Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenece, son de Stephenie Meyer.

Amigas, siempre juntas.

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Ya nada queda. Ya nada importa. Todo es tan triste, tan incoloro, tan patético… tan absurdamente doloroso. No vale la pena.

—Ellos se han ido… —murmuró la morena mientras una lágrima rebelde y solitaria brotaba de su ojo chocolate y recorría su suave mejilla. Mira a la otra, con los ojos humedecidos, ella le regresa la mirada.

—No volverán —dice simplemente. No basta decir más. El viento agita los cabellos puntiagudos, y los cabellos marrones. La sensanción de la brisa fresca impactar contra sus mejillas y ojos humedecidos es reconfortante.

Es lo único que les hace saber que están vivas, allí, existiendo sin vivir en realidad.

—No queda nada —solloza Bella, mientras intenta conservar su postura, pero no puede. Sentimientos inmensos e histéricos les invaden.

—Ya nada importa. No sin ellos —murmura la otra. Es la verdad. ¿Cómo seguir viviendo sin la persona de tu existencia? ¿Cómo seguir adelante, en esta triste vida, sin ellos, sufriendo todo el tiempo, sin remedio? ¿Cómo?

Se tienen a ellas dos, pero no es suficiente, faltan sus complementos para ser totalmente felices. No están aquí. Se han ido. Por eso morirán. Morirán juntas, acabando juntas con ese sufrimiento que cada día se vuelve más agónico y va carcomiendo lo que alguna vez fue su corazón. Ahora triste, viejo, marchito, roto.

—Acabamos con esto —dijo ella, con una gran sonrisa. Una sonrisa de anticipación, por lo que venía. Por la liberación. Por la descarga. Por el alivio. Pronto vendrá.

—No vendrán. No lo harán, es hora —dice la de cabellos negros a la morena. Las dos se sonríen mutuamente, transmitiéndose todo lo que no pueden decirse con palabras, pues ya sobran, ya no sirven.

Ella lanza una mirada segura hacia el gran acantilado que se extiende ante ellas, esperando la hora, ansiosa por ello. Las olas azotan violentamente contra la rocosa pared, para después alejarse y llevarse lo que se encuentre allí, como se las llevará ellas. Cómo se lo llevará todo.

—Siempre juntas, ¿recuerdas? —dice Bella sin poder contener un sollozo de alegría. Siempre juntas. Aún recordaban perfectamente la promesa que se habían hecho una a la otra desde que tenían memoria. Porque eran tan grandes amigas. Las grandes amigas siempre estaban juntas, en todo.

Las dos tomadas de la mano, con una última mirada tan segura y tan profunda, que da escalofríos, tan un paso al unísono y finalmente, sintiendo esa descarga, esa anticipación, ese alivio de toda la tensión y el dolor que habían guardado durante mucho tiempo en sus pequeños cuerpos… se dejan caer al vacío, disfrutándolo, sin soltarse de la mano…. Hasta finalmente desaparecer.

N/A:

+Hey, sí, una locura más. Porque recuerda soy una completa enfermadepravadadesquiciada mental que necesita ayuda y usa… la escritura para escribir lo que piensa su retorcida mente. No tiene gran sentido, bueno, al menos no para quienes lo hayan leído. ¿O sí? Júzguenlo.

Leon.