría sido un problema, si no fuera porque ella estaba tan cerca de él que su pecho se apretaba contra su costado y esto hacia que su pecho se elevara para mostrar la cantidad perfecta de escote. Y por si eso no era suficiente para provocar que el ritmo del corazón de Edward se acelerara, cada vez que se movían, sus pechos rebotaban ligeramente. Era casi imposible no mirar.

Cuando sonó el silbato para comenzar la carrera, Edward hizo exactamente lo que Bella había sugerido, y se pusieron en cabeza de inmediato.

Pero entonces llenos de confianza y dejaron de centrarse tanto en la victoria y se concentraron en lo ridículos que estaban cojeando por el campo.

De repente, Bella se echó a reír tan fuerte que Edward no pudo resistirse a unirse a ella. Y cuando se echó a reír, ella empezó a reírse más.

Apenas llegaron a la línea de meta Edward se tropezó y tiró a Bella al suelo con él. Debido a que su brazo aún estaba alrededor de su cintura quedó atrapado debajo de él. Trató de darse vuelta para liberarla, pero Bella rodó al mismo tiempo, y terminó encima de él.

Como sus piernas estaban atadas a Bella le resultó difícil incorporarse y Bella se deslizaba y rozaba contra el cuerpo de Edward cada vez que se esforzaba por levantarse.

Esa fricción estaba tenido un gran efecto en una cierta parte de la anatomía de Edward.

"Mierda", Edward murmuró mientras que la pelvis de Bella frotó contra su erección. Él se separó rápidamente, lo que provocó que la mano de Bella involuntariamente se deslizara por su ingle.

"Lo siento, no puedo... es que... estoy tratando de..." Bella se disculpó.

"Oh, ya sé lo que estás tratando de hacer," acusó Edward.

Bella parecía mortificada cuando le miró, pero cuando vio la sonrisa en su rostro, se relajó y comenzó a reírse... y luego él también... y una vez más, estaban enredados.

Finalmente, Edward fue capaz de liberar el brazo de Bella y ella pudo alcanzar a desatar sus piernas.

"¡Habéis ganado! ¡Habéis ganado!" Alice se acercó corriendo por el campo con Anthony.

"¡Tengo un trofeo!" Anthony dijo con una gran sonrisa llena de dientes.

Bella miró a Alice con humor. "Calambres en las espinillas, ¿eh?"

Alice se sonrojó y luego le hizo un guiño a Bella.

"Os habéis fumado a todo el mundo," dijo Jasper, cuando logró alcanzarles.

"Tuve que hacerlo," dijo Edward. "Bella me amenazó en la línea de salida."

"¡No es cierto!" Bella arrancó un puñado de hierba e intentó airárselo a Edward pero este se disipó en el viento en el espacio que había entre ellos.

"Si. Y después me violó," Edward miró a Bella.

"¿Q-Qué? ¡No! Sabes que eso ha sido un..."

"Me pellizco, justo aquí para hacerme ir más rápido," Edward levantó su camiseta un poco para mostrar la herida imaginaria en su cintura.

"¿Así que juegas sucio, no, Bella?" Jasper siguió el juego.

Bella negó con la cabeza, pero no pudo evitar sonreírles a los dos bromistas que tenía ante ella.

"¡Este es el mejor Halloween de todos!" Anthony gritó mientras miraba la brillante copa que le habían dado cuando Edward y Bella habían cruzado la línea de meta.

Edward miró a Bella mientras esta se colocaba la camisa y se alisaba el pelo. Entonces ella le miró y cuando le vio mirarla, sonrió.

Él le devolvió la sonrisa y se preguntó si estaba teniendo el mismo pensamiento que él en ese momento:

Quizás no el mejor día... pero muy cerca.


Awwwww!

Espero que os hata gustado ;P