Escribir esto me encanta, denle una oportunidad, es el primer capitulo y es como un prologo muy extraño, pero así me salió y me encanta!

Disfruten la lectura…


Harry Potter de siete estaba limpiando el jardín luego de que su primo hubiera acabado de jugar, cuando escuchó a su tía dar un gritó, se escondió bajo la ventana de la cocina por miedo a que le fuera a gritar, y entonces la mujer se puso a llorar y a hablar sola pues no sabía de la pequeña presencia que la escuchaba, al parecer había muerto su hermana mayor, pero eso no tenía sentido en la mente de Harry pues supuestamente la única hermana de su tía había sido su madre y no era posible que la mujer llorara por ella tantos años después.

Su tío entro a la cocina poco después encontrando a la mujer hecha un mar de lágrimas, y escucho toda la historia, al parecer Harry había tenido otra tía, que se había marchado muchos años antes en busca de una familia pues había sido adoptada, la mujer que ahora el pequeño Harry sabía se llamaba Kushina había sido siempre amable y comprensiva con su hermana hasta que huyó de casa para encontrar sus raíces, era la hermana que Petunia podía admirar, la hermana a la que corría cuando era pequeña y tenía una pesadilla, la hermana que se ganó su corazón porque no era un fenómeno como Lily Potter.

- lo que ella nunca supo – dijo Petunia entre sollozos – es que mi padre la había adoptado de mi madre, ella era mi media-hermana y ahora está muerta dejando tras de sí un huérfano – el silencio reino en todo el lugar.

Harry lo entendía su tía quería al niño pero su tío no, eso no iba a pasar siempre se había negado a Harry y por mucho que su esposa quisiera al niño Vernon no iba a tener más niños en su casa.

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Finalmente Harry fue aceptado en Hogwarts, algo que esperaba cambiara su vida para mejor, pero las cosas no siempre se dan como uno espera y en su primer año se vio atrapado con Quirrel, teniendo que pasar por pruebas que muchos magos adultos y cualificados habrían tenido muchos problemas para superar, por suerte él no estaba solo para enfrentar todo por la piedra filosofal.

Luego venían las horribles vacaciones de verano en las que volvía con su familia y siempre veía la foto de su tía pelirroja como su madre sonriendo alegremente mientras abrazaba a la tía Petunia. No podía dejar de preguntarse como sería su primo huérfano al que no tuvo la oportunidad de conocer.

Su segundo año en Hogwarts no fue mucho mejor, todo el mundo tratándolo como una lacra, una mancha de la que se querían librar, aislándolo por algo que no tenía control, si pudiera elegir hablar con las serpientes o no, seguramente hubiera elegido no hacerlo, pero después de enfrentar al basilisco, y ser salvado por Fawkes pensó que las cosas no habían sido tan malas, a excepción de lo que le ocurrió al maestro de defensa contra las artes oscuras, pero de nuevo siempre hay un costo en todo lo que ocurre a su alrededor. Este año no tuvo tanta suerte de estar acompañado por sus amigos, ya que Hermione estando petrificada y Ron con sus dramas no fue precisamente lo mejor.

Tercer año y las cosas no mejoraban, lo único que Harry quería era un año normal, él no pidió ser Harry Potter el niño que vivió, simplemente quería ser Harry un estudiante más de la enorme escuela, pasar desapercibido, reírse con amigos, hacer una travesura y ser castigado y que nadie comentara su vida como si fuera una novela Best Seller; pero tener un asesino persiguiéndolo, y un grupo de dementores que hacer frente…la vida se empeñaba en hacerle las cosas complicadas. Con un profesor de defensa hombre lobo, un maestro de pociones bastardo que en lugar de ayudar se centra en el pasado y su propia estúpida y sin sentido venganza, y una rata que se convierte en un mago muerto! Simplemente genial, por lo menos la ayuda de sus amigos regreso, aunque también estuvo la traición de algunos secretos que les podrían haber ayudado antes.

Cuarto año, las cosas fueron de mal en peor a un ritmo alarmante pero para él las cosas fueron aún mas complicadas con un profesor como Moody, y el torneo de los tres magos, toda la escuela contra él, hasta su amigo Ron, luego Hermione con Krum, y todo se fue por un tubo, solo hubo una cosa buena de la que no se arrepentía, y sin embargo, también termino mal, Voldemort se las había arreglado para hacer un ritual para recuperar su cuerpo, mató a Cedric en el camino y algo raro paso con sus varitas, pero Harry ya estaba cansado de todo, lo que había visto en los pocos años que había pasado en el mundo mágico, por lo que en lugar de huir cuando los muertos se lanzaron contra Voldemort, utilizó una maldición prohibida, la misma que lo había marcado de por vida en el mundo de la magia, y acabo con el mago que tanto le había atormentado. Sin embargo, Dumbledore lo enviaría con los Dursley de nuevo, para protegerlo de los mortifagos, pero esta vez Harry Potter estaba decidido a hacer su vida a su manera y no dejar que las cosas siguieran de esa manera.

Estando encerrado en su habitación reflexionaba de todo, si en su primer año a Dumbledore no le importaba que la piedra fuera destruida, entonces, ¿para que esconderla en la escuela y poner en peligro a todos los estudiantes? Seguramente hubiera sido mejor deshacerse de ella entes de todo el problema, también pensaba en la capa de invisibilidad, ninguna persona en su sano juicio le habría enviado la capa como regalo y le permitiría hacer lo que quisiera y romper las reglas, pero nop, Dumbledore lo dejaba salirse con la suya; a pesar de que sabía que Harry tenía que enfrentarse a Voldemort en algún momento había puesto a ese charlatán de maestro farsante Lockhart para enseñarles, obviamente no aprendió nada de él y tampoco les brindó ayuda alguna, un alumno pudo morir y no le importaba simplemente dejo que un niño de 12 años se hiciera cargo de solucionar los problemas, eso sin contar con los traumas ocacionados por la ideas ridículas y las historias sin sentido, después de ese año Harry nunca volvió a ver igual el día de San Valentín…Sirius no hubiera tenido que escapar como lo hizo, si no fuera porque Dumbledore de nuevo le permitió a Snape estar cerca, las cosas hubieran sido diferentes, Peter no hubiera escapado, pero estaba luego lo del hombre lobo, un excelente profesor, una gran persona, pero aún así, de nuevo tomando riesgo innecesarios, y al fin Harry consiguió algo que valía la pena en su vida, pero de nuevo le fue arrebatado de una manera cruel, al final del torneo de los tres magos estaba tan furioso que no le importó las consecuencias de utilizar una maldición imperdonable, por suerte solo les dijo que Voldemort había muerto y que se las había arreglado para escapar de los mortifagos, el ministerio no creyó una palabra y lo tacho de mentiroso, no podía volver a esa escuela donde ya no tenía amigos, Hermione estaba con Ron y a pesar de que le apoyaba no podía dejar de discutir con él por su causa, la única amiga que le quedaba la iba a dejar para que fuera feliz, no podía arruinar la vida de nadie más aquí, así que lo único que esperaba en ese momento era escapar a algún lugar donde pudiera aferrarse a alguien que confiara en él.

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Después de despertarse como todas las mañanas y luego de hacer el desayuno, su tía lo envió a hacer las tareas de la casa, para su suerte o desgracia aún no decidía bien, esa mañana su tía recibió visitas y para que no lo vieran lo envió a limpiar y organizar el desván.

El lugar estaba lleno de polvo y cosas viejas que nadie nunca usaría o volvería a ver, entre esas cosas y una pila de viejos periódicos, encontró unas cartas escritas en lo que parecían rollos con una rica caligrafía y la curiosidad le ganó.

Eran cartas dirigidas a su tía todas de su hermana Kushina – extraño nombre pensó Harry – en ellas le contaba que había encontrado a su padre y que iba a seguir su profesión, que estaba feliz porque el lugar era hermoso; había partes ilegibles por el tiempo y descuido de las cartas, pero las fechas aún se podían distinguir, varios años pasaban a veces entre unas y otras y las cartas eran a veces solo un par de frases y otras páginas completas que podían hacer un buen cuento para niños, porque Kushina describía todo con detalles colores, formas, olores, todo; era como envolverse en el lugar que solo ella podía ver mientras escribía, entonces Harry se topó con algo que le llamó la atención.

lamento mucho la muerte de Lily y su esposo, y más no poder estar allí pero aquí también estamos en guerra y aunque me encantaría conocer a Harry y cuidarlo yo me temo que no es posible para mi, sería muy peligroso para un bebé, y por mi trabajo no podría cuidarlo como es debido, sé que un asesino acabó con sus padres y comparto tus temores querida hermana que vaya tras él nuevamente, pero con un hombre como ese es suficiente en su vida, si viniera conmigo tendría muchos asesinos más tras él y eso no es algo que se le deba dar a ningún niño, eres madre también hermanita y sé que podrás con los dos pequeños…

El resto de la carta estaba perdida, pero a Harry no le importó y siguió con su lectura - ¿a qué se refería su tía Kushina con que tendría más asesinos tras es él? ¿Qué tenía que ver su profesión con todo eso? ¿Quién era en verdad su tía?

Unas cuantas carta más y encontró una con una letra diferente, muy formal con fecha de antes hace casi 8 años; la última de las cartas, con un suspiró la tomó y se preparó a leer, en la carta anterior su tía decía que estaba embarazada y muy feliz; que estaba junto a un hombre maravilloso líder del pueblo donde vivía, y a pesar de los malos tiempos y que había mucho trabajo para todos los de su profesión – que Harry aun desconocía – pronto sería madre y tendría algo más en común con su hermanita Petunia.

Harry leyó la carta con lágrimas en los ojos, era un acta de defunción, y una nota del nuevo líder del pueblo, al parecer su tía había muerto al dar a luz y su pareja había muerto en la guerra defendiendo el lugar en que su mujer y su hijo estaban, dejando tras de sí un pequeño niño recién nacido.

Harry volvió a verificar la fecha, el niño debía de tener cerca de siete años ahora, Harry no podía más que sentir curiosidad acerca de este niño, era su primo, un pequeño que estaba creciendo lejos de toda familia, ¿qué le habrían dicho de sus padres? ¿Del resto de su familia?; recordó a su tía llorar por días y a Vernon negándose a tener a otro niño en la casa.

Tomo todas las cartas en un montón pequeño, y las guardo bajo su ropa, fue a su habitación y se encerró el resto del día a pensar.

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Decisiones, decisiones…tanto en la mente y solo un camino que tomar que era factible, real y con un margen de posibilidades de muerte al mínimo, suspiró, su vida era un continuo expediente de lo que no se debe hacer, todas sus decisiones siempre lo llevaban a algo mas complicado y claro siempre sabía que se metería en problemas, esta vez haría algo de forma egoísta, sin intentar salvar a nadie, sin intentar acabar con nadie, simplemente haría algo por él.

Bien, se levantó de la cama en la que estaba sin dormir, y se estiró un poco, sonrió para si mismo y bajo la escaleras para encontrar a sus tíos y su primo desayunando, perfecto, hora de enfrentar la situación y hacerse cargo de la decisión.

- Tío Vernon, tía Petunia, Dudley – una sonrisa en su rostro al tener su voz tan controlada – vamos a tener una gran conversación esta mañana…

Al mediodía Harry salía en el auto con sus tíos y su primo hacia el Londres muggle, le había costado un poco pero había conseguido el apoyo final de su tía, algo que no esperaba conseguir, pero al fin jugando un poco con las cosas por primera vez esto se estaba arreglando.

Tal vez el destino por primera vez le estaba dando una oportunidad de seguir adelante sin irse directamente en su contra.

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Bien todo listo.

Una semana después de haber tenido "aquella" conversación con su "familia" estaba listo para escapar, envió a Hedwig a entregar una carta a Hermione y le dio instrucciones de permanecer con ella un par de días, en la carta se explicaba, su lechuza siempre inteligente le dio un pequeño corte cariñoso en la mano antes de partir.

La jaula de Hedwig había sido desechada el día anterior, todas sus pertenencias estaban dentro de unas cuantas maletas grandes y lo más importante en una mochila. Se miró al espejo antes de salir. El maquillaje muggle hacía maravillas en su rostro cubriendo la cicatriz, los lentes de contacto de color pardo no le agradaban pero era perfecto con su cabello ahora cobrizo, se arreglo la chaqueta y salió por última vez de la casa en el número 4 de Privet Drive.

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Llegó a la estación donde su tía le esperaba con sus maletas, le entregó el dinero que le había prometido, recibió sus cosas y estaba a punto de subir al tren sin una palabra más porque era innecesario cuando la mujer rompió el silencio.

- cuídalo – Harry se volvió a mirarla, tenía los ojos llorosos y se aferraba a su bolsa con los nudillos blancos – por favor, haz lo que no hicimos contigo…a pesar de todo, y aunque no me creas sé que puedo confiar en ti...

Harry no sabía que pensar, que sentir, ni que decir ante las palabras de la mujer.

Ella pareció entender que no le diría nada por lo que dio media vuelta y se fue con paso seguro y rápido de la estación.

Harry subió al tren y acomodó sus maletas, había hecho una parada rápida en Gringotts y le había devuelto a su tía el dinero que le había hecho gastar en su disfraz y en sus documentos falsos para salir del país. Sabía que las cosas no le serían sencillas pero necesitaba escapar de todos más aún cuando noto que su primo huérfano vivía en un lugar interesante por decirlo de alguna manera.

Sería un largo viaje, se acomodo en su compartimiento vacío y se dispuso a dormir un rato, se despertó después de unos diez minutos porque un hombre mayor le preguntó por compartir el lugar, el asintió y se puso a estudiar el idioma, quería aprender lo mas que pudiera por su cuenta evitando tener que usar un hechizo de traducción que no siempre acaban funcionando bien, por suerte el hecho de poder hablar con las serpientes le daba una apreciación bastante amplia de los idiomas y aprendía rápido además de los hábitos de estudio que Hermione había implantado en él y su propio entusiasmo con lo que era aprender para salvar su vida.

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60 horas de viaje y Harry solo quería dormir en una cama tranquilo y en silencio sin preocuparse de nada pero aún no era el momento, había recorrido una gran parte del camino, dejando pistas falsas para su seguimiento en demasiados lugares impensables pero con gran eficacia según lo que tenía planificado, solo un par de horas más y esperaba poder descansar.

5 horas después estaba saliendo con solo su mochila ligera del aeropuerto internacional de Tokio, tomo un taxi y se dirigió al distrito comercial oculto en la estación de tren en el subterráneo Yakosuba, tomo la línea tres y la cuarta parada antes de llegar hasta los túneles que conectan con los edificios y centros comerciales adyacentes.

- bien es hora de comprar de todo un poco – siguiendo el rastro de magia se encontró frente a una tienda extraña con un cartel de "cerrado" pero que claramente para el estaba abierto al público abundante en el interior.

Dio un paso frente a la puerta de cristal y entonces el lugar cambio completamente, las puertas estaban abiertas, el lugar no se veía tan extraño y era solo un joven de pie frente a un enorme centro comercial moderno, solo que en lugar de encontrar artículos electrónicos, ropa, tiendas de música o deporte; habían elementos para pociones, túnicas, quidditch, y muchas otras cosas como las del callejón Diagon solo que aquí habían implementado además el orden y la tecnología muggle.

- estas en el camino – le dijo una señora de aspecto gruñón haciéndolo a un lado y siguiendo su camino luego de una disculpa rápida, bien aquí nadie lo conocía, finalmente u lugar medio normal, no podía ser normal porque la magia estaba implicada.

Camino un rato mirando a todas partes, deleitándose con la complicidad que parecía existir entre la tecnología aplicada al lugar y la magia, todo se relacionaba en la justa medida de que no había exageración alguna.

Finalmente lo vio, una pequeña oficina al final del tercer piso casi escondida, pero el blanco con letras doradas era imposible de ignorar, por lo que no es como si estuviera escondido para empezar, además de que en cada piso había un mapa indicando la ubicación de las tiendas. Harry nunca entendería por que las personas ponían esos mapas, de verdad le regalaban a los posibles asesinos en masa la posibilidad de saber cada punto débil del lugar, más cuando decien "usted esta aquí" y muestra las dimensiones de todo, un puntito simple, mientras con colores y marcas las grandes figuras de la estructura. Bueno no era su asusto que las personas no se preocuparan por su seguridad, quizás y se había vuelto un poco paranoico con los años en Hogwarts.

Como sea, encontrando Gringotts fue de inmediato para hacer los arreglos de su cuenta, los fondos habían sido transferidos antes de que comenzara su viaje, ahora solo tenía que hacer los retiros correspondientes y aclarar las cosas en caso de que hiciera un pedido en alguna tienda estando lejos, al parecer los japoneses no se fiaban solo de una carta como los ingleses, tenían un sistema de cheques, bastante practico y útil, sellados con magia solo los pueden abrir aquellos que sus nombres se indican en el documento, y estaba marcado con la magia que solo un duende puede reconocer, imposible de falsificar.

Harry consiguió su chequera mágica que nunca se terminaba, además de recibir periódicamente un informe de cuenta y que sus fondos estarían con una tasa de interés que aumentaría con el tiempo, no sería dinero estancado en una profunda bóveda oscura.

Harry partió contento por sus progresos hacía el resto del centro comercial.

Hora de gastar.

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Bien repaso todo lo que necesitaba, ahora solo debía partir, y todo estaría hecho.

No miraría atrás, esta vez no.

Tomo su mochila que con unos cuantos encantos no pesaba casi nada y arreglo su tamaño para hacerla más práctica. Sus maletas con sus otros artículos, toda su vida habían sido convertidos en minúsculos artículos de uso común a los que nadie les daría una segunda mirada, un colgante de cuero gastado, y un llavero infantil simple con un fénix.

Todo listo, Harry tomo el traslador que compró esa tarde dio un suspiro y dijo : unmei (destino)

El traslador se activo y Harry desapareció de los continentes en que podía ser encontrado.


Bien el primer capitulo, no sé cuantas veces lo escribí hasta que me quedo coherente xD

Las explicaciones de todo lo que no se entiende aún vendrán mas adelante en la historia, recuerdos y cosas que Harry explicará…y si no yo haré que las explique ^^U

Espero sus comentarios, muchas gracias por leer, pasado mañana el siguiente capitulo, espero actualizar día por medio, pero todo depende de su aceptación de la historia.

Besos…