Disclaimer: Sólo la trama es mía. Personajes originales propiedad de SM.

Nueve Meses.-

Capitulo uno: Empezando de nuevo & Primer mes

Un fuerte dolor de cabeza me despertó de un sueño no muy placentero. La luz se filtraba por la ventana, señal que me decía que ya era de día y que anoche no había cerrado las cortinas. Abrí los ojos y un dolor punzante perforo mis pupilas obligándome a cerrar mis ojos nuevamente, no volvería a beber en mi vida. Mi cuerpo dolía hasta en lugares que no sabía que podían doler, debía preguntarle a Alice que había pasado la noche anterior. Después del quinto chupito de tequila, dos vasos de ron y uno de vodka todo se volvió confuso y con ciertas partes en las que todo es negro y borroso.

Un suspiro, no por mi parte me hizo asustar y ponerme en alerta. Alguien estaba en mi cama y yo no lo recordaba. Debió haber sido una noche muy desenfrenada. Lentamente me volteé en la cama encontrando con Edward quien plácidamente dormía con una pequeña sonrisa en sus labios. Suspiré aliviada al darme cuenta que no era un extraño que por la mañana me diría " Hey nena". Pero luego mi consciencia dijo ¡Espera! ¿Edward contigo en la cama? . Algo claramente no estaba bien.

Una pequeña brisa me hizo estremecer, bajé mi mirada hacia mi cuerpo que debería estar cubierto por un aburrido y poco sexy pijama, pero no lo estaba. Me devané los sesos buscando una respuesta al porqué yo estaba desnuda. Tal vez sólo yo lo estaba y el estaba ocupando esos bóxers Calvin Klein negros que Tanya le había regalado cuando aún eran novios; maldita zorra. Miré bajo las sábanas para encontrarme a un Edward tal y como lo habían traído los doctores al mundo; provocando que un sonrojo creciera y se expandiera por toda mi cara. Claramente no se veía igual que cuando nació, algunas cosas habían cambiado.

"Puedo escuchar cómo te estás rompiendo la cabeza pensando" dijo la voz que no quería escuchar en ese momento. Edward había despertado y la explicación que no quería escuchar pronto saldría a la luz. Sólo esperaba que estuviera sacando conclusiones equivocadas .

"¿Has dormido bien? Yo aún estoy un poco cansado ¡Fuiste un animal anoche!" dijo él abrazándome y enterrando su nariz en mi cabello. Sus palabras confirmaron todo lo que pensaba que podía ser. "Di algo Bella" la voz del Dios griego que tengo como amigo hace más de diez años me sacó de mi estupor, lo miré inexpresivamente sin saber muy bien que decir "Di algo. ¿Te arrepientes de lo que sucedió? Lo haces" dijo afirmativamente.

¿Arrepentirme? ¡Ni siquiera recordaba lo que había pasado!

"¿Qué sucedió anoche?" pregunté con una voz que no reconocí como la mía. Un centenar de emociones pasaron por su rostro; ira, desconcierto, frustración y finalmente tristeza.

"¿No recuerdas nada de nada ¿ preguntó en un susurro. No entendía su reacción, generalmente una hombre estaría feliz y sólo se marcharía. Estas hablando de Edward, el no es como los demás.

"Nada de nada" le respondí sin mirarlo, aún seguía avergonzada. Todos conocían nuestra historia de cuando fuimos adolescentes; según Alice y Rose, nuestra historia aún no había terminado y solo estábamos pasando por una etapa de transición. Una que duró seis años. Pero la atracción seguía ahí durante esos seis largos años.

"Definitivamente no jugamos a las bolitas" respondió con un deje de ira en su voz. Me sorprendió ya que nunca me había hablado de esa forma en seis años. Sin decir palabra alguna me levanté tapándome con la sábana mientras buscaba mi ropa interior. "¿Qué estás haciendo Bella? Para " dijo el parándose completamente desnudo, cometí el gran error de mirar su musculo y perfecto cuerpo, sobra decir que me sonrojé furiosamente. Miré sus cara y en su rostro había un pequeño signo de arrogancia pero también de indecisión; como si estuviera tomando la decisión más importante de su vida. " No me arrepiento, por favor no lo hagas tú" dijo evadiendo mi mirada. Aquello me sorprendió, esa confesión no la esperaba. Él me había dicho exactamente lo mismo cuando nos habíamos besado la primera vez en mi cumpleaños número 16 fuera de la casa de mis padres en el segundo piso. "Bella, estoy cansado de ser sólo tu amigo. Pensé que otras chicas me harían olvidarte, pero sólo hacían que me diera cuenta que tu eras y eres perfecta para mí" dijo rápidamente sin mirarme con sus mejillas sonrojadas. En un impulso tapé sus labios con mis manos.

"Por favor, no me hagas esto" le dije. Sus palabras hacían crecer mis esperanzas; el me había roto el corazón cuando había terminado conmigo un año después de haber iniciado nuestra relación.

" Creo que es mejor quedar como amigos. Sólo buenos amigos"

Lo miré y tomé una gran bocanada de aire "Creo que es mejor quedar como amigos, sólo buenos amigos" dije repitiendo sus propias palabras. Mi rostro no tenía ninguna expresión. Me di la vuelta recogiendo la ropa que se encontraba en la habitación "Puedes darte un baño y aquí está tu ropa" dije soltando mi sábana para poder vestirme, pero mi objetivo fue interrumpido por dos brazos que me abrazaron por la espalda sorprendiéndome. Se sentía tan bien, pero no era correcto.

"Por favor Bella; dame otra oportunidad" dijo en un susurro al lado de mi oído provocando un escalofrío.

"No puedo" le dije alejándome de él y vistiéndome a una velocidad que no sabía que fuera posible. "Saldré, cuando te marches, solo deja la puerta cerrada" le dije tomando mi cartera y las llaves del volvo negro que él me había regalado en mi cumpleaños número veinte junto a sus hermanos y padres.

Salí del edificio y manejé hasta casa de mi mejor amiga; Alice Cullen quien irónicamente es hermana del causante de todos mis tormentos. Toqué el timbre de la casa que compartía con sus prometido, Jasper. Me recibió con una cálida sonrisa.

"Edward llamó, dijo que vendrías" dijo ella y me sorprendí con lo bien que él me conocía. Intenté sonreír pero sólo salió una mueca y eso fue todo lo que necesité para romper a llorar "Llora Bells, llora" me decía ella mientras acariciaba el cabello suavemente " Sé que te hizo daño pero no debes guardar rencor. Tu lo quieres y lo has hecho desde hace años" dijo y sólo pude asentir entre sollozos, odiaba cuando Alice tenía razón. Apenas pude contener los sollozos y los estremecimientos, partí rumbo a mi departamento para encontrarme con Edward en la puerta.

"Alice llamó" dijo como explicación.

Me acerqué a él y tomé una de sus manos. "Sólo una oportunidad" dije en un susurro y sólo necesitó esas palabras abrazarme y besarme castamente con una sonrisa en los labios. "Vayamos lentamente, re conozcámonos. " le dije , no quería que esto se arruinara por querer hacer las cosas rápidamente.

"Como tu quieras"


Un Mes

"¿Sigues enferma?" me preguntó Rose mientras tomabamos un café. En realidad ella tomaba café y sólo podía beber un jugo, últimamente todo me causaba nauseas y malestar seguramente pronto estaría enferma.

"Si, pero sólo es un resfriado o algo así" le dije un poco mareada por el olor.

Asintió poco convencida " Y dime, ¿mi hermano político te ha tratado bien?" me preguntó y pude captar el doble sentido de sus palabras. Me sonrojé.

"Ha sido muy considerado conmigo. Le he pedido que vayamos lentamente, aún no pasamos de la etapa de los besos castos y abrazos. Comenzamos desde cero" le expliqué ante su mirada de terror. Una cosa que caracterizaba a Rose en sus relaciones eran lo físico que se convertía rápidamente.

"Vaya, te has vuelto puritana" comentó en forma de burla. La miré amenazadoramente, otro de mis cambios era en mi humor. Tal vez debería ir a ver a mi ginecóloga – la Dr. Stone. Las pastillas están haciendo lo contrario a lo que deberían hacer.

"No, sólo no quiero salir lastimada de nuevo" le expliqué a la defensiva. Mi corazón aún se estaba sanando por la herida anterior.

"Si tu lo dices." Dijo ella rodando los ojos. " No puedes vivir toda tu vida pensando que te harán daño" dijo ella de manera consoladora pero a la vez intentando hacerme entrar en razón. Rosalie tenía razón. "¿Recuerdas cuando terminé con Royce?" me dijo y yo sólo asentí, ella lo había pasado peor que yo. Ella no solo había terminado con el corazón roto a los 17 si no , con heridas graves y sin su virginidad. El tipo había sido un cerdo con ella. "Me costó mucho recuperar y sanar mis heridas, pero con la ayuda de Emmett lo logré y ahora solo es un horrible recuerdo" dijo ella y yo no entendí su punto " Lo que quiero decir es que debes dejar que Edward te ayude a sanar tu corazón, confía en el" Solo asentí dándole a entender que si le había entendido.

Tendría que abrir mi corazón a la persona que lo partió en dos. Súper.


N/A: En un rato más subo el segundo capitulo editado de Nueve Meses a mi blog. Mañana lo subo a Fanfiction. Al igual que el primer y segundo capitulo de President's Daughter