Fics de Negima.

Una Vida sin Nodoka.

Capítulo Cuatro: Recuérdame.

"Dicen que el Amor vence todo, incluso las adversidades más grandes. Ni el odio más grande puede destruir lo que el verdadero Amor construyó. Me gusta pensar que nada puede vencer al Amor Verdadero." – Nodoka.

Nodoka había sido llevaba al salón de clases, donde las chicas habían quedado impactadas al saber de la actual condición de Nodoka, quien hace pocos minutos atrás, había sido victima de un conjuro mágico. Pero no parecía ser un simple conjuro de Magia, ya que ni Yue, ni Negi pudieron revertir la condición de Nodoka.

—¿Qué es lo que sucedió con Nodoka, Negi-sensei?

—No entiendo, mi magia debió revertir cualquier hechizo de olvido.

—No parece ser un simple hechizo de olvido, Aniki —todos voltearon a ver al pequeño armiño, el cual parecía tener una idea de que ocurrió con la pobre Nodoka.

—¿Qué le sucedió a Nodoka? —preguntó muy angustiada Yue.

—Parece haber perdido tres cosas —habló el armiño, hermano del hechicero.

—¿Qué cosas perdió, Kamo-kun?

—Diría que son… Su Memoria, su Magia y su Amor —todas las chicas estaban horrorizadas de escuchar esto—. Sino las recupera antes de aparezca la Luna Llena en el cielo… no volverá a ser la misma.

—Pero faltan menos de tres días para que salga la Luna Llena.

—¡Todo es por mi culpa!

—No te culpes, Yue-sama —Nodoka trataba de reconfortar a la que, antes le había confesado ser la causante de su estado—. Fue un accidente.

—Kamo-kun, como son las cosas que hay que encontrar.

—No pensaras en buscarlas, Aniki.

—Aunque tenga que usar todos mis poderes, lo haré.

—Pero Aniki, es muy peligroso. Ane-san, dile algo.

—Negi, te ayudaré. Nodoka también es mi amiga.

—¡Te ayudaremos Negi-sensei! —las gemelas contestaron al unísono.

—También ayudaré Negi-Bouzo.

—Y yo también.

—Todas ayudaremos al Sensei, no es cierto, chicas.

—¡SIII!

—Gracias Delegada, chicas, a todas gracias.

—Es una misión casi imposible Aniki, ni tú ni todas las chicas de tu salón o incluso del Instituto entero, podrán encontrar aquello que se perdió. Porque ni siquiera yo se como son aquello.

—Aunque sea una misión sin esperanzas, sino lo hago, no me sentiré bien.

—Nodoka, te prometo recuperar lo que perdiste por mi culpa —Yue miró muy decidida a una confundida Nodoka.

—Esta bien, te estaré esperando —Nodoka sonrió ante las palabras de Yue, haciendo que su amiga se sintiera más culpable y presionada.

—Negi-Bozou. ¿Cómo haremos para buscar algo que nadie sabe como es? ~de Gozaru.

—No lo sé, pero algo se me ocurrirá.

—Es una idea mía… Pero y si buscamos entre todas, algo que no se vea familiar. Quizás esas cosas que buscamos, de las que nadie sabe, se pudieron haber transformado en algo conocido.

—¡Es una excelente idea Asuna-san!

—¡Muy bien pensado Asuna!

—Eres la mejor.

—Esa es nuestra Asuna.

—Gracias chicas, no es para tanto —Asuna estaba muy alegre de ser felicitada por todas las chicas, aunque como siempre, había alguien que la hacia rabiar y se encargaba de bajarla de su nube.

—Por fin hiciste algo bueno —Asuna solo miró molesta a su rival rubia, pero prefirió no decir nada, ni ella lograría arruinarle ese momento.

—Bien chicas, nos repartiremos por toda la escuela. Buscaremos todo aquello que parezca fuera de lo común y nos reuniremos aquí en tres horas. ¿Estás de acuerdo?

—¡Sí!

—Sensei. ¿Quién cuidará de Honya?

—¡Yo lo haré! —ante la sorpresa de todas, Yue se ofreció para cuidar a su amiga—. Nodoka es mi amiga y por mi culpa esta así. Yo la cuidaré, mi magia solo provoca problemas.

—No debes cargar con la culpa por un accidente tu sola, Yue —Nodoka simplemente trató de tranquilizar a Yue, pero sus palabras, hacían que esta se sintiera más culpable.

—Aniki —Kamo le susurró algo al oído a Negi—. No creo que sea buena idea dejar a Yue-chi con Honya-chan.

—Tienes razón —Negi iba a objetar la decisión de Yue, pero alguien más se le adelanto.

—Sabes Yue, creo que es mejor que vallas con ellos —esa persona fue la misma Nodoka.

—¿Po-por qué dices eso, Nodoka?

—Estoy viendo que el estar a mi lado, te causa problemas. Aun te sigues culpando por lo que me paso. Mejor ve con ellos —Nodoka se veía muy alegre mientras le decía estas palabras a Yue, esta se sintió un poco más aliviada.

—Gracias Nodoka.

—De nada, ve con ellos, tu entiendes mejor lo que sucede que yo.

—se arreglo el problema con Yue-chi, pero regresamos a lo mismo. ¿Quién se queda con Honya-chan?

—Yo me quedaré con ella —esta vez se ofreció Konoka y como era obvio, si ella se ofrecía, su guardaespaldas personal, también.

—Yo cuidaré de ambas —habló rápidamente Setsuna.

—Bien, este asunto ya esta solucionado.

El grupo se dividió en equipos de tres, los clásicos grupos. Con la excepción de que Negi, se encontraba con Kamo, Asuna y Haruna. Mientras los equipos se marchaban a sus respectivas misiones de búsqueda y reconocimiento, Konoka y Setsuna conversaban con Nodoka.

—¿En verdad éramos amigas?

—Tanto así como amigas íntimas no, eras más amiga de Yue y Haruna.

—Yue es la chica bajita, verdad —Konoka asintió—. Se ve que éramos muy amigas, desearía poder recordar… cuando menos a ella.

—Ya lo harás, con el tiempo.

—No es Amnesia común, Ojou-sama. Los recuerdos de Nodoka-san le fueron arrebatados, no logrará recordarnos.

—Tienes razón Secchan, por eso es que te admiro tanto —Konoka abrazó fuerte a Setsuna, haciendo que esta se sonrojara.

—¿Ustedes dos son amantes? —esta pregunta algo ingenua de Nodoka, hizo sonrojar a Setsuna, pero Konoka se notaba muy divertida.

—NO-NODOKA-SAN!

—¿Entonces no lo son? —Nodoka miró confundida a Setsuna, Konoka se separó de su guardaespaldas.

—Si Secchan, porque no contestas. ¿Lo somos o no?

—P-pe-pero O-ojou-sama —Setsuna estaba muy avergonzada. Tanto que ni podía ver a las otras dos chicas a los ojos, solo bajo la cabeza avergonzada.

—Secchan… yo creí que significaba algo para ti —Konoka se volteó, las palabras de Setsuna le habían dolido mucho. Tanto, que estaba llorando.

—¡Ojou-sama! L-lo siento, sabe que es lo más importante para mí. Incluso yo daría mi vida por usted. Pero no soy muy buena con esto de mostrar los sentimientos. Discúlpeme, Ojou-sama.

—Te engañe —Konoka se volteó, realmente estaba fingiendo—. Te vez muy linda sonrojada, Secchan. Así hasta dan ganas de hacerte mi esposa.

—¡Ojou-sama! —habló muy sonrojada y algo asustada Setsuna al escuchar a Konoka, aunque la futura sacerdotisa solo lo decía en broma.

—Vamos Secchan —rió Konoka mientras abrazaba a Setsuna—. Luego de ayudar a Negi-kun con Honya-san, nosotras…

Pero Konoka no pudo terminar de hablar, algo, sin que Setsuna lo viera, pues estaba demasiado avergonzada gracias a Konoka; había entrado en la nieta del Director de la Academia Mahora. Konoka lucía una curiosa mirada.

—¿Pasa algo Ojou-sama? —Konoka solo negó con la cabeza, mientras se separaba de Setsuna.

—N-no-no t-te a-acerques mucho.

Konoka lucía algo nerviosa, en realidad muy, muy nerviosa; esta extraña condición confundió tanto a Setsuna como a Nodoka. Aunque Konoka lucía bien, parecía haber cambiado completamente de una chica súper decidida y sin inhibiciones a una muy tímida y algo asustadiza.

—Ojou-sama, se ve tan linda así —pensó Setsuna emocionada, instintivamente casi la abraza, pero al hacerlo, Konoka se separó asustada de Setsuna y se escondió detrás de Nodoka—. ¿O-ojou-sama?

—Di-dile que n-no me toque —exclamó casi en un susurro Konoka hacia Nodoka.

—De acuerdo, dice Konoka que por favor, no la toques.

—¿¡Eh!

En la pequeña casa de la vampiriza oficial de la Academia Mahora, Evangeline se recuperaba de las heridas provocadas por aquella pelea. Mientras lo hacia, Chachamaru le servía en todos sus caprichos, Chachazero, la pequeña muñeca, jugaba afuera de la casa con algo.

—¿Qué tienes ahí, Chachazero?

Evangeline había salido al ver que su otra muñeca no entraba, por más que ella la llamaba. Al ver muy entretenida a la muñequita, jugando al parecer con algo, Evangeline decidió observar un momento.

—Master —Chachamaru salió a ver a su ama y señora, interrumpiendo la meditación de esta.

—¿Qué sucede Chachamaru?

—La cena ya esta lista, su especial de Ramen con ajo.

—Voy en un momento Chachamaru.

—Entendido Master —Chachamaru se estaba retirando cuando Evangeline la llama de nuevo.

—Chachamaru, regresa.

—¿Se le ofrece algo, Master?

—Usa tus instrumentos y analiza con que juega Chachazero.

—Entendido Master.

Chachamaru comenzó a analizar la extraña criatura que se encontraba junto a Chachazero, ignorando por completo que aquello les generaría problemas. Por fin acabo su análisis, pero el resultado no fue nada concluyente.

—Análisis Terminado, procediendo con el resultado —Evangeline se mostraba muy interesada en el resultado de análisis.

—¿Y bien?

—Resultado Desconocido… —fue la única respuesta de Chachamaru—. Lo siento Master.

—Todos tus programas están actualizados, cierto.

—Software de reconocimiento y de análisis, se encuentra en la última versión. Base de Datos de Criaturas Mágicas actualizada hoy.

—Entonces debe ser alguna criatura de ese libro. Chachamaru procede a capturarla.

—Como usted lo ordene, Master.

Chachamaru activó su modo de ataque y procedió a centrar el blanco, luego disparó. Al sentir los misiles aproximándose, Chachazero hizo una rápida huida y se refugió lejos de la explosión resultante.

—Detén el Fuego Chachamaru —Chachamaru paso a modo normal al escuchar la orden de Evangeline—. ¿Dónde esta esa criatura?

De la explosión, se había levantado una gran cortina de humo, era muy difícil predecir que había sucedido mientras no se despejara el humo. Chachazero se encontraba sin un rasguño, había logrado escapar sin problemas y se dirigió hacia su maestra, cuando algo saltó del humo en dirección de esta.

—¡Chachazero!

Luego una enorme explosión de luz envolvió no solo a la pequeña muñequita, sino a Chachamaru y a la misma Evangeline. El destello de luz fue tan grande, que toda la Academia se dio cuenta de ella, incluso aquellos que nada tenían que ver con la magia y eso, le crearía muchos problemas a la larga a Negi.

—¿Chachamaru, Chachazero, están bien?

—No hay fallas de funcionamiento, Master —Chachamaru reviso su sistema, mostrándole que todo estaba en orden, no así su prototipo en miniatura.

—Yo estoy bien, creo. Aunque me siento algo rara.

—Cha-Chachazero… ¿Pu-puedes hablar?

Continuará…