Disclaimer: Ninguno de estos personajes me pertenece.

+Canción de inspiración: Not Gonna Get Us, t.A.T.u obviously.

+Muchí gracias a: iOvs Anna Cullen Ross, LenixaFergan, ania.09, Dramione Black, CariSalvatoreCullen y MaxiPau por sus hermosos y motivadores reviews, en serio. Muchísimas gracias, me hacen creer que no estoy tan loca xD. Las quiero montones.

Snowflakes

Capítulo 2:

No Nos Detendrán

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"My love for you, always forever. Just you and me, all else is nothing
Not going back, not going back there. They don't understand,
They don't understand us"

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Ella no pudo evitar soltar unas cuantas lágrimas de frustración, pensando en lo que debía de hacer, pensando en cuánto comenzaba a aborrecer a su madre, por hacerle esto. En cuánto deseaba estar con Alice en esos momentos para que se calmara y olvidara todo.

Pero sólo esperaría a que cayera la noche y por fin podría verla, idearían un plan, tal vez huir juntas, revelarse, hacer lo que llevaban tiempo queriendo hacer. Aún no lo sabía con certeza. Pero lo único que le consolaba es que por fin la mentira había terminado, ya no tendrían que ocultar nada a nadie, pronto por fin se acabaría completamente eso.

De repente Bella se sorprendió cuando su habitación estuvo casi a oscuras. A veces cuando pensabas detenidamente en las cosas el tiempo se pasaba increíblemente rápido. Ella pronto se levantó, encendió la luz y volvió a donde había estado antes, sin saber qué hacer.

Renée no volvió y agradecida ella estuvo por ello. Aunque siempre era así. Siempre. Nunca habían llevado una gran relación, aun cuando Renée se empeñara en demostrarle al público todo lo contrario. Ella desde que llegaba del instituto se aislaba en su habitación, todo lo demás desaparecía.

Y entonces hubo un golpe que hizo que se sobresaltara y mirara a su alrededor, después otro que hizo que detectara que había venido de la ventana que daba al patio trasero. Ella se lanzó a ella esperanzada y miró, sonrió sorprendida y animada cuando vio a la pequeña Alice, sonriéndole desde abajo.

—¡Al, ¿qué haces aquí?! —preguntó Bella con lo que casi fue un susurro. Muy sorprendida de que hubiera podido llegar hasta aquí, pero en parte muy contenta, porque era como si no se hubiesen visto en años o algo así.

—Sabes que tenía que venir… --replicó Alice rodando los ojos, como si fuera lo más obvio del mundo.

—Dios, sabes que tu madre te matará si te descubre, ¿cierto? --replicó Bella en tono bromista, sonriendo también.

—Está encerrada en su habitación desde que discutimos —replicó mientras Bella le ayudaba a subir por medio de la enredadera que había allí. Alice no pudo evitar lanzarse a los brazos de Bella y abrazarla, ella también le devolvió el abrazo, con suma fuerza. Intentando consolarse mutuamente por todo lo que había pasado. Bela casi quería llorar en ese momento, de frustración, no tenía idea de cómo le diría a Alice que quizá se separarían... o quizá no.

—Alice… yo… me mandarán a un internado —no pudo evitar decir Bella antes de que Alice le besara. Ahora no podían. Ella se detuvo por supuesto y miró sorprendida a Bella, ella en ese momento quiso morir.

—¿Qué?

—Renée cree que así evitará… esto —replicó Bella sentándose en su cama, sin poder terminar la frase completa. Alice se sentó a lado suyo y se recargó en su hombro, pensando en lo que había dicho Bella y sabiendo que a ella le pasaba casi lo mismo.

—Vaya, mi madre también ha pensado algo así —musitó ella con tristeza y algo de hastío.—Mandarme con unos parientes a Europa…

—No podemos permitirlo, sabes lo que tenemos que hacer… --Bella no podía siquiera pensar que Alice se fuera a Europa con unos parientes, muy lejos, lejos de ella, una eternidad de distancia. Mientras ella seguiría aquí, encerrada en un Internado en donde tratarían de cambiar sus puntos de vista y formas de pensar. ¿Cómo podría vivir sin ella? ¿cómo hacerlo? Cómo si estaría pensando cada segundo en ella, en todo lo que podrían hacer, todos sus momentos.

Torturándose.

—¿Lo que alguna vez pensamos y prometimos que haríamos si llegaba a pasar algo como esto? --soltó Alice con algo de emoción, incrédula ante la sugerencia tan tentadora de Bella. Irse ellas dos... solas... juntas, sólo Bella y Alice.

—Sí. Lo que presentíamos que tendríamos que hacer, lo que sabíamos que pasaría —terminó Bella con mirada ausente y pensativa. Alice hacía lo mismo, aún recargada en el hombro de Bella, mirando hacia algún punto de la habitación algo taciturna.—¿Quieres hacerlo?

—¿Sólo tú y yo? —dijo Alice con una sonrisita.—Claro que sí. Vámonos, vámonos ahora…

—¿Ahora? No creo que sea buena idea —comentó Bella contradictoria.—Habría que pensar muy bien esto, si queremos hacerlo de verdad.

—¡Claro que queremos! Lo prometimos, dijimos que no dejaríamos que nos separaran —soltó Alice sorprendida en un susurro.

—No lo sé, Al —dijo Bella pensante.—Claro que quiero hacerlo, pero primero deberíamos de planearlo bien.

—No necesita de mucha planeación. Además, ¿qué tal si quieren mandarte mañana mismo al internado? —preguntó Alice.—¿O si a mí me mandan de una vez con mis parientes? ¿Qué haríamos?

Bella entonces miró a Alice, sabiendo que tenía razón. Sus padres harían cualquier cosa para terminar de una vez con esta… vergüenza. Antes de que empezara todo el cotilleo y para impedir que se alguna manera siguieran viéndose. Lo harían todo, Bella lo sabía. Y si llegaban a hacerlo ya no habría oportunidad de huir o de evitarlo, sería casi imposible.

Si querían irse, alejarse y seguir juntas, debían de hacerlo ahora. Además, Bella ya no quería seguir aquí. Su madre le había terminado de decepcionar terriblemente y se sentía de cierta forma muy dolida con ella. No podía seguir viviendo en esta farsa, después de tantos años y tantas mentiras, estaba harta.

Pero ¿sería buena idea ahora? ¿a estas horas de la noche? ¿Tomar una decisión rápida y precipitada? Porque era una completa locura, un decisión sumamente descabellada de la que quizá podrían arrepentirse… o no. Pero de eso se trataba la vida, ¿no? De tomar este tipo de decisiones o no tanto así.

—¿Estás segura? —preguntó Bella para confirmar. Sabía la respuesta, sabía su respuesta, pero de todas formas necesitaba que ella se lo confirmara, no sólo hacer suposiciones. Y entonces todo estaría resuelto.

—Sí, lo estoy —contestó Alice separándose de Bella y mirándole con un brillo inusitado de entusiasmo en los ojos que Bella pudo detectar, y que sólo causo que ella también sintiese ese mismo entusiasmo. Entusiasmo de libertad, de un nuevo comienzo quizá. Arriesgado, muy arriesgado, pero al final resultaría ventajoso. O al menos esas eran sus esperanzas.

No tenía idea si sus padres les buscarían o no. Existía la posibilidad de que se alegraran de esto, de no tener que lidiar con adolescentes con preferencias completamente anormales, a su criterio, y así no soportar toda esa situación. También existía la posibilidad de que las buscaran, porque tomarían esto como un reto, un desafío hacia sus intereses y opiniones, y las encontrarían y entonces todo acabaría. Pero también lo habrían intentado, todo, y eso contaría.

—Entonces… vámonos.

—¿Ahora?

—Sí, tú lo has dicho, ¿no? —replicó Bella con una amplia y entusiasta sonrisa. Alice le miró aturdida, pero a la vez emocionada. Todo había sido demasiado pronto, demasiado precipitado, hace un día pensaban que todavía la posibilidad de huir estaba muy lejana, muy descabellada, pero ahora era como si hubiesen pasado años o algo así. Todo parecía muy lejano.

Sin duda esta sería la decisión, la idea y la acción más descabellada, precipitada y quizá estúpida que alguna vez había tomado en toda su vida. Un decisión que realmente nunca pensó que tomaría, pero que sus padres le habían acercado inconscientemente.

Ahora los dejaría, por fin. La idea de dejarlos, de desafiarlos de esa manera y vencerlos se le hacía absolutamente deliciosa, porque ellos siempre le habían odiado o al menos eso es lo que siempre Alice había sentido. Con sus rechazos y reclamaciones, los constantes ignores de su parte. Todo en ellos. Y todos los días de su vida, había pensado en irse, pero sólo de juego, un pensamiento que salía a causa del enojo y la frustración, pero que nunca se convertía en uno verídico.

.

.

Dos horas más tarde ellas se encontraban en el auto de Alice, un Porsche amarillo que le habían regalado sus padres, simplemente por puro capricho. Lo utilizarían para irse, Alice amaba demasiado ese auto como para dejarlo. Además era el único medio de transporte que tenían.

Maletas ligeras, recuerdos de una infancia medianamente feliz, suficiente dinero ahorrado y tomado sin permiso. Esperanzas, preocupaciones, decisiones, miedos, tristezas… todo eso llevaban con ellas. En un viaje que parecía que no tendría sentido, ni destino, ni nada.

Fueron cuidadosas al recoletar todas las cosas, sus padres seguramente estarían todavía en casa, ajenos a esto afortunadamente. Pero no tenían mucho tiempo, sabían que tenían que irse ya si no querían tener problemas. Dejar todo esto atrás, olvidarlo… sólo irse ellas por el mundo, sin intenciones de regresar…

N/A:

+xD Sé que esto está un poco loquillo y que seguramente nadie tan loco como yo se iría así nada más, por una loca idea. Pero ya saben, estoy experimentando, me hacía falta escribir este tipo de fics y vean que es muy divertido y relajador. Simplemente escribir todo lo que se te ocurra, por más absurdo que sea, pero que por lo menos sea legible y medianamente entendible. No sólo incoherencias =P
+Espero de verdad que sigan leyendo, por allí me dijeron que haga un cuarteto Alice/Jasper/Edward/Bella, suena demasiado interesante y pervertido, pero genial. Quizá lo haga intentando que no caiga en lo asqueroso o sucio... Lo pensaré xD. ¿Se imaginan? Nunca he leído un fic así O__o

Gracias por leer y comentar!

Leon.