Disclaimer: Ninguno de los personajes utilizados aquí me pertenece.
Título:
Snowflakes (Sin mucho que ver)
Autor:
Leon/Annika/Blume
Sumario: E
llas habían decidido irse muy lejos, lejos de todo, ellas solas en el mundo para amarse sin complejos ni barreras. Aventurándose por donde fuera que las llevara el destino se encaminan en un viaje sin aparente fin, hasta que se encuentran con unos simpáticos chicos que quizá cambiarán pronto su forma de verse y ver el mundo.
Rated:
MA
Advertencias:
Femmeslash, posible trío amoroso (¿o cuarteto? XD).
Ships:
Aun sin definir, ya irán viendo. Lo más posible es que a la larga se convierta en un Bellward.

Snowflakes

Introducción

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—¡Es increíble, inadmisible! —exclamó por enésima vez la madre. Lágrimas de rabia, de vergüenza y de impotencia surcaban su rostro, que estaba crispado por sentimientos de desazón y decepción. Ella paseaba de un lado a otro por la impecable sala de estar, mirando hacia todos lados, pensando, como queriendo encontrar la solución a la gran problemática en la ostentosa alfombrilla que adornaba la sala.

La mirada de la hija, fría, calculadora, decepcionada, furiosa e incomprendida, pero por sobre todo firme. Sus ojos paseaban junto con la figura furiosa de un lado a otro, pensando en todo lo que en esos momentos quería decirle, pero que no se atrevía, porque era una cobarde.

Finalmente, después de instantes incomprendidos ella se detuvo por segunda vez y se dedicó a mirar duramente a la chica morena sentada en el acogedor sillón de dos plazas. Ella le miraba allí, de apariencia tranquila, sentada esperando que en cualquier momento su madre le diera otra bofetada, pero no lo hizo.

—Sabía que algo raro estaba pasando, lo sabía —dijo con un murmullo quebrantado, el maquillaje elaborado le seguía corriendo por el rostro crispado a causa de las lágrimas rabiosas. En esos momentos ya no era la madre perfecta, controladora, severa. Ahora era sólo una madre en problemas, sin saber qué movimiento hacer, completamente pérdida ante una incrédula situación.

—¡Tú no sabes nada! —chilló la de cabellos marrón con furia, completamente harta de la situación.

—Calla, calla ahora mismo —dijo ella cerrando los ojos con fuerza, intentando controlar la rabia que le invadía en esos momentos.—Eres la menos indicada para hablar en estos momentos. Ahora escúchame bien, Bella, no quiero que la vuelvas a ver…

—Escúchame tú a mí, no eres nadie para prohibirme eso. ¡Nadie, ¿me oyes?! —saltó Bella, con lágrimas comenzando a brotar de sus grandes ojos, haciéndolos todavía más brillantes. Lágrimas de incomprensión, de furia, de tristeza y frustración.

—Soy tu madre, tengo todo el derecho sobre ti, me preocupo por ti —replicó Renée, un poco más calmada, su expresión esta vez crispada por el dolor y desesperación.

—No te preocupas por mí, no mientas —saltó Bella sacudiendo la cabeza.—Sólo te importa tu estúpida apariencia de una familia perfecta…

—¿Cómo te atreves? Sólo estoy preocupada por ti, por… tus tendencias, no están bien, no señor, no lo están —lloró Renée todavía más, completamente desconsolada, frustrada por no tener idea de que lo podría hacer con su hija.

—Lamento… lamento que te decepcione y moleste tanto —replicó ella mirando al suelo, fríamente, sin querer mirar aquella figura a quien tanto rencor le tenía.—Pero no puedo hacer nada, soy así.

Ella se levantó del sillón y miró a su madre inexpresiva esta vez, sus ojos seguía humedecidos pero había logrado controlar las lágrimas y el impulso de ponerse a gritar como histérica todo lo que había tenido que soportar por culpa suya.

—Si me disculpas quiero retirarme —dijo Bella sin ningún tono en la voz. Renée que se había desplomado en uno de los sillones la miró con desconcierto por unos instantes.

—No quiero que la vuelvas a ver —repitió. Bella no contestó, jamás lo haría, jamás acataría ni cumpliría esa orden. Jamás. Tanto tiempo tener ocutarlo, tan tiempo tener que fingir, como estúpida frente a su madre para tener que volverlo a ocultar, ya no.

Subió escaleras pensando que quizá pronto se cumpliría aquella fantasía que alguna vez ellas dos tuvieron juntas. Pronto.

N/A:

Sé que la introducción no está muy llamativa, pero si alguien leyó esto y le quedan ganas de leer algo más, gracias. No sé si di a entender el porqué el enojo de Renée y todo esto, pero si lo comprendieron… Bien =) Sino de todas formas se explicará en el prox capítulo. Ah, además estaba la información de la historia al principio, eso ayuda ^^ Creo ya sabrán más o menos de qué va la historia.

Leon.